Día 27: Kitten Noir.


Sábado.

Mansión Agreste.

- Ay, no puede ser que Belly sea tan travieso. – dijo Adrien mirando como su cuarto de lo hermoso y pulcro que estaba había dejado de estarlo por casi 10 minutos desde que el gatito pisó la casa.

- Tal vez no te hace caso porque los dos tienen la misma personalidad.

- De nada, Plagg. Fue muy útil tu ayuda.

- Sabes que estoy para ti.

- ¡Pero ahora no me ayuda en nada! – se cubrió la cara con la almohada.

Plagg voló y se echó a su costado.

- ¿Sigues preocupado por el asunto de Marinette?

- Claro, es algo que tiene que ver conmigo con lo que me contará, estoy muy nervioso.

- No habrás hecho algo indebido, ¿no? No quiero ser niñero de mas niños, con la justas he podido con este mini tu toda la mañana.

- ¡Plagg!

- Ay perdona, pero en esta edad, las hormonas están revueltas.

- Yo respeto a Marinette, la amo y quiero ser un caballero y no incomodarme hablando de ella.

- Pero ahora estás preocupado por lo que hará ella este fin de semana… Y esa cara lo dice todo.

- Claro que lo estoy… ¿Y si de repente tiene un amante?

Idiota.

- No te pases, Agreste. ¿Acaso necesitas mas confianza en ella? Te contará, solo debes ser paciente.

Plagg sabía la verdad, no podía decirle nada, a menos antes de que ella lo haga.

- ¿Y ahora que haremos con la balita gatuna que es tu hijo?

- Pues ahora no se como controlarlo.

- ¿Y que tal comida de gato?

- Ya le di y terminó regando todas las galletas.

- Creo que Marinette era mas buena domando a Belly.

- Si, por eso. No se como ella hace muchas cosas para controlar su vida.

- Pensaba que tu eras el multitareas, ya sabes con los horarios y todo eso.

- Pero ella es muchisimo mas dedicada. – sonrió mientras seguía mirando el techo.

- Ya tengo una idea, Plagg. Ven conmigo.

Se dirigió a uno de sus cajones y sacó dos muñecos.

- ¿Espera, vas a jugar con muñecas ahora?

- Belly, ven aquí. – dijo Agreste con voz cantarina.

Adrien rogaba al cielo que funcionara.

De pronto, Belly salió de su escondite y se fue directamente hacia Adrien que sostenía al muñeco y lo hacía hablar.

- Belly, pequeño travieso, aquí está Kitten Noir, tu querido protector.

- *Ah, es enserio.* – pensó Plagg.

El pequeño gatito le quedó mirando al pequeño muñeco mientras Adrien hacía la mejor interpretación de todas dándole vida al pequeño Chatcito.

- Miau.

Estaba dándole toques con las almohadillas de gato que tiene.

- Oh si, quién es un lindo gatito, ¡el hijo de papá!

Plagg se acercó al cajón de donde Adrien sacó esa pequeña figura de Chat y vio la de Ladybug.

- Buuuuuuh, Belly soy Ladybug.

El gato miró con atención a la muñeca de la superheroína, la olió y comenzó a lamer la figura de acción.

- Miau.

- Vaya Adrien, al parecer alguien tiene una debilidad por Ladybug.

- Creo que su debilidad también son las chicas con coletas como me pasa con mi princesa.

En que estarás pensando pequeño gatito. Extraño mucho a tu madre, ojalá esté bien. – pensó Adrien acariciando a su gatito mientras pensaba en el asunto que lo dejaba muy curioso.

-.-

- Hola, mi princesa.

- Hola Chat, ¿como estás? ¿Todo bien con Belly?

- Si, estamos bien los dos, digamos que encontré una debilidad para él.

- ¿Ah si? ¿Y cuál es?

- Ladybug.

- ¿Y como lo descubriste?

- Digamos que antes era muy fan de Ladybug y tenía sus figuras de acción.

Marinette escuchó su risa al otro lado del teléfono.

- En verdad ustedes dos son tal para cual.

Espera ¿Acaso Marinette no se molestó al decirle algo de Ladybug?

- Mari, ¿que tal con lo que me dijiste, de ese asunto?

- Todo bien. Mas bien, iba a regresar a París mañana en la tarde, ahora solo espero a que resulte el asunto y regreso lo mas pronto que pueda.

- Solo ten cuidado, ¿si? Te amo mucho.

- Y yo a ti, ga…

- Marinette, vamos, te están esperando… – dijo alguien a la otra línea.

- Bueno tengo que irme, haz que Belly tome su leche y duerma bien. Buenas noches, un beso.

- Espera, quién es el que te habló… - colgó.

Esto iba a ser mas difícil de lo que esperaba.

-.-

- Un gatito en el techo, solitario sin su lady…

- Miau.

Adrien estaba jugando en su cama con Belly encima de él.

- Bien, suficiente tiempo estando encerrado,¿quiéres dar un paseo, pequeño?

- Miau. – puso su almohadilla en su rostro.

- Vamos entonces… ¡Plagg, las garras!

Cargó al gato y se fueron a pasear por los techos de París, sentir esa energía recorriendole el cuerpo hizo que se sintiera vivo.

Aterrizaron en el balcón de Marinette.

- Solo pasó un día y comencé a extrañar a tu madre.

- Miau.

- A ver, voy a ver si puedo dormir aquí, aquí entre nos, extraño su aroma y quiero sentirlo.

Y terminé hablando con un gato.

Chat Noir entró a su habitación, puso a Belly en su camita

- ¿Y estó?

Chat Noir encontró una caja extraña abierta donde estaba un gramófono y una carta para Marinette.

- ¿Marinette?

Abrió el sobre y encontró una hoja en blanco.

- Experimentar pérdidas es parte de la vida…

Siguió leyendo y se quedó sorprendido ante cada palabra escrito por quien antes era su Maestro, el guardian de los Miraculous.

- …si lees esto significa que ya perdí mis recuerdos…

¿Pero que es esto?

- Firma, Maestro Fu…

¿¡Qué?! ¡¿Marinette es Ladybug?!

- Miau. Miau, miau.

- Belly, ¿que sucede?

- Miau.

Volteó y no había nadie. No estaba Belly.

Dejó de maullar.

- Mmmmmhphhh…

Comenzó a luchar para ver quién era quien lo cubrió.

La vista de Chat Noir se nubló y solo hubo…

- Hhmmmm….

…oscuridad.

-.-

Palabras: 919.

-.-


¡Día 27 terminado!

Y comienza el verdadero misterio de esta historia, ¿qué sucederá con Chat Noir?

Lo sabrán pronto.

Hasta aquí termina el 2x1, mañana hay nuevo cap.

Falta poco para terminar el Marichat May, solo quedan 4 que faltan liberar uwu

- Ann.

Siguiente capítulo:

Día 28: Luces apagadas.