Escapó de una tentación terriblemente adictiva que buscaba confundirlo, jamás caería en algo tan ruin como lo era sentir ese tipo de sentimientos a través de un ser humano tan manipulador y despreciable, aunque por alguna razón, lo detestaba por acomplejarlo con algo genuinamente destructivo como lo era el "Amor". Simplemente era imposible recuperarse de aquella acción tan provocativa, pero demandante que atravesó sin piedad su acalorado squeedly spooch, demostrando el notorio desequilibrio emocional que fue afectando en demasía el escaso y noble juicio que aun mantenía. Automáticamente dejo de correr, a la vez que su respiración se normalizaba, observando vagamente su entorno, intentaba recordar una dirección en concreto, por lo que aún afectado por ese inesperado beso, ignoro totalmente lo que había sucedido, recobrando así su caminar habitual.

El anonimato de esa nota yacía entre sus manos, en ella tenía escrito varias palabras complejas que apenas supo descifrar, más bien, con cierta dificultad. No obstante, aunque hubiese habitado varios años terrestres, incluso concurriendo a la "eskuela" se le complicaba entender del todo bien el dialecto humano. La razón no era por su déficit de inteligencia, tener esa deducción sería un colosal insulto a la magnificencia de su ser, al contrario, para la envidia de la gran mayoría de razas, era un ser indiscutiblemente superior, un irken fuerte, capacitado y sumamente ingenioso en todo lo que respecta a situaciones complejas. ¿Leer algo en un código humano? ¡Ja!. No ganaban nada en poner a prueba su intelecto. Transcurrió el tiempo necesario, para que al fin pudiera comprender el contenido relatado, lo hubiera logrado mucho antes si tan solo le interesara, o prestara la debida atención en la carta.

La incógnita persistió hasta llegar al lugar acordado, tratándose de un viejo edificio condecorativo que con firmeza se conservaba en una zona residencial, destacando una estructura impresionante con múltiples detalles elegantes, dando un ambiente social e distinguido, mientras que la decoración simulaba ser fina y concisa. Dignamente se trataba de un lugar donde anteriormente toda clase de espectáculos se llevaban a cabo, básicamente lo que se mostraba en frente de sus falsos ojos violetas, era lo que la humanidad nombró como un "Teatro".

Dudativo, ante la elección natural en ingresar o no, el ex-invasor suspiro pesadamente, dándose falso valor para entrar de una vez por todas al establecimiento, creyendo tontamente que podría estar repleto de terrícolas conviviendo, o haciendo alguna actividad que fuera totalmente común en ellos. Sin ninguna demora, atravesó las enormes puertas rojizas que daban pie a una enorme sala, completamente deshabitada, el interior estaba vacío, pero conservando la estética belleza antigua que con ayuda de unos cuadros, tapizados y otros minúsculos decorados, hacían relucir a la perfección, una obra de arte perdida en el tiempo. Poco a poco el irken se adentro, siendo presa de la curiosidad al ver por primera vez algo tan extravagante, sin saber del todo bien la función que cumplía ese sitio, empezó a tocar las mesas, sillas y estanterías que estaban cubiertas con un fino polvo.

Una melodía en particular inundó la sala, ganándose su completa atención. No tardó en dirigirse hasta donde provenía la música, subió las escaleras dirigiéndose al piso superior, llegando a una puerta mucho más pequeña, en comparación con la de la entrada principal, escuchando claramente detrás de ella como la tonada se volvía más rítmica y pegadiza.

Giro lentamente la perilla, abriendo la puerta. Se paralizó al ver de frente al dueño de la voz.

"I broke my bones, playing games with you."

"Me rompí los huesos jugando contigo."

"This type of fun, it makes me blue."

"Me cansé de la diversión, me hace sentir triste."

A medida que caminaba quedó pasmado, encontrándose con un amplio salón, no tanto como lo era el anterior, pero si era lo suficientemente grande para una fracción considerable de sucios seres humanos. El cuarto estaba rodeado de incontables asientos, o como vulgarmente se les conocía: "butacas", las cuales tenían un color rojizo con una aparecía bastante cómoda, estando muy bien organizadas, en diferentes filas. Eso no era todo, en el centro de la habitación destacaba perfectamente un enorme e impecable escenario, resaltando la importancia de actuar con elegancia sobre él, algo que en estos momentos estaba pasando, ya que para la sorpresa del irken en medio de ese mismo escenario, estaba cantando su antiguo rival, siendo acompañado hábilmente por la música, mientras que sentía el enorme peso de su mirada sobre él, haciendo entender que la canción que se encontraba recitando se la dedicaba exclusivamente a él.

"I think I'm into you."

"Creo que estoy enamorado de ti."

"How much do you want it too?"

"¿Qué tanto lo quieres tú?"

"What are you prepared to do?"

"¿Qué estás dispuesto a hacer?"

"I think I'm going to make it worse."

"Creo que haré que valga la pena."

La música cada vez se tornaba más rítmica, junto a una letra inusualmente romántica mezclada con cierta... ¿Tristeza?. No comprendía porque todos esos recuerdos de vivencias pasadas se presentan abruptamente en su cabeza, haciéndole ver la historia de mutuo odio que desarrollaron durante tantos años. Un lazo tan ridículamente importante que representaba la importancia del uno en el otro, llegando a encontrar un perfecto equilibrio emocional, eliminando temporalmente la soledad que secretamente los aprisionaba. Recorrió la mitad del camino, tenía la intención interna de llegar pronto hasta donde se encontraba su némesis, esa persona que odiaba tanto, pero que alguna vez se ganó su respeto, por ser el único ser humano que podía entenderlo y confrontarlo.

"I talk to you but it don't work."

"Te hablo pero no funciona."

"I touch you but it starts to hurt."

"Te toco pero empieza a doler."

"What have I been doing wrong?"

"¿Qué mitad he estado haciendo mal?"

"Tell me what it is you want."

"Dime qué es lo que quieres."

"Tell me what it is you..."

"Dime qué es..."

Nuevamente estaba presente el peso referente a esas rítmicas palabras, irónicamente era divertido pensar cómo acabaron las cosas para ambos, nunca puso un precio a todo ese dolor agónico que reboso en la culpa, mas al perder todo lo que una vez fue el. Un duro golpe que produjo toda clase de mortíferas heridas, algunas curadas, otras cicatrizaban y otras seguían intactas. El resentimiento contra el de lentes estaba presente, jamás olvidaría esa atroz acción que consistió en eliminar a su gente, sus líderes y fallar de manera magistral en su misión, el nivel de repudio era inigualable, pero no mentiría, un auge de afecto seguía intacto en lo más recóndito de sus memorias, a la única persona que lo noto, tomándolo en serio, disfrutando gradualmente todas sus batallas que esperaba de manera infantil retomarlas...

Sin embargo.. ¿Eso es lo que verdaderamente quería?

"Oh, I think that if I had been enough for you."

"Creo que yo sería mejor si hubiera sido suficiente para ti."

"Would I be better."

"¿Yo seria mejor?"

"Would I be good, and I'll do you what you like."

"Y yo haré lo que quieras."

"If you stay the night."

"Si te quedas esta noche."

"You tell me you don't think you should."

"Pero tú me dices que no deberia."

Atravesó completamente la sala, llegando delante del imponente escenario a la vez que escuchaba la voz del chico gótico, detestaba con todo su ser admitirlo, pero le gustaba el tono como transmitía la canción, delatando un cóctel sentimental donde el arrepentimiento era lo más destacable, admitiendo un fatal error y confesando un amor egoísta, provocando que le dieran nauseas al pensar que podía llegar a tocarle alguna inexistente fibra emocional.

"Do it boy, well..."

"Me lo dijiste, cariño, así que..."

"Love I will let you go."

"Amor, te dejare ir."

Compartieron sus miradas por un momento, provocando una pelea interna, desatando viejas memorias de esos lejanos tiempos, los cuales disfrutaron de mala manera su compañía, sin discutir, pelear o insultarse, buscando un inquebrantable apoyo para no desmoronarse, siendo enemigos sabían mejor que nadie como funcionaban las cosas, se conocían de manera indirecta, cuando la necesidad de luchar era nula.. O la disposición de humillarse iba en caída libre.. Solo hablaban, olvidándose temporalmente de su obligación, volviéndose más cercanos, reencontrándose consigos mismos. Para que al día siguiente, todo fuera como antes, otra vez retomaban su vida como rivales.

"Oh, it's enough to be better."

"¿Eso será suficiente para sentirme mejor?"

"If I could.."

"Ojalá pudiera sentirme mejor..."

El irken se quedó completamente inmóvil, al tener conocimiento de las intenciones ocultas detrás de esa canción, estaba inmerso en un mar de dudas, ignorando el pequeño detalle de que el humano había saltado del escenario, dejando a un lado lo que estaba cantando para encarar debidamente al extraterrestre, que ahora lo miraba con genuina confusión, a la vez que su cuerpo estaba tenso, dando a entender que en cualquier instante optaría por tomar una posición ofensiva, dispuesto a luchar mano a mano si era necesario. Ante esto, al amante de lo paranormal solo pudo sonreír, recordando sus contiendas pasadas que tanto apreciaba, al volver a recordarlas una punzada venenosa repleta de arrepentimiento, lo hizo retroceder, haciéndolo consciente de la fatal equivocación que había cometido.

- Zim. -lo nombró asombrado, acercándose unos cuantos pasos- No creí que de verdad vendrías...

- ¿Por qué me has hecho venir aquí? -preguntó con curiosidad, liberándose finalmente del trance- Si es solo para escuchar tu horrible voz, me aseguraré de aniquilarte.

- Eres un terrible mentiroso, chico espacial. -bromeo divertido, encogiéndose de hombros- Estás locamente enamorado de mi, esos nervios en ti, lo prueban. -aseguró conteniendo una risa.

- ¡MIENTES! -negó apuntándole con su dedo índice- ¡Zim jamás sentiría algo por ti, gusano! -afirma conteniendo su enfado- Solo me burlaba de tu patético, pobre y insultante acto lleno de remordimiento.

- Aja, como digas. -respondió con calma, ignorando sus palabras- ¿Como sabias que se trataba de mi? -alzó una ceja, sintiendo genuina curiosidad.

- Te conozco lo suficiente como para saber que esto sería obra tuya. -acotó aburrido, desviando su mirada- Solo un loco cabezón como tu crearía un lenguaje combinando el idioma irken y el humano.

- Ya veo.

Esa postura firme y orgullosa, una mirada penetrante demostrando una superioridad absoluta, indicando que nadie podía ser digno de él, junto a esa arrogancia que caracterizaba demasiado bien sus palabras, recordándole a la perfección esa sublime satisfacción que sentía al derrotarlo o detenerlo, mucho más tenerlo, apreciarlo de cerca, tocarlo... ¡Por Venus! Lo anhelaba con desesperación, era casi imposible mantener la cordura, su objetivo era protegerlo, cuidarlo y recuperarlo, pero la tentación de tenerlo bajo sus brazos era devastadora... "¿Cuándo fue que empezó a amarlo?"

"I itch all night, I itch for you."

"Me pica el cuerpo, me pica por ti."

"You're just my type."

"Simplemente eres mi tipo."

- Ahora explícale la razón del por que el grandioso Zim, está aquí. -cuestiono molesto, cruzándose de brazos- ¿Acaso esta es otra de tus trampas o.. -

- No, no es nada de eso, chico espacial. -aclaro con serenidad, tomando su mano-Solo necesito que vengas conmigo.

- ¡¿Que?!-exclamó sumamente sorprendido- ¡No, no, no! -se opuso repetidamente, negando con su cabeza- ¡Zim no irá a ningún lado contigo, larva apestosa!

- Por favor. -pidió suplicante, entrelazando sus dedos- Si lo haces, no volveré a molestarte.

- ¿De verdad?

- Lo prometo.

Tras esa pequeña discusión, el extraterrestre finalmente accedió, sin romper el contacto directo entre sus manos, sintió rápidamente como su agitado squeedly spooch rebosaba entre una mezcla de sentimientos cálidos, como si recordara los breves instantes en que gozo cada uno de los buenos momentos durante su etapa de rivales. Esa diversión, era parte de un acercamiento perfecto, suministrando una felicidad pasajera, como un especie de juego que solo ellos conocían, incluso compartiendo cierta complicidad en algo que iba más allá de un profundo afecto, esa lealtad de verse a diario, y "apoyarse", cuando sentían que todo era en vano, recurriendo simplemente a ellos mismos, porque se comprendían mucho mejor que cualquier otra persona.

"What's a boy to do?"

"¿Qué se supone que debería hacer?"

"I think I'm into you."

"Creo que estoy enamorado de ti."

Atrapado plenamente en sus memorias, apenas noto cuando el chico gótico soltó su mano, provocando que el irken levantara la mirada, analizando el desbordante ambiente nocturno, encontrándose con una amplia terraza bien adornada con minúsculas luces de colores, que proyectaban una tenue iluminación, destacando al grandioso cielo estrellado. Asombrado, siguió admirando su entorno, para encontrar una mesa de madera cubierta por un mantel blanco, repleto de bellas cajas delicadamente decoradas, percatándose de que eran regalos que podrían variar entre chocolates, dulces o algún detalle material.

- Zim.. ¿Bailarías conmigo?

Esas palabras descolocaron completamente al alienígena, viendo con más detenimiento al terrícola, pudo notar, algo tarde, lo bien que lucía con ese extravagante outfit, vistiendo un elegante traje azulado, un sombrío saco que escondía muy bien una camisa blanca, siendo hábilmente cubierta por un fino chaleco de botones dorados, claro respetando la gama de azules que destacaba a su vez, el moño ubicado en el cuello de su camisa. No obstante, eso no era lo importante, sino el enorme y precioso ramo de flores que sostenía con cautela el de lentes, destacando la belleza apasionada de las rosas rojas junto a un gran e admirable girasol en el centro, lo que llamó inmediatamente su atención, no podía dejar de observarlo, era una majestuosa belleza tan trabajada, producida y preciada que solo pudo asentir ante la invitación, tomando las flores con una mano y aceptando con la otra la proposición del humano.

"How much do you want it too?"

"¿Qué tanto lo quieres tú?"

"What are you prepared to do?"

"¿Qué estás dispuesto a hacer?"

"I think I'm going to make it worse."

"Creo que haré que valga la pena."

La música era totalmente natural, siendo orquestada por los simples y escasos sonidos que les suministraba la ciudad, acompañados por una comprometedora soledad que le permitía al humano guiar con mayor tranquilidad a su alíen, era inevitable que una ligera timidez acortará sus distancias, sorprendiendo gratamente al de lentes. Transmitiéndole una confianza adecuada, llevo su mano hasta la cintura del extraterrestre, mientras que con la otra entrelazaba sus dedos, empezando a dar los primeros pasos con la intención que el irken lo siguiera, algo que consiguió relativamente rápido, acostumbrándose a los movimientos que le dictaba el amante de lo paranormal, viéndolo de vez en cuando, sintiendo una inexplicable ternura invadir su corazón.

"Yeah, if I had been enough for you."

"Si, creo que yo sería mejor si hubiera sido suficiente para ti."

"Would I be better."

"¿Yo seria mejor?"

La oscuridad era acompañada por las efímeras luces, percibiendo el silencio de unas leves respiraciones, sincronizando con la magia forzada que se disponía a ahuyentar el odio, resentimiento o cualquier otro sentimiento, brindando un privilegio que harían olvidarse del pasado por un momento, sintiendo como ambos cuerpos se complementaban perfectamente ante la presencia mutua. Compartieron su mirada, viéndose directo a los ojos, reflejando la verdad tras un profundo odio, delatando la sinceridad, afecto y miedo que escondían en ellos.

Quizás, tan solo quizás, existía la posibilidad de experimentar algo cercano al amor, dejando al ex-invasor con una diminuta sensación claramente conmovedora en lo más recóndito de su dolor, ocultando toda debilidad. Continuo los delicados movimientos con la persona con la que estaba bailando: Su rival, nemesis y enemigo que aparentemente no estaba tan loco como antes, después de todo, los signos de una sincera redención parecían ser legítimos.

- Lo lamento, Zim.. -susurró con suavidad, mirando al alíen- No puedo cambiar el pasado, pero intentaré arreglar parte del daño que te hice. -sonrió de lado, apretando ligeramente su mano.

- Silencio. -ordenó en un tono bajo, devolviéndole la mirada- Por esta vez olvidaré que somos enemigos, pero te dejare algo bien en claro. -suspiro profundamente, aclarando su voz- Voy a permitir que intentes redimirte.

- ¿D-De verdad? -balbuceo sorprendido el de lentes- ¿Hablas en serio, chico espacial?

- Te odio. -sentenció con rudeza, deteniendo sus pasos- Nunca dije que iba a perdonarte, aunque hiciste que el magnífico Zim, sintiera misericordia por una criatura repulsiva como tu así que.. -

- ¡G-Gracias..! -interrumpió emocionado, abrazando al contrario- A pesar de todo, eres el único que no me ha abandonado. -confiesa con auge de tristeza- Prometo protegerte, y por esta vez guardare tu secreto.

- ¿No delataras a Zim con la corte galáctica? -cuestiona ladeando la cabeza, confundido- ¿Por que?

- Te lo he dicho incontables veces... -menciona fatigado, tomándolo por la barbilla- Te quiero, Zim.

"Would I be good, and I'll do you what you like."

"Y yo haré lo que quieras."

"If you stay the night."

"Si te quedas esta noche."

Las estrellas fueron el único testigo necesario, al presenciar el beso con el que sellaron su trato, siendo rodeados de una pertenencia experimental, parcialmente correspondida, ya que ambos estaban sujetados en los brazos del contrario, uniendo sus labios en una revelación temporal que significaría un gran paso. Abandonando la relación tan tóxica que habían conformado durante tantos años.

¿No lo entiendes, verdad? Estamos predestinados.

Sin importar lo crueles que seamos el uno con el otro, esta unión es el lazo innegable que no podremos romper.

Estamos condenados a amarnos, bajo la erosionada culpa que distorsionó nuestro genuino y dulce amor.