Capítulo 31: Herencia de sangre
Cuando Albus Potter abandonó la Enfermería al día siguiente, se encontró con que el Colegio Hogwarts estaba completamente revuelto. El rumor sobre Sasha Hill se había esparcido a toda velocidad durante la noche, y para la mañana siguiente, todos sabían que la chica había sido castigada por hacer trampa durante el duelo. Había múltiples versiones dando vueltas entre los alumnos sobre la naturaleza de su engaño, pero todas tenían una cosa en común: Albus Potter.
Una vez más, Albus Potter se encontraba en boca de todos por los motivos equivocados. Y como era de esperarse, los viejos rumores que parecían haber quedado en el olvido pronto comenzaron a resurgir entre los alumnos. Nuevamente se volvía a escuchar a la gente susurrar por los pasillos rumores sobre "extraños poderes", "artes oscuras" y "eventos inciertos".
Acostumbrado a que la gente hable a su espalda, Albus hizo oídos sordos a los murmullos que provocó su ingreso al Gran Salón aquella mañana, y simplemente buscó su lugar de costumbre junto a sus amigos, quienes lo aguardaban ansiosos por escuchar la verdad de lo que había sucedido con Sasha Hill.
—¿Veneno? Eso es… —comentó Rose, luego de que Albus los actualizara sobre lo que había sucedido tras su duelo.
—¿Terrible? —completó la frase Elektra, visiblemente preocupada.
—Iba a decir estúpido… Pero eso también —respondió Weasley, sonrojándose levemente.
—Rose tiene razón —para sorpresa de todos, fue Scorpius quien estuvo de acuerdo. Rose le lanzó una mirada de reojo, entre sorprendida y desconfiada.
—Sasha estaba dispuesta a todo con tal de ganar, Scor —le recordó Hedda.
—Justamente —insistió Rose al respecto—. Uno esperaría que una persona como ella desarrollase un plan perfecto, sumamente meticuloso. Y ese plan tenía mil errores que saltan a simple vista.
—¿A qué te refieres? —quiso saber Lysander, con curiosidad, mientras masticaba una manzana.
—No es un plan astuto, Lysan —intervino Malfoy, diciendo aquello con cierta altanería—. Imagínate que Sasha hubiese ganado el duelo… Habría quedado descalificada en cuánto se descubriese que había hecho trampa y envenenado a Albus.
—No si yo moría —intervino Potter.
—Es un poco extremo matarte para ganar un Torneo, ¿no crees? —comentó Scammander con liviandad.
—Entonces la pregunta es: ¿por qué querría matar a Albus? —insistió Rose.
Potter simplemente bebió otro sorbo de café, meditando aquello. Tanto Rose como Lysander tenía razón en algo. Había mil cosas que Sasha podría haber hecho para derrotarlo. ¿Por qué matarlo? Es verdad, era una chica extraña, y sin dudas había demostrado ser sumamente competitiva. ¿Pero era acaso una asesina? ¿Tan importante era el Torneo de Merlín para aquella muchacha que estaba dispuesta a matar?
—Tengo que hablar con Sasha Hill—se decidió Albus, mientras que buscaba con la mirada a la muchacha en el Gran Salón.
—No la encontrarás aquí… Nadie la ha visto desde el duelo de ayer —le informó Hedda.
—Fue una situación bastante desconcertante, Al —agregó Elektra, visiblemente alterada—. Tú habías ganado y ella había perdido… Y sin embargo tú eras en que se encontraba inconsciente en suelo, y Sasha estaba allí de pie, intacta. El profesor White intentó reanimarte, pero tú simplemente no respondías. —le explicó ella.
—¿Y qué sucedió luego? —quiso saber Potter en detalle.
—White te llevó a toda prisa a la Enfermería. La profesora Woodgate le dio la orden a Sasha Hill que aguardase dentro de la carpa de Salem. Hill entró a esa carpa y nunca más volvimos a verla después de eso —le resumió Hedda, encogiéndose de hombros.
—Mi hermano dice que volvieron a ver a Hill esa misma noche… Neville Longbottom la escoltó al el Despacho de McGonagall cuando el torneo terminó—intervino Lysander.
—¿Cómo es que tu hermano los vio? ¡Teníamos prohibido estar fuera de las Salas Comunes a esa hora! —se enojó Rose al escuchar aquello. Lysander simplemente se encogió de hombros mientras sonreía con picardía.
—Ya sabes cómo son los Caballeros de la Mesa Redonda, Rosie…—dijo Scammander a modo de disculpa, con cierta complicidad—. James estaba preocupado por Albus y quería ir a la Enfermería, así que mi hermano, Louis y Alex se ofrecieron a vigilar los pasillos…—empezó a explicar el más joven de los Scammander.
—¿Acaso están locos? ¿O simplemente son tontos? —exclamó Hedda, sin poder creer lo que escuchaban sus oídos.
—Relájense las dos… Al final tuvieron que regresar a la Sala Común. Parece ser que James no pudo entrar a la Enfermería. La puerta se encontraba bloqueada… Con magia de la buena —intervino Elektra, defendiéndolos—. Louis me lo contó cuando regresaron —agregó, el rubor subiendo a sus mejillas.
—¿Y qué sucedió con el Torneo después de mi duelo? —quiso saber Albus.
—Pues… Continuó —le resumió Scorpius, como si fuese obvio.
—Keith Nox ganó el último duelo de nuestro año —le comunicó Rose.
—¿Y los de tercero? —preguntó Potter, cayendo en cuenta de Tessa. Todos lo miraron en silencio, visiblemente incómodos.
—¿No te lo han dicho? —se sorprendió Ely.
—¿Qué cosa? —comenzó a preocuparse Potter.
—Tessa perdió —le dijo finalmente Scorpius, rompiendo el misterio—. Pensamos que lo sabías… —se disculpó.
Albus no esperó a escuchar lo que sus amigos tenían para decir. Inmediatamente se puso de pie y buscó con la mirada a su novia entre la gente de la mesa de Ravenclaw. Pero ella no se encontraba allí. En cambio, distinguió la figura aristocrática y elegante de Circe Zabini, desayunando con tranquilidad mientras leía El Profeta. Caminó a toda prisa hacia ella, ignorando las miradas y los susurros de la gente al verlo pasar.
—Circe, ¿dónde está Tessa? —le preguntó apenas estuvo junto a ella.
La muchacha levantó la mirada lentamente del periódico para posarla en Albus. Lo observó detenidamente durante unos segundos con sus profundos ojos verdes, sin decir nada. Y luego, comenzó a revisarse uno a uno los bolsillos de su túnica, en un claro gesto de burla.
—Lo siento mucho, Potter… He revisado todos mis bolsillos y lamentablemente no la tengo escondida en ninguno de ellos —le respondió con sorna, curvando sus labios en una sonrisa maliciosa.
—Hablo en serio —se enojó Albus. La sonrisa se borró de los labios de Circe, dando lugar a una expresión grave.
—Yo también —aseguró ella, firme—. ¿Por qué habría de saber dónde se encuentra? No hablo con ella desde hace semanas… Supongo que te lo debo a ti —le espetó, ácida.
—Me enteré que ayer perdió su duelo —comentó Albus, dejando entrever su preocupación. Circe alzó una ceja.
—Cielos… tú sí que llegas siempre tarde cuando se trata de Tessa —lamentó Zabini.
—¿Qué quieres decir con eso? —se ofendió Potter.
—Pero claro que tú no lo entiendes…
—Solo quiero asegurarme que se encuentra bien —insistió el muchacho de Slytherin. Aquella mañana no estaba de humor para pelear con Circe. Una risa sin humor se escapó de los labios de Zabini al escuchar aquello.
—¡Por supuesto que no se encuentra bien! ¿Tienes idea de las ilusiones que tenía de ganar este Torneo? ¿De lo que significaba para ella esta oportunidad? —volvió a disparar la chica. Varias personas alrededor giraron a mirarlos, atraídos por el tono elevado de la conversación. Albus, por su parte, comenzaba a perder la paciencia.
—Si no quieres ayudarme, la encontraré por mi cuenta —se dio por vencido Potter, exasperado, mientras daba media vuelta para alejarse.
—¡Espera! —lo llamó Circe en un tono más conciliador, mientras ponía los ojos en blanco—. Prueba suerte en el Lago… Siempre va allí cuando se siente triste —le sugirió. Albus asintió con la cabeza, agradeciéndole. Zabini simplemente lo ignoró, retomando la lectura de El Profeta.
Albus abandonó el castillo, encaminándose hacia el Lago, deseando por dentro que Tessa estuviese allí. Afuera, el otoño parecía estar volviéndose más inclemente, abriendo paso al invierno sin pausa. Las hojas secas de los árboles cubrían prácticamente todo el suelo. Distinguió a la figura de Hagrid a la distancia, juntando las hojas en varias pilas para luego prenderlas fuego. Había poca gente en los jardines, la mayoría de los alumnos se encontraban refugiados en el interior del castillo, resguardados por el calor sus paredes.
Los alumnos de Salem parecían ser la excepción. El chismerío generado a raíz del altercado entre Sasha Hill y Albus Potter había provocado que la mayoría de los alumnos de Salem se sintiesen incómodos aquella mañana dentro del castillo de Hogwarts. En su lugar, parecían haberse refugiado en las cercanías de la Tienda de Entrenamiento que su profesora Woodgate había montado tras su llegada al colegio.
El Lago se encontraba prácticamente desierto cuando Albus llegó junto a él. El agua del mismo comenzaba a cristalizarse lentamente, producto de las bajas temperaturas que lo azotaban. En pocas semanas, toda la superficie del mismo se habría congelado. Sentada junto al lago, con sus brazos envolviendo las piernas, reconoció la figura de Tessa Nott. La joven chica había convocado un fuego mágico frente a ella para darse calor.
—¿Puedo sentarme aquí contigo? —le preguntó educadamente Albus. Tessa levantó la cabeza sorprendida al escucharlo. Y antes de que el muchacho pudiese reaccionar, la chica de Ravenclaw lo había envuelto en un fuerte abrazo.
—¡Albus! ¡No sabes lo preocupada que me tenías! —exclamó Nott, y cuando finalmente lo soltó, Potter pudo ver que sus ojos brillaban de lágrimas acumuladas.
—Estoy bien, Tess… —le aseguró Potter, sonriéndole con ternura —. ¿Y tú?
—¿Yo? —respondió evasivamente la morocha, mientras volvía a sentarse frente a fuego. Albus se sentó junto a ella. —¿Por qué lo preguntas?
—Me enteré que perdiste el duelo ayer… Lo siento mucho —se lamentó Potter. Tessa evitó mirarlo a los ojos, concentrándose en el fuego frente a ella.
—Es solo un duelo, Al… —respondió ella en un susurro bajo. Albus alzó las cejas, sorprendido.
— ¿Estás segura de que sólo es un duelo? —volvió a preguntar Potter. Nott giró a mirarlo, cierta desconfianza en su mirada.
—¿Por qué insistes tanto al respecto? —quiso saber ella. Albus se removió algo incómodo en su lugar.
—Porque Circe parecía convencida de que te encontrabas mal… —comentó Potter. E inmediatamente supo que aquella había sido una respuesta errónea. El rostro de Tessa pareció transformarse al escuchar el nombre de su amiga.
—¿Y por qué estás hablando con Circe sobre mí? —se enfadó Nott, alejándose levemente de él. Albus la observó sorprendido.
—Simplemente le pregunté si sabía dónde podía encontrarte, Tess… ¿Qué te sucede? —dijo Albus, atónito ante la reacción.
—Tú y Circe son iguales… No entienden cuando alguien les dice que no quiere hablar sobre algo, ¿verdad? —comenzó a decir Tessa, verdaderamente enojada. El fuego frente a ellos comenzó a crepitar con más intensidad conforme Tessa se enfadaba.
—¡Simplemente estoy intentando entender qué te sucede, Tessa! —se empezó a enojar Albus también.
—¿Quieres saber que me sucede? ¡Tú me sucedes, Albus! —estalló la muchacha, poniéndose de pie. El fuego frente a ellos explotó lanzando chispas por todos lados, obligando a Albus a cubrirse el rostro con una de sus manos, y a sacar su propia varita para apagarlo.
—¿Qué diablos ha sido eso, Tessa? —fue el turno de enojarse de Potter.
—¡Te dije que no quería hablar del tema, pero no, tú tienes que insistir! ¡Tienes que saberlo todo! —las palabras brotaban de los labios de Tessa sin control.
—¡Simplemente quiero saber si te encuentras bien, Tessa! ¡No sabía que eso era un pecado capital!
—¡No Albus, no estoy bien! ¡Ese torneo era mi oportunidad para lucirme, para demostrar que verdaderamente soy una buena bruja! ¡Traer un poco de honor al apellido Nott! Pero en cambio, he perdido. ¡HE PERDIDO PORQUE ESTABA DEMASIADO PREOCUPADA PENSANDO EN TI! — escupió las palabras mientras lágrimas de impotencia se acumulaban en sus ojos.
Albus permaneció petrificado al escuchar aquello, incapaz de articular palabra. De todos los posibles desenlaces que podría haberse imaginado para esa charla, aquel era uno que él no había previsto. Frente a él, Tessa respiraba agitada, y lágrimas silenciosas, producto de la impotencia que sentía en ese momento, corrían por sus mejillas sonrojadas de frío y el enojo.
—Soy una mujer con grandes aspiraciones, Albus… —susurró repentinamente ella, calmándose.
—Lo sé —le aseguró Potter, acercándose lentamente—. Y nunca fue mi objetivo cortarte las alas, Tess… —le aseguró él.
La distancia entre ambos se había reducido a unos pocos centímetros. Con cuidado, como si se tratara de un animal salvaje capaz de salir corriendo en cualquier momento, Albus extendió su mano para tomar la mano de Tessa. Lentamente, la atrajo hacia él hasta poder tomarla de la cintura. En silencio, buscó el contacto con los labios húmedos de Nott. La besó primero con sigilo, casi con temor. Pero ella le respondió rápidamente el beso con mayor vehemencia. Tessa lo besaba con intensidad, casi con voracidad, como si quisiera absorber todo en ese beso.
Y entonces, el contacto se rompió repentinamente. Tessa se había separado de él, y lo observaba con ojos vidriosos. Albus frunció el entrecejo, perplejo.
—Necesito estar a solas, Albus —le dijo repentinamente Nott, sin siquiera mirarlo a los ojos. Y sin esperar a que Potter pudiese responder, se alejó de regreso al castillo.
Albus permaneció allí de pie durante largo rato, completamente desconcertado. Repasaba una y otra vez aquella conversación en su mente, y no lograba comprender cómo había terminado tan mal. ¿Acaso Tessa acaba de cortar con él?
Confundido, comenzó a caminar de regreso hasta el castillo, todavía masticando en su mente el recuerdo de aquella charla.
—¡Potter! —lo llamó repentinamente la voz conocida de Waman Ruka. Albus distinguió la figura grande y musculosa de Waman corriendo en su dirección. —¿Cómo te encuentras? —le preguntó una vez que estuvo junto a él.
—Bien… Creo —contestó Potter, aún confundido.
—Lo que sucedió ayer… Ha sido uno de los actos más deshonrosos que he visto jamás —dijo el muchacho peruano con la solemnidad que lo caracterizaba.
—¿Sabes lo que sucedió, entonces? —se sorprendió Albus. Waman asintió con la cabeza.
—El director Hopkins y la profesora Woodgate nos informaron esta mañana —le respondió Ruka.
—¿Y qué fue lo que les dijeron? —insistió Potter al respecto, desconfiado.
—Que Sasha Hill intentó envenenarte —le respondió Waman, frunciendo el entrecejo—Contrario a lo que el comportamiento de Sasha pueda decir, los valores como el honor y la verdad conforman los cimientos del Instituto de Salem, Albus.
—Entones yo estaba en lo cierto… Fue Sasha —suspiró Potter, abrumado por la información.
—Pareces sorprendido… —comentó Waman, mirándolo fijamente como sólo él sabía mirar, leyendo más allá de lo que estaba a simple vista. Albus sacudió levemente la cabeza.
—Pues, un poco. Quiero decir, ayer yo estaba convencido de que ella me había envenenado cuando estrechamos las manos antes de empezar el duelo… Pero hoy Rose plantó la duda en mi mente —le explicó Potter.
—¿Rose es tu prima? ¿La muchacha que derrotó a Jane Stuart? —inquirió Waman. Albus asintió con la cabeza. Una sonrisa se dibujó en los labios de Ruka. —Esa chica es muy buena. Jane es una de las mejores duelistas de su año —le comentó.
—Pues Rose cree que es extraño que alguien tan perspicaz como Hill desarrollase un plan tan… burdo simplemente para derrotarme —insistió Albus. La expresión en el rostro de Waman pareció ensombrecerse.
—Albus, ¿realmente crees que todo esto fue simplemente por una competencia de duelo? —le preguntó de forma retórica Ruka. El muchacho peruano respiró profundamente, llenando su pecho con el frío aire otoñal antes de volver a hablar—. Tú sabes a qué me refiero, ¿no? Hablo de algo más profundo, más importante que todo este Torneo —respondió él, con su halo de misterio característico.
—Waman, ¿dónde puedo encontrar a Sasha? —le pidió Albus con aprehensión, consciente de lo importante que era que él pudiese conversar con la muchacha.
—Lo siento, Albus. Sasha Hill fue trasladada de regreso al Instituto de Salem ayer mismo —le informó Ruka. Potter maldijo por lo bajo.
—Necesito saber por qué yo —murmuró Albus, más para sí mismo que para su compañero. Sin embargo, Waman rió por lo bajo al escucharlo.
—Nadie puede escapar a su naturaleza, Albus… Lo llevamos en nuestra sangre —le respondió Ruka, como si aquello fuese obvio. — ¿Por qué tú? Es tu herencia de sangre, Albus… Eres el hijo de Harry Potter.
—¿Y qué tiene que ver mi padre en todo esto? —se disgustó Albus, a pesar de que, en el fondo, imaginaba que esa era la razón. Finalmente, todo volvía a su padre. El gran protagonista, siempre, Harry Potter.
—Todo —sentenció Waman, mirándolo fijamente a los ojos—. Tu padre y la familia de Sasha tienen un pasado en común —agregó.
—¡Señor Ruka! —lo llamó repentinamente la voz de Gemma Woodgate. La delgada mujer se encontraba a pocos metros de ellos, avanzando rápidamente—. Empezaremos el entrenamiento en breve… Le sugiero que regrese a la tienda para entonces —le dijo, con severidad. Waman asintió con un gesto de cabeza, y sin decir nada más, se alejó.
Albus quedó entonces frente a frente por primera vez con la profesora Woodgate. La mujer lo escudriñaba con curiosidad. Rápidamente, Potter comenzó a sentirse incómodo bajo su mirada.
—Me alegra ver que se encuentra bien, señor Potter —habló finalmente la mujer, sonriendo de manera educada—. Y lamento muchísimo lo sucedido con la señorita Hill… Algo verdaderamente inoportuno—agregó luego, adquiriendo una clara expresión de decepción.
—Gracias, profesora —respondió educadamente Potter, a pesar de que su mente seguía procesando las últimas palabras de Waman. La mujer sonrió levemente.
—Buena suerte en su próximo duelo, señor Potter. Ya deseo ver con qué nos sorprenderá —agregó Gemma, y con una leve reverencia, se alejó. Albus la observó entrar en la tienda de entrenamiento de los alumnos de Salem y cerrar las cortinas detrás de ella.
Potter se apresuró a regresar al castillo. Prácticamente todos los alumnos ya habían abandonado el Gran Salón. Era domingo, por lo cual la mayoría se encontraba disfrutando de su tiempo libre, o bien adelantando deberes escolares. Pero Albus no tenía tiempo para ninguna de las dos cosas. Todos los domingos, los Candidatos tenían programado entrenamiento con el profesor White. "No hay tiempo para relajarse cuando compite por el título de Heredero de Merlín" había dicho Rose la semana previa. Y tenía razón.
Para cuando llegó al aula de entrenamiento, varios de los demás candidatos se encontraban allí. El número, sin embargo, se había reducido drásticamente tras la Primera Ronda. Ahora, representando a Cuarto Año, sólo quedaban en carrera Keith Nox, Rose Weasley, Hedda Le Blanc y él. Los únicos que todavía seguían todos en carrera eran aquellos pertenecientes a Segundo y Primer Año. Sus duelos tendrían lugar en tres días. Entre ellos se encontraba la gran promesa de Albus, Nina Raven.
Como era costumbre últimamente, Hedda se encontraba reunida con Lancelot Wence, conversando peligrosamente cerca. Cada tanto, el muchacho de Slytherin pasaba su mano por el largo cabello negro de ella, peinándoselo detrás de la oreja. Y ella reía, algo poco común en Hedda. Algo que muy pocas personas lograban. Y para desagrado de Albus, Lancelot Wence era uno de ellos.
Sin perder tiempo, buscó a su prima Rose entre la gente. La chica pelirroja se encontraba en un rincón, recitando en voz baja un hechizo, mientras practicaba el movimiento con su mano.
—Rose, tengo novedades—se apresuró a decirle Potter en cuanto estuvo junto a ella. Weasley se sobresaltó al escucharlo.
—Cielos, Albus… Casi me infartas —le confesó, respirando aliviada al comprobar que sólo se trataba de su primo.
—Necesito averiguar más sobre la familia de Sasha Hill —soltó Albus sin rodeos. Rose lo observó con cautela.
—¿Qué estás planeando ahora? —le preguntó con desconfianza. Albus aprovechó entonces para relatarle lo más rápido que pudo la charla que acaba de tener con Waman Ruka. —Entonces la familia de Hill y tu padre… se conocen —razonó ella.
—Sí… Y si quiso matarme, entonces no puede ser nada bueno, Rose —le explicó su razonamiento Potter. Albus notó cierta vacilación en su prima. —¿Acaso no piensas lo mismo?
—Es posible… Pero Albus, ¿qué diferencia hace? Tú mismo me dijiste que ella ya no se encuentra en Hogwarts. No puede hacerte daño —señaló la pelirroja. Albus la observó anonadado.
—Esto va más allá del Torneo de Merlín, Rose. Creo que esto está relacionado con la Rebelión —le expresó su preocupación—. Todo esto guarda alguna relación… Lo presiento.
—Albus…—comenzó a advertirle ella, con precaución—. Tus presentimientos tienden a llevarte hacia lugares donde no te llaman.
—Sasha no vino sola, Rose. Allá afuera hay una carpa repleta de alumnos de los cuales no sabemos absolutamente nada… ¿Qué tal si hay alguien más allí que quiere hacernos daño? —insistió Potter, susurrando para que solo ella pudiese oírlo.
—¿Acaso te estás escuchando, Al? ¡Suenas paranoico! —dijo Rose, visiblemente preocupada. Albus bufó, frustrado.
—Tú misma lo dijiste, Rose. El ataque de Sasha no tiene sentido… ¿por qué usar veneno para ganar un duelo, sabiendo que podía ser descubierta tan fácilmente? Salvo que el Torneo no fuese verdaderamente su objetivo… Yo era su objetivo, Rose. Y necesito saber por qué. —insistió Potter, su voz repleta de aprehensión. Rose suspiró, llevándose una mano a los cabellos y peinándolos nerviosamente.
—Bien, te ayudaré. —aceptó a regañadientes—. Yo buscaré en los libros y en la hemeroteca a ver si encuentro algo que vincule a tu padre con la familia Hill... Supongo que por eso has venido a mi, ¿no?
—Gracias —suspiró Albus, aliviado al escucharlo.
—Pero creo que tú debes hablar con ese muchacho Balthazar Jackson —le señaló ella—. Después de todo… Fue él quien te advirtió sobre Sasha en primer lugar, ¿no?
Albus aguardó en la Sala Común de Slytherin a que los alumnos de Salem regresaran de su entrenamiento fingiendo que completaba sus tareas para Pociones. Scorpius y Hedda habían insistido en quedarse con él, acompañándolo, pero Albus consideró mejor conversar a solas con Balthazar Jackson. La idea de que los tres lo abordasen con preguntas sobre los alumnos de Salem le parecía algo intimidante, por no decir incluso agresiva. Hasta ahora, Albus había mantenido un buen vínculo con el estudiante de Salem, y sus charlas habían sido sumamente amenas. Y Potter no quería arruinarlo haciéndolo sentir amenazado por él y sus amigos.
Así que cuando Balthazar regresó del entrenamiento, acompañado por el resto de los alumnos de Salem que dormían en la Casa de Slytherin, Albus ya se encontraba esperándolo. En cuanto Balt notó la presencia de Potter en la sala éste aprovechó para saludarlo con un gesto de mano. Jackson rápidamente le respondió con una sonrisa amistosa. La mayoría de los alumnos de Salem lucían expresiones agotadas, consecuencia de un día completo de entrenamiento. Así que al cabo de unos minutos, la gran parte de los recién llegados se encaminó hacia sus habitaciones, dispuestos a recuperar el sueño. Jackson se despidió entonces de su amiga Jane, pero en lugar de retirarse a la habitación a dormir, apuntó hacia la mesa donde Albus se encontraba estudiando.
—¡Ya te han dado de alta! —comentó alegremente el rubio, mientras se sentaba frente a Potter. Albus asintió.
—Parece que lograron sacar el veneno a tiempo —le respondió Potter, yendo directo al grano. Balt pareció turbarse ante el comentario.
—Cielos, Albus… Es algo de no creer lo que ha sucedido. Todos estamos conmocionados —le confesó el muchacho de Salem. Albus alzó una ceja.
—¿Realmente te sorprende? —señaló el morocho—. ¿Acaso no fueron tú y Jane quienes me advirtieron que Sasha era capaz de cualquier cosa con tal de ganar? —le recordó. Balthazar lo observó unos segundos, el asombro reflejado en su rostro.
—Jamás creí que fuese capaz de llegar tan lejos, Albus —le confesó Jackson, en un tono sumamente serio.
—Jane no parecía pensar lo mismo el día que hablé con ustedes antes del duelo —insistió Albus—. Si mal no recuerdo, la llamó malvada —le recordó. Balthazar pareció incomodarse ante el comentario.
—Jane no es objetiva, Albus —le dijo el rubio.
—Pues parece haber dado en la tecla esta vez, ¿no crees? —Potter no estaba dispuesto a ceder. —¿Por qué Jane dijo eso, Balt? —disparó finalmente Albus. Balthazar pareció meditar unos segundos, y finalmente suspiró resignado.
—Porque el padre de Sasha asesinó a la madre de Jane hace diez años, Albus —le respondió Jackson, apesadumbrado.
—¿Qué? —Albus no podía salir de su aturdimiento. De todas las posibles respuestas, jamás se había imaginado una como aquella.
—Fue durante la revuelta de los Ángeles Negros —agregó Jackson, hablando de aquello como si fuese algo de lo cual Albus estaba al tanto. Sin embargo, la mirada de desconcierto en su interlocutor le dijo lo contrario. —¿Acaso nunca has escuchado de los Ángeles Negros? —preguntó sorprendido, pero no esperó a escuchar la respuesta para continuar hablando—. Los Ángeles Negros fueron un grupo de brujos, la mayoría de ellos pertenecientes a antiguas y poderosas familias de Estados Unidos, que se rebelaron contra el MACUSA, exigiendo que los magos de todo el país dejasen de vivir escondidos y asumiesen el lugar que les correspondía en el mundo…
—Se parecen mucho a los Mortifagos de aquí—señaló Albus. Balt sonrió coincidiendo con él.
—Solo que ellos no se escondieron detrás de máscaras —le corrigió el rubio—. Sus líderes eran personas respetadas de la sociedad. Figuras importantes, personas muy inteligentes… Miembros de familias de mucha historia en el mundo mágico estadounidense.
—¿El padre de Sasha era uno de ellos? —dedujo Albus, fascinado por la historia.
—Así es… Su padre y su abuelo. —le respondió Jackson—. Al principio las protestas y reclamos consistían en simples manifestaciones, pero lentamente la cosa se fue volviendo más y más violenta. Rápidamente la situación se fue completamente de control… Y entonces, los Ángeles Negros cometieron un gravísimo error: mataron al Gobernador muggle de Nueva York. Al día siguiente tu padre estaba en Nueva York con sus mejores Aurores —le contó Jackson.
—¿Mi padre? —repentinamente, todas las piezas comenzaban a encajar en el rompecabezas. El vínculo entre la familia de Sasha y la suya comenzaba a dilucidarse.
—Los Ángeles Negros y las fuerzas de aurores estadounidenses, apoyadas por tu padre, se enfrentaron durante días en las calles de Nueva York… La ciudad entera se convirtió en un campo de batalla, Albus. Hubo muchas pérdidas durante esos enfrentamientos. La madre de Jane fue uno de los aurores que perdió la vida—le dijo Balt, la oscuridad filtrándose en su historia—. Finalmente lograron detener a los líderes más importantes… el padre de Sasha entre ellos. Y todo volvió a la normalidad.
—¿Qué sucedió con el padre de Sasha? —insistió en el tema, Potter.
—Lo encontraron culpable de crímenes contra el MACUSA, y fue condenado a cadena perpetua en prisión. Aún sigue ahí —le explicó Jackson—. ¿Crees que Sasha buscaba algún tipo de venganza en nombre de su padre? —se animó a preguntar el rubio al ver que Albus no decía palabra.
Albus sintió que su cabeza iba a explotar de tanta información. ¿Cómo era posible que él nunca hubiese escuchado hablar de los Ángeles Negros? ¡Había tanto del pasado de su padre que él desconocía! Siempre había creído que los grandes enemigos de Harry Potter eran los Mortífagos que habían sobrevivido a la Segunda Guerra Mágica. Jamás se le había ocurrido que podía haber más enemigos allí afuera, incluso en otros países, buscando su oportunidad para vengarse.
¿Era eso lo que había sucedido? ¿Acaso el intento de envenenarlo había sido una venganza por parte de Sasha Hill? ¿Estaba la chica resentida con Harry Potter por haber encarcelado a su padre? Sin duda, tenía sentido.
—Sasha intentó matarme, Balthazar… ¿Se te ocurre un mejor motivo que lo explique? —le respondió Potter secamente. Jackson se encogió de hombros.
—Todo este tiempo… Yo le he estado criticando a Jane que era muy dura con Sasha. Diciéndole que no podíamos juzgarla por los crímenes de su padre —se lamentó el rubio, afligido.
—Pues ahora puedes juzgarla por sus propios actos, Balt —sentenció Albus.
Luego de su duelo contra Sasha Hill, Albus fue consciente de que había cometido un error. Todo ese tiempo, mientras entrenaban con la Hermandad de Hogwarts a escondidas, él había estado convencido de que lo importante era prepararse para el campo de batalla. Pero el intento de envenenarlo por parte de la alumna de Salem lo había hecho cambiar de perspectiva. Había muchas maneras de poner en peligro la vida de las personas sin llegar al duelo… Y él y sus compañeros tenían que prepararse también para aquello.
Con la ayuda de su brillante prima Rose, había ideado un nuevo programa de entrenamiento, diseñado a adquirir otras habilidades más allá del duelo armado. Aprender cómo realizar hechizos de sanación básicos y pociones capaces de sacarlos de apuros se volvió repentinamente fundamental. Potter entendía ahora lo más importante del entrenamiento: no se trataba de ganar un duelo, sino de mantenerse con vida.
Astutamente, Albus había decidido delegar aquella tarea en personas más capaces que él. Así que aquella tarde, la Hermandad se encontraba reunida en la Sala de Menesteres para recibir entrenamiento de dos personas que habían demostrado ser sumamente habilidosos en pociones: James Potter y Hedda Le Blanc.
—… Es muy importante que cuando agreguen los huevos de rana se aseguren de hacerlo lentamente… No quieren excederse en la cantidad o de lo contrario la poción se convertirá en una solución sumamente tóxica… —les decía Le Blanc en ese momento, mientras caminaba entre las mesas lanzando miradas hacia las pociones dentro de los calderos.
—Personalmente, creo que unas hojas de menta siempre le dan un toque maravilloso —comentó en ese momento James, sonriendo en dirección a Hedda.
—¿Menta? —se sorprendió Hedda. Había escepticismo en su mirada, como si no estuviese convencida si James hablaba en serio o simplemente le estaba gastando una broma.
—La menta acelera el tiempo de cocción —explicó el mayor de los Potter como si fuese algo obvio—. De esa forma no es necesario esperar el tiempo de cocción de una semana, basta con dejarla un par de días a fuego lento. Y además te deja un aliento refrescante luego de tomarla —agregó, acentuando aún más su sonrisa socarrona.
—Vaya… Es una buena idea… —tuvo que reconocerle Hedda, sin poder esconder el asombro.
—Ya te lo dije, Nívea… Soy mucho más que una cara bonita —le dijo el mayor de los Potter, guiñándole un ojo de forma pícara. Hedda simplemente puso los ojos en blanco y continuó revisando las pociones.
Albus observó la poción dentro de su caldero sintiéndose bastante satisfecho. No era tan buena como la de Rose a su lado, pero sin duda era mejor que la de Lysander y Scorpius. Ambos muchachos se encontraban peleando con sus pociones intentando conseguir el color y la consistencia que Hedda les había indicado. Potter lanzó una mirada hacia el resto de sus compañeros.
Molly Weasley, estudiante de séptimo año y alumna ejemplar, había terminado su poción sin dificultades y antes incluso que el resto de sus compañeros. En ese momento se encontraba ayudando a su hermana Lucy con los pasos para la preparación de su propia poción cicatrizante. Junto a ellas se encontraba Tessa Nott. Potter notó que la muchacha parecía distraída. La mitad de los ingredientes todavía se encontraban sobre su mesa sin picar ni mezclar. Frunció el ceño al percartarse de que Circe Zabini se encontraba en otra mesa trabajando junto a Lucas Corner, otro estudiante de Ravenclaw. Por lo visto, las chicas de Ravenclaw continuaban peleadas.
Desde aquella charla junto al lago Albus y Tessa no habían vuelto a hablar. Y Potter comenzaba a preocuparse por la joven Nott. No solo por la incertidumbre respecto a la relación amorosa de ambos, sino también porque Tessa no parecía ella misma últimamente. Había una tristeza en su mirada y una apatía en su actitud que contrastaban violentamente con su habitual frescura y energía. Y el hecho de que ella y Circe continuasen distanciadas tampoco le gustaba. Por más diferencias que Albus pudiese tener con Zabini, ella era la mejor amiga de Tessa.
—Esta poción se ve muy bien, Hugo —lo felicitó Hedda al pasar junto a la mesa donde se encontraba el muchacho contando los huevos de rana meticulosamente.
—Respeté las instrucciones al pie de la letra… Pero aún así no es exactamente igual a la tuya… Siento que le falta algo de consistencia —se quejó el pelirrojo, sus ojos celestes observando con frustración su poción. Hedda se acercó caldero y olfateó contenido unos segundos.
—¿Qué crees que puede estar faltándole? —le preguntó Hedda, cierta complicidad en sus palabras. Hugo frunció levemente el entrecejo.
—No lo sé… —exclamó derrotado.
—Piensa —lo presionó Le Blanc—. ¿Algún ingrediente que pueda ayudar a espesar la poción?
—Un poco más de azufre podría ayudar a espesar el líquido… —propuso Hugo vacilante. Hedda esbozó una tenue sonrisa. Sin decir nada, tomó el frasco de azufre de la mesa y lanzó una pizca extra dentro del caldero. Inmediatamente el líquido en su interior comenzó a burbujear, volviéndose más denso. Hugo sonrió aliviado.
—Debes confiar en ti, Hugo. Eres un gran brujo… Lo has dejado en claro ayer durante el duelo —señaló Le Blanc. Hugo no pudo evitar sonrojarse ante el comentario.
El día previo había tenido lugar la última etapa de la Primera Ronda. Los Candidatos de Segundo y Primer Año se habían batido a duelo en una serie de batallas que habían dejado mucho que hablar. Y si bien Albus había puesto todas sus expectativas en Nina Raven, Hugo terminó siendo la gran sorpresa del día.
Tímido y algo inseguro, Hugo había mantenido siempre un perfil bajo en Hogwarts. Era silencioso, y odiaba ser el centro de atención. Así, había llegado sigilosamente a convertirse en el Candidato de Hufflepuff de Segundo Año, pasando desapercibido ante el resto de los Candidatos. Pero el día anterior había demostrado que era un contrincante digno de tener en cuenta. Contrario a lo que decían las apuestas clandestinas, Hugo había derrotado a su contrincante con una serie de hechizos de lo más peculiares e inusuales, pero sumamente efectivos.
Nina Raven no se había quedado atrás. Su duelo había sido uno de los enfrentamientos más comentados por los estudiantes tanto de Hogwarts como de Salem. Los entrenamientos privados con Albus la habían llevado a un nivel muy por encima del resto de sus compañeros. Y conforme pasaba el tiempo, la muchacha se volvía más consciente de sus propias habilidades, tornándose cada vez más certera y segura. Lorcan la había descripto durante su relato del duelo como una "Criatura mágica de categoría XXXXX", haciendo estallar al público en carcajadas y provocando que Nina se ganara la fama de peligrosa competencia.
Pero todo aquello había perturbado particularmente a Lily. Repentinamente, sus dos mejores amigos eran famosos. Todos querían hablar con ellos, o sentarse junto a ellos durante la comida. Y ella había pasado ineludiblemente a un segundo plano al cual no estaba acostumbrada. Y no disfrutaba.
Así que cuando Hedda se detuvo específicamente a felicitar a Hugo por su excelente desempeño en el Torneo, la joven Potter no pudo evitar distraerse, dejando caer numerosos huevos de rana en su poción.
—¡Lily, cuidado! —exclamó repentinamente James, notando que su hermana estaba vertiendo una cantidad excesiva de huevos. Pero ya era tarde.
El líquido dentro del caldero de Lily comenzó a burbujear peligrosamente, leudando a pasos agigantados, desbordando por los bordes del recipiente. Un humo gris brotó de la espesa mezcla, provocando que tanto Lily como los que se encontraban en su cercanía comenzaran a toser. La joven pelirroja observaba su creación aterrada, completamente paralizada.
Hedda, que se encontraba junto a ellos, fue la primera en reaccionar. Sin pensarlo, la pálida muchacha tomó un diente de ajo de la mesa y lo lanzó dentro de la poción de Lily. Luego apoyó la tapa del caldero sobre el mismo, haciendo un gran esfuerzo para mantenerlo sellado, mientras el líquido en su interior intentaba escapar por los bordes. James se apresuró a ayudarla, colocando también sus manos sobre la tapa del caldero. Ruidos similares a una explosión se escuchaban desde el interior del caldero de Lily, mientras James y Hedda lo mantenían cerrado, previniendo que el contenido continuase rebalsando. Finalmente, tras unos segundos que parecieron una eternidad, la poción de Lily pareció tranquilizarse. Hedda aguardó unos minutos más antes de levantar la tapa. James examinó el interior del caldero.
—Bueno… Aún puede servir de abono para las mandrágoras —bromeó el muchacho. Varios de los presentes rieron relajados al ver que la situación estaba bajo control.
—Genial, otra cosa más para la que no sirvo —estalló Lily, mientras se dejaba caer derrotada en su silla.
—Creo que es suficiente por hoy —intervino Albus, percibiendo que el clima comenzaba a tensarse.
Lily no esperó a que dijesen nada más para pararse y abandonar el lugar. De a poco, el resto de los integrantes de la Hermandad comenzaron a imitarla. Albus se apresuró para intentar alcanzar a Tessa, pero ella pareció darse cuenta de las intenciones de Potter, pues juntó sus cosas rápidamente y salió de la Sala de Menesteres sin mirarlo. Albus la observó alejarse sintiéndose frustrado y enojado al mismo tiempo.
—Siguen sin hablarse, ¿eh? —comentó a su lado Scorpius, dejando entrever su preocupación.
—¿Te ha dicho algo a ti? —le preguntó Potter, esperanzado. Pero el rubio simplemente negó con la cabeza, igual de abatido que él.
—Intenté hablar con ella ayer después de los duelos… Pero simplemente evadió el tema—le comentó Scorpius.
—Estoy preocupada por ella, Scor… Algo le está pasando —insistió Albus con el ceño fruncido. Tenía un mal presentimiento al respecto, y eso no le gustaba.
—¡Ey, apúrense! —los llamó repentinamente la voz de Rose Weasley, interrumpiendo la charla. Todos los miembros de la Hermandad habían abandonado la Sala de Menesteres a excepción de Albus y sus cinco amigos—. ¿O acaso ya se han olvidado que hoy es el Sorteo de la Segunda Ronda? ¡Debemos cambiarnos o pareceremos unos Candidatos mugrosos, Albus!
Todos los alumnos de Hogwarts y de Salem se encontraban reunidos en el Gran Salón, expectantes. Albus se encontraba sentado en la mesa de Slytherin junto a Scorpius, Hedda, Balthazar Jackson y Jane Stuart.
Frente a ellos, sobre la mesa donde habitualmente comían los profesores, había siete vasijas redondas, todas iguales. Las sillas habían sido retiradas de la plataforma donde habitualmente se sentaban los profesores. En cambio, ellos permanecían ubicados a un costado del salón. Los únicos que se encontraban de pie junto a la mesa principal eran Minerva McGonagall, vistiendo una larga y aterciopelada túnica color borravino y un sombrero de punta a juego, y el Director Milton Hopkins, con un elegante traje gris plata y su clásico bastón.
—Buenas noches, estimados alumnos—les dio la bienvenida Minerva, levantando ambas manos en el aire para llamar la atención de los presentes. El silencio en el recinto era absoluto. Todos la observaban atentos, deseosos por conocer cómo se definirían los enfrentamientos de la Segunda Ronda del Torneo. —Bienvenidos al Sorteo —anunció con una tenue sonrisa que apenas curvaba la comisura de sus labios.
—Frente a ustedes se encuentran siete recipientes, uno por cada Año que compite en el Torneo de Merlín. Dentro de cada recipiente se encuentran los nombres de todos los Candidatos que aún continúan en carrera por el prestigioso título de Heredero de Merlín —explicó el director Hopkins luciendo una sonrisa mucho más amplia y cálida que la de McGonagall.
A continuación, el director de Salem explicó cómo sería el Sorteo. Él y McGonagall sacarían de a un nombre por vez, y esos nombres determinarían los futuros enfrentamientos. Los primeros en ser sorteados esta vez serían los alumnos de primer año.
Durante los siguientes minutos, Albus tuvo que controlar su ansiedad mientras veía como Minerva McGonagall y Milton Hopkins sacaban trozos de papel de los recipientes, leyendo los nombres de los Candidatos escritos en los mismos, empezando con los de primero año y continuando con los siguientes años en orden numérico. Nuevamente, sentía un nudo en la boca del estómago que le impedía respirar con normalidad. Podía tocarle cualquier persona… Incluso Rose o Hedda. La simple idea de tener que enfrentarse a una de sus mejores amigas lo aterraba. Repentinamente, sintió una mano fría posarse sobre la suya con ternura. Giró para comprobar que se trataba de Hedda. La muchacha le dedicó una sonrisa nerviosa, y Potter supo que ella estaba pensando lo mismo.
Finalmente, tras lo que Potter sintió que era una eternidad, llegó el turno de los Candidatos de Cuarto Año. Minerva fue la primera en sacar uno de los papeles del recipiente. Leyó el nombre en voz alta, y luego lo mostró hacia el público. Se trataba de una de las estudiantes de Salem llamada Asari Hawka. Una ronda de aplausos se extendió entre los alumnos, particularmente entre los de Salem, mientras que una muchacha de tez morena y cabello negro se ponía de pie en la mesa de Gryffindor e inclinaba la cabeza en agradecimiento. Milton Hopkins se acercó entonces a la vasija para sacar un nuevo nombre, determinando así quien se enfrentaría contra Hawka.
—Hedda Le Blanc —leyó la voz del director de Salem mientras mostraba el papel.
Albus sintió como la mano de Hedda le aprisionaba su propia mano con fuerza excesiva. Observó a su amiga desconcertado mientras leía el terror en los ojos de ella. Lentamente, como si estuviese entumecida, Hedda se puso de pie para recibir la ronda de aplausos que la tenían como objetivo.
—¿Qué sucede? —susurró Potter cuando Hedda volvió a sentarse junto a él. Pero la muchacha simplemente negó con la cabeza, dándole a entender que no podían hablarlo allí.
Mientras tanto, Minerva McGonagall había sacado otro nombre del recipiente, correspondiente a uno de los alumnos de Salem. Hopkins tomó otro papel, correspondiente también a otro alumno de Salem. Albus aplaudió de forma distraída, a pesar de que ni siquiera había escuchado los nombres de los Candidatos seleccionados. Su atención estaba puesta en su amiga, la cual parecía más pálida de lo normal.
—Albus Potter —escuchó que McGonagall pronunciaba repentinamente su nombre. A su lado, Scorpius le dio un empujón obligándolo a ponerse de pie. Recién entonces Albus fue consciente de que los únicos candidatos que quedaban todavía sin sortear eran Balthazar Jackson, Keith Nox y su prima, Rose Weasley. Su corazón comenzó a latir desbocado mientras el director de Salem sacaba el nombre de su futuro contrincante de la vasija de Candidatos. El salón se encontraba en absoluto silencio, expectante.
—Keith Nox —leyó la voz Milton Hopkins, mostrando también el papel. Albus suspiró aliviado de que no fuese Rose. Desde la mesa de Hufflepuff, Keith le sonrió y lo saludó con un gesto de cabeza. Albus le devolvió el saludo de manera cordial.
A pesar de que sólo quedaban dos nombres dentro del recipiente, McGonagall y Hopkins respetaron el protocolo y leyeron ambos papeles, certificando que, efectivamente, se trataba de Rose Weasley y Balthazar Jackson. La muchacha de Gryffindor se puso de pie para aceptar los aplausos, sonrojándose ante la atención. Las miradas de Rose y Balthazar se cruzaron, y él le sonrió divertido, provocando que ella se sonrojara aún más.
El Sorteo continuó con los Candidatos de Quinto Año, pero Albus ya no podía prestar atención a nada más salvo a su amiga Hedda. La muchacha parecía completamente desconectada de lo que sucedía a su alrededor, una expresión turbada en su rostro. Scorpius lanzó varias miradas significativas a su amigo Potter, como si esperase que éste pudiese explicarle lo que sucedía. Pero Albus simplemente se encogió de hombros, igual de desconcertado que su amigo.
Una vez terminado el Sorteo, Minerva McGonagall volvió a aclararse la garganta, dispuesta a hacer otro anuncio antes de comenzar la cena.
—Como habrán notado, estamos entrando ya en el mes de diciembre, y faltan pocas semanas para la Navidad —anunció la directora solemnemente—. Y siguiendo las antiguas costumbres de los Torneos, este año celebraremos un Baile de Navidad, en honor a nuestros Candidatos que aún siguen en carrera por el título de Herederos de Merlín. Y todos los alumnos están invitados —agregó al final, torciendo una sonrisa de labios apretados.
El Salón entero estalló en aplausos y festejos ante la noticia. Rápidamente un murmullo generalizado se esparció entre los estudiantes mientras comentaban emocionados la noticia del Baile. Hedda aprovechó ese momento de desorden generalizado para tomar a Scorpius y Albus de la mano y sacarlos rápidamente del Gran Salón.
En silencio y a paso rápido, Le Blanc los guió hacia el exterior del castillo, donde el frío del invierno se hacía sentir cada día con mayor violencia. Albus sintió que un escalofrío sacudía su cuerpo al entrar en contacto con el exterior, pero a pesar de ello se dejó guiar por Hedda a través del jardín hasta los límites del Bosque Prohibido.
—¿Qué demonios, Hedda? —rompió el silencio Malfoy, mientras se abrazaba a sí mismo con sus propias manos y las restregaba contra sus brazos para generar calor—. ¿Qué hacemos aquí con este frío? —agregó, visiblemente descontento.
—No puedo pelear mi próximo duelo —soltó finalmente Hedda, con lágrimas en los ojos. Tanto Albus con Scorpius la miraron anonadados.
—¡Claro que puedes! —le aseguró Scorpius, confundido. Pero ella negó fervientemente con la cabeza.
—No, no puedo—respondió la pálida chica, resignada. Sus ojos miraron fijamente a Albus—. Asari Hawka es una mujer chamán.
Y estamos de regreso en Hogwarts, a pedido de la gente! Como verán... Las cosas siguen complicadas por acá también.
He decidido aprovechar este capítulo para arrojar un poco más de luz sobre la historia de los alumnos estadounidenses... Fundamentalmente sobre Sasha Hill... Como verán, en Salem también hay historias de alumnos enfrentados y enemistados.
A partir de este punto en la historia viajaremos un poco entre distintas tramas que se están dando en paralelo... Hogwarts, La Orden del Fenix, el Bosque Negro, Italia... Espero que no sea demasiado confuso, pero es fundamental.
E informarles también que estamos llegando a un poco más de la mitad de la historia... No estoy segura de cuántos capítulos quedan aún, pues no los he escrito jajaja... Pero estimo que no demasiados! Así que espero que esten disfrutándolos.
Espero ansiosa sus reviews sobre este capítulo, y como siempre, acepto todo tipo de oponiones o críticas que tengan al respecto! Aunque también se agradecen los mensajes de aliento jaja.
Responderé ahora los reviews del capítulo pasado:
Lyrafidi: Bueno, terminé de editar el capítulo anterior durante la madrugada... Dudé si subirlo en ese momento, o esperar al día siguiente, pero luego pensé que sería una linda sorpresa para cuando despertaran jaja. No planeo abandonar la historia, de eso puedes quedarte tranquila. Estoy muy contenta con cómo estoy avanzando... Y el resultado me gusta. Soy muy exigente con lo que escribo, y nunca termino de estar del todo satisfecha, pero debo decir que he alcanzado el punto de la historia al cual estaba ansiando llegar... Vengo esperando este momento desde que escribí el primer capítulo de Los Guardianes Negros jajajaja. ¿No pensarías que Hedda era la única hibrida que existía en todo el mundo, verdad? Ya Waman nos había dado a entender de que existían mas "como ella", ¿recuerdas? Es interesante que crean (y uso el plural porque varios fans han hecho comentarios similares) que Katya podría ser una especie de mentora para Hedda. No responderé eso aún, pero les adelanto que el próximo capítulo podrán conocer el personaje de la chica en más profundidad... Y talvez encuentren ustedes solos la respuesta. Sobre Draco... Digamos que ha hecho las "paces" con su pasado, a pesar de que aún sigue siendo su mayor tormento. Y creo que lo será toda su vida.
Malagoniano: has usado la palabra perfecta para describir el capítulo 30: agridulce. Porque es verdad, aborda algo que creo que todos veníamos deseando (incluso yo), pero también nos recuerda que las cosas están a punto de ponerse feas. Me alegro que estés conforme con mi representación de Draco y Teddy... Y Katya, pues, pronto la conocerán un poco más. Has señalado algo muy interesante son respecto a Katya: ella tiene dominado su lado vampírico... Cuando volvamos al Bosque Negro, y abordemos nuevamente a éste personaje, verán que ella ha encontrado eso que tanto tortura a Hedda: el equilibrio. Y sí... Hedda es joven, y su lado más salvaje, más vampírico, aún no se ha revelado en todo su esplendor... Porque si creen que ella tiene "cosas de vampiro" ahora... Les diría que mejor esperen un poco. Sobre el encuentro con Theodore y Sylvia, la idea era dejar esa sensación de desasociego, de tristeza que genera el saber que alguien está en peligro, y no podemos ayudarlo. Zaira es una idealista... Su deseo por hacer el bien fue lo que la llevó a unirse a las Fuerzas de los Aurores. Pero en el final del capítulo, la muchacha se siente frustrada y también un poco decepcionada. Y Ron, que tiene más experiencia que ella pues lleva más años ejerciendo el cargo, le dice algo muy importante: esa es la cara de la moneda que nadie te muestra. El lado B de ser un Auror. Son aquellas decisiones las verdaderamente difíciles, y las que terminan atormentándolos. Coincido con lo que dices sobre Hedda y James... Sí, ella es un personaje oscuro para alguien tan "luminoso" como James... Y creo que eso es también lo que lleva a que tantos de ustedes los quieran ver juntos. Esa sensación de que James puede traer luz a la vida de Hedda. Pero ninguno se ha preguntado acaso, ¿qué pasa si sucede lo contrario? ¿Y si es Hedda la que lleva oscuridad hacia la vida de James? Simplemente lo planteo porque me gusta jugar con sus mentes jajaja. De más está decir que los destinos de ambos personajes se encuentran decididos desde hace muuucho tiempo, y no van a cambiar... Es fundamental para esta historia que así sea, jejeje.
Barbi2102: creéme, hay días en los que me voy a dormir un poco angustiada pensando en algunos personajes... Y a veces me siento tentada de ponerlos tambien a salvo a todos jaja. Pero en el fondo, estoy segura de que ustedes no apreciarían esta historia si así fuese, ¿o me equivoco? Sobre la interacción Draco/Ted... Me alegra que te guste! Draco es un personaje complejo, y me es fundamental que ustedes como lectores puedan captar esos matices desde el otro lado de la pantalla. Es un alma torturada, oscura y lastimada... Es como una criatura que ha pasado mucho tiempo bajo la tierra y ahora busca abrirse camino hacia la superficie, pero aún así, sigue siendo una criatura subterránea... (que extraña analogía acabo de hacer... Creo que necesito descansar un poco más jaja). Sobre Ted... ¡Por supuesto que tiene habilidades "particulares" por ser híbrido! Ya nos adentraremos un poco más en ello, pero si has tenido la oportunidad de visitar el FF de "Memorias.." seguramente te habrás dado una idea. Aunque debo adelantarte... No hay referencias al Bosque Negro en ese Fic, porque no quería que hubiese spoilers. La idea es que la lectura de Memorias no influya sobre la lectura de la Saga Albus... Que puedan leerse en simultaneo, o en forma alternativa, en cualquier momento de la saga, y que ello no sea un spoiler. Veo que insistes con Hedda y James... no intentaré convencerte de lo contrario, porque me gusta que todos tengan sus propias teorías sobre los personajes, y no quiero desalentar ninguna de ellas. ¿Te intriga Gemma Woodgate? Es una mujer interesante, no crees?
lulu0611: jajaja, La guerra suele tener ese efecto en la gente... Generar desconfianza. Nos hace preguntarnos que tanto conocemos a las personas que nos rodean, y cuántas de esas personas a las que consideramos "de nuestra confianza" serían capaz de traicionarnos con tal de salvarse a sí mismos... Lily y James Potter son un ejemplo de ellos. Toda la vida de Harry Potter queda definida por una traición... Y nada menos que la traición de un amigo. Este capítulo supongo que traerá también algunas nuevas dudas... ¿Sigues pensando que Sasha Hill es inocente? Y sí... si Albus fue simplemente un instrumento para llegar hasta Harry... Entonces no es el único en riesgo, ¿verdad? Sobre James/Hedda, te digo lo mismo que le dije a otro lector: Todos asumen que James le llevaría luz a Hedda... ¿pero y si sucede lo contrario? Aún no sabemos qué puede pasar con Hedda a medida que crezca... Y Katya nos ha presentado una idea de lo que sucede con los híbridos cuando crecen: sus características más salvajes, sus lados más "bestiales" empiezan a aflorar. Hay mucho por definir en ambos personajes como para poder plantear una relación amorosa a esta altura de la historia, pero comprendo que hay razones que la razón no entiende jajaja. Pero sí, tengo que reconocer que hay algo "divertido" en la forma que esos dos tienen de relacionarse... Basada fundamentalmente en que James es incapaz de tomarse las cosas seriamente, y ella es demasiado estricta consigo misma. ¿En serio ha sido uno de tus capítulos favoritos? Oh, no sabes lo que me alegra escuchar eso. Fue un capítulo que, personalmente, yo disfruté mucho porque me permitió empezar a abordar los personajes con mayor profundidad. Como he dicho antes, estamos llegando a un punto de la historia al cual ansiaba llegar hace mucho... Ya a esta altura, todos conocen a los personajes y están familiarizados con ellos. Ya no es necesario que me dedique tanto a "presentarlos", sino que ahora puedo permitirme profundizar en ellos y mostrarles en más detalle "quienes son". Y si hay algo que me encanta es poder explorar la complejidad del ser humano. Y Ted es complejo por muchas razones (asumo que no es necesario enumerarlas pues están a simple vista jaja). Pero sí, deja un sabor amargo al final del capítulo, porque creo que Theodore, si bien ha tenido poca participación, es un personaje con el cual nos resulta fácil empatizar. Hijo de mortífagos, dio la espalda a su padre y a Voldemort, pero aún así tuvo que cargar con el estigma de los mortífagos. Repudiado por su familia, repudiado por la sociedad mágica,Nott escapó a italia buscando la redención. Y siempre que se nos presentan este tipo de personajes nuestro instinto natural es a querer desear que la vida le sonría a partir de ahora... Es lo más humano. Ya ha sufrido suficiente, ¡Denle un maldito respiro! Si te interesa, en mi biografía encontrarás algunos one-shot sobre el pasado de Draco Malfoy y Theodore Nott. Son spins off de esta saga. Posiblemente te ayude a conocerlos mejor. Sobre tu duda con respecto a si Ted sería capaz de reconocer a Hedda como híbrida... ¿tu que crees? Talvez sería bueno también hacer algunas diferencias... ¿crees que Hedda y Katya son... iguales?
bjilydp7: De nuevo, ¡muy muy feliz de que disfrutaran tanto del capítulo anterior! No se dan una idea de lo importante que era para mí las críticas sobre el capítulo 30, porque es un capítulo que comienza a marcar un quiebre dentro de la narritiva de la Saga... hemos llegado al punto donde empezamos a profundizar dentro de los personajes, y estas cosas empiezan a aflorar. Como por ejemplo, que Ted mintió... ¿quién se lo hubiese imaginado, eh? Prometo que pronto daré más información al respecto. Veo que tú también me preguntas si Ted es capaz de reconocer a una híbrida... brindaré un poco de luz al respecto. Katya ha alcanzado la plenitud de su madurez... Toda su naturaleza, en todas sus formas, se han expresado dentro de ella. Hedda es aún chica... pero lentamente, está creciendo. Y a medida que crezca, su naturaleza también lo hará. No te olvides que Katya ha "abrazado" su lado de vampiro y no lo oculta. Y planteas algo interesante... ¿Qué hay de Draco? ¿Él se dará cuenta? Sobre Thomas... Eso no necesita respuesta, ¿verdad? Sobre la relación de Teddy y Katya... prometo más información pronto. Muy pronto. Sobre la gente del bosque, no, no son chamanes. Los chamanes son brujos, que se caracterizan por tener una conexión cercana, casi espiritual, con la Naturaleza. La gente de bosque es... otra cosa. El Ministerio ni siquiera las clasifica como "humanos" ;) Sobre los Nott... Pobre Tessa, no está pasando por un buen momento como habrás notado en este capítulo. ¿Me parece a mí o mataste a Zaira en tu review? Jajaja.
Severus 8: ¡Así es! Están buscando a la familia de Solcoff. :) Y sí, los hermanos Fox van a volver a aparecer... Y lo harán en este libro incluso. La vida de Katya es bastante triste, de hecho... No se llega a hablar mucho sobre ello durante el capítulo pasado, pero al menos tenemos una idea de que sus padres están muertos, que vive sola en el bosque, y que la gente del pueblo cercano no la quiere demasiado. Sobre Draco... Sí, sigue odiando los bosques. ¿Pero no los odiarías tu también si hubieses tenido experiencias tan horribles como él? Sobre Ted y su ausencia durante esos cuatro meses que estuvo en el bosque... Ya les daré un poco más de información sobre el tema. Por el momento, sabemos que Victoire creía que él se encontraba viajando con sus amigos en ese momento... Sobre la parte final de Zaira y Ron, sí, es la historia de toda guerra, ¿no crees? Heroes silenciosos cuyos nombres nadie nunca sabrá. Son ellos los que ganan las guerras. Sobre el paquete que Theodore le dio a Ron... Solo Draco sabe lo que contiene, jeje. Tendras que esperar un poco para averiguarlo. Has hecho una muy buena pregunta... ¿por qué Ted quiso visitar el Bosque Negro en primer lugar? ¿Tienes alguna teoría al respecto? Porque existe una razón, por supuesto... Sobre la gente del Bosque, veo que hay varios lectores que creen que podrían ser chamanes... pero no, no lo son. Los chamanes son brujos. La gente del bosque... son distintos. Ellos no son considerados seres humanos, para empezar. Y no pueden hacer magia como los brujos. Por cierto, tenía la idea de que había respondido tu PM, ¿o acaso me enviaste otro?
Angel Black: Rick y Felicity... ¿qué puedo contarte de ellos sin caer en spoilers? Son mellizos. Ella es de Slytherin. Él es de Gryffindor. Ella es actriz... Y el es fabricante de Escobas. Y sí, los volveremos a ver. En este libro, incluso. Segundo: ¿realmente pensaste que iba a responderte si Katya y Hedda se conocerán? Jajaja. El destino de Hedda como híbrida es una espada de Damocles... Está ahí, sobre su cabeza, amenazando con caer sobre ella en cualquier momento. Cuando Hedda se enfrentó al Boggart el año pasado... ¿qué crees que fue lo que vio? Tercero: sigo plantando dudas sobre el envenenamiento de Albus, ¿verdad? Pero tu teoría no es para nada disparatada... ¿podría haber sido Portus? Motivos es algo que le sobran. Pero como dijo Harry... no podemos confiar en nadie. Cuatro: Theodore Nott... la cosa se ve bastante fea para él, no voy a negarlo. Pero bueno, dicen que la esperanza es lo último que debemos perder. Quinto: ¿Albus/Nina? ¿En serio? ¿Qué te hizo pensar algo así? Jajaja, Nina es una niña! Lo siento, pero la forma en que Albus ve a Nina en los capítulos pasados no es amorosa, sino se basa principalmente en admiración. Albus ve en Nina algo que no suele ver en mucha gente: la ve como un par... Alguien igual de habilidoso que él. Y eso le resulta inquietante y fascinante al mismo tiempo. No te olvides que Albus valora mucho la magia.
maddie. sophie: creo que todos nos sentimos un poco identificados con Draco en el Bosque Negro. Después de todo, Harry los ha enviado a una misión sumamente dificil, y ha mantenido mucha información oculta a Draco. Harry es bueno, pero no tiene una fe ciega en Draco. En cambio, confía sin duda alguna en Ted Lupin. Y el sentimiento es mutuo. Veo que tú también ansías un encuentro entre Katya y Hedda... No dudo de que sería algo "interesante" por describirlo de alguna forma. Pero por ahora, tendremos que conformarnos con la interacción de Katya/Ted/Draco. No te preocupes, no te he malentendido con tus comentarios sobre Tessa, al contrario, los comprendo y los comparto. Sin duda la chica esta pasando por un mal momento... En este capítulo eso se ha dejado más que claro, ¿no? Me alegro que te gustara el diálogo final de Ron... Apunta también a recalcar cómo a veces hay cosas de nuestro trabajo y nuestras obligaciones que no nos gustan... Pero que debemos hacerlas porque es lo correcto. Es que a veces, la línea entre lo correcto y lo incorrecto no es tan clara, y entonces, tenemos que tomar decisiones dificiles... Como dar de baja misiones de rescate de refugiados, a sabiendas de que estamos condenándolos a muerte. Y creo que eso es un poco lo que siente Ron al final de la historia... Comprende perfectamente lo que Zaira le dice, pero a pesar de que es una decisión dificil de tomar, es una decisión que debe ser tomada. Todo poder conlleva una gran responsabilidad, ¿no?
karybust1126: sí, es verdad, el capítulo pasado estaba LLENO de información... Pero solo cobrará sentido conforme avance la historia y se descubran algunas cosas más. Si le has tomado cariño al personaje de Nott, entonces te invito a que visites los one-shot que tengo publicados... Son spinoff de esta saga, y tienen lugar inmediatamente después de la derrota de Voldemort. Te servirán para encariñarte un poquito más con Theodore y también para entenderlo en mayor profundidad, así como también a Draco. Me resultó muy interesante tu teoría, porque no muchos se han atrevido a plantear un universo futuro donde Albus "cruce la línea"... y donde arrastre consigo a alguno de sus amigos. Y ciertamente, teniendo en cuenta el perfil del personaje, eso no es dificil de imaginar. Por cuestiones obvias sabes que no puedo negar ni confirmar esta teoría (sería un terrible spoiler, no crees? jaja), pero sí voy a decir que me divierte mucho leer las teorías que tienen... porque me da una idea de la "percepción" que tienen de los personajes.
Bueno, espero haber respondido todos los reviews y todas las preguntas.
Espero ansiosa nuevos mensajes! (son sin duda la mejor recompensa para un escritor)
Saludos,
G.
