*Advertencia*
Capítulo extra hot
Narrado por Terry
Tengo que reconocer que Charles y Dorothy hicieron bien su trabajo, quedó mejor de lo que me imaginé y sé que a ella le ha encantado.
- Terry, de verdad es muy lindo, gracias - logra decirme susurrando, mientras está acostada en la manta y yo estoy a su lado apoyando mi cabeza en uno de mis brazos.
- Te lo debía Pecas, te prometí el picnic desde el colegio - ella me mira con dulzura.
- Cuando te lo dije nunca imaginé que se cumpliría así, es muy romántico - me dice mientras acaricio su cabello y la beso suavemente.
- Te amo - le susurro cerca de sus labios, siento como se estremece y sonrío - Avisé a todos que no nos molestaran por ninguna razón, ya no quiero mas interrupciones - le digo mientras meto mi nariz en su cabello, su olor es como mi droga.
- Pero sospecharán que estamos haciendo algo indebido - me responde preocupada.
- ¿Candy para ti esto es indebido? Porque para mí no, estamos comprometidos, nos casamos en menos de tres semanas y solo estamos amándonos, además hoy dejaré que me hagas lo que quieras - le digo insinuante, ella se sonroja- Pero primero comamos, en el auto escuché que andas un monstruo hambriento en tu estómago- sonrío.
- ¡Terry! - se sonroja - Es que muero de hambre - comienzo a sacar lo que hay en la canasta son sándwiches, queso, galletas, uvas y una cajita sorpresa para el postre, además de una botella de vino.
- Terry nunca he tomado alcohol, ni siquiera una copa, bueno solo una vez, cuando era niña-
- ¿Cómo es eso?- le pregunto riéndome.
- Cuando éramos niñas Annie y yo salimos a hacer un picnic y bueno, se me hizo llamativa la botella que la Señorita Pony guardaba y la llevamos, nos tomamos TODA la botella entre las dos, te imaginas como nos emborrachamos-
-Jajaja- me río a carcajadas - imagino que eras una niñita muy hermosa y traviesa, aunque dudo que pudieras ser más hermosa que ahora- la miro embelesado, ella me sonríe.
- Si, mis madres sufrían mucho conmigo, una vez amarre del cuello a los patitos bebés con su mamá para que no se perdieran - ella hace una mueca de preocupación mientras yo suelto otra carcajada.
- Me encantaría tener una rubia Pecosita bien traviesa para poder amarla y consentirla - le digo con toda honestidad.
- Y a mi me encantaría tener un pequeño presumido, castañito de ojos azules - me dice mirándome fijamente. Estamos de nuevo en nuestra burbuja e intercambiamos sonrisas. Comenzamos a comer y abro el vino.
- ¿Quieres que te sirva una copa?-
- No se, mmm aunque puede ser, estamos en la casa, es el mejor lugar para probar, solo prométeme que no te aprovecharás -
- No te prometo nada Pecas - me mira negando con la cabeza.
- En ese caso solo tomaré una copa, no creo que me afecte si solo tomo una - me río.
- Tranquila amor, puedes tomar lo que quieras, yo no te haré nada, pero te advierto que si responderé, si eres tú la que empieza - sonrío de medio lado.
- Bueno entonces, depende de cómo me sienta, te pediré otra o no-
- Es un trato - le respondo en tono divertido.
Le sirvo una copa y comemos, hoy hay buen clima, las velas nos dan calor y el invernadero mantiene una temperatura agradable.
Candy me pide otra copa, esta relajándose y estamos hablando de cosas cotidianas, como el menú de la semana, cuáles habitaciones quisiéramos remodelar y los planes de la boda.
- Terry el sábado en la mañana iré de compras con Karen -
- Pecas me abandonas por esa gritona - le hago un puchero.
- No la llames gritona, aunque lo sea - me mira retándome - es que quiero conocerla más, ella es muy divertida y me gustaría que fuéramos más amigas-
- Está bien Pecas, yo dedicaré esa mañana a ejercitarme, ya para el sábado debería estar acondicionada esa habitación- le digo.
Saco la cajita sorpresa de la canasta del picnic.
- Pecas ¿Estás lista para el postre?-
- Siii, me encantan los postres - yo me río.
- Ten - le entrego la caja.
- ¿Qué es?-
- Ábrelo - ella me mira curiosa y abre la caja.
- Son fresas y chocolate , mmm que rico - me dice feliz.
- Solo que hay una condición para comerlas-la miro insinuante.
- ¿Terry que quieres que haga con fresas y chocolate? Ahhhh - se sonroja al comprender.
- Solo si quieres, tú escoge, me las como yo o te las comes tú, aunque también podríamos jugar juntos - le digo en doble sentido. Ella niega con la cabeza y sonríe muy sonrojada.
- Tú empieza, quiero saber como se hace - Dios ella es tan receptiva sexualmente que me siento afortunado.
Comienzo a desabrochar su blusa y ella respira aceleradamente, cerrando los ojos. Se la quito junto con su sostén, sus senos son perfectos y su pezones ya están muy erectos por la excitación.
- Mal día para usar pantalones - ella se ríe - Jugaremos entonces solo arriba - tomo una fresa, la lleno de chocolate y le embarro los labios - no te lo lamas aún Candy - le digo mientras me quito la camisa, ella mira minuciosamente como desabrocho cada botón hasta que me la quito y la dejo caer en el suelo, me siento sobre ella teniendo el cuidado de no apoyarme demasiado con mi peso, lleno de chocolate otra fresa y comienzo a hacer un camino dulce desde su boca, pasando por sus pezones y bajando hasta su ombligo. Ella tiene la respiración muy muy acelerada.
- Tranquila, disfrútalo - le susurro mientras me como una de las fresas.
- Mmmm está deliciosa - le digo cerca de sus labios, que están llenos de chocolate. La acuesto suavemente. Lamo lentamente el chocolate de sus labios, comienzo por su labio superior, luego por las comisuras, hasta llegar a su labio inferior, lo succiono, luego sigo mi camino bajando por su barbilla hasta su cuello y me entretengo ahí, lamiendo, besando y quitando todo el chocolate. De su boca sale un gemido profundo que hace que mi pene brinque listo para ella. Respiro, debo tranquilizarme y hacerla disfrutar primero. Termino con el cuello y sigo bajando rodeando sus senos, sus pezones están muy llenos de chocolate, pero los dejare para el final, así que bajo hasta su ombligo y vuelvo a subir, hasta comenzar a lamer uno de sus senos, lo hago lentamente, ella cada vez esta más encendida.
- Candy eres deliciosa - le susurro, ella tiene los ojos cerrados y esta disfrutándolo al máximo.
Dirijo mi boca hasta su pezón, con el solo contacto ella gime muy fuerte, ahora si tengo que usar todo mi autocontrol, tiene mucho chocolate así que la lamo y la relamo por largo rato intercalando entre ambos pezones, ella está llegando al límite y se mueve mucho, así que entrelazo mis dedos con los de ella, y los llevo arriba de su cabeza, aprisionándola.
De repente entra una brisa fuerte y apaga casi todas las velas.
- Terry, te perdono, pero por favor llévame a la habitación y hazme el amor- me suplica.
Terrence Grandchester oficialmente has ganado esta guerra, tuviste que usar tu lengua, vino y chocolate, pero al fin sales victorioso, me felicito a mí mismo y sonrío.
Nos cubrimos, la levanto en brazos y salimos hacia la habitación, el invernadero queda a oscuras cuando otra ráfaga de viento entra al momento de nuestra salida.
Entramos a la habitación y nos desvestimos rápidamente, la alzo y la tiro en la cama, ella se ríe fuerte y yo entro como un cazador va hacia su presa, ella va cambiando su expresión divertida por una llena de pasión, así que la beso con urgencia, ella mete sus manos en mi cabello, bajando hacia mi espalda hasta llegar a mi trasero y lo presiona fuerte, mi pene esta urgido por penetrarla así que me acomodo en el medio y de un empujón la penetro, de mi boca sale un gruñido ronco, cierro los ojos para disfrutar de su tibieza y aprisionamiento. Ella comienza a moverse está ansiosa, casi tanto como yo, así que la tomo por los hombros y comienzo a hacerle el amor duro, fuerte y salvajemente, ella lo disfruta, esta jadeando descontroladamente. Rodamos por la cama y ella queda encima, así que me monta intensamente, entrando y saliendo rápidamente, de repente siento como de su interior sale mucha lubricación y grita mi nombre, ha tenido un muy explosivo orgasmo, pero mantiene la energía y sigue montándome, yo me levanto y quedamos sentados uno en brazos del otro, estoy controlándome para no terminar tan rápido, tantos días fallidos hacen que sea un volcán a punto de erupción.
- Terry la siento muy adentro - me dice con los ojos muy abiertos, ella es tan delgada y mi miembro es gigantesco para su contextura, me muevo para atrás para intentar separarme un poco, esta posición debe estarle causando esa incomodidad.
- No, quédate así, me encanta - y concentrándose comienza a moverse, contrayéndose intensamente en cada salida, trago saliva entre esa declaración y mis sensaciones ya no puedo aguantar más.
- Candy voy a terminar- le digo con palabras entrecortadas. La tomo fuerte por la cintura y siento como hago la expulsión mas larga de mi vida llenándola por completo, es tan intenso que miro como de su interior comienza a salir mi simiente, ella me mira llena de placer y me besa.
- Terry, te extrañé- me dice aún jadeando.
- Pecas yo te extrañé más, tanto que te haré el amor todo lo que dure la noche-
Continuará...
