Draco

Ingresar a la casa de Hermione no fue un problema, pero ella se veía asustada a cada detalle.

— Tengo memoria fotográfica y te puedo asegurar que muchas cosas fueron movidas — Subió las escaleras hasta llegar a la que era su habitación — ¿Qué mierda!

Ingresé tras ella y lo que vi me dejó pasmado. En el centro de su cama se encontraba m chaqueta que debí olvidar hace mucha, pero eso no era todo. Había una rata descuartizada, la sangre cubría su cama.

— Me voy de aquí — Fue lo que dijo y fue a su guardarropa.

— No lo hagas — Señalé el rastro de sangre que llegaba hasta allí. — Esta es una amenaza. No toques nada, lo mejor será llamar a la policía.

Se contenía y evitaba romperse delante de mí, así que la saqué de su habitación.

— No llamaré a la policía, contrataré a un detective y forenses para que revisen todo — Fue lo que dijo en cuanto estuvimos sentados en su jardín. — Exponer al loco que lo hizo hará que me persiga con ahínco, no soy estúpida. Este es un juego de mentes.

— Pero hay que dar parte a las autoridades.

Hermione rio de manera irónica — La Scotland Yard no encontraría ni una mosca si la tuvieran en frente. Lo que debo de hacer de inmediato es mudarme, comprar una casa nueva y contratar personal de seguridad. — Me miró de manera seria — Tenía 12 años cuando pasó algo similar con mamá, ella actuó de esta misma manera y junto a mi padre encontramos al loco que deseaba desaparecer a mi familia. Lo más seguro es que estén detrás de mi por un motivo en particular.

La abracé — Conmigo no tienes que hacerte la fuerte, sé lo mal que te sientes.

Me correspondió al abrazo — Tengo miedo, si pudo entrar a mi casa esto me dice que debo volver a la casa de mi padre. Si regreso es probable que tenga guardaespaldas hasta para ir al baño.

— Es lo mejor, tienes que estar con Julius hasta al menos saber quien ingresó a tu casa, las cámaras de seguridad deben haber registrado algo — Ella me soltó para verme a los ojos — ¿Qué?

— Recibieron un balazo ¿no te fijaste? — Me tomó de la mano — Ve a casa, yo tomaré mi Rolls Royce e iré con mi padre. Tus padres estarán por llegar a tu departamento y...

Negué con la cabeza — Tú subirás a tu auto y yo voy a escoltarte todo el camino.

Fuimos a su cochera, al ingresar las llantas se encontraban ponchadas y el chasis rayado.

— Sin duda, anoche el sicario esperaba que apareciera e iba matarme — Se estremeció y la tomé de la mano para sacarla, sus temblores desentonaban con la seguridad que mostraba en su voz.

La saqué de su casa y una vez en mi Hummer me atreví a hablar. — Ven conmigo, yo te protegeré.

Ella me vio sorprendida, por un momento parecía que iba a aceptar mi propuesta, pero luego negó con la cabeza — No puedo, no voy a exponerte al peligro, lo mejor es ir casa de mi padre, permaneceré ahí hasta saber qué ocurrió. Nadie es lo suficiente hábil para infiltrarse en el lugar donde crecí.

— Bien, te llevaré ahí entonces. Pero si ocurre algo, llámame.

Ella me tomó de la mano — Gracias por estar conmigo, probablemente de haber estado sola mi solución hubiera sido huir a Australia o Francia, esconderme en una de las casas de mi madre hasta encontrar al culpable.

— No hay nada de que temer, de ser posible yo te llevaré a la universidad y te regresaré a tu casa. — Suspiré — Tú padre consideraría que soy más confiable que cualquier chófer.

— No te atreverías, todos se enterarían que estamos saliendo y hablarían mal — Se notaba sorprendida.

— Eso no es relevante, a mí me interesa tu bienestar.