Ginny y Hermione vivían en casa de Sirius, la directora McGonagall las había obligado a dejar el colegio, debido a que ambas estaban a un mes de dar a luz a sus hijos, no deseaba que ocurriera en la enfermería por muy entusiasmada que Madame Pomfrey lo deseara. La directora pensó que aquello podría avergonzar a los futuros niños, era mejor que nacieran en sus hogares. Kreacher siempre estaba atento a ellas, porque ambas serían madres de niños que provenían de honorables familias sangre limpia. Al día recibían las visitas de sus amigos y sus novios. McGonagall no les había permitido a Draco ni a Blaise irse junto a ellas, solo el visitarlas.
El 9 de junio de 1999 a las 7:30pm, Neville y Pansy fueron a visitar a sus amigos, ya que Blaise y Draco estaban ocupados con una reunión imprevista de los prefectos. Blaise era el asistente de Draco ya que ni Theo podía controlarlo debido a que últimamente estaba demasiado irritado y dispuesto a lanzar crucios a diestra y siniestra.
Hermione estaba sentada junto a Ginny, Sirius estaba en la cocina hablando con Remus. Mientras Pansy y Neville les contaban como la pasaban sus amigos.
— ¿Estás segura de que estás bien? — preguntó Pansy. Cuando Hermione se quejó por décima vez.
— Sí, solo es un pequeño dolor que desde las 3 de la mañana hasta ahora no me ha dejado de molestar y sé que falta un mes para que Orión nazca. — Granger respiraba y hablaba con dificultad. — Son normales estos ... dolores.
— Te lo vuelvo a repetir que el niño es tan Malfoy que quiere nacer antes que Gwen. — Ginny acariciaba su vientre.
Soltó un grito que hizo que Remus y Sirius salieran de la cocina.
— Hermione, ¿ya es tiempo? — preguntó Remus al ver el rostro de la castaña que le recordó al de Tonks cuando estaba punto de tener a Teddy.
— Sí, y ¡le aseguro que voy a matar a Draco por no estar presente! Teddy se quedará sin tío... — Hermione estaba casi llorando por el dolor y el resto no sabía qué hacer, es decir Sirius de los nervios se había convertido en perro, Remus había ido por la chimenea en busca de todos los conocidos.
— respira, Mione, respira. — Pansy buscaba su varita en la cartera. — accio maleta del bebé. — Ninguna maleta apareció. — Accio, maletín del bebe ¿y la maleta que estaban preparando?
— se quedó en la torre. — respondió Ginny. — Herms, ¿podrás soportar la aparición o el autobús noctámbulo?
— ¡No! — estaba tratando de respirar como le habían enseñado en el hospital. — No creo poder dar un paso.
— Mejor hay que llevarla a su habitación, llamar a mi madre y Narcissa. — Ginny se paró. — Canuto has hervir agua — el gran perro negro se dirigió a la cocina. —Kreacher por favor lleva toallas limpias a la habitación de Hermione. — el elfo asintió. — Pansy ve por la maleta del bebé a Hogwarts, avísale a Draco. — la pelinegra asintió e hizo uso de la chimenea. — Neville ayuda a Hermione a llegar a su habitación y yo iré por mi madre.
Neville cargó a Hermione y la subió hasta su habitación.
— ¡No sé qué hacer! ¡No soy medimago! — Hermione estaba sentada en su cama y el jovencito se retiró el sweater de la ansiedad que sentía. — Malfoy me va a matar, eso si no muero antes
— Neville, estás diciendo incoherencias y si no te tranquilizas te voy a petrificar hasta navidad — lo amenazó.
Como por arte de magia Neville se serenó, respiro profundo, recuperó la compostura y trataba de hacerse oír entre los gritos de dolor de la castaña — ¡primero mantén la calma! respira, Relájate, necesitamos alguien que te revise.— Kreacher apareció con toallas las cuales las puso en la mesa. — Kreacher, ¿alguna vez has asistido un parto?
El elfo abrió los ojos más de lo que hubiera podido nunca. — Kreacher ayudó a la ama a parir al joven Regulus, Kreacher sólo le dio una poción para acelerar la dilatación y el parto.
— ¡no beberé ninguna poción! — gritó Hermione.
— Kreacher, ¿puedes ver cuánto ha dilatado Hermione? — preguntó Neville.
El elfo estaba asustado, hacía años que no asistía un nacimiento, pero ninguno había sido tan natural. Asintió suavemente.
Pansy ya tenía la maleta en las manos, pero no había ni rastro de Theo, Blaise, o Draco. Tampoco había encontrado a los leones en el comedor o en el centro de reuniones.
Entonces una idea llegó a su mente. "embarazo compartido, Draco debe estar con los dolores del parto compartido". Corrió hacia la enfermería, se estaba ahogando por falta de resistencia, necesitaba hacer más ejercicio con Neville. Al llegar pudo observar a su amigo recostado en una camilla siendo sostenido por los tres Slytherin, Daphne lo sostenía del brazo izquierdo mientras tras Blaise del brazo derecho, Theo lo sostenía de las piernas y Harry trataba de introducir un embudo en la boca del Slytherin, se les estaba pegando lo muggle, deberían usar la magia en lugar de forcejear.
—¿qué hacen? — preguntó Pansy ingresando agitada.
— quieren darle una poción para romper la conexión del embarazo compartido y mi primo no quiere beberla. — respondió Luna.
— Hermione va a dar a luz, y ¿Ustedes quieren que Draco deje de gritar por el dolor en lugar de ir por Herms? — Pansy estaba entre molesta y divertida. Al oírla todos giraron a verla. — ¿que creían que tenía Draco? ¿Los cólicos de Hermione? ¿Gastritis?
— ¡va a nacer mi sobrino! —exclamó Harry que al instante dejó forcejear con el embudo.
— ¿En qué sala de San Mungo está MI ahijado? — preguntó Theo viendo mal a Blaise por sí se le ocurría decir lo contrario.
— ¡ah! — Draco gritó mientras se paraba como si estuviera mareado. — Llévame con ellos, —Los ojos de Draco estaban cristalizados. — siento como... si yo... Yo estuviera a punto de... tener a Orión.
— Tú no, pero Hermione está en labor en el n 12 de Grimmauld Place, no puede moverse, es primeriza. Vamos todos. — Informó Parkinson, Draco se quejaba en cada paso que daba — según he oído un parto natural a lo muggle puede demorar más de 24 horas, así que mejor acostúmbrate al dolor.
Molly había tomado por asistentes a Neville, Tonks y Kreacher. El primogénito de Draco Malfoy venía con su ayuda.
Sirius, Remus que cargaba a su hijo Teddy que ahora era pelirrojo y todos los Weasley estaban tratando de calmar a Draco que gritaba de dolor. Parecía que Hermione y Draco estaban dando a luz a dos niños.
— Los crucios son unas caricias en comparación a esto. — Malfoy estaba al borde de las lágrimas, sudoroso y cansado, casi podían jurar que estaba a punto de dar a luz recostado en uno de los sofás. — voy a castigar a Antares y Scorpius... ¡Ah!
— ¿a quienes? — preguntó George
— ¡A nadie! — respondieron Fred y Shanell al unísono haciendo que Draco los viera y empezará a sospechar.
—Malfoy está delirando por el dolor. — Fred trató de justificar lo dicho. Por suerte Draco no había dicho, Annie y Gabe.
A las doce menos cuarto de la noche se escuchó el llanto del bebé, y el dolor que había embargado a Draco durante horas desapareció por completo.
El rubio fue más rápido que el resto, pues se paró e ingresó a la habitación donde estaba Hermione agotada y sudorosa siendo limpiada por Molly y Kreacher. Mientras que Tonks a Neville limpiaban al pequeño, liberaban con hechizos las fosas nasales del líquido amniótico.
Draco se acercó a Hermione que estaba recostada en la cama desnuda y apenas cubierta por una sábana limpia.
—Felicitaciones a ambos. — Molly les regaló una sonrisa.
Draco se arrodilló al borde de la cama y besó la mano de Hermione. —Gracias preciosa, aunque un poco tarde, pero es el mejor regalo de cumpleaños que pudiste haberme dado. —besó los labios de su castaña y al oído le susurró: —también he vivido el dolor del parto.
Hermione sonrió débilmente. — te he oído gritar varias veces.
Neville acercó al pequeño rubio a su madre quien recibió a su hijo y lo acurrucó en su pecho, el pequeño abrió los ojos, eran grises como los de su padre y abuelo. El cabello a pesar de ser corto se notaba que era ensortijado como los de Hermione
— es idéntico a ti, primo — observó Tonks al ver a la pequeña familia.
— Tiene el hermoso cabello de Hermione. Es perfecto. — Draco tomó en brazos a su hijo pidió permiso con la mirada a su novia que asintió a sabiendas que Draco Malfoy iba a presumir, es decir presentar a su primogénito ante todos, mientras ella descansaba, Tonks la vistió.
Narcissa y Lucius Malfoy ingresaron tan serios, le saludaron. Lucius vio a Hermione de manera severa, estaba algo perdido en sus pensamientos, ella esperaba un par de insultos hirientes por parte de su suegro.
— Voy a hablar con Sirius, Molly y Andrómeda para organizar tu boda. — Narcissa se sentó en la cama viendo a su nuera. — serás la novia más hermosa que haya habido en el mundo mágico.
Entonces Lucius notó que Hermione traía el anillo de compromiso de los Malfoy en el dedo anular y el anillo que tenía su esposa era idéntico, pero de menos calidad. Sonrió ante la inteligencia de Cissy.
— señorita Granger. —Lucius habló con voz neutral. Hermione temerosa lo observo, antes no había tenido ningún contacto con aquel hombre. — más le vale terminar los estudios, es más espero que mis nietos sean sobresalientes como usted y mi hijo.
Aquellas palabras eran entendidas como: Bienvenida a la familia Malfoy.
