Este fic participa en la actividad extra de junio de la Copa de la Casas 2019/20 del foro la Noble y Ancestral Casa de los Black. Para este fic elegí a Draco (porque nació en junio), pero la narradora es Daphne Greengrass.
Este fic ha sido beteado por la fantástica Nea Poulain.
Ni está ni se le espera
Son las ocho de la mañana y Draco ni está ni se le espera. Para ser fiel a la verdad, su cuerpo está sentado entre Crabbe y Pansy en el Gran Comedor, dándole vueltas a sus huevos revueltos, pero su mente parece perdida en un lugar que nadie sabe con certeza cuál es, pero todos sospechan. A Daphne no le sorprende, lleva meses así.
Aun así, nadie se atreve a hablar del tema y, cuando lo intentan, Draco suelta un comentario, como ensayado, para desviar la conversación. A Daphne le recuerda a los cuentos que le contaba su madre. Se imagina a Draco siendo un príncipe y encerrándose detrás de una muralla para defenderse de un dragón. El problema, sospecha Daphne, es que el dragón está junto a él en el castillo.
Daphne casi puede palpar la tensión en los silencios, los comentarios vacíos y las risas forzadas. Incluso Theo, con su rictus imperturbable y sus ojos aburridos, parece alerta, como si Draco fuese a explotar en cualquier momento y hubiese que estar preparado.
Ve como Pansy aprieta la mano de Draco entre las suyas. Lo hace a menudo, como comprobando que sigue ahí o tratando de retenerlo junto a ella. Zabini lleva quince minutos soltando comentarios hirientes al azar, tratando de inspirar al menos una sonrisa en Draco, pero el muchacho no lo está escuchando y si lo hace, no da muestras de ello. Blaise se cansará en unas horas, lo hace así cada día; pero mañana volverá a la carga, como lleva haciendo meses, unos días con más éxito que otros.
A Daphne le gustaría hacer algo, pero no sabe qué. No conoce tan bien a Draco como el resto, pero siempre ha estado ahí, una constante en sus años de Hogwarts, un amigo. Y si algo define a Daphne Greengrass es que protege a sus amigos con uñas y dientes. El problema es que no sabe dónde está el enemigo, no sabe qué es lo que le está consumiendo y Draco parece poco dispuesto a compartirlo.
Así que hace lo que lleva toda la vida haciendo: esperar. Y, mientras observa a Draco llevarse el tenedor a la boca con apenas comida, solo puede cruzar los dedos para que cuando pueda hacer algo no sea demasiado tarde.
Nota de autora: por favor, no me matéis demasiado, es la primera vez que escribo sobre Draco en mi vida (los personajes principales me dan mucho respeto). Por cierto, el fic está ubicado en el sexto año, cuando el ánimo de Draco no era el mejor del mundo. Eso sí, en el tiempo que he pasado planeando este fic, me he enamorado de Daphne. También es la primera vez que escribo sobre ella, pero en mi cabeza es la mamá del grupo y te puede pegar si te metes con la gente a la que quiere.
He elegido ese título y ese comienzo porque es una expresión que mi familia dice mucho y me gusta muchísimo.
