CAPÍTULO 41
SERENA
Cuando sonó el despertador por la mañana y comencé a desperezarme no pude evitar recordar mi sorprendente encuentro de ayer…
Cuando salí para volver a casa tropecé con alguien, si no me hubiera cogido habría acabado en el suelo.
-Gracias…- susurré antes de alzar la mirada y me quedé bastante sorprendida de verlo por aquí…
-Hola Serena, me alegro de volver a verte…- su sonrisa no había cambiado nada en todos estos años.
- ¿Me has reconocido? - pregunté algo incrédula, no es que hubiera cambiado mucho, pero desde los 15 que lo vi por última vez hasta ahora había pasado mucho tiempo.
-Tus ojos son inconfundibles…- volvió a sonreír, dándole una mirada más analizadora podía admirar que los años le habían sentado muy bien. Aunque su estilo había cambiado bastante desde entonces…
-Ha pasado mucho tiempo.
-Podríamos ponernos al día…- otra sonrisa- Ahora tengo una cita ¿Te parece si quedamos mañana para comer? - dado que no podría ver a Darien me vendría bien la distracción.
-Claro…- sacó su móvil de su chaqueta.
-Dame tu número y te llamo para que tengas el mío…- una vez que lo hicimos volvió a sonreír ampliamente- Ahora debo dejarte, nos veremos mañana…- con otra sonrisa y un beso en la mejilla susurró- Me alegro de volver a verte…- se alejó dejándome un sabor agridulce, ver a Brad de nuevo me traía demasiados recuerdos de un tiempo que marcó mi vida hasta el día de hoy…
El despertador volvió a sonar recordándome que debía trabajar ¡Por fin! Había sido un sin vivir éstos días sin poder hacer nada, con mi mejor ánimo me levanté y tras terminar de vestirme desayuné recordando lo que vino después cuando les conté a Mina y Jade…
Llegué de vuelta a casa sumida en recuerdos de mi juventud y lo que supuso conocer a Brad, para bien o para mal con él aprendí de todo...
- ¿Por qué tardaste tanto? - preguntó Mina nada más entrar y suspiré.
-Tropecé con Brad…- me miró como si me hubiera salido otra cabeza.
- ¿Qué Brad? - me entrecerró los ojos- ¿No será…? - asentí y se puso en arras- ¿Te has vuelto loca?
-No sé porque debería…- dije destilando ironía mientras le rodaba los ojos.
- ¿De quién hablan preciosas? - Mina lo miró y le explicó.
-Un ex novio de Serena…- Jade chasqueó la lengua antes de mirarme.
-Por propia experiencia te aconsejo que te alejes antes que cometas un error como yo…- suspiré cansada.
-No voy a follarlo si es lo que les preocupa, solo hablaremos de cómo nos va la vida…
- ¿Has quedado con él? - preguntó Mina casi histérica.
- ¿Cómo íbamos a hablar si no?
- ¡No me vaciles Serena! Estoy hablando en serio.
-Yo también…- la miré bastante enojada- Me estoy empezando a cabrear con el tema…- suspiró algo avergonzada.
-Lo siento, no trataba de herirte, pero creo que tras lo ocurrido con ustedes no deberías arriesgarte.
-No ocurrió nada de otro mundo, salimos unos meses no funcionó y lo dejamos ¡Fin del asunto!
-Sabes que eso no es cierto…
- ¿Pueden decirme que me estoy perdiendo? - volvió a preguntar Jade.
-Con él perdí la virginidad y probé el mundo swinger…- abrió la boca del todo.
- ¿Fue tu primer amor? - negué.
-Nunca he sentido amor hasta ahora…- me senté entre ambos- Él me ayudó a dar rienda suelta al deseo y anhelo que sentía, solo guardo buenos recuerdos…- Jade me pasó el brazo por los hombros y me acercó a él.
- ¿Cuándo habéis quedado?
-Mañana para comer, será en un restaurante, habrá mucha gente alrededor y cuando termine debo volver al hospital…- aclaré para que quedara claro que no iba con la intención de follar.
-Si te ves tan segura no hay problema ¿Verdad Mina? - la miramos y a pesar que su cara expresaba su negativa contestó lo contrario.
-Supongo que sí…- aunque no lo dijera abiertamente temía que volviera a caer, no negaré que duele que te vean así, pero supongo que es el precio por llevar una vida como la mía. Antes que el ambiente se tensara más de la cuenta Jade puso una peli y el tema de Brad quedó totalmente olvidado…
Tal parecía que Darien no era el único que desconfiaba de mí, yo tampoco lo hacía hasta que pasó lo de Nueva York. En cuanto Neflyte se me insinuó lo supe, sin Darien ya no era divertido, ni me apetecía, suspiré antes de dar el último sorbo a mi café. Debía dejar a Darien a un lado si quería llegar al sábado sin faltar a mi propia petición. Hasta ahora había cumplido su promesa y ni siquiera había llamado, cosa que me hacía feliz a la vez que me molestaba.
Sin perder más tiempo recogí todo y fui al hospital, fui directa a mi despacho y preparé todo para comenzar a ponerme al día con mis operaciones a partir de mañana. Fui a dar una ronda a varios de mis pacientes que seguían ingresados y como era habitual me preguntaban por mi estado, estaba un poquito harta de tanta atención ¿No veían que estaba bien? Con todo el descanso obligado y recomendado por Yaten, para mi desgracia fueron demasiados días tanto ingresada como en casa sin hacer nada…
A media mañana necesitaba algo de cafeína y fui por un café a la cafetería del hospital, había tenido demasiada suerte de no verlo en toda la mañana y por lo visto eso iba a cambiar.
-Buenos días Serena…- sin prestarle la menor atención contesté.
-Diamante…- suspiró.
- ¿Me dejas invitarte al café y hablamos?
-Tengo cosas que hacer.
-No me gusta este tira y afloja que tenemos ¿Por qué no volvemos a ser amigos? - le alcé una ceja.
-Tu eres el que se empeña en molestar, yo solo hago mi trabajo…- volvió a suspirar de nuevo.
-De acuerdo, tienes razón…- lo miré incrédula- A veces me paso, pero es solo porque me preocupo por ti…- no pude evitar rodarle los ojos, antes de poder decirle nada pusieron nuestros cafés en la barra.
-Soy bastante mayorcita para cuidarme.
-Lo sé, pero deberías saber algunas cosas de tu prometido…- resoplé.
-Sé todo lo que necesito.
-No lo creo.
- ¿Puedes dejar ya mi relación? No te interesa lo más mínimo mi vida privada.
- ¿Por qué te pones a la defensiva? Solo me comporto como un buen amigo.
-De eso nada, pretendes romper mi relación ¿Y todo para qué?
-No es eso lo que pretendo…- reí con ironía.
-Claro que no…- volví a rodar los ojos con exageración- ¿Crees que soy imbécil?
-Serena…- miró alrededor- Baja un poco el tono y háblame con respeto.
-Cuando te lo ganes…- susurré entre dientes- Mientras estemos en la intimidad te hablaré como mereces, en público lo haré como debo.
- ¿No darás tu brazo a torcer?
- ¿Para qué? Siempre encuentras la forma de molestar y te he recalcado mil veces que mi vida privada no es asunto de nadie más que mío…- con un suspiro alzó las manos al aire.
-De acuerdo, no me meteré más, supongo que prefieres darte de bruces sola…- apretando los dientes cogí mi vaso de café y fui a mi despacho sin mirar atrás, no quería soltar lo que tenía en la punta de la lengua. Cuando llegué me relajé en la silla y me lo tomé con solo una persona en mente ¿Debería llamarlo? El móvil parecía estar llamándome para que lo hiciera, pero no podía saltarme mi propia petición por mucho que me pesara. Así que tras meterlo en el cajón continué mi mañana hasta la hora de comer.
Brad me había citado en un restaurante cercano por lo que no necesitaría el coche, en cuanto llegué me llevaron a su mesa y se levantó para saludarme.
-Buenos días…- nos dimos 2 besos en la mejilla antes de tomar asiento frente a él- ¿Cómo va tu día?
-Digamos que va…
-Eso no suena muy bien…- suspiré, lo que menos quería era hablar de Diamante.
-Mucho trabajo atrasado que tengo que recuperar cuanto antes.
-Entiendo…- cogió su copa de vino y bebió un sorbo antes de volver a preguntar- ¿Puedo preguntar en que trabajas o sería demasiado personal?
-No es un secreto…- dije divertida y reímos- Soy cirujana jefa del hospital Blackmoon…- casi se atraganta con el sorbo de vino.
- ¿Qué? – siguió tosiendo y su color me preocupó.
- ¿Te encuentras bien?
-Si… Solo…- tras limpiarse con la servilleta continuó- Me sorprendió…- alcé la ceja.
- ¿Por qué?
-Bueno, nunca me dijiste que quisieras ser médica mucho menos cirujana.
-Era muy joven, me decidí cuando terminé el instituto.
-Entiendo, nos conocimos demasiado pronto.
-Para mí fue el momento perfecto…- reímos.
-De todas maneras, estuvo mal que hiciera lo que hice…- le entrecerré los ojos.
-Nunca te dije mi edad exacta, así que prácticamente no tuviste culpa de nada.
-Desde el primer momento supe que mentías, pero por aquel entonces me dominaba el deseo y las hormonas.
-A mí también…- alcé mi copa y a pesar de su vacilación brindamos- Con el tiempo lo he asimilado mejor.
-Eso significa que sigues en lo mismo…- se acercó un poco más- Mi pareja y yo también…- mordió su labio- Tal vez podríamos quedar algún día.
-Si mi prometido está de acuerdo no hay problema...- le guiñé y su sonrisa se amplió.
- ¿Vas a casarte? - traté de disimular mi nerviosismo.
-Si…- sonrió de lado.
- ¿Sabes que soy abogado especializado en divorcios? – no pude evitar reír.
-No creo que me haga falta tu servicio…- me guiñó con diversión.
-De todas maneras, si llegaras a cambiar de opinión me llamas.
-O sea que estudiaste derecho…- continuamos la comida sin parar de hablar sobre nuestras carreras, había sido un soplo de aire fresco para mi desesperación sentimental. Brad había madurado bastante desde la última vez que nos vimos y lo más extraño es que solo se refería a su pareja como tal, me estaba picando la curiosidad, pero no me atrevía a preguntar. Tras pedir los postres tuve que excusarme para ir al baño. Cuando salí había frente al espejo una mujer de unos 40 y pocos que me miró con descaro, mientras me lavaba las manos y retocaba mi labial siguió apoyada en el lavabo observando mis movimientos- ¿Quiere algo? - pregunté más que molesta.
-Solo deseo saber el tipo de relación que tienes con Darien Chiba…- le alcé una ceja.
- ¿Usted quién es? - sonrió de lado.
-Su mejor amante…- no pude evitar soltar una carcajada dejándola con cara de póker.
-Déjeme dudarlo…- torció la boca con disgusto.
- ¿Qué sabrá una niñata sobre eso? - volví a reír.
-Por si no te has dado cuenta…- pasé las manos por mi figura- Soy una mujer no una niña…- la miré de arriba a abajo- Solo que más joven…- su cara se desencajó.
-No soy vieja…- alcé los hombros.
-Yo no he dicho tal cosa…- tras mirarme de nuevo en el espejo pasé por su lado para salir- Y para que te quede más claro…- le enseñé la mano con mi anillo- Soy su prometida…- con una sonrisa de superioridad salí dejando a supuesta amante atrás con cara de querer matar a alguien ¡Imbécil! Antes de alcanzar mi mesa tropecé con él- ¿Darien? - me miraba nervioso y sentía su duda de cómo actuar así que lo abracé para besarlo, si era difícil estar separados mucho más ignorarlo teniéndolo tan cerca, enseguida me envolvió en un beso demandante hasta que la falta de aire unida a una tos junto a nosotros nos sacó de nuestra burbuja.
- ¿Olvidan donde estamos? - ¡Mierda! La amante de nuevo.
- ¿Puedes irte y darnos privacidad? - su sonrisa no me gustó nada.
-No puedo hacerlo sin él…- se acercó a Darien y lo agarró del brazo- Tenemos asuntos pendientes…- dijo relamiéndose los labios.
-Así que asuntos pendientes…- miré a Darien con la ceja alzada, él suspiró mientras apartaba su mano del brazo.
-Natasha ya sabes cómo están las cosas…- me cogió de los hombros acercándome a él- Ella es Serena, mi prometida…- le ofrecí la mano a pesar de las ganar que tenía de estamparle el puño, ella la tomó con el mismo disgusto- Teníamos una reunión.
-Ya…- mordí mi labio con impaciencia- En ese caso los dejo, mi amigo está esperando…- iba a alejarme, pero Darien me tomó del brazo.
- ¿Podemos hablar un momento? - miré a Natasha.
-Te esperaré fuera querido…- se alejó meneando sus caderas con exageración.
- ¿Has quedado con una de tus amantes sin mí? - pregunté bastante molesta.
- ¡No! Es una reunión de trabajo, nada más…- crucé los brazos bajo mis pechos.
-No es eso lo que me dijo en el baño.
- ¿Natasha? - rodé los ojos.
- ¿Quién más? Tras preguntarme por nuestra relación me habló de la vuestra como amantes…- chasqueé la lengua- Lo que me lleva a que no sabe que soy tu prometida y que cree que todo sigue igual ¿Acaso cambiaste las reglas esta semana?
- ¡Claro que no! ¿Por quién me tomas?
-Bien, confiaré en ti…- lo desafié- Pero como me enteré que juegas sucio se acabó…- antes de poder alejarme preguntó.
- ¿Y tú? - me volví de nuevo- ¿Con quién estás?
-Ya te dije que es un amigo…- ahora fue él quien cruzó los brazos.
- ¿Fue algo más?
-Si, pero fue hace tanto que ni lo recuerdo…- casi gruñí- ¿Crees que voy a follarlo? - abrió los ojos horrorizado.
-No…Yo no…- suspiré cansada.
-Darien, esto no va a funcionar…- en un paso se acercó a mí y me abrazó con tanta fuerza que me dejó sin aire.
-Ni te atrevas a decirlo, te amo demasiado para perderte…- suspiró- Pero no puedo evitar sentirme celoso, he visto vuestra interacción y se ve que congeniáis bastante.
- ¿Me has estado vigilando?
-No pienses mal, ha sido una casualidad que mi comida de negocios fuera en el mismo lugar que la tuya.
-Me alegro de verte, te echo de menos…- me separó lo justo para capturar mis labios de nuevo- Pero necesito que confíes en mi…- con una sonrisa asintió.
-Lo hago, pero no puedes pedir que deje mis celos atrás…- sonreí más si cabe.
-Nunca lo haría, me gusta esa parte de ti…- mordí su labio- Ahora si tienes tiempo te presentaré a Brad…- sin esperar su respuesta lo arrastré a mi mesa y cuando su mirada se fijó en ambos procedí a la presentación- Brad te presento a Darien, mi prometido…- tras salir de su asombro se levantó para estrechar su mano.
-Senador, me alegro de conocerlo…- puso una sonrisa que debía ser de trabajo.
-El placer es mío…- su mano se colocó posesivamente en mi cintura- Siempre es un gusto conocer amigos de mi mujer.
-Nos estamos poniendo al día, son muchos años sin vernos.
-Entiendo…- tras darle otra sonrisa falsa se volvió a mí- Tengo que irme, nos vemos…- dijo algo dudoso y sonreí.
-Adiós, que te vaya bien con tu reunión…- dije con algo de sarcasmo y con un gruñido me besó ligeramente los labios.
-Adiós…- se volvió a Brad- Un placer…- cuando se fue me senté de nuevo y comencé a comer mi postre.
-No me habías dicho que tu prometido era el Senador Chiba.
-No es algo de lo que me guste hablar, en la intimidad somos solo nosotros.
-Perdón, no quería incomodarte.
-No lo hiciste, es solo que no me gusta que nos encasillen en nuestro trabajo. Fuera de él somos 2 personas normales y corrientes…- mordí mi labio- Bueno casi todo el tiempo…- rió.
-Entiendo a qué te refieres…- se acercó más a mí para susurrar- A veces vamos a reuniones de ese tipo, tal vez pudieran pasarse por alguna.
-Tal vez…- teniendo el club no lo veía necesario y de todas maneras debía consultarlo con él.
-Si te decides sabes mi número…- me guiñó y sonreí.
-Si, ahora háblame más de tu pareja…- pregunté al fin y casi se atraganta.
-No creo que sea el tipo de tu marido…- le alcé una ceja.
- ¿A qué te refieres? - tras enderezarse contestó casi en un susurro.
-Tanto mi marido como yo somos bisexuales…- casi me atraganto con mi propia saliva.
-Entonces tienes razón, él no juega con hombres.
-Eso quiere decir que solo juegan con mujeres…- negué.
-Con ambos, pero él no mantiene ningún contacto con ellos.
-Ya veo…- mordió su labio- Una pena, hubiéramos disfrutado mucho…- solo de imaginarlos me dio calor, al mirar la hora para distraerme de mis lujuriosos pensamientos me di cuenta que era tarde.
-Ha sido un placer, pero tengo que irme.
-Espero que no huyas por lo que acabo de decir…- ¡Si supiera!
-No…- puse mi mejor sonrisa- Tengo que volver al hospital, me alegro de volver a verte, supongo que nos veremos por ahí.
-Sabes mi número cuando te apetezca sabes dónde encontrarme.
-Lo tendré en cuenta…- tras 2 besos en la mejilla me fui de regreso al hospital sin dejar de darle vueltas al asunto. Hacía mucho que no disfrutaba de algo así ¡Joder! El calor era casi insoportable, solo imaginarlos dándose placer me estaba poniendo a 100, pero sabía que con Darien era algo imposible ¿O tal vez…?
DARIEN
Desde el primer momento que lo vi me sentí amenazado, aunque por como me miró de arriba a abajo juraría que era más su tipo que ella ¿Serían cosas mías? Si habían sido amantes debían gustarle las mujeres, a pesar de todo lo traté con la cordialidad de cualquier ciudadano y me fui sin mucho ánimo, sería demasiada suerte volver a verla antes del sábado. Cuando salí me encontré con la jodida realidad.
- ¿Por qué tardas tanto? - ¡Joder! ¡Ni siquiera me acordaba de ella!
-Natasha…- dije tomando aire para serenarme- Ya hemos hablado lo que teníamos que hablar, vuelve a casa.
-No seas aguafiestas, podemos disfrutar un par de horas más…- dijo batiendo sus pestañas con exageración.
- ¡No! - grité bastante cortante- Adiós…- me despedí de igual modo y prácticamente corrí al coche como si me fuera la vida en ello, por suerte lo dejó estar y pude respirar tranquilo antes de volver a la oficina. Allí tuve que volver a ponerme con aburridos papeles y hacer más aburridas llamadas hasta la hora de salida. Antes de irme llegó Seiya.
- ¿Ya te vas?
-Si, ha sido un día muy largo y es hora de irse.
-No lo sabes bien…- suspiró- Apenas he tenido tiempo de terminar unas llamadas que tenía para hoy, ese atasco me ha hecho perder 2 horas.
-Lamento eso.
- ¿Cómo fue la cosa con Natasha? ¿Entró en razón?
-No…- resoplé- Ni siquiera el haber conocido a Serena la hizo cejar en su empeño…- abrió los ojos sorprendido.
- ¿La llamaste?
- ¡No! Nos encontramos de casualidad…- me entrecerró los ojos.
- ¿Seguro?
- ¡Que sí! Ella estaba con un amigo…
- ¿Solo amigo?
-Antiguo amante…- hizo una mueca que no me gustó nada.
-Ya veo…- me miró profundamente como si quisiera ver a través de mi- ¿Cómo lo tomaste?
-No muy bien, pero me comporté como ella quería.
-Eso significa que siguen juntos…- lo miré mal.
- ¿Por qué no habríamos de hacerlo? - los rodó.
-Faltaste a tu promesa de no establecer contacto hasta el sábado.
-Si, pero ella entendió que fue una casualidad.
-Una bastante apropiada.
- ¿Qué quieres decir? - alzó los hombros.
-Nada, solo pensaba en voz alta.
-Ya te dije que fue casualidad…- repetí entre dientes algo molesto.
- ¡Vale! ¡Te creo! Y con Natasha ¿Qué hiciste?
-Tras repetirle que no por no sé cuanta vez la dejé y salí huyendo de allí…- reímos.
-Lamento habérmelo perdido.
-Yo también, si hubieras venido no hubiera sido tan incómodo.
- ¡No te quejes más! ¡Ya pasó todo! Ahora vayamos a tomar algo y me cuentas más de ese tío.
Fuimos a cenar y después a un bar cercano, casi toda la noche hablamos de trabajo excepto cuando volvió al tema del amigo de Serena ¡Joder! Algo me decía que su reencuentro iba a cambiar las cosas, pero ¿qué o en qué sentido? ¿O solo eran cosas mías?
-Solo sé que se llama Brad.
-No me suena.
-No lo conocía hasta que lo vi con ella, según me dijo llevaban mucho sin verse.
-Eso es bueno ¿O no?
-Si…- me quedé pensativo unos segundos recordando como me miraba- Y me dio la sensación que era gay.
- ¿Gay? - alzó una ceja incrédulo- ¿Pero no fueron amantes?
-Eso dijo, pero si hubieras visto como me miraba lo dudarías también.
- ¿Crees que ella mintió sobre su relación?
-No lo creo…- tras unos segundos en silencio dijo más animado.
- ¿Será que le gusta montárselo con gays? - casi me atraganto con mi propia saliva.
- ¿Qué? - sonrió de lado.
-Ya sabes…- me guiñó- A muchas mujeres les pone ver a 2 tíos follar al igual que a nosotros verlas a ellas…- eso me trajo de recuerdos de una conversación que prefería olvidar.
- ¿Tú crees que ella…? - no podía terminar.
- ¿Por qué no? - alzó los hombros- Sabemos que le gusta mucho el sexo, puede ser algo que disfrute, aunque desde que está con nosotros no lo tenga…- me miró con su sonrisa petulante.
-Ni siquiera lo pienses…- lo amenacé y sonrió de lado.
- ¿No quieres que te joda? – preguntó divertido y rodé los ojos.
-No es gracioso…- miré alrededor antes de acercarme a susurrar- No pienso ni follar ni dejar que me folle un tío…- rió con fuerza.
-En eso estamos de acuerdo…- chocamos nuestras copas- Pero tal vez ella lo eche de menos…- quedé pensando mientras daba un trago a su bebida- ¿Crees que sea esa la razón de quedar con él justo ahora?
-No creo…- dije con un hilo de voz, muy en el fondo sabía que podía ser posible.
-Tal vez debamos preguntarle cuando volvamos a reunirnos…- hice una mueca.
-No creo estar preparado para esa respuesta…- rió.
-Antes o después tendrás que hacerlo.
- ¿Cambiamos de tema?
-Volviendo a Natasha…- ¡Mierda! Traté de hacerme el loco lo mejor que pude para olvidar la incómoda comida con ella y en cuanto tuve oportunidad me despedí para volver a casa, suspiré al entrar, un día menos…
A la mañana siguiente seguí la misma rutina, desayuno mirando el móvil con la esperanza de ver un mensaje o una llamada suya, día en el trabajo donde las reuniones, llamadas y papeleo me tenían la mente distraída, después cenaba y tomaba algo con Seiya antes de volver a casa, ducharme y meterme en la cama… Todos y cada uno de los días fueron más de lo mismo hasta que llegó el ansiado día, había pasado una noche penosa sin poder pegar ojo por los nervios.
- ¡Joder! - el molesto sonido del móvil me despertó cuando estaba a punto de dormirme de nuevo, iba a apagarlo, pero al ver el número de Andrew contesté al momento- ¿Si?
- ¿Estás libre?
- ¿Para qué?
-Necesito hablar.
- ¿Ahora?
-Si ¿Estás en tu casa? - no me gustó como sonó su pregunta.
-Si…- dije algo cortante.
-Estaré allí en unos minutos…- tras colgar me vestí y fui a preparar café ¿Qué le pasaría ahora? Eso me recordó que debía llamarla para quedar, cogió la llamada casi al momento.
- ¡Buenos días! Estaba a punto de llamarte.
-Me alegro que no te olvidaras de mí.
-Nunca lo haría…- calló unos segundos- Tengo una proposición especial…- me vinieron tantas cosas a la mente y todas deliciosas- ¿Podrías venir a casa para comer?
-Claro…- sonreí ansioso, solo de imaginar lo que podía tener preparado mi erección creció- Estoy deseando verte…- dije con la voz ronca del deseo.
-Y yo…- contestó del mismo modo- Nos vemos en nada…- ronroneó antes de colgar, lo que me dejó con la intriga de lo que me esperaría, conociéndola seguro que era bastante bueno. Cuando estaba por tomar mi café sonó el timbre y fui a abrir.
-Buenos días Darien…- se veía algo decaído.
-Buenos días…- entró y lo seguí a la cocina- ¿Café?
-Si, por favor…- mientras lo echaba se quedó bastante serio- ¿Por qué no dormiste con Serena? - ¡Mierda! Antes de volverme traté de disimular.
-Tuve una reunión anoche, salí muy tarde y preferí no molestarla.
-Ya…- dijo no muy convencido, le puse la taza y cogí la mía.
- ¿De qué querías hablar?
-Lita…- ¡Joder! Ni siquiera me acordaba de ella.
- ¿Hablaste con ella? - asintió bastante apesadumbrado.
-Me ha dicho que necesita tiempo…- ¿otra? ¿acaso estaba de moda? ¡Que puta casualidad!
- ¿Y qué le dijiste? - suspiró de nuevo.
-Qué es lo mejor…- lo miré como si le hubiera salido un tercer ojo.
- ¿Cómo se te ocurre?
- ¿Qué querías que hiciera? ¡Con todo el tema del divorcio y Kath…! - suspiró bastante agobiado y traté de relajarme, por ese lado había hecho bien.
- ¡Joder! Lo siento…- pasé las manos por mi cabello- Últimamente tengo la cabeza en otra cosa…- tras darme una mirada inquisidora insistió de nuevo.
- ¿Ha pasado algo con Serena? - negué al momento.
-Nada…- chasqueé la lengua algo molesto- Y volviendo al tema de Lita no deberías dejar de insistir en lo que sientes por ella.
- ¿Por qué cambias de tema?
-Porque has venido a buscarme para hablar de ella.
-Somos hermanos, si tienes problemas puedes contarme.
-Andrew ya te dije que no los tengo. Estamos bien…- asintió no muy convencido.
-De acuerdo, no insistiré, pero sabes que si en algún momento lo necesitas puedes contarme.
-Lo sé, pero dejemos de hablar de mí "no problema" y hazme caso, si te gusta esa mujer no la dejes escapar.
-No pensaba hacerlo, pero tal vez deba esperar que pase todo lo del juicio para ir por ella en serio.
- ¿Se lo dijiste así? ¿Fuiste claro respecto a lo que deseas? - suspiró.
-No me dio oportunidad, creo que le afecta más de lo que quisiera que seas mi hermano.
-Ya te dije que solo nos vimos unas pocas veces ¡Nada importante!
-Para ti puede ser… Ella no parece que lo vea de igual forma.
-Andrew, lo que ella piense no es relevante. Estoy comprometido con la mujer que amo y las que hubo antes de ella no me importan lo más mínimo.
-Es bueno saberlo, pero me gustaría que hablaras con ella.
- ¡Qué! - lo miré como si estuviera loco.
-Creo que necesita aclararse y solo tú puedes ayudarla…- ¡Mierda! Es lo que me faltaba…
- ¿Lo crees realmente necesario?
-No te lo pediría si no fuera así.
-No sé…- puso su mano en mi brazo.
-Te lo agradecería mucho.
-Supongo que podemos quedar una noche en pareja y mientras distraes a Serena hablar con ella...- sonrió agradecido.
-Gracias hermano, sabía que podía contar contigo.
-Para eso estamos…- terminé de beberme el café- Ahora dime cómo estás…- continuamos hablando de otras cosas, cada vez que nos veíamos y hablábamos nuestra relación se parecía más a la de antes que apareciera Serena en nuestras vidas, me alegraba tenerlo de vuelta y que hubiera superado su obcecación por ella. Poco antes de reunirme con Serena nos despedimos y fui corriendo a ducharme y vestirme para la ocasión. Cuando llegué a su puerta estaba más nervioso que nunca y eso que no era un hombre de ponerse así, ella me sacaba cosas que nunca había experimentado antes. Cuando abrió la puerta llevaba más ropa de la que desearía, pero aun así era un vestido…
- ¡Hola! - se tiró a mi cuello, enredó las piernas en mis caderas y me besó con desesperación, la tomé del trasero mientras cerraba la puerta de una patada y la ponía contra ésta- Darien… No sabes cuánto te he echado de menos…- gimió sin dejar de jugar con mi boca- He invitado a una pareja, pero quiero saber tu opinión antes de empezar…- paré abruptamente ¿No íbamos a estar solos? ¡Mierda! Lo raro es que no hubiera nadie más a la vista.
- ¿Una pareja? ¿Los conozco? - negó.
-Verás…- la bajé al suelo y mientras se enderezaba la ropa siguió- ¿Recuerdas a Brad?
- ¿Tu ex? ¿Con el que te vi comiendo? - ¡Ay dios mío! Que no me dijera que era con él con el que quería montárselo o me da algo.
-Él y su marido son bi…- la maldita conversación del baño volvió de nuevo a mi cabeza dejándome en shock- Como sabes me da bastante morbo y hace mucho que no disfruto de algo así…- mordió su labio con nerviosismo sin dejar de mirarme a los ojos- ¿Cómo lo ves? - estaba tan sorprendido y en shock que casi me da algo.
- ¿Me estás pidiendo que juguemos con ellos?
- ¡¿Si?!- no sabía si era afirmación o pregunta, pero daba lo mismo porque sabía lo que deseaba.
-Serena…- tomé aire antes de seguir- Puedo hacer lo que sea relativo al sexo, pero nunca follaré o me dejaré follar por un tío…- hizo una mueca de disgusto y por un momento pensé que había malinterpretado su petición.
-No he dicho que tengas a participar…- le alcé una ceja.
- ¿Entonces que se supone que debo hacer? - pregunté cruzado de brazos y mirándola con incredulidad.
-Deseo verlos…- volvió a morderse el labio- Una vez que entre en calor quiero disponer de ti para mi deleite e interactuar con ellos un poco mientras me follas bien duro…- ¡Joder! Tuve que tragar grueso por sus susurros que me pusieron a 100, el problema era la parte de ver a 2 tíos follándose entre otras cosas, solo de pensarlo me dieron sudores fríos y tuve que sentarme en la silla junto a mi para no caer al suelo, ella suspiró bastante apenada- Si no te agrada la idea puedo decirles que se vayan…
-Yo… No sé…- antes de terminar apareció Brad por el pasillo.
-Entiendo que la primera vez cuesta un poco, yo mismo pasé por algo parecido…- alzó los hombros con una sonrisa- Hoy día me gusta disfrutar lo que puede ofrecerme ambos sexos…- aunque nunca lo diría entendía su lógica- Pero no hemos venido aquí para forzarte, si no te agrada la idea nos iremos...- miró a Serena y luego a mí de nuevo- Pero tras hablar largo y tendido sobre su relación pensaba que no te importaría…- ¿Habían hablado de nosotros?
-Nunca me lo he planteado ni pienso empezar a hacerlo…- asintió conforme.
-Lo entiendo, si accedes no te tocaremos…- era un alivio, pero aparte de eso ¿Sería capaz de mantener mi erección viendo algo así? ¡Dios! ¡En la vida me hubiera imaginado en una situación similar! No era algo nuevo que a ella le atraía, no me estaba pidiendo que lo hiciera yo, solo quería disfrutar con otra pareja, la cuestión es ¿Estaba preparado? Brad esperaba impaciente mientras volvía mi vista a Serena, en cuanto nuestras miradas conectaron supe la respuesta…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*
