Haruka estaba recostada bajo las mantas de su cama con el celular entre sus manos, revisando las redes antes de irse a dormir pues ya era algo tarde de la hora en que comúnmente se dormía.
Entre las cosas que publicaba la gente volvió a ver aquel perfil de la chica que revisó unos días atrás cuando fue descubierta por sus amigas. Se colocaba roja de solo recordar ese vergonzoso momento, incluso llevó una de sus manos a su rostro y frotarlo contra este.
Miró el nuevo video que subió bailando otra movida canción, al parecer era una bailarina ya profesional y bastante joven, porque al revisar tenía solo unos veintiún años. Su especialidad era el twerk y quedaba bien demostrado.
Haruka comenzó a reír y negar con su cabeza para decidir dejar su celular sobre la mesa de noche. Se sentía estúpida por siquiera sentirse algo atraída a ese tipo de videos.
-Vamos, la chica solo baila porque es lo que le gusta y tú aquí… sintiendo deseo- Se decía a sí misma. Chasqueo su lengua dentro de su boca y giró en la cama para quedar recostada de lado.
Cerró los ojos y a los pocos minutos comenzó a pensar e imaginar cómo se vería Michiru bailando así para ella. "Supongo que no hay nada de malo en imaginar cosas… ¿O sí? Después de todo nadie las debe saber, solo queda entre mi mente y yo".
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Los suspiros calientes de Michiru salían a flote cuando Haruka deslizaba sus manos por su desnuda piel, aquella piel de porcelana que tanto había querido acariciar hace meses. Porque sí, la rubia siempre había querido este momento de intimidad con su ahora actual novia.
Tenerla sentada sobre sus piernas, desnuda y frente a ella mientras los besos eran nada de tímidos era un sueño hecho realidad.
Su aliento caliente sobre su cuello a la vez que sus manos descubrían cada rincón del cuerpo de Michiru.
-Haruka despierta- Escucho que decía la más baja inquietándola y distrayéndola de sus acciones. Levantó la vista y pudo ver el rostro sonriente de Michiru –Despierta- Repitió y colocó ambas manos sobre sus mejillas.
Abrió los ojos de golpe, estaba tendida sobre su cama, sola.
Solo había sido un sueño, bueno, no cualquier sueño. Había sido un sueño sexual donde fantaseaba con tener el cuerpo de su novia.
Se sentó sobre la cama y tomó su cabeza con ambas manos despeinando aún más su cabello, al parecer se había removido mucho mientras dormía.
El reloj marcaba las 3 de la madrugada y Haruka había quedado excitada al despertar.
-Que mierda más mierda- Mordió su labio, era la primera vez que soñaba algo como eso.
Por su cabeza pasó la propuesta de Lita "¿Por qué no solo te masturbas?", pero ¿Tan necesitada estaba?
La rubia ya había experimentado el tema de las relaciones sexuales con Molly y solo con ella, pues al ser su pareja tan joven no pudo experimentar con más chicas. Aun era bastante inexperta.
-Al diablo-.
Minutos atrás
Michiru despertaba agitada después de tener sus típicas pesadillas. La casa en llamas y ella casi muriendo al interior por el humo que le impedía respirar con normalidad, se sentía tan real esa sensación de asfixia, era realmente atemorizante tener a la muerte frente a ti ahorcándote con sus manos mientras intentas inhalar la más mínima molécula de oxigeno.
Miró la hora en su celular, 2:45am marcaba. Se levantó de la cama para poder ir al baño y lavarse el rostro con agua helada queriendo olvidar el sueño que comúnmente tenía, aunque ella sabía que hacer eso no servía de nada lo seguía haciendo. No tenía otra opción, Haruka no estaba con ella para abrazarla y seguir durmiendo con el calor de su cuerpo. Tampoco quería ir a molestar a Seiya, ya estaba grande para seguir yendo a su habitación cada que tenía las pesadillas, pese a que su hermano le ha dicho que no le molesta y que si siente la necesidad de hacerlo no le importa despertar a media noche para recibir a su hermana en su habitación. Ni hablar de sus padres, le daba vergüenza solo en pensar molestarlos por cosas de niños pequeños, ella ya era una mujer que debía aprender a vivir con las pesadillas.
Se giraba una y otra vez sobre su cama intentando conciliar el sueño nuevamente, pero no había resultado. Recordó la noche en que Haruka la llamó para pedirle que le tocara algo antes de la competencia ¿Qué sucedería si ahora ella la llamaba? No creía que la rubia se enojaría, al contrarió.
Colocó el celular en su oreja mientras el sonido de llamada sonaba, la primera vez Haruka no contestó.
-Seguramente debe estar durmiendo muy profundo, intentaré una última vez y nada más-.
Marcó el número de su novia nuevamente y acercó el aparato a su oreja, espero unos pitidos más hasta que hubo respuesta.
-¿Aló?- Se le escuchaba agitada.
-Disculpa la hora
Su voz era tranquila a diferencia de la de Haruka.
-N No te preocupes
Le costaba responder.
-¿Todo bien?
No tenía idea de por qué su novia contestaba de esa manera a altas horas de la noche, "Quizás se exalto y asustó por el repentino sonido del celular. Eso debe de ser".
La verdad era que Haruka había decidido hacerle caso a Lita y lo puso en práctica, pero cuando iba por la mitad la llamada de Michiru la distrajo de su actuar.
Haruka relamió sus labios, debía controlar la respiración antes de seguir contestándole a Michiru.
-Sí
Fue lo único que atinó a decir.
-¿Segura? Lamento molestar, es solo que… bueno, nada
Suspiró al otro lado de la línea.
-Debería colgar y dejarte dormir, de nuevo, disculpa si te he asustado al llamarte a esta hor…
-No, tranquila
Pudo recobrar el aliento y ya iba camino al baño para lavarse las manos junto con el rostro para despejarse. Le preocupaba que Michiru la llamara a esa hora, no lo haría solo para molestar así que ella debía estar ahí para cualquier cosa que la ojiceleste necesitara.
-¿Está todo bien? ¿Quieres que vaya a tu casa o algo?
Sugirió cuando ya estuvo en el baño. Afirmaba el pequeño aparato entre su oreja y hombro al lavar sus manos. Se miró algunos segundos por el espejo, estaba ruborizada aún con un extraño brillo en los ojos.
-Solo quería escucharte
Haruka sonrió.
Hablaron unos minutos más hasta que Michiru volvió a estar calmada y segura de que se podría volver a dormir.
Cuando la llamada finalizó Haruka no quiso seguir con lo que había estado haciendo antes de ser interrumpida, solo se recostó a esperar dormirse igualmente.
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Haruka se había ido a quedar a dormir en la casa de Michiru para al día siguiente salir a primera hora a la estación de trenes con su novia y Seiya. Aparte que amaban dormir juntas, así que aprovechaban la situación para pasar juntas más tiempo.
Una joven tocaba la puerta de la enorme casa mientras traía una mochila en la espalda junto a una mediana maleta para los días de viaje, con eso tendía ropa de sobra.
Fue Seiya quien abrió la puerta de la casa.
-Hola Haruka, pasa-.
-Gracias Seiya- Entró con sus cosas -¿Michiru está arriba?-.
El pelinegro negó con su cabeza –Creo que anda en el estudio- Había un cierto toque de mentira en su hablar, pero tan pequeño que era indetectable para la rubia –Pero mientras anda a dejar tus cosas en su dormitorio, debería llegar pronto-.
-Esa chica no para con sus ensayos-.
-Ya sabes como es de perfeccionista, en fin ¡Ya apresúrate para que vengas a cenar conmigo! ¿Tienes hambre?-.
-Que ya voy… y si- El pelinegro era demasiado amable con ella, eso se debía a que nunca había dañado de alguna manera a su hermana y mientras las cosas siguieran así todo estaría bien con la relación.
Michiru llegaba agotada a casa por haber tenido un largo día, pensó que estaría en casa antes, pero no le fue posible. Creía que Haruka aun no habría llegado pues al no decirle la hora que viniera de seguro vendría muy en la noche o en caso contrario hubiera recibido ya un mensaje de su parte diciéndole que estaba en su casa.
Abrió la puerta con sus llaves y lo primero que hizo fue quitarse sus zapatos escolares. Sintió unas risas que identifico de inmediato, eran Seiya y Haruka, pero era extraño escucharlos reír juntos.
Se asomó lentamente por la puerta de la cocina, ver a su hermano con su novia divertirse en la cocina mientras cenaban le hacía feliz. Si algo le gustaba era ver a los demás felices y si eran cercanos a ella mucho mejor.
De pronto sintió una punzada en el pecho y en su mente recordó el beso con Elsa, aun se sentía culpable y habían noches en las que le costaba mucho quedarse dormida por pensar en aquello, pero algo era obvio, Haruka aun no se había enterado de nada, porque si lo sabría ya le habría comentado y seguramente de un muy mal modo.
Entonces una cosa era cierta, Elsa había mantenido su boca cerrada y no le comentó nada a Haruka.
-Veo que se divierten mucho-.
-¡Michiru!- Haruka se puso de pie y abandonó a Seiya por ir con su novia a darle un enorme beso en los labios.
-Qué asco-.
-¡Seiya!- Le reprochó en cuanto ya no tuvo los labios de la rubia sobre ella.
-Sí Seiya, no seas aguafiestas- Haruka comentaba entre risas.
-Solo diré que no quiero escuchar cosas raras en la noche, chicas- Comenzó a reír mientras salía por la puerta, pero de pronto se quedó callado y miro hacia atrás –Hablo en serio- Esta vez no hubieron risas, solo una fría mirada por parte del pelinegro.
-Seiya tranquilo- Le sonreía su hermana.
Quedaron solas en la cocina y Haruka al estar tan cerca de Michiru pudo sentir un extraño olor inusual en ella.
-¿Hueles a cigarrillo?-.
Se puso nerviosa de pronto, demasiado nerviosa, alejándose de la rubia.
-Que divertida eres-.
Mordió su labio inferior.
-No bromeo ¿Estás comenzando a fumar?- Se acercó de nuevo a ella para oler su ropa.
-Ah… de seguro fue en el estudio, el productor se puso a fumar-.
-Mm entonces dile que no lo haga más, porque quedas oliendo a cigarrillo y la gente pensará que eres tu la que fuma- Besó la frente de Michiru -¿Cómo te fue en el ensayo?-.
-Bien, bastante bien… ya sabes, intentando sacar nuevas melodías-.
Haruka le miró con una enorme sonrisa y en silencio.
-Me enorgulleces- Volvió a atrapar a Michiru en un gran abrazo, cubriéndola por completo.
La sensación de mentirle a una de las personas que más amas era asquerosa desde la perspectiva de Michiru, pero allí estaba, mintiendo y ocultando cosas.
Al rato de que Michiru comiera en compañía de Haruka subieron a su dormitorio.
Primeramente la ojiceleste se fue a dar una larga ducha mientras la rubia se colocaba su pijama y metía debajo de la cama esperando a su novia.
Como siempre revisaba su celular y las redes sociales para mantenerse informada sobre sus fans, en su mayoría chicas. Se comenzó a dar cuenta que su noviazgo con Michiru era bastante popular, pues en varias páginas de fans ponían imágenes de ellas dos juntas con tiernos mensajes.
Michiru salía del baño vistiendo una holgada camiseta mientras cepillaba su cabello.
-Michiru ¿Sabes que somos una pareja bastante popular?-.
-¿De qué hablas?- Se sentó en el tocador para verse a través del espejo mientras desenredaba su cabello.
-Mira, por ejemplo en una página ponen una foto de ambas y hay varios comentarios de "Me encanta como se ven juntas" "Quisiera una relación así de hermosa" "Verlas juntas me hace creer nuevamente en el amor"-.
La ojiceleste se sonrojaba –Algunos de mis fans también colocan cosas así en las fotos que he publicado de ambas-.
-¡Y mira esto! Top de las diez parejas del momento… es de la revista esta que siempre compra Mina, nos han puesto en el primero lugar-.
-Bueno eso si me acaba de sorprender- Terminó con su cabello y camino a la cama para subirse e ir a gatas hasta donde Haruka, finalmente sentarse sobre ella –Me siento muy afortunada de tenerte como novia- Había descubierto un nuevo y cómodo sitio, las piernas de Haruka. Le quitó el celular de las manos y lo dejó a un lado para terminar recostándose sobre Haruka con su mejilla pegada al pecho.
-Ven, ponte por debajo de las mantas-.
Haruka alzó las mantas para que Michiru se metiera debajo, volviéndose a recostarse sobre su novia al igual que antes. Comenzó a deslizar sus manos por el cabello sedoso de la ojiceleste a la par que le daba pequeños besos en su cabeza.
Michiru cerró sus ojos y estando en esa tranquilidad con el aroma de su novia invadiendo sus fosas nasales fue quedándose dormida.
-La afortunada soy yo- Comentó Haruka que aun no paraba de acariciarle el cabello.
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A pesar de que Haruka y Michiru se despertaron temprano no sirvió de nada, porque Seiya era como un oso perezoso y les costó demasiado sacarlo de la cama, incluso Haruka tuvo que recurrir a la vieja técnica de lanzarle agua encima para que se despertara de una vez por todas. Michiru era la más enojada, al ser tan organizada su hermano siempre la sacaba de quicio, pese a que le había dicho el día anterior e incluso hace una semana que se debía levantar temprano, no lo hizo.
Optaron por ir en taxi ya que iban muy tarde y de camino debieron aguantar los regaños insaciables de Michiru, pese a que Haruka no hizo nada de malo tenía que estar ahí soportándolos y dedicándole miradas de odio a Seiya ya que todo era culpa de él.
A pesar de que llegaron tarde no habían sido los últimos, aun debían esperar a dos personas más del curso y para sorpresa de nadie se trataba de Serena y Mina.
-Bombón siempre llegando tarde- Seiya golpeo su frente con la mano –Ya ves que somos tal para cual, Michiru-.
-Hermano, mejor deberías preocuparte de tu impuntualidad-.
Haruka se había acercado a Darien que la llamaba con la mano y la chica ya sabía lo que su amigo le pediría.
-¿Entonces me ayudarás con el plan?-.
-De nada te servirá si llega más tarde, porque tendrá que tomar otro tren-.
-Al parecer no… mira- Darien apuntaba la entrada y venía Serena corriendo junto con su hermana –Ahora haz tu trabajo- Golpeó la espalda de Haruka provocando que diera unos cuantos pasos hacia el frente.
Haruka iba caminando en dirección de Seiya que ya estaba reunido con sus otros dos amigos a los que se les unió rápidamente Mina, que venía muy agitada por correr, aparte solo se le veía interesada en saludar a Yaten.
-¡Seiya!- Realmente era muy mala para esas cosas.
Intentaba que Seiya no mirase hacia donde estaba Serena hasta que Darien se le acercara a proponerle irse juntos, pero era tarde porque el pelinegro ya se había dado cuenta de su llegada pues si estaba Mina era obvio que también lo estaba Serena.
-Bueno chicos me voy… ¡Hola B…!-.
Haruka se apresuró a tomarle por los hombros en un desesperado gesto "¿Por qué demonios Darien no se le acerca a Serena?" –Necesito tu ayuda-.
-Bueno, pero que sea luego… ahora estoy ocupado-.
-¡Tienes que ser ahora!- El grupo de amigo se le quedo viendo y Haruka se avergonzó, pero debía seguir con el plan para ayudar a Darien. Lo tomó por los hombros nuevamente y apartó del grupo de amigos. Dejó a Seiya de espaldas a Serena, aparte así podía ver ella misma la situación.
-Entonces apresúrate Haruka-.
En ese instante Haruka se dio cuenta de cuánto más alta era a Seiya y que lo debía mirar hacia abajo, eso le causo algo de gracia así que comenzó a explotar en risas.
-¿¡Que sucede!?- Parecía desesperado.
Haruka aun sostenía los hombros de Seiya mientras reía –Bueno… bueno, sucede que- vio que por fin Darien conversaba con Serena –Ya nada, mejor te lo digo luego, al fin y al cabo no era tan importante-.
La cara de confusión de Seiya era tremenda –Joder, mi hermana está con loca si sale contigo-.
-Puede que sí, nos vemos Seiya- Metió ambas manos a los bolsillos de su jeans azul oscuro y comenzó a caminar dejándolo detrás de ella.
Por fin era el momento de subirse al tren para comenzar el viaje.
-Agradéceme luego- Dijo Haruka en el oído de Darien antes de abordar el tren.
Darien solo rio por breves instantes.
Finalmente en el tren los asientos iban de tres en tres y unos frente a otros, así que Haruka, Michiru y Mina se sentaron en unos, mientras que en frente iban Lita, Rei y Ami.
-Esto sí que será un muy largo viaje- Se dijo Haruka a sí misma al ver como todas las chicas hablaban sin parar, combinarlas a todas ellas era una pésima idea si querías un viaje tranquilo.
-Mejor esto que la soledad- Le dijo Michiru al entender a que iba su pensamiento en voz alta.
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El viaje fue tal como lo esperó, de insaciables conversaciones y discusiones entre las chicas, no hubo ni un solo momento de silencio para disfrutas las vistas del viaje.
Haruka pegaba su frente a la ventana e intentaba poner atención a las vistas, pero para cuando logró hacerlo el tren se detuvo en la estación que se debían bajar.
-Me lleva- Exclamó y Michiru al entender que estaba sucediendo no hizo más que reírse burlonamente de su novia.
Después del viaje en tren restaba el viaje en bus, que era para subir al hotel por ende sería alrededor de media hora.
Al bajarse del tren ya con su equipaje pudo sentir el frio que hacía en aquel lugar, malo fue para ella que andaba solo con camiseta manga corta y toda la ropa abrigada la traía al fondo de la maleta. Era la única que no se había preparado para eso, pues todos sacaban bufandas, gorros o chaquetas de las mochilas.
Haruka se frotó los brazos mientras un viento helado corría.
-Pero Serena como es que no dejaste ropa abrigada a mano- Haruka sintió la voz de Darien a sus espaldas, la chica volteó y pudo ver a aquella chica rubia en las mismas condiciones.
-Son cosas que pueden suceder, no molestes- Defendió a la pequeña.
Serena formó un enorme puchero y se abalanzó contra Haruka quien retrocedió unos pasos, pero igual fue alcanzada por la chica. Solo le respondió el abrazo dándole palmadas sobre su cabeza.
-Haruka si me entiende ¿Verdad?-.
-Pues sí, ahora apresurémonos a subir al bus o nos congelaremos acá fuera-.
La más baja asintió y dejó de abrazarla para ir con Darien que ya subía al bus después de guardar las maletas de ambos. Haruka suspiró y de inmediato buscó a Michiru con la mirada, pero no la podía encontrar.
Una vez que dejó todo listo con el equipaje se subió al bus, aun buscando con la mirada a su novia, pero sin mucho éxito. Rei y lita ya estaban sentadas así que Haruka fue a sentarse frente a ellas.
-¿Y Michiru?- Preguntaba Lita.
-Ni la menor idea, eso les iba a preguntar-.
-Ahí está- Rei señalaba el pasillo del bus.
Haruka volteó y pudo ver a su novia con un vaso de café en sus manos. Le hizo un hueco a Michiru y cuando se sentó a su lado le entregó el vaso.
-Te lo fui a comprar, vi que tenías un poco de frio por descuidada-.
Sonrió ampliamente mostrando todos sus dientes –Muchísimas gracias, Michiru- Besó su mejilla.
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No tardaron nada en llegar al hotel, durante el camino se podía ver la nieve recubriendo casi todo el paisaje. Después de bajar los equipajes y demás se reunieron en el lobby del hotel, el cual por cierto tenía un diseño bastante hogareño como si fuese una enorme cabaña con un montón de instalaciones como piscinas, jacuzzis, salas de juegos, bar, entre otros.
Para sorpresa de todos, los profesores que acompañaban a los alumnos en el viaje, eran solo dos, tenían designados los cuartos donde estarían con previa preparación.
Como Seiya y Michiru eran hermanos los profesores optaron por dejarlos juntos en una habitación, por otro lado Haruka debía compartir cuarto con Lita, nada mal.
Les dieron unos minutos para ir a sus momentáneos cuartos de hotel para dejar las maletas y organizarse allí. También Haruka aprovecho para abrigarse colocándose ropa más abrigada.
-¿Qué es lo primero que haremos?- Se miraba frente al espejo arreglando sus ropas.
-Al parecer recorrer las instalaciones y después el resto de la tarde libre- Lita salía del baño.
-Entonces ya hay que empezar a planear nuestro viaje a la diversión-.
Este viaje sería uno de los mejores que pudiese tener ya que estaba con sus mejores amigos en un increíble lugar. El recorrido los daban algunos trabajadores del hotel y mientras caminaban Haruka no se despegaba del lado de Michiru. Todo esto sirvió para reconocer bien los lugares, junto con las limitaciones que tenían y entre ellas principalmente era el consumo de alcohol, junto a eso también los horarios para estar en sus cuartos y demás cosas.
Una vez todo listo, se reunieron en el lobby a planear que hacer con el tiempo libre del primer día, llegando a un acuerdo de ir a pasear por las afueras en la nieve y mañana temprano salir a esquiar.
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Sintió como iba de menos a más el sonido de una ducha junto con la voz de una chica cantando una tierna melodía, le costó un poco identificar donde estaba mientras abría sus ojos lentamente.
Recordó finalmente que estaba en el cuarto del hotel y lo más probable es que Lita estuviese en la ducha.
-¡Lita!- Le llamó para confirmar.
-¡En el baño!-.
Confirmó lo que estaba pensando. Hoy saldrían a esquiar por las montañas así que todos quedaron de acuerdo para ir a desayunar temprano y posteriormente salir.
La rubia se estiró mientras aun estaba recostada en la cama bostezando, después del viaje a París no tuvo mucho tiempo para descansar pese a las mini vacaciones.
Alguien tocaba a la puerta de la habitación obligando a Haruka a ponerse de pie e ir a abrir. Darien era quien estaba del otro lado.
-Desde temprano molestando- Haruka rascaba su cabeza despeinando más aun su cabello, se hizo a un lado dejándole pasar.
-Que amable, pero si fuera Michiru de seguro ya me estarías sirviéndole el desayuno- A penas entró se fue a lanzar en la cama de Haruka que logró identificar porque era la única sin hacer -¿Y Lita?-.
-Acá estoy- Salía del baño a penas con una toalla alrededor de su cuerpo –Que temprano Darien-.
-Es que vengo a pedirles un favor, más bien quiero que me ayuden con algo… Es sobre Serena-.
Nuevamente golpeaban la puerta de la habitación y Darien se quedó callado de inmediato, al parecer si tenía que decir algo de lo cual no quería que nadie más se enterase.
Haruka fue quien recibió a la nueva persona, Rei.
-Con que eras tú- Haruka le dejo pasar.
-¡Genial! Así les cuento a las tres mi plan para que me ayuden-.
Lita se colocó la ropa interior por debajo de la toalla y el brasier dándole la espalda a Darien sin mucho pudor, posterior a eso se quitó la toalla.
-¿Qué sucede aquí?- Decía Rei.
-Bueno chicas, verán que…- El sonido de la puerta los volvía a interrumpir –Joder-.
La risa de Haruka no se hizo esperar, era divertido ver a su amigo desesperado por no poder contarles su plan, otra vez tuvo que ir a la puerta y esta vez su novia era quien se encontraba al otro lado, no tardaron en saludarse con un beso en los labios.
-Perdón por venir tan temprano, quería pasar a buscarte para ir a desayunar-.
-Descuida, mejor pasa-.
Michiru pasó a la habitación hasta la zona de las camas caminando por el pequeño pasillo que daba también al baño del lugar, primeramente le extrañó ver a Lita solo en ropa interior como si nada delante de tanta gente "Bueno, todos muy buenos amigos de infancia. Debe ser algo normal".
-Hola chicos- Se sentó en la cama al lado de Darien.
Todos saludaron a la nueva invitada de la habitación, pero el pelinegro no volvió a mencionar su plan y decidió hablar de otro tema mientras su amiga Haruka estaba en el baño dándose una ducha, era la única que faltaba para poder salir a tomar desayuno.
No se tardó casi nada en su ducha y salió también de la ducha con una toalla alrededor del cuerpo.
-Y entonces cuando quería demostrarnos que era hábil nadando terminó siendo arrastrada por una ola hasta la orilla- Darien y las chicas a excepción de Michiru morían de risa literalmente, tanto que a Darien le costaba respirar –La cosa es que cuando salió no tenía la parte de arriba del bañador- Las risas continuaban esta vez con Michiru.
-¡Oye! ¡No cuentes esas cosas!- Haruka le reprochaba, su amigo ya estaba contando una de sus tantas historias vergonzosas de infancia.
-Haruka no arruines el momento y vístete de una vez por todas- A Rei le llegaban a salir lagrimas de sus ojos por la risa.
-Nunca más pudimos encontrar la parte de arriba y tuvo que irse caminando a la casa de la playa tapándose las tetas con una toalla- Darien seguía relatando la historia.
Sus amigos de solo recordar la situación aumentaban sus risas que parecían nunca detenerse, era tanto que Haruka ya se estaba comenzando a enfadar, sentía que se burlaban en excedo de ella, pero más aun por relatarle esa vergonzosa historia a su novia.
Apretó su mandíbula y agarró la ropa previamente seleccionada para ir a vestirse al baño, con la risa de sus amigos de fondo –Ya me las pagaran-.
-¡Hey! ¿Por qué te vas? No te enojes- Darien secaba sus lagrimas.
-Para vestirme, idiota-.
-Como si nunca te hubiéramos visto desnuda- Decía Lita, que después de recordar la presencia de Michiru tapó la boca con su mano.
Michiru cada vez se asombraba más de la confianza que se tenían entre ellos, ella jamás se había desnudado frente a una amiga u amigo.
La rubia salió del baño con su pantalón térmico ya puesto junto con una camiseta manga larga.
-Bueno Michiru, verás… con los chicos nos tenemos mucha confianza y por eso es que ya casi todos nos hemos vistos desnudos o en ropa interior, pero no es como que pase algo entre nosotros, ni que hagamos orgias- Explicaba Haruka mientras se seguía vistiendo esta vez ya en la zona de las camas donde estaban todos.
-Exacto, que asco imaginar algo con estos idiotas- Refutaba Rei y Lita asentía.
-Tranquila, no tienes nada que explicarme, ustedes son muy buenos amigos y ya- Al parecer Michiru entendió todo a la perfección y eso calmó mas a Haruka que ya era consciente de lo celosa que podía llegar a ser su novia.
Al fin la rubia estuvo lista y salieron los cinco de la habitación, menos mal no había ningún maestro cerca o hubieran recibido un buen regaño por tener a más personas en la habitación, una pareja y un chico entre chicas. Todo apuntaría a una orgía.
Ami, Serena y Mina les esperaban en el comedor y los regañaron por haber tardado tanto en llegar a desayunar ya que tenían hambre hace minutos.
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Haruka optó por una tabla de snowboard mientras Michiru por unos esquís. La rubia no tenía idea de cómo utilizarla, pero en su mente estaba la idea de que no era muy difícil, en cambio Michiru ya tenía experiencia con este deporte por las vacaciones anteriores que había tenido con sus padres y Seiya.
-¿Qué tan mal me puede ir?- Haruka estaba sentada a un lado de Michiru que se quedaba de pie.
-Pero primero practica en las pistas más fáciles, ya sabes, no tan empinadas y despejadas de arboles-.
-Michiru, le quitas lo entretenido a la vida- Se arreglaba las gafas.
Se puso de pie preparada para bajar por la pista intermedia, que tenía un nivel de empinado bastante mayor a la de principiantes.
-Haruka en serio no pienso que sea una buena idea- Estiró su mano para agarrar a su novia, pero ya era tarde.
La rubia descendía por la montaña con una sonrisa en su rostro, para ser su primera vez no lo iba haciendo nada mal. Tenía un buen dominio de la tabla e incluso iba haciendo unos zig zag, muy de cerca traía a Michiru vigilando que nada malo le ocurriese.
Llegaron al final ganando obviamente Haruka por salir sin previo aviso. Se ubicó las gafas sobre el gorro negro que traía y se sentó en el suelo mientras reía.
-Bastante bien con tu primera vez- Michiru también despejaba su rostro de las gafas.
-Ya sabes cómo soy, aprendo fácil ¿Hacemos carreras?-.
-Bueno, pero no te quiero llorando si pierdes-.
-¡Hagamos apuestas! Así será más interesante-.
-Tengo una en mente… si pierdes tendrás que ir dos días a la escuela usando mi uniforme, o sea el femenino y de mi talla-.
Haruka abrió sus ojos, sorprendida y aterrorizada –Primero, no me gusta y segundo, tu uniforme me quedará pequeño-.
-Riesgos de perder-.
-Mm… si yo gano tu tendrás que… joder yo propuse las apuestas y ahora no se que apostar-.
-¿Entonces lo dejas por miedo a perder?-.
Negó frenéticamente con su cabeza –Si yo gano tu tendrás que venirte a vivir conmigo- La señaló con su índice, hablaba muy en serio.
Michiru se sorprendió demasiado –Eso sí es una sorpresa-.
-¿Aceptas?-.
Aun se mantenía sorprendida, pero ahora con una sonrisa –Bien- Extendió su mano para tomar la de Haruka sellando el trato –Si ganas no sabría cómo explicarle a mis padres esa decisión, me tendrías que ayudar-.
-Con eso no hay problema- Aprovecho de tener a Michiru de la mano para ponerse de pie, se quitó la tabla para caminar cuesta arriba –A la tercera-.
Volvieron a subir donde antes estaban para comenzar su "competencia". Ambas eran competitivas y eso era evidente para todos, sobre todo entre ellas que cada oportunidad que tenían para competir lo hacían.
En la primera oportunidad fue Haruka quien ganó la carrera, subiéndosele el ego y dándole esperanzas de poder llevarse por delante la competencia, al ser una novata pudo ganarle sin problemas a su novia.
Para la segunda de tres la ganadora fue Michiru, en esta oportunidad ganando por apenas muy poca distancia, pero pese a eso Haruka no perdía sus esperanzas de ganar. Tenía muchas ganas de poder vivir con Michiru para estar la mayor parte del tiempo posible juntas y es que se sentía tan profundamente enamorada que cada segundo con Michiru era un tesoro para ella y también porque odiaba el uniforme femenino, no se ponía ni imaginar en el.
-La decisiva- Haruka ajustó sus lentes –Voy a ganar porque en serio quiero que te vengas a vivir conmigo-.
Michiru también deseaba eso, pero no se dejaría ganar por Haruka únicamente por mero orgullo.
-La decisiva- Repitió.
A la cuenta de tres salieron a toda velocidad cuesta abajo por la nieve, con tanta velocidad costaba ver quien llevaba la delantera, incluso para ellas. Haruka a toda costa intentaba dejarla atrás y Michiru se concentraba en exactamente lo mismo.
Cuando llegaron a la "meta" a ambas chicas se les notaba bastante agitadas.
-Siempre amo competir contra ti- Dijo Haruka tendiendo su mano. Michiru la cogió dándole un fuerte apretón para luego besar fugazmente los labios de su novia.
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¡Buenos días/tardes/noches!
¿Cómo se han encontrado?
Me dio risa un comentario del capítulo anterior que decía "paso a lo delicioso" porque me acordé de los memes que dicen "hacer el delicioso" y no sé, fue muy gracioso jajaja.
En fin ¿Qué les pareció el capítulo de hoy? Ya saben que pueden comentar lo que quieran, siempre los leo y estoy pendiente.
Gracias a quienes comentaron el capítulo anterior y por supuesto a quienes leen capítulo a capítulo.
Recuerden que si quieren que les llegue una notificación de cuando publico un nuevo cap. pueden agregar la historia a favoritos.
