Capítulo 35: Descubrimiento.

El día de ayer dos grupos de habían dividido para buscar alguna información sobre la ubicación actual de N, así que el día de hoy tocaría otra reunión en el hotel de Ciudad Mayólica para conversar la información obtenida respecto a todo. Así que, como era de esperarse, todos estaban reunidos en una gran habitación del hotel, aprovechando además a que el resto conozca a lo nuevos compañeros de Alola. De hecho, Moon, la Pokédex Holder, fue la primera en hablar porque ella traía una teoría sobre la desaparición de los Pokédex Holder.

— ¿Que tiene alguna idea de lo que pudo pasar? —Cheren estaba sorprendido al oír eso—. ¿Cómo es eso?

—Ayer estuve hablándolo con los demás —Respondió Moon—. Pero lo repetiré para ustedes. Hace muchos años, cuando el Mensajero y yo luchamos contra los Ultraentes, entramos por un Ultraumbral y terminamos en otra dimensión carente de luz. Estuvimos ahí 6 meses en total. A ese lugar se puede ir y venir fácilmente con los poderes de Solgaleo y Lunala, ellos pueden abrir esos portales.

— ¿O sea que están en ese mundo raro? —Preguntó Kyouhei, aunque mirando la pantalla de su consola al jugar, como si en realidad no le importara.

—No estoy afirmando que están ahí, sino que les hago saber la existencia de otros mundos y de que hay Pokémon que pueden acceder a ellos. Es lo más lógicamente posible, ya que si siguieran aquí ya hubieran hecho algo para avisarles dónde están, o si estuvieran muertos, dudo que el enemigo haya hecho desaparecer los cadáveres.

— ¿C-Cadáveres? —Dijo Haruka muy asustada.

— ¡No le tomes importancia! Ella siempre es así de deprimente —Le dijo Sun alegremente.

Claro que por ese comentario se ganó la mirada fea de Moon.

—Bueno, ¿y por su lado? —Dijo Gin—. ¿Qué averiguaron sobre N? ¿Cheren?

—Sí. Hablamos con esa mujer, Elisa —Respondió Cheren—. Su último dato es que N fue avistado por última vez hace 3 años en Unova, así que es probable que se encuentre en esta región después de todo.

—Tres años es mucho tiempo... ¿Qué tal a usted, pelos de punta?

—Mi nombre es Hugh —Contestó Hugh no muy agradado—. No me fue muy bien. Los de la casa en Fayenza no ha sabido nada de N en los últimos 10 años, que fue cuando dio una vuelta por ahí por última vez. Ah, pero les pedí el artefacto para desactivar la máquina de Colress.

— ¿Máquina de Colress? —Claramente, Gin no conocía ese nombre.

—Es la que usó el Team Plasma para controlar a Kyurem. Si realmente el Team Return está usando la misma tecnología, es probable que el dispositivo que para desactivar esa máquina funcione.

—Espere, espere, espere... ¿Había un dispositivo para desactivar el control de Kyurem... y no se le ocurrió ir a buscarlo hasta ahora?

—Hmm... —Hugh solo desvió su mirada sin querer responder, se había sonrojado un poco.

— ¡Ajajaja! —Kotone rió fuerte de la nada—. ¡Se le olvidó! ¡¿De verdad se le olvidó?! ¡Jajaja! ¡La edad ya lo está afectando y es de los adultos más jóvenes de la sala! ¡Ajajaja!

— ¡Calla! ¡No le puedo hacer nada! ¡Fue hace más de 20 años que luchamos contra el Team Plasma, se me pueden olvidar algunos detalles!

—Para de reír Kotone, esto es serio —Le dijo Gin—. Tal vez el enemigo no sepa que existe una máquina para detener el control de Kyurem. Creo que solo la mujer perteneció al Neo Team Plasma.

—Charlotte —Asintió Hugh—. Pero era un miembro menor, ella no estuvo en el enfrentamiento que tuvieron los Pokédex Holder contra Kyurem, seguramente estaba en el interior del barco como todos los demás, sin saber por qué perdieron.

— ¡Es un excelente factor sorpresa! —Eso alegró a Gin—. Si enfrentamos a Kyurem una vez más, no se lo van a esperar. Eso me agrada, así que tenemos otra posible manera de ganar. Ahora Kyouhei, ¿cómo te fue con tu investigación?

—Hoy me llegan los papeles —Respondió Kyouhei sin quitarle la vista a su juego.

—Tú... ¿estás de broma, verdad?

—Oye, oye, oye, ¿tienes idea lo que es escribir permisos falsificados fingiendo ser uno de los oficiales de mayor renombre? ¡Hice lo que pude! Así que a mí no me vengas a cuestionar. Te recuerdo que estamos haciendo cosas ilegales, ¿eh? Niño bonito.

—Eh... —Gin trató de responder a eso pero se quedó sin palabras.

— ¡Ajajajaja! —Kotone se echó a reír nuevamente—. ¡Te la hizo, Gin! ¡¿Qué se siente que un niño te humille?! ¡Jajajaja! ¿Y qué sigue? —Preguntó como si hace una milésima de segundo no se estuviera riendo.

—Ejém... bueno... —Gin trató de continuar tranquilo, aunque algo sonrojado por la vergüenza—. Tenemos la foto de N joven del colgante de Whi-two, podemos usarlo para preguntar si alguien lo ha visto, es la única manera que tenemos. Kyouhei debe recibir los archivos e investigar sobre tecnología que pueda llevarte a otro mundo... ahora tenemos que comenzar a movernos.

Eso fue todo por la reunión de hoy, así que cada uno se fue por su lado para realizar las diferentes tareas como investigar del paradero de N, entrenar, pensar en los sucesos pasados, etc.

Entre ellos, Kyouhei tuvo que bajar a la ruta cercana al hotel porque en ese lugar debía encontrarse con Looker, quien traía los archivos sobre organizaciones que atentaron con la paz de las regiones. Al encontrarse con Looker, se tuvo que hacer lo habitual, de reconocerse a través de unas palabras clave, pero incluso así fue una sorpresa para Looker no encontrar a Lack-two, quien se supone era el que envió las peticiones.

— ¡Ah! ¡Looker! ¡Veo que trajiste los archivos! Bueno, ya puedes... —Kyouhei se hizo el idiota claramente, tratando de tomar el maletín donde estaba todo.

— ¡Espera! —Looker lo apartó, impidiendo que los tomara—. ¡¿Se puede saber qué es esto, Kyo?!

—Eh... vengo por los archivos...

—El inspector envió permisos para utilizar esta información y solicitó que yo los trajera por la cercanía de trabajo que hemos tenido. ¡Si un superior de la policía hace solicitudes como esta, ese superior debe ir a buscarlas! Es información única e importante que no cualquiera debería manejar, sería irresponsable de mi parte entregársela a alguien de bajo rango, incluso si es a ti, Kyo. ¿Dónde está el inspector? Obviamente él sabría algo así.

—Pero... ¡Soy el hijo de tu queridísimo inspector! Obviamente pensó que así no habría problema y me envió...

—Ambos sabemos que el inspector no te trata como hijo dentro del trabajo...

—Y fuera tampoco... uf... —A Kyouhei solo le tocó suspirar resignado—. A ver... Looker, por favor, por favor, por favor —Le hizo la petición juntando ambas palmas de las manos—. Te lo ruego, deja que me lleve esos archivos y no le digas a nadie que no viste a Lack-two, por favor.

— ¡¿EH?! ¡¿Quieres que le mienta a los superiores?! ¡Pero Kyo...!

—Te juro de verdad no planeo nada malo, solo necesito esos archivos, necesito que confíes en mí. Bueno... sé que según mi historial no deberías confiar en mí... ¡Pero ahora sí te prometo que no tengo malas intenciones! ¡Es un trabajo serio! Por favor, deja que me los lleve...

Era extraño para Looker una situación así y más que Kyouhei le estuviera haciendo una petición de tal magnitud. Sabía que si Kyouhei hacía alguna tontería con esa información, todos los involucrados serían despedidos sin más.

—Kyo... ¿al menos puedo saber un poco? ¿Dónde está tu padre?

Kyouhei lo pensó un poco con la mirada baja, la idea era pasar desapercibido con la información de la desaparición de los Pokédex Holder, pero al mismo tiempo conocía al tipo de persona que es Looker, que es todo lo contrario a Lack-two, que a pesar de su encargo de policía es considerado con los sentimientos y una persona muy leal a sus compañeros de trabajo, incluso si va en contra de las normas.

—No... puedo hablar mucho de los detalles, pero... Lack-two y los demás Pokédex Holder desaparecieron por culpa del enemigo, no sabemos dónde están. Así que yo...

Antes de poder terminar, Looker dejó el maletín en el suelo, frente a él.

—Entonces piensas que esta información te ayudará a encontrar al inspector. Ya veo... entonces, no dudes en avisarme si necesitas algo más de la policía internacional.

—L-Looker... hm... —Kyouhei bajó la mirada nuevamente, pensando otra vez, entonces la volvió a levantar un poco más decidido—. ¿Sabes? Hace poco me di cuenta que... hay personas que me han ayudado tanto y que quiero comenzar a ser más agradecido con ellas... así que... esto... M-Muchas gracias por jugar conmigo cuando era niño y... por tratarme como un niño incluso dentro de las instalaciones de la policía, creo que eso era lo que más necesita... eh...

Kyouhei no pudo continuar porque vio la cara de Looker sorprendido, llorando con mocos saliendo incluido. "¡Se ha abierto a mí!" "¡Kyo finalmente me ha abierto su corazón!" pensaba el hombre mayor con mucha emoción.

— ¡ ¡ ¡KYO...! ! !

Se lanzó hacia a él para abrazarlo mientras lloraba como viejo emocionado.

— ¡Agh! ¡NO! ¡Looker...! —Le gritó Kyouhei tratando de zafarse, rojo por la vergüenza—. ¡Ya retiro lo dicho! ¡Que me pegas tus mocos! ¡Y si alguien me ve así pensará que soy un niño consentido por su abuelo! ¡Basta!

Luego de eso Kyouhei pudo volver al hotel ya con el maletín con los archivos, aunque algo irritado por lo que había sucedido. Llegó hacia una de las habitaciones vacías para sentarse y poder leer en un escritorio.

—Ugh... ese Looker... qué asco... sí alcanzó a pegarme sus mocos en mi increíble camiseta. Realmente exageró la cosa... ¡Pero bueno! Veamos qué tenemos aquí...

Abrió el maletín, de donde cayó una cantidad de papeles tan grande que era imposible creer que cabía todo allí. Él estaba sorprendido y mucho más perturbado por todo lo que tendría que leer para buscar un mínimo de información, teniendo en cuenta lo que odia sentarse en un escritorio a hacer "tarea" no le había agradado nada lo que estaba viendo.

— ¡AGH! —Golpeó su cabeza contra la mesa—. Me arrepiento de no subir de rango cuando pude, de ser así solo tendría que enviar a un asistente a que leyera esto por mí... ¡Ok! Esto lo haces por tu madre, recuérdalo, entre antes comiences antes terminas...

—Se ve mucho trabajo —Le dijo una voz detrás suyo.

— ¡Ah! ¡Qué! —Kyouhei se levantó de la silla del susto—. ¿Eh...? ¿Qué...?

Inesperadamente Mei había entrado para hacerle compañía, sonriéndole tiernamente.

—M-Mei... ¿Cómo...?

—Le pregunté al señor Gin y dijo que usarías esta habitación. Eso parece mucho trabajo, ¿no quieres ayuda?

— ¿Ayuda...?

— ¡Sí! Dividiremos la mitad... puedo leer los archivos del Team Rocket, Magma y Acua. Tú lee del Team Galaxia, Plasma y Flare. Después de todo, tú odias la tarea, ¿no? Hacer esto solo sería el verdadero infierno para ti.

Se lo dijo con una rebosante sonrisa. Era extraño, porque precisamente eso odiaba Mei de Kyouhei cuando se conocieron y eso trataba de cambiarle todo el tiempo, pero ahora se lo dice como si no fuera malo, solo parte esa personalidad suya y que la acepta completamente. Él no había notado hasta ahora que incluso Mei había cambiado un poco, lo que le hizo sonrojarse un poco pensando que ya no es un desagrado para ella, lo que en el fondo le hacía feliz.

—Eh... es buena idea... —Respondió Kyouhei con voz silenciosa.

— ¡Perfecto! Bien, vamos a dividir esto entonces. Podría tomarnos días, así que es mejor comenzar desde ya...

Ambos comenzaron dividendo esos archivos sentados en el suelo de la habitación, lo que supondría sería un trabajo tranquilo, pero justamente la puerta de la habitación fue abierta una vez más, entrando Kotone acompañada de Yuuki, Orange, Gin y Haruka.

— ¡Ah jaja! ¡Aquí estaban los tortolitos! —Dijo la chica lista para burlarse un poco.

— ¿Eh? —Mei se sonrojó de la sorpresa, dejando caer los papeles que estaba separando.

—No le hagas caso Mei, el pasatiempo de esa chica es molestar a todo el mundo —Le dijo Kyouhei recogiendo su parte más molesto porque interrumpieron su momento de estar a solas con Mei.

— ¿Esos son los papeles que debes revisar? Son demasiados —Comentó Haruka sorprendida al verlo.

—Bueno, a mí siempre se me han dado bien este tipo de tareas~ —Respondió Kyouhei presumiendo para la linda chica, aunque claramente era una mentira.

—Si tan bien se te dan, no necesitas ayuda entonces —Dijo Mei levantándose molesta para irse.

— ¿Qué? No, no, no, no, no, Mei —Kyouhei la sujetó del brazo como niño pequeño rogando que no se fuera—. Era solo una broma, no me dejes hacer esto solo, no te vayas.

—Bueno tortolitos, yo vine aquí a preguntar lo bueno —Dijo Kotone con mirada maliciosa—. ¿Cómo ha ido la cuna del amor?

— ¿L-La qué...? —Preguntó Mei sin entender.

— ¡Ya saben! Ahora están viviendo bajo el mismo techo, ¿no? Como dos jóvenes dudo que no haya pasado nada ahí, ¿eh? ¿Algo bueno que contar?

—N-No sé que qué hablas... Kyo y yo nos hemos comportado como simples compañeros de un mismo hogar...

— ¿Ehhh? Tu casa no es grande, Mei. ¿No duermen en la misma habitación?

— ¡CLARO QUE NO! —Gritó Mei ahora sí completamente sonrojada.

—Si tuviera que adivinar —Dijo Gin—. El viejo pelos de punta incluso amenazó a Kyouhei por si se le ocurría poner un solo pie en la habitación de la chica.

—Ay, claro que mi papá no haría eso. ¿Verdad, Kyo? —Dijo Mei con una inocente sonrisa.

—Ah... —Kyouhei no respondió a eso, como si estuviera viendo una imagen que le aterraba en sus recuerdos más recientes.

— ¿Dónde duermes, Kyouhei? —Le preguntó Orange, por fin alguien que hablaba con amabilidad.

—En la habitación de Hugh.

— ¿No estás muy grandecito para dormir con papá? —Comentó Kotone para burlarse.

— ¡No es así! —Le gritó Kyouhei sonrojado—. Ejém... Hugh me dijo que tomara su cuarto, él está durmiendo en el sofá de la sala, eso es todo. Y antes de que me juzguen, yo no se lo pedí, él solito me ordenó usar esa habitación.

—Entonces es bueno saber que estás bien, jaja —Respondió Orange sonriendo forzosamente.

—Siempre hablan como si yo fuera el único afectado de todo lo que ha sucedido. Les recuerdo que sus padres también están en la dimensión desconocida, ¿y si se preocupan más por eso?

Eso último sí que bajó un poco los ánimos, dejando segundos de un silencio incómodo.

—Es verdad... ¿realmente hay que estar tan tranquilos...? —Se preguntó Haruka un poco desmotivada.

—Tú no sabes cuándo cerrar la bocota —Le dijo Yuuki de forma molesta a Kyouhei, dándole un pequeño coscorrón.

— ¡Ay! ¡Oye! —Kyouhei respondió enfadado, levantándose de golpe.

— ¡Por supuesto que vamos a estar tranquilos! ¡Ya que es obvio que nuestros padres regresarán! La búsqueda ha avanzado bastante más rápido de lo que creímos, ¿o no, Gin? —Dijo Yuuki bastante motivado.

—Sí, en dos días hemos conseguido bastante —Afirmó Gin—. Dudo mucho que en esta enorme pila de papeles no esté la respuesta a dónde están nuestros padres, pero seguro Kyouhei lo sabe, por eso está tan tranquilo también.

— ¡Hmph! —Kyouhei respondió girando la cara con desprecio.

—Jeje... —Haruka sonrió—. Sí es cierto, trataré de no desmotivarme más. ¡Sí! Seguro nuestros padres vuelven, mientras tanto debemos encargarnos del enemigo nosotros.

— ¡Así se habla! —Dijo Yuuki muy entusiasmado—. ¡Todo saldrá bien! ¡Así que no hay nada de qué preocuparse!

—A ti te veo demasiado motivado, ¿sabes? —Le comentó Kotone.

—Pero claro, qué esperabas.

—Oigan, oigan, oigan —Kyouhei interrumpió—. No es que me moleste su presencia, ¿pero vinieron para algo más que no sea hacer preguntas incómodas? Así, de pura casualidad...

—Yo en realidad vine para ver si conseguiste los papeles de la policía —Respondió Gin.

—Yo sí vine por las preguntas incómodas —Respondió Kotone—. Bien Mei, ¿de casualidad Kyouhei no se trajo alguno de sus mangas "para adultos" y tú lo encontraste por accidente? Eso hubiera sido una escena graciosa.

— ¿Mangas "para adultos"? ¿Hablas de esos con una trama difícil de entender para los niños? —Preguntó Mei con total inocencia.

— ¡Ajajaja! —Kyouhei rió fuertemente—. Sí~ Así es, jaja... ehm... tú —Se le acercó a Kotone para susurrarle—. ¿Cómo sabes que tengo de esos mangas?

—Adiviné, querido —Respondió Kotone con otro susurro, con una sonrisa maliciosa.

—Ejém... ¡Bueno, bueno! —Kyouhei volvió a levantar la voz, con un leve sonrojo, fingiendo que no había pasado nada—. ¿Me van a ayudar o se van?

—Yo no le voy nada al papeleo, adiós —Respondió Yuuki, escapando por la ventana de inmediato.

— ¡H-Hey! —Kotone se levantó indignada—. ¡Al menos ten la decencia de salir por la puerta!

Ella salió corriendo por la puerta dejando la habitación también.

—Ay... bueno, ¿nosotros ayudamos, Gin? —Habló Orange.

—Sí —Asintió Gin—. Que alegría que Yuuki y Kotone se fueran, solo hubieran estorbado.

—Jeje... pero no tienes que ser tan sincero...

— ¿De verdad van a ayudar? —Preguntó Mei muy ilusionada—. ¿No te da gusto Kyo? Terminaremos más rápido.

—Entre más rápido, mejor —Respondió Kyouhei.

De ese modo se dividieron el trabajo en cinco ahora, repartiendo los papeles de ese modo, lo que aún continuaba siendo mucha lectura para cada uno, así que tal vez esto les supondría un largo rato de investigación.

—La policía internacional realmente debe ser increíble para conseguir tales datos —Comentó Orange bastante sorprendida.

—Ni tan increíbles si lo que hacen todo el tiempo es dejarle el trabajo sucio a los "Pokédex Holder" —Dijo Gin—. Organizaciones criminales acabadas por la policía internacional: 0.

— ¡G-Gin!

—Ajaja —Kyouhei rió por eso—. Es lo que siempre he pensado yo.

—S-Sigue siendo el trabajo de tu padre... Kyouhei...

—Cierto, cambiemos de tema. Ustedes dos, ¿salen o algo? ¿Se han besado?

— ¡¿Q-Qué pregunta es esa?! —Organse se levantó de golpe con la cara completamente roja.

—No te pongas como loca cuando la respuesta simplemente es no —Le dijo Gin con mucha tranquilidad.

— ¡N-No me puse como loca! ¡Solo es que fue tan de repente que...!

—Kyo, no debiste hacerle una pregunta tan incómoda —Mei lo regañó un poco.

—Solo lo encontré interesante —Respondió Kyouhei sin rastro de culpa—. Vivían muy cerca, ¿cierto? Es que no puedo creer que dos mayores de edad con tanta tensión entre ellos nunca se hayan besado, es muy inverosímil con el asunto de las hormonas y eso.

—Se acabó, creo que has leído muchos mangas para adultos —Le dijo Gin perdiendo un poco la tranquilidad—. Te lo repito, la respuesta es NO. No nos hemos besado.

—Y tampoco tenemos una relación... —Agregó Orange con voz baja.

— ¡Y tampoco tenemos una relación! —Repitió Gin, es cierto que se le había olvidado mencionar esa parte, finalmente se le vio más nervioso—. ¿Esas son todas tus preguntas, niño?

—Bueno, voy a creerles —Respondió Kyouhei, miró unos segundos el informe y entonces pensó su siguiente pregunta—. Aquí va otra, ¿han estado a punto de besarse entonces?

Un silencio incómodo reinó en la sala unos segundos.

— ¿Saben qué? Trabajar así es aburrido, iré a traer café —Dijo Gin poniéndose de pie para irse.

— ¡Y-Yo te ayudaré! —Agregó Orange levantándose notándose mucho más nerviosa.

Ambos terminaron saliendo de la habitación lo más pronto posible. Kyouhei solo pudo comenzar a reír maliciosamente con lo que había conseguido.

—Kyouhei, ellos son tus Senpai, no deberías molestarlos con preguntas tan personales —Mei le regañó de inmediato.

—Jejeje —Kyouhei no tomó en serio el regaño y solo siguió riendo.

— ¿Sabes Kyouhei? Solo porque te vaya mal en tu vida amorosa, no significa que te metas con la de los demás —Le dijo Haruka.

—Jeje... ¡Oye! —Eso sí le dolió, por lo que dejó de reír.

Orange y Gin bajaron juntos por las escaleras en dirección a la cafetería, aunque Orange se tapaba la cara de la vergüenza y Gin estaba bastante enfada.

—Ese niño engreído... ya van dos veces que me falta al respeto el día de hoy —Se quejaba el joven de cabello castaño—. No me sorprende de alguien que no respeta ni a sus padres.

—Pero... si puede bromear así, significa que se siente bien, jejeje... —Respondió Orange tratando de aliviar el mal ambiente.

— ¿Entonces a ti no te molestó?

—Ah, bueno... —Se puso nerviosa—. ¿Y a ti...? ¿Por qué te molestó tanto?

—Uff... Orange, ni siquiera yo entiendo en qué punto nos encontramos... y hasta ese niño se pone a hacer bromas de eso.

— ¿El punto en que nos encontramos? Hm... —Se enfadó—. Si no me hablas con claridad, no te voy a entender. Además tú te mudaste, ¿recuerdas? ¿Y ahora quieres hablar del punto en que nos encontramos?

—Hey, hey, ¿por qué te enojas?

— ¡Porque a mí tampoco me gusta esto de que un día vamos bien y al otro no sé si te gusto! ¡Eres tú el que no ha dejado las cosas en claro! ¡Yo...! Ughh... —Pensó en lo que dijo y nuevamente bajó el tono al entrar en nervios—. No... no... no lo decía por...

—Bff... Bien, entonces te lo dejaré claro, pero luego no te quejes.

— ¡Bueno! ¡Hazlo! —Nuevamente habló con claridad.

—Ah... hmm...

Cuando Orange habla con firmeza, es suficiente para que él se retraiga y le quite la mirada por los nervios, como cualquier niño idiota.

— ¡Dijiste que lo harías! ¡Te espero!

Esa actitud de Orange le enfadó más, así que actuó rápido. Pero en vez de decir algo como Orange lo estaba esperando, la sujetó de los dos hombros y se le acercó con brusquedad, lo que la dejó sorprendida de lo que estaba a punto de suceder. Poco a poco sus rostros se acercaban hasta que sus labios comenzarían a chocar y... pudieron notar la impertinente presencia de Hibiki a un lado observando la situación.

Fueron tres segundos exactos lo que esperaron para separarse de un salto tras la intromisión del niño.

— ¡H-Hibiki! ¡¿Hace cuánto estás aquí?! —Preguntó Orange ahogada por la vergüenza.

—Mi mamá nunca me deja mirar, así que pensaba en mirarlos a ustedes. Por mí no se corten —Respondió el pequeño con total calma.

—Estás completamente confundido, enano —Le dijo Gin tratando de guardar la calma—. Orange tenía algo en el ojo, así que me pidió ver y... ¡Era una pestaña! —Fingió sacar algo del ojo de Orange—. Mira, ya te la saqué.

— ¡Muchas gracias! —Dijo Orange fingiendo su mejor sonrisa—. ¡En serio fuiste muy amable!

— ¿Qué tan bruto creen que soy? —Dijo Hibiki, lo que dejó a ambos en silencio—. Los adultos de hoy sí que dan vergüenza, de verdad creen que un niño es tan tonto. Ni modo, si ya no van a hacer nada, mejor mejor me voy.

—A-Ah... Hibiki... —Orange lo llamó algo preocupada.

Pero el niño no escuchó y solo siguió su camino, dejando a Orange angustiada pensando en algo.

— ¿Sigues preocupada por eso? —Le preguntó Gin.

—Sí... —Asintió Orange—. No ha vuelto a jugar con Kotomi y Hikari desde entonces.

Hace unos días, cuando todos se habían reunido para hablar de lo sucedido con los niños, claramente esperaban que ellos lloraran con todas sus fuerzas, ningún niño quiere escuchar que sus padres están perdidos después de todo. Eso fue lo que pasó con Hikari y Kotomi, las dos niñas comenzaron a llorar fuertemente como nunca las habían visto, dieron el grito al cielo, incluso pensando que era su culpa porque el enemigo las usó para atraerlos a todos. Sin embargo, la reacción de Hibiki fue diferente, él soltó una risa y se burló "jaja, Kotomi y Hikari son unas lloronas~". Por lo que claramente fue regañado, pero el niño no hizo caso y solo se excuso de que es tan obvio que sus padres terminarán regresando que no tiene nada por qué llorar, que es más, mientras tanto aprovechará a hacer lo que quiera sin que lo regañen, mantuvo una actitud realmente insolente, soberbia y algo fría. Desde entonces, Hikari y Kotomi no han hablado con Hibiki y no se ha vuelto a escuchar la risa de tres niños pequeños corriendo por todo el lugar, apoderándose un terrible silencio hasta hoy.

Para Orange y Gin fue mejor ya no hablar del asunto, así que volvieron a la habitación donde todos seguían leyendo esos informes.

— ¿Tan pronto? —Preguntó Haruka—. ¿Eh? ¿No trajeron los café?

— ¡Ah! —Orange no podía creer que olvidó lo único por lo que salió—. Lo olvidé completamente...

— ¿Eh? ¿Y a qué salieron? —Preguntó Mei.

—Así que lo intentaron y no pudieron, ¿no? —Comentó Kyouhei.

Orange y Gin se quedaron en silencio y mirando hacia abajo, sabían perfectamente a lo que Kyouhei se refería y peor aún era que adivinó perfectamente lo que pasó.

En ese momento Kotone había salido del hotel buscando en sus alrededores sin muy buen humor, después de todo había salido persiguiendo a Yuuki para variar.

—Ese salvaje, siempre hace lo mismo. Necesito a alguien a quien molestar cuando no estoy haciendo nada, él debería saberlo... ¿Hm?

Vio a lo lejos a Mitsuri, así que decidió acercarse para preguntarle.

— ¡Hey, tú! ¡Niña!

— ¡¿Eh?! —Mitsuri se asustó por la repentina sorpresa—. K-Kotone... ¿Sí...?

— ¿Has visto al señor neandetal por aquí, de casualidad?

— ¿Qué...? Ah, ¿hablas de Yuuki? Pues...

Ella le apuntó hacia arriba, ya que Yuuki estaba sentado en una rama de un árbol gigantesco.

—Ah genial, ahora sí que escogió uno alto —Se quejó Kotone.

—Lo vi cuando se estaba subiendo y me dijo que no lo molestara porque quería estar solo —Le dijo Mitsuri—. Así que mejor vamos adentro, ¿bien?

Mitsuri caminó para regresar al hotel, pero entonces vio que Kotone sacó a Gliscor para poder subir al árbol.

— ¡¿K-Kotone?! ¿Qué está haciendo? Le dije que Yuuki...

— "Que quiere estar solo" bla bla bla, ya te oí. Pero no se me antoja hacer caso a lo que quiere Yuuki, mejor sí a lo que Kotone quiere y lo que ella quiere es subirse a la rama de ese árbol. Tú puedes volver si quieres.

—K-Kotone...

Ella simplemente voló con Gliscor. Mitsuri ya no pudo decirle nada y decidió tampoco quedarse, así que caminó en dirección al hotel sin más.

Kotone llegó hasta esa gruesa rama y regresó a su Pokémon. Puso sus manos en las caderas para molestar apropiadamente.

— ¡Mira lo que me encontré! ¿Por qué tan alto esta vez?

— ¡Hola Kotone! —Yuuki la saludó alegremente.

— ¿Eh? —Ella se quedó en silencio unos momentos por la sorpresa—. ¡Ay! ¡No me la vas a voltear! Le dijiste a Mitsuri que querías estar solo, ¿por qué tanta alegría?

—Si te digo que te bajes no lo vas a hacer, cuál es el punto —Dijo el chico tranquilamente—. ¿Te vas a sentar, o qué?

—Uh... uh...

Ella se sentó a su lado, aunque furiosa por dentro porque ya se había preparado para quejarse y se la terminaron dejando muy fácil.

—Te odio —Dijo la chica.

—Sí, yo también te odio, gracias —Respondió el chico.

—Uff... ¿Alguna razón especial por la que te subiste aquí?

—Ah... estaba cansado y aquí no hay nadie.

— ¿Cansado de qué? Ok señorito, ni creas que no me he dado cuenta, hace rato todo lo que dices es "nuestros padres volverán", "todo saldrá bien", "ay, soy un optimista", me tienes cansada, ¿por qué no dices otra cosa?

—Porque no creo...

— ¿Eh...? ¿No crees...?

—Kotone... yo no creo que nuestros padres vayan a volver —Le dijo con un tono de angustia, uno que ella nunca le había escuchado antes.

— ¿Q-Quéeeee? ¡¿Por qué?! —Le enfadó escuchar eso—. ¡Tú mismo dijiste que estamos avanzando rápido! ¡Tenemos chance de encontrar a N, podemos detener el control de Kyurem, Moon nos habló de la existencia de mundos donde pueden estar y entre todos esos papeles obviamente vamos a averiguar cómo traerlos de vuelta! ¡¿Cómo puedes pensar que no van a volver?!

—Hmm... —Se sentó en posición fetal para poder ocultar el rostro sobre las rodillas al escuchar esos gritos de Kotone.

—Ah... ehm... —Ella bajó el tono—. Perdón... no creí que te iba... ¿estás muy sensible?

—Sé que hemos avanzado, pero la verdad no es la primera vez que estamos en esta situación. Entonces pensé la posibilidad de ahora sí ocurra, un problema que no vamos a solucionar, ¿hasta cuándo vamos a contar con tanta suerte? No dudo en la posibilidad de derrotar a este enemigo, pero... ¿y si al final no hay modo de traerlos de vuelta? Cada vez que lo medito, solo puedo llegar a la conclusión de que no se va a poder.

—De acuerdo señorito pesimista, ¿y por qué gritas entonces que sí, que sí, todo saldrá bien? ¿Tratas de convencerte a ti mismo? ¡Y mírame cuando me hablas!

—No trato de convencerme de nada, yo ya llegué a mis propias conclusiones, pero... soy el menos indicado para dudar, por eso no lo hago.

— ¿Qué quieres decir?

—Ahora que papá y mamá no están, ¿qué va a ser de Haruka? Ella es una niña de 11 años a penas, lo que significa que si nuestros padres no están, yo debo ser su único pilar. Por eso, si Haruka me ve dudar... ella también lo hará y se pondrá triste, no puedo dejar que eso pase. Necesito que Haruka me vea y pueda sentirse con más fuerzas. Yo ya estoy grande, incluso si papá y mamá no regresan ya tengo la capacidad de continuar la vida sin ellos, pero Haruka no, así que pase lo que pase, no debo agachar la cabeza.

—... ¿Y si...? ¿No regresan?

—No lloraré. Dejaré que Haruka llore con todo lo que tiene, pero yo no lo haré, para que ella encuentre su fortaleza una vez más. Para que sepa que no es el fin del mundo y pueda continuar, incluso si le toma mucho tiempo.

—Yuuki, todos te conocemos, eres muy llorón e inmaduro, ¿vas a asumir las responsabilidades de guiar a Haruka? ¡Y aún no levantas la cara, te dije que me mires cuando te hablo?

—Uff... —Levantó la cara lentamente—. Sí, ya lo decidí —La miró con una gran sonrisa.

—O-Oye...

—Cuando papá se fue en nuestra última batalla, Haruka tuvo el apoyo de mamá, entonces es lógico que si ella no está, yo tenga que llevar esa responsabilidad. Soy su hermano mayor, así que no me molesta, apuesto que mamá también había tomado la decisión de no sufrir por papá para guiarnos a nosotros dos, yo no puedo ser menos. Espero que me entiendas, Kotone.

— ¿Cómo voy a entenderte? Si resulta que ellos no regresan... yo no podría parar de llorar... y mucho menos encargarme de Hibiki... ¿Cómo voy a entender tu decisión de sobreponerme para aliviar el dolor de otro? Es ridículo.

—P-Pero Kotone...

— ¡Y es por eso, Yuuki! ¡Que yo no tengo ni la mínima duda de que sí volverán! ¡¿Te quedó claro?! ¡Fingir no es lo mío, si yo digo que algo pasará, es porque lo hará! ¡Y cuando pase espero que te sientas como un idiota al lloriquear por los rincones planeando algo que no pasará!

—Hm... ¿Sabes lo curioso de ti? Que cuando crees en algo, se nota de verdad. Tal vez por eso quise hablar de esto contigo... pensé que me sentiría mejor.

—Ay Yuuki~ —Kotone aprovechó a molestar con su tono coqueto de siempre, en un intento de bajar la tensión también—. Si pensaste en mí, significa que te enamoraste, ya, admítelo~ jeje... ¿Eh...?

Esperaba la típica respuesta de Yuuki, molestándose por sus burlas, pero al esperar segundos no pasó nada, hasta dejó de mirarla. Kotone se preocupó, pensó que tal vez bromeó en el momento menos indicado.

—Ah... no... perdón... —Dijo apenada—. Tal vez no era el mejor momento... de bromear...

—Sí, lo he estado pensando...

— ¿Qué cosa?

—Que por esas cosas es que también estoy cansado...

Ella no supo si ahora le estaba hablando de algo bueno o algo malo, ni siquiera a qué refería cuando se refirió a "esas cosas", fue algo tan confuso que ni siquiera tuvo el valor de preguntar en temor a que se deba de algo malo que hizo. Sin embargo, por alguna razón Yuuki no le dijo nada más y solo reposó su cabeza sobre el hombro de Kotone. Ella no lo sacó ni tampoco aprovechó para algún coqueteo como siempre, tal vez eso era lo que él quería para "descansar" por eso ella se quedó en silencio, permaneciendo allí un rato más...

Al rato, en la entrada principal del hotel, Hibiki jugaba solo con su pelota, rebotándola hacia una pared una y otra vez, lo que le tenía muy concentrado hasta que escuchó un ruido de alguien llegar y lo espantó. Al voltear, se dio cuenta que era su hermana, Kotone.

—Ay, eres tú... —Se quejó el niño—. Me asustaste, tú sueles ser más ruidosa cuando te apareces, ¿sabes? Estoy jugando, así que no me desconcentres, ahora iba a...

—Hibiki —Habló Kotone, con una voz suave y seria.

— ¿Eh? ¿Qué...? —A Hibiki le extrañó esa actitud, no se la podía tomar en serio.

— ¿Te lo he dicho alguna vez? —Se agachó para acariciar la cabeza del niño y poder hablarle más de cerca—. Tus padres volverán, no hay absolutamente ninguna duda de que lo harán, nuestro trabajo ha avanzado y estamos cerca de recuperarlos, así que puedes ir a divertirte con tus amigas sin preocuparte, porque todo saldrá bien.

— ¿Eh...? ¡ ¡Aahhh! ! —Dio un salto hacia atrás para alejarse—. ¡P-Para qué me dices eso! ¡Yo ya lo sé! —Le gritó, titubeando un poco.

—Bueno, solo quería que lo supieras.

— ¡Bah! ¡No necesito que me lo digas para saberlo! Bleh~

Le sacó la lengua en una mueca burlesca y de inmediato se echó a correr al interior del hotel.

—Jeje —Kotone solo soltó una risa—. En serio eres un niño nada lindo.

El pequeño Hibiki entró al hotel corriendo con frustración. Con tan solo 5 años, es orgulloso, realmente no quiere aceptar que por unos segundos sintió alivio nada más por unas simples palabras de su hermana mayor, porque como cualquier niño claramente estaba asustado por la desaparición de sus padres.

Corrió hasta entrar a una habitación y pudo detenerse jadeando un poco, viendo al frente a Kotomi y Hikari que estaban allí dentro.

Solo se produjo un silencio mientras intercambiaba mirada con las dos niñas, hasta que por fin decidió hablar.

—M-Me dijeron... que avanzaron con el trabajo y ya están más cerca de traerlos de vuelta... —Dijo el pequeño niño desviando su mirada porque en parte sentía vergüenza.

No quiso decir nada más, hasta que sintió que alguien se le acercaba y tomaba sus dos manos, razón por la que de nuevo miró al frente algo más sorprendido y levemente sonrojado.

—Sí... —Le asintió Hikari con una dulce sonrisa, sin decir nada más.

—Pero no vuelvas a burlarte, por favor —Dijo Kotomi acercándose también—. Para tu información hace rato que dejamos de llorar y estábamos jugando, pero tú sueles ser quien inventa los juegos, así que fíjate lo aburridas que estábamos.

—Jeje, Hibiki necesitaba su propio tiempo para dejar de llorar también, ¿verdad?

— ¡¿Qué?! —Ahora Hibiki se sonrojó más y soltó a Hikari de inmediato—. ¡Y-Yo nunca lloré! ¡¿Por qué dices mentiras?!

—No hablaba de un llanto literal —Respondió la niña con su sonrisa de siempre.

— ¿Q-Qué...? —Eso sí que no le entendió.

— ¡Bueno! ¿Vamos a jugar entonces? Nosotros tres.

— ¡Yo también tengo muchas ganas! —Dijo Kotomi con mucho ánimo.

—Ah... —Hibiki se quedó mudo antes de responder, no imaginaba encontrar a las dos tan bien y hasta con deseos de jugar, pensaba que seguirían llorando por lo sucedido—. Sí... —Asintió finalmente.

Los tres por fin volverían a jugar.

Cuando ya estaba atardeciendo, Yuuki por fin bajó del árbol caminando de regreso al hotel. Efectivamente pasó unas horas en el árbol antes de bajar, Kotone ya se había bajado hace un buen rato para hablar con Hibiki.

Pensaba en entrar para ir hacia la habitación donde sus amigos se quedaron leyendo el informe de las organizaciones antiguas que derrotaron los Pokédex Holder. Se preguntaba si habrán logrado algo, y de ser o no así, cómo seguiría Haruka, quien se ha mostrado más preocupada que nadie sobre la situación.

Llegó a la entrada, pero la puerta se abrió antes de que él pudiera entrar y salió Kotone saltándole encima.

— ¡Yuuki!

— ¡Agh! —Yuuki dio un grito, tanto por el susto como porque lo abrazaron tan de la nada—. ¡¿Qué te pasa?! ¡¿Qué haces?!

—Te tengo buenas noticias, guapo~ ¿No quieres oírlas? —Le dijo en su tono coqueto de siempre.

—Antes quiero que me sueltes —Se la quitó de encima con brusquedad—. No puedo creerlo, ¿por qué siempre tienes que molestarme así?

—Pero hace rato estabas tan tierno, yo creí que querías más contacto físico con esta chica tan guapa...

— ¡Aaah! ¡Ya cállate! —De solo pensar en lo de antes, se sonrojó completamente de la vergüenza.

—Bueno, pero hablando en serio, hay buenas nuevas.

— ¿Buenas... nuevas...?

La puerta se abrió nuevamente y esta vez salieron Gin, Orange, Haruka, Kyouhei y Mei, esta última trayendo en sus manos parte del informe.

—Ah Yuuki, estabas aquí —Le dijo Gin al verlo—. Mientras tú no hacías nada, nosotros tuvimos mucha tarea.

— ¡Mira! ¡Mira! ¡Mira! —Haruka se sobre emocionó y tomó el papel y correr hasta Yuuki—. ¡Mira lo que tenemos, hermano! ¡La señorita Moon tenía razón, deben estar en otro mundo!

— ¿A-Ah sí...? —Respondió Yuuki muy confundido.

—Sí, sí, sí. Aquí, en esta parte del informe... ¡Lo dice claramente! Los dos hombres que fueron contratados para ser guardaespaldas de Platinum, fueron llevados al mundo distorsión, todo por una máquina que creó el Team Galaxia, que lanzó un rayo que los envió ahí. ¡Es tecnología del Team Galaxia! ¡Por eso pudieron hacerlo!

— ¡¿Mundo Distorsión?! ¿Y...? ¿El Pokémon que vio Kyouhei?

— ¡Eso! ¡Eso! ¡Eso! —Haruka se emocionó aún más y esperó a alguien salir también.

Amethyst salió, con su amable sonrisa de siempre.

—Fue Amethyst quien nos sugirió investigar directamente al Team Galaxia, porque ahí estaría la respuesta —Le explicó Haruka.

—No pude dejar de pensar en lo que dijo Moon y quise atar mis propios cabos sueltos —Dijo Amethyst—. Sabía que el Pokémon que vio Kyouhei tenía conexión directa con el sitio al que enviaron nuestros padres y llegué a la conclusión de que era Giratina. El Mundo Distorsión y Giratina son una gran investigación que ha hecho mi familia por años, por eso no me costó descifrarlo.

— ¿Cómo estabas tan seguro de que era Giratina? —Le preguntó Yuuki.

—Porque Giratina es un legendario de Sinnoh que tiene relación con al Team Galaxia, Comet debía saber de él. También porque es un Pokémon que tiene relación a un mundo que no es el nuestro y, finalmente, Giratina es del tipo dragón.

—Claro, eso da explicación al temor de Kyouhei al verlo.

—Exactamente, y como efectivamente el Team Galaxia desarrolló un rayo que llevaría a otros a ese lugar, es claro que el Team Return podría mejorarlo. Si encontramos la manera de conectarnos con el Mundo Distorsión...

— ¡Los traeremos de vuelta! —Terminó Haruka la frase con mucha alegría—. ¡¿No te da gusto, hermano?! ¡Tenías razón! ¡Que todo iba a salir bien! ¡Sabiendo dónde están no será difícil encontrar el modo de traerlos de regreso! Jejeje...

—Ah... Sí... —Yuuki le sonrió con tranquilidad al verla así—. Te lo dije, ¿no? Todo saldrá muy bien.

— ¡Ajá! Aunque aún nos queda encontrar a ese tal N, ¿cierto?

—Podemos dejar eso para Cheren y pelos en punta —Dijo Gin—. Amethyst, quisiera pedirte el favor de encontrar un modo de entrar y salir del Mundo Distorsión, mira que tampoco tengo muchas ganas de quedarme atrapado allí. Podrías pedirle ayuda a Moon, se nota que ella sabe de esto.

—Sí, eso haré —Respondió Amethyst sonriendo.

—Perfecto... ah, dijiste que tu amiga Mizuki tiene un Primarina, ¿no?

—Claro.

—Hmm... ¿saben qué? Estoy pensando en un ataque lo suficientemente poderoso en conjunto. Tenemos exactamente 4 Pokémon que aprenden Planta Feroz, 4 que aprenden Anillo Ígneo y 4 que aprenden Hidrocañon.

— ¡¿Quieres usar los ataques definitivos, Gin?! —Orange se sorprendió de escucharlo.

—Sí. Esos ataques son muy poderosos y será de gran ayuda si enfrentamos a un Pokémon fuerte como Kyurem o al mismísimo dragón de la leyenda. Si hacemos que Blasco, Kyouhei, Hana, Calme y Mizuki entrenen con sus Pokémon para aprender esos ataques, tendríamos el ataque combinado perfecto.

— ¿Eh...? ¿Yo? —Preguntó Kyouhei no muy motivado.

—Eh... ¿no necesitarían los brazaletes? —Le preguntó Orange.

—Tengo algunos, la vieja Ultima me los dio —Respondió Gin.

— ¡¿Qué?! ¡¿Por qué a ti?!

Orange no fue la única sorprendida, Yuuki y Kotone también lo estaban.

—Supongo que me vio como el más responsable de llevarlos, está muy vieja y no debe tener muchas ganas de seguir enseñándole este movimiento a los Pokédex Holder, que mejor uno se quede con algunos brazaletes. Sé que para Kyouhei y Calme no será difícil de aprender, pero debemos procurar que el resto aumente mucho su capacidad en el tiempo que nos queda. Así que háganme el favor de llamar al resto para que nos organicemos de una vez.

Tal y como Gin lo pidió y antes de que atardeciera; Calme, Gray, Blasco, Hana, Mizuki y Kai también salieron para introducirse a la conversación, así que les explicaron lo que averiguaron del Mundo Distorsión y que ahora quiere utilizar una estrategia usando los Ataques Definitivos para aumentar su poder de ataque en caso de un oponente poderoso.

—D-Disculpa... —Hana levantó la mano para pedir la palabra—. Este... lo Pokémon que pueden aprender tales ataques...

— ¿Hm? Ah sí, tu Samurott puede —Le afirmó Gin—. Tú deberás aprender el ataque.

— ¡¿Y-Yo?!

—Para ser más precisos. Orange y Gray ayuden a Blasco para que su Sceptile aprenda la Planta Feroz.

—Ah... espero no molestar —Dijo Blasco de forma tímida.

—No, no, estaremos bien —Respondió Orange de forma amable—. Sin embargo espero poder ayudarte.

—Ya verás que todo saldrá bien —Le dijo Gray.

—Kotone, Haruka y yo... Uff... —Gin no se vio feliz de lo que iba a decir—. Tendremos que ayudar a Kyouhei para que su Emboar aprenda Anillo Ígneo.

—Por primera vez estoy de acuerdo con tu "uff" —Dijo Kotone, a quien tampoco le ponía de humor el asunto.

—No los necesito a ustedes —Les respondió Kyouhei de manera pretenciosa—. Si Haru me enseña, yo estaré muy bien~ —Dio un salto hacia al lado para acercarse a Haruka en un claro coqueteo.

—Te dije que no me gusta que cualquiera me llame "Haru" —Le respondió Haruka alejándose un poco.

—Te están hablando de algo serio, ¿puedes olvidarte de coquetear por un segundo? —Le dijo Mei un poco molesta.

—Pero solo estaba siendo amable, no debería molestarte —Le respondió Kyouhei.

— ¡Le estabas coqueteando!

Antes de Kyouhei diera otra excusa, recibió un golpe en la cabeza por parte de Yuuki, interrumpiendo esa posible discusión con Mei.

— ¡Auch! ¡¿Qué te pasa a ti?! —Le gritó Kyouhei molesto por el golpe.

—Tus cosas raras no las hagas con mi hermana, niñito —Respondió Yuuki en un tono de regaño.

—Ah, Yuuki —Gin le habló—. Espero no te moleste, pero deberás ayudar a Calme, Hana y Mizuki tú solo, ¿no hay problema?

— ¡Déjamelo a mí! —Respondió Yuuki con determinación.

—Me esforzaré... —Dijo Hana un poco intimidada.

—E-Espero no ser una molestia... —Dijo Calme con la misma intimidación.

—Estoy muy ansiosa de aprender con un Senpai~ —Dijo Mizuki con su sonrisa boba de siempre.

— ¡¿S-Senpai?! —Yuuki se sorprendió de escuchar eso—. ¿M-Me llamaste "Senpai"?

—Sí —Asintió Mizuki—. Yuuki-senpai, ¿no? Ustedes recibieron la Pokédex antes que yo, así que son mis Senpai.

—Aaaahh... —Yuuki trató de aguantarse esa alegría que de todas formas se notaba, hasta daba pequeños saltos de la emoción—. Nunca me habían llamado "senpai", se siente tan genial.

—Ahora que lo pienso, no sabemos nada de ustedes, Mizuki y Kai —Les habló Gin—. ¿Me permiten ver sus equipos?

— ¿Puedo? —Mizuki se emocionó al escuchar eso—. Encantada~

Mizuki sacó a sus 6 Pokémon. Su equipo se formaba por Mimikyu, Primarina, Bewear, Lurantis, Turtonator y Exeggutor forma Alola.

—Wah~ Veo que hiciste muchos amigos en tu viaje —Le comentó Amethyst.

—Sí, yo estuve encantada de atraparlos mientras viajaba por Alola —Respondió Mizuki con alegría.

—El Exeggutor de Alola es sensacional —Dijo Yuuki con brillo en sus ojos al ver lo alto de la criatura.

— ¿Por qué es tan alto? —Preguntó Haruka.

—Es por el clima de Alola —Respondió Mei—. Ahí hay tanto sol que los Exeggutor terminaron creciendo más que de costumbre, aunque la verdad se considera que esta debería ser su forma real... ¡Ah! —Se sonrojó por lo que estaba—. B-Bueno... eso al menos leí...

—Pero diste la explicación correcta, no seas modesta —Le dijo Yuuki con una amigable sonrisa—. Ya recuerdo Mei, dijiste que te gustaba estudiar mucho, se nota que eres inteligente y buena enseñando, ¿no?

—Ah... supongo... —Respondió Mei más sonrojada por la vergüenza pero también con una sonrisa de agradecimiento.

—Mira quién está coqueteando ahora... —Comentó Kyouhei en voz baja.

— ¡Kai! ¡Kai! —Alegremente, Mizuki tomó del brazo a su primo—. ¡Tú no has dicho nada! También deberías mostrarles a tu equipo, ¿cierto?

—Hmm... supongo que sí... —Respondió Kai sin cambiar su cara neutral de siempre.

—Él... es muy raro, ¿no? —Le susurró Haruka a Amethyst.

—Sí... —Le dijo Amethyst un poco incómodo—. A decir verdad es una persona difícil de leer, por eso me pone incómodo, jeje...

Kai también sacó a sus Pokémon. Su equipo consistía en Salandit, Naganadel, Drapion, Dragalde, Arbok y Toxicroak.

—V-Vaya equipo curioso... —Dijo Gin un poco sorprendido.

— ¿Todos son veneno? —Preguntó Orange—. ¿P-Por qué...?

— ¿Ah? Hm... —Kai pensó un poco—. Me gustan los tipo veneno, ellos tienen clase.

El chico era realmente extraño, ahora todos, excluyendo a Mizuki, no pudieron evitar sonreír con cierta incomodidad.

—P-Pero... eso es bueno —Comentó Amethyst—. Es primera vez que escuchó a Kai decir que le gusta algo...

— ¿Por qué te gustan los venenos? —Le preguntó Yuuki.

—Porque tienen clase —Repitió Kai, no necesitaba mayor explicación.

—Y-Ya veo... ¡Ah! Yo tengo un Seviper, ¿ese también?

—Sí —Asintió Kai—. ¿Me lo das? —Preguntó como si nada.

— ¡¿Qué?! Por supuesto que no.

—Seviper tiene una cola y unos colmillos que logran segregar un potente veneno, me gusta. Me gustaría tener un Seviper.

—Bien, pero no te voy a dar el mío... eres muy extraño.

—Bruh... —Kyouhei tembló, demasiado incómodo, sintiendo un frío en la espalda.

— ¿Qué pasa, Kyo? —Le preguntó Mei.

—Esa horrible neutralidad y no consideración a obvias emociones humanas... me ponen horriblemente incómodo.

—Ah... ya veo, jaja —Mei rió un poco al escucharlo, creía saber la razón.

— ¿Hm? —Haruka notó algo peculiar entre esos Pokémon veneno—. Puedo ver que ese Salandit es el único que no ha evolucionado... ¿es recién capturado?

—Es mi primer Pokémon —Respondió Kai.

— ¿Qué? Entonces... ¿por qué...?

—Si no me equivoco, es un macho —Dijo Yuuki.

—Sí —Asintió Kai, obviamente con su tono neutral.

— ¿Los machos no evolucionan? —Le preguntó Haruka.

—No, solo las hembras —Respondió Yuuki—. Este pequeño nunca evolucionara, pero es lindo, ¿no?

—Ugh... —Haruka no compartía ese comentario, la apariencia de Salandit no era de su agrado—. Tú y yo tenemos diferentes definiciones de "lindo"... Oh —De pronto algo se le vino a la mente—. Ahora que lo pienso, ¿en Alola no había organizaciones malvadas?

— ¿Por qué la pregunta tan repentina? —Le preguntó Gin.

—Bueno... se supone que el Team Return es la unión de organizaciones que los Pokédex Holder derrotaron, ¿no? ¿No hay ninguna que haya tenido algo en contra de Sun y Moon?

—Creo que la única "organización" era llamada "Team Skull" —Le respondió Kyouhei—. Pero nunca fueron una gran amenaza, debo suponer que era un grupo de payasos, no le des importancia, si los Holder de Alola están bien, es porque no estaban en la mira del enemigo.

—Hey —Kai se le acercó.

— ¿Eh? Ah... —Kyouhei retrocedió unos pasos para alejarse—. T-Tú aléjate de mí... ser humano extraño.

—No lo vuelvas a decir.

— ¿Qué...? N-No te entiendo...

—El líder del Team Skull... no es ningún payaso, no vuelvas a llamarlo así si no sabes nada.

— ¿Ah...?

Kyouhei no fue el único sorprendido, a excepción de Mizuki todos se quedaron en silencio porque no esperaban esa reacción del neutral de Kai. Claramente estaba defendiendo a alguien, aunque no podían averiguar si estaba enfadado debido a la expresión de su cara que no decía mucho.

—Oh... Ah, Kyo —Mei se apresuró en reaccionar y sujetó a Kyouhei del brazo—. Discúlpate, hazlo.

— ¿Eh? —Kyouhei seguía confundido.

—Hablaste mal de gente que no conoces, ahora discúlpate.

—Ah, sí... Oye amigo, perdón... —Le dijo a Kai con una incómoda sonrisa tratando de ser agradable.

—Bueno, está bien —Respondió Kai como si nada.

— ¡AGH! ¡Deja de actuar así que me desespera! —Le gritó ya enfadado.

—Bien, bien, bien —Gin se interpuso antes de hacer el momento más incómodo de lo que ya era—. Solo quería decirles lo que íbamos a hacer, pero mañana comenzaremos a aprender los movimientos, ¿de acuerdo? Así que mañana debemos estar todos.

Todos aceptaron y finalmente se fueron cada uno por su lado. Aunque Amethyst seguía con la curiosidad, le llamaba la atención la actitud de Kai, quien a pesar de ser un chico que no reacciona como los demás, puede sentir gusto al tipo veneno o incluso puede defender a alguien, pero para empezar, ¿tiene alguna relación con el jefe del Team Skull? Sin duda hay muchas incógnitas detrás de este chico.

Continuará...


Próximo Capítulo: Kyouhei vs Calme.