CAPÍTULO 23

ANA

Cuando sonó el despertador y abrí los ojos lo primero que vi fue la caja de chocolates vacía en el suelo, sonreí, cuando llegamos anoche, a pesar del cansancio disfrutamos el uno del otro hasta bien entrada la madrugada ¡Dios! Nunca antes había hecho el amor así… ¡Me dolían músculos que no sabía que existían hasta que Christian llegó a mi vida!

- ¿Cansada? – susurró en mi cuello haciendo que todos los bellos de mi cuerpo se erizaran.

-Algo…- sentí un beso bajo el lóbulo de mi oreja.

-No me extraña… Anoche estabas insaciable…- reí al darme la vuelta para verlo a los ojos, su mirada era bastante divertida.

-No recuerdo que te quejaras de ello…- rió.

- ¡Como hacerlo si estaba más que encantado! - reímos- Y el chocolate es mi sabor favorito…- me guiñó- Después de ti…- nos besamos ligeramente- ¿Tienes planes para la hora de comer?

-No.

- ¡Bien! Ya que ayer no tuve oportunidad te llevaré hoy a nuestro sitio especial.

-Eso suena bastante bien…- sonrió de lado antes de besar ligeramente mis labios.

-Mientras estés tú siempre…- volví a reír.

-Lo mismo digo…- volvimos a besarnos, esta vez fue más intenso, pero antes que se saliera de control se apartó.

-Como sigas por ahí no llegaremos a ningún sitio y aunque lo deseo con todas mis ganas… suspiró-Tengo cosas que hacer.

-Tienes razón…- sin mucho ánimo nos levantamos, nos vestimos y fuimos a desayunar juntos ¡Me sentía tan bien! Que a veces sentía miedo… No estaba acostumbrada a tanta felicidad y temía perderla en cualquier momento, por suerte Christian me demostraba a cada momento que no debía preocuparme. Cuando terminamos de comer entre risas, caricias y besos me llevó al trabajo.

-Vendré por ti a las 2 en punto ¿Te parece bien?

-Si…- le di un rápido beso antes de salir, una vez fuera me volví, me despedí con la mano hasta que se alejó y entré. Nada más entrar a mi oficina encontré a James oliendo mis hermosas flores, al verme sonrió ampliamente.

- ¿Te he dicho ya lo suertuda que eres?

-Hoy no…- dije divertida y reímos.

-Me encanta ver que vives…- puede que para quien no me conozca no tuviera sentido, pero para mí tenía demasiado. Ahora que por fin disfrutaba del amor me daba cuenta de lo que había perdido todos estos años por cerrarme… El miedo a sufrir de nuevo era demasiado grande… Mi error fue pensar que José era la regla cuando claramente era la horrible excepción… A veces me sentía estúpida por no haberme dado cuenta antes.

-Si te soy sincera, yo también.

-No hay más que verte…- me señaló entera y reímos.

- ¿Vas a decirme que hacías aquí o simplemente viniste a ver mis flores? - con su pícara sonrisa contestó.

-Más bien venía a asegurarme que no pusieron esto patas arriba…- sentí el calor de nuevo recordando lo ocurrido- Pero todo se ve en su sitio…- tras rodarle los ojos volvimos a reír- Ahora en serio, Kate quiere hablar contigo…- le alcé una ceja.

- ¿Por qué no me llamó a mí?

-Lo hizo, pero no le cogías…- al momento lo saqué de mi bolso ¡Mierda! Se me olvidó activar el sonido, tenía al menos 6 llamadas perdidas.

- ¿Te dijo para qué? - negó.

- Solo me dijo que la llamaras lo antes posible y que te dijera, palabras textuales…- dijo haciendo comillas con las manos- Que le des volumen al "puto móvil" …- reímos, típico de Kate.

-Lo haré ahora mismo… Puede ser importante.

-Si lo fuera me hubiera contado.

-También es verdad…

-De todas maneras ¡Llámala! Yo tengo que volver a lo mío, pero si me necesitan sabes dónde encontrarme…- sonreí en agradecimiento, antes que saliera debía decirle.

-Jean Paul quiere que vayamos a ver la grabación cada día…- sonrió de forma pícara.

- ¿Seguro que "nos quiere"? - resoplé.

- ¡No empieces! Ya te dije que no iré sola, si voy debes venir conmigo.

-Por mí no hay problema, pero diario será demasiado.

-Lo mismo le dije, supongo que iremos cuando podamos…- asintió- Me avisas antes para llamar a Christian, así le digo que me recoja allí.

-De acuerdo, estaré encantado de ver esos bombones…- reí- Ahora si me voy…- tras un beso volado salió y le marqué a Kate.

- ¿Se puede saber porque no lo coges?

-No lo escuché…- suspiró pesadamente.

-Ana… ¿Cuántas veces debo recordarte que debes llevarlo siempre encima y encendido?

-Lo sé… ¡Pero llevo unos días que no duermo y…!

- ¿Mi delicioso cuñadito no te deja descansar? - reí.

-Bueno, algo de eso hay…- reímos- Pero ayer fue por James.

- ¿James? ¿Le pasó algo?

-Ya sabes… Cosas de amor con su chico.

-Entiendo…- tras unos segundos de silencio se quejó- ¿Por qué no me contó cuando hablé con él?

-Tal vez no quería hacerlo por teléfono…

- ¡Mas le vale! – gritó amenazante.

-No se lo tengas en cuenta, fue un mal trago para él.

- Solo por eso lo perdonaré, pero juro que cuando lo vea…- comenzó a despotricar sobre lo mal amigo que era por no tenerla al día de sus cosas, mientras yo disfrutaba mis hermosas flores… ¿Las habría elegido él? No conocía la mayoría, pero todas eran preciosas- ¿Ana?

- ¿Si?

- ¿Me estabas escuchando?

-Claro…- dije convencida y la escuché reír.

-Te perdono la mentira porque imagino lo cansada que estás, todavía recuerdo mis comienzos con Ethan…- a pesar de no verla me la imaginaba poniendo ojos soñadores- Estábamos todo el día…

- ¡Kate! No es necesario entrar en detalles…- rió.

- ¡Como si fuera algo malo! Hablar de sexo es maravilloso y seguro que ahora tienes cosas interesantes que contar…- su tono me puso nerviosa.

- ¿A qué te refieres?

-Seguro que lo sabes…- ¿Sería posible que supiera de su pasado?

-La verdad es que no…- resopló.

- ¡Vamos Ana! ¡Ese hombre destila sexo por cada poro! ¡Debe ser una fiera en la cama! - reí más tranquila.

-No puedo negarlo…- reímos de nuevo.

-Me encanta escucharte reír.

-Pero supongo que no me llamabas por eso.

- ¡Claro que no! Es sobre la mudanza… Solo puedo ir yo…- suspiró apenada- ¿Será suficiente?

-Supongo…- no quería que Christian tuviera que cargar todo solo- Tal vez les pida algo de ayuda…- pensé en voz alta.

- ¿A quién exactamente?

-Sus hermanos.

- ¡Fabuloso! – gritó y pude escuchar sus saltos de alegría- ¡Estoy deseando conocerlos! ¡Mamá habla tan bien de ellos!

-Son geniales…- dije sonriente mientras los recordaba- Además de guapos…- dije sintiendo el calor en mí cara.

- ¡Qué orgullosa estoy de ti! ¡Por fin te sueltas un poco!

-Exagerada… Solo digo la verdad.

- ¡Nunca antes lo hiciste! A veces pensaba que eras asexual…- no pude evitar reír.

-No puedo creer que sigas tan loca a tu edad…

- ¡Oye! ¡Sigo siendo joven!

-Tienes razón, lo siento.

-Volviendo a lo de antes, a la barbacoa iremos todos.

- ¡Perfecto! Ahora si no tienes nada más que decir…- me interrumpió entusiasmada.

-Necesitamos una noche de chicas…- volví a resoplar- ¡Ni te creas que te escaparás!

-Sabes que odio salir…

- ¡Pues tendrás que hacerlo porque necesito distraerme de mis hombres! - cuando se ponía así negarse era perder el tiempo.

-Si no hay más remedio…

-Lo pasaremos bien, además tengo ganas de ir a uno de los clubs de tu hombre…- tragué grueso.

- ¿Qué?

-Me han hablado muy bien de ellos y quiero ir…

- ¿Sabes que bailan…?

- ¡Dios Ana! ¿Qué hay de malo? - tras unos segundos de silencio siguió- A veces me pregunto si eres adoptada…- reí.

- ¡Qué casualidad! Me pasa lo mismo… - reímos.

- ¡Estoy convencida que lo disfrutaremos! Haré un pedido especial…- no tenía ni idea a que se refería, pero viniendo de ella nada bueno.

-De acuerdo, me avisas cuándo iremos, ahora tengo que dejarte.

- ¡Puedes apostar que será más pronto que tarde! Nos vemos hermanita…- tras un beso colgó, a pesar de su locura la amaba, había sido un pilar muy importante en mi vida.

El día avanzó con normalidad, a pesar que mi mente divagaba de las flores a los chocolates y de éstos a lo que hicimos anoche con ellos ¡Dios! ¡Que calor! Lo más increíble es que a pesar de todo lo deseaba de nuevo…

- ¿Lista? - preguntó desde la puerta haciendo que me sobresaltara.

- ¡Mierda!

- ¿Ocurre algo?

-Me has asustado…- dije bastante avergonzada- ¿Por qué eres tan sigiloso? - sonrió de lado.

-He llamado…- me sonrojé más si cabe- Pero parecías muy entretenida pensando…

-Si… Tengo varias cosas en la cabeza y…- cuando estuvo junto a mí me hizo levantarme, tomó mi lugar y tras hacer que me sentara en la mesa comenzó a masajear mis piernas.

- ¿Te vendría bien un masaje para liberar estrés? - por su cara me imaginaba a que se refería, sin decir nada miré la puerta y rió.

-He vuelto a cerrar.

- ¿O sea que venías con ganas de …?

-Contigo siempre tengo cariño…- me agaché a darle un beso en los labios- En cuanto te vi me di cuenta que necesitas un buen orgasmo…- se relamió los labios- Que te daré más que gustoso…- antes que pudiera decir nada metió su mano entre mis muslos y tiró de mi tanga con fuerza, en cuanto lo dejó colgando en uno de mis pies me hizo abrirlas para meterse entre ellas y comenzar a comerme con ansias ¡Joder! Dejé a mis manos vagar traviesas hacia mis pechos para jugar con mis pezones necesitados de atención, cuando quedaba poco para alcanzar mi ansiado orgasmo comenzó a follarme duro son 3 de sus dedos, tuve que morderme el labio para no gritar como loca cuando lo alcancé, cuando al fin abrí los ojos me encontré con su lujuriosa mirada ¡Era tan guapo y apetecible! - ¿Mejor? - volví a morderme el labio.

-Ahora me toca a mí…- cuando iba a alcanzar su erección me paró, cogió mi mano y la besó.

-Después…- volví a mirarla y negó.

-Tenemos cosas importantes que hacer.

-Será rápido…- insistí con un puchero, tras una sonrisa traviesa se levantó para besarme y sin saber cómo sacó su erección y me penetró de una fuerte estocada ¡Dios! Comenzó a follarme con fuerza, no era lo que pretendía, pero era mucho mejor - Christian…- gemí, tras varias acometidas más alcanzamos el orgasmo, ahora pregunté yo- ¿Mejor? - reímos antes de darme un ligero beso en los labios.

-Mucho mejor, pero ahora…- tras ayudarme a limpiarme, limpiarse él y adecentarnos un poco- ¡Vamos! - me instó y salimos cogidos de la mano hacía su coche. Durante el trayecto conversamos ¡Me encantaba poder hablar con él de todo! Cuando aparcó fuera de una tienda nupcial abrí los ojos bastante sorprendida.

- ¿Qué…? – salió y vino enseguida a abrirme la puerta, al salir cogió mi mano y tiró de mí para entrar, al ver mi cara paró antes de hacerlo.

-Como dijiste que estabas lista para casarnos he hecho algunas llamadas y podemos hacerlo cuando quieras…

- ¿Qué…? - repetí como idiota.

-Me gustaría una boda íntima…- asentí en acuerdo- He pensado que los jardines de mi casa es el lugar perfecto. - volví a asentir- Solo habría que informar del día al cura.

-Bien…- volví a mirar la tienda frente a mí.

-Aquí elegirás todo lo necesario para nuestra boda, en cuanto al día quisiera que fuera lo antes posible…- traté de asimilar todo.

- ¿Antes te refieres a…?

-Cariño…- me abrazó besando el tope de mi cabeza mientras dejaba mi cabeza a la altura de su corazón- Por mí me casaría ahora mismo.

- ¿Ahora? - me separó para verme a los ojos.

-Por supuesto…- me guiñó- Pero entiendo que necesites algo más de tiempo…- mi corazón dio un salto, lo veía en sus ojos y lo necesitaba tanto o más que él.

- ¿Y si quisiera este fin de semana? – su cara denotaba una mezcla de alegría y sorpresa, el corazón me latía a mil por hora, pero es lo deseaba ¡Dios! Por primera vez en mi vida tengo a mi alcance todo para ser feliz y deseo hacerlo eterno cuanto antes ¿Quién en mi lugar no lo haría? ¡Deseaba a este hombre y nada ni nadie lo alejaría de mí! Por primera vez dejaría de pensar tanto en pros y contras para dejarme llevar por el momento… Nuestro momento… ¡Kate estaría orgullosa!

- ¿Me estás confirmando que quieres casarte este fin de semana? - preguntó nervioso.

- ¿Se podría? – tal vez fuera muy precipitado, su amplia sonrisa me hizo saber que todo iba a estar bien.

- ¿Qué día?

-Como tengo que hacer la mudanza ¿Qué te parece el domingo? Pero tendríamos que posponer la barbacoa del sábado y…- me besó interrumpiendo lo que iba a decir y cuando su lengua invadió mi boca haciéndome perder el juicio supe que estaba haciendo lo correcto…

CHRISTIAN

¡Todavía me parecía estar en un sueño! ¡Ahora mismo me sentía el hombre más feliz del mundo! Lo mejor de todo que ella irradiaba la misma felicidad ¡El domingo sería mi esposa! ¡Joder! Había esperado este momento desde que la conocí… Atrás quedó el miedo a que mi pasado jodiera lo nuestro, ella lo sabía y me aceptaba con todo… Sonreí mientras la admiraba, ella seguía mirando catálogos junto a la chica de la tienda y eligiendo todo lo que deseaba para nuestra boda, yo asentía a todo, lo que deseara estaría bien, todo se haría como ella quisiera, mientras hablaban disfrutaba de su amplia sonrisa. Entonces recordé que había cosas importantes que hacer antes de la boda y me encargaría personalmente.

-Ana…- susurré en su oído antes de dar un ligero beso en su sien- Tengo que hacer una llamada ¿Está bien? - asintió.

-No te preocupes, esperaremos que vengas y…

-Lo que desees se pondrá…- le guiñé- Siéntete libre de escoger lo que quieras.

- ¿Seguro que no quieres que lo hagamos juntos? - volví a besar su sien.

-Por mí me casaba ahora mismo sin necesidad de nada, solo tú y yo…- su tierno sonrojo me hizo sonreír.

-De acuerdo…- tras un ligero beso y un guiño, salí y llamé a su madre.

- ¿Christian? ¿Ha ocurrido algo?

-Nada, necesito un favor…

- ¡Dime! - pidió divertida.

-Necesito traer todas las cosas de Ana a nuestra casa antes del viernes…

- ¿Nuestra eh…? - sonreí más que orgulloso, por fin sería el hogar que siempre soñé.

-Nuestra.

- ¿No iban a hacer la mudanza este fin de semana?

-Pero ha surgido algo y necesito que todo esté allí antes del viernes…- moría por anunciar a los 4 vientos que íbamos a casarnos, pero quería confirmar antes con Ana.

-Tienen prisa…

-Exacto…- miré dentro dónde ella seguía hablando animadamente con la chica- ¿Podrás?

- ¿Sería empacar sus cosas?

-Si, yo me encargo que las lleven a casa.

-De acuerdo… Y ¿Christian?

- ¿Si?

- ¿Me dirás de qué va esto? - entonces se me ocurrió.

- ¿Tienes algo que hacer esta noche?

- ¿Esta noche?

-Necesito que vengan todos a cenar a casa.

- ¿Todos es…?

-Todos, necesito juntar a toda la familia, es importante.

-De acuerdo, yo me encargo…- ¡Bien! Ahora quedaba la mía, pero estaba convencido que mis hermanos no tendrían ningún problema.

-Gracias, les confirmo con un mensaje la hora exacta. Cuando lleguen a la puerta deben dar su nombre al chico de seguridad y enseguida les hará pasar.

- ¡Me muero por saber que tienen que decir! - reí.

-Yo también estoy ansioso por hacerlo…- escuché un grito de entusiasmo, pero contrario a lo que esperaba cambió de tema.

- ¡Bien! Entonces cuando esté todo listo te llamo.

-Recuerda, antes del viernes…- suspiró.

-No te preocupes, lo conseguiré… Adiós Christian…- tras colgar quedé mirando el cielo con una sonrisa de idiota en mi cara, cuando entré estaba muy concentrada mirando un catálogo de manteles y servilletas, yo me acerqué a la chica.

- ¿Va todo bien? - asintió sonrojada.

-Si señor Grey.

-Bien…- le di mi tarjeta de crédito- Quiero que carguen aquí todo lo que mi mujer quiera…- con una tímida sonrisa metió la información en el ordenador en lo que ella volvía de nuevo, cuando llegó a mi lado me abrazó.

- ¿Escogemos la tarta? - pasé mi brazo por sus hombros y la besé en el tope de la cabeza.

- ¿Es lo único que falta? - negó.

-También tenemos que mirar nuestros vestidos…- sonreí.

-Tienes razón, eso me recuerda que debemos informar de nuestros nuevos planes a nuestra familia…- la apreté contra mí- ¿Qué te parece una cena esta noche en casa?

-Perfecto…- nos besamos con ternura- ¿Nos dará tiempo hacer algo…? - sonreí.

-Yo me encargo.

-Bien…- volvimos a besarnos, estábamos en nuestra burbuja hasta que una tos por parte de la chica de la tienda nos trajo de nuevo al presente, por la cara avergonzada de Ana presentía que ella había sentido lo mismo que yo.

- ¿Podemos ver las tartas? - enseguida nos sacó otro catálogo y estuvo explicando los mejores sabores para las mismas, no es que me gustaran los dulces, pero recordando los bombones…

-Chocolate no puede faltar…- dicho esto le guiñé a Ana que me sonrió.

-Como dice mi futuro esposo, en nuestra tarta no pude faltar chocolate...- nos besamos ligeramente los labios.

-Exacto…- corroboré, por suerte la chica no entendía lo que significaba para nosotros.

- ¿Algún sabor más o sólo chocolate?

- ¿Qué te parece nata? – preguntó Ana y le sonreí de lado de nuevo.

-Chocolate y nata será…- me volví a la chica de nuevo- Queremos que lo tengan todo listo para el domingo en esta dirección.

- ¿Este domingo?

-Así es ¿Algún problema?

-No señor, es solo que es precipitado y…- cogí la mano de Ana, la besé y respondí sin apartar la mirada de la suya.

-Es lo que deseamos…- enseguida contestó más decidida.

- ¡Bien! Empezaremos ahora mismo y lo tendremos todo listo para entonces…- mientras terminaba de apuntar todo bajo la atenta mirada de Ana le mandé un mensaje a nuestro cura, enseguida corroboró que estaría allí a las 12 para oficiar la boda.

Tardamos más de lo planeado, pero ni de coña iba a llevarla de vuelta sin comer, así que tras terminar allí la llevé a nuestro sitio especial, ella estaba nerviosa por no volver a su hora, pero acaricié su pierna para tranquilizarla.

-Llama a James… ¡Él se encargará de todo!

-Tienes razón…- escuché atentamente toda su conversación.

-James… Sí… Me surgió algo muy importante… ¡No me interrumpas!... Os necesito a todos esta noche en casa de Christian…

- ¡Nuestra casa querida! - la interrumpí y sonrió.

-En nuestra casa… Tenemos algo importante que anunciar…- su sonrojo y nerviosismo me asustaron- ¿Qué? ¡No! ¿Cómo crees? ¿Lo harás por mí? ¡Por favor!... Gracias, nos vemos en un rato…- cuando colgó la curiosidad me pudo.

- ¿Qué dijo para ponerte nerviosa?

-Nada…- le entrecerré los ojos, por suerte para mí era muy mala mentirosa.

- ¿Nada? Ana, quiero saberlo…- exigí y se puso más nerviosa.

-Pensaba que estaba embarazada…- era el momento de indagar ¡Gracias James!

- ¿Quieres niños? - su silencio me puso tenso.

-No es algo que me haya planteado, pero supongo que en un futuro si…

-Yo deseo al menos 3…- me miró sorprendida.

- ¿3? - tragó grueso.

-Como mínimo…- le guiñé divertido para aliviar el momento, cuando llegamos y aparqué salí a abrirle la puerta y llevarla dentro, en cuanto nos sentamos y pedimos volví al tema- Tengo curiosidad… ¿Quieres esperar a tener hijos? ¿Mucho?

-Bueno… No sé… Como te dije no es algo que me haya planteado todavía…- cogí sus manos sobre la mesa y la acerqué a mi boca para besarla sin separar nuestras miradas.

-Entiendo que quieras esperar un tiempo, pero quiero que sepas que si por mi fuera buscaríamos ahora mismo…- no parecía sorprendida sino más bien nerviosa.

-Christian… ¿Te importa que dejemos esta conversación para más adelante? - negué tratando de esconder mi malestar, al fin y al cabo, era entendible que quisiera esperar, por suerte llegó nuestra comida.

- Comamos…- dije sonriente y lo hicimos conversando sobre nuestro día, nuestra comida terminó antes de lo que desearía, la llevé de vuelta al trabajo, pero antes la besé intensamente sin importante una mierda quien pudiera vernos- Te recogeré después.

-Bien… Respecto a la cena…

-Ya te dije que yo me encargo…- tras otro beso salió y volví al Club, como esperaba Elliot me esperaba con cara de disgusto.

- ¡Llegas tarde! - rodé los ojos.

-Hemos tenido que encargar todo para nuestra boda…- se quedó unos segundos en silencio y en shock.

- ¿Qué? - sonreí de lado- ¿Has dicho boda?

-Nos casamos el domingo…- lo señalé- Lo haremos oficial esta noche en casa…- lo señalé muy serio con el dedo- ¡Os quiero a todos allí! Y ya pueden ir mirando sus trajes…

- ¿Esta noche? - rodé los ojos.

- ¿Me estás escuchando? - pregunté con sarcasmo y resopló.

- ¡Claro que sí! Pero… ¿Por qué no me dijiste esta mañana?

-Porque Ana me informó la fecha cuando nos reunimos.

- ¿Y porque tan precipitado? ¿Acaso…? - negué desilusionado.

-Todavía no…

-Entiendo… ¿Quieres hablar de ello?

-No es necesario, puedo esperar lo que haga falta a que esté lista.

-Aun así, si lo necesitas sabes que estoy aquí.

-Lo sé, gracias Elliot… Necesito que me confirmen si vendrán solos o acompañados, tengo que encargar la cena y enseguida nos ponemos con lo que tenemos pendiente.

- ¡No tardes! ¡Necesito tu firma en varios papeles!

- ¡Siiiiii! – mientras caminaba a mi oficina les mandé mensajes y enseguida confirmaron ¡Eran los mejores! Así que en cuanto me senté en mi mesa marqué a mi restaurante favorito y encargué de todo para la cena ¡Necesitaba que todo saliera perfecto! Los que tenían chica las traerían, lo que dejaba a Taylor y Jack solos, deseaba que encontraran a alguien, se lo merecían…

Cuando tuve todo listo llamé a Elliot y comenzamos con lo nuestro dejando a un lado el tema de mi pronta boda, cuando terminamos era bastante tarde pero no todavía hora de irse. Tras una sonrisa bastante conocida dijo.

-Me alegro por ti hermano.

-Lo sé…- suspiré entusiasmado- Todavía me parece mentira… A veces creo que todo es un sueño y cuando despierte ella no estará conmigo.

-Ahora te entiendo…- sonreí- Me siento igual con Andrea…

-Parece que poco a poco estamos encauzando nuestra vida…- me recosté en la silla- Quedan tan lejanos esos días en los que solo queríamos nuestro propio disfrute.

-Buenos tiempos…- reímos.

-Ahora no cambiaría mi relación por nada.

- ¿Volverías a hacerlo? - sin necesidad de entrar en detalles sabía a qué se refería.

-Eso me ha llevado a lo que tengo hoy y a Ana.

- ¿Eso es un sí? - asentí.

-Es obvio…- le guiñé- Sin mi trabajo no hubiera conocido a Elena, no hubiera ido a esa fiesta y por consiguiente no hubiera conocido a Ana.

-Visto así…

-No hay otra forma de verlo, coincidimos y nos conocimos por pura casualidad, pero nos funcionó a ambos, fuimos la pieza faltante para el otro desde el primer segundo que nuestras miradas conectaron…- todavía recordaba su audacia montándome y rogando por más, aunque entonces estaba más que achispada, al día siguiente costó más pero finalmente conseguí acercarme y fue lo mejor que he hecho en mi vida.

-Podemos decir que cumplimos nuestro sueño…- asentí.

-Aunque siempre hemos sido la familia que anhelaba, ahora me toca comenzar la mía…- sonreímos.

-A pesar de todo tuvimos buenos momentos.

-No voy a negarlo, pero eso dejó de importarme hace mucho.

-Lo sé, aunque no lo dijera también estaba cansado de eso… Ahora me gusta lo que hago.

-Me alegra tenerlos conmigo.

-Eres el mejor jefe que se podía pedir…- volvimos a reír.

- ¿Soy demasiado blando?

- ¡No y lo sabes! - me señaló con el dedo tratando de esconder su risa- Pero es agradable saber que cuando surge algo eres comprensivo.

-Somos familia…- le guiñé- Es lo que hacen todas ¿No crees?

-Supongo…- dijo alzando los hombros, ambos estábamos igual de perdidos en este asunto, todos nos habíamos criado sin familia biológica, el destino nos juntó y construimos la nuestra propia, aunque no llevábamos la misma sangre nos unían lazos inquebrantables- Dejando de lado esto, voy a hablar con Andrea…- me guiñó y sonreí.

-Bien, me alegra que venga, espero que se lleven igual de bien que nosotros…- con una sonrisa agregó.

-No sé porque me da la sensación que así será…- sin más salió de mi oficina igual de sonriente. Cuando llegó la hora de irme todo estaba listo para nuestra cena en familia, la recogí en la editorial y fuimos a casa, tuvimos tiempo suficiente de preparar la mesa antes que empezaran a llegar, cuando terminamos se acercó a la ventana y fui a abrazarla.

- ¿Estás nerviosa?

-Un poco… - la volví para besarla.

-Todo saldrá bien.

-Lo sé…- nos interrumpió el sonido del telefonillo- Ya empiezan a llegar…- salió corriendo hacia el mismo para abrir, todos entraron sin problemas ya que el chico de seguridad tenía la lista de las personas autorizadas a hacerlo, eso me trajo recuerdos de su seguridad… Aparte de lo de Jean Paul todo estaba tranquilo, tal vez fuera exagerado tenerla así, pero me hacía sentir más tranquilo, no podía permitir que le pasara nada...

Conforme iban llegando fuimos saludando y haciendo las presentaciones pertinentes, como esperaba ella congenió al momento con las chicas, sobre todo con Lauren ¡Increíble! A pesar de la forma que se conocieron era como si nada hubiera pasado… Su hermana, madre y James no tardaron en unirse, Ethan y Ray se unieron a nosotros, en cuanto estuvimos todos nos acomodamos en la mesa, la mirada de todos estaba fija en nosotros así que sin querer esperar más me levanté tirando de su mano para que me siguiera.

-En primer lugar, queremos agradecerles su presencia, es un placer para nosotros que toda nuestra familia se encuentre con nosotros para hacerles el anuncio…- le guiñé a Ana esperando que siguiera y tras dudar unos segundos lo hizo.

-Vamos a casarnos el domingo…

- ¿Qué? ¿El domingo? ¿Este domingo? ¡Pero…! - se levantó su hermana quejándose, su marido enseguida la hizo sentarse de nuevo.

-Tranquila cariño.

- ¿Cómo que tranquila! ¡Mi hermana va a casarse en pocos días y no tengo nada que ponerme! - tuve que hacer un gran esfuerzo por no rodar los ojos, estaba seguro que su armario estaba lleno de vestidos perfectos para la ocasión- ¿Y el tuyo? ¿Fuiste a verlo sin mí? - preguntó dolida y enseguida negó.

-No he tenido tiempo… Lo decidimos este mediodía, tenemos todo listo menos nuestros vestidos…- Sam rompió el tenso silencio.

-Hay tiempo de sobra…- dijo quitándole importancia y Kate lo fulminó con la mirada, al ver la cara de Lauren decidí hablar antes que le soltara una fresca.

-Ana… ¿Puedes hablar con ella a solas? - ambas se retiraron bajo la atenta mirada de todos, pude percatarme de la duda en James y Carla y supe que era necesario- ¿Les importa ir a ayudarla? Creo que lo necesitará…- dije divertido y Ray negó.

-Puedo asegurarte que no le hará daño…- reímos- A Kate se le va la fuerza por la boca ¿Verdad Ethe? - negó riendo.

-No pienso decir nada sin mi abogado…- volvimos a reír.

- ¡Al demonio! ¡Felicidades hermano! - Sam se levantó, vino a abrazarme y le siguieron el resto, cuando volvimos a sentarnos seguimos estuvimos conversando como si nada hubiera pasado, el amigo o novio de James parecía algo cohibido al principio, pero con Sam y Taylor cerca le duró poco y enseguida entró en confianza. A pesar del imprevisto verlos a todos reunidos como la familia que somos y felices por nosotros me hacía inmensamente feliz…

ANA

Lo que menos esperaba a la hora de anunciar mi pronta boda era que mi hermana liara tremendo espectáculo por un vestido… ¡Ni siquiera había podido recibir felicitaciones! Tras la petición de Christian nos fuimos del salón en silencio y una vez que salimos al porche trasero comenzó.

- ¡No puedo creer que hagas esto tan rápido!

-Kate… Soy feliz, lo amo y solo deseo estar con él…- me miró bastante emocionada.

- ¡Oh, Ana! - me abrazó- Me alegro tanto por ti…- en ese momento llegaron James y mamá.

- ¡Abrazo familiar! - reí.

- ¡Eh! No aprieten tanto…- rieron conmigo.

-Kate cariño…- insistió mamá en cuanto nos separamos- No deberías haber interrumpido el anuncio de tu hermana con semejante tontería…- resopló.

-Lo siento…- me miró apenada- Pero me he sentido tan excluida…

-Kate, si no he contado con vosotros es porque lo decidimos hace unas horas, con la boda tan próxima no podía posponerlo, lo dejamos todo listo en ese momento y…- suspiré- Nunca te ocultaría algo así…- le dije muy seria y asintió, luego miré a mamá y James- Lo mismo va por vosotros.

-Lo sabemos…- dijeron a coro, Kate volvió a abrazarme.

- De verdad que lo siento…

-No importa.

-Esto es muy bonito y todo…- dijo James con sarcasmo- Pero ya que todo está arreglado deberíamos volver…- asentí sonriente.

- ¡Si! ¡Vamos! - cogió mi brazo y tiró de mi para alzarme al aire y darme vueltas.

- ¡Antes tengo que felicitar a la novia! - reí- ¡Felicidades cariño! - paró las vueltas y comenzó a darme besos por toda la cara.

- ¡James para! - pero hizo caso omiso hasta que mamá lo regañó.

- ¡Basta! - en cuanto se alejó agregó- ¡Es mi turno! – me dio otro fuerte abrazo entre besos, a continuación, fue Kate quien tomó su lugar. Cuando estuvo satisfecha me miró sonriente.

- ¿Volvemos para recibir más besos y abrazos? - sonreí encantada.

- ¡Vamos! - abrazada por mamá y Kate, con James agarrado a ésta volvimos al salón, Christian al vernos sonrió y le devolví la sonrisa.

- ¡Por fin llegó mi hermanita! - gritó Sam mientras saltaba de su silla y venía junto a mí para alzarme al aire como James, por instinto miré a Lauren, solo sonreía, me alegraba ver que el malentendido quedó olvidado. Fui pasando de uno a uno recibiendo felicitaciones ¡Me dolía la cara de tanto sonreír! Pero es lo que tenía ser feliz… Cuando llegué de nuevo junto a Christian lo abracé más que feliz, mi felicidad era un reflejo de suya… Y cuando nos sentamos a cenar junto a toda nuestra familia supe de nuevo que estaba en el sitio correcto… Con la persona perfecta… Y con vista a futuro de más felicidad junto a todos ellos… ¿Acaso podía pedir algo más?

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA STEELE*