El sonido de las hélices interrumpió las fuertes exhalaciones de Makoto y el intento de recargar de la mujer mientras miraban el helicóptero que se acercaba.
"Por fin llegaron" Dijo el hombre con alivio al notar que el helicóptero que había pedido llego.
Cuando del helicóptero saltaron dos mujeres muy similares con máscaras al estilo de Sayo, Makoto se maldijo por tener mala suerte.
"Tienes problemas, novato" Dijo Murasaki Kaoru que parecía ser más seria de las dos mientras la otra miro a los 4 hombres tirados en el suelo.
"Es cierto, nee-chan" Le respondió Murasaki Kaori.
Ambas hermanas gemelas pelirrojas eran las encargadas del combate cuerpo a cuerpo en Syringe.
"Y tú, ¿por qué los golpeaste?" Interrogó la mayor viendo las gotas de sangre de Makoto caer.
"¿Es importante a este punto?" Dijo Makoto nervioso mientras miraba las estadísticas de las mujeres.
[MURASAKI KAORU]
[INT. 14
SAB. 12
FUE. 125
VEL. 128
CAR. 13
APA. 14]
[HABILIDADES]
[Armas de fuego 20/100
Armas blancas 60/100
Combate mano a mano 70/100]
[MURASAKI KAORI]
[INT. 10
SAB. 13
FUE. 128
VEL. 130
CAR. 15
APA. 14]
[HANILIDADES]
[Armas de fuego 20/100
Armas blancas 60/100
Combate mano a mano 70/100]
Él se sintió ansioso y temerosos y se podía observa en sus movimientos que arrastraba sus pies. Cuando se encontraba perdido, una notificación llegó a sus oídos.
[MISIÓN COMPLETADA]
[La has encontrado. Trabajo bien hecho]
[Recompensa]
[ +10 pts. en todas las estadísticas]
[NOTA: El sistema todavía se encuentra en actualización, por lo cual, los puntos serán agregados después de completada]
La última frase dejo a Makoto quieto y maldiciendo a la velocidad de la luz en su cabeza.
"¿Vas a responderle a nee-chan?" Dijo la chica mientras aparecía de un momento a otro frente a Makoto haciéndole retroceder más del susto.
"Claro que sí, ¿puede repetirla?" Dijo Makoto sin notar el temblor en su voz.
"¿Vas a luchar contra nosotras?" Interrogó Kaoru.
"Si sueltan a la chica, creo que no" Dijo Makoto.
"Eres divertido, pero muy débil" Esta vez respondió Kaori mientras le propinaba un golpe en el abdomen a Makoto.
"guh" Balbuceó Makoto mientras se arrodillaba en el suelo. Desde que había activado el Alpha Stigma sus estadísticas habían subido 20 puntos, pero ello no pudo hacer nada contra el poder de la pelirroja.
"Kaouri, no hagas un desastre y súbete" Ordenó Kaouru mientras se sentaba al borde del helicóptero.
"Pero no me he divertido" Se quejó Kaori mientras pateaba el suelo.
"Ahora" Dijo fríamente la mayor, mirando a través del sensor del helicóptero como unas figuras se acercaban al edificio.
Reconociendo el tono de su hermana, Kaori no tuvo otra opción que encogerse de hombros y caminar hasta subirse al helicóptero.
Makoto sintiendo su estómago ya vacío y mirando como ellos estaban preparados para irse intento levantarse, pero un fuerte golpe en su pecho lo hizo volver a caer y toser sangre. Al parecer el tipo que secuestro a Ana recogió un arma de mayor calibre y le apuntó al pecho.
Mientras se elevaban en el aire, cuatros figuras entraron en la terraza, una mujer que vestía de civil junto a una chaqueta militar y detrás de ella, estaban Yuuko, Arashi y Sayo. Siendo las tres últimas que se asombraron al ver el chico botado en el suelo junto con otros hombres, pero con su vista alcanzaron a ver a las dos pelirrojas y asintieron.
"Todavía no estoy muerto" Dijo Makoto mientras hacía un esfuerzo por levantarse y lo logro con ayuda de Sayo.
"¿Quiénes son ustedes?" Interrogó con urgencia la mujer que parecía más madura que Yuuko. La pregunta ocasionó que Makoto la mirara y se sorprendiera al reconocerla como Kusakabe Asako y al parecer ella fue quien lo ayudo.
"Santa mierda, este mundo está hecho una mierda" Se quejó Makoto mientras se sentaba en un pedazo de barril.
"Responde mi pregunta, niño" Dijo Asako mientras se acercaba a Makoto.
"Primero: gracias por su ayuda antes y, en segundo lugar: estoy bien, no hay de qué preocuparse" Dijo Makoto mientras se levantaba la manga para ver la horrenda herida que tenía. Él todavía estaba pensando en cómo rescatar a Ana.
"Esto no es un juego" Dijo la peli azul mientras levantaba a Makoto e intentaba quitarle la capota.
"¿Qué haces?" Con un tono que utilizó cuando estaba con el Alpha Stigma, él envió escalofríos a la espalda de la mujer que con sus años de experiencia conocía el peligro.
"Perdón" se disculpó la mujer y se volteó a ver a los demás "¿Y usted-" no alcanzó a terminar su frase porque alguien la empujo al suelo y cuando estaba a punto de quejarse resonó una fuerte explosión.
"Tch" Arriba de todos ellos estaban las gemelas con un lanzacohetes en su hombro.
Makoto se sintió asombrado con su velocidad, ya que por lo que sabía esas armas recorrían cientos de metros en segundo. Él lo asoció con su estado en alerta que se lo permitió.
"Mantente fuerte" Dijo Makoto mientras se sostenía de al parecer una varilla del suelo que estaba destruido. Los otros tres miembros de Black Label estaban bien al estar lejos de la explosión.
"Vayámonos, el edificio caerá dentro de poco" Dijo con queja Kaori.
Y ahora sí ellos se habían ido, pero la situación de ellos no mejoraba ya que como ellas habían avisado, el edificio no aguantaría mucho.
"¿Qué hacemos?" Dijo Asako mientras miraba la capota.
Pensando en una solución, Makoto pronto se le vino a la mente un juego de su vida anterior y decidió intentarlo.
"¡Enfermera!" Gritó Makoto llamando así la atención de Sayo y sus dos compañeros. Viendo ello Makoto le habló a Asako.
"Bien, vamos a hacer lo siguiente" Dijo Makoto y pronto le informo del plan a la mujer, él la balancearía con todas sus fuerzas y después con el impulso la soltaría para que Sayo la recogiera.
"Creo que es falible" Se quejó la francotiradora.
"No hay de otra, a menos que quieras caer de 15 metros" Dijo Makoto para después informarle a Sayo el plan y verla asentir.
"Maldita sea" Dijo Asako y asintió "Hagámoslo y cuando llegue a casa mataré a JB"
Makoto sonrió y giró su cabeza para ver a una Sayo preparada. Y con todo el plan 'maestro' preparado comenzó a balancear a la mujer y a él en el proceso, pero se asustaron considerablemente al ver temblar la varilla que los sostenía.
"¡Cancélalo, niño!" Dijo Asako al ver que el plan no saldría bien.
"¡Muy tarde!" Informó Makoto mientras soltaba a Asako quien grito "¡Hijo de puta!"
Todo parecía suceder a cámara lenta para todos los presentes mientras miraban a la mujer recorrer unos cuatro metros en el aire y estirar su mano alcanzando la de Sayo, pero se soltaron y todos abrieron sus ojos al ver eso, aunque en seguida y utilizando la capacidad de ellas dos se sostuvieron de los antebrazos y pronto subieron a Asako.
Ya las cuatro personas arriba en la terraza miraron hacia la varilla de Makoto y no lo encontraron, pensando lo peor fruncieron las cejas, pero escucharon una persona quejándose y mirando hacia un lado abajo vieron a Makoto intentando subir su pierna al piso.
"Ayudémoslo" Dijo Yuuko mientras se ponía manos a la obra y ayudaba a Makoto a subir.
"Gracias... Ahí se me fueron muchos años de vida" Dijo mientras apoyaba su mano en la pared y respiraba.
"¿Por qué estás aquí?" Pregunto Sayo mientras veía al chico menor a Arashi sobrevivir a muchas cosas.
"Vieron a la chica que sostenían" Makoto habló mientras hacía señales para que bajaran por las escaleras.
"Sí" Respondieron.
"Mi misión es salvarla" Dijo Makoto por motivos propios y al escuchar la notificación su decisión se fortaleció.
[NUEVA MISIÓN]
[DEBO SALVARLA]
[Esta vez debes ir a la boca del lobo para salvar a Ana. ¿Todo saldrá bien?]
[RECOMPENSA: 4000 monedas y 50 puntos en habilidades de vida.
PENALIZACIÓN: Muerte de Ana y pérdida de todo lo ganado con el sistema hasta ahora]
"Ya veo, pero no creo que solo tú puedas hacerlo" Dijo Yuuko, pero se detuvo al ver como el chico parecía vomitar al ver el estado de la mujer y se giró hacia la policía.
"Eres policía... entonces llama a las autoridades para que se encarguen de ellas" Dijo Makoto mientras escupía la saliva que se acumuló en su boca.
"No tienen salvación" Dijo Asako, pero pronto vio como una mano se aferraba a su cuello y la levantaba junto a unos ojos rojos observándola.
"Solo hazlo" Dijo Makoto.
"Es verdad, ellas están drogadas" Le informó Arashi al reconocer el estado de las mujeres que estaban esparcidas en el suelo y aunque le pareció desagradable, ya había visto peores cosas.
Tranquilizándose y pensando en una solución a la droga Makoto soltó a Asako y la dejo caer al suelo.
"Si vuelves a hacer eso, está vez te mataré" Dijo Asako con furia y Makoto supo que la mujer podía hacerlo con sus estadísticas.
"Lo siento" El albino se disculpó y sonrió al encontrar una solución.
No sabía si funcionaría, pero por el momento lo intentaría.
"Vayan saliendo, yo me encargaré de ellas" Dijo Makoto.
"¿Estás seguro?" Interrogó Sayo.
"Sí" Dijo Makoto mientras miraba a las personas fuera del almacén y cerraba las compuertas de este.
Todas las mujeres escuchando el sonido de las compuertas parecían pensar que había llegado su 'dueño' porque se acercaron a Makoto con la lengua afuera mientras sus ojos sin vida lo miraban, ello hizo que su furia volviera a salir.
"Bien, solo debo tener una imagen de él" Dijo Makoto mientras estiraba la mano y activaba Argonauta y se imaginaba al héroe salvador, todo iba saliendo bien hasta que comenzó a sentir cansancio, sus párpados ardían y su cuerpo parecía plomo de lo pesado que se sentía. Aun así, él aguantó apretando los dientes y cuando llegó el límite de la habilidad y estaba seguro de que funcionaria, se imaginó la droga viajaba a través del torrente sanguíneo del cuerpo y se incrustaba en el cerebro entonces con su imagen en el cerebro abrió los ojos con intención de hacerlo funcionar y pronto una gran luz blanca cubrió el almacén y se introdujo en las mujeres.
Afuera del almacén todos estaban esperando para ver qué haría el chico, pero de pronto una campana comenzó a sonar y se asustaron hasta que Arashi señaló donde se encontraba le encapotado y reconocieron el origen de aquel sonido. Pero los sucesos no pararon ahí porque una blanca y brillante luz comenzó a salir de las oscuras ventanas de la infraestructura y cuando llegó a su máximo esplendor la campana resonó y les hizo sentir una sensación de felicidad.
Cuando se recuperaron del asombro vieron como Makoto salió del almacén y detrás de él venían diferentes mujeres atractivas, pero esta vez su piel había recuperado su esplendor y sus ojos la vida, todas ellas estaban en grupos de tres cubiertas con mantas grises.
"¿Están viendo eso?" Dijo Asako con asombro.
"Sí y no lo creo" Respondió Sayo, pero se acercó rápidamente a las personas al ver a Makoto caer de culo al piso.
"¿Estás bien?" Preocupada interrogó la enfermera.
"...Sí..." Con una voz marcada de cansancio, Makoto respondió mientras sacaba la comida para recuperar energía. Cuando sintió que le tocaba la lengua se a alivió al sentir la sensación de su cuerpo curándose y energías llenándose.
"¿Cómo lo hiciste?" Curiosa pregunto Yuuko.
"Es confidencial" Dijo Makoto más recuperado y pudiéndose levantar.
"Señora, ¿puede llamar ahora a las autoridades?" Miro a Asako e hizo su solicitud.
"Está bien" Y así la mujer caminó lejos del grupo para hacer una llamada.
"Entonces, cuídenla por el momento. Yo continuaré a buscar a esos tipos" Dijo Makoto mientras asentía con la cabeza a las mujeres y señalaba a los de Black Label.
"Nosotras te acompañaremos y Arashi se quedará a cuidarlas" Dijo Yuuko sin esperar respuesta.
"¿A quién de ustedes secuestraron?" Dijo Makoto intentando recordar que la única fue Mikoto.
"¿Qué?" Intentando hacerse la ignorante Sayo balbuceó, pero mirando como el hombre que la salvo parecía mirarla solo suspiro e informo" Fue la chica albina, Mikoto" y vio como el hombre asintió, con eso ella caminó detrás de Yuuko para ir a buscar sus motos.
"¿No tienes quejas de sobre eso?" Interrogó a Arashi.
"No, todavía soy muy débil" Dijo Arashi mientras negaba con la cabeza.
"No hay de qué preocuparse, cuando llegue la policía entrégalas y después vienes a la ubicación que te mandaran ellas" Nunca hacía falta más ayuda.
"¿Cómo lo harás?" Confuso hablo Arashi.
"Es un secreto" Dijo Makoto encogiéndose de hombros al ver como Asako regresaba donde ellos.
"Vendrá dentro de 5 minutos" Dijo la peli azul.
"Gracias" Con sinceridad dijo Makoto.
"No hay de qué" Asako solo movió sus manos.
Fue en ese momento que ellas regresaron con sus vehículos y todos se miraron porque no sabían cómo iban a irse. Yuuko y Sayo no confiaban en la policía y tampoco estaban segura de poder acomodarse con el encapuchado. Notando la incomodidad en la situación Makoto sonrió al escuchar esa hermosa voz.
[ACTUALIZACIÓN COMPLETA] Sonó la voz de Laura que en este momento parecía angelical y redentorista.
