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Inferencias

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La Mayor Gina Baltrow regresó a trabajar justo al salir del hospital. En realidad no tenia ninguna herida grave, aparte de algunos golpes, arañazos en el rostro y habérsele salido la mitad de la sangre de las venas. Las heridas no eran muy profundas y sanarían con el tiempo sin dejarle cicatrices… o al menos eso esperaba.

Pero debía trabajar. Estaba ocupada con varios proyectos, entre ellos las modificaciones a los Valkyrie. A diferencia de la actualización del combustible de los motores de actitud, cualquier otra modificación tomaría tiempo y podrían ser peligrosas, ya que no se podía cambiar algo en un diseño tan complejo. Cualquier cambio de algún componente afectaría a los demás. Escuchando las opiniones de los pilotos había confeccionado una lista de modificaciones. Algunas eran imposibles, como el aumento de municiones o aumentar el empuje de los motores y los RCS.

Para compensar esto tenia dos proyectos, el primero eran los accesorios derivados del GBP-1, el cual se había probado en Tierra con los VF-0 y que no había sido adaptado para los VF-1. El GBP-1 era una especie de armadura que se adaptaba a la aeronave para dotarle de capacidad de maniobra y armamento en el espacio exterior. Cabe recordar que el VF-0 Phoenix era una versión con motores convencionales diseñado para usarse como sustituto en caso de retrazo del VF-1 Valkyrie, compartiendo muchos sistemas, pero lamentablemente los GBP-1 no eran de esos sistemas compatibles y no podían utilizar directamente una GBP en un VF-1. De hecho los GBP-1 fueron rechazados para actualizarse al VF-1 ya que se suponía que el Valkyrie podría ser autosuficiente sin requerir de accesorios externos.

Todavía clasificada como experimental, era la última innovación destinada para utilizar los VF-0 en el espacio. Y se especificaba expresamente en el espacio por una razón: el GBP-1 solo podía usarlo en modalidad Battloid donde la aerodinámica no entorpecía su uso. Como las etapas de un cohete espacial, los GBP-1 solo utilizaban sistemas que podrían desecharse, como tanques de propelente, armamento y motores de maniobra. Los sistemas más "caros" y difíciles de fabricar estaban en el Valkyrie, como la electrónica y fuente de energía.

Baltrow estaba trabajando en una versión del GBP-1 para los Valkyrie que podría utilizarse de manera rápida con pocos recursos. Con ello solo tomó el GBP-1 original y lo rediseño, aumentando un poco las dimensiones y obteniendo un armatoste de 16 toneladas de combustible y metal. Ya de allí cubría los requerimientos de armamento, protección y combustible, pero adolecía del impedimento de solo usarse en modalidad Battloid.

El segundo proyecto era una idea personal que utilizaba el mismo principio que el GBP-1, salvo que distribuía los accesorios en bloques independientes repartidos por el fuselaje. Los llamaba provisionalmente Fast Packs y estaban inspirados en los boosters o cohetes de refuerzo utilizados en algunas naves espaciales, pero que tenían dos bondades que los hacia atractivos: no eran desechables y permitían los cambios de modalidad.

A pesar de aun no poder implementar la segunda idea de manera inmediata, ya estaba en producción los GBP-1S aunque su uso ha estado limitado a patrullas y expediciones de largo alcance. Un Valkyrie Acorazado logró llegar por fuera de interferencia del enemigo, aunque captó señales de la Tierra, no fueron concluyentes ya que el transmisor de la nave no tenía suficiente amplificación ni potencia para amplificar señales de tan larga distancia.

Además de eso Baltrow trabajaba en el proyecto de procesamiento de material, ya los ingenieros habían logrado sacar las primeras barras de acero con material del asteroide. Los técnicos saltaron sobre la aleación para hacerle todo tipo de barrabasadas (calentarla, enfriarla, someterla a tenciones y compresiones) para intentar determinar sus propiedades físicas y, si había suerte, la mejor composición química.

Por ultimo y no menos importante estaba el proyecto de tecnología inversa de la tecnología extraterrestre. Cuando Macross cayó en la Tierra hacia 10 años, no habían encontrado Battlepod, por lo que las investigaciones se enfocaron a la nave espacial. En cambio ahora tenían literalmente montañas de Battlepod los cuales habían desmontado para analizar. Había sido un tiempo feliz y excitante... hasta el incidente.

Al recordar esto Baltrow quedó paralizada frente al teclado de su computadora. A pesar de ser impertérrita estaba empezando a sentir que el evento le había afectado. No quería decir que estuviera traumada o no pudiera dormir, mas bien, le hacia pensar, ya que si no hubiera regresado al hangar todas esas personas no hubieran muerto. El Capitán Gloval le había dicho que si ellos no hubieran estado allí, seguramente el prisionero hubiera logrado abrir la compuerta y los demás Battlepod hubieran entrado en bandada e invadido la ciudad y tomado la nave. Baltrow solo respondía con monosílabos, pero internamente quería gruñir y vociferar.

La mujer tomó su tableta y se encaminó a la reunión que tenia con el Capitán.

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Las últimas dos semanas de entrenamiento era de familiarización de combate y lo pasarían en un escuadrón operativo. Estos no eran verdaderos escuadrones de combate, pero cumplían funciones que incluían patrullas y, en casos menos frecuentes, enfrentamientos en combates reales. Por otro lado a los pilotos se les han asignado sus Valkyrie definitivos. No solo se trataba de que tuvieran una nave a la que subirse para salir, sino que ahora tenían la responsabilidad sobre cada aspecto de su operación.

El Valkyrie asignado a Max Jenius era uno de los salidos del programa de actualizaciones. Fue aligerado en algunas partes y reforzado en otras de acuerdo con la experiencia que se había tenido en meses de combate. El mismo día en que entró en el escuadrón de entrenamiento lo dedicó a verificar la mecánica de su aeronave. Luego de un concienzudo examen no encontró motivo de quejas y al siguiente día ya estaba volando.

Era curioso, porque ya había visto combate real, participado en patrullas y se involucró en varios incidentes, pero en aquellos días había sido un aprendiz que tenia que alejarse si aparecían los enemigos, esta vez si aparecían debía lanzarse sobre ellos.

Kakizaki estaba en su grupo de ataque, y ambos cubrían las espaldas a la Capitán Takeda. Kiernan había sido asignada a otro grupo de ataque en el mismo escuadrón. La chica era muy profesional en lo suyo a pesar de ser algo fanfarrona e insubordinada.

Desde hacia días se había vuelto distante con él. Mas específicamente desde la noche que pasaron juntos hacía ya una semana.

Pero lo que Max recordaba más fue esa petición que le había hecho Kiernan. Max se había acostado a su lado en el extremo de la cama, haciendo equilibrio para no caerse, y la abrazó. Kiernan había aplastado la nariz contra su pecho. La punta de su nariz rozaba la cabeza de la pelirroja, y su pelo corto le hacía cosquillas en la nariz. Él le rodeaba la espalda con el brazo derecho y se agarraba al borde de la cama con la mano izquierda para no caerse.

Aquéllas eran, sin duda, unas condiciones nada propicias para la excitación sexual, pero sentía que lo que buscaba Kiernan no era sexo. Buscaba algo distinto, aunque Max no supiera realmente de que se trataba. Los dos estaban en silencio. El cuerpo de Kiernan era calido y blando, pareciendo indefensa. La chica levantó la cabeza y se le quedó mirando en la penumbra. La punta de su nariz tocó la suya, y en un suave movimiento ella empezó a frotar su mejilla contra la de él, como una gatita. Si algo iba a pasar era en ese momento, pero Kiernan bajo de nuevo el rostro y se acurrucó mas al cuerpo de Max.

La abrazó hasta que sus hombros empezaron a subir y bajar rítmicamente y empezó a oírse la respiración del sueño. No roncaba, no hacia ningún ruido y no se movía, así que Max no sabia si estaba verdaderamente dormida o estaba despierta. Max se deslizó con cuidado fuera de la cama, fue a la cocina y bebió lo que quedaba de té. Se acostó en el sofá pero no tenía sueño a pesar del alcohol en su organismo.

Inevitablemente se puso a pensar en la vida de Kiernan. Se le calentaba la sangre al recordar el baile que había hecho en el night club. Y las cavilaciones lo llevaron a recordar los cuentos que siempre soltaba, a sus trabajos en diferentes sitios, específicamente en clubes nocturnos, pero lo más destacable fue esa pelea el día de la estampida en el Bamboo House.

No podía negarlo, como hombre Max tenía la esperanza que pasara algo en la cama, pero esperaba que ella diera el primer paso, y al no darlo, no lo haría él. Además, Kiernan aún estaba bajo los efectos del alcohol y no quería sentir que se aprovechaba de su condición. No paso nada así que mejor era no pensar en la posibilidad. Mejor así, si llegaran a intimar posiblemente su relación de amistad cambiaria, y estaban bien como estaban hasta ahora.

Al día siguiente se levantaron mas lucidos, y los eventos de la madrugada parecían muy lejanos. Max se había ofrecido a preparar el desayuno y comieron sin mucho protocolo. Fueron a casa de Kakizaki y tuvieron que soportar la avalancha de insinuaciones de su amigo, a las cuales Kiernan respondía con detalles falsos de doble sentido.

Max pensó que conocería a su esquivo padre, pero luego de regresar a casa de Kakizaki, Kiernan desapareció para aparecer a mitad de la tarde.

En el presente estaba en operaciones de vuelo desde el Prometheus, y al estar Macross en modalidad de crucero, los aterrizajes se hacían en modo normal, por la popa. A Max le había parecido algo sin sentido despegar con catapulta y aterrizar con frenado de cables, pero la aceleración inicial era mayor que la que impartía el propio Valkyrie, y eso era vital en combate. Igualmente, en el aterrizaje se necesitaba perder velocidad, lo que significaba gastar combustible, y con miles de toneladas de contrapeso para frenar, era mejor usarlas, sobre todo cuando uno iba llegando sin nada de combustible. Cierto que se cargaba un Valkyrie con combustible como para dos vuelos, pero en combate se podía gastar hasta el doble del combustible calculado en evasión y cada gota contaba para maniobrar. Y en su vuelo con Kiernan vio lo importante de unos litros de más de combustible.

Estaba regresando de un vuelo de patrulla cuando fue asaltado por todos esos pensamientos. Pasar varias horas en el espacio girando alrededor de Macross a la espera de que pudieran aparecer enemigos, era aburrido pero había que estar alertas, habían a veces falsas alarmas y para sacarlos del aburrimiento los mandaban a cambiar de sector con otros escuadrones, para mantener a la gente precisamente alerta.

Su turno del día terminó, y el aterrizaje en el Prometheus fue casi de rutina, solo debía seguir las indicaciones de las luces en la popa y llegaría directamente a la pista, si seguía las luces el margen de error era apenas de 30 cm desde varios kilómetros. Solo debía compensar la súbita caída producida por la gravedad artificial al estar sobre la cubierta. De pesar nada a tener todo su peso era desconcertante.

El gancho de cola atrapaba el cable y se detenía. Apagaba el motor (que mantenía encendido en caso de no atrapar ningún cable y en que volver al espacio), en unos momentos era enganchado por uno de los vehículos de soporte y llevado al elevador para llevarlo a la cubierta inferior, aun en el vacío. Allí los pilotos pasaban por una cámara de aíre al área presurizada luego de que el personal de seguridad no encontrara novedades en el Valkyrie.

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Para Gloval la idea de volver a detenerse y posiblemente caer en otra trampa no le gustaba mucho. Estando aun en el cinturón de asteroides Macross pasaría a unos 50000 kilómetros de otro asteroide.

"¿Es posible alcanzarlo cambiando de curso o modificando la velocidad?" preguntó el Capitán a sus oficiales en la sala de reuniones.

"Podemos alcanzarlo en tres días luego de un cambio de velocidad en las próximas 48 horas," indicó Misa mostrando la grafica en la pantalla.

"No podemos arriesgarnos a un ataque frontal," dijo Gloval. "Todavía tenemos tres generadores de anti-gravedad averiados desde nuestro último encuentro, sin mencionar las bajas civiles.

"Un grupo de Valkyrie con armaduras GBP pudieran estar allí en pocas horas," indicó Baltrow.

"¿Tienen suficiente combustible para ir y regresar?" preguntó Gloval.

"Obviamente," respondió Baltrow con tono de autosuficiencia. "Pueden desarrollar un delta-V de 8469 metros por segundo y solo necesitan 7246 para ir, cumplir su misión y regresar."

"Un grupo de reconocimiento," dijo Misa. "Que examine el asteroide y determine la viabilidad para extraer material. Y también que escudriñen el área por enemigos."

"¿Tendremos tiempo para extraer algo útil?" preguntó Gloval. "¿Qué tan necesario es que consigamos material? ¿No es suficiente con lo que conseguimos?"

"Pudimos recoger casi cinco mil toneladas de material," expuso Baltrow. "Ya tenemos acero de buena calidad, pero este asteroide es muy interesante porque, de acuerdo a las observaciones espectrometricas, tiene altas concentraciones de hierro y níquel. El níquel es deseable porque sus aleaciones tienen muchos usos en motores por su resistencia a la corrosión, alta resistencia mecánica y a la oxidación a alta temperatura, y buena capacidad de soldadura. Si se pudiera tener una reserva seria ideal para fabricar impulsores, inductores, carcasas de turbobombas, válvulas, tuberías, colectores, pernos, alabes y discos de turbinas, ejes, fuelles, estatores, inyectores y hasta pernos."

"¿Qué posibilidad tenemos de que nos ataquen mientras estemos minando ese asteroide?" inquirió el Capitán.

"Por los vuelos de reconocimiento lejano sabemos que Macross recorre una enorme burbuja de casi 100 mil kilómetros de diámetro de interferencia electromagnética que impide las comunicaciones a larga distancia. Al parecer no estamos en el centro de la burbuja, por lo que parece que los extraterrestres saben en que zona estamos mas no nuestra posición exacta, lo que explica porque pasamos tanto tiempo sin avistarlos, y lo mejor de este asteroide es su tamaño, es de apenas 100 metros de diámetro, y pesa unas 500 mil toneladas."

"¿Qué tiempo se necesitaría?"

"Este asteroide es prácticamente metal puro. Las rocas tendrán al menos un 60 % de metal. Si nos organizamos bien podríamos estar a su lado solo unas horas."

"Misa, prepara un plan de vuelo para esta misión no quiero que los pilotos pasen mucho tiempo en esa zona tan lejana."

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"Vamos rápido, si llegamos tarde a cenar Claudia nos regañara a los dos," dijo Focker.

"En la cuerda floja otra vez, ¿no?" comentó Hikaru.

Ambos pilotos caminaban por las calles de la Ciudad. Salieron del Prometheus y se dirigían a pie para ir a comprar algo para cenar con Claudia.

"Ya sabes como soy, para mi estar en el limite es todo un arte," dijo Roy con aires de autosuficiencia. "¿Cómo te va con tu chica?"

"¿Minmey?" dijo Hikaru sin estar seguro que decir. "No lo sé. Prácticamente ya no tengo tiempo para hablar con ella desde que ganó el concurso. Siempre hay una multitud a su alrededor."

Y era cierto. Desde que Minmey ganó el concurso se había vuelto inaccesible y hasta distante, ya que pasaban muchos días sin hablar ni saber de ella. Tenia que aceptar que la chica estaba en su elemento, ya que el brillo de la farándula y el espectáculo parecía hecho para ella. Trataba de alejarse de la mente los comentarios que muchos hacían, sobre la vida de las artistas Idol, donde son utilizadas de muchas maneras, sobre todo por su manager. Sabia que el manager de Minmey era su primo Kaifun, pero aun así...

"Muy mal," acotó Focker, conciente también de los rumores."Parece que la tienes difícil, muchacho. Mira, solo has lo que siempre hice... una pequeña cena, algunas flores y secuéstrala y dale un 'paseo por las alturas'. Eso nunca falla."

"¡Bienvenidos a la escuela de vuelo romántico de Roy Focker!" exclamó Hikaru con un gran gesto. "Gracias de todos modos, pero la extravagancia no es mi estilo."

"Oye, esta probado y sirve, no es mi culpa que tú no sirvas..."

"Puente al Mayor Focker," exclamó la voz de la Teniente Shammy Milliome desde la pequeña radio que Roy llevaba en el bolsillo. Como comandante de los grupos aéreos no podía darse el lujo de estar incomunicado.

"Aquí Focker, ¿Qué pasa Shammy?"

"El Capitán Gloval lo necesita en su oficina lo antes posible."

"Voy en camino," dijo resignado a no cenar, y empezó a alejarse, no antes de dirigirse a Hikaru: "El deber me reclama. Le avisas a Claudia por mi, ¿Verdad? No te preocupes, dudo que ella mate al mensajero... aunque se han dado casos."

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"Reportándome como ordenó, señor," dijo Focker saludando.

La oficina del Capital Gloval era espaciosa para los estándares de la nave. Había un gran escritorio de madera, y detrás estaba un gran ventanal que en ese momento dejaba ver las estrellas. Una de las paredes estaba decorada con fotografías y diferentes galardones que el Capitán había ganado durante su carrera, así como otros recuerdos. El Capitán estaba de pie detrás del escritorio, y a su lado estaba Misa Hayase.

"Descanse, Mayor," dijo Gloval y pasando directo al grano. "Hemos identificado un nuevo asteroide y se esta organizando una misión de reconocimiento, para determinar si podemos acercarnos a recoger material. Hasta el momento los enemigos nos han perdido de sus radares y debemos aprovechar el momento para buscar materiales estratégicos."

"Estas son fotos del asteroide," indico Misa en la pantalla en la pared.

La imagen telescópica dejaba mucho que desear, la resolución era como ver una patata a unos metros de distancia. Mostró otros gráficos que eran ininteligibles para Focker.

"No parece muy grande," dijo Focker detallando las imágenes. "¿Vale la pena?"

"Es casi metal puro," dijo Gloval mientras encendía su pipa. "Es una lastima que no lo encontráramos antes. Nos hubiéramos ahorrado muchos problemas."

"Déme la orden y me encargare personalmente."

"Reúna un equipo," dijo Gloval. "Lo quiero en marcha lo antes posible. No podemos darnos el lujo de retrasarnos y que los extraterrestres vengan por nosotros."

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El comedor de oficiales era bastante espacioso, con mesas redondas que estaban bastante espaciadas. Grandes ventanales daban una vista gloriosa del espacio, desde aquí se podía ver al Prometheus e inevitablemente se veían los despegues y aterrizajes. Al estar en modalidad de crucero, los aterrizajes se hacían de manera normal sobre la cubierta del portaviones.

Yelena había terminado su turno y estaba dirigiéndose a cenar. Aunque tenia cocina en su apartamento solo la utilizaba para hacer café y recalentar las sobras. Siempre que podía cenaba con Doherty, pero este estaba finiquitando algunas cuestiones en su escuadrón y saldría muy tarde, y el estomago de Yelena era muy quisquilloso y no esperaba a nadie.

"¿A que debo el placer de tu presencia?" preguntó Yelena cuando Roy le encontró camino al comedor.

"Sabia que iba a encontrarte aquí," dijo Focker. "Quería comer contigo, ¿no puedo?"

"Lastima que no hay nada bueno que beber," dijo Lena acomodándose su morral en el hombro. Focker solo sonrió y le mostró una pequeña botella plana metálica que traía oculta en la chaqueta.

"Voy a necesitar tu ayuda," dijo Roy cuando estuvieron ya en la mesa con la comida.

"¿Y para que soy buena?"

"Estoy seguro que para muchas cosas, bella dama," dijo con una sonrisa. "Pero por el momento Gloval me solicitó gente para una misión y quiero que ayudes con algunos de tus pilotos."

"¿Cuál de todos? Tengo muchos."

"De preferencia de los recién graduados. Se que tienes a algunos que han sido excelentes."

"¿Quieres robarme a mi gente? La próxima vez entrena a los tuyos a ver como salen."

"Bueno ya, no me regañes. Será una misión de larga distancia, te pasare los datos mas tarde. Lleva a tu gente para reunirnos en la sala 4 a las 07.00 de mañana."

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"Me hubieras dicho que te ibas a presentar de voluntaria," dijo Doherty.

Yelena había esperado hasta la mañana para decirle que acompañaría a Focker en la misión. Roy le había pedido buenos pilotos y le daría varios y se incluyó ella misma.

"Quiero cambiar de ambiente al menos un día," dijo mientras terminaba de vestirse.

"Es muy riesgoso."

"Aquí hasta respirar es riesgoso."

Yelena detectaba su molestia y encontró que había acertado al no decirle anoche. Sabía que al decirle él intentaría convencerle de no ir en ese vuelo y hubieran terminado discutiendo. Desde su accidente Gene había estado sobreprotegiéndole. Incluso llegaba a cuestionar cuando iba en misiones de patrulla. Obviamente Yelena salía, él no tenía más autoridad que ella.

"No soy una niña. Además, alguien tiene que cumplir las misiones."

"Había otros," dijo Doherty suspirando.

"Soy la responsable, y elijo quien ira."

"Y te elegiste a ti misma."

"No me pasara nada, si es lo que te preocupa."

"Te agradezco que para la próxima me lo digas."

"Te lo estoy diciendo."

"Bueno, ve y cuídate mucho."

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La sala de reuniones era bastante reducida, pero estaba bien equipada para alojar a los integrantes de un escuadrón poseyendo una gran pantalla para presentaciones. Roy Focker estaba presentando en esa pantalla toda la información que le habían dado sobre el asteroide y el plan de vuelo ideado por Misa.

"Y es por eso que los he convocado, caballeros," dijo Focker luego de explicar al grupo el plan. "Antes de empezar con las especificaciones de la misión, quiero dejar en claro que vamos a alejarnos mas que nadie de la nave y tenemos que tener cuidado porque no tendremos ayuda, así que, si alguien quiere irse, hable ahora. No pensaremos mal de nadie."

Los pilotos se miraron entre si y sonrieron. Yelena había hablado con cada uno de ellos y les había pedido que fueran voluntarios, pero sin darles detalles. Varios se negaron y no pasó nada, todos los que aceptaron estaban aquí en esta sala porque querían.

"¿Esta bromeando Mayor?" dijo Kakizaki en primera fila. "Esto es lo que he estado esperando."

"No pensé que se fuera alguien, pero tenia que preguntar, porque es tradición," dijo Focker. "La misión es simple, iremos en una misión de reconocimiento, observaremos el asteroide y revisaremos al área en búsqueda de presencia de enemigos. Si todo sale según lo planeado, entraremos, saldremos y volveremos a tiempo para tomar unos tragos en el bar de oficiales... yo invito."

Los pilotos que se encontraban eran Max Jenius, Hayao Kakizaki, Bill Nowak y Jennifer Brant, una de los pilotos recién graduados. También se encontraba Yelena.

"Volaremos en parejas," expuso Yelena complementando la información y que se había autoasignado para ir. "Nos aproximaremos al asteroide hasta unos 30 kilómetros y de allí haremos una aproximación en espiral hasta llegar a la superficie. Podemos alcanzarlo en poco mas de tres a cuatro horas, luego una hora de reconocimiento y otras tres horas de regreso"

En la pantalla se veía la trayectoria que seguirían, prácticamente acelerarían para alejarse de Macross y acercarse al asteroide. Focker tomó la palabra.

"Principalmente vamos a comprobar su integridad y peinar el área en busca de señales de enemigos, si nos encontramos a esos caballeros, abortamos la misión y la simpatiquísima Mayor Baltrow no va a tener sus metales."

"Tres parejas de cazas pueden darse apoyo mutuo," dijo Max. "Incluso si tenemos suerte de no toparnos con algo pesado, ¿tendremos suficiente poder de fuego?"

"Buen punto, hijo," señaló Focker. "Es por eso que iremos equipados con las armaduras GBP-1S. Ya las han volado al menos una vez y saben como son esos armatostes. Las bahías de misiles adicionales que llevan deberían ser suficientes. Demás necesitaremos el combustible extra para alcanzar el objetivo. Kakizaki, tu volaras como mi ala e inspeccionaremos los alrededores lejanos, Max volaras con Yelena para descender en el asteroide, y Nowak, llévate a Brant y den un paseo alrededor del asteroide a baja altura. Partiremos a las 15.00. Quiero todo el equipo revisado y listo para las 14.30, tendremos una reunión prevuelo a esa hora. Ya la gente de soporte técnico esta trasladando las armaduras para instalarlas. Les sugiero que no coman nada pesado y lleven algo liviano para comer por el camino. ¿Alguna pregunta? Pueden retirarse."

Los pilotos se levantaron y saludaron para empezar a salir. Ya todo estaba dicho y se dirigían al hangar para configurar sus Valkyrie. Todos estaban en el mismo hangar, salvo el de Focker que estaba en el Prometheus.

"Jefa," dijo Max alcanzando a Yelena antes de llegar al elevador. "¿Tiene un momento?"

"Dime Max, ¿Qué pasa?"

"Mayor... ¿esta segura de que estoy preparado para esta misión? Quiero decir, llevo poco tiempo volando y no he estado en ninguna misión de este tipo."

"¿Estas bromeando? Max, eres uno de los mejores pilotos de la nave. Los recomendé por sus habilidades distintivas. Relájate y disfruta el día. Lo harás bien," puntualizó su comentario dándole una palmada en el hombro.

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Fin Capitulo 31


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