—No quiero creer ésto... Jean Paul ha sido un amigo como para ser el asesino... pero hay pruebas que lo dejan muy mal parado.

Darko argumentó. El serbio no sabía qué pensar en ese instante, pues las imágenes de el francés saliendo de la cocina se hacían fuertes.

—¡También hay pruebas que no te dejan una reputación de un Santo! ¡Jean Paul no es el asesino! Es nuestro amigo.

Jerzain objetó. No iba a abandonar a su amado en un momento tan delicado como aquél.

—Recuerdo que hice una pequeña investigación en las habitaciones... Jean Paul nunca se ofreció a ayudarme y parecía muy elusivo.

Juana argumentó. Juntaba sus manos y recordaba cómo él la ignoraba y no quería cooperar.

—Es porque no tengo ningún motivo para estar contigo ni ayudarte. No tenía tiempo para hacer equipo con una cría idiota como tú.

Jean Paul objetó. La actitud y presencia de la Diseñadora le eran desagradables.

—Él como Historiador Definitivo puede saber el propósito de la Adelfa y ese pequeño relato que nos enseñó Kimiko...

Ajax argumentó. Tenía un muy buen punto, uno que seguro otras personas tenían en mente.

—¡Todos sabemos cosas muy malas que nos convierten en asesinos potenciales! ¡No te metas con él por ser un hombre culto! No es su problema que seas un ignorante.

Jerzain objetó. Tenía razón, todos eran asesinos potenciales.

—Ahora que lo recuerdo... Jean Paul fue de las primeras personas en ingresar al comedor, en realidad... para cuando yo llegué, él, Darko y Jerzain ya estaban en la cafetería.

Xian Liang argumentó. Ella estaba segura de lo que vió porque fue la cuarta persona en entrar, además de las primeras a las que Darko avisó del dichoso evento en un horario específico.

—Que yo sea puntual y tú no, no te da derecho a levantar semejantes acusaciones. Estás loca si crees que por tener modales soy el asesino.

Jean Paul objetó. Hizo mucha énfasis en insultarla, pues le parecía una mujer rara.

—¿Cómo no sabemos que Jerzain y Jean Paul actuaron en conjunto? Con el objetivo de graduarse juntos...

Kelly argumentó. La idea era muy precisa y pensaba que tal vez todo fue un plan de dos.

—Va contra las reglas. Ahora mismo la añado:

Increíblemente Monoduck objetó. Él dijo que los cómplices también son ejecutados y, que el único que de gradúa es el Asesino.

—Entonces ¿Quién es el culpable? ¿Jean Paul por envenenar la comida o Jerzain por darnos los platos y eventualmente matar a José y Asajú?

Nelly argumentó. Sin querer había iniciado un debate interno con todos.

—¡Ni siquiera hemos probado que Jean Paul sea el asesino! ¡Deja de culpar a un inocente, perra estúpida!

Jerzain objetó. Estaba muy ofendido con lo que la gemela había acusado.

—Estoy segura que no hemos llegado a la mitad del asunto. Independientemente de si es el asesino, debemos pulir hasta la última prueba.

Kimiko argumentó. Ella quería mantenerse al margen y no lanzar acusaciones sin las pruebas pertinentes.

—Lo más razonable que he escuchado.

Jerzain concordó.

—Entonces si no es el asesino, no tendrá muchos problemas en quitarse eso.

Sergei argumentó. El debate fue en picada, esas palabras destruyeron cualquier cosa que pudieran decir los novios.


—¿Qué...?

El francés se reía por la petición absurda.

—Quítate los guantes de látex... ¡QUE TE QUITES LOS PUTOS GUANTES, IMBÉCIL!

Sergei golpeó su podio.

—SI TANTO ESTÁS SEGURO DE TU INOCENCIA, QUÍTATE LOS MALDITOS GUANTES.

—Oh... verás...

El Historiador Definitivo estaba atrapado. Soltaba una pequeña sonrisa de nerviosismo.

—Amado mío, muéstrale... muéstrame que eres inocente. Quítate los guantes por favor.

Jerzain le imploró. El iraní tenía miedo de que alguien descubriera ese detalle, cosa que Sergei hizo.

—No... no puedo...

El francés entró en negación.

—Jean Paul... por favor... quítate los guantes...

Jerzain no tuvo opción y llegó al punto de llorar de rodillas y abrazar sus piernas. Su gemir se intensificaba.

—De verdad que yo... yo no...

El francés también lloró.

—Entonces... ¿Así amas a Jerzain? ¿Esa es tu forma de mostrar tu amor hacia él? ¿Matándolo?

—¡NO!

Él le gritó a Kimiko entre lágrimas.

—¡No tienes puta idea de lo mucho que lo adoro! De lo mucho que me gusta y cómo me enloquece... no me digas cómo expresarme... yo...

—¡Por favor, Jean Paul! ¡Quítate los guantes y demuéstrales que eres inocente! ¡Hazlo por mí porque yo creo en tí!

Desde el suelo el Criminal Definitivo pedía. Sus ojos se volvieron rojos y tuvo que quitarse los anteojos porque le molestaban.

—Antes de hacerlo... prométeme que vas a salir de aquí y vivirás tu vida... y que vas a encontrar a ése hombre perfecto que no pude ser yo...

El joven se hincó y ayudó a Levi a levantarse. Ahí lo abrazó.

—¡NO! ¡No quiero a nadie más! ¡Yo te quiero a tí! ¡Dime qué están mintiendo por favor!

Los gemidos pasaron a ser gritos. Jerzain hundía su cabeza en el pecho de su pareja y se aterraba a él, no quería soltarlo.

—Debes hacerlo... no podré continuar... no podremos continuar con éste juicio si no me prometes que vas a volver a amar, que vas a vivir al máximo y que vas a hacer todas esas cosas que no pude contigo...

—¡No! ¡No te lo prometo porque no es verdad lo que ellos dicen! Eres... eres inocente...

A Bonhomme le daba gracia ver su determinación.

—Para ya, estás haciendo ésto más difícil... y Kimiko... yo amo a Jerzain. Y ésta es la prueba definitiva de ello.

Con mucho dolor el Historiador se quitó los guantes y enseñó sus manos: Sarpullido.

—Eso es...

Kimiko sabía lo que era, el mismo sarpullido de las manos de Darko y de los cuerpos.

—Jerzain... hago ésto porque te amo. Quiero sacrificar mi vida por la tuya... porque sé que vas a salir de aquí... que juntos nos volveremos a ver en el otro lado...

—¡Eres un maldito! ¡Te odio!

A pesar de eso no se separaba.

—¡Los mataste! ¿Por qué, grandísimo estúpido? ¿Por qué? ¿Por qué me dejas solo? ¿Tanto me odias?

Jerzain pedía respuesta. No se limitó y le dió un golpe a puño cerrado en la cara.

—¿Por qué lo hiciste, Jean Paul? Kelly y Nelly no te hicieron nada... y José y Asajú pagaron por algo que...

—¡Es ahí donde te detienes! Déjame... explicarme.

El historiador suspiró. Era mejor entregarse y no ser una carga. A último momento lo reflexionó y hubiera sido mejor no haber matado... pero debía intentarlo.


Todo ésto ocurrió durante la Depresión. En las memorias habían archivos con cosas grotescas sobre cada uno de ustedes... cosas terribles que no sé si eran recuerdos de verdad... o sólo una fachada de la cual fuí víctima.

En ése instante me llené de odio... porque en mi estúpida filosofía era... ¿De qué sirve convivir con ésta clase de personas horribles? ¿Cuál es el punto en retrasar lo inevitable?

Yo... quería mi libertad.

Los odié a todos ustedes con un sentimiento tan profundo, tan... errático... los hubiera asesinado de no ser porque el límite son dos personas por asesino...

Entonces... entonces pensé.

Pasé noches eternas pensando a quién matar.

Pensando... a quién sacrificar su vida por la mía.

Pensé en tí, Kimiko... pero sabía que serías útil en el caso y tu deber era interpretar a los muertos.

Pensé en Sergei... pero la vida misma le debe la vida a él...

Y tú, Jerzain... quería tomarte conmigo y cuando me encontraran culpable estar feliz de que me ibas a estar esperando.

Yo... enloquecí.

Entonces llegó el día.

Darko y su estúpida fiesta... los ví a todos tan contentos...

Traje la Adelfa del invernadero y me colé en la cocina, dejé las flores en la mesa ya que Jerzain estaba muy ocupado cocinando y... no se dió cuenta de mis fechorías.

Jerzain nunca les dijo nada de eso porque él desde el principio supo que yo era el asesino, pero no quería aceptarlo hasta ahora...

Hubo un momento en el que Darko y Jerzain abandonaron la cocina y puse manos a la obra.

Adorné los platillos con carne y, por mera coincidencia esos platos con Adelfa le tocaron a las gemelas.

Mi plan consistía en el azar... yo no tenía una víctima fija, yo... quería matar sin remordimiento porque sabría que el azar se encargaría de eso.

Eventualmente las gemelas no querían comer y José y Asajú pagaron el precio...

—¡No te hicieron nada, maldito! ¡Ellos no te hicieron nada!

Sergei era contenido por Darko y Ajax quienes querían evitar que él se abalanzara y lo golpeara.

—Tienes todo el derecho de enojarte... el culpable fuí yo... desde lo más profundo de mi corazón yo... lo lamento.

Jean Paul no podía mirar a nadie, estaba muy dolido.

—Ver así a Jerzain me duele... yo lo lamento al herirlos tanto... no merezco su pena.

—Eres un estúpido... te odio... te desprecio.

Jerzain le escupió en la cara al que consideraba pareja. Se sentía traicionado.

Recordaba esas noches largas entre las cobijas, de él dejando esos moretones alrededor de su cuello y cómo desabrochaba los botones de la camisa y descendía hasta la bragueta tomando control de la situación. De los movimientos rápidos y gemidos estruendosos que pasaban a ser ruidos inaudibles producto de una velocidad que iba disminuyendo con el pasar de los segundos.

Y de un momento a otro estaba ahí, en la sala del juicio desvelando su culpabilidad.

—¿Entonces quién es el culpable? Sabemos que Jean Paul envenenó la comida... pero Jerzain la sirvió...

La Cineasta hizo esa pregunta que heló a los compañeros.

—¡Yo soy el culpable!

Jerzain respondió con valentía.

—¡Yo soy quien debe morir! ¡El crimen de Jean Paul pasó a ser mío cuando entregué los platillos! ¡Por favor voten por mí!

Monoduck pidió orden en la sala.

—Funcionaste como cómplice, Jerzain ¡Cuack, cuack, cuack! ¡Los cómplices no reciben libertad ni castigo! Debemos proceder con el cierre del juicio.

El patito le pidió a Kimiko que diera sus característicos cierres.

—¡No te atrevas Kimiko! ¡No por favor!

Jerzain imploró juntando ambas manos a la Forense, ella no sabía qué contestar.

—¡No te preocupes! ¡Quien le dará sentencia a ésta BASURA HUMANA seré YO! ¡Mataste a mi amigo y eso nunca te lo voy a perdonar!

Sergei fue quien reunió toda la evidencia y comenzó a relatar el cómo los sucesos se desarrollaron con apoyo de las notas que iba escribiendo en un bloc.


Todo ésto comenzó mucho antes de los asesinatos.

Monoduck nos dió como motivo unas Memorias USB que contenían supuestos recuerdos de nuestras vidas pasadas en el instituto, a su vez también se hallaban "recuerdos" que desvelaban facetas de nosotros que el mundo no debería ver.

Muchos destruimos nuestras memorias, nuestros motivos. Personas como Kelly y Nelly no habían recibido alguna, y unos cuántos decidieron ver el contenido... entre ellos el MISERABLE asesino.

Éste MONSTRUO llenó de odio su podrido corazón y en su ansia de matar, aprovechó un evento especial para matar a la mayor cantidad de gente posible. Gracias a que las reglas impedían el asesinato en masa, sólo pudo arrancar la vida a dos de nuestros amigos.

Ésta ESCORIA HUMANA ingresó al invernadero la noche de ayer y cortó una planta específica: Adelfa, también conocida como Nerium Oleander. Dejó unas marcas en la tierra y, según lo brindado por Kimiko, él fue en búsqueda de un par de Guantes de Látex para cubrir el sarpullido que se da por contacto con la flor, no sabemos si ésto él lo había olvidado o se dió cuenta a último momento y sabría que el sarpullido brotaría...

Fue un movimiento astuto, pues se mantuvo en todo momento a cercanías de la cocina donde se llevaba a cabo la preparación de los alimentos.

Aprovechó varias oportunidades para proseguir con su macabro plan.

La primera oportunidad se dió cuando dejó las flores de Adelfa mientras Jerzain ignoraba lo que sucedía a sus espaldas por estar concentrado cocinando.

Contó con la fortuna de que Darko regresaba del invernadero con unos ramos de flores a pedido de Jerzain para decorar la carne.

La segunda ocasión fue cuando Darko y Jerzain abandonaron la cocina. Ahí el culpable decoró los platillos para hacer parecer que Darko fue el responsable de envenenar la comida.

El tiempo transcurrió y cada uno de nosotros fuimos a la fiesta de Kalinić para terminar con la Depresión... terrible error el que cometimos todos.

Según la idea del culpable, él quería que el azar se encargara de su víctima, es por eso que él no tocó ninguno de los platillos ya que alguien "mataría" por él o en su caso cometería "suicidio" por elegir un platillo defectuoso.

Gracias a Monoduck sabemos que las personas involucradas en la transportación de la carne envenenada son cómplices, por ende no cargan culpabilidad.

Las víctimas iniciales eran las gemelas, ésto porque corrieron con la suerte de que les tocara la carne causante de todo ésto.

Ellas se rehusaron a comer por el caso de Eliza, y abandonaron la fiesta. Asajú y José al ver que todavía nadie les servía, fue que tomaron esos platos y sentenciaron sus vidas.

No puedo creer la frialdad del asesino al verlos comer, verlos tragar y pasar la carne que fue especialmente preparada por él.

En cualquier caso, nuestros amigos estaban condenados.

Asajú fue el primero en morir. Resbaló en el baño y golpeó su cabeza producto de los efectos secundarios de la Adelfa.

Convulsionó... y falleció justo frente a nuestros ojos.

Después fuimos con José. Él murió acostado en su cama no sin antes decirnos cosas importantes que ayudarían a resolver éste caso.

Gracias a lo que Kimiko encontró, Asajú y José de defendieron con sus cuerpos incluso en la muerte, pues el sarpullido fue una pieza clave para hallar a la porquería de ser humano que los apuñaló en la espalda.

El culpable... el cerdo que continuó con ése terrible juego de asesinato eres tú... ¿No es correcto. Jean Paul Bonhomme, el Historiador Definitivo?


Sergei concluyó con la construcción de la escena.

—Tenía la sensación de que serías el más activo en el juicio... y no me equivoqué.

Jean Paul sonreía aliviado.

—¡Veamos si es el asesino! ¡Hora de votar!

Monoduck esperó a que todos eligieran al asesino del caso.

Al igual que con Dalilah, el rostro de Jean Paul en la máquina tragaperras relució con flores, monedas de oro y luces brillantes.

—¡Felicidades alumnos! ¡Jean Paul Bonhomme es el culpable! Jerzain... ¿Por qué votaste por tí? Eso pudo costarte la vida.

El patito reía, tanto que despedía plumas por todo su trono.

—¡Es mentira! ¡Tú no los mataste!

A pesar de las pruebas, Jerzain seguía en negación.

—Fuí yo... merezco que me castiguen. Mereces alguien mejor que yo, que no pudo mantener una promesa.

A pesar de la circunstancia, el francés reía.

—¡No quiero esperar una vida para volverte a ver! ¡Por favor Monoduck! ¡Mátame a mí si eso le garantiza la vida a él!

El moreno no paraba de repetir eso.

Sergei no sabía cómo sentirse... Jean Paul le quitó a su amigo, y ahora él le quitaba su novio a Jerzain.

—Amigos míos... estoy apenado con ustedes... lamento haberlos hecho pasar por todo ésto... pero como el criminal que soy, debo ser castigado debidamente.

—¡Por favor calla! ¡Eres inocente!

—¡Para con esto ahora mismo Jerzain! Debes aceptar mi muerte justo y como yo lo hago ahora. Te prometo, te juro que volveremos a vernos... y estaremos todo el tiempo del mundo juntos. Nada nos va a volver a separar.

La forma en que decía esas palabras destrozaban al iraní.

—Darko... quiero pedirte un favor.

Jean Paul se acercó al Sicario y puso su mano sobre su hombro.

—Sé que eres un hombre bueno. Debes salir vivo de ésta y tomar esta experiencia para algo bueno... debes empezar a creer, tal vez no en Dios, porque estás en tu derecho... pero debes creer en el futuro. Te he estado viendo... y sé que podrás hacerle frente a ésta situación.

—Gracias, Historiador...

El joven de anteojos miró a Sergei. Se acercó pero dejó un espacio con tal de no permanecer juntos.

—Perdona por lo que hice... me he cegado por las emociones. Sergei... aprende a perdonar... sé que te quité a alguien importante... a un amigo... no tenía por qué ser así pero... ocurrió.

El hombre con algo de sobrepeso no mostraba preocupación alguna. Sergei no estaba con muchas ganas de hablar con él.

—Cuida a Jerzain, por favor. Ustedes dos ahora tienen algo en común... quiero que cuides de él, y él siendo el hombre que es se encargará de brindarte un escudo humano cuando el momento llegue.

—Hasta luego, Jean Paul...

Romanov sentía un peso muy inusual en su pecho. Soltaba algunas lágrimas.

—¡Es hora de la ejecución!

El acusado alzó los brazos en señal de victoria.

—¡Tengo una ejecución muy especial para el Historiador Definitivo!

Unas cadenas salieron de las cortinas donde estaba parado el historiador. Jerzain vió ésto y se aferró a él.

Quería morir a su lado.

La pantalla mostraba una secuencia en Pixel Art de Monoduck arrastrando al culpable y Jerzain estando en sus brazos.

"¡Has sido encontrado culpable, Jean Paul! Hora de la ejecución".

Las imágenes pasaron a ser las de un bosque.


"Ejecución: Haz la Desesperación, y también la guerra.

Ejecutado: Jean Paul Bonhomme, Historiador Definitivo.

El asesino aparecía en un campo de guerra, pues se veían distintos aviones característicos y ráfagas de cientos de balas a la lejanía acercándose.

Incluso destruían los troncos de los árboles haciéndolos caer.

Armado con un rifle, Jean Paul asesinaba a los soldados Monoduck. Se daba a entender que él iba tras algún líder que debía ser exterminado.

En algún punto llegó a una base militar. Ahí estaba una figura humanoide vestida del mismo color que los Monoduck Soldados que mutiló en su camino.

Sin pensarlo apuntó y le disparó en la espalda.

Cuando la figura dió media vuelta, resultaba que era Jerzain al que le habían tendido una trampa. Él cayó al suelo abatido.

Jean Paul arrojó su arma y dolido abrazó a su amado general.

No se dió cuenta que Monoduck estaba detrás, con una pistola en mano.

La habitación fue iluminada por una ráfaga.

Jean Paul cayó en medio de un charco de sangre que se hacía más grande. Con sus últimas fuerzas acarició el rostro de Jerzain que estaba a su lado y lo besó, manchando sus labios de rojo.


Supervivientes: 09.

Número de fallecidos: 07.

Supervivientes:

Kimiko Nishimura — Forense Definitiva.

Sergei Romanov — Paramédico Definitivo.

Darko Kalinić — Sicario Definitivo.

Jerzain Levi — Criminal Definitivo.

Kelly Foley — Cineasta Definitiva.

Nelly Foley — Novelista Definitiva.

Juana Hernández — Diseñadora Gráfica Definitiva.

Xian Liang — Técnico en Medicina Nuclear Definitiva.

Ajax Colonomos — Astrólogo Definitivo.

Jean Paul Bonhomme — Historiador Definitivo ( MUERTO ).

José López — Guardabosques Definitivo (MUERTO).

Asajú Sakariyau — Guerrero Definitivo. ( MUERTO ).

Eliza Rose — Química Farmacobióloga Definitiva ( MUERTA ).

Dalilah Saqqaf — Bailarina Árabe Definitiva ( MUERTA ).

María Bolós — Agricultora Definitiva ( MUERTA ).

Callum Fisher— Buzo Definitivo ( MUERTO ).

Víctimas: 5.

Ejecutados: 2.

Fin del Mañana.