CAPÍTULO 29

ANA

¡No pude evitar descargar mi furia! Era la única persona conocida cerca y necesitaba desahogarme de toda esta mierda. Ignorando mi estado se aventó encima de mí y me abrazó, aunque al principio me quedé estática le devolví el abrazo, entonces me percaté ¿Estaba llorando? ¡Maldita sea! No debería haberme puesto así, suspiré apenada, nadie esperaba que esto pasara. Le acaricié la cabeza para tranquilizarla, ella seguía apretándome tan fuerte que solté un quejido de dolor, debió darse cuenta y se apartó avergonzada.

-Lo siento Ana…- le limpié las lágrimas.

-No importa Lauren…- sonrió- Solo necesito tomar algo de aire…- reímos- Ya sabes…- le guiñé.

-Lo siento de verdad…- repitió ¿Avergonzada? - Nunca imaginé que ocurriría esto sino…- ¡Dios! Aunque estaba enfadada por todo no quería hacerlas sentir mal, no era su culpa. Prepararon esto con la mejor intención ¿Quién pensaría que ocurriría algo así? Estaba segura que si hubiera sido así ni Cayo ni Collin lo hubieran permitido, hablando de ellos, Cayo y Quil deben estar muy enojados, a todo esto ¿Dónde estaban? ¿Los demás? Si Lauren estaba bien, ellos también deberían.

- ¿Sabes qué…? - me miró muy atenta- Ya no importa…- suspiré ¿Qué sentido tenía enfadarse por algo que ya había pasado? Piensa en positivo Ana… Por suerte escapaste y el loco se fue, ahora quería volver a casa, acurrucarme con Christian y olvidar… - Sólo quiero volver a casa y olvidar esta noche…- asintió triste.

-Lo entiendo…- me miró a los ojos y me acarició con ternura- Te quiero mucho y no soportaría que te pasara nada…- sonreí en agradecimiento.

-Lo sé…- se acercó más, esto empezaba a ser incómodo, así que me aparté y cambié de tema- Por cierto…- miré alrededor como si esperara que aparecieran de un momento a otro- ¿Los demás? - ¿se puso nerviosa o me pareció? Tal vez los nervios me hacían ver cosas donde no había…

-No sé… Los dejé dentro y vine a tomar algo de aire…- balbuceó y le entrecerré los ojos ¿Porque me parecía que escondía algo más? La cuestión era que… La mejor forma de sacarlo era preguntar…

-Lauren… Hay algo que no me cuentas y me gustaría saber… - esperé pacientemente, ella rodó los ojos con exasperación.

-Siempre ves cosas donde no las hay…- dijo sin mirarme a los ojos, algo muy raro en ella- Simplemente salimos de dónde nos encerraron, estábamos muy preocupados por ti y te encontré por casualidad…- asentí no muy convencida ¿Que tenía que ver eso con lo que le estaba preguntando? El hecho que hiciera eso confirmaba mis sospechas… Escondía algo y tenía que averiguarlo…

- ¡Está bien! - pareció conforme, le di una sonrisa irónica- Si no quieres decirme lo dejaremos así… -abrió los ojos sorprendida- Cuando quieras decirlo sabes dónde encontrarme…- cuando la vi callada y pensativa mirándome intensamente supe que iba por buen camino.

-Ana…- me llamó nerviosa, no me miraba a los ojos y se retorcía las manos con fuerza… Esto no se veía muy bien.

- ¿Si? - la animé, necesitaba saber qué la inquietaba o porque le costaba decirlo, sabía que le costaba abrirse a los demás, lo logró totalmente conmigo al igual que yo con ella…

-Verás… Esto es muy difícil para mí… - seguía retorciéndose las manos sin mirarme directamente a los ojos- Yo conozco a Jean Paul…

- ¿Quién? - pregunté extrañada ¿Quién demonios era ese? Me miró a los ojos para agregar…

-El hombre que intentó secuestrarte…- me quedé en shock ¿Lo conocía? ¿Por qué no me lo dijo antes? Tal vez fue al verlo…

- ¿Estás segura? ¿Lo viste bien? - asintió mirando hacia otro lado, me daba a mí que mintió cuando dijo no recordar nada de las Vegas.

-Tuvimos una especie de relación por un tiempo… - suspiró.

- ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Por qué no me dijiste? - comencé a preguntar sin control.

-Me avergonzaba…- pude sentir la verdad en sus palabras- A él le gustaba… – alzó los hombros- Ya sabes… Los tríos y esas cosas…- entendía ese punto, pero ¿Por qué no me dijo que lo conocía? ¡La policía ya lo hubiera cogido!

-Lauren ¿Por qué lo dices ahora? - pregunté algo alterada, intentaba tranquilizarme, pero no podía, toda esta situación me rebasaba, ella me miró con pena sin parar de retorcer sus manos.

-Tengo miedo… Él es peligroso… - abrí los ojos horrorizada.

- ¿Por eso no me dijiste cuando te pregunté? - asintió de nuevo sin mirarme a los ojos.

-En una de las fiestas que asistimos, más concretamente en las Vegas…- ¡Oh dios! - Te vio y se encaprichó contigo… Yo le expliqué que no te iban esas cosas… Pero nadie le dice no a Jean Paul…- no me gustaba a dónde me llevaba esto…

-Entonces… Se refería a esa noche cuándo dijo que habíamos… - no pude terminar la frase ¿De verdad había ocurrido? ¿Pero cómo? ¿Porque no recordaba nada? ¡Mierda! Me drogó lo mismo que pasó con José, Jack y Christian, me sonrojé, con ellos los recuerdos iban volviendo poco a poco…

-Si…- suspiró apenada- Ya sabes… A pesar de decirle que no te iban esas cosas, no entraba en razón… Me dio una pastilla para tu bebida y…- abrí los ojos horror y la interrumpí gritando.

- ¿Lo hiciste? - no contestó, apartó la mirada hacia otro lado ¡Maldita sea! - ¡No lo puedo creer! - me revolví el cabello con frustración, me pasé la mano por la cara y la miré muy enojada.

- ¡Lo siento Ana! - gritó llorando- Sé que estuvo mal… Pero no lo conoces… Nadie le dice no… Yo creía amarlo y me puso entre la espada y la pared…

- ¡Qué demonios Lauren! ¡Eras mi amiga! ¡Confiaba en ti! - bajó la vista apenada.

-No lo hice por gusto…- le entrecerré los ojos.

-Si lo dices porque lo creías peligroso, deberías haberlo dejado y hablar conmigo…- le dije acusatoriamente apuntándola con el dedo- ¡Pero nunca hacer lo que te pidió! - su triste mirada me dolía en lo más profundo de mi corazón, pero esto no era algo que se olvidara, así como así…

-Lo sé Ana, me arrepentí desde el primer momento…- me miró con determinación- Aquel día me di cuenta que te amaba…

-¿Qué?- me revolví el cabello con frustración- ¿Me estás diciendo que me drogaste para que tuviera sexo contigo y tu novio psicópata?- reí sin ganas- ¡Y encima te sirvió para darte cuenta que me amabas!- miré al cielo buscando una forma de tranquilizarme sin éxito- ¿Te das cuenta de lo estúpido que suena todo esto?- dije moviendo los brazos alrededor, ella abrió los ojos sorprendida, seguro que no se esperaba una reacción así de mi parte…

-De verdad que lo siento… En ese momento no pensé con claridad y…- ¿De qué me servían sus disculpas ahora? Confíe en ella y me traicionó…

- ¿Qué demonios? – la interrumpí señalándola con el dedo- ¡Confiaba en ti! - pude ver su dolor, pero no iba a echarme atrás- Y después de esto…- hice énfasis en la última palabra- No volveré a hacerlo nunca más…- dije con convicción y abrió los ojos con horror ¿Qué esperaba? ¿Que siguiera como si nada?

-Ana…- tragó grueso- De verdad que lo siento y…- insistió tratando de acercarse, pero volví a interrumpirla muy cabreada ¡La Ana tonta se acabó!

-Ni te me acerques…- casi amenacé mientras me alejaba- ¡Te agradecería que hablaras con la policía para que lo cojan de una puñetera vez! - bajó de nuevo la mirada y negó ¿Pero ¿qué...?

-No puedo… Y aunque lo hiciera no serviría de nada.

- ¿Qué quieres decir? - suspiró, se debatía en si decir o no, la cuestión es ¿Por qué?

-Es diplomático…- ¡Maldita sea! - No pueden retenerlo… - entonces lo entendí todo, la razón de su tranquilidad por todo esto, él sabía que no podían hacerle nada ¡Maldito cabrón! Golpeé mi puño contra mi palma del coraje ¡Malditas leyes!

- ¡Lo mataré si hace falta! - dije sin pensar, no me creía capaz de hacerlo, pero me estaba dejando sin opciones - ¡No lo quiero cerca mía o de Christian! - solo recordar su forma tan despectiva de hablar respecto a los demás, como si sus vidas no valieran nada me ponía los pelos de punta.

-Ana…- me puso una mano en el hombro, por instinto la cogí y se la doblé a la espalda, no quería que nadie en quién no confiaba me tocara… Lauren pasó a ser una en el momento que confesó su traición y ahora que sabía la verdad ¿Quién me asegura que no lo vuelva a hacer? Ya no podría confiar en ella de nuevo, debía dejárselo claro.

-No quiero que te me acerques nunca más, la amistad que teníamos se acabó…- escuché un sollozo más fuerte que el resto, aunque me partía el corazón debía ser fuerte- Me has decepcionado como nadie… Nunca esperé algo así de ti…

-Ya te dije que lo siento, no pensaba con claridad, actué por miedo y…- dijo entre sollozos cada vez más fuertes, pero me mantuve firme.

- ¡Nada de lo que digas cambiará lo que hiciste! ¡Me has decepcionado Mallory! - casi pude escuchar el crujido de su corazón al llamarla por su apellido, en ese momento supo que nuestra amistad estaba rota. Nunca la había llamado así desde que nos conocimos, siempre fue Lauren para mí… Hasta ahora, había sido como una hermana para mí todo este tiempo, pero no lo fue cuando me drogó para … ¡Ni siquiera podía terminar la frase!

-Ana, por favor…- intentaba voltear para verme, pero se lo impedí- Te quiero demasiado…- reí con ironía.

- ¡Debiste pensarlo antes de hacerlo! - asintió, iba a decirle algo más, pero nos interrumpieron los chicos, en un primer momento me extrañé que nos miraran así, pero al darme cuenta de nuestra posición lo entendí y enseguida la solté para ir a los brazos de Christian ¡Dios! ¡Lo quería tanto!

- ¡Ana! - me abrazó y empezó a besarme toda la cara- ¡Estás bien! - asentí.

-Si…- miré a Lauren por el rabillo del ojo- Se puede decir que si…- no quería entrar en detalles, ellos también eran sus amigos y no quería ponerlos en posición de elegir. Le daría la oportunidad de decirlo.

-Bombón ¿Porque peleabais? - preguntó José señalándonos a ambas.

- ¡Cosas nuestras! - dije quitando importancia, la miré, ella asintió y agachó la cabeza apenada, si no quería explicar…

- ¡Ana! - Embry se tiró encima mía apartando a Christian en el proceso, éste lo miraba enojado, pero lo ignoraba mientras yo reía ¡Me venía bien algo de humor para pasar el mal trago! Jack nos miraba muy serio, seguramente tratando de descifrar que ocurría, así que decidí desviar la atención.

- ¿Que hacéis aquí? ¿Os llamó la policía? - Christian negó.

-Me llamó Cayo…- vi como tragaba grueso antes de seguir, pero se recompuso- Por cierto ¿Dónde están los demás? - negué ¡Eso quisiera saber!

-No los he visto…- miré Lauren- Sólo a ella…- Christian asintió, se notaba deseoso de preguntar, pero no lo hizo.

-Vamos a buscarlos, declararás e iremos a casa…- me abracé a su cintura y me dejé guiar, José y Embry nos seguían de cerca, pero Jack y Lauren quedaron más atrás, parecían algo tensos ¿Hablarían de mí? ¿O de otra cosa?

Al llegar junto a los policías, tuve que contestar cientos de preguntas. Las chicas en cuanto me vieron se me echaron encima, abrazándome y besándome sin parar, Cayo estaba demasiado cabizbajo, ya hablaría con él en casa, no quería que se culpara por algo que escapaba a su control. Después de una hora nos despedimos y nos fuimos a casa, mañana tendría mucho que explicar y trabajo que hacer ¡Dios!

- ¿Estás bien? - preguntó Christian, íbamos en su coche seguidos por el coche de Cayo y Quil.

-No… - susurré.

- ¿Vas a contarme que pasó con Lauren? - negué, no quería ser la que lo hiciera, aunque Christian era mi prometido…Tal vez después, le di una sonrisa forzada para contestar.

-Sólo quiero llegar a casa y descansar…- puso su mano en mi pierna y apretó.

-Yo también…- le sonreí- Pero quiero asegurarme que estás bien y no…- lo interrumpí, sabía por dónde iba y nada que ver.

-Él no me hizo nada…- asintió no muy convencido- Me hice cargo…- sonrió orgulloso.

-Eres mi pequeña luchadora…- reímos, nos sirvió para aliviar el tenso ambiente y cuando llegamos a casa me sentía algo mejor, Christian seguía pegado a mí y Cayo se fue antes de poder decirle nada, tendría que dejarlo para mañana, cuando llegamos al dormitorio cogí el pijama y fui al baño a darme una ducha ¡La necesitaba! Cuando estaba por entrar sentí a Christian tras de mí, sonreí, al chocar su erección con mi espalda me di cuenta que ya estaba desnudo, me apretó a su pecho besando mi cuello ¡Dios! Conseguía encenderme enseguida…

-Christian…- gemí, a pesar de lo ocurrido, cuando estábamos juntos lo demás quedaba al margen.

-Ana… Te necesito…- gimió en mi oído, estiré mi brazo para alcanzar su cuello dándole libre acceso al mío mientras me contoneaba contra su erección, no tardó en darme la vuelta y besarme con pasión, enredé mis piernas en su cintura como clara invitación, pero al parecer tenía otros planes- En la ducha…- le sonreí alzando una de mis cejas.

- ¡Ten cuidado donde pisas! - dije divertida y rodó los ojos, reí recordando cuando la estrenamos, fue un golpe memorable por no estar atento a dónde pisaba.

-Fue un accidente…- reí.

-Si… Te creo… - dije entre risas y empezó a hacerme cosquillas fingiendo estar enojado.

- ¡Es verdad! – seguí riendo mientras me rodaba los ojos- ¿Quién te manda dejar tirado los tacones por ahí? - reí más fuerte, es cierto que los dejé tirados, pero fue su culpa, me hizo desnudar demasiado rápido, al entrar en la ducha se tropezó con uno de ellos y resbaló cayendo de culo dentro, por suerte tuve tiempo de agarrarme para no caer con el…No podía parar de reír…

- ¡Fuiste tú el me apresuró! - me apretó el trasero y nos metió en la ducha.

-Hoy no tendremos problemas…- me guiñó- Hoy no hay tacones…- reí de nuevo, una vez dentro comencé a mecerme sobre su erección deseosa que me penetrara de una vez.

-Christian… - bajó besando por mi cuello hasta alcanzar mis pezones erectos, cuando comenzó a lamerlos y chuparlos gemí de placer y mi deseo aumentó, pero seguía sin penetrarme, traté de incitarlo refregándome más fuerte - Christian…- gemí impaciente, el rió.

- ¡Tranquila! - me guiñó- ¡Quiero disfrutarlo! - rodé los ojos.

- ¡Puedes estar seguro que lo hago! ¡Ahora quiero mi orgasmo! - exigí y me alzó una ceja - ¡Y lo quiero ya! - exigí de nuevo, viendo que seguía inmóvil lo tomé en mi mano, lo puse en mi entrada y me penetré yo misma. Ambos gemimos de placer, nos besamos con intensidad, nos acompasamos y cuando estaba a punto de correrme me bajó ¿Qué demonios?

-Quiero follarte por detrás…- sonreí ¡Me encantaba esta faceta de Christian! Con una mirada sexy me coloqué en posición, el agarró mis caderas con fuerza y me penetró de una fuerte estocada. Tomé uno de mis juguetes y tras lubricarlo con mi boca se lo di para penetrarme por detrás, acompasó sus estocadas con las del consolador anal ¡Joder se sentía bien! Luego cambió su polla a mi culo y sus manos se hicieron cargo de mi coño hasta que alcanzamos un orgasmo brutal. Era lo que necesitaba después de una estresante noche…

- ¡Joder Ana! - gimió, tras besar mi hombro me ayudó a incorporarme- Ahora nos limpiaremos y seguiremos en la cama…- sonreí, nos duchamos rápidamente y seguimos en la cama. Después del 4º orgasmo caí rendida, habían sido muchas emociones por un día y mañana tenía que trabajar- Ana, te amo…- susurró en mi oído, mi corazón se llenó de dicha.

- ¡Yo también te amo! - me volví lo justo para darle un beso en los labios y nos pusimos en posición de dormir, no tardé nada en quedarme profundamente dormida…

-Ana…- me llamaba una voz conocida- ¡Ana! - ¿por qué no callaba? Me revolví inquieta intentado alejarla y me dejara dormir, estaba muy cansada…- ¡Ana! - gritó sobresaltándome ¿Qué demonios? Al abrir los ojos me encontré con Emmet mirándome muy serio.

- ¿Emmet? - me froté los ojos para asegurarme que no seguía soñando- ¿Qué haces aquí? - suspiró.

-Después de lo ocurrido anoche teníamos que verte y asegurarnos que estabas bien… - ¡Mierda! ¡Ni siquiera lo recordaba!

- ¡Tengo sueño! - me quejé tapándome con la almohada, él se sentó junto a mí y me la quitó de encima.

- ¡Vamos! Todos esperan abajo…- abrí los ojos con horror ¿Por qué venían cuando no estaba de humor? Después de la decepción de Lauren, suspiré, ellos no sabían nada…

- ¿Quiénes son todos? - pregunté solo por asegurarme, el suspiró y me acarició el cabello como solía hacerlo cuando era pequeña.

-Papá, mamá, Seth, Carrick, Grace, Christian y yo… - ¡Vaya comitiva me tenían preparada!

-No entiendo porque hay que reunirse a desayunar para saber que estoy bien, podían haberme llamado y… - me interrumpió.

-Todavía sigues siendo esa niña llorona y quejosa…- dijo dándome con su dedo índice en la nariz y resoplé.

-Emmet, por si no te has dado cuenta hace mucho que crecí y dejé de serlo…- rió mientras negaba.

-Todavía puedo verla cuando te miro…- rodé los ojos.

- ¡Esas coletas hace mucho que no me las hago! - reí recordando el peinado de 2 coletas que solía hacerme cuando era más pequeña, sinceramente no me los quité hasta que entré en la universidad… Hay veces que las echo de menos…

- ¿Estás bien? - preguntó sacándome de mis pensamientos.

-Si, solo recordaba… - rió.

-Yo también recuerdo esos tiempos muchas veces…- me volvió a acariciar el pelo- Y lo echo de menos…- lo miré con ternura.

-Yo también, pero es ley de vida…- me alzó una ceja- ¡Ya sabes! Crecer y cambiar…- asintió y reímos, antes de volver a hablar se puso serio.

-Ahora dime cómo estás y quiero la verdad…- suspiré.

-Estoy bien, aunque algo agobiada y preocupada por todo esto…- asintió.

- ¿Pudiste verlo bien? - también lo vi en el hospital, pero no sirvió de nada.

-Da igual lo que vi…- dije resoplando y me miró extrañado- Por lo visto no se puede hacer nada…- abrió los ojos sorprendido- Tiene amnistía fiscal…- me alzó ambas cejas- Según Lauren es un diplomático o algo así… - asintió no muy convencido.

-Pero sí hizo algo malo debe pagar ¿No crees? -eso mismo pensaba yo, pero si realmente era así poco se podía hacer- Y a todo esto…- chasqueó la lengua- ¿Lauren como lo sabe? - suspiré, no quería decir mucho.

-Lo vio anoche…- mentí- Lo reconoció enseguida y me lo contó…- me estiré y puse un brazo sobre mi cara.

-Ana…- se echó junto a mí y me abrazó, hacía mucho tiempo que no estábamos así- Todo se solucionará ya lo verás…- suspiré de nuevo.

- ¿Es algo íntimo o puedo unirme? - escuché la voz de Seth desde la puerta, me quité el brazo de la cara y con una sonrisa lo invité a unirse, él se colocó del otro lado y estuvimos así unos minutos.

-Echaba de menos esto…- dijo Seth.

-Yo también, pero estamos muy ocupados y no tenemos tiempo…- apunté con melancolía.

-Si… Es una pena…- dijo Emmet de igual modo, sin esperarlo apareció el menos esperado a romper nuestra burbuja ¿Cómo se las averiguaba para estar siempre en medio?

- ¿Hay sitio para uno más? - preguntó Embry desde la puerta, antes de responderle se echó sobre nosotros abrazándonos a los 3 a la vez, a pesar de todo reí sin parar, las caras de Emmet y Seth eran un cuadro.

- ¿Qué haces tú aquí? - pregunté extrañada, ni siquiera se movió de su lugar a pesar que mis hermanos lo asesinaban con la mirada, aunque un poco de celos había allí, no era un secreto que a sus novias les encantaba.

-Quería ver como estabas, ayer apenas pudimos hablar y me quedé algo preocupado… - le agradecí con una sonrisa, era un buen amigo – Y aquí entre nosotros…- me guiñó divertido- Tu novio es un cascarrabias…- de solo imaginar su cara al verlo aquí no pude evitar reír.

- ¿Christian cascarrabias? - pregunté con ironía- ¡Debes referirte a otro! - reímos los 4.

-Seeeee…- dijo irónicamente mientras rodaba los ojos y reímos de nuevo, adoraba su compañía por este tipo de cosas, éramos libres de ser nosotros mismos.

- ¿Es una conversación íntima o estamos todos incluidos? - preguntó Emmet con sarcasmo y resoplé.

-Estamos todos aquí…- apunté lo obvio y me entrecerró los ojos.

-No eres nada graciosa…- Embry y yo nos miramos y reímos, Seth se unió a nuestras risas mientras Emmet nos miraba mal.

- ¡Hora de levantarse hermanita! - gritó Seth- O no llegarás al trabajo hoy…- ¡Mierda! Miré el reloj ¡Era muy tarde! Los empujé a un lado y me levanté corriendo…

-Te esperamos abajo…- dijo Emmet y asentí si mirar- ¿Tú no vienes? - miré hacía ellos, Emmet y Seth estaban junto a la puerta mientras que Embry seguía sentado en la cama sin apartar su mirada de mi ¿No pensaba salir?

-Enseguida voy, necesito hablar algo importarte con Ana…- dijo muy serio, ellos le entrecerraron los ojos, por su insistencia supe que era importante así que lo dejé, hablaríamos mientras me cambiaba en el baño…

-Está bien chicos…- a pesar que no les gustó la idea salieron refunfuñando por lo bajo, reí, nunca les caería bien, una vez solos fui directa- ¿Qué es lo que quieres? - se tiró sobre la cama.

-Necesito saber lo que pasó con Lauren…- abrí los ojos sorprendida.

-No sé a qué te refieres…- rodó los ojos, entré al baño escapando de su mirada y entrecerré la puerta para seguir escuchando mientras me vestía…

-Sabes perfectamente a lo que me refiero, te conozco mejor de lo que crees…- chasqueó la lengua- Nunca trataste a nadie, sin mencionar a una amiga, como hiciste anoche…- suspiró- Lo que me lleva a pensar que debió ser algo muy grave…- ¡Mierda! Era demasiado observador para su bien, ni siquiera Christian me comentó nada al respecto ¿Se dio cuenta y lo dejó pasar o simplemente no prestó atención?

- ¡Está bien! - decidí contarle lo principal- Ella conoce al idiota que quiere secuestrarme…- dije de forma rápida y precisa, estaba terminando de ponerme el vestido cuando abrió la puerta de sopetón y lo miré muy enojada- ¿Qué demonios haces? - me ignoró y me entrecerró los ojos con los brazos cruzados.

- ¿Por qué no se lo dijiste ayer a la policía? - suspiré- O mejor dicho ¿Dijisteis?

-No sirve de nada…- terminé de abrocharme el vestido- Tiene inmunidad diplomática…- repetí de nuevo bastante cabreada, se quedó pensativo antes de volver a hablar.

-Si eso es cierto será difícil atraparlo…- se cogió la barbilla un momento antes de volver a hablar- Pero nos queda una opción…- le alcé una ceja- Si le quitan la inmunidad…- rodé los ojos ¡Como si fuera tan fácil! - ¿Qué? La inmunidad se la da el cargo, si lo pierde…- tal vez no era tan mala idea ¡Embry era un genio!

- ¡Ya no tendría inmunidad!… - grité entusiasmada, de la emoción lo abracé con fuerza y le di un enorme beso en la mejilla, interrumpido por un gruñido muy conocido.

- ¿Celebramos algo que deba saber? - con una sonrisa apretó su abrazo en vez de soltarme para hacerlo rabiar más.

-Puede ser…- dijo de forma sugerente, me guiñó el ojo y le di un pequeño empujón para que me soltara y se fuera- Los veo abajo…- se despidió con un guiño y me acerqué a Christian, que siguió su camino afuera con cara de enojo.

-Buenos días…- susurré alzándome para besar sus labios, se agachó para que pudiera hacerlo.

- ¿Por qué tiene que tomarse esas confianzas contigo?

-Solo somos amigos…- lo besé de nuevo- No me atrae como tú…- con mis manos enlazadas en su cuello lo atraje de nuevo para profundizar el beso, aunque al principio no me correspondió no tardó en coger mi trasero con fuerza y meter su lengua en mi boca.

-No puedo evitar sentirme celoso hasta del aire que respiras…- susurró tras el beso y reí.

-No deberías… – le guiñé- Solo te amo a ti…- me apretó fuerte, repartió besos por mi cuello hasta alcanzar mi oído y susurrar.

-Pronto serás mía para siempre…- sabía que se refería a la boda, era bastante raro que hace nada temía solo mencionarlo y sin embargo ahora ¡Estaba feliz! Christian me había ayudado a superarlo, mi amor por él había superado y aplastado el miedo- Pero ahora…- me separó de él- Si no te das prisa llegaremos tarde.

Dicho esto, se fue sonriendo y corrí lo más que pude para terminar de arreglarme. Cuando bajé todos me abrazaron y besaron sin dejar de darme recomendaciones, suspiré agobiada, a pesar de todo estaba feliz y orgullosa de tenerlos en mi vida. La mesa ya estaba preparada para desayunar juntos, cuando llegó la hora de irse, nos despedimos, yo me fui con Embry en su auto seguidos de cerca por Collin y Phil, necesitaba hablar mejor sobre su idea, tal vez era la única posibilidad de cogerlo. Christian no se quedó muy conforme, pero tendría que entender ¡Éramos compañeros de trabajo! A pesar de todo me gustaba cuando se ponía celoso y territorial.

Eso sin contar el hecho que nunca había visto a Embry como algo más que un amigo. La conversación fue interesante, aunque teníamos que ultimar algunas cosas… Cuando llegamos a la empresa me acompañó a mi oficina antes de irse a su puesto, ahora debía centrarme en el trabajo, en nada tenía una reunión con Jack y debía ponerme al día…

CHRISTIAN

¡Desde luego mi suerte no es la mejor! Pensaba tener un desayuno romántico en la cama con mi chica, pero entonces aparecieron todos allí y por si eso fuera poco se presenta Embry ¡Dios! ¿Por qué me odias? ¿Es por todas las mujeres a las que rompí el corazón? ¿Es eso? ¿Me harás pagar por todas? ¡Joder! Y para colmo se van juntos, no pude evitar gruñir mientras los veía alejarse.

-No lo tomes en cuenta…- dijo Ray señalando el coche donde iban ambos.

-No lo hago…- mentí y sonrió.

- Me alegro que llegaras a su vida…- sonreí.

-También me alegra que llegara a la mía…- apretó mi hombro en señal de apoyo.

-Habéis sido de ayuda el uno para el otro…- asentí, no podía hacerse una idea.

-No sabes cuánto…- hasta que no llegó a mi vida no me di cuenta el sin sentido que era la mía, ahora se llenó de luz, nunca me arrepentiré de los momentos vividos puesto que los disfruté, pero no cambiaría mi vida actual por nada.

-Quiero agradecerte por todo Christian…- me dio su mano y la acepté sin dudar- Ahora será mejor que nos vayamos, no quiero retrasarte más…- papá y mamá iban a su coche saludándome con la mano para no interrumpir.

-No es nada…- le guiñé y miré mi reloj ¡Mierda! - ¡Debo irme!

-Nos vemos…- de despidió y corrí a mi coche, cuando llegué a la empresa me esperaba una desagradable sorpresa en recepción ¡Maldita sea! ¿Qué coño hacía está loca aquí? ¿No le dejé claro que tenía que hablar con mi padre de sus asuntos?

- ¡Christian! – corrió hacía mi con evidentes intenciones y alcé la mano para que ni se le ocurriera acercarse.

- ¿Qué haces aquí Victoria?

-Somos socios…- suspiré apretando el puente de mi nariz con los dedos tratando de calmarme.

-Te dije que a partir de ahora mi padre lleva tus cosas.

-Prefiero que sigamos como hasta ahora…- ¿Porque era tan insistente?

-Y yo te dije que no… - dije enojado ¡Bastante tenía encima para añadirle más! - se puso en arras.

-Si no estás dispuesto a ceder, tendré que llevarme mi cuenta a otro lugar…- alcé ambas cejas ¿Me estaba chantajeando? ¡Maldita sea! Debía hacerla entrar en razón, no podíamos perderla, era una de nuestras mejores cuentas.

-Victoria ¿No estarás hablando en serio? - alzó la barbilla bastante orgullosa.

- ¿Tú que crees? - ¡Mierda! Debía hablar con ella y este no era el lugar apropiado, lo mejor era llevarla a mi oficina.

- ¡Está bien! ¡Vamos! - sonrió triunfante y rodé los ojos ¡Joder! Esperaba que no me causara ningún problema, una vez que entramos a mi oficina, se sentó frente a mí de forma demasiado sugerente y se relamió los labios antes de hablar.

-Lo primero de todo quiero seguir nuestros tratos como hasta ahora…- cruzó sus piernas mostrando más de lo que debería ¿No llevaba ropa interior? ¡Mierda! Pasé la palma de mi mano por la cara, esto me superaba.

- ¿Podrías ser más específica? – necesitaba asegurarme.

-Creo que lo sabes perfectamente…- se relamió los labios- Nuestros tratos siempre han sido sellados de una forma especial…- me guiñó- Y quiero que siga así.

-No…- dije determinante- Antes estaba soltero, ahora estoy comprometido…- abrió los ojos con horror- Así que como comprenderás es inviable…- se enderezó.

-Por mi parte no hay problema, no me importa que… - la interrumpí enojado.

- ¡A mí sí! ¡Amo a Ana y no me acostaré con nadie más! - grité y me rodó los ojos.

- ¿Por qué? - le alcé la ceja.

- ¿En serio? ¿Vas a preguntarme por qué? - asintió y rodé los ojos ¡Esto era tan surrealista! Fui sincero- Prefiero hacer el amor con mi mujer que practicar sexo con alguien por quien no siento nada…- en un primer momento se quedó descolocada pero enseguida se recompuso.

-Tú no puedes, pero ella si…- dijo con maldad dejándome perdido ¿Por qué lo decía? Debió notar mi incomodidad porque rió de forma perversa, así que me fui por la tangente.

-No sé a qué te refieres…- resopló y me miró como si fuera idiota.

-Por lo que se rumorea por ahí…- hizo una pausa para remarcar su punto- Tiene un lio con su amigo… - he hizo la interesante- Embry creo que se llamaba…- rodé los ojos ¡Lo sabía! Quería hacerme dudar a través del idiota, a pesar que me ponía de los nervios su revoloteo alrededor de ella, sabía que Ana nunca me haría algo así.

- ¿En serio piensas que voy a creer las tonterías que dicen por ahí?

-Suenan demasiado convincentes para no ser ciertas… - dejó que el silencio hiciera algo de suspense- Además si fuera yo… – me sonrió de forma perversa- No dudaría en comerme un bombón así…- se relamió los labios pretendiendo ser sexy- Y ahora que están todo el día juntos… - volvió prolongar el silencio- ¿Quién no se relajaría del estrés? - dijo dando a entender lo evidente y los celos volvieron a hacer presencia ¡Maldita zorra! ¡Ahora mismo me importaba una mierda su cuenta! Las palabras fluyeron sin filtro…

- ¡Deja de decir idioteces! ¡Ella no es una zorra como tú! - le grité demasiado cabreado y ella me señaló enojada.

- ¡No me hables así! ¡Esa niña no me llega ni a las suelas de mis tacones! - reí con ironía.

- ¡Eso quisieras! - me alzó una ceja- Estoy seguro que lo que tienes es envidia…- me miró más enojada todavía- Pero te diré algo…- le guiñé con ironía- Por mucho que lo intentes nunca podrás parecerte a ella…- se levantó de la silla de sopetón y volvió a señalarme con el dedo bastante cabreada ¿Cómo si me importara?

- ¡No voy a tolerar esto más! - dijo haciéndose la ofendida y vino hacía mí, me levanté antes que me alcanzara ¡Si pensaba que iba a amedrentarme iba lista!

- ¿Qué? ¿Crees que así me asustarás? - seguía con esa mirada altanera que no le iba nada- ¡Me importa una mierda tú o tu cuenta! ¡Si lo que quieres es irte, hazlo! Pero sabes que no encontrarás una empresa mejor…- me interrumpió.

- ¿Te crees el mejor? - preguntó con ironía y rodé los ojos- ¡Pues te advierto que conmigo nadie juega Christian! - me amenazó- Te acordarás de esto.

-Te repites mucho…- gruñó- Ya expusiste tu punto y te dejé claro el mío, si no tienes más que agregar será mejor que te vayas, aunque lleve tu cuenta no voy a acostarme contigo…- volvió a echarme esa mirada de te voy a matar y fui a rematar- Con Ana estoy más que satisfecho.

- ¡Maldita niña del demonio! - gritó enfadada mientras golpeaba la mesa- ¡Siempre me quita lo que quiero! - le entrecerré los ojos.

- ¿De qué hablas? - negó.

- ¡Mejor me voy! - fue hacia la puerta sin dejar caer su barbilla orgullosa pero antes de salir le hablé claro y conciso.

-Respecto al trabajo, solo te diré que si decides seguir aquí no seré yo quien lleve tu cuenta…- no se giró, ni contestó solo abrió la puerta con todas sus fuerzas y pegó un portazo al salir, al momento de hacerlo entró Levi con unos papeles en mano.

-Señor Grey…- le asentí- Tenemos que tener listos estos contratos para hoy…- resoplé no tenía ganas de nada, pero no me quedaba opción.

-Déjamelos y me pongo enseguida…- los puso sobre mi mesa y salió.

El resto del día me sumergí en el trabajo, salí a comer con papá y cuando llegó la hora de la salida, no dudé en ir a su empresa para recogerla, así podríamos salir a cenar juntos. Estaba deseando verla…

Nada más llegar fui directo a su despacho, antes de alcanzarlo Kate me sobresaltó.

- ¡No está Christian! - gritó antes de entrar, la miré extrañado, volví a mirar el reloj a esta hora debería seguir aquí, ella rodó los ojos.

-Salió a cenar con Jack…- abrí los ojos sorprendido.

- ¿Qué? – pregunté como idiota ¿Por qué demonios no me dijo nada? Miré mi móvil por si había algún mensaje que no había visto… Nada… Kate debió intuir algo porque se acercó y puso su mano en mi brazo.

-Supongo que sabías que tenían una reunión hoy… - asentí- En ella quedaron en verse esta noche… - le alcé una ceja, eso seguía sin explicar por qué no me dijo nada… - ¿En serio? - preguntó rodando los ojos- ¡Christian, eres muy cabezota! - le entrecerré los ojos- Solo es una cena de amigos…- resoplé, no tenía caso discutir con ella.

- ¿Te dejó algún recado para mí? - negó- ¡Mierda! Quería cenar con ella…- me interrumpió muy animada.

-Si quieres…- me guiñó- Puedo decirte donde fueron y podrías acompañarlos…- no era mala idea, si solo era una cena de amigos no importaría que me uniera.

- ¿Sabes dónde están? - rodó los ojos.

-Yo hice la reserva… - la abracé y le di un beso en mejilla.

- ¡Estupendo! Ahora dime dónde e iré con ellos…- con una sonrisa me dio un papel con el nombre del lugar, era el restaurante de Alec… Tras darle otro beso de agradecimiento en la mejilla me fui, no tardé nada en llegar y fui directo al mostrador, la chica que había comenzó a hacerme ojitos nada más verme.

-Buenas noches…- saludé ignorando su coqueteo- Podría llevarme a la mesa de Ana Steele…- volvió a hacerme ojitos ¡Mierda! Confiaba en ella, pero no quitaba que me sintiera celoso, sobre todo de Jack y Embry.

-Ahora mismo… - dijo de forma demasiado sensual, volví a ignorarla, se puso a mirar en su agenda demasiado despacio ¡Maldita sea! Estaba empezando a desesperarme, iba a decirle algo cuando llegó Paul junto a mí.

- ¡Qué pasa Grey! - me puso un brazo en los hombros, algo incómodo sabiendo que le ponían los hombres, pero a él no parecía importarle…

-Vengo a reunirme con Ana…- sonrió.

- ¿Quieres que te acompañe? - preguntó divertido y asentí.

- ¿Tú que crees? - pregunté del mismo modo y rió.

- ¡Sígueme! - exigió y lo seguí, antes de alejarme la chica me guiñó el ojo, volví a ignorarla. Llegamos a la parte más apartada del restaurante, cuando la vi estaba de espaldas a mí, pero lo más desconcertante es que Jack estuviera tan pegado a ella ¿Qué demonios? Desde mi posición parecía a punto de besarla, cabreado corrí lo más que pude para alcanzarlos ¡Maldito cabrón! ¡Lo iba a matar!

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.