Draco corrió lo más rápido que pudo. Sus pasos apresurados se podían oír en los pasillos, junto al murmullo matutino de lo estudiantes. 'Por favor, que no sea cierto' rogó, aunque los susurros que podía oír a su paso le decían lo contrario.

"¡Profesor Lupín!" llamó en cuanto entró a la oficina. La oficina desprovista de objetos.

El profesor Lupín estaba acomodando en una caja todo el material que utilizaba para sus clases. Una maleta abierta estaba siendo llenada mágicamente. Black, Draco notó, seguía igual que siempre, tirado en el sofá, aunque había algo diferente en él. Sin prestarle atención a eso, se enfocó en Lupín.

"Es cierto entonces... se va" no era una pregunta, pero Draco quería que se lo negara de alguna manera.

"Me temo que no puedo seguir acá Draco, algunas lechuzas de padres de familia molestos ya empezaron a llegar"

"Pero es estúpido, nadie salió herido ¿o sí?" murmuró.

Él no lo había visto, fue un shock enterarse esa mañana que su profesor de defensa era un hombre lobo y había corrido por los terrenos anoche. Aunque lo había sospechado, no pensó que se lo confirmarían. Había quiénes decían que había mordido a varios estudiantes a su paso, pero las historias eran tan estrafalarias, que Draco lo dudaba.

"No, no hubo heridos" aceptó el castaño con calma "pero fui muy irresponsable al saltarme mi poción"

Black hizo un sonido extraño. Draco desvió sus ojos un segundo para verlo y pudo notar el brillo singular de culpa en su rostro. 'Oh' la ira se empezó a acumular al conectar los puntos.

"¡Fue tu culpa, ¿no?!" acusó directamente.

Black se sorprendió momentáneamente por su arrebato, pero no respondió como usualmente, solo bajó la cabeza. Esa era toda la confirmación que necesitaba.

"Bastardo" susurró con ira.

"Basta Draco, no hay ningún punto en buscar culpables, era mi responsabilidad beber la poción y no lo hice" Lupín se veía calmado con todo el asunto, como si este hombre le hubiese arrebatado una simple pluma, en lugar de un puesto de trabajo. Draco lo miró incrédulo.

"P-pero..." bajó la cabeza, derrotado, sin saber cómo arreglar todo "no te puedes ir" suplicó.

Era el mejor profesor que habían tenido ¿qué loco incompetente contrataría Dumbledore ahora? ¿quién más podría enseñarle defensa? ... ¿quién contrataría a Lupín ahora que su secreto había sido revelado? Draco quería hacer todas esas preguntas desesperadamente.

"No hay nada que se pueda hacer al respecto" desestimó el profesor tranquilamente.

"Tal vez sí" dijo de pronto. "Mi padre..." su voz se apagó ¿su padre qué? No hablaba con el hombre y no le quería pedir absolutamente nada... ¿pero tal vez podría hacer una excepción?

"No" susurró Lupín, como si leyese sus pensamientos. "No sé exactamente cómo es tu dinámica familiar, Draco, pero si algo me queda claro es que no quieres pedirle un favor a él, tanto como yo no quiero recibirlo" Sentenció. Draco se desinfló. Eso era cierto. Black, por alguna razón, le lanzó una mirada que no pudo identificar.

"No te preocupes, Draco" Lupín volvió a hablar "Me puedes enviar cartas con cualquier duda sobre defensa y te las responderé" dijo más animado. Draco suspiró. No era lo mismo, pero tendría que ser suficiente.

Continuó viendo cómo Lupín terminaba de empacar y no pudo evitar notar más sus cicatrices. Tenían sentido al saber que era un hombre lobo. Hizo una mueca, la transformación debía ser dolorosa como para dejar marcas así.

"¿te vas a quedar ahí todo el día?" ladró Black unos momentos después. Draco frunció el ceño.

"¿tienes algún problema con eso?" regresó. Black solo desvió la mirada enfurruñado. Eso era... no típico de él. Draco levantó una ceja "¿Estás bien?" preguntó, sorprendiéndose incluso a sí mismo. Tal vez a Black lo carcomía la culpa por lograr de alguna manera el despido de su amigo. Bien. Lo tenía bien merecido.

Black lo miró con ligera sorpresa, pero solo negó con la cabeza y desvió la mirada.

"No te preocupes por él, ha estado haciendo berrinches desde que despertó en la enfermería" suministró Lupín afablemente "la realidad lo golpeó en la cara y ha tenido que aceptar que necesita terapia"

"Oh" murmuró, sin saber bien qué más decir. Black bufó con molestia algo sobre lobos, golpes y ser dejado inconsciente. "Bueno, obviamente la necesita" sonrió.

"Y tú necesitas irte" Draco rodó los ojos. Si Black le respondía, claramente no estaba tan mal. Había aprendido a esperar sus réplicas, de hecho.

Solo unos segundos después, Dumbledore tocó la puerta anunciando la hora de partida de su profesor. Parecía algo sorprendido de ver a Draco ahí, pero no dijo nada al respecto. Draco vio cómo Lupín y Black salían.

"Remus" gritó antes de que desaparezca por completo. El hombre volteó con curiosidad, mientras que su compañero volteó con molestia.

Draco dio unos pasos para encontrarlo y le dio un abrazo de manera impulsiva. Lupín le dio unas palmaditas en la cabeza.

"Yo también te extrañaré, Draco" le susurró. Draco apretó los dientes. No lloraría.

"Vamos muchacho, no es el fin del mundo" replicó Black, irritado.

Se separaron y Draco los vio partir. Black pareció dudar un momento, luego regresó y le lanzó una mirada intensa.

"No me agradas" dijo de repente. "me recuerdas mucho a alguien" Draco supuso que se refería a su padre y se tensó ante la sola idea. "y ese alguien, aunque apuesto obviamente, no me agrada mucho en este momento" terminó. ¿qué? Draco lo miró confundido... el hombre acababa... ¿hablaba de sí mismo?

"¿Qué?" hizo eco de sus pensamientos.

Black solo le dio un pedazo de vidrio circular que sacó de su bolsillo. ¿Era un espejo?

"Mira, con eso podrás comunicarte con él" le informó con desgano "solo di su nombre" con eso dicho, se marchó murmurando "somos más parecidos de lo que me gusta, a mí tampoco me agrada mi familia" Así que sí hablaba de él.

Cuando alcanzó a Lupín de nuevo, este le empezó a lanzar preguntas que Draco no pudo escuchar, pero sí vio cuando el castaño volteó sorprendido y le sonrió.

Draco miró el pequeño espejo ¿era un espejo de doble vía? Sonrió, sintiéndose mejor sobre la partida de Lupín.

Un carraspeo llamó su atención. Draco volteó con sorpresa. El director seguía parado a un costado del aula de defensa.

"Me parece que el desayuno lo espera, joven Malfoy" dijo amablemente.

Draco guardó el espejo en su bolsillo y asintió. Greg y Vincent ya se habrían despertado.


"Un hombre lobo, Harry" insistía Ron, saliendo de la sala común "no puedo creer que estuvieras frente a frente de uno" decía impactado. "no puedo creer que el profesor Lupín haya sido uno todo este tiempo ¿cómo era?" Seamus asentía junto a él.

"Era obvio" Hermione rodó los ojos "todas las pistas estaban ahí"

"Si era tan obvio, ¿por qué no lo dijiste?" disparó Ron.

Harry sacudió la cabeza, intercambiando miradas con Neville. Se desconectó de la discusión, tenía cosas más importantes en su cabeza. Anoche le habían informado completamente toda la situación. ¡Tenía una oportunidad para dejar a los Dursley! Sirius había enloquecido ante la perspectiva de que fuese a vivir con Snape, pero algo bueno salió de toda la situación: el hombre había aceptado que no estaba bien... luego de despertar de la inconsciencia en la enfermería y una charla con Lupín sobre quién sabe qué, claro. Aún así, era algo positivo.

Dumbledore le dijo que preferiría que Harry se fuese a vivir con Sirius, quien obviamente se preocupaba por él y ahora que llevaría terapia estaría mucho mejor. Harry lo miró con asombro ¿cómo creía el hombre que funcionaba la mente humana? No era como si Sirius pudiese mejorar de un día para otro. Frunció el ceño ¿o sí? Tal vez los magos tenían una cura rápida para décadas de encierro injustificado en Azcaban con dementores, aunque lo dudaba seriamente.

Así las cosas, tenía dos opciones, ir a vivir con Sirius en un lugar súper secreto que estaba protegido con el encantamiento Fidelius, sin comprometer la posición delicada que podría tener Snape en un futuro. Un futuro muy sombrío, si él tenía que decir algo al respecto, y la sola implicación del mismo lo atemorizaba. Harry sabía que Dumbledore hablaba de su estatus de espía... y solo había una razón para que volviese a ello: Voldemort seguía rondando por ahí. Harry suspiró, la otra opción era volver a casa con Snape, a un lugar que él sabía que estaba bien protegido y ni Dumbledore conocía su ubicación. Podría ser riesgoso y no podría informarle a nadie de su nuevo arreglo de vivienda, aunque Sirius había puesto en riesgo el secreto la noche anterior.

Harry se alegró de que solo sus amigos estuviesen presentes en todo eso. Ellos podrían mantener el secreto si decidía lo último, estaba seguro. Dumbledore le había pedido que considere muy bien la situación y sus posibles consecuencias. Harry tragó saliva. Era obvia la preferencia del director y parecía seguro de que esa era la mejor opción. Frunció el ceño ante la idea. Tal vez sí era lo mejor, no lo sabía, pero el director era más sabio que él, así que seguro tenía razón.

"-rry?... ¡Harry!" La voz de Daphne lo sacó de sus pensamientos. Ya habían llegado al gran salón.

"¿Qué pasó?" preguntó mirando alrededor. Muchas miradas estaban enfocadas en él.

"No sé, amigo, seguías frunciendo el ceño y negando" sonrió Theo. Daphne lo miraba con preocupación. Estaban en la entrada, deteniendo el paso.

Se movieron para sentarse en la mesa más cercana, que resultó ser Ravenclaw. Harry todavía estaba distraído. En la mesa de Gryffindor notó a Ron y Hermione discutiendo, tal vez sobre algún otro tema. Seamus los miraba divertido, pero interrumpió el momento unos segundos después. De alguna manera, había logrado incendiar su jugo de calabaza ¿seguía intentando hacer ron? La ira de Hermione ahora estaba enfocada en él y Ron se reía sin parar. Los gemelos hacían un baile extraño a su alrededor.

"¿Harry?" preguntó Tori, regresando su mirada hacia sus amigos.

"Necesito hablar con ustedes" informó. Les contaría a sus amigos todo y luego tomaría una decisión. "En el aula cambiante, luego del desayuno" susurró. Ellos asintieron. Si alguien de Ravenclaw tenía una queja sobre estudiantes de otras casas en su mesa, las guardaron para sí mismos.

0-0-0

"Wow" suspiró Theo, colgando de cabeza por alguna razón. Estaba ubicado en una plataforma alta que la sala había creado.

Neville miró con leve curiosidad. Su mente seguía girando en lo que Harry acababa de contar.

"¿En serio prefiere a Black?" Tori hizo una mueca. Neville tuvo que estar de acuerdo, incluso si la otra opción fuese Snape. Y ¿no era eso algo para pensar? Snape era quien había ayudado a Harry, era quien se preocupaba por él, un concepto tan extraño para asociar con el hombre.

Harry suspiró pesadamente. Neville notó que sus hombros estaban encorvados. Como si el peso de la decisión lo estuviese aplastando.

"Lo sé... sé que todo es muy complicado, podría ser arriesgado" Harry se escuchaba tan... roto. Como si tuviese una puerta abierta llena de promesas y posibilidades, y de pronto una barrera invisible le dijese: si entras, morirás. Bueno, tal vez no algo tan drástico, pero sí se sentía como le hubieran arrebatado la esperanza.

Miro alrededor. Todos estaban serios. Incluso Theo se había acomodado en su lugar.

"¿Qué quiere tú?" preguntó Daphne, aunque eso era obvio.

"¿Importa siquiera?" murmuró. Daphne se veía en conflicto ante la pregunta.

Luna movía su cabeza rítmicamente, al costado de Tori. Neville frunció el ceño. Los ojos plateados de la rubia lo miraron directamente. Él regresó la mirada y su mente se aclaró. De pronto, sabía lo que debía decir.

"Claro que importa" habló claro y fuerte. "Claro que importa, Harry" miro a los demás "Dumbledore es muy sabio, es verdad, pero él ya es mayor... no es su vida la que se verá afectada" Daphne asintió estando de acuerdo. Neville continuó "¿y qué si puede ser peligroso? Si ustedes están dispuestos a correr el riesgo, entonces es su decisión... además, es Snape, por Merlín, no es como si el hombre fuese descuidado" rodó los ojos, algo atípico de él. "A veces haber vivido mucho puede cegar a alguien, pueden no darse cuenta de que algo puede ser importante, aunque para ellos es insignificante" y Merlín sabía que su abuela consideraba muchas de las cosas de Neville algo sin importancia "No es él quien tiene el derecho a decidir sobre tu vida, Harry... Dumbledore ya tiene una opinión, pero es solo eso y nada más, tú sabes lo que quieres, así que no dejes que otros te quiten esto" Harry se merecía esa elección.

Luna sonrió en aprobación. Tori asentía fervientemente.

"Gracias" susurró Harry con ojos llorosos. "Tienes razón" afirmó "ya tomé mi decisión" Daphne lo abrazó.

El momento fue interrumpido por Theo cayendo estrepitosamente. Había querido colgarse de nuevo. Neville se rio junto a los demás.


"Snape" la voz de Harry estaba llena de seguridad, sin ninguna duda al respecto.

Severus contuvo su sonrisa. Estaban frente al director y Harry acababa de hacer su elección. Por obvias razones, esta vez dejaron a Black fuera de la discusión, se le informaría todo con una lechuza.

Dumbledore suspiró algo decepcionado. Severus quiso gruñir en su dirección. Harry había tomado una decisión... ¡y lo había elegido a él! No era necesario sonar decepcionado al respecto ¿quería que el niño cambiara de opinión? Severus esperaba que no lo hiciera.

"En ese caso, solo me queda decir que debemos ser muy cuidadosos"

"Lo seremos" dijo Harry resueltamente. Severus sonrió orgulloso.

Salieron de la oficina del director luego de discutir más detalles. Albus no sería parte del proceso de creación de la barrera, Snape quería que su ubicación siguiese siendo un misterio. Harry había preguntado sobre la poción. Básicamente, crearía un lazo de conexión entre ellos. La poción contenía un cabello de Lily – Severus no quiso dar detalles de cómo consiguió la muestra – lo que aseguraba que la protección que ella había puesto en Harry al sacrificarse pudiese establecerse alrededor de ellos. Harry sería considerado su hijo ante los ojos de la magia.

"Entonces, al salir de la estación irás a recogerme disfrazado" sonrió Harry animadamente en su oficina. Severus asintió. "Esto será genial" seguía el muchacho "y prometiste que me enseñarías a pescar ¿recuerdas?" Severus no recordaba haberlo prometido, pero Harry seguía hablando de sus planes. No pudo evitar sonreír.

"Ve a empacar" despidió al muchacho al fin. "mañana sale el tren"

"Mañana" asintió Harry con júbilo. "mañana vamos a casa"

Casa. Se sentía cálido pensar en ello.

Farid se arrastró por la puerta detrás de Harry. Severus alzó una ceja cuando vio que en la mandíbula llevaba un catálogo mágico. El reptil se detuvo frente a él y le siseó incomprensiblemente, soltando la revista abierta y señalando un artículo. Severus parpadeó ¿la serpiente quería que le comprara algo? Miró lo que se le señalaba. Un tronco. Un tronco inútil a un precio ridículo. La serpiente asintió satisfecha y reptó fuera del lugar.

Sacudió la cabeza. Tenía que recoger las pertenencias de Harry de sus familiares. Entraría de forma incógnita y saldría rápido. Dumbledore se encargaría de decirles que ya no tendrían que recoger al niño.

"No te olvides de escribirnos" le recordó Daphne.

Harry sonrió. Les escribiría, les escribiría como nunca antes, porque ahora podía, ya no era prohibido. Claro, el verano pasado también pudo hacerlo, pero esta vez era diferente.

"¡Y te llamaremos!" se animó Theo. "No espera... podrás usar la red flu?" No estaba seguro, pero era muy probable que no. "No te preocupes, encontraremos una manera" desestimó Theo "tal vez tu súper cerebro rúnico pueda crear unas runas o algo que nos sirva" Ahora, esa era una idea. Harry lo analizaría luego.

"Le haré a Farid un nuevo traje" dijo alegremente Tori "te lo enviaré por lechuza"

"Claro" sonrió. Luna tarareaba una melodía alegre.

"Disfruta el verano" Comentó Neville al final. Harry asintió, lo disfrutaría.

Intercambiaron despedidas y abrazos. Farid siseó en la mejilla de Tori de manera afectuosa, Hedwig ululaba cómodamente y con un último adiós, se dirigió hacia el punto de encuentro que le había dicho Snape. El hombre estaba esperando tranquilo, con el mismo disfraz que había usado un par de veces el verano anterior. Harry sonrió ampliamente.

Un par de apariciones y una caminata después, estaban en casa.

"Toma" Harry miró la botellita ofrecida. La poción se veía... asquerosa. Era asquerosa y olía horrible y ... era una maravilla ante sus ojos. Con gusto la sostuvo entre sus manos, esperando las indicaciones. Snape tenía su propia botella a su lado.

"Bébela"

Harry asintió y ambos tragaron al mismo tiempo. Sabía tan horrible como olía.

Harry miró a su profesor. ¿eso era todo? Se sentía tan anticlimático. ¿ya se había formado el lazo entre él y Snape? ¿ya podría llamarse su hijo ante los ojos de la magia?

Snape asintió con los ojos cerrados y empezó a murmurar en latín. Harry miró con asombro como la magia empezaba a formarse entre ellos y la casa. Estaba creando las protecciones ¡estaba funcionando! Se llenó de alegría. Snape se detuvo luego de unos diez minutos y declaró que todo estaba hecho.

"¿Eso es todo entonces?" preguntó con una sonrisa.

"Lo es" respondió el pocionista con una sonrisa propia.

"Bueno" Harry aplaudió y agarró su maleta y la jaula de Hedwig. "entremos entonces" empezó a avanzar. Se giró con una sonrisa divertida y los ojos brillando "vamos, papá" Entró corriendo, mientras se reía. Severus Snape era prácticamente su padre ahora ¿no? y no podía pedir nada más.

El pocionista movió la cabeza, divertido ante sus payasadas y entró después de él. Harry esperaba con ansias lo que traería el resto del verano.


¡Holaaa! este es el último capítulo de Formando Lazos, ha sido increíble llegar hasta acá. Como mencioné antes, haré una secuela que abarque los siguientes años de Harry :D espero sinceramente que disfruten el capítulo. los veré luego cuando avance con la siguiente entrega.

Muchas gracias a todos los que me han acompañado hasta aquí :3 ¡los quiero!