Los personajes no me pertenecen son de la llama asesina, yo solo hago que se amen y tengan bebés.

Quería comentarles que, terminando este capítulo, me di cuenta que ya falta poco para terminarlo, creo qu capítulos mas, han sido 3 años de viaje con mi flor de loto bastante agradable y espero que fuera igual para ustedes.

Gracias por todo este tiempo de apoyo incondicional, sin ustedes estos fics no existirían.

Sin más a leer.


Todo estaba preparado para el viaje, en verdad estaba algo nervioso de regresar a su país, pero por otro lado quería apoyar a Levi, después de todo lo que él ha hecho por su bien, ese sacrificio no sería nada.

Sus maletas ya estaban preparadas, estaba hablando con sus amigas para que cuidaran muy bien del negocio, su familia lo estaba apoyando en todo, él devolvería esa confianza brindada con creces, puede que el matrimonio no fuera la ceremonia que él había imaginado, pero ver esa hermosa argolla en su dedo lo llenaba de satisfacción, ahora si sus sueños más infantiles se estaban cumpliendo.

—Hijo que la bendición de los dioses te llenen de fortaleza – su padre lo abrazó, él devolvió la acción – te vamos a extrañar demasiado, pero recuerda que aquí tienes una familia que te espera con los brazos abiertos.

—Mi pequeño – su madre besó sus manos, él besó su cabeza – cuídate, no permitas que nadie te haga daño.

—Si lo intentaran creo que Levi los mataría – respondió, todos empezaron a reírse – también cuídense, espero que podamos regresar pronto.

—Mi niño – la matriarca del hogar, le entregó una cajita – recuerda que la flor más hermosa, es la que crece en las zonas más adversas, pero que al abrirse son amadas por sus colores y tú eres la flor más hermosa que jamás he visto.

—Gracias abuelita – la abrazó con mucha fuerza, esa mujer siempre confió en que podría ser más de lo que él mismo llegó a pensar - ¿puedo abrirlo?

La mujer afirmó, sin esperar un segundo más lo hizo, vio un hermoso relicario en forma de corazón, en el interior tenía una foto de ellos cuatro, cuando él aún era un bebé, se veía la sonrisa de todos, al otro lado una ya estando más joven, siempre habían sido ellos cuatro, porque Mikasa nunca lo pudo querer.

—Para que en los momentos que no encuentres una solución, sepas que tu familia estará siempre orando por ti – los abrazó a los tres, luego su padre se lo colocó – ahora ve que tu esposo te espera.

—Nos vemos familia – les dio un beso y salió –

Efectivamente, Levi estaba ahí recostado en la puerta de su hermoso auto, al verlo abrió la puerta del baúl, le ayudó con la maleta e ingresaron; el recorrido fue en silencio, se lo agradecía, pues quería tener un momento para orar por el bienestar de su familia, el de ellos y lo que debía venir fuera gratificante para todos. Al ver el aeropuerto, sintió las frías manos de Levi en su pecho, noto que estaba viendo su regalo.

—Esta hermoso – dijo sin apartar la mirada de las fotos, agradecía ese semáforo en rojo – tu abuela tiene muy buen gusto.

—Ella era la que iba a comprarme también los vestidos – dijo con orgullo, pues honestamente él siempre había vestido bien – gracias por el cumplido.

Quería besarlo, moría por hacerlo, pero el estúpido semáforo cambió y su esposo –sonaba maravillosa esa palabra- retomó su acción de manejar, no pudo apartar su mirada de ese fino rostro, de sus ojos, todo en él era atrayente.

Al llegar, vio como el azabache le entregaba las llaves a uno de sus subordinados, por su parte ayudaba a bajar las maletas, ahí vio una caja la ignoró, empezó a caminar, al momento fue alcanzado e ingresaron al lugar, fueron a una línea completamente sola, entregaron sus pasaportes junto a sus tiquetes, la mujer solo recibió las maletas y les especificó la puerta.

—¿A qué hora sale el vuelo? – preguntó mientras se encaminaban a inmigración –

—En cuanto subamos al avión – hizo un sonido de duda, en verdad no entendía – mocoso este es un vuelo privado, vamos en uno de los aviones que le pertenecen a nuestra organización.

—¡¿De verdad?! – pensaba que viajarían como sus padres lo hicieron unos meses antes – ¿entonces cuantas personas van?

—Piloto, copiloto – lo escuchó atentamente, amaba verlo mover sus labios – una azafata, tu y yo.

Sintió como sus mejillas se acaloraban, porque sabía que Levi no se contendría en tomarlo sin miramientos, aunque rogaba que se contuviera mientras llegaban a su destino. En la puerta, fueron recibidos rápidamente, comprobaron sus identidades, de inmediato empezaron el ingreso, colocó su pequeña maleta en la parte superior luego se sentó al lado de la ventana.

Vio a Levi hablar con los otros tres, se veía más serio de lo normal, creía entenderlo ya que no era una misión de ir pasar unos días y regresar, se trataba de la seguridad de todos sus hombres, su responsabilidad como líder y ahora también de cuidarlo a él, lo vio acercase para tomar asiento a su lado.

—Antes de bajarnos del avión, quiero que entres al baño, tomes una ducha rápida y te coloques esto – vio que le entregaba esa caja que ignoró en el carro – aún no lo abras.

—Lo que tú quieras – dejó un beso en la mejilla, se sonrió ampliamente – gracias por el obsequio.

Miraba la caja, se moría por ver su interior, él siempre le daba regalos hermosos, acariciaba el empaque, no podía hacer desaparecer su sonrisa, pero grande fue su sorpresa cuando sus labios fueron apresados con los de su pareja, el beso fue lento, pero la danza dentro de su boca por la lengua del mayor, era maravillosa, llevó sus brazos al cuerpo del mayor, se dejó mimar, a los pocos minutos cuando la voz del piloto apareció se separaron.

El viaje iba muy tranquilo, les llevaban comida deliciosa que él no dudaba en probar, mientras que Levi, comía de vez en cuando ya que estaba leyendo un gran folder, anotaba cosas en ciertas partes, de vez en cuando le robaba besos, lo cual solo lo hacían sonreír.

—Capitán – la azafata los sacó de sus pensamientos, Levi la miró – estamos a 5 minutos de aterrizar, la señorita Hanji ya lo está esperando en el lugar, dice que hay una gran cantidad de personas esperándolos.

—Esa loca – dijo mientras se quitaba sus gafas, frotaba sus ojos – pero está bien, gracias.

—Pensé que llegaríamos al aeropuerto – le dijo mientras lo ayudaba a guardar sus cosas –

—Así es – sintió como era abrazado, se acomodó en su pecho – pero aparentemente los grandes jefes, quienes pidieron mi presencia, querían estar presentes a mi llegada, junto con sus familias, así les brindaré más seguridad, pero es una completa estupidez, porque mi intención es proteger a todo el pueblo.

—Gracias por ayudarnos – sintió como besaban su cabeza, él acariciaba los brazos del mayor – por eso te amo más.

—Mocoso, si tu no hubieras aparecido en mi vida, no estaría haciendo ni una sola mierda de estas– soltó una risa porque sabía que era verdad –

Sintieron como el avión golpeaba contra el suelo, se levantó, tomo su caja, salió directo al baño, cumpliría con el pedido de su esposo.


Le parecía una pérdida de tiempo tener que acompañar a la familia de su esposo a recibir a ese estúpido capitán, si era honesta le fastidiaba el hecho que gente con tanto poder como él quisiera ayudar a esos adefesios, pero Petra le pidió asistir también, afirmándole que estaba a un paso de hacerlo suyo, así que moría por ver la cara de tristeza que pondría su hermano.

Todos estaban ahí, sus suegros, Jean, Yashin, Petra con su esposo y la familia de este, también había jefes importantes de su sociedad, esperando con emoción la llegada de ese avión, los soldados de Francia están en primera fila.

—Ya debe estar por llegar – Petra se escuchaba muy emocionada – cuando pueda acercarme y el idiota de tu hermano este ahí, lo besare con fuerza.

—Muero por ver eso – afirmó la miro con alegría – traje hasta mi celular para filmarlo.

—Después de eso yo tomaré a esa puta – dijo Yashin con picardía, siendo aplaudido por todos – lo veré llorar pidiendo piedad.

—Esto será tan emocionante – continuo Jean, con su mirada llena de orgullo - ¿Qué dirá tu esposo?

—Nada – le restó importancia, con un movimiento de su mano – él está conmigo por contrato, no porque lo ame, me deja hacer lo que quiera, no puede ir en contra de mi padre.

Ahí llegó el avión al lugar, las puertas se abrieron, bajó la poca tripulación, la mujer de lentes subió rápidamente, todos vieron como era golpeada con fuerza, pero ella reía a todo pulmón.

—Está loca – dijo Petra petrificada –

Ahí apareció el capitán Levi Ackerman, con su mirada tan fría como un hielo, los soldados dieron dos pasos al frente.

—Ustedes – un gran estruendo se hizo presente cuando ellos golpearon el suelo con sus pies – entreguen sus corazones a esta nueva causa.

Al unísono todos los soldados contestaron llevando su mano derecha al pecho, con el puño cerrado.

—Sea bienvenido capitán Rivaille Ackerman – gritó uno de los jóvenes – sus órdenes.

Él empezó a bajar, pero la mujer seguía esperando en la parte alta, su estúpido hermano no salía.

—¿Será que no lo trajo? – preguntó a los demás, viendo la misma cara de duda – bastante cruel.

—Viene por mí – afirmó Petra, con una mirada soñadora –

—Miren – dijo Yashin, señaló de nuevo a la mujer – acaba de saltar y correr al interior —

Esperaron pacientemente, para ver qué era lo que ocurría, así que sacó su celular porque sabía que Petra correría a los brazos de ese hombre en cuanto Eren hiciera su aparición, la vio levantarse y su emoción incrementó.

Pero grande fue su sorpresa cuando él apareció, la mujer le dio la mano para ayudarlo a bajar, pero él se negó, no podía creer lo que veía ese no podía ser su hermano.

Llevaba un hermoso vestido de dos piezas, la parte superior le llegaba hasta su vientre mostrando su perforación a la perfección, era de un hermoso color plata que resaltaba exclusivamente en su pecho, sobre este una tela transparente color azul marino con cuello redondo, sus mangas llevan hasta sus muñecas con hermosos brocados adornándolos, su cuello, tenía una gargantilla de oro, llevando en el centro un tipo de estrella que resaltaba por sus dos rubís, pero de este salía un collar que caía perfectamente en su pecho, llevando rubís tan grandes que no pasaban desapercibidos para los ojos, sus aretes eran redondos también de oro, combinaban a la perfección, en la frente llevaba uno de los adornos que sujetaban su largo cabello castaño.

Su falda era tan grande y larga que no se podían ver sus pies, tenía adornos tan perfectos que no se podía apartar la mirada de ella, los brocados están hermosamente confeccionados, combinando a la perfección con el azul marino, la plata, el rojo, el negro y el dorado, cada pliegue se movía con belleza única por cada paso que Eren daba, la parte final de la falda tenía una división diferente, mostraba ese rojo adornado con estrellas doradas, la perfección del traje, su velo se sujetaba del lado derecho, subía por esa parte de su cuerpo, pero salía a relucir en su brazo izquierdo, donde no se veía una sola manilla, solo se veía una hermosa argolla en su dedo anular.

Iba con su cabeza en alto, por su sorpresa no había podido dejar de grabar, todos con los que había planeado algo estaban como estatuas, Petra no podía ni parpadear, ahí vio como el capitán llegó a su encuentro a la mitad de las escaleras, le extendió la mano, él sin dudarlo la recibió, siendo besada con respeto la sonrisa de su hermano no desaparecía, la mujer los seguía muy de cerca.

—¿Q… Qué… esta … pasando? – era la primera vez que escuchaba a Petra tartamudear, ella siempre había sido muy segura –

Todos los presentes no apartaban la mirada de la escena que estaba ocurriendo, los soldados sonreían y aplaudían, al parecer eran los únicos que estaban entendiendo la situación.

—Escuchen pequeños cerdos – de inmediato los aplausos se detuvieron volviendo a tomar la posición inicial – sus estúpidas plegarias fueros escuchadas, les presento a mi esposo Eren Ackerman, su misión también será protegerlo, quien le ponga un dedo encima debe morir sin ninguna excepción.

—¡Si capitán! – todos gritaron y regresaron los aplausos –

Ellos no salían de la sorpresa.

—No los llames así Levi – lo escucharon reír también saludar a los soldados con la mano libre – gracias por su ayuda en esta buena causa, recuerden que estoy para ayudarlos.

Vieron como todos colocaban una rodilla en el suelo para inclinarse ante Eren.

—Gracias Eren, agradecemos su presencia en este momento – dijo uno de los soldados, con una gran sonrisa – lo cuidaremos con nuestras vidas, así que cuente con nosotros.

—Muchas gracias, ahora levántense – pidió con una sonrisa saludando a todos dándoles la mano – los apoyaré en lo que pueda.

Vieron como Levi lo besaba en la frente también le sonreía con ternura, todo lo contrario, a cuando miraba al resto del mundo. Los grandes jefes empezaron a acercarse para saludarlo, sus respectivas familias como estaban en ese tema debían ir, por lo cual ellos también.

Cada paso que daban era una tortura, no estaba dispuesta a darle la mano a esa cosa, antes muerta que rendirse a él; ahí estaban los del fabuloso plan frente al capitán y su esposo, no salía palabra de sus bocas, el desprecio se notaba en cada poro de cada uno de ellos.

—¿Esto es una farsa verdad? – pregunto Yashin, tratando de contener la ira – ustedes armaron esto, solo para que no jodamos a Eren.

—Te pido respeto frente a mi esposo – dijo el azabache, sin ocultar la rabia que le producía tenerlos al frente – si no vienen a decir nada bueno, será mejor que se aparten, porque todos los que están detrás mío saben que no soy muy paciente, si les soy honesto ni juntándose podrían detenerme en una pelea.

—Te crees mucho, pero solo eres uno más de las piezas de las fuerzas armadas de Francia – Jean trataba de callarlo, pero nada de lo que le susurraba lo calmaba – solo te crees la gran cosa por cómo te tratan los demás, por tu dinero, pero ni fuerza tendrás, mínimo llegaste a ese puesto lamiendo el culo a tus superiores, igual que como hizo ese – señaló a Eren, vieron como la expresión del azabache se endurecía más, los soldados empezaban a preocuparse – mínimo te abrió las piernas para comprarte y así …

Como una ráfaga el mayor se lanzó contra su cuñado, empezó a golpearlo con fuerza, todos empezaron a alejarse del lugar, mientras los soldados intentaban infructuosamente detenerlo, se veía como salían volando, la sangre empezó a surcar el rostro.

—¡Levi! – el grito de Eren calmó todo, pero él no soltaba a su cuñado – detente por favor – veía como las lágrimas caían por sus ojos, este se acercaba al azabache, tomándolo de su brazo – ven, mírame y tranquilízate, todo está bien, tu y yo sabemos que las cosas no son así, respira.

Yashin era ayudado por Jean a levantarse, al ver como sus ojos se abrían al punto de salirse de sus orbes, se giró, vio como Eren era besado, con desesperación mientras lo abrazaba con protección y amor, siendo correspondido al instante, los soldados solo murmuraban que el castaño había domado a la bestia de su capitán y reían, como si aquel acto ocurrido de violencia no fuera importante.

—Que esto quede claro para todos– hablo apartándose lentamente de Eren – me vale mierda que hablen de mí, de mis soldados o hasta de Hanji, pero quien se atreva a ofender a mi esposo, se las verá conmigo y las consecuencias no solo serán una paliza, esto va para aquellos que abusen de los donceles, según los permisos otorgados por los grandes jefes, podemos proceder a matar.

Eren se veía extremadamente sonrojado, pero limpiaba la mano llena de sangre de su esposo y las gotas que habían tocado el uniforme, Petra seguía sin salir de su estupor.

—Ya saben sus órdenes – se giró a su gente, estos empezaron a retirarse – grandes jefes, Hanji, vamos a mi casa, continuaremos nuestra conversación ahí.

—Levi las maletas ya están en tu auto – dijo la mujer, este solo afirmó – yo los guiare, vamos.

Con desagrado siguió a su familia política, viendo por primera vez la espalda de su hermano, siendo ignorada y rechazada, cuando debía ser, al contrario; Yashin se limpiaba el rostro con un pañuelo que su esposo le había dado, Petra lloraba en silencio por su ¨amor¨ perdido, pero esa acción solo hacía que todos siguieran odiando a Eren, ella se encargaría de desaparecerlo de la faz de la tierra.


Espero les gustara el cap, si es así háganmelo saber, o si merezco tomatazos jajaja.

Sin más, Ame las ama.