Ocurre paralelamente con el capitulo 35
.
.
.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Sospechas
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
.
.
.
Aquel fin de semana había sido memorable y lleno de nostalgia, a pesar de lo que hubo sucedido durante los años atrás y algunos recuerdos no fueran del todo felices. Pero, lo importante era el reencuentro, porque él tenía recuerdos de ellos, de él, quizás no completos pero allí estaban. Aunque al principio no sabía como tratarlo, ni siquiera Kidou parecía saber cómo hacerlo, es que era como si fuera casi un extraño, aunque ambos sabían que no lo era. Él chico se había acercado a ellos, les sonrió y les llamó por sus nombres, incluso les abrazo a ambos, provocando cierta sorpresa y vergüenza en Kidou y Endou.
¡Como olvidarlos! Había sido su animada exclamación luego de soltarlos, para allí darse cuenta que era él. Al final era casi el mismo de siempre, "casi" porque que ahora era más alto, quizás un poco más delgado, su voz había cambiado un poco, pero seguía siendo suave, con ese tono amable, siempre amigable y respetuoso. Quizás había perdido algunas piezas de su memoria, pero se notaba que se esforzaba por recordar, y atesoraba los recuerdos que si podía hacer aparecer en su mente con facilidad.
- Me has sorprendido un poco, Kazemaru.- había hablado Kidou.
- Supongo que soy una sorpresa no esperada.- hizo una pausa antes de continuar.- La verdad es que no me imaginaba este tipo de recibimiento.- sonrió levemente, para luego girarse a Tobitaka que estaba tras la barra, preparando un plato.- Te agradezco que te hayas tomado este tiempo Tobitaka, prometo pagarte.
- No te preocupes por eso.- sonrió el cocinero,
- Si, Fudou y yo estamos invitando.- le aclaro Sakuma.- Aunque Fudou pagará más.- eso último lo murmuro, aunque el castaño lo escucho de todas formas.
- ¡Oye ese no era el trato!- le gritó Akio.- ¡Cumple tus promesas!
- Vamos tranquilícense.- les pidió Midorikawa, pero no le hacían caso, como si alguien fuera capaz de detenerlos, incluso Endou se metió a las discusión. Al final, el peliverde dejó escapar un suspiro, les dejo y le pidió a Tobitaka permiso para usar su baño un momento.
- Que enérgicos son.- comentó el de largos cabellos turquesas, a su lado Kidou asintió.
- Siempre han peleado así ¿no?- pregunto el de lentes. El otro volteo a verlo con una leve sonrisa.
- Bueno, tu tratabas más con ellos que yo.- agregó él, mientras jugaba con su vaso de jugo casi vació.- Seguro más de una escena te hicieron.- Kidou solo dejó escapar una risa, tenía razón.- Pero al final se llevan bien, y eso me alegra.
- También se llevaban bien contigo.
- ¿uh? No he dicho lo contrario.
- No, me refiero.- intentó explicarse Kidou.- Fudou siempre estaba atento a ti.
- ¿eh? ¿De qué hablas? Siempre estaba contigo.- sonrió el muchacho.
- No... bueno sí.- ni él mismo sabía explicarse, carraspeo un poco. Ellos hablaban, mientras Fudou y Sakuma seguían discutiendo sobre el dinero, sin saber que estaban hablando sobre uno de ellos.
- ¿Es algo que no recuerdo?- Kidou notó la expresión triste, y también ese tono amargo y culpable que provenía de su amigo.
- No... bueno si...
- Kidou.- llamo el chico ya que lo estaba preocupando, sonó como un pequeño regaño que a Kidou le pareció gracioso, hasta adorable.
- Perdón, es solo que Fudou pensaba que tu... bueno, que te desagradaba él.
- oh, entiendo.- eso decía él, pero su rostro decía otra cosa.- No recuerdo que hayamos discutido, a excepción de ese partido que tuvimos.- le dijo.- Bueno, teníamos nuestras diferencias como todos, pero no me desagradaba, ni ahora tampoco.
- Él solo creía que... bueno...- Kidou no continuó con esa oración.- Digamos que era muy orgulloso en ese tiempo, como para acercarse lo suficiente, yo lo noté. Aunque ahora no lo es tanto.
- uh, bueno eso se llama madurar, Kidou.- aclaro Kazemaru, mientras el de lentes solo asintió con la cabeza. Si, ellos habían madurado, ya no eran unos niños.
- Kazemaru ¿Quieres más jugo?- Tobitaka se acercó, dejando un plato de fideos y un vaso de sake a Kidou.
- No, gracias.
- Deberías probar algo de sake.- ese era Fudou, quien había dejado su conversación (o discusión) con Endou y Sakuma, abandonada en cuanto Tobitaka mencionó al de largos cabellos.
- No lo molestes Fudou.- habló el de la banda naranja .- No quiere, ya dijo que le sienta mal.
- Se más delicado, Fudou.- fue el del parche quien hablo esta vez.
- Que aguafiestas son, solo era una broma.- le indico.- Si yo no fuera el conductor designado, estaría tomando.- se quejo Akio, mientras sorbía sus fideos.
- Para la siguiente semana haremos una parrillada, Tsunami vendrá y creo que Fubuki, pero no estaba seguro.- les dijo Endou.
- ¿No que Tsunami iba a venir hoy?- preguntó Sakuma.
- Sí, pero está disfrutando de las olas, al parecer es temporada.- Endou sonrió nervioso, era de esperarse de Tsunami.
- No ha cambiado nada.- comentó el peliturquesa con una sonrisa.
- Típico de Tsunami.- agregó Fudou aburrido.
- Someoka y los demás están en el extranjero, muy ocupados con sus agendas. Quizás vengan antes del término del torneo.- explicó Kidou.
- ¿Hasta Hiroto?- pregunto Kazemaru.
- Si, hasta él.- Kidou respondió rápido, ya que los demás se habían quedado en silencio un momento, pero no se noto gracias a Kidou.
- Bueno, de todas formas me alegra que a todos ellos les este llendo bien. Después de todo para eso vine.- sonrió y Kidou solo asintió.
- En fin ¿Probaste los fideos de Tobitaka?- hablo Endou.
- Aún estoy preparando su orden.- respondió Tobitaka.
- Déjame ayudarte.- Fudou se levantó para ayudar a su amigo, y no tardaron mucho para ponerse de acuerdo.
- Me alegra ver que Fudou se lleve bien con todos.- les hizo saber Kazemaru, mientras veía como Fudou y Tobitaka trabajaban en equipo.
- Bueno, como tu mismo lo has dicho, maduraron.- repitió Kidou.
Después de eso, de comer, de brindar, de contar historias sobre el club de fútbol, tratando que Kazemaru recuerde cosas del pasado, terminaron la reunión bastante felices. Se prometieron volver a verse en algún otro momento antes de la parrillada.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Días después, todo seguía normal y tranquilo en cierto hogar, sobre todo con el nuevo miembro que se había unido hasta hace bastante poco.
Haciendo su cabello hacia a un lado, que cayó tras su espalda con suavidad, camino por aquella casa en la cual estaba viviendo por ahora. De la cocina, paso a la sala, donde no atisbo a ninguna persona, le pareció extraño. Luego fue hasta el jardín de atrás, allí estaba su padre, vestido con ropa casual y deportiva, junto con su pequeño hermano, ambos jugando a darse pases.
- ¿y mamá?- fue la pregunta que hizo, al notar que solo ellos estaban allí.
- oh, está en el ático.- respondió el moreno.
- ¡Hermano, juguemos!- el más pequeño se acercó a él con una sonrisa en su rostro.
- Pero si jugamos toda la mañana.- el mayor se acuclilló y le acarició la cabeza con suavidad, despeinándolo un poco.
- Yo quiero jugar más...- pedía el más pequeño.
El padre de ambos se acerco a ellos- ¿Ocurre algo?
- Quería salir un momento-
- ¿Puedo ir contigo?- apenas el mayor terminó la oración, el pequeño preguntó.
- Lo siento, pero son cosas de adultos.- la desilusión en el rostro de Nirai no se hizo esperar.- Pero regresaré pronto y seguiremos jugando.
- ¿Irás con Endou y los demás?- preguntó su padre, el otro se levantó, ya que aún seguía acuclillado todo ese momento, para asentir a su pregunta.
- Me quieren mostrar el lugar de la parrillada, y creo que Tsunami estará ahí.
- ¿Quieres que te acompañe?-
- ¡Siiii!- ese fue el grito de Nirai, ambos adultos soltaron una leve carcajada.
- No es necesario, además te ves cansado, y será una visita muy breve de todos modos.- le explico el mayor.
- Pero quiero ir...- insistió Nirai.
- Volveré pronto.- fue la suave respuesta que obtuvo el pequeño de su hermano mayor.- ¿Le puedes avisar a mamá?- pregunto el chico a su padre.- Parece que está realmente ocupada.
- Si, hay muchas cajas allí.- el morocho sintió un poco de pena por su esposa.- Es mi culpa lo de las cajas...- suspiro.- Tú también me regañabas cuando eras pequeño, por estar comprando cosas innecesarias, lo recuerdo con claridad.- sonrió, evocando el recuerdo de Kazemaru pequeño diciéndole que no debía comprar cosas, que mamá se molestaría con él. Luego, cuando ciertos paquetes llegaban a casa, el pequeño Ichirouta corría donde su mamá para decirle, aunque no era necesario, Yumiko tenía un instinto sobrenatural para saber que ocurría.- ¿lo recuerdas?- preguntó su padre.
- uh...eh, algo así.- sonrió con cierta pena.
- No tienes que esforzarte si no lo haces.- el jovencito le miró con sorpresa.
- Lo recuerdo, papá.- sonrió nuevamente con seguridad.- Me voy.
- Ten cuidado, le avisaré a tu madre, aunque no se alegrará que te haya dejado ir solo.- el jovencito sonrió, se despidió nuevamente y se marchó. Nirai estaba desilusionado, pero exigió seguir jugando, así que su padre no tuvo otra opción.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Estaba algo desesperado, pero el torneo estaba a días de terminar y el tiempo pasaba rápido, sabía que su lugar como el seitei estaba en peligro, que Hibiki-san parecía estar alcanzándolo en popularidad y aceptación. Y que su jefe, Senguuji, no se veía muy feliz por eso, por lo que tenía su agenda ocupada.
Además, los entrenamientos a los nuevos equipos eran importantes y necesitaban de toda su atención, estar atento, y sobre todo, cumplir su objetivo.
Pero, desde aquella llamada, su mente se veía perturbada, preguntándose cuándo podría verlo, conversar con él, estaba claro que no recibiría ninguna invitación de parte de ellos. Por otro lado, también pensaba que debía olvidarlo, que solo había sido algo de adolescentes y que seguramente tanto él como el otro, habían cambiado y quizás hasta olvidado, bueno excepto él. Pero simplemente, o lo mínimo que quería, era hacer el cierre a todo eso, solo cerrar aquello que dejó abierto hace 10 años.
Toramaru vino a indicarles los nuevos reportes y resultados, como siempre vestido en un traje oscuro y elegante, a excepción de la camisa blanca. Senguuji, ataviado en su blanco traje, supervisaba con atención el trabajo del más joven. Ishido, como siempre se encontraba sentado en su usual lugar, con las piernas cruzadas, escuchando hablar a Toramaru. Si, estaba concentrado, o por lo menos lo aparentaba, entre lo que decía Toramaru, y su mente divagando, quizás solo estaba un 50% concentrado.
- Supongo que no son los resultados que esperábamos, pero tampoco han estado fuera de nuestros rangos, debido al ingreso de Hibiki-san.- en tono pausado, calmado pero serio, Senguji hablo, provocando que Ishido volviera en sí.
- Tienes razón.- apoyó él, le hizo una seña a Toramaru para que se pudiera marchar, este asintió, dándole una mirada de preocupación a Ishido, porque claro, el chico sabía lo que verdaderamente pasaba por la cabeza de Ishido, no, de Gouenji Shuuya.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Haruna estaba en su rehabilitación aquel día, deseosa de dejar la silla, deseosa de pasar a las muletas y después, poder caminar sin ayuda. Estaba también feliz de retomar sus estudios, y claro, le estaba echando ganas a todo. Lo malo es que su tiempo se veía reducido bastante, no había visto a sus amigos mucho. A su hermano lo veía, porque él venía a buscarla, había visto un par de veces a Midorikawa, pero eso era todo.
Así que, mientras iba a la salida, deslizando su silla tranquilamente por los pasillos, despidiéndose de las enfermeras, se llevó una gran sorpresa. No solo estaba su hermano aquel día esperándola, si no también Endou.
- Endou-san...- sonrió y se le iluminaron los ojos al verlo, se acercó a ellos con alegría.
- Haruna ¿Cómo estas?
- Bien, muchas gracias.
- Te tardaste, pensé que te habías ido.- bromeo Kidou un poco, aunque si se había tardado la verdad. Haruna, luego de terminar sus ejercicios, se quedo platicando con otro paciente. Es que había estado dormida tanto tiempo, y sin hablar, que sentía la necesidad de hacerlo más a menudo, además siempre había sido una chica extrovertida.
- Si, tuve una interesante conversación con otro paciente y se me pasó el tiempo.- sonrió avergonzada, los dos chicos sonrieron.
Endou le dijo que le ayudaría con su silla, cosa que Haruna aceptó, enseguida salieron del hospital, mencionándole a Haruna, que alguien quería verla. La chica estaba extrañada por eso, pero la sola mirada de Kidou le hizo entender.
Si ella ya sabía a quién se refería, pero quería estar de pie para verlo, no ahora. Al parecer era el otro quien ansiaba verla, no lo culpaba.
De todas formas, ya estaban en camino y, tampoco iba a negar que estaba entusiasmada, nerviosa, curiosa y feliz. Pasaron por las afuera del hospital, justamente hacia la parada del autobús, donde le esperaba él.
Haruna observó al muchacho, era alto, aunque como estaba sentada era obvio que lo era, pero parecía de la estatura de Endou. Tenía un largo y hermoso cabello turquesa y esa mirada, incluso expresión, se le hizo nostálgica. Entonces, solo por un segundo algo le pareció extraño, no sabía que era, pero la situación y todo, era algo extraña.
- ¿Estas bien Haruna?- pregunta que hizo despertar de su estupor a su hermana. Haruna parpadeo, recién se dio cuenta que estaba frente a él.
- Creo que quedo bastante sorprendida.- comentó Endou.
- ¿Estas bien Haruna?- escuchó nuevamente la pregunta, pero esta vez del muchacho, su voz era suave, era la misma, tenían el mismo timbre ¿Por qué los estaba comparando?
- eh, si... solo estoy tan sorprendida, mi hermano me había hablado un poco, pero es sorprendente de igual manera.
- He causado muchas sorpresas, pero me alegra de verte bien.- Haruna asintió, le sonrió y ambos estrecharon sus manos.
- Igualmente.- contestó, para luego borrar su sonrisa.- Sabes, tengo muchas preguntas.
- Lo sé, además es parte de ti hacer preguntas después de todo.- Si, recordaba que Haruna estaba antes en el club de periodismo, vagamente pero lo recordaba. La chica asintió y sonrió.- No me importaría charlar, pero...- apenas decir eso, una minivan grisácea se estacionó a un lado de ellos.- ... llegaron por mí.- aquello desconcertó un poco a Haruna, pero no a Kidou y a Endou.
- Que puntual.- murmuró Kidou, observando su reloj pulsera. Kazemaru solo sonrió ante su comentario.
Una rubia bajo la ventana para saludar a los chicos.- Me alegra verlos chicos, sobre todo a tí Haruna. Soy Yumiko, la madre de Ichirouta.- Haruna hizo memoria un poco, pero si era ella, solo la había visto una vez, pero de lejos, reconocía ese largo cabello rubio y su mirada, parecida a la de Kazemaru.- ¿ya estas listo?- pregunto la rubia a su hijo, este asintió.
- Los veo en la parrillada chicos, Haruna ahí podremos conversar lo que quieras.- prometió él, regalándole una sonrisa. Haruna asintió, un poco confundida porque todo había pasado muy rápido. Se encontraron, su intercambio de palabras fue breve y de repente se iba.
- Estábamos esperando por tí hace bastante, pero creo que fue mi culpa.- comenzó a explicar Kidou.- Debí ir a buscarte, no imaginé que demorarías tanto.
- oh, lo tenías planeado ¿querían sorprenderme?.- pregunto Haruna, Kidou asintió.
- Si, Yumiko-san quería llevar a Kazemaru a un lugar que siempre visitaba cuando él era niño.- explicó Endou, luego comenzó a buscar algo en los bolsillos de su chaqueta.- Creo... que era... ¿eh?- Endou se asustó un poco, deteniendo sus movimientos.
- ¿Qué ocurre?- preguntó el de lentes.
- ¡Mi teléfono! ¡No está!
- Endou.- le reprochó Kidou.- Quizás lo dejaste en el hospital.- apenas decir eso Endou volvió sobre sus pasos rápidamente, Kidou dejó escapar un suspiro.- Bueno, esperemos por él... ¿Ocurre algo?- el rostro de Haruna se veía pensativo, con el ceño fruncido, como si algo le preocupara, esa expresión no pasó desapercibido por Kidou.- ¿Haruna?- volvió a llamar Kidou ya que no le había respondido.- ¿Haruna?- volvió a llamarla, ante el eterno silencio de su hermana ¿Acaso de nuevo le estaba haciendo la ley de hielo por lo que había hecho antes? Ya se había disculpado con ella muchas veces, había logrado hacer incluso las paces con sus amigos. Se quedó esperando a que Haruna se dignará a decir algo.
La chica solo respiro profundamente, antes de hablar, lo que pareció una eternidad para Kidou.- No estoy segura de lo que acabo de ver, hermano.- palabras que confundieron a Kidou.- ¿De verdad es Kazemaru? Tu dijiste que murió.
Detrás de aquellos lentes, se podía ver la expresión confundida de Kidou.- Si, te lo dije.- fue su simple respuesta.
- Fuiste muy severo con eso.- le recalco, bastante seria al respecto. Incluso le dirigió una mirada retadora.
- Lo sé, lo sé, lo recuerdo. Pero ya sabes la historia, te la conté, no en detalle, pero lo hice.- le hizo saber Kidou, sin embargo Haruna volvió a colocar esa expresión otra vez, con el ceño fruncido, incapaz de comprender. Al ver que Haruna no le hablaba, decidió proceder.- Se que es sorprendente, incluso yo no lo creí, pero me dij-
- Esa persona no es Kazemaru, hermano.- indicó Haruna, como siempre retando a su hermano con la mirada.- Kazemaru murió en el accidente, tu lo dijiste.- el de lentes estaba sorprendido por lo directa que era Haruna, carraspeo y contestó.
- Se lo que dije y me equivoque ¿Qué ocurre, Haruna?- Kidou se notaba confundido, no comprendía la actitud de su hermana, así que siguió hablando, tratando de tranquilizarla.- Escucha, no hay razón para dudar, sus padres hicieron los trámites, incluso le tomaron análisis de sangre.- eso llamó la atención de Haruna. Ante el cambio de expresión de su hermana, comenzó a explicarle con mayor detalle.- Como también estaba inseguro al respecto, llamé unos contactos para acceder a esos resultados y verlo con mis propios ojos... y coincidían, es Kazemaru.- declaró finalmente, sin embargo Haruna no se veía convencida.- Quizás debas hablar con él, es difícil comprender todo, es verdad. En la parrillada estarás con él y los demás.
- Si, tienes razón. Quizás solo... estoy cansada, lo siento.- que buena excusa estaba dando, pero su expresión no decía lo mismo. Justo después, Endou volvía alegre, había recuperado su teléfono, lo había dejado en la sala de espera y una amable enfermera lo dejó en la recepción. Apenas llegar, retomo la conversación con Haruna alegre, Kidou no participó en la conversación, solo medito las palabras de su hermana y las suyas propias.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
El bonito paseo al cual le había llevado su madre, había sido esplendoroso, tomaron fotografías de la playa, juntos. Eichirou y Nirai, su padre y hermano respectivamente, se habían reunido con ellos después. Aquel paseo, era algo que hacían en familia una vez al mes, tradición que la volvieron a repetir cuando Nirai llegó a sus vidas.
Estar en la playa era relajante, le trajo recuerdos de esa casa en la isla Liocott, aquella donde vivía, donde se ocultaba, ya que su pequeño y humilde hogar, estaba cerca de una. Le contó a su madre aquello, y ella se veía entusiasmada, mientras caminaban en la playa, y Nirai corría bajo la supervisión del moreno.
La verdad había sido un lindo paseo, tranquilo y relajante. Se marcharon antes de que se hiciera más tarde, pero su hijo mayor tenía otros planes.
- ¿Por qué quieres ir allí?- su madre ahora estaba en el copiloto, ya que su padre estaba manejando. Veía el teléfono de su hijo, donde tenía anotada una dirección.
- Hay un amigo allí.- la mujer le miró algo confundida ¿un amigo? ¿quien? Su hijo no le respondió, pero tampoco es como si ella hubiera hecho esa pregunta en voz alta.- Hable con el detective Rowan-san, y le pedí de favor que buscará a un amigo, y lo encontró allí.
- Entiendo... pero...
- Solo será algo corto, quiero ver que este bien solamente y comprender porque los demás no me lo dijeron.- su madre notó la preocupación y tristeza en su mirada, y finalmente accedió.
Llegaron, su padre se estaciono y él bajó, dijo que se podían ir, que él podía tomar un autobús después. Pero sus padres decidieron esperarlo. Nirai ahora dormía en su asiento, así que estaba bien esperar. Asintió y corrió, justamente a la entrada de un centro psiquiátrico.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Nadie sabía, ni siquiera él mismo, las consecuencias que traería aquella inesperada visita, pensaba dejarla como secreto, no quería molestar a nadie, tampoco quería acusar a nadie de porque no le habían dicho la verdad. Simplemente iba a fingir que esa visita no ocurrió, pero estaba equivocado.
- ¡¿Por qué fuiste a ver a Hiroto?!
Ese día estaba en el rairaiken, conversando con Fudou, Sakuma y, obviamente, Tobitaka, cuando Midorikawa llegó bruscamente, sin saludar, golpeando con su palma la mesa que ocupaban.
Él, Fudou y Sakuma, que estaban en esa mesa, le observaron sorprendidos.
- ¿Qué?- dejó escapar Fudou, el peliturquesa se removió en su asiento incómodo.
- Yo...- comenzó a hablar con suavidad, llamando la atención de todos y de un Midorikawa muy furioso.- Yo... solo quería entender porque estaba allí.
- ¡¿Cómo te enteraste?!
- Midorikawa, deberías bajar la voz.- le pidió Sakuma, Kazemaru le hizo una seña al del parche para que no dijera nada, de todas formas, Midorikawa ignoró a Sakuma.
- Le pedí a un detective ese favor.
- ¿Acaso no confías en nosotros?
- Yo escuche rumores, y no quería...- se notaba nervioso.- No quería ser molesto, si no me querían decir la información, no quería insistir. Lo siento, de verdad lo lamento.- con una expresión de arrepentimiento observó a Midorikawa.- Solo quería compre-
- ¡Simplemente debes alejarte de ese tema!- interrumpió con brusquedad Midorikawa, se notaba muy nervioso, incluso su quijada temblaba.- ¡No tienes ningún derecho!
- ¡Oye! - Fudou fue quien se levantó de su asiento esta vez.
- Espera Fudou, no hables por favor.- Kazemaru tiró de su sudadera para que se volviera a sentar y este lo hizo a regañadientes.- Yo fui quien cometió el error, debí pensar que a alguien le molestaría, solo debí quedarme quieto y confiar en sus palabras. Perdón.
- Creo que es nuestra culpa.- Sakuma hablo.- Nunca quisimos entrar en detalle, porque es un tema que prometimos no tocar, pero debimos contarte lo mínimo para que te quedarás tranquilo.
Tobitaka se acercó, puso una mano sobre el hombro de Midorikawa, que aún temblaba de ira, frustración, vergüenza, quizás incluso de miedo. Seiya le regaló una mirada tranquilizadora, pero Ryuuji no estaba muy tranquilo.
- Yo no quería ofenderte. Si hay algo que pueda hacer para que me perdones, haré lo que sea.- Kazemaru ahora se dirigió al peliverde, implorando por su perdón.- Mido-
Pero no pudo ni terminar de decir su nombre, cuando el peliverde salió del local, completamente molesto, para sorpresa de Tobitaka y los presentes. Kazemaru se levantó para seguirlo, pero Sakuma lo detuvo, negó con la cabeza.
- Quédate con Fudou, yo hablaré con Midorikawa, no te preocupes.- se despidió de los tres y se marchó rápidamente para tratar de alcanzarlo. Kazemaru se volvió a sentar, muy culpable y sin apetito, ante la mirada preocupada de Fudou y Tobitaka.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
- No te ves muy feliz.- el pelilargo se encontraba en el sofá de la sala de Fudou, abrazando uno de los almohadones.
Luego de terminada su reunión con Tobitaka, se auto invito al departamento de Akio, quien no le negó aquello. La razón, es que no quería que sus padres vieran lo desanimado que estaba.
- ¿Estoy siendo una molestia?
- ¿Qué? Claro que no, puedes quedarte a dormir si quieres.
- No me refiero a eso.- sonrió el de largos cabellos ante la invitación de Fudou, es que él no pensaba quedarse a dormir, solo quería relajarse y tranquilizarse, para no preocupar a sus padres ni a Nirai, cuando regresara.- Quizás he hecho muchos cambios en sus vidas al regresar. No solo me refiero a ustedes, si no a mis padres.- sonrió con cierta tristeza.- Ellos rehicieron su vida y tienen un maravilloso hijo ahora, ya no hay espacio para mí allí. Lo supe incluso desde antes de llegar aquí.
- No digas eso.- le pidió Fudou, no estaba muy acostumbrado a animar a las personas, se le daba fatal. Así que solo se sentó a su lado.- Ellos te quieren.
- De eso no tengo duda, pero no cambia el hecho de que ya no hay lugar para mí allí.
- Bueno, siempre tendrás lugar... aquí...- logró articular Fudou, su invitado le dedicó una mirada incrédula.
- ¿Disculpa?- sonrió el otro, un poco divertido. Fudou desvió la mirada, carraspeo avergonzado.
- Me refiero con nosotros, tus amigos.- el peliturquesa sonrió un poco. .
- Gracias por animarme, yo solo quiero ver que todos estén bien. Se que algunos no están ya con nosotros, eso lo supe por las noticias.- Fudou solo le observo.- Así que, sé que cosas no debo preguntar, pero... con lo de Hiroto...
- No te culpo, aunque debiste ser más sigiloso.
- Lo fui, ni siquiera hable con él, solo lo ví de lejos, lo juro.- dejó escapar un suspiro.- Estoy tan arrepentido.- hundió la cara en la almohada, Fudou solo palmeo su espalda con suavidad.
- No hay manera de cambiar eso. Lo hecho, hecho está.- se quedaron un momento en silencio, hasta que finalmente, su invitado levantó su rostro.
- Gracias por escucharme y dejarme refugiar aquí, pero será mejor que ya me vaya.
- ¿Estás seguro?
- Sí, estoy mejor, haré mi mejor esfuerzo para disculparme con Midorikawa.- ya más animado, abandonó el departamento de Fudou. Se despidieron, prometiéndose verse en la parrillada esta vez.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
La parrillada ocurrió sin pena ni gloria, por un lado Midorikawa no se había presentado, cosa que solo trajo preocupación al peliturquesa. Nirai, su pequeño hermano, había ido al hospital, así que tampoco disfruto mucho de todo, pero sus amigos intentaron animarlo.
- Ya podrás hablar de nuevo con Midorikawa.
- Lo de Nirai no es grave.
- Disfruta de la parrillada.
Si, era cierto. En alguna próxima ocasión podía hablar con Ryuuji. Y es verdad, lo de Nirai no era grave, lo dejo en el hospital con sus padres en la mañana, y el pequeño estaba tranquilo en la cama con un doctor a su lado revisándolo. Claro que él se había asustado cuando le vio caer de la escalera, gritó por su madre y padre, quienes vinieron rápidamente, solo para encontrarse al mayor en el piso sosteniendo a un inconsciente Nirai al final de las escaleras.
Literalmente volaron hacia el hospital, Nirai se mantuvo inconsciente hasta que estuvo con el doctor, y la verdad es que despertó normal, obviamente confundido del lugar donde estaba, pero luego de saber que estaba en el hospital, se quedó tranquilo. Además sus padres y hermano estaban a su lado, así que no se alteró. Estaba muy tranquilo, lo suficiente para un niño de su edad.
El doctor no veía nada anormal a primera vista, además de los hematomas, pero sugirió un examen, conversó con los padres de Nirai, mientras él vigilaba al pequeño, que preguntaba por cada cosa que había en la habitación o preguntando con temor si le iban a inyectar algo. La verdad es que Nirai tenía más miedo de una futura inyección, que de la caída que había tenido en la escalera. Pasó un rato, antes que sus padres volvieran, Nirai estaba acostado en ese momento, dijo que estaba aburrido, que no quería que le 'pincharan' y que quería volver a casa. Sus padres solo sonrieron ante eso, aliviados de verlo bien.
Eso nos lleva a la parrillada, es que tanto su madre como su padre, le insistieron en que fuera, lo de Nirai tomaría tiempo, por el examen que decidieron hacerle. Ante tanto ruego de sus padres, decidió ir, y su madre le prometió que le llamaría para decirle como saldría todo. Con eso en mente, trato de disfrutar la parrillada. fue una buena forma de distraerse, aunque estaba pendiente de su teléfono.
Conversó con Haruna, quien estaba obsesionada con el pasado, incluso Tsunami se unió a esa conversación haciendo todo más interesante, conectando anécdotas, la mayoría de surf. Cuando ya todo iba terminando, comenzaron a irse, Haruna lo hizo temprano, Tsunami después, ya que debía abordar un vuelo a su ciudad esa noche.
La verdad es que todo había terminado bien y animado, incluso Nirai apareció al terminar, se veía contento y saludable. Sólo la ausencia de Midorikawa le afectó un poco más, eso y también que terminó en el hospital por una cortada en su mano para coronar el día.
Así que allí estaba, con un enfermero que se encargaba de aquel corte. Su padre y madre estaban allí también, cuando hace solo unas horas ya habían estado en el hospital, pero con Nirai. Tenían unos hijos muy traviesos o eso platicaban con Fudou y Endou, quienes estaban presentes también.
- Yo no diría que traviesos.
- Fudou...- el pelilargo llamó la atención del castaño enseguida.- Solo fue un corte, debo tener cuidado donde pongo la mano en los bancos del parque.- Fudou dejó escapar un suspiro, Endou solo sonrió.
Al final, recibió tratamiento por si estaba infectada la herida, y unas puntadas. Con la mano vendada salieron del hospital, se detuvieron justo en la entrada para intercambiar unas últimas palabras antes de despedirse.
- ¿No te duele? - pregunto Endou preocupado.
- Te quedará una cicatriz.- le hizo saber Fudou.
- No importa, una cicatriz mas no me hace daño, y no, no me duele, Endou. Gracias por preocuparte.- les sonrió.- A ambos..
- ¿Estás seguro que no quieres decirle nada al enano?- preguntó finalmente Akio, el aludido negó con la cabeza.
- Y espero que ustedes tampoco lo juzguen.- le pidió a ambos, Fudou suspiro.
- Está bien, puedo hacer eso. Pero quiero saber que ocurrió allí.
- También se me hace extraño.- agregó Endou.- Ichi-kun no es un chico agresivo, es muy gentil y amable.
- Solo conversábamos y supongo que toque un tema que no le gusto.
- Pero no es justificación para que haga eso.- replicó Fudou.
- Lo sé, solo dejemoslo así.
- ¿De qué hablaban?- preguntó Endou, el peliturquesa sólo sonrió.
- No puedo decirlo, es un secreto.-
- ¿eeeeeeeh? Ahora tengo más curiosidad.- Endou parecía un niño pequeño.
- No puedo creer que le guardes un secreto.- Akio se veía algo molesto.
- Fudou, cuando crezcas, te diré de lo que hablamos.- Endou ahogó su risa con su mano al escuchar esa respuesta.
- ¿eh? ¡eeeeeeh! ¡Oi!- respiro hondo y se tranquilizó.- Bien, me lo merezco, no insistiré, su majestad.
- Así me gusta.- sonrió el peliturquesa.- Bueno será mejor que me vaya.- volteo a ver a sus padres en el carro, quienes ya estaban acomodando a Nirai en el asiento trasero.
- El torneo ya va a terminar.- le recordó Endou.- Espero que lo veas.
- No me lo perderé por nada del mundo, quiero ver cuando tu equipo gane, Endou.- le observó con orgullo. Mamoru se sonrojo un poco, Fudou solo puso los ojos en blanco.
Despidiéndose comenzó alejarse de los dos muchachos, quienes solo le observaron en silencio. Se quedaron allí un momento más, viendo como el auto, donde iba su amigo, se alejaba. Fue en ese momento, en que Endou sacó su teléfono y envió un mensaje.
- Ya está.- exclamó Endou, alzando su teléfono como si hubiera ganado algo.
- ¿Qué hiciste?- preguntó Fudou al verlo contento.
- Le envíe un mensaje a Ichi-kun. Le dije que no estaba molesto con él, y que tu tampoco lo estás.- Endou sonrió, su típica sonrisa se dibujó en su rostro. Fudou dejó escapar un suspiro y comenzó a caminar.- No seas orgulloso, se que no lo estas.- Endou lo siguió.
- Admito que exagere, solo es que me asuste y ya.- le aclaro Fudou.- No imaginé que él fuera hacer eso ¿entiendes?- había volteado a verlo, Endou asintió, él también estaba sorprendido. Mamoru, había apreciado la escena desde lejos, incrédulo ante lo que habían captado sus ojos. Al principio pensó que solo fue un golpe, pero nunca imaginó que tuviera un arma, cosa que en su mente aquello no encajaba, pero de todas formas no iba a quedarse allí esperando una explicación, cuando el otro estaba sangrando sin detenerse.
- Hablemos con él pronto.- sugirió el de la banda naranja, prosiguiendo su camino. Fudou no respondió, pero era obvio que debían de tener una conversación con él.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
El torneo pronto terminaría y el seguía en cama, dejó escapar un suspiro, mientras observaba el cielo a través de su ventana. Sus pupilas color castaño se vieron reflejados en el cristal por unos segundos, hasta que volvió a cerrar los ojos, y colocó nuevamente su espalda contra su cama, acomodándose y cubriéndose con las mantas. Otro suspiro escapó de sus labios, se sentía tan cansado, no como ayer, pero su fiebre no se le quitaba.
Unos pasos se aproximaron a él, pudo verlo cuando estuvo al lado de su cama; de cabellos azules oscuros como la noche, con una mirada severa, pero expresión joven, con un delantal azul pastel y una bandeja con comida.- La medicina que te dí, quita todo rápido, pero toma su tiempo, según la severidad del resfriado.
El más joven gruño un poco, quería recuperarse pronto y las palabras de Hideki no funcionaban para nada, se sentía pésimo y eso era decir poco. Estornudo y Hideki le paso una caja de pañuelos.- Gracias...-
- Ichiro...- llamó él. Quería preguntarle si estaba bien, pero no sobre su salud, si no sobre lo que le había pasado. Habían discutido temprano el asunto sobre el "accidente", y pudo sentir que el pequeño estaba alterado, preocupado, sumamente nervioso. Le había dado un calmante, para que durmiera, pero sabía que tendrían que discutir lo sucedido con más detalle luego.
Hideki ya no quería tocar el tema. No quería alterarlo, a pesar de que le explicó que había sido una trampa, no parecía que sus palabras le tranquilizaran.
- ¿Qué pasa?- preguntó Kazemaru, al notar que Hideki se había quedado en silencio. El adulto sólo le observó un momento.
- ¡...Creo que le eche mucha sal a la sopa!- comentó repentinamente con una sonrisa nerviosa, observando la bandeja donde estaba el tazón de sopa caliente y un vaso con agua.- Quizás deba hacer otra, ahora que lo pienso.
- Esta bien para mí.- Kazemaru le miraba tranquilo.- Estás ocupado, haciendo todo... eso.- refiriéndose a arreglar el dispositivo para viajar en el tiempo.- Y dijiste que ya estabas apunto de conseguirlo.
- eh, s-si.- se quedó en silencio un momento. Bueno, lo de la sopa era mentira, para distraer a Ichirouta, aún lo veía pálido, y claro estaba preocupado. Ichirouta decía que exageraba, que se sentía mucho mejor que ayer, lo único que quería, era sentirse completamente mejor antes de que fuera el final del torneo, porque no pensaba perdérselo.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
- ¡Creo que debieron manejar mejor la situación!- ese era Midorikawa algo alterado. Estaba en una reunión con Sakuma, Kidou, Endou y Fudou, justamente en Teikoku. Reunión técnica para el último partido que estaba a un día de realizarse. Ya habían terminado y había salido el tema de la parrillada y Midorikawa enseguida se puso a la defensiva, al escuchar que ocurrió con ichi-chan y Kazemaru.
- Pe-pero le mandamos un mensaje, le dijimos que no estábamos enojados con él.- fue la nerviosa respuesta de Endou.
- ¿Y que les respondió?
- No ha respondido.- esta vez fue Fudou quien contestó, se veía algo molesto por tocar el tema.
- ¿y?- insistió Midorikawa, pero al no recibir respuesta de ninguno de los dos, solo frunció el ceño.
- Yo creo que manejaron la situación bien.- ese fue Sakuma, la cara de Midorikawa fue de incredulidad.- Yo no hubiese podido tratarlo, quiero decir... atendieron al herido, como se debe hacer, no podían quedarse a conversar y regañarlo por lo que hizo, cuando había alguien herido.
- Yo no creo que Ichi-chan haya hecho aquello. Debe haber un error, quizás fue un accidente.- Midorikawa lo estaba defendiendo.
- Escucha Midorikawa.- Sakuma hablaba calmado.- Yo tampoco lo creía.- al peliverde no le gusto esa oración en pasado.- De todas formas, los chicos actuaron bien, no perfectamente, quizás hubieran llevado al pequeño Kazemiya con ellos y no dejarlo solo.- observó a Endou y a Fudou, el primero solo sonrió nervioso, el otro solo desvió la mirada.- Pero también entiendo que pudieron quedar pasmados por la escena, y actuaron rápido.
- Midorikawa hablaremos con él, en cuanto podamos.- dijo Endou, esperaba pronto, pero el torneo estaba a la vuelta de la esquina y tenían mucho que hacer.- Y aclararemos las cosas, así que- ... ¿A dónde vas?- preguntó alarmado el de banda naranja, al verlo recoger sus archivos y meterlo en su bolso con rapidez.
- La reunión terminó ¿no?- pregunto a todos, pero solo Sakuma asintió.- Entonces no tengo nada que conversar con ustedes.- dicho esto, caminó hacia la salida de la habitación, cerrándose la puerta tras él, y dejando un silencio entre los presentes. Nadie esperaba que Midorikawa saliera tan abruptamente de la habitación. .
Fue Akio quien rompió el extraño silencio que se formó en la sala.- Desde lo que ocurrió con Hiroto está así.- comentó.- Solo está en contra de Kazemaru, por eso.
- No digas eso, Fudou.- Sakuma le regaño un poco.
- Recuerda que fue el más emocionado cuando Kazemaru regreso, no lo olvides.- puntualizó él. Nadie comento aquello. Es verdad que ellos dos no habían podido hacer las paces, Midorikawa estaba aún muy molesto, por lo que no se había presentado a la parrillada o acercarse siquiera a hablar con Kazemaru. De alguna manera, si estaba siendo caprichoso, pero tampoco podían culpar a Ryuuji.
- ¿No dirás algo Kidou?- esta vez fue Endou quien pregunto, ya que el de lentes se había mantenido en silencio todo ese momento, solo observando la situación.
- ¿Sobre qué? La reunión terminó y quedaron los objetivos claros y planificados.- parecía que el antiguo Kidou, aquel que se había distanciado de ellos, había vuelto. Se levantó y observó a los presentes con calma.- Siento lo que pasó, pero teniendo el último partido pisandonos los talones, no podemos preocuparnos por esas cosas. Por ahora, alegrémonos que Kazemaru esta bien y... luego nos preocupamos de la verdad.- Kidou dudo un poco.- Lamentablemente tengo otros negocios ahora.
- Si, nosotros debemos supervisar el entrenamiento.- fue lo que dijo Endou, Fudou solo asintió, al igual que Sakuma. El de la banda naranja, solo observó su teléfono una vez más, aunque no había sonado durante la reunión, pero tenía la esperanza de que quizás el pequeño Ichi le hubiese contestado, pero no tenía ningún mensaje, quizás estaba molesto con ellos.
Para Akio las acciones de Endou no pasaron desapercibidas, notó como el rostro de su amigo pasaba a la preocupación y desilusión. Entendía la razón, porque sus propios manos, ocultas en su chaqueta, apretaban con fuerza su propio teléfono. Al final se levantó, olvidando el tema, y le dijo a los demás que era mejor partir, mientras Kidou ya se había adelantado.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Hideki estaba en el comedor, aunque ya más que comedor, parecía el taller mecánico de alguien, estaba bastante desordenado. Hace solo unos días era solo la mesa, pero ahora habían unas piezas en el suelo, cables, herramientas, como alicates, tijeras, una caja con cosas metálicas, etc.
- Si esto va aquí... entonces.- decía mirando a través de una gran lupa, mientras conectaba ciertos circuitos pequeños, por lo que lo hacía con cuidado y lento. Justo en ese momento, alguien llamó a la puerta, provocando que Hideki se desconcentrara, salto una pequeña chispa que le provocó un leve susto, maldijo internamente. No sabía quién había llamado a su puerta, pero ¿tenía que ser precisamente ahora? Dejó escapar un suspiro, trato de relajarse, y no enojarse. Esperaba que no fuera nada importante, quizás alguien perdido, el cartero, aunque no recordaba haber pedido algo. Observó por la ventana lateral, y apenas reconoció al chico, volvió a alejarse sorprendido.
Corrió de vuelta al comedor, recogió todo lo que estaba en el suelo con rapidez y lo lanzó hacia la mesa, con cuidado de no lanzar nada sobre las piezas que si le servían. Luego observó por todas partes, como buscando algo, fue a la cocina, y no tardó en regresar de ella, corrió escaleras arriba, a su habitación. Ichirouta aún en cama, se levantó y se asomó al pasillo, le preguntó que pasaba, porque hacía tanto escándalo, lo único que pudo responder Hideki, mientras llevaba un enorme mantel en sus brazos fue: ¡Visita! ¡Visita! Solo eso bastó, para que el pequeño Kazemaru, entrará de vuelta a su cuarto y buscará su collar, se lo había quitado para descansar.
Hideki lanzó el dichoso mantel sobre la mesa, "ocultando" el desorden. Si bien es cierto, que quizás su visita no reconocería lo que estaba haciendo, no quería arriesgarse. Enseguida corrió hacia la puerta y justamente la abrió cuando iban a tocar de nuevo.
- Ho-hola, Kazemiya-san, quizás no me recuerda, soy Midorikawa Ryuuji.- fue el saludo y presentación que le hizo el peliverde. Hideki parpadeo un par de veces, claro que lo conocía y bastante bien, aunque era verdad que no se habían visto cara a cara desde hace un buen tiempo.
- Claro que me acuerdo de tí, Ichiro siempre habla de tí.- mintió Hideki en parte, porque si a veces lo mencionaban, pero era por razones de la misión. Midorikawa le sonrió, estaba sorprendido por aquello.
- Perdón por venir sin avisar, pero ¿podría hablar con su hijo?- preguntó él.- Por favor.- Hideki sabía que iba a preguntar por Ichirouta, era obvio. Pero se preguntó si era bueno que lo viera ahora.- ¿pasa algo?- Ryuuji volvió a preguntar, ya que el mayor seguía en silencio.
- eh, bueno...
- ¿le ocurrió algo malo?
- No, no, no...- negó Hideki, la verdad es que no sabía si Midorikawa estaba enterado de lo sucedido, supuso que sí, pero ¿vendría aquí a pedir explicaciones? ¿venía a acusarlo? Aunque dudaba aquello último, Midorikawa no parecía haber venido en ese plan, le daba esa sensación.- Solo esta un poco enfermo ¿seguro que quieres verlo?
- ¿enfermo?- preguntó extrañado, pero continuo.- No es problema, no me resfrió con facilidad.- le comentó con confianza.- No demorare mucho, lo prometo.
- Esta bien, una visita le vendrá bien después de todo.- le dejo pasar.
- ¿sus amigos no han venido?- preguntó una vez dentro.
- oh sí, vinieron para dejarle sus tareas.
Nuevamente la expresión de confusión sobre el rostro de Midorikawa se hizo presente.- ¿tareas? ¿no ha asistido a clases?
- eh... ah, no. Como dije ha estado enfermo.
- ¿toda esta semana?- volvió a preguntar Midorikawa, muy preocupado.
- eh... comenzó hace algunos días.
- Entiendo.- el de cabellos verdes no pregunto más, y Hideki veía con algo de nervios la situación, Midorikawa hacía muchas preguntas, aunque él también había hablado demás.
- Sígueme, es por aquí.- le indico el adulto, Midorikawa asintió y no pudo evitar ver el cuarto de al lado, el comedor, dado que la entrada a esa habitación era abierta. Le pareció extraño ver el mantel ocultando cosas, podía notarlo por las siluetas.- eh si, perdona el desorden, no esperaba visitas.- fue lo que le dijo, al ver que el chico había notado aquel detalle.
- No tiene que pedir perdón, es mi culpa por no avisar que vendría, lo interrumpí al parecer.
- ¿eh? N-no, para nada.- respondió el peliazulado, enseguida se apresuró para que Midorikawa lo hiciera, apenas estuvo frente a la puerta de la habitación de Ichirouta, tocó.- Hijo, tienes visita.- le dijo sin abrir la puerta, luego se dirigió a Midorikawa.- Los dejo solos, vo-voy a traerles algo para beber.
Cuando Hideki se marchó escaleras abajo, Midorikawa tocó una vez más y cuando escucho un suave "adelante" de parte del chico, abrió la puerta y entró. Apenas entrar, vio al más joven dentro de la cama, pero sentado.
- Midori... Midorikawa...san...- dejó escapar sorprendido, la verdad es que pensaba que eran Kiyoshi, Taiki o Sameshima, no esperaba la visita de Midorikawa o ninguno de ellos, sobre todo desde lo que pasó. Aunque tampoco esperaba que Midorikawa, dejará sus cosas caer al piso, luego se acercará hacia él con pasos decididos, lo tomará de su rostro y luego pellizcara sus mejillas, para sonreírle
- Ichi-chan, tienes que decirme her-ma-no.- fueron las palabras de Midorikawa, cosa que el menor solo pudo disculparse como pudo, había olvidado completamente aquello, aunque también había pensado que Midorikawa estaba enojado con él, debido a lo ocurrido. Cuando finalmente lo soltó, este llevo sus manos a su rostro, esperando que Midorikawa no lo hubiera deformado, aunque claro exageraba.
Enseguida le dejó un lado en su cama para que se sentará, y este lo hizo, para poder conversar con él. Ichirouta lo sabía muy bien, seguramente Midorikawa le preguntaría por lo que pasó, pero la verdad es que no sabía que decir exactamente. Estaba alegre de verlo, porque el hecho de estuviera aquí, y le pidiera que lo siguiera llamando hermano, le decía que Midorikawa no estaba enojado con él. Por otro parte, le hubiese gustado que Hideki no lo hubiese dejado subir.
- Tu padre me dijo que estabas enfermo y has faltado a clases ¿estás bien?- pregunta que sacó de sus cavilaciones al menor.
- eh, s-sí. Bueno... aún no me recupero del todo.- dudo, estaba ansioso con la presencia de Midorikawa.
- Me alegra haber venido entonces, te noto pálido y la verdad estaba preocupado.- le indicó.- Pero seguro te recuperarás pronto, después de todo es un pequeño resfriado.
- Sí, así es.
- Yo he tenido una semana muy ocupada, lamento no haberte llamado tan seguido, después de la última vez.
- Esta bien, entiendo que estés ocupado... hermano.- agregó por último, antes de olvidarlo otra vez.
- Se supone que has estado enfermo desde que te invite al rairaiken ¿no?
- ¿eh?
- ¿has faltado toda la semana a clases?
- N-no... digo... De-después me recuperé y fui a clases normalmente, pero creo que decaí.- Midorikawa le miró con severidad, mientras Ichirouta solo podía esperar a que le creyera.
- Escucha, hay una razón por la que vine.- le miró con cierta tristeza. Lo sabía, él sabía que Midorikawa iba a tocar el tema, no le sorprendía, pero no estaba listo ¿Qué le iba a decir? ¿Cómo se lo iba a tomar? Estaba seguro que él no daño a esa persona, pero tampoco comprendía como lo había hecho. Hideki había dicho que era un truco de él, pero ¿le podría decir lo mismo a Midorikawa? ¿Podría culpar al otro solo en base a suposiciones? Si Hideki lo dejó entrar, seguro no había nada malo en decirle eso.- Pero no sé si debamos hablarlo.- volvió a decirle el peliverde, sacando al menor de sus vacilaciones.- Estás enfermo y necesitas descansar, no me esperaba encontrarte resfriado y prefiero que te recupere-
- Espera... yo es que... de verdad yo...- le interrumpió con desesperación, no supo porque, quizás porque quería hablar con alguno de sus amigos. Midorikawa le estaba creyendo, lo apoyaba, y no quería que se fuera, pero también temía decirle algo estúpido y que Ryuuji no le creyera. Por eso no sabía exactamente que decir, así que solo se quedo en silencio, mirando las mantas que cubrían sus piernas, sintiéndose muy frustrado. Fue una mano, cálida y grande, sobre su cabeza lo que le sorprendió.
- No te preocupes, siempre serás mi hermano menor, pase lo que pase.- esas fueron las dulces palabras de Ryuuji, que sorprendieron al pequeño Ichirouta. Levantó su mirada, solo para verlo y Midorikawa notó, como los ojos del contrario, tintineaban a punto de llorar, seguro por las palabras que Ryuuji le dedicaba, así como también por la tibia caricia que le regalaba sobre sus cortos cabellos turquesas. Tan suave y tan delicado con él.
El mayor notó el rostro rojo del pequeño, y le alcanzó la caja de pañuelos que había visto.
- Lo-lo siento...- dijo él, recibiendo la caja y sacando un pañuelo, que uso para limpiar su rostro. Ryuuji dejó escapar un corta y leve carcajada, preguntándose por qué se estaba disculpando. No dijo nada y espero que el otro se tranquilizará.
Minutos después apareció Hideki, que le trajo algo para beber a Midorikawa y a Kazemaru, así como unas galletas, que dejó en la mesita de noche de su 'hijo'. No intercambio muchas palabras, solo les dijo que estaría abajo por si necesitaban algo, y luego se fue, dedicándole una mirada de ánimo para Kazemaru.
- Que ricas las galletas.- comentó Midorikawa, mientras comía un poco de ellas, el más joven solo le miraba sonriente ya más tranquilo.- ¿Por qué no comes? No creo que te hagan mal.- Ichirouta solo tenía su vaso de jugo en sus manos.
- eh, no tengo mucho apetito, comí hace poco también.
- Entiendo.- el peliverde cogió otra galleta más, antes de detenerse.- La verdad es que vine para confirmar algo.- Ichirouta le prestó atención enseguida ¿Qué vendría a confirmar? ¿Quería que le hablará de eso todavía?- Endou me dijo que te envió un mensaje.- la solo mención de Mamoru le sorprendió.- Y quería saber si mentía o no.- a Kazemaru le pareció extraño el hecho de que Midorikawa desconfiara tanto ¿se habrían peleado?
- La verdad es que...- Kazemaru rasco su cabeza, se veía algo culpable.
- ¿Qué? ¿No lo hizo, verdad? Sabía que me estaba mintiendo... esos dos...-
Mientras Midorikawa insultaba a sus dos amigos, diciendo que los regañaría apenas se encontrará con ellos, Kazemaru estaba más ocupado en sacar algo de debajo de su almohada: su teléfono.
- Lo que pasa es que mi teléfono se daño.- le dijo algo avergonzado.- Así que no he recibido ningún mensaje.- comentó con algo de pena. Midorikawa tomó el teléfono, lo intento prender, pero no funciono.
- ¿lo intentaste cargar?- ante su pregunta el muchacho asintió. Su teléfono había muerto.- Que mal, tendré que decirle a Endou que me deje ver su teléfono para saber si de verdad te envió ese mensaje.- parecía algo molesto ante la idea.
- ¿Ocurrió algo?- la pregunta de Ichirouta sacó de su molestia a Midorikawa.
- Nada, supongo que yo soy el exagerado.- el peliverde dejó escapar un suspiro.
- ¿Están peleados?- no pudo evitar preocuparse, se supone que todos estaban bien ahora, no le gustaba lo que estaba pasando. La últimas vez que supo sobre todos, se estaban llevando muy bien, incluso Kidou estaba de vuelta.
- No, no, no es grave. Ya todo se arreglará.- le sonrió con confianza su "hermano mayor". Kazemaru no estaba muy convencido al respecto, pero trato de sonreírle y pensar de manera positiva.
Luego de eso Midorikawa le comentó sobre que estaba trabajando y que posiblemente viajaría al extranjero, Kazemaru estaba sorprendido por eso, también le miró con ojos de orgullo, que Ryuuji notó. Aunque mencionó que aún lo estaba pensando, pero la idea ahora le parecía atractiva.
Comenzaron a contarse anécdotas, Kazemaru no tardó en contarle su viaje al parque de diversiones, y como Kiyoshi y Masaru había sufrido las consecuencias de los mareos, los dos rieron por eso. Incluso Midorikawa, le dijo que para la próxima, le avisaran porque también quería ir, hace mucho que no iba a un parque, y Kazemaru solo le prometió que lo recordaría.
Pero ¿Habría una próxima vez? Se preguntó el menor en ese momento, esperando que Midorikawa no notará su rostro de preocupación, que intentaba ocultar con una sonrisa.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Ese día por la tarde, todos observaban los acontecimientos del último partido del torneo. Algunos en las gradas observaban con seriedad y preocupación cada pase, movimiento o estrategia que se hacía. Otros lo hacían desde sus casas, como Haruna o Kazemiya junto con su "padre".
Ichirouta ya estaba mejor de su resfrió, no totalmente recuperado pero mejor, al menos el color en su rostro había vuelto. Aunque su preocupación estaba en porque la medicina, que Hideki había traído, no fuera tan efectiva. Según Hideki, no creía que fuera bueno abusar de ella, así que le dio una dosis pequeña, aún estaba creciendo y podría afectar negativamente si se automedicaba. Además, tampoco es que hubiera traído mucho y era mejor reservar y no gastar, por si se presentaba una emergencia. Comprendía aquello, pero hubiese preferido tomar más de ella y recuperarse pronto.
Ichirouta estaba con su pijama, en la sala de su hogar, viendo la televisión, con una taza de infusión caliente entre sus manos, aunque hubiese preferido ir al estadio y verlo allí. Hideki claro, no estaba muy interesado en ver el partido, se encontraba en su "mesa de trabajo", además seguro que su "hijo" le contaría el resultado.
Kazemaru estaba algo nervioso, aunque más relajado, debido a la conversación que había tenido con Midorikawa el día anterior. Aún así, estaba algo asustado, tendría que hablar con Fudou y Endou, y la verdad es que no sabía qué le dirían, o qué haría él cuando los viera. Estaba tan sumido en sus pensamientos, que no vio que el equipo de Endou tomaba la delantera en ese mismo instante, eso le hizo sonreír un poco, aliviado por aquello.
Si, a pesar de que estaban enojados, por decirlo de alguna manera, él quería que Endou triunfara y que los chicos que él entrenó, ganaran ese partido.
Y que todo volviera a ser feliz.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Horas después de que el partido terminara, los teléfonos no dejaban de sonar, las celebraciones continuaban, sobre todo la alegría. El anuncio del nuevo seitei y la finalización de las reglas del sector quinto, daban paso a una nueva para el fútbol.
- Senguuji...- Ishido lo llamaba, ya que este se había alejado de la cancha apenas terminado el partido, sintiéndose algo derrotado, pero comprendiendo de cierta forma, que sus objetivos no habían ido bien encaminados. Aún así, se sentía frustrado, claro que quería ganar y demostrar lo grande que era su visión, pero no llegó a tener éxito. De todas formas, había terminado allí, irse era la mejor opción, aunque el futuro fuera negro en ese momento.- ... ¡Espera!
Se detuvo, dejó escapar un suspiro y volteo a ver al chico.- ¿Qué ocurre ahora, Ishido? No, Gouenji.- Se corrigió él mismo.- Ya no soy tu jefe ¿acaso no lo sabes?- sonrió, con las manos en sus bolsillos.
- Es verdad, pero aún así te necesitamos y lo sabes.- le dijo Shuuya.
- ¿A qué te refieres?
- Sobre la charla que tuvimos, en la isla del dios eden.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Su padre condujo a toda velocidad, quizás incluso se saltó innumerables señales de transito, y tal vez se había ganado una multa por exceso de velocidad, pero bueno, era urgente que llegaran al hospital.
- Tienes que tranquilizarte, mi amor.- fue la voz de su madre, suave y gentil. Aunque apenas llegar pidió ayuda para bajar, su padre ni siquiera se estaciono, solo aparco rápido y ayudaron a su hija a subir a su silla de ruedas. Apenas estuvo en ella, comenzó a alejarse de su madre, mientras su padre buscaba un estacionamiento.
Haruna estaba desesperada, no quería una mala noticia, no ahora que ella estaba allí, despierta, viva, con ganas de seguir adelante. Sobre todo, porque lo último que le había dicho a su hermano, era que era muy molesto, no lo había dicho en serio claro está, pero en ese momento pensaba que si lo había hecho.
- ¡Fuyuka!- Haruna grito apenas ver a la peli violeta, más de alguna persona presente, volteo a ver a la muchacha en sillas de ruedas que gritaba.
- Haruna...- murmuró, dejó sus papeles sobre el recibidor, para correr hacia Haruna, quien parecía apunto de salirse de su silla de lo rápido que iba.- Tranquilízate, por favor...- le pidió ella, notó lo agitada que estaba, incluso tomó su pulso en su muñeca para asegurarse.- Respira por favor, respira.
- M-mi hermano... - pidió ella, agitada, temblando y muy asustada. Fuyuka sabía que venía buscándolo a él, pero debía calmarse primero.
No tardó mucho para que un doctor se acercará a preguntar si todo estaba bien, después de todo había hecho mucho escándalo. Fuyuka asintió, diciendo que solo estaba alterada, que viene a ver a alguien y que se encargaría.
- Escucha Haruna, necesito que respires ¿entiendes?- posó ambas manos sobre los delgados hombros de su amiga. No tardó en aparecer la madre de Haruna, para que se tranquilizara.
Una vez Haruna pudo relajarse, o por lo menos eso parecía, Fuyuka comenzó a contar lo que había ocurrido con Kidou.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Se podía notar el tenso silencio entre los presentes. Endou estaba de pie cerca del cartel de la salida de emergencia, con los brazos cruzados, la mirada cabizbaja y casi sombría. Fudou solo miraba por la ventana cercana, que daba una vista hacia al estacionamiento del hospital, una vista nada atractiva, pero tampoco estaba prestando mucha atención. Midorikawa había sido uno de los últimos en llegar, Tobitaka le puso al corriente con lo poco que sabía, el peliverde sólo le dijo que esperaría afuera. Cierto peliturquesa le había visto, si él también estaba allí, Midorikawa lo estaba evitando, no lo culpaba, de todas formas, no tenía cabeza para eso en ese momento. Tobitaka se había vuelto a sentar al lado de él, y allí se quedó. Sakuma no estaba presente, Haruna tampoco, ambos estaban con el doctor de Kidou.
Después unos minutos, Sakuma apareció sin Haruna allí. Los chicos enseguida levantaron sus miradas al verlo, esperando buenas noticias. El peliverde venía detrás de él, aunque a paso lento, con una mirada triste, Midorikawa lo sabía, él ya sabía que estaba pasando.
- Haruna y su familia están con Kidou, él bueno... - Sakuma respiro hondo antes de continuar.- Esta grave...- los chicos empalidecieron.
- ¿Qué tan grave?- la voz de Endou estaba cargada de angustia.
- Está en coma, conectado a un ventilador, no hay un... buen pronóstico.- pareció que todos los que estaban allí contuvieron el aliento en ese momento. Jirou agarro valor y siguió hablando.- Estará bajo monitoreo constante, y...- hizo una pausa, solo observo sus manos un momento, y continuo.- Y verán como evoluciona durante la noche.
Apenas terminó de hablar, Fudou camino, alejándose del grupo unos pasos, quedándose viendo la pared más cercana. Los que se habían levantado, como Tobitaka, volvieron a sentarse. Kazemaru se mantuvo de pie, como congelado, y Endou, el de la banda naranja solo apretó los puños con fuerza.
- Es mi culpa...- dejó escapar, soltó un gruñido de exasperación y golpeó con su puño la pared, todos los presentes se le quedaron viendo.- Debí haberle detenido...
- Endou...- intento llamar el pelilargo, pero Mamoru no lo escucho.
- ¡Debí detenerlo!- grito que seguro se escucho por todo el hospital, más de alguno de los presentes se había asustado por esa reacción.
- No es tu culpa.- Sakuma se acercó al castaño sin pensarlo mucho.- No podías hacer nada, nadie de aquí pudo haber hecho algo, fue un accidente, nos pudo pasar a cualquiera.
Endou volteo a verlo, se veía angustiado y culpable.- Pero pude insistir en que me acompañara, pero él...- poco a poco su voz se fue apagando, hasta quedar en silencio y sin fuerzas. Camino y se sentó en un sillón libre para relajarse, el peliturquesa fue hasta él, para brindarle su apoyo casi enseguida.
- ¿Ya atraparon a la persona que provocó el accidente?- preguntó Tobitaka, no sabía si hacer la pregunta, pero el ambiente estaba muy tenso. Seguramente pronto vendría a Haruna y lo mejor que podían hacer era estar con ella, compartir su preocupación, pero tampoco era necesario estar tan tensos y provocarle más malestar a ella o a la familia de Kidou.
Sakuma negó con la cabeza.- Sea quien sea, es un cobarde, y debe asumir lo que provocó.- Tobitaka asintió. claro que se haría justicia.
- Tenemos que ser fuertes.- animo Tobitaka a los demás repentinamente.- Después de todo, Kidou sigue luchando...- luego sonrió un poco.- Y no creo que se rinda tan fácilmente.- eso animo un poco a los demás, lo suficiente que hasta Fudou volteo a verlo, sorprendido por sus palabras, estaba claro que Seiya tenía un punto a su favor.
Endou se levantó de su asiento, se disculpó por su actitud de hace solos unos segundos, para luego voltear a ver al actual dueño del rairaiken.- Gracias Tobitaka, creo que solo tengo miedo de que... el pasado vuelva, pero no llegaré a ningún lado si sigo pensando así. Gracias.- dijo otra vez, Tobitaka solo sonrió.
Por ahora no podían ir a ver a Kidou, no estaban dejando entrar a nadie, con suerte Haruna pudo entrar y el padre de Yuuto. Pero estaba bien así, decidieron que era mejor esperar hasta mañana, aunque ninguno quiso moverse. Tobitaka lamentablemente debía irse, alguien debía estar en el local, además había dejado cosas sin hacer. Kazemaru también, su madre quería pasar cada momento con él y no les había avisado donde estaba, por lo que de seguro no sabían sobre lo de Kidou. De todas formas, no podían hacer mas que esperar, así que se fueron, y los chicos prometieron que le avisarían.
- ah, Tobitaka-san... ¿tienes un segundo?- Sakuma detuvo a Seiya antes que se fuera.
- Si, dime...- Sakuma observó a los lados y por sobre el hombro de Tobitaka, para ver si cierto chico de larga cabellera no estaba cerca.
- Acompáñame, por favor.- fue lo que le pidió al verificar que estaban solo ellos allí, a excepción claro de las enfermeras y los pacientes esperando su turno..
Tobitaka extrañado solo asintió, la mirada seria de Sakuma le decía que era algo muy importante. Pasaron de vuelta por la sala de espera donde estaban anteriormente, pero no entraron allí, siguieron caminando y entraron a una habitación que claramente decía 'bodega', le pareció extraño, pero Sakuma solo le indico que entrara.
Ya adentro, notó que no solo era él, sino que también Endou, Fudou y Midorikawa -quien había pensando que ya se había ido- estaban allí.
- Bueno.- Fudou cruzado de brazos y claramente molesto hablo.- Estamos todos aquí ¿no?- La habitación no era enorme, pero tampoco tan pequeña, el reducido espacio se debía a los casilleros, repisas llenos de utensilios de limpieza, delantales, un par de carritos de servicio, entre otras cosas que hacían el lugar muy apretado. Haciendo que los cinco, hombres adultos, estuvieran algo incómodos.
- Se que no es el mejor lugar.- se disculpó Sakuma.- Pero es lo único que Fuyuka me consiguió para hablar en privado.- Fudou iba hablar de nuevo, pero Sakuma lo interrumpió.- Lo sé, quizás debíamos ir a Teikoku y usar alguna sala con cómodos asientos para tu trasero, Fudou.
- ¡Oye!
- Ya tranquilos, deja que Sakuma se explique.- le pidió Endou.
Entonces Sakuma continuo.- Pero, este era el momento de hablar sin que nadie sospeche que estamos reunidos.
- ¿Sospechar?- pregunto Midorikawa.
- Es solo una teoría que tengo, quizás estoy sobre exagerando, pero extremar precauciones nunca está demás.- Jirou respiro hondo antes de continuar.- Se que debería esperar antes de hablar esto, pero es mejor ahora. Y si, es sobre Kidou.
Todos estaban extrañados por esa revelación ¿Que cosa debían hablar de Kidou? ¿No era suficiente con todo lo que le paso?
- No es algo malo.- agregó Sakuma.- Pero es algo que él me comentó hace unos días, y que se relaciona con lo que ocurrió hoy, o más bien quizás se relaciona...- dejó escapar un leve bufido de exasperación, se notaba confundido.- Iré al grano directamente: Kidou estaba investigando al detective Rowan.
- ¿Rowan?- el único en preguntar fue Tobitaka, mientras Fudou y Endou ya habían entendido a donde iba todo esto.
- La persona a cargo del caso de Kazemaru.- respondió rápidamente Midorikawa.- y quien lo trajo con su familia.
- Kidou había comenzado con esta investigación, porque quería que él investigara al sector quinto y nos ayudara en nuestra causa.- siguió explicando Sakuma.- Él solo quería unas referencias de este detective, para ver que tan bueno era, pero habían cosas que no concordaban, fechas y modificaciones extrañas.- siguió explicando.- Él me informó sobre esos datos, me los envió, para que confirmara y lo hice.
- ¿y bien?- A Fudou no le gustaba que le estuviera tomando tanto tiempo.
- Kidou fue más lejos y buscó los registros físicos, confirmando que había ciertos errores o cambios, tuvo que contratar otro detective para eso.
- ¿Por qué no nos dijo nada?- preguntó repentinamente Endou. Sakuma negó.
- Porque creía que era peligroso que todos lo supieran, incluso me envió mensajes en clave para que estuviera enterado lo suficiente, simplemente no quería alarmarlos, no con Kazemaru devuelta.- explicó él.
- ¿Entonces que tiene que ver esto con el accidente?- preguntó Fudou.- ¿No me digas que fue ese dichoso detective quien provocó el accidente y se dio a la fuga?- el del parche se quedó en silencio, ante la seria y molesta actitud de Fudou, quien pasó de la molestia a la incredulidad, ante la nula reacción de Sakuma
- ¿en serio?- Tobitaka no lo podía creer, aunque tampoco conocía al tal detective.
- Ahora entiendo porque Kazemaru no esta aquí...- dejo escapar Endou.
- No, bueno... es solo una probabilidad.- Sakuma les hizo una señal que se detuvieran, necesitaba pensar y ordenar todo en su cabeza, con todo lo que estaba pasando, se estaba arrepintiendo de contar todo esto, se pregunto si esto es algo que Kidou haría en su lugar. Ya había empezado, y seguro los chicos no le dejarían salir de allí sin obtener respuestas.- Kidou... busco otro detective, y lo contrató para investigar al detective Rowan, eso fue hace realmente poco, quizás hace algunos días, esta información solo me la dio Kidou ayer.- les explico Sakuma, así que no sabía realmente hace cuanto Kidou había contrato este detective.
Endou frunció el ceño entonces.- Kidou me dijo...- interrumpió el castaño.- que debía ir a ver a alguien, que era importante, pero regresaría enseguida.- los ojos del castaño estaban en el piso, un suspiro doloroso escapó de sus labios.- Yo solo... le pregunte si no podía esperar. Habíamos ganado y queríamos celebrar, pero él dijo que era urgente, que no demoraría.- Sakuma asintió.
- El detective que contrató, fue quien lo llamó.- les informó a todos.- Kidou me mandó un mensaje rápido, fue el último mensaje que recibí de él, solo me decía que se encontraría con el detective y eso era todo.- nuevamente la pequeña habitación volvió a estar en silencio.
- Entiendo, lo demás ya lo sabemos.- ese fue Midorikawa, quien apretó sus puños sintiéndose incapaz de hacer otra cosa. No sabía nada de eso, Kidou había tomado medidas para no involucrarlos.
- El detective Rowan..- Sakuma volvió a hablar después de un rato, llamando la atención de sus amigos.- Se presentó como el "sucesor" del detective, que fue el primero en tener en sus manos el caso de Kazemaru, hace 10 años.- Midorikawa asintió, él ya sabía eso.- Pero no hay registro de un "sucesor".
- ¿Quieres decir que él no es un detective?- preguntó Fudou.- Por lo que se los padres de Kazemaru confirmación la historia, incluso los exámenes y las evidencias, todo se veía bastante... bien.
- Quizás es un buen actor o quizás sí es en realidad un detective, y solo quería acercarse a algunos de nosotros y utilizó a Kazemaru para hacerlo.
- No es la primera vez que estamos en riesgo, de alguna forma tiene sentido que quiera acercarse a alguno de nosotros. Cualquiera que sean las intenciones que tenga.- comento Midorikawa. Los demás estuvieron de acuerdo, habían vivido por muchas aventuras cuando jóvenes, y aún creciendo tuvieron que vivir más experiencias.
- Obviamente sus intenciones no son buenas.- opinó Tobitaka.- Pero ¿Dónde está el detective que Kidou contrato?
- Es por eso que los llame.- contestó Sakuma comenzando a ponerse nervioso.- Kidou ya me había dado el número del detective. Lo llamé luego de saber del accidente, pero nadie contestó.- Jirou se puso muy pálido en ese momento.- Pasaron unos segundos y me devolvieron la llamada...- miro a los chicos, quienes sabían que algo malo les iba a decir.- ...está muerto, ese detective está muerto.
- ¿Qué?- fue la débil pregunta de Fudou, ya que los demás solo se quedaron en silencio intentando comprender esas palabras.
- Fue la policía quien me devolvió la llamada.- Sakuma llevó una mano hacia su rostro, justo sobre su parche.- Me hicieron unas preguntas, pero yo no sabía quién era el detective, solo les dije lo primordial, que era prácticamente nada.- terminó por explicar él, los chicos estaban conmocionados, las malas noticias no paraban de llegar.
- Descubrió algo y lo mataron, intentaron hacer lo mismo con Kidou.- Endou se veía enojado, bastante enojado, sus puños apretados con fuerza, casi hundiendo las uñas en sus palmas, era una señal de eso.
Ninguno se movió, el único que lo hizo fue Fudou, que llevo sus manos hacia su cabello, casi como tirándolos.- Esto está pasando demasiado rápido.- se quejó Akio, para bajar sus manos, respiro profundo antes de continuar.- Lo que sea, no podemos dejar a ese loco suelto, hay que encontrarlo.
- ¿Te refieres al detective o al que conductor prófugo?- pregunto Tobitaka.
- A este punto, es claro que son la misma persona.- contesto Akio con cierta rabia contenida. Tobitaka no sabía que pensar, eran muchas cosas para digerir, Midorikawa estaba casi igual que Tobitaka.
- Por lo pronto, hay que tener cuidado. Por favor, no hagan nada arriesgado y avisen cuando lleguen a sus hogares.- los chicos asintieron.
Tobitaka fue el primero en irse, seguido de Fudou y Endou, este último llamó a Kazemaru, solo para saber si había llegado a casa, no le contó acerca de lo que estaba ocurriendo, no quería alarmarlo cuando su llegada, más bien aparición, era reciente y él solo quería estar tranquilo con su familia.- Quizás debamos hablar con los padres de Kazemaru.- le dijo Fudou repentinamente, cuando estaban en su auto, y Endou ya había terminado de hablar por su teléfono.
- ¿Qué quieres decir?- preguntó Endou.- Digo sí, pero alarmarlos de esa manera...
- Si vuelven a encontrarse con el detective, debemos saberlo.
- En eso tienes razón, pero si lo que pensamos es verdad, podríamos ponerlos en riesgo.
Fudou puso en marcha el auto.- Deja y hago un plan, por lo pronto tienes razón, será mejor no mencionarlo.- Endou asintió.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Estaba en el parque, caminando, ya atardecía, y los pequeños animalitos ya iban a refugiarse. Estaba cansado, había sido un día muy atareado, caminar por aquí y por allá, correr de un lado a otro. Desaparecer.
Su mano, grande, tosca y con pequeñas cicatrices, atrapó una pequeña avecilla en vuelo bajo. De plumas azules y pecho con plumas oscuras, esta se retorcía intentando escapar, temerosa, picoteando aquella mano que la sostenía con firmeza.
- Ya es hora que nuestra pequeña avecilla azul vuelva a su jaula.- comentario que le hizo al viento, ya que nadie estaba por los alrededores, siguió caminando por el parque con ambas manos dentro de su larga gabardina color cafe. Mientras atrás dejaba a la avecilla que había capturado antes, en el suelo, sin vida.
.
.
.
Y la jaula se cerró, y el futuro cambió.
.
.
.
.
.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
Continuará.
-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-
.
.
.
N/A: Un capitulo tranquilo(?) hoy! ¿Qué tal todos? Perdonen la demora uwu, pero para el próximo capitulo no me demoraré mucho en publicar, ya que es mas corto y ya tengo la mitad listo hace meses xD. Si, porque el próximo capitulo es de Miyasaka! Y ocurre paralelamente a estos últimos capitulo, además de contar su pasado :O
Gracias a los que han dejado comentario y siguen leyendo. Cualquier pregunta recuerden dejarla en la caja de comentarios!
HanaSeong: Gracias por seguir leyendo! y me apena saber que no ames al Kazemaru adulto, si es pura luz XDJ HASJHAJS
Anonimo Friki: Me dejaste tremendo comentario, lo leí todo y me haces sonrojar. Ojala poder resolverlo todos los puntos :O joer ya no recuerdo que tantos puntos deje abiertos XD Aunque alguno para mí están cerrados WHAT ASJHAJSD. El Kaze adulto es amor, amalo uwu XD. ah, las historia de tumblr que son como "spin off" como has dicho, no son mías por cierto. Lo hizo otra persona, así es como un Fic de mi fic. Falta que se desmaye más Ichi uwu. Kiyoshi es amor, esa loco pero es amor XD. En fin, gracias por tu comentario uwu, respondo lo más general, para no hacer más largo las notas finales, lamento que haya ganado Fudou xD pero así fueron las votaciones, en 2do lugar quedo Gouenji por cierto. Espero que este capitulo te haya gustado.
Lucky018: Gracias por leer y espero que puedas leerlo hasta el final. Te envió muchos saludos también uwu
RedTaleXD: obra de arte? awww gracias, espero que este capitulo compense la espera, aunque sea uno mas bien tranquilo.
.
.
.
Próximos capítulos a publicar:
37. Miyasaka
38. Encuentros
39. Escape
Mas capítulos por anunciar
Cambie el orden, y quizás nuevamente vuelva a cambiar el orden XD, todo depende de cuanto escriba :O. Estoy pensando en hacer más cortos los capítulos, pero lo voy a ir pensando.
.
.
.
Y ya esta! :D cuídense mucho, recuerden lavar sus manos y mantener una distancia segura al salir.
