Publicado originalmente el 10 de marzo del 2016
Cuando llegaron al aeropuerto, bajaron del tren, eran los últimos pasajeros que quedaban, Hermione fue de nuevo con sus amigos solo para explicarles en donde se había metido todo el viaje, les dijo que se sentía mal y sin querer se quedo dormida, sabía que le harían muchas preguntas si les decía la verdad y no estaba de ánimo para contratarlas. Se tardaron en abordaron ya que tenían que pasar por seguridad, cuando por fin llegaron a su avión este estaba casi lleno, sus lugares estaban en primera clase, Severus fue uno de los primeros en sentarse hasta atrás, a lado de la ventana.
H:chicos, ustedes siéntense aquí-señaló sus lugares-en los boletos vienen marcados sus asientos, yo me sentaré con Seve...Snape
R:Hermione tú te puedes sentar con alguno de nosotros y uno se puede sentar con Snape o incluso Dumbledore
H:gracias pero ustedes vayan juntos, me boleto marca el asiento que está a su lado- sabía que no los convencía- estaré bien, si algo pasa vendré con ustedes.
Y se fue
Dumbledore se encontraba atrás de los chicos sentado solo, cabeceó cuando la vio pasar a lado de él para sentarse con Snape.
Llegó y se sentó sin saludarlo.
S:ambos sabemos que el lugar que marca tu boleto es a lado de Dumbledore
H:te incomoda que esté aquí
S:pasamos por muchas cosas incómodas como para que digas que tu presencia lo es. No, me gusta tu compañía- no tenía la mínima idea del por qué dijo eso, solo lo hizo sin pensar, ella sonrió
H:¿alguna vez has viajado en avión ?
S:no estoy mucho en el mundo muggle y aunque lo estuviera tampoco tengo a donde viajar o alguien a quien visitar, así que no.
Le agrada la forma en que le contesta, no era tan arisco ahora con ella y cualquier cosa que le dijera le parecía interesante.
H:solamente viaje una vez en avión, de pequeña, mis padres querían tomar unas vacaciones y tomamos un avión a Francia, no recuerdo mucho, mi madre me dijo que no estaba nada nerviosas cuando subí, normalmente hay gente que se pone muy nerviosa, en especial cuando se despega y si hay turbulencias.
S:averiguaremos si aún tienes esa valentía gryffindor.
Después de esa pequeña charla el capitán les había indicado que usarán los cinturones, el no sabia como usarlo pero tampoco pediría ayuda, observó cómo se lo puso ella y la imito. Él veía hacia la ventana y ella al pasillo, estaban a punto de despegar.
Buenas tardes pasajeros, gracias por viajar en aerolíneas Greek, dentro de varias horas llegaremos a Londres, esperamos que disfruten el viaje, por favor colóquense sus cinturones.
Empezaron a moverse, al principio se sentía como si fueran en un carro, después obtuvieron más velocidad, sus asientos empezaron a temblar y pronto se empezaron a elevar, Hermione se agarró del asiento, pero quitó rápido su mano cuando vio que la había puesto encima de la de Snape, luego lo volteo a ver y aún tenía su mirada en la ventana, no se le veía ninguna emoción en la cara. Como si no hubiera sentido su mano. El resto del viaje no hablaron mucho, se podría decir que ambos solo disfrutaban de su compañía mutua.
S:¿aquí hay... Baños?
H:si, ve ese cubículo, es un baño. Es unisex.
El asintió, no confiaba en la cosa en que viajaban mucho menos en sus baños, pero tenía que ir, le dolía una parte de su anatomía y no se iba a estar toqueteando ahí.
Se levantó y se dirigió al baño, cuando lo intento abrir no pudo pues estaba cerrado, espero y momentos después salió Harry.
H:profesor...no espera encontrarlo aquí- se movió para dejarlo pasar-no tuve la oportunidad de preguntarle cómo se encuentra, lo siento
S:estoy bien-le iba a saltar la puerta pero Harry la detuvo
H:escuche, quiero agradecerle por cuidar a Hermione, no sé bien lo que haya pasado pero se que usted la protegió, gracias.
S:no me agradezca nada potter.-le cerró la puerta.
Cuando regresó a su asiento Hermione vio que caminaba raro, un poco encorvado y con las piernas separadas. Él no caminaba así.
H:¿estas bien?
S:si
Cuando todos estaban durmiendo, Snape era uno de los pocos despiertos, veía a Hermione dormida, se veía tranquila, en una turbulencia su cabeza se movió y quedó recargada en el hombro de él. No se molesto, pero le incomodaría mucho si alguien los veía.
Cuando estaba amaneciendo solo faltaban unos minutos para llegar, tomaron el desayuno en el avión.
D:aquí estamos, dulce hogar, iremos a San Mungo, quiero que los revisen.
Hermione suspiró, iba agarrada de la mano de Harry y con el otro brazo sujetaba a Ron, Snape solo los veía enojado. Pero en su interior estaba más calmado, habían regresado a la normalidad
