CAPÍTULO 42

SERENA

Cuando se me ocurrió la idea hace unos días sabía que había riesgos, no supe cuánto lo deseaba hasta que Brad me habló de ello. Había pasado mucho tiempo sin disfrutarlo, pero a pesar de todo, estaba dispuesta a renunciar a ello si él no era capaz de acompañarme. Darien era lo más importante para mí, lo mejor sería hablarlo a solas.

- ¿Puedes dejarnos un momento? - casi exigí a Brad.

-De acuerdo…- se alejó a la cocina donde lo esperaba Derek.

-Darien…- me senté junto a él- Si algo valoro de nuestra relación es la sinceridad que tenemos para todo…- asintió- Por eso te pido sinceridad en esto, no quiero que digas lo que piensas que quiero oír…- tomé sus manos entre las mías- ¿No quieres hacerlo? - suspiró sin mirarme a los ojos.

-La verdad es que no me agrada…- hizo una mueca- Y me preocupa que verlos… ¡Oh ya sabes! - pasó sus manos por sus cabellos dejándolos totalmente despeinados tal como me gustaba- Me desanime demasiado…- miró de soslayo su polla y tuve que hacer acopio de todas mis fuerzas para no reír.

-O sea que lo que te preocupa es que no te empalmes…- me miró mal.

-No me gusta cómo suena eso…- suspiró- Nunca antes me ha fallado, pero tampoco he tenido que ver algo así.

-Entiendo…- mordí mi labio- Entonces… ¿Estarías dispuesto a hacerlo si no los ves? - me alzó una ceja.

- ¿A qué te refieres exactamente? - pasé mis manos por su cuello y susurré pegada a sus labios.

-Puedo vendarte los ojos…- pasé mi pierna por encima para quedar a horcajadas sobre él, sus manos fueron directas a mi trasero- Disfrutaremos como siempre mientras yo disfruto de ellos…- metió las manos bajo mi tanga.

-Y queda totalmente descartado que me toquen o que esperen que yo lo haga…- sonreí.

-Por supuesto…- mordí su labio y chupé con fuerza antes de soltarlo- Ya se lo dejado bastante claro a ambos antes que llegaras.

-Si se trata de follarte y saborearte con los ojos cerrados junto a otra pareja ¡Me apunto! - deslizó 2 dedos sobre mi coño hasta alcanzar mi clítoris y pellizcarlo.

- ¿Eso es un sí? - pregunté embriagada por el placer.

-Si…- me besó sin dejar de jugar con mi clítoris- Pero antes quisiera saber algo…- un gemido escapó de mis labios.

-Si quieres que hablemos será mejor que saques la mano de ahí, o no respondo…- sonrió muy pagado de sí, hizo lo que le pedí y con la mayor lentitud metió esos mismos dedos en su boca.

-Mmmmmm…. Deliciosa…- ¡Hay que joderse! Tragué grueso para no follarlo aquí mismo.

- ¿Podemos centrarnos? ¿O prefieres que te folle antes de hablar? - alzó las manos al aire en rendición.

- ¡Vale, lo capto! - me acerqué a su cara a susurrar.

- ¿Qué quieres saber?

- ¿Es esto alguna prueba más? - le entrecerré los ojos.

- ¿A qué te refieres?

-Ya sabes…- alzó los hombros- Me pediste un tiempo para demostrar que confiaba en ti…- suspiró- Ahora que ha terminado el tiempo y volvemos a vernos me pides esto…- me separé los justo para verlo a los ojos, cruzarme de brazos y ponerme seria.

-Darien, el hecho de reencontrarme con Brad fue una casualidad… Y saber sus nuevas inclinaciones me sorprendió hasta a mí…- tomé aire con fuerza- Pero me hizo recordar algunas cosas que no he podido disfrutar últimamente.

-Entiendo…- bajó la vista desanimado, cogí su barbilla para que alzara la cabeza.

-Pero lo más importante para mí eres tú… Si no aceptas lo entenderé...- se quedó callado unos segundos.

- ¿Lo echas mucho de menos? - ¿Qué podía decirle?

-No diré que moriría sin ello.

-Pero te gusta y lo deseas…- suspiré, si quería sinceridad debía darla a cambio.

-Sí…- hice movimientos en círculos sobre su evidente erección- ¡No voy a negar que me pone y mucho! - susurré en su oído antes de morder su lóbulo.

-Supongo que en cierto modo lo entiendo…- le alcé una ceja.

- ¿En cierto modo?

-Bueno, a mí también me pone verte con otra mujer, sobre todo con Rei…- apretó mi cintura para acercarme a él y sonreí de lado.

-Así que también te gusta ella…- sonrió de lado.

-Me gustaría más si me dejara follarla…- no pude evitar reír.

- ¡Olvídate! Tiene demasiado clara su sexualidad y solo acepta hombres conmigo…- besó ligeramente mis labios.

-Lo sé…- volvió a suspirar- Eso me lleva a que, si te agrada esto, puedo hacer un esfuerzo muy de vez en cuando…- hizo hincapié en lo último y sonreí ampliamente.

- ¿Lo dices en serio?

-Si…- me besó- Te amo y haría lo que fuera por hacerte feliz…- profundizamos el beso ¡No podía creer mi suerte!

-Yo también te amo…- cuando estábamos a punto de perder el control una tos cercana nos hizo volver en sí.

-Entonces… ¿Nos vamos? - nos separamos lo justo para vernos a los ojos y sonrió.

-No…- suspiró- Estoy dispuesto a intentarlo…- lo miró más serio- Pero sin el menor contacto conmigo ¿De acuerdo?

- ¡Claro! No hay problema…- dijo alzando las manos y sonreí.

-Pero quiero que ella se sienta muy bien…- pellizcó mi trasero y lo besé de nuevo, nuestras lenguas danzaron sin control hasta que nos vimos obligados a tomar aire.

-Gracias…- susurré sobre sus labios- Yo también deseo lo mismo con respecto a ti.

-Lo sé, pero no te acostumbres…- reí.

- ¿Os parece si comemos antes? Así nos vamos conociendo antes de empezar.

-Perfecto…- me hizo levantarme, se levantó conmigo y me llevó a la cocina- ¿Te ayudo en algo?

-Poned la mesa en lo que voy preparando los platos…- cuando terminamos de colocar todo nos sentamos a comer, Darien entabló conversación con ellos enseguida, algo que esperaba ya que uno era abogado y otro juez, algo innato en su cargo. Esa parte de él me encantaba, lamentablemente no tenía muchas oportunidades de verla, aunque no negaré que en la intimidad me encanta. Cuando la cena terminó el primero en romper el hielo fue él mismo.

- ¿Vamos? - asentí ansiosa y me dejé llevar casi a rastras hacia mi habitación, ellos nos siguieron sin hacer preguntas. Una vez allí me volví a ellos.

-Derek, Brad… Voy a preparar a Darien…- asintieron sonrientes- ¿Podéis traer el champán antes de desnudaros?

- ¡Voy yo! – Derek se alejó por él y volví mi atención a Darien.

-Desnúdate…- con una sonrisa y su mirada sobre mi comenzó a hacerlo, saqué un pañuelo de seda negro de mi cajón y me acerqué para ayudarlo.

- ¿Prefieres hacerlo tú? - preguntó divertido.

-Sabes que sí…- aparté su camisa, sus pantalones, zapatos y calcetines, dejé su bóxer puesto para que no se sintiera cohibido hasta el momento apropiado- Túmbate para que pueda vendarte los ojos y empezar a saborearte…

-Estoy deseando que lo hagas.

-No más que yo…- sonrió de lado.

-Lo dudo mucho…- cuando se acomodó le puse el pañuelo y me aseguré que no veía nada.

- ¿Bien?

-Estaría mejor contigo en mi boca…- sonreí.

-Pronto…- cuando me volví a Brad ya estaba listo, se tumbó al otro lado de la cama y Derek comenzó a desnudarse, yo hice lo mismo, mientras lo hacía no perdía detalle de ninguno de los 3. Cuando estuvo desnudo, Derek llegó junto a Brad, comenzaron a besarse y acariciarse, me relamí los labios ante la imagen, en cuanto terminé de desnudarme me puse a horcajadas sobre Darien sin perder detalle de nada, sabía que no podría disfrutarlo muy a menudo así que debía aprovechar. Comencé a besar su cuello y fui bajando hasta su erección, bajé su bóxer para tenerla a mi disposición y los tiró fuera de una patada- Darien…

- ¿Qué? Estaba estorbando…- cuando iba a meterla en mi boca me agarró el brazo- Quiero saborearte.

-En ese caso ponte al revés…- sin una queja lo hizo, tras poner mi coño al alcance de su boca me dispuse a saborear su polla, primero lamiendo toda su longitud alternando pequeños muerdos por el glande mientras masajeaba sus testículos, alternando el ritmo para volverlo loco como el hacía conmigo. Mientras disfrutaba de la experta lengua de Darien y lo saboreaba, Derek se arrodilló entre las piernas de Brad y comenzó a chupársela con un ritmo demandante. Cuando nosotros alcanzamos el orgasmo, Brad gateó a mi lado.

-Quisiéramos follarte…- me enderecé y comenzó a chuparme los pezones.

-Primero quiero veros follar mientras Darien lo hace…- pellizcó uno de ellos con fuerza.

- ¿Qué te parece si te follamos los 2 mientras tú se la chupas a Derek?

-Yo por delante y tú por detrás… - exigió Darien y sonreí, a pesar de todo estaba participando.

-No hay problema…- Darien se sentó, me coloqué sobre él, penetrándome yo misma mientras que Brad se introducía por detrás, cuando entraron por completo y comenzaron el ritmo Derek puso su polla a mi alcance y la metí de lleno en mi boca mientras me sentía plenamente follada. Cuando estaba a punto Darien deslizó su mano a mi centro para pellizcar mi clítoris y me hizo estallar con fuerza…

- ¡Joder! - ambos me siguieron, Brad besó mi hombro antes de alejarse.

-Ha sido mejor de lo que recordaba.

-He madurado mucho…- me guiñó.

-Eso es más que evidente…- fue hacia Derek y comenzaron a besarse sin dejar de mirarme, sabía que me darían un buen espectáculo, me levanté para servirnos algo de champán y nos acomodé en el cabecero.

-Ahora están…- susurró Darien antes de dar un trago.

-Si… ¿Quieres verlos?

-Mejor que no.

-Si en algún momento cambias de idea puedes quitarte el pañuelo.

-Lo sé, pero hay cosas que prefiero no experimentar…- me relamí los labios viendo como Brad se ponía en 4 frente a Derek y éste lo penetraba lentamente ¡Dios! Fueron lento, demasiado para mi…

-Darien tócame…- gemí implorante, tras dejar la copa en la mesita me hizo tumbarme y usó su boca para apagar mi fuego, sentir a Darien lamiéndome sin parar y verlos follar consiguió que me corriera 2 veces seguidas.

-Ahora ponte en 4, quiero follar tu delicioso trasero…- lo hice de forma que no los perdiera de vista, debido a la cercanía mientras Darien me follaba Brad me besaba y Derek pellizcaba mis pezones con cada estocada que le daba. Cuando todos fuimos alcanzando nuestro orgasmo, nos limpiamos un poco y tomamos una copa antes de seguir.

- ¿Cómo lo llevas amigo? - le preguntó Derek.

-Bien, con sentir a mi mujer me siento más que complacido…- lo besé.

-Echaba de menos tu tacto sobre mi cuerpo.

-Me alegra que haya sido recíproco.

-Se os ve muy unidos…- comentó Brad y sonreí.

-Lo estamos.

-Así es…- afirmó Darien cogiendo con fuerza mi cintura.

-A nosotros nos encanta jugar con parejas así…- añadió Derek sin dejar de mirarme- Lo que me recuerda que me toca follarte…- gateé hacia el para besarlo.

-Antes quiero ver cómo te folla mientras siento tu lengua en mi…- sonrió de lado.

-Eres una gatita muy traviesa.

-Miauuu…- ronroneé y miró a Darien.

-Amigo, eres un hombre con suerte.

-Lo sé…- dijo orgulloso, cuando dejamos las copas en la mesa. Me senté al borde de la cama, me recosté hacía atrás, Derek se acomodó entre mis piernas y apoyé los pies en sus hombros, Brad se puso por detrás y lo penetró lentamente.

-Darien acércate a mi…- siguió el sonido de mi voz, cuando estuvo cerca comenzó a besarme a la vez que atendía mis pechos… Cuando alcancé el orgasmo Derek se puso sobre mí y me penetró de una fuerte estocada, al mirar sobre su hombro vi que Brad seguía en su interior follándolo con más fuerza que antes, Darien se apartó un poco pero no quería que se excluyera, así que estiré mi mano hacia su polla y comencé a masturbarlo al ritmo que me follaba Derek. Cuando culminamos de nuevo los dejé besándose y me tiré sobre Darien.

- ¡Eh! Cuidado que no veo nada.

-No te preocupes, yo te cuido…- lo besé con intensidad ¡Dios! Esto estaba resultando mucho mejor de lo que esperaba, el siguiente par de horas fue bastante exigente, pero disfruté como una niña en navidad. Cuando llegó el momento de despedirse comenzaron a vestirse, una vez que tuvieron el bóxer puesto le quité el pañuelo a Darien, comenzó a restregarse los ojos mientras terminaban de vestirse.

- ¿Qué tal? - sonrió.

-Bien…- lo besé.

-Ha estado más que bien amigo…- Derek le ofreció su mano, a pesar de su aspecto de tipo duro, era un tipo adorable y bastante atractivo si te gustan los hombres culturistas.

-Mi mujer parece satisfecha, yo he disfrutado de ella…- sonrió de lado- Eso es lo que importa…- lo abracé con fuerza antes de besarlo.

-Si, ha estado perfecto…- había sido un detalle increíble que pensaba devolverle con creces, sonreí para mis adentros, sabía perfectamente como…

-Serena tiene mi número…- añadió Brad mientras le estrechaba la mano- Cuando quieran quedar, aunque solo sea a tomar algo y charlar…

-Lo tendremos en cuenta…- me puse un bata para acompañarlos a la puerta.

- Bien, ahora tenemos que irnos.

-Adiós…- los despidió con la mano antes de salir de la habitación, cuando llegamos a la puerta susurró.

- ¿Realmente crees que está bien?

-Si, pero de todas maneras tenemos que hablar.

- ¡Bien! Me gustaría poder incluirlos en la agenda como posibles…- sonreí.

-Ya veremos…- por mucho que quisiera debía asegurarme que opinaba Darien al respecto- Te dije que solo sería esta vez.

-Lo entiendo, pero me avisas con cualquier cambio.

- ¡Vamos! Ellos tienen que hablar y nosotros una cena a la que asistir…- lo apresuró Derek.

- ¡Ya voy! – gritó rodando los ojos, tras un beso por parte de cada uno se fueron, antes de volver a la habitación pasé por la cocina por algo de picar y otra botella de champán, Darien estaba recostado con las manos en la cabeza y mirando al techo ¿Estaría arrepentido de haber accedido? ¿Se sentía mal por ello? Era el momento de hablar…

DARIEN

Aunque al principio estaba reacio, el hecho de estar con ella con una venda en los ojos me había hecho disfrutar más que nunca. No sabía si la razón había sido el tiempo sin sexo, haberme privado de la vista o sentir la entrega y pasión de Serena por estar disfrutando de algo que deseaba, pero no podía ofrecerle personalmente…

-Darien…- se sentó junto a mí, parecía preocupada, para quitar hierro al asunto le quité el plato de fruta y comencé a comer.

-Mmmmmm… Tenía hambre…- nos sirvió champán.

-Bebe y dime la verdad…- suspiré, debía ser sincero como me pidió.

-No estoy mal por lo ocurrido si es lo que piensas, simplemente me sorprende que lo haya disfrutado tanto…- abrió los ojos sorprendida.

- ¿En serio?

-Si ¡Yo también estoy impresionado! Pero así es…- me abrazó con fuerza.

- ¡Oh dios! ¡Me alegro tanto! Lo que menos quería es que te sintieras incómodo…- enlazó sus manos en mi cuello- Con esto queda claro que somos perfectos juntos…- la alejé para verla a los ojos.

- ¿Acaso lo dudabas?

- ¡No! Yo te amo, tú me amas…- chasqueó la lengua- Pero respecto al sexo me faltaba esto…- señaló la cama ahora revuelta- Nunca te pediría que lo hicieras, pero supongo que entiendes que me guste verlo.

-Claro…- la acerqué de nuevo y besé el tope de su cabeza- Pero no será siempre.

- ¡Claro que no! Pero de vez en cuando…- sentí la duda en su voz.

-No hay problema…- suspiré- Solo te pediría que, ya que los tenemos a ellos, cuando te apetezca…

-Es lo mismo que había pensado…- comenzó a hacer círculos con sus dedos en mi pecho- Si te soy sincera pensaba que pondrías más pegas porque Brad era mi ex que por ser 2 hombres.

-Cuando me hablaste de él supe que no era importante, así que no me siento amenazado por él.

-Haces bien, puedo follar con quién sea, pero solo te amo a ti…- la besé con ternura.

-Al igual que yo a ti…- nos perdimos en el beso hasta que el sonido de mi móvil nos hizo salir de nuestra burbuja.

-Enseguida vuelvo…- cuando lo alcancé vi que era Andrew- Dime…

-He conseguido que acepte salir esta noche ¿Os viene bien? - miré a Serena, me separé un poco del auricular.

- ¿Tenías algo planeado para esta noche?

-No.

- ¡Bien! - volví de nuevo al mismo- Nos viene bien Andrew.

- ¡Perfecto! Te mando un mensaje con la dirección del restaurante y la hora, cenaremos y después iremos de copas ¿Te parece?

-De acuerdo, pero no olvides que debes insistir en lo que sientes por ella.

-Lo sé…- suspiró- Pero necesito que dejes zanjado lo vuestro.

-Aunque no hay nada lo haré…- no pude evitar gruñir ¿Por qué se empeñaba en cosas que no eran?

-Gracias hermano, no lleguen tarde…- colgó, casi al momento llegó su mensaje, miré la hora y si queríamos estar puntuales deberíamos empezar a vestirnos.

-Hemos quedado con Andrew y su novia para cenar y tomar algo…- comenzó a recoger todo.

- ¿Hay que ir de etiqueta?

-No, solo arréglate como siempre.

-Bien, en cuanto recoja aquí voy a la ducha.

-Yo debo irme a casa a cambiarme…- suspiré mientras me pasaba la mano por el cabello- Me gustaría esperarte, pero no hay tiempo…- se acercó a besarme.

-No te preocupes, ve e iré cuando acabe.

-De eso nada, vendré por ti…- pasó sus manos por mi cuello.

-Bien, te esperaré…- tras un beso terminé de vestirme para volver a casa. Una vez duchado y arreglado volví a buscarla, pero me sorprendió que la puerta estuviera entreabierta. Cuando iba a entrar escuché que hablaba con alguien más.

- ¿Se puede saber porque sigues aquí?

-Lo sabes perfectamente…- Karmesite ¡Mierda! ¿Qué hacía allí?

-Como te dije antes que entraras aquí a empujones, tú y yo no tenemos nada que hablar…- ¿Debía entrar o dejarla hacerlo sola?

- ¡No te hagas la estúpida que no te queda!

-Nunca he tenido que hacerlo, eso se te da mejor a ti…

- ¡No me hables así maldita!

- ¡Vamos! ¿Por qué no te vas y sales de nuestras vidas? Ya sabes lo que ocurrirá si sigues molestando ¿Verdad?

- ¿Crees que te tengo miedo?

-Deberías…- ¡Joder! Como me ponía cuando se ponía así- No soy de las que agachan la cabeza y se callan, yo actúo en consecuencia.

- ¿Sabes? Creo que ambos serán muy felices, son igual de gilipollas…- escuché algo de ruido y un jadeo de Karmesite.

- ¡No te atrevas a insultarnos o aplastaré esa nariz de muñequita que tienes! ¿Me oíste?

- ¿Así tratas a tus pacientes? - rió.

-No tengo necesidad, ellos me respetan.

-Seguro…

-Mira, me importa poco si lo crees o no. Solo queremos seguir con nuestra vida sin que gente como tú se meta en medio.

-Pues por mí no te preocupes, él no merece la pena para arriesgar mi trabajo y reputación.

- ¡Por fin abriste los ojos! Ahora vete de mi casa y no vuelvas.

- ¡Con gusto! – antes que se dieran cuenta que estaba escuchando entré e hice como que no sabía nada.

- ¿Karmesite? ¿Qué haces aquí?

- ¡Nada que te importe! ¡Adiós! - gritó antes de salir y cerrar de un portazo.

- ¡Menuda bruja! - gritó airada Serena- Por lo menos ya le ha quedado claro.

- ¿Vino por el video? - chasqueó la lengua.

-Entre otras cosas…- suspiró- ¿Nos vamos?

-Claro, hablaremos por el camino.

-Voy por el bolso…- no tardó en volver, una vez en el coche comencé el interrogatorio.

- ¿Llevaba mucho tiempo cuando llegué?

-No lo sé ¿Unos 10 minutos tal vez? - resopló- Sinceramente no miré el reloj, pero no creo que fueran más de 10 minutos.

- ¿Ya no volverá a molestar?

-No, se ha dado cuenta que conmigo no se juega si sabe lo que le conviene.

- ¿En serio? - pregunté sonriente y orgulloso.

- ¿Acaso lo dudabas? - preguntó de igual modo y deslicé una de mis manos por su pierna.

-Nunca dudo de ti, cada día me sorprendes más…- agarró mi mano entre las suyas.

-Me pasa lo mismo contigo, todavía me sorprende haber encontrado a alguien que pueda complementarme tanto dentro como fuera de la cama.

-Somos 2…- sonreímos, tras unos segundos de silencio continuó.

-Para mí ha significado mucho lo de esta tarde…

-Lo sé…- llevé su mano a mi boca y la besé- Me alegro de haber sido partícipe de ello.

-Jugar sin ti no es divertido…- suspiró de nuevo- Es cierto que disfruto del sexo sin inhibiciones ¡Dios! Siempre he pensado que cuantos más mejor, pero solo ocurre cuando estás entre ellos, no disfrutaría si no estuvieras conmigo.

-No negaré que es mi misma filosofía…- dije tratando de quitarle hierro al asunto- Pero a veces me siento celoso…- suspiré y la miré de reojo- Nunca había sentido celos hasta que te conocí, siento ser un poco…

- ¡No! Me encanta ese lado celoso y posesivo tuyo, pero quiero que tengas claro que nunca jugaré sin ti y espero que hagas lo mismo…- sonreí.

-Ni siquiera ha pasado tal idea por mi cabeza.

- ¡Perfecto! - me guiñó- Con eso aclarado estamos mejor que bien.

-Si…- volví a besar su mano- Aunque quisiera que habláramos las cosas antes de organizarlas…- noté como sus mejillas se ponían algo rosadas.

- ¿Lo dices por lo de hoy?

-No me malentiendas, me gusta que exponga tus deseos al igual que hago con los míos, pero me ha pillado algo desprevenido.

-Bien, admito mi culpa. Pero sabía que si no actuaba en vez de plantearlo nunca aceptarías…- me conocía bien.

- ¿Así que lo intuías?

-Digamos que estaba un 70% segura que aceptarías…- fingí cara de horror.

- ¿Tanto? - pregunté divertido y reímos.

-Por eso los invité a comer, tenía la esperanza que si los conocías y te soltabas un poco te darías cuenta que no era tan mala idea.

-Debo reconocer que fue mejor que eso.

-Me alegra mucho que abrieras tu mente por mi…- rodé los ojos.

-Mientras no rebasemos los límites no hay problema…- lo que me hizo pensar- ¿Tú tienes algunos?

- ¿Límites? - asentí- ¿Respecto al sexo?

-Si… ¿Hay algo que no estarías dispuesta a probar?

-Bueno, lo que no me agrada creo que a ti tampoco…- le alcé una ceja- ¡Ya sabes! Ese rollo del dolor, cortes, sumisión…

- ¿Te refieres al BDSM?

-No del todo, el bondage me gusta, alguna cachetada en ciertos momentos, pellizcos, pinzas, etc.… Todo tolerable…- chasqueó la lengua- Pero eso de dejarme dominar…- no pude evitar reír- No va conmigo.

-Tampoco me gusta una mujer sumisa, y aunque he practicado algo de todo esto puedo vivir sin ello.

-Interesante…- se relamió los labios- ¿Has sido amo? - sonreí de lado.

-Muy pocas veces, como te dije no me pone.

-Se me ocurren muchas ideas para jugar que nos implican a ambos y tu voz de amo…- reí- ¡Oh! Podría usar un collar…- no pude evitar reír.

- ¡Oh, vamos! ¡Déjalo ya!

- ¿Por qué? ¿No te pone que lleve un collar que me identifique como tuya? - se mordió el labio y me miró divertida.

-Por si no lo recuerdas…- besé el anillo que puse en su dedo en Nueva York- Ya tienes un anillo...- le guiñé- Muy pronto habrá otro y unos papeles de por medio que lo certifiquen.

- ¡Ahí me has pillado!

- Si ¿Verdad? - reímos de nuevo, momentos como éstos los había echado mucho de menos.

-Ya queda muy poco para casarnos…- volví a besar su mano.

-Demasiado para mi… -sonrió.

-Eso me lleva al tema de la casa…- ¡Mierda! Había estado tan centrado en otras cosas que ni lo había pensado.

-Podemos verlas una tarde ¿Te parece bien?

-Estos días he visto algunas, cerca de la casa de mis padres hay a la venta una que, aunque necesita algunos arreglos está bastante bien.

- ¿Así que mientras me moría de preocupación porque me apartaras de tu vida tu seguías haciendo planes? - no sabía si gritar de felicidad o llorar por toda la angustia que había pasado sin necesidad.

- ¿Qué puedo decir? Confiaba en ti…- me mandó un beso volado acompañado de un guiño- Sabía que lo lograrías.

-Gracias por tu confianza…- cuando aparqué en la puerta del restaurante, me volví a ella antes de salir- Si te gusta esa casa la compraré…

-Compraremos…- me entrecerró los ojos- Si vamos a ser un matrimonio compartiremos gastos.

-Por supuesto, no esperaría menos de ti.

-Bien, tampoco dejaré mi trabajo, cuando tengamos niños o bien contratamos niñera o buscamos una guardería para cuando estemos trabajando…- sonreí orgulloso ¡Ella tenía los mismos planes a futuro que yo! Todas las angustias y preocupaciones que había pasado desaparecieron al oírla hablar de ellos. Cogí su cara entre mis manos y besé ligeramente sus labios.

-Me parece perfecto, de todas maneras, una vez que deje de ser Senador, tendré muchas menos ocupaciones y preocupaciones que ahora.

- ¿Estás seguro de dejarlo?

- ¡Claro! Sabes que lo había pensado antes de esto.

-Lo sé, pero no quiero que te sientas obligado por nuestra relación, sé que podemos sobrellevarlo si decides seguir.

-Sí, pero el mundo de la política no es eterno. Buscaré algo más relajado una vez que me vaya.

-Mientras te haga feliz estará bien…- nos besamos, hoy me volvía a sentir completo de nuevo, nada podría empañar mi felicidad. Solo con ella sería plenamente feliz…

-Será mejor que salgamos ahora o Andrew nos dará un sermón sobre lo que implica llegar tarde…- reímos de nuevo.

-Mejor evitemos que lo haga…- salimos del coche y tras cogerla de la cintura la guíe al interior. En cuanto nos llevaron a su mesa ambos se levantaron.

-Darien, Serena…- nos saludó antes de volverse a Lita, parecía bastante nerviosa- Ella es Lita…- la presentó, Serena se adelantó.

- ¡Encantada! ¡Oh dios! ¡Me encantan tus zapatos! - ella sonrió más relajada.

-Los compré hace poco…- tomó asiento junto a ella, siguieron hablando de zapatos, marcas y vestidos. Andrew sonreía bastante contento de ver que congeniaban.

-Parece que va mejor de lo que esperaba…- me susurró y sonreí en respuesta ¡Otra sorpresa para completar el día! Pero tal como las otras también me agradaba, si Andrew y ella tenían un futuro juntos, me encantaría que fueran amigas.

-Serena siempre sabe que decir para romper el hielo.

-Si, contaba con ello antes de venir.

- ¿En serio? - me sonrió.

- ¡Sin la menor duda! Si va a formar parte de la familia me gustaría que se llevaran bien…- palmeé su hombro.

-Lo mismo digo hermano.

- ¿Han pensado que quieren comer? - les preguntó a ambas.

- ¡Sorpréndeme! – dijo Serena con una sonrisa, lo dejamos en sus manos, tras pedir las especialidades del lugar, comimos entre conversaciones de lo más triviales, sirvió para conocernos un poco más, aunque cuando se dirigía a mí la sentía algo tensa. Cuando la cena terminó y fuimos a tomar algo no me sorprendió que Serena y ella hablaran como si fueran amigas de toda la vida. Cuando tomamos asiento en una mesa vi la oportunidad de hablar con ella, le hice señas a Andrew que lo pilló enseguida.

-Serena ¿Podrías acompañarme a la barra un momento? - me miró dubitativa y asentí.

-Bien, vamos…- cuando se alejaron fue ella quien habló primero.

-No hace falta que digas nada…- suspiré cansado.

-No es eso lo que cree Andrew.

-Lo sé, no estoy acostumbrada a las relaciones largas y cuando insistió me asustó.

- ¿Por qué no se lo dijiste?

-Sabía su situación y no quería agobiarlo con más.

-Pero hacerle creer que sientes algo por mí no creo que sea nada bueno para él…- me entrecerró los ojos.

- ¿Por qué cree eso?

-No lo sé…- rodé los ojos- ¿Tal vez porque huiste cuando me viste y te comportaste raro cuando te dijo que somos hermanos?

-Estaba sorprendida ¿Vale?

-No diré que yo no quedé igual, pero solo ha sido una casualidad…- últimamente demasiadas.

-Lo sé…- suspiró- Pero no creo que empezar una relación ahora mismo sea lo mejor para ninguno.

-Si, ya le dije que lo primero que debe hacer es terminar definitivamente con Kath, pero no quiere perderte por darte tiempo, seguro que te has dado cuenta que siente algo especial por ti.

-Yo también…- suspiró mirándolo a lo lejos- Pero entiendo lo que dices, hablaré con él a solas.

- ¡Estupendo! Será lo mejor para ambos…- él lo necesitaba y yo también, aunque era un poco egoísta de mi parte querer tranquilidad para estar con Serena sin tener que preocuparme de nadie más que de nosotros, era lo que deseaba. Tras un incómodo silencio siguió.

-Se os ve muy bien…- señaló a Serena en la barra, ella y Andrew conversaban como 2 buenos amigos. A pesar de su acercamiento y complicidad ya no me sentía amenazado, al final habían resultado positivos estos días sin vernos.

-Nunca había sido tan feliz.

-Me alegro por ti, se ve una buena chica.

-Lo es.

-Nunca hubiera pensado que te fueran las relaciones a largo plazo y mucho menos pasar por la vicaría.

-Si…- sonreí mirando de nuevo a Serena- Ella lo cambió todo.

-Supongo que es cierto que cuando llega el indicado o indicada para cada uno todo cambia.

-Así es, nunca supe cuánto hasta que empezamos nuestra relación.

-Me gustaría tener algo parecido …- le sonreí.

-Si le das la oportunidad lo tendrás…- en ese momento llegaron con las copas y volvimos al ambiente distendido de antes. Conversando con ellos me di cuenta de lo afortunado que era por tenerlos en mi vida.

Ella y mi hermano eran 2 de las personas más importantes en ella, tras una mala racha tenía la oportunidad de un nuevo comienzo junto a Lita, por lo poco que la conocía era una buena mujer, mientras que nosotros muy pronto emprenderíamos nuestra vida en común y comenzaríamos a formar nuestra propia familia…

Si, sonreí más que feliz, solo con verla estaba convencido que todo sería más que perfecto.

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.