Ni Sailor Moon ni sus personajes me pertenecen, todo es Propiedad de Naoko Takeuchi.La historia está escrita para mero entretenimiento del lector y el autor.


XXX.

—¿No creen que es una locura casarnos en tres semanas?

Michiru estaba algo estresada por el poco tiempo que tenía para organizar una hermosa boda. Haruka decía que no quería esperar mucho más para ser su esposa y ella se sentía de la misma forma, pero tres semanas hacían la tarea algo imposible. Seguramente tendría que renunciar a muchos de sus sueños, aunque Haruka le decía que no se preocupara por nada pues ella pagaría todo.

Así entre portafolios de fotógrafos especializados en bodas, telas para un hermoso vestido de novia tradicional y arreglos de flores para su bouquet se sentía asfixiada. Michiru no quería seguir los mismos pasos que su amiga y utilizar un vestido tipo occidental, ella siempre había soñado con una boda 100% tradicional. Lo que la estresaba era que su kimono no tendría la mejor calidad si no le daban tiempo al costurero de hacer su mejor trabajo.

—Mi abuelo puede ayudarnos a celebrar el Shinzen shiki, ¿qué te parece? — decía Rei.

—¿Crees que me haga ese favor?

La fotógrafa estaba completamente ilusionada al saber que su amiga le estaba ofreciendo ayuda con el templo, incluso con el sacerdote. La mirada de Rei le hizo saber que ya podía tachar algo de la lista de pendientes que tenía, ahora la cosa era encontrar a alguien que pudiera ayudarle con su kimono tradicional.

—Se que hace mucho no cocino, pero puedo ayudarte con la comida de la recepción.

—Gracias Mako— dijo con ganas de llorar.

Ahora Rei y Makoto miraban a Minako que simplemente estaba comiendo unas frituras del otro lado de la mesa, no decía nada. El carraspeo de la garganta de su novia la hizo caer en cuenta de lo que le solicitaba, entonces hizo todo lo que una gran amiga podría hacer cuando una de sus mejores amigas estaba a punto de casarse.

—¿Haruka no debería de estar planeando la boda contigo?

—¡Mina! — regañó Rei.

—Ya, era una pequeña broma— minimizó las cosas —. Rei y yo podemos ayudar a su abuelo en la ceremonia ¿qué te parece?

Los ojos purpuras de Rei se fijaron en su novia, hacía mucho tiempo que ella no usaba el traje de sacerdotisa y recordó su adolescencia cuando deseaba con toda el alma ser la sucesora de su abuelo. Pero descubrió su verdadera pasión en el modelaje, su abuelo lejos de enojarse con su nieta la alentó a ser una excelente modelo. No importaba si Rei no lo ayudaba más en el templo, lo que realmente lo hacía feliz era ver que su nieta lo era.

Rei sabía el nivel de concentración que se debía tener en una boda, además debía de purificarse para poder ayudar a su abuelo. Cosa que Minako desconocía, obviamente las demandas de ser sacerdotisa eran gigantescas para una persona tan indisciplinada como su novia. Al menos en ese tipo de eventos, Minako para el baile era un roble en disciplina, pero no para otro tipo de cosas. No cocinaba muy bien porque le aburría seguir la receta y terminaba inventando "obras culinarias", que muchas veces ponían mal a Rei, de hecho era una buena manera de seguir delgada... No, en realidad no. Ser una sacerdotisa para Minako sería demasiado.

—Gracias chicas— dijo Michiru que comenzó a limpiar sus lágrimas con un pañuelo.

—Lo hacemos porque te queremos— respondió Mina.

Ya no había forma de poder decir algo en contra de la idea de la rubia, no iba a decepcionar a la pobre fotógrafa.

—Además podemos hacer milagros, todo resultará como lo deseas Michi.

—¿Tú crees Makoto?

—Sí, tenemos crédito ilimitado y todo por cortesía de Tenoh.

—No, tampoco abusaremos de mi prometida— Michiru se llevó una mano a los labios —. Mi prometida, jamás pensé que sería posible que alguien quisiera casarse conmigo.

—Tenoh sería una idiota si no quisiera casarse contigo— comentó Minako.

—Es cierto, se lleva a una gran mujer— completó Rei.

—Lo dicen porque son mis amigas.

Las chicas comenzaron a reír ante las palabras de Michiru quién seguía pensando que lo que vivía era un simple sueño. Uno del que no deseaba despertar, estaba segura de que Haruka debía de estar un poco loca al querer casarse con ella y quizá Michiru estaba algo loca al haber aceptado la propuesta porque le complicaría la vida a la pobre rubia. Pero se amaban y en el amor también hay un poco de locura.

—Hablando de Tenoh, creo que Mina tiene razón al decir que ella debería de estar sintiendo este estrés a tu lado— dijo Makoto.

—Está trabajando chicas, no quiero que descuide su trabajo.

—¿Eso dijo? — preguntaron las amigas.

—No, ella dice que vendrá a mi casa luego del trabajo y hablaremos del lugar en el que nos casaremos. Pero le diré que el templo Hikawa es el mejor ¿no?

—Tienes algo menos en la lista— dijo Minako.

—Así como al oficiante y a sus ayudantes— cerró Makoto.

—Tres cosas menos— Rei lucía un poco seria.

—Me preocupa mi kimono.

Todas se miraban para poder encontrar en los ojos de la otra si alguna que conocía a una persona que pudiera hacer el kimono de Michiru en un tiempo récord. La mayoría de los que confeccionaban ese tipo de prendas se tardaban varios meses y todos costaban una millonada, además para no perder la calidad debían confeccionar el del novio. Dos prendas en tres semanas era una tarea imposible y eso desanimaba a Michiru.

Desde que pensó en la posibilidad de casarse, es decir a los 12 años, siempre deseó seguir los pasos de sus padres y hacerlo de la manera tradicional. Al menos como lo hacían desde 1900 gracias al emperador, además a Michiru le encantaba poder seguir la tradición de su país, no le desagradaba ponerse un vestido de novia occidental, pero deseaba con toda el alma poder llevar su kimono.

—Quizá simplemente deberíamos ir a un ayuntamiento con la declaración y listo… No podremos encontrar a alguien que tenga listos los atuendos para la ceremonia.

Las chicas afirmaron tristemente, no les llegaba a la mente el nombre de alguien que hiciera proezas en la costura. Quizá todo el sueño de tener una hermosa boda tradicional debería de ser después y con más calma. Haruka no deseaba esperar, le comían las ganas por vivir con Michiru por eso la fotógrafa no quería hacer esperar a su novia.

—Tendremos la boda de tus sueños— dijo la rubia.

—Haruka no espantas— dijo Makoto —. Espera, ¿cómo entraste a la casa de Michi?

—Desde que nos comprometimos le di a Haruka una llave para mi casa y yo tengo una de la suya.

—Eso es amor— se burló Minako.

—Claro— respondió Haruka —. Hablando sobre los kimonos, ya conseguí a la persona que nos puede ayudar. Setsuna vendrá a medirte en unos días, ¡puedes creer que ella sabe hacer kimonos! Estudió diseño de modas, no entiendo cómo se relacionó a los bienes raíces, pero bueno ella me dijo que lo tendrá en tres semanas.

—No juegues— dijo Makoto.

—No.

—¿Harás que tu ex le haga un kimono de novia a tu prometida? — Haruka miró extrañada a la castaña—. A eso me refería tonta.

—Setsuna no fue novia de Haruka, ya se los dije y ella es mi amiga. Además, creo que ella es la persona de la que me hablaba Taiki. Así como mi amigo me ayudó a regresar con Haruka, yo le ayudaré a conquistar a Setsuna.

—Y necesitarás la ayuda de la diosa del amor— dijo Minako.

—No, no, no… Amorcito, no eres la diosa del amor ya entiéndelo— Rei miró a su novia con ternura.

—Te demostré lo contrario cuando este par de chicas despistadas se vieron aquella tarde.

—Sí Mina, tú me ayudarás.

—Michiru debes dejar que Setsuna siga su corazón, no molestes a Taiki— dijo Haruka —. ¿Quién es Taiki?

—El chico de la boda— dijeron Minako y Makoto.

—¿Le sigues hablando a ese idiota?

Michiru miró a su novia con algo de sorpresa y en sus labios se comenzaba a dibujar una sonrisa de diversión. Haruka seguía celosa de saber que Taiki estaba cerca de ella, el ceño fruncido de la mujer de cabellos cenizos comenzó a aparecer al darse cuenta de que Michiru estaba sonriendo a causa del recuerdo del chico con el que su madre quiso casarla.

—¿No escuchaste que Taiki ama a Setsuna? — dijo la fotógrafa.

—Sí, pero tú sigues sin contestar mi pregunta.

—Agente inmobiliario, Taiki es un gran amigo y lamento mucho que tengas celos de él, pero no dejaré de hablarle porque tienes un problema de confianza— dijo con toda la seriedad que pudo.

—Yo no estoy celosa de ese tipo… Es muy alto y… Tiene ojos de color feo.

—Oye— se ofendió Rei.

—¿Qué? Los de él son violeta y los tuyos púrpura.

—¡Y qué que sean más claros que los míos! Están en el mismo rango de color.

—Claro que no, los tuyos son exquisitos y los de él son de lacra.

—No intentes quedar bien— dijo la chica —. Mina, Haruka está hablando mal del color de mis ojos.

—Porque no reconoce la belleza, por eso se casa con Michiru y no contigo.

—¡Oye! — ahora reclamaba su amiga.

—Tenía que hacer que le doliera a Haruka.

—Pero ella ni siquiera se quejó — reía Makoto.

—¡Es cierto! — decían enojadas Michiru, Minako y Rei.

Haruka las miraba preocupada, no estaba segura de cómo debía de responderle a ese grupo tan extraño de amigas. Hacía unos segundos se estaban peleando entre ellas y luego estaban como si nada hubiera pasado. Ellas estaban locas al pensar que se metería en la pelea tan rara que mantenían, podía ser todo, menos una tonta que se dejaría arrastrar por las boberías de las amigas de Michiru.

—¿No dirás nada? — seguía Makoto con la gran divertida de su vida.

—En realidad… No sé cómo salir de esta, porque puedo decir algo que defienda a Michi, pero que haga que me regañe por decir algo malo de sus amigas. Puedo decir algo a favor de Minako y que haga enojar a Michiru por no decir algo sobre ella. Como puedes ver Makoto, no salgo bien parada de este embrollo.

—Bienvenida a mi tortura Haruka.

—¿También te ponen en estos aprietos?

—Todo el tiempo— palmeó el tatami para que se sentara a su lado —. Así que deja que ellas resuelvan esas locuras y dime ¿a qué hora vendrá Setsuna el día de mañana?

—A mediodía.

—Perfecto.

—Estaba pensando en que usemos en los arreglos de mesa algunas dalias violetas y peonias blancas. Pero adornadas con gladiolos rosas, tres de cada una porque los gladiolos deben venir con su tallo. Deberán ser en total nueve, por eso tres de cada una ¿entiendes?

—Haruka, hasta yo me caso contigo en este instante— dijo Makoto que se llevaba la mano derecha al pecho.

—¿Qué quiere decir? — dijo Minako.

—Para empezar las dalias violetas significan que su amor por la persona que ama, es decir Michiru, es fuerte y crece cada día. Mientras que con la peonia blanca Haruka nos cuenta que es afortunada de tener a Michiru.

Las tres chicas miraban a Haruka con mucho amor, sobre todo Michiru que no dejaba de pensar en lo afortunada que era de ser la persona amada por la de mirada esmeralda. Rei le dio un pequeño coscorrón a Minako y le reclamó su falta de romanticismo, cosa que hizo reír a Michiru.

—¿Los gladiolos rosas? — preguntó Rei.

—Esas flores hablan sobre el éxito, Haruka quiere decir que nuestro matrimonio será un éxito. Además de que el número en que quiere los adornos son en nueve, en los ramos de rosas ese número expresa que estaremos juntas para siempre. ¿Realmente habías pensado en eso?

—Sí, nuestro amor será eterno Michiru— sonreía la rubia.

—Yo conozco a una excelente persona que nos puede ayudar con las flores Haruka, podemos ir en este momento a verlo si les interesa— decía Makoto emocionada.

—Vayamos.

—¿Yo puedo acompañarlas?

—Iremos todas— decía Haruka.

—Y luego pensaremos en el tipo de pastel que desean para su boda— gritaba Minako.

—Entonces vayamos— seguía el juego Rei.

—Pido el asiento del copiloto— gritó Michiru.


Haruka había pasado una buena tarde con las amigas de su prometida y Michiru, las cosas estaban bien, pero sabía que le faltaba algo más para salir victoriosa de toda culpa. Debía de informarle a los Tsukino de que pronto se casaría, al final del día ellos eran su familia adoptiva y Haruka los apreciaba mucho. En la mañana había llamado a la señora Ikuko para decirle que los iría a visitar en la noche y como siempre la madre de su mejor amiga le dijo que haría una gran cena porque casi nunca cenaba en casa.

—¿Crees que sea bueno llevar vino? — le dijo a Seiya.

—Es buena idea, debes de relajar a bombón antes de soltarle tremenda bomba y deja que te diga que eso ya es algo difícil de hacer. Esto que acabo de hacer se llama decencia. Así es como se informan ciertas cosas Haruka.

—Vamos, debes de ayudarme— dijo reprochando —. Entiende que Michiru se hubiera enojado si no le daba la llave de mi casa. Por eso pensé que el mejor lugar para dejar las cosas del otro mundo era tu casa. Además, cuando extrañe ciertas cosas iré a visitarte. Piensa que será como una cueva de hombres.

—Aja… Regresando a Usagi, no te enojes si se pone intensa.

—Entiendo que se preocupa por mí, pero ¿no crees que es algo extremo?

—Son las cosas que pasan cuando alguien te ama— dijo Seiya con molestia.

—Y yo también la amo como una hermana, pero no me podría así cuando salga contigo. Sé que cabeza de bombón no es una niña y debe de formar su familia ¿no?

—Sí claro.

Seiya decidió caminar por la tienda de autoservicio para encontrar un vino y llevarlo a la casa de los Tsukino. En ese momento se preguntó si estaba allí para ayudar a Haruka con Usagi, o, si asistía a la cena con la familia de la chica que amaba para ser su paño de lágrimas. Lo que le molestaba era ser el mejor amigo de Usagi eso significaba escuchar cada una de sus desventuras de amor, siempre escuchaba lo mismo.

¿Por qué me lastiman?

Mientras que el pobre Seiya se la pasaba acariciando su cabello y la abrazaba fuertemente para que ella con esos pequeños gestos notara que él se moría de ganas de ser su amor verdadero. Lo peor era que Usagi siempre intentaba emparejarlo con otras chicas pues comúnmente se mostraba preocupada de ver a un chico tan guapo sin novia.

—Ahora me toca escucharla llorar por su amor imposible— dijo tomando el vino —. Mejor compro tres botellas, la voy a tener que consalar y darle millones de consejos para que no la vuelvan a lastimar.

—¿Encontraste algo? — se acercó Haruka.

—¿Por qué?

—¿Quieres que lo compre?

—Simplemente estoy cansado de que ella siempre me mire y me diga si algo me ocurre. ¿Cómo no se da cuenta de que estoy enamorado de ella? Me da miedo de que si le digo la verdad ella me rechace y entonces estropee nuestra amistad. Al mismo tiempo me muero de ganas de que bombón se enamore de mí, para que se de cuenta de que no hay nadie en este mundo que pueda sentir lo mismo que yo siento por ella.

Haruka simplemente se fijaba en la manera en que su amigo colocaba con mucho enojo las botellas de vino en la canasta de la tienda de conveniencia. ¿Cómo podía ayudar a su amigo con Usagi? Ella estaba consciente de lo que significaba estar alejado de la persona que amas y lo mucho que dolía que no te notaran. Sí, hablaba por Setsuna, incluso podía recordar los celos que sentía de Taiki cuando creyó que Michiru se estaba enamorando de ese sujeto. Pero Seiya tenía más de 10 años esperando por el amor de cabeza de bombón, entonces Haruka se prometió firmemente hablar con Usagi para ayudarla anotar a Seiya.

—Lo lamento Haruka, la verdad es que tengo celos por tu felicidad— la miró —. Encontraste al amor de tu vida y estas a nada de casarte con ella. Mira lo brillante que estás Haruka, jamás habías estado tan radiante y lo digo con todo el cariño posible.

—¿Realmente lo crees?

—Sí, es genial que pelees por el amor de Michiru y quieras cambiar lo que vendrá. De eso se trata el amor, no darte por vencido si sabes que las cosas tienen solución y que existe amor de ambos lados… ¡Demonios! Yo debo de pelear por bombón, así como tú peleas por Michiru.

Haruka sonrió un poco desanimada, no por las palabras de su amigo pues al ver los ojos y escuchar la determinación de Seiya, supo que todo lo que decía era verdad. Pero el chico pudo notar la extraña mirada de Tenoh, la chica de cabellos cenizos comenzó a tomar algunas bolsas de crutones. Su mirada comenzó a vagar y llegó a instalarse a sus recuerdos pues Haruka había recordado que en poco tiempo desaparecería. De alguna manera inconsciente Seiya dijo algo que lastimaba a su amiga tanto como a él le dolía saber que no podía estar cerca de Usagi.

—Lo lamento.

—No, está bien, cambiaré las cosas Seiya… Cambiaré todo, incluso tus pensamientos dentro de seis meses.

—¿Qué dices?

—Nada— le arrebató a su amigo la canasta y caminó en dirección a la caja.

Seiya se rehusaba a dejar que la plática terminara de esa forma, corrió detrás de su amiga para poder hablar con ella. Esperó a que Haruka terminara de pagar, salieron para caminar a casa de Usagi y sin avisar Seiya jaló del brazo a su amiga para que pudieran hablar en el parque que estaba a dos calles de la casa de la rubia de peinado de odango. Notó que Haruka no ponía resistencia o lo regañaba por la manera tan grosera de jalar su brazo y ella misma se acomodó en una banca del lugar.

La rubia metió su mano en la bolsa que llevaba las compras y sacó un paquete de cigarrillos. Algo estaba completamente mal, porque Haruka no era de las personas que acostumbran a fumar, pero en ese instante la rubia ya estaba llevando el cigarrillo a su boca. Cruzó sus piernas y se inclinó un poco para poder encender su tabaco, el humo comenzó a salir. El rojo característico de la braza acompañó esa acción mientras la rubia se ponía derecha y miraba el cielo. Bajó la mano con la que sostenía el cigarrillo, necesitaba sacar el humo; segundos más tarde Seiya comenzó a imaginar toda la escena que su amiga le relataba.

La primera nevada de la temporada se había adelantado y Haruka caminaba apresurada a la cita con su amigo. La noche comenzaba a caer, mientras que ella se imaginaba que su amigo le daría alguna pista sobre su desaparición. Iba frotando sus brazos para entrar en calor, la chica llevaba un abrigo bastante caliente y no era suficiente para detener el cruel frío de invierno. La realidad era que saber de su desaparición le calaba los huesos, no podía entender que desaparecería de la nada y mucho menos sin decirle algo a Michiru, Seiya o Setsuna. Algo estaba mal en todo lo que ocurría, necesitaba una pista para poder detener su desaparición y así no preocupar a Michiru.

Al ver la casa de su amigo sacó la llave que Seiya le dio para poder entrar al lugar, pero como tenía copos de nieve en el cabello, primero se sacudió antes de entrar y dejar sus zapatos. Ya dentro del hogar de su amigo se percató de que la calefacción estaba apagada, además todo estaba a oscuras. Cosa extraña en Seiya quien no podía vivir sin calefacción en invierno, además eran las ocho de la noche y él se dormía hasta las 12.

La rubia comenzó a preocuparse por su amigo mientras bajaba las escaleras que la guiaban a la sala del hogar de Seiya. En ese momento pudo notar que los muebles de la casa eran tapados por sábanas blancas, cosa que le hizo recordar que en tres años ese lugar no era habitado por algún alma y que estaría lleno de telarañas.

¿Qué pasa?

Dijo apartando una de las sábanas de uno de los sillones de la casa y se sentó en la oscuridad. ¿Y si algo le había ocurrido a su amigo? No, no era posible que por informarle sobre su destino pudiera lastimar a Seiya, no… Eso no podía ocurrir, no a su mejor amigo.

Demonios, ahora tengo que esperar a que llegue el electricista. Bien hecho Kou— escuchó la voz de Seiya.

¡Estás bien! — se levantó del sillón de un salto.

¡Haruka no me espantes! — regañó.

Lo siento, pensé que algo malo te había ocurrido.

No, yo soy quien lo lamenta. La verdad es que había olvidado nuestra cita, estaba en mi casa terminando de ponerme mi pantalón deportivo cuando recordé que debía de estar aquí.

Fue en ese momento que Haruka pudo notar que Seiya se había cortado su larga cabellera y estaba algo despeinado. Parecía que había salido de bañarse, luego analizó lo que él le había dicho, ya no vivía en esa casa. Su semblante era triste y era muy raro para la rubia observar a su amigo en pantalones de felpa y sudadera. ¿Tanto habían cambiado las cosas en poco tiempo? Además, si Seiya tenía tan mal aspecto ¿cómo se encontraba Michiru?

¿Por qué te cortaste el cabello?

A los clientes les parece raro tratar conmigo directamente y para que asimilaran el cambio, me corté el cabello. Es para que no te extrañen.

¿Ya desaparecí?

Seiya la miraba algo ausente, la estaba analizando detenidamente. Luego el chico cerró los ojos algo fastidiado, caminó al sofá y se dejó caer sin siquiera levantar la sábana para no llenarse de polvo. Colocó sus codos en las piernas y luego procedió a masajear su sien, todo eso llenó a Haruka de incertidumbre.

¿Por esta razón necesitabas verme?

Sí— dijo la rubia desubicada con la respuesta y más porque Seiya no dejaba esa posición.

El primer día de este mes vas a…

¿Qué? — dijo Haruka nerviosa.

Seiya levantó su cabeza, estaba completamente serio y miraba con algo de molestia a su amiga. Haruka podía reconocer bien cuando él estaba montando en colera y esto se le asemejaba.

¿Estás segura de que quieres oír esto?

Claro, necesito evitar desaparecer porque no me quiero separar de Michiru, la amo demasiado y no me puedo ver sin ella. Debo detener a ese hombre, nada me separará de la mujer que amo. Así que no me preguntes si estoy segura de escuchar la verdad de las cosas.

Bien.

Habla— se comenzó a molestar.

Viajabas mucho al futuro para poder encontrar una respuesta que te diera una pista sobre evitar la muerte de Michiru. La muerte de ambas en realidad.

¿No ha cambiado ese futuro?

No, hagas lo que hagas Michiru siempre muere y un día me dijiste que si estar juntas no solucionaba nada. Debía de haber otra solución, entonces comenzaste a hablar de tener un hijo.

¿Michiru y yo tenemos un hijo?

Lo cambiaste, ni tener un hijo las salvaba… Lo peor es que su bebé moría con ustedes, fue entonces cuando…

Seiya hizo una pequeña pausa, estaba a nada de que el nudo que tenía en la garganta se deshiciera. No se permitiría ser sentimental justo cuando le decía a Haruka lo que deseaba escuchar. Se mordió un poco el labio inferior y luego suspiró, cosa que la rubia de cabello cenizo interpreto como si lo que viniera del relato fuera lo más cruel del mundo.

Al ver que no hay nada que pueda salvar a Michiru si tú estás presente… Dijiste que lo mejor era alejarte y así las salvarías.

¿Qué? No, eso no puede ser verdad.

Haruka, dejaste un testamento en el que indica que Michiru es tu heredera universal. Han estado investigando a Michi para saber si ella no te mató, porque la policía argumenta que puede ser por interés. Un día simplemente saliste de la oficina y te fuiste, me dijiste que ibas a tu casa y nunca llegaste.

¡Mientes!

Te estoy diciendo la verdad, me dejaste como responsable de Ouroboros, también me han investigado. Por eso dejé esta casa, estoy cansado de que la gente me mire como su fuera un asesino y no hice nada. Te casaste con Michiru y a los seis meses la abandonaste, ni siquiera Setsuna sabe que tú abandonaste a tu esposa. Ambas piensan que desapareciste por culpa de ese hombre, al cual por cierto no encuentran y por eso sospechan de Michiru.

Se supone que Michi no sabe que viajo en el tiempo, ¿Setsuna le dijo?

No, Michiru cree que ese hombre te secuestró y Setsuna deja que piense eso, porque lo que ella cree es que te obligó a viajar al pasado.

Estás mal, no puedo abandonar a Michiru porque sí. Debe de haber una pista, mi yo de tu tiempo debe de estar cerca de resolver las cosas para que mi esposa no muera en 2026. No pude escapar de lo que siento por ella, no pude abandonarla.

Eso hiciste, dijiste que tu vida y la de Michiru serían mejor si no se hubieran conocido.

No.

En su ira, Haruka se volteó y comenzó a romper cosas de su amigo. Él estaba consciente de que era la manera de la de cabello cenizo para desquitarse con ella misma. Verla tan mal lo lastimaba, por un segundo llegó a creer que lo mejor era abrazar a Haruka, pero eso no serviría, estaba completamente iracunda y lo único que Seiya ganaría, sería un ojo morado.

Se que no me estás pidiendo un consejo, pero…

Entonces no lo digas.

No te cases con Michiru, termina esa relación y deja que ella encuentre a una persona que la ame. Deja que viva lo que le resta de vida feliz, porque Michi no se merece que la abandones de la nada y sin explicación ¿no crees que se merece mucho más que la incertidumbre que le haces pasar en estos momentos?

Yo no pude abandonar a Michiru— soltó un golpe a la televisión.

Sé que en este momento la amas y que piensas que todo saldrá bien si resuelves las cosas antes de este mes… No lo harás, así que ahórrale tanto dolor y termina con esa relación ya.

¿Cómo puedes sugerir eso?

Si realmente amas a Michiru es lo que harás porque es lo correcto.

No.

Haruka, no llevaron al ayuntamiento el documento de que están casadas y mucho menos lo registraron en el koseki. Michiru dice ser Tenoh porque bueno está enamorada, pero siempre retrasaste eso. ¿Por qué crees que sea?

Seguramente no tenía tiempo por estar buscando una solución a este problema.

Es porque no amas a Michiru, por eso no hicieron el registro. Ya deja de darle vueltas al asunto, no puedes salvar a Michiru, no la amas… Deja que esa pobre chica continúe su vida sin ti o le causarás más dolores de los que puedes evitar.

Los ojos de Haruka simplemente parecían ser los de un felino que está molesto porque invadiste su territorio y que no dudaba en atacar. Seiya sabía lo que estaba por venir, mientras se preparaba para esquivar el golpe de la rubia, el puño de su amiga ya estaba en su mandíbula. Cerró el ojo derecho al notar que la mano izquierda de Haruka comenzaba a aterrizar cerca de su pómulo; luego sintió el frio del suelo en su espalda.

No voy a abandonar a Michiru en mi tiempo. ¿Me escuchas? Yo no tengo la intensión o la poca valentía para hacer una cosa semejante. Y tú te vas a tragar estas palabras porque yo no me iré, si todo esto es porque no he podido salvar a Michi, entonces voy a doblar mis fuerzas para lograrlo.

Entiende Haruka.

No, entiende tú. Lamento que tú te des por vencido con cabeza de bombón y por eso estés tan amargado. Pero yo no me voy a rendir con Michiru, jamás me rendiré porque lo que siento por ella no es algo pasajero. Me voy a casar con mi sirena, porque eso es lo que me dicta mi corazón y no mis ganas de sobrevivir— hizo una pequeña pausa —. Quizá al principio todo empezó con algo así de egoísta, pero me enamoré de Michiru y esto que siento es más fuerte que perder las esperanzas por no poder salvarla. Sé que si en algún momento me resigné a la idea de cambiar ese hecho yo no abandonaría a Michiru, es imposible Seiya. Al contrario, me quedaría a su lado para ser feliz con ella y si tenemos que morir ese día, me moriría feliz porque encontré el amor en una hermosa y noble mujer como Michiru.

Entiende.

¡Entiende tú! No me voy a rendir Seiya y no me espanta la muerte. Si esa cobarde de tu tiempo lo hizo, pues es una hija de perra. Pero yo no, me quedaré al lado de Michiru pase lo que pase— dijo antes de irse de ese lugar.

¡Haruka! — gritó al escuchar el fuerte golpe de la puerta.

Otra bocanada de cigarro se elevaba y desaparecía con el viento, Seiya seguía viendo el rostro de su amiga con algo de pesar. Era increíble que él le llegara a decir algo de esa magnitud a Haruka, no, las cosas no podían estar tan mal en el futuro.

—¿Yo dije eso?

—Sí— dijo apagando la colilla.

—No puede ser Haruka, es algo… Es raro que cambiara de parecer tan rápido y te diga que dejes a Michi, eso no. ¿Cómo rayos es que dudo de lo que sientes por ella? Si lo que estoy viendo en este momento es la molestia que tienes por esas palabras que te dijo mi versión futura, pero no veo dudas en lo que sientes por Michiru.

—Exacto.

—¿Y? ¿Estás considerando cancelar la boda?

—Regresando del futuro fui directamente a casa de Michiru, amigo acabamos de seleccionar los arreglos de flores para nuestra boda. No voy a dejar a Michiru porque tu maldita versión futura me lo dice y menos porque mi perra yo del futuro la dejó.

—Así se habla— golpeó la espalda de Haruka.

—Ahora que sé que mi versión futura se rindió, voy a cambiar eso.

—¿Por qué se rindió?

Preguntó el chico y Haruka sonrió, obviamente no le había comentado la razón que hizo al Seiya del futuro decir que no se casara con Michiru. Seiya no sabía en ese momento que algo malo le ocurriría a las chicas en el futuro, no deseaba preocuparlo más. Ya lo había angustiado lo suficiente cuando le dijo que desaparecería y no deseaba que a Seiya le diera un infarto tan joven.

—Al parecer tenemos problemas de pareja.

—Sea lo que sea lo solucionarán, además de ser una pareja, son un equipo. Como nosotros en el trabajo y en el básquetbol.

—Sin duda— se levantó de la banca —. Lamento haberme molestado contigo, cuando quien me hizo enojar fue tu versión futura.

—¿Segura que le diste un buen golpe?

—Dos.

—Se lo merecía por ser un palo.

—¿Un palo?

—Lo que tengo entre mis piernas— se señaló.

Haruka comenzó a reírse de las palabras de su amigo, luego acarició su cabeza y Seiya se extrañó de la acción.

—Me gusta tu cabello largo.

—¿Por qué lo dices?

—Ese palo te cortó el cabello.

—Te lo digo Haruka, mi yo del futuro es una gran gonorrea.

—Ese serás tú en seis meses— reía la rubia.

—Primero me muero antes de ser tan imbécil.


Entonces Haruka ¿cuál es la buena nueva que vienes a darnos?

Decía Kenji completamente feliz de tener a su familia reunida, él sentía a la rubia y al pelinegro como unos hijos más. Seiya estaba esperando un plato más del estofado de Ikuko, mientras que Shingo peleaba con Usagi por el último encurtido de ciruela. Pero en ese instante en el que las palabras del patriarca de los Tsukino aparecieron, un mal presentimiento se apoderó del pecho de Seiya. A su derecha estaba Usagi, a la izquierda estaba Ikuko, Shingo estaba a la derecha de la rubia de coletas, luego estaba sentado Kenji y Haruka estaba frente a Usagi.

Es verdad Haruka, siempre que deseas comer en la sala es porque tienes algo importante que decir— completó Ikuko.

La de mirada verde sonrió con mucha felicidad e hizo una ligera reverencia para expresar su agradecimiento de que aquella familia la conociera tan bien. Podría ser que sus padres estuvieron muy ocupados con la fundación, pero los Tsukino siempre estuvieron para Haruka sin importar la hora o el día de la semana. Aquella familia tan amable estaría al lado de la hija de los Tenoh cada que los necesitara, ellos eran unos segundos padres para la viajera en el tiempo.

Es cierto Haruka desde que eres una persona tan ocupada son pocas las veces que vienes a cenar a la casa.

Lo sé Shingo, me la he pasado dejando de lado lo importante. De hecho, he pensado en que podríamos hacer reuniones un día a la semana y así no los tengo tan abandonados.

¿En tu casa y la de nosotros? — dijo Usagi entusiasmada.

Sí cabeza de bombón.

La sonrisa que Haruka le regaló a Usagi era la más linda que jamás hubiera expresado. Al menos dirigida a la rubia, así que la chica cerró sus ojos y Shingo aprovechó para robar el encurtido.

¡Oye!

Tienes que ser rápida Usagi tonta.

Los señores Tsukino comenzaron a reír al notar que cada que Haruka estaba en la casa, sus hijos volvían a ser unos niños. Su hija olvidaba su etiqueta y comenzaba a jalar la mano de su hermano para que no se llevara los palillos a la boca.

Deja que Shingo coma ese encurtido— regañó Seiya.

Pero lo que hizo fue trampa.

Madura bombón— dijo el pelinegro —. Come los míos, yo estoy lleno— colocaba las ciruelas en el plato de la rubia.

Espero que algún día seas tan caballeroso como el gorila.

¿Ya podremos dejar que Haruka hable?

Pero ya lo dijo, quiere que nos veamos más— comentó Usagi.

Tu papá tiene razón cabeza de bombón. No es todo lo que vine a decirles.

Habla— dijo Ikuko.

Hace unos días le propuse matrimonio a Michiru, la verdad nunca había estado tan nerviosa como cuando le hice la pregunta y la espera por la respuesta fue una completa tortura.

¿Qué respondió? — presionó Kenji.

Dijo que sí— sonrió.

¡Felicidades hija! — gritaba Ikuko.

Seiya caminaba lentamente por el parque en el que había estado unas horas antes con Haruka, miraba las estrellas que comenzaban a asomarse en el cielo de Tokio. Usagi había estado muy callada desde que la de cabello cenizo les informó sobre su matrimonio. Y él sabía que su mente había vuelto a llevarla a ese instante pues se aferró a su brazo con más fuerza.

Si Usagi no hablaba él no la molestaría, simplemente la acompañaría en esa caminata nocturna. Ella se había comportado bastante bien cuando la noticia le cayó como balde de agua fría, incluso le dijo a Haruka que estaba muy contenta por ella. La verdad era demasiado distinta porque Usagi seguramente odiaba a la prometida de su mejor amiga, o, la prometida de la persona que amaba. Seiya simplemente deseaba poder tocar el corazón de Usagi de una manera tan profunda para poder quitarle ese dolor. No pedía ser el amor de la chica, simplemente se conformaba con la habilidad de reconfortar su alma, pero lamentablemente no podía hacerlo, no de la manera en que él deseaba.

—Kaioh Michiru— al fin salió de su boca.

En ese instante se detuvo y Seiya se limitó a mirar a Usagi, ella parecía comenzar a contener sus lágrimas.

—¿Cuántas veces debo de recordarte que no tiene nada de malo llorar? Puedes hacerlo bombón, sabes que conmigo estás a salvo de burlas.

—No falta mucho entonces.

—¿De qué hablas?

—Seiya… — comenzó a llorar —. ¿Por qué no me lo dijiste?

—Haruka quería hacerlo personalmente, debí advertirte es cierto. Pero debes de entender que no era mi papel hacerlo.

—Eres un idiota.

Usagi soltó al chico para jalarlo y hacer que quedaran de frente, luego golpeó su pecho con sus puños. Esperaba que Seiya reaccionara de alguna forma, pero él se limitó a dejar que sacara el enojo, ella luego buscaría la calidez de su pecho para encontrar un escondite.

—Tienes razón, debí decirte las cosas. Necesitabas estar preparada, no quería verte sufrir de nuevo bombón. Debes comenzar a aceptar que Haruka ama a Michiru con todas sus fuerzas y que no podrá corresponderte de la misma manera… Sé que lo que comienzo a decir es demasiado desconsiderado con tus sentimientos, pero entre más te tardes en aceptarlo más vas a sufrir— la abrazó.

—No lloro porque Haruka se va a casar— se alejó.

—¿Entonces?

—¿Me amas?

Seiya dio un pequeño salto atrás, ¿cómo era posible que Usagi supiera ese tipo de cosas? La chica jamás se había percatado de sus sentimientos en todos esos años. Así que era algo raro que hoy le soltara esas palabras y eso le dio miedo, no podía darse el lujo de perder a la persona que amaba.

—Responde— exigió.

—¿Cómo es que?

—¿Eso es lo que sientes por mí? ¿Seiya me amas?

—Sí, te amo desde que estuvimos en la preparatoria y deja decirte que ya estoy cansado de que llores por las personas incorrectas. Yo no te haría llorar Usagi, además estoy muy molesto con Haruka porque jamás se ha dado cuenta del amor que sientes por ella. Si tan solo me dieras la oportunidad de demostrarte que lo que sentirás por mí es mucho mejor que lo que crees sentir por ella, te quedarías con la boca abierta— la cara de Usagi comenzó a descomponerse, pero Seiya no podía dejar de hablar —. Me llevo guardando todo esto desde que te conocí, en clases no dejaba de verte cuando te quedabas dormida y te cubrías con los libros para que la profesora no se diera cuenta. Y para que no te sintieras mal cuando te sacaban del salón, yo me hacía el dormido para quedarme en el pasillo contigo. Eran los pocos espacios que tenía para hablar contigo a solas… ¿Qué si te amo? Bueno, estoy completamente loco de amor por ti, ahora en mi casa tengo un catalogo de sortijas de matrimonio y… Ya tengo a las cinco candidatas para que luzcan bien en tu mano… Ahora tu cara se pone peor que antes y lo mejor es que cierre mi boca.

Bajó su mirada y comenzó a jugar con su pie para mover algunas hojas de árbol que habían caído mientras que él gritaba como loco lo que sentía por Usagi. Seguramente así se había sentido Haruka al saber que Michiru la podría rechazar, tanto para ser su novia, como para ser su esposa. Pero la risa de Usagi le hizo levantar la cabeza de inmediato y mirarla lleno de pesar, ahora se reían de sus sentimientos.

—Eres un gorila tonto.

—Tampoco es para que te burles de lo que siento.

—No— dijo moviendo su mano para desmentir sus pensamientos —. ¿Tanto te costaba decir lo que sientes? Te he hecho sufrir escuchando mis quejas de amor por tanto tiempo y tú simplemente estabas esperando a que yo me abriera contigo.

—¿Crees que era tan simple llegar y decir las cosas?

—Pues sí, ¿de qué otra manera podría enterarme de tus sentimientos?

—Porque yo era evidente bombón.

—Soy tan idiota como Haruka, no me di cuenta… Lamento hacerte sufrir tanto Seiya— otra lágrima comenzó a caer.

—Ya no llores, no lo hiciste con intensión y yo tenía que ser valiente ¿no? Estamos igual de tontos y en parte sufrí porque quise.

—Ya que aclaramos esa parte— Usagi sonrió y luego le dio una bofetada a Seiya — ¿Cuándo rayos me dirías que Haruka está en problemas?

—¡Ahora de qué hablas! — se molestó.

—Hoy un tipo de cabello negro y ojos azules llegó a decirme que Haruka viaja en el tiempo. No le quise creer lo que me dijo, así que me llevó a la fuerza a la estación de Roppongi, íbamos dirección Azabu y de la nada Haruka apareció. ¡De la nada! Entonces me dijo que tú lo sabes desde hace tiempo. De nuevo pensé que era una broma de Haruka, estaba a punto de irme del lugar cuando ese hombre me dijo lo que mamá haría de cenar hoy, luego Haruka llegaría a casa contigo y nos informaría que se casará con Kaioh. Para rematar me dijo que Haruka desaparecerá en seis meses… ¡Seis meses Seiya!

—¿Cómo puedes creer en un tipo que no conoces?

—Porque me dijo que te preguntara si me amas… El discurso que acabas de darme me lo dijo con lujo de detalle, o sea, ¡ese discurso es este que acabas de darme! Y si no miente debemos correr debajo del elefante o nos mojaremos por la lluvia que caerá en dos minutos.

—¡Es una locura! — dijo el chico.

—Lo sé — gritó —. Pero de alguna forma necesito saber que no estoy perdiendo la razón... Ustedes hacen que me vuelva loca de remate.

—Ese tipo seguramente te juega una broma. Debe ser broma de Haruka.

Pero Usagi seguía mirando con molestia a Seiya, los dos estaban meditando cual sería la mejor manera de llevar la conversación y el chico necesitaba ser hábil. Si él aceptaba las cosas Usagi seguramente le reclamaría a Haruka, pero de seguir negando todo perdería la confianza de la rubia de coletas. Iba a llover pronto y no podría perder tiempo.

—No te queríamos preocupar bombón. Y Haruka no debe de saber que ya estás enterada de esa habilidad, ni Michiru lo sabe.

—Es cierto— volvió a gritar.

—Ya dije que sí, yo tampoco le creía hasta que le lo probó. No es un tema muy común o fácil de asimilar.

—Lo sé... Espera ¿Kaioh no sabe?

—No y no puede enterarse.

—Descuida ese hombre dijo que no es conveniente que Haruka sepa que estoy enterada de esa habilidad.

—Demonios— comenzaron a mojarse y corrieron al elefante —. ¿Te dijo algo más?

—No, simplemente que Haruka desaparecerá y no sabemos nada. ¿Haruka te ha dicho algo respecto a ese tema?

—No tiene pistas y está angustiada por Michiru.

—Ese hombre me dijo que para que Haruka no desaparezca, debemos de hacer que Michiru trabaje en el extranjero y que nuestra amiga la acompañe. Dice que debe de venderle la empresa a un tal director Tamori.

—¡Qué! No, ese tipo no debe de quedarse con Ouroboros, primero muerto antes de permitir que él…

—¿Qué? ¿Acabas de pensar en algo?

—Intuyo algo… Pero no estoy del todo seguro.

—¿Sobre?

—Tamori no me genera confianza, sabes… Estoy seguro de que el tipo ese quiere dejar a Haruka en banca rota.

—¿El tipo ese que vino a verme? ¿Crees que él quiere dejar a Haruka en la calle o el tal Tamori?

—Ambos, pero ese tipo que te contó todo debe de estar muy interesado en hacerlo porque no pudo separar a Haruka de Michiru, debe de estar enamorado de ella… No hay otra razón para que hiciera que se separaran, él fue quien llenó a Michiru de miedos.

—¿El tuvo que ver con su rompimiento?

—Sí.

—Notó que el amor que Haruka le tiene a Michiru es grande y no las separará por la buena. Entonces lo hará por la mala.

—Lo que quiere decir que no debemos de alejar a Haruka de su compañía.

—Pero sí hacer que pongamos el cuidado de la empresa en Michiru y en ti, porque si le deja las cosas a Kunzite, van a dejar a las chicas en la calle.

—Tienes razón, por eso Haruka deja las cosas a nombre de Michiru y me pide que la ayude.

—Voy a hacer que ese hombre piense que confío en él, poco a poco sabremos lo que piensa realmente. Mientras tanto, deja que Haruka siga investigando, tú y yo nos vamos a mantener al tanto… Dijo que la Usagi del futuro está trabajando con él, ella fue la que le pidió que me dijera sobre presionarte para confesar tu amor por mí… Mi versión del futuro sabe que él traicionó a Haruka y por eso trabaja con él.

—Seguramente, porque tú no lastimarías a Haruka ni por despecho.

—No… Oye gorila.

—¿Qué?

—Cambiando el tema ¿también debo de sugerir la idea de una cita o yo te la debo pedir?

—Qué tonta bombón— sonrió — ¿Acaso este no es el cliché de las citas? Dos jóvenes que al fin hablan sin miedos, la chica guapa nota al galán y gracias al frío de la lluvia se abrazan y quizá puedan darse un beso.

—No te quieras pasar de listo— golpeó la nariz de Seiya con sus dedos.

—Eso no es justo.

Continuará…


Chicos ya es viernes y el cuerpo lo sabe, bueno que en realidad desde la cuarentena todo parecer ser igual que antes ¿no creen? Según estamos comenzando a regresar a la normalidad. Pero todavía no bajemos la guardia y sigan las indicaciones de la secretaría de salud, en fin, esperamos que todos se encuentren bien.

Llegamos a la temporada de lluvias, mi época favorita del año porque puedo salir a mojarme mientras cae una tormenta. Es lo mejor del mundo chicos y bueno, ya dejaré de lado esas cosas para dar paso a sus comentarios.

Kyoky: No te preocupes, lo importante es que ya no estés estresada y dejas que las cosas fluyan, lo que nos importa es su salud porque la historia estará esperando por sus comentarios. Pero la página ya me tiene demasiado... Me tiene mal, ya no quiero comenzar con mis frustraciones ja ja ja.

Haruka está completamente feliz de que aceptaran su propuesta y Michiru está en las nubes, pero lamento ser del tipo que arruina la fiesta antes de que empiece. Pero las cosas han cambiado, así que debía de acarrear alguna consecuencia y hoy hay más noticias sobre lo que sucederá. Aunque tanto Seiya y Haruka no están seguros de que algo está mal.

Usagi es parte fundamental de todo este lío, parece que ella no es tan mala como pensábamos, al menos no respecto a lo que siente por Haruka, después de todo crecieron juntas y Seiya corazón de león, tiene una gran oportunidad.

Roshell 101216 san: Es un placer responder tu comentario. Además de que no tienes nada que agradecer, para mí fue un hermoso regalo el recordar.

Haruka estaba como loca para encontrar la mejor manera de hacer una propuesta hermosa para Michiru. Y hasta ese momento todo estaba bastante bien, todas estábamos completamente felices.

Con todo el respeto para darthuranus, pero esto que hace no tiene nombre. ¿Cómo es posible que luego de tanto tiempo buscando la felicidad todo se acabe en seis meses? Me da mucha pena porque hoy de nuevo nos enteramos de que es verdad, Haruka está desaparecida y lo peor es que Seiya del futuro dice que la misma rubia deseo irse. Pero ni Haruka, ni Seiya del presente o Usagi creen que eso sea real.

#MamoruEsElCulpable esa es la verdad, juro que cuando leí sobre la desaparición la semana pasada y la lectura de esta semana he dejado el brazo de Karu kun con algunos moretones porque estaba a mi lado. Así que al ir leyendo esto le dije "¡no puede ser!" y le tomé el brazo y se lo moví por culpa del impacto.

Siento que el #onvre se acerca, ya estamos viendo el plan de #WeyYa, pero no contábamos con que #AmigaDateCuenta del futuro le dio una pista a su yo del presente, para dudar del desgraciado ese.

Gracias, la verdad es que los dichos en México son graciosos. Pero realmente no creo verme tierna, aún así gracias por el cumplido.

De todo corazón esperamos que tanto tu mamá como tus pequeños se encuentren mejor. Les enviamos mucho amor y excelentes deseos para que puedan recuperarse pronto. Tú debes intentar descansar porque mucho trabajo y poco sueño no es una gran fórmula para seguir al 100 en lo que es salud.

Te enviamos muchos abrazos y obviamente millones de besos para tus niños desde una galaxia muy muy lejana.

UnbreakableWarrior: Muchas gracias y espero que esta actualización también sea de tu agrado.

Descuida Haruka no pensaría en dejar la propuesta a un lado. Ama a Michiru con locura.

Ely Lopez chan: Ustedes son nuestra familia virtual y no deben de agradecer el que compartamos esos detalles. Ahora tienes razón al decir que escribí con amor, porque es lo que sentimos y gracias por tus hermosos deseos.

Yo también estaba completamente feliz cuando Michiru dijo que sí, la realidad es que la rubia pudo hacerle saber que la ama mucho y todo fue pensado en ella.

Pero la gran sorpresa es que Haruka desaparece y la realidad es que yo siento que sí se van a casar, por algo el futuro ha cambiado. Lo raro es que Seiya le pide a Haruka alejarse y Usagi es la que quiere acercarlas. Recordé que cuando la Usagi del futuro se acercó a Mamoru, esta le dijo que no quería que Seiya se enterase de ese encuentro. O sea, ¿realmente Haruka abandonó a Michiru? ¿Por qué?

A mí me parece extraño, pero... Como dices con el autor ya nada se sabe, cuando quiera le da otro giro a la historia porque se le antoja. Mientras nosotras estamos sin teorías porque cuando creemos tener algo claro, la verdad es que nada lo es.

Yo sigo diciendo que Haruka no se fue, sino que el innombrable o la perdió en el tiempo o la tiene secuestrada. Y lo digo porque sigue empeñado en dejarle la empresa a Kunzite. O sea... Igual tiene amenazado a Seiya de esos seis meses que pasaron... ¡Ay no chicas! Ya no sé que creer o qué pensar porque acá quienes sufren son Michiru, Haruka y Setsuna (porque ella también sufre), todo por culpa de esa escoria humana apodado #WeyYa.

Saludos Ely chan y gracias por acompañarnos una semana más.

Gracias por estar con nosotros una semana más y darle una oportunidad a la historia. Significa mucho para mí chicos.

—Si no desean perderse las actualizaciones de la historia den follow o fav a la historia. Así cada que subamos un nuevo episodio su mail hará tolón tolón para avisarles que pueden disfrutar de él.

Saludos a todos los lectores, incluidos los ninjas. ¿Nosotros donde nos leemos Tori?

—En fanfic, またね!