- ¡Maldición! Grito Terry golpeando con su mano la pared. ¿Cómo no me di cuenta? ¡Todo esto es mi culpa! Terry estaba desesperado esperando noticias de su hermana, cada minuto era una eternidad.- Quiero ver a mi hermana.

- Terry, tienes que esperar por favor.

- No me digas que espere porque siento que me voy a morir si no tengo noticias de Annie.

Terry se dejo caer sobre el piso debido a la impotencia de no haber podido ayudado a su hermana a tiempo. Candy intentaba animarlo pero cuando cerraba los ojos se le venía a la mente el instante de atropello.

- Terry… La voz de la abuela hizo eco en el lugar. Terry levanto la mirada y abrazo a la dama quien le recibió con los brazos abiertos.

- ¿Cómo paso esto? Pregunto la dama de cabellos blancos, claramente se notaba la preocupación en sus ojos.

- Todo es mi culpa abuela. Dijo Candy.

- De que hablas, Candy. Dijo Terry tomándola de los hombros.

- Yo tenía que percatarme que Annie estuviera al lado mío y no lo hice… Dijo rompiendo en llanto.

- No digas esas cosas. Dijo tomándola de los hombros. ese automóvil fue el responsable de todo. Por poco y te hacía daño a ti también. Dijo Terry.

- Candy guardo silencio y vio que en los ojos de su esposo había miedo.

- Hermano…

- Ambos hermanos se unieron en un abrazo ¿Cómo esta nuestra hermana? Dijo Anthony.

- Aún no lo sabemos, nadie sale a darnos noticias de ella.

- Hermano él es un amigo mío de la policía y podrá ayudarnos para atrapar a ese miserable.

- Terry asintió. Mientras declaraba todo lo que había pasado Anthony en compañía de su novia se preguntaba por que la vida los castigaba tanto.

En una ciudad lejana un hombre se preguntaba que sería de aquella jovencita que le robo el corazón. Había intentado olvidarla pero era inútil ocultar lo obvio. Era evidente que aún no había dejado de quererla.- Annie… Pronuncio su nombre. Sin embargo había llegado el momento de seguir con su vida, ella ya está casada y él había comenzado una relación con una dama respetable, hija del director del hospital donde trabajaba.

- ¡Hola Cariño! Una señorita de cabello rubio y de ojos azules ingreso saludando a Archie. Él le correspondió el saludo con una sonrisa.

- ¡AH! Ya me canse de esperar. Terry camino con paso firme con intención de entrar a la sala donde atendían a su hermana.

- Terry, por favor contrólate. Era el pedido de Candy.

- No me pidas que me controle siento que voy a morir si no tengo noticias de mi hermana.

- De pronto el doctor salió con una expresión sombría.

- Doctor hable ¿Cómo esta mi nieta?

- …

- ¡Hable de una vez! No se quede callado. Dijo Terry.

- Señor, cálmese por favor.

- ¿Cómo me pide que me calme? Llevo esperando un buen rato aquí sin que nadie me diga como esta mi hermana ¿Y me pide que me calme?

- Señor su hermana llego muy herida y tuvimos que poner todo nuestro esfuerzo para salvarla sin embargo…

- Sin embargo ¡¿Qué?!… Terry temía lo peor.

- El doctor suspiro reuniendo la fuerza de voluntad para hablar.- Lo lamento tanto señor…

- La abuela se cubrió con una mano la boca.

- ¿Por qué lo siente? ¡DIGAME! ¡¿POR QUÉ LO SIENTE?! Dijo Terry.

- Lamentablemente la bebé no resistió.

- Todos quedaron sorprendidos. Terry no podía ni respirar sus ojos se volvieron cristalinos.

- Anthony cerró los ojos lamentando el desafortunado hecho, Patty lo abrazo tratando de consolar su dolor.

- Terry… La voz de Candy lo devolvió a la realidad.

- Candy traía los ojos llorosos. Ella tomo el rostro de su esposo entre sus manos y ambos compartieron una mirada cargada de dolor.

Inesperadamente la puerta de la sala se abrió saliendo una camilla donde iba Annie.

- Annie… mi pequeña Dijo la abuela estirando su mano con intención de tocarla.

- La dama tuvo un fuerte impacto y afortunadamente logramos salvarla, ella ahora esta solo durmiendo y despertará pronto.

- Gracias. Decía la abuela cerrando los ojos.

- Cuando despierte le haremos unos exámenes para ver su condición y luego podrá irse. Eso sería todo con permiso.

- Maldición… Te volviste a salvar estúpida huérfana. Ah que hare ahora. Decía Niel mientras se pasaba la mano por la cabeza.- Te aseguro que no te dejare en paz hasta verte bajo tierra.

Por un breve instante cerró los ojos y pensó en Annie y la bebé.- Lo vez querida eso te pasa por no haberme apoyado.

- Disculpe señorita, ¿usted cree que podremos ver a mi nieta? Dijo la abuela a una enfermera.

- Señora la paciente aún necesita descansar.

- Por favor señorita, solo serán unos minutos.

- La enfermera miro el rostro lleno de tristeza a todos los familiares y asintió.- Esta bien… pero solo por unos minutos. Dijo la dama de blanco aliviando momentáneamente a los demás.

- Candy se detuvo en la puerta viendo que su esposo no se movía.- ¿No vas a entrar?

- No, yo no pueda verla así. Entra tú con los demás. Dijo dándose media vuelta caminando por los pasillos.

- Candy lo miro con tristeza y opto por estar a su lado.

- Mí querida, Annie… Decía la abuela acariciando el cabello de su nieta cariñosamente.

- Hermana tienes que despertar pronto, por favor. Decía Anthony.

- Pero… ahora como le diremos la verdad. Dijo Patty.

- Será muy doloroso para ella. Dijo la abuela.

- Esto le destrozara el corazón, ella estaba ilusionada con la llegada de su bebé. Su vida se ha vuelto el bebé, su mundo giraba en torno a su "princesa". Anthony ya no pudo seguir más hablando pues recordar solo le hacía derramar lagrimas.

- Patty lo recibió en su pecho dándole consuelo.

- Terry ¿cariño estas bien? Candy había alcanzado a su esposo, este se encontraba fuera del hospital.

- Candy, dime por favor… ¿Qué hice mal? ¿soy un mal hermano?

- No ¿de que estás hablando?

- No pude protegerla, no pude… soy un fracaso como persona, como hermano.

- No, No vuelvas a repetir eso, eres un gran hermano, una estupenda persona aquel que está dispuesto dar la vida por los que quiere.

- Pero…

- No lo digas, regresemos con los demás. Tu hermana te necesita.

- Él asintió.

Los minutos pasaron y un movimiento atrajo la atención de la abuela.

- ¡Uhh!

- Annie…

- Abuela…

- Querida has despertado. Decía la mujer mayor emocionada.

- ¡Uh! Abuela ¿Qué hago aquí? ¿Por qué están todos aquí? ¿Dónde está Terry?

- Querida…

- Anthony tu debías estar con Patty en casa de tus futuros suegros ¿Qué hacen aquí?

- Hermana…

- ¡Uh!

- ¿Estás bien querida? Pregunto la abuela asustada.

- No te preocupes es solo un pequeño dolor en la frente pero explíquenme ¿Qué hago aquí?

- Hermana… ¿no recuerdas nada? Pregunto Anthony.

- No, todo es tan borrosos solo sé que estábamos a punto de ir a casa de los padres de Patty y… No recuerdo más.

- Todos se miraron sin decir una palabra.

- ¿Qué ocurre? ¿Por qué se comportan de esa forma? ¿Qué me ocultan?

- Querida… La abuela tomando valor decidió hablar.- Cariño tú…

- Yo que abuela.

- Tú tuviste un accidente.

- ¿Accidente? Pero… no recuerdo nada.

- Cariño un auto de embistió.

- Annie abrió los ojos de sorpresa sintiendo un incontrolable temor ¿Y mi bebé?

- Querida lo siento… La abuela se paso la mano por su mejilla limpiando las lagrimas.- Lo perdiste…

- Para Annie el mundo se había detenido.- ¿Qué?

- Hermana eso fue lo dijo el doctor.

- No, ¡No! Eso es MENTIRA mi bebé está bien yo lo sé. Ese doctor es un mentiroso, mi bebé esta… Annie se paso la mano por el vientre que ahora lucia plano. La voz se empezó a oír temblorosa.

- ¿Dónde está mi bebé? Tengo que verla. Annie se intento poner de pie sin importarle las heridas que tenia.

- No, querida tienes que descansar.

- Abuela suéltame, tengo que ver a mi bebé, ¡TENGO QUE SABER COMO ESTA MI PRINCESA!

- Annie… por favor entiéndelo.

- ¡NO! Anthony, mi bebé no puede estar muerta.

- ¡¿DÓNDE ESTÁ TERRY?! ÉL ME DIRÁ LA VERDAD.

La puerta se abrió, Annie vio a su hermano parado frente a ella sin decir una palabra. Ella con temor negó con la cabeza sin embargo su hermano la miro con los ojos lleno de lagrimas y asintió.

- Annie sintió su mundo caerse, su corazón se había roto en mil pedazos.- ¡Mi bebé! ¡Abuela, mi bebé! Annie lloraba desconsoladamente.

- De pronto las enfermeras ingresaron.- Señores tienes que retirarse.

Con tristeza tuvieron que salir y mirar cómo Annie era sedada.

Continuará…

Últimos capítulos.