CAPÍTULO 24
BELLA
¡Oh dios! A pesar de haber organizado la cena en tiempo récord ¡Salió más que perfecta! Quitando la pequeña interrupción de Alice ¡Claro está! Después de recibir las felicitaciones y comer las delicias que encargó Edward, charlando como si nos conociéramos de toda la vida, salimos al porche trasero a sentarnos mientras tomábamos unas copas. Hacía una noche perfecta.
Antes que pudiera sentarme junto a Edward, Alice me arrastró al lado contrario y todas las chicas además de James nos siguieron, así que quedamos chicos a un lado y chicas a otro. A pesar de todo Edward se veía divertido.
- ¡Bien! Ahora que estamos solas…- miró de reojo a los chicos que estaban absortos en su conversación- ¡Hay una despedida que planear! - dijo entusiasmada sin alzar demasiado la voz, yo por mi parte casi me atraganto con mi bebida.
- ¿Qué? ¿No hablarás en serio? – me rodó los ojos mientras Lauren le pasaba el brazo por los hombros y ambas me sonreían pícaramente.
- ¡Estoy de acuerdo con la pija! – tuve que morderme el labio para no reír, Alice en cambio le entrecerró los ojos.
- ¡Eh! ¿Por qué me llamas así? – la miró de arriba a abajo.
- ¿Acaso no es obvio? - ella hizo lo mismo y tras alzar la cabeza con orgullo contestó.
-Que me guste vestir bien no me hace pija…- todas menos yo y mamá rieron, por suerte ella la tranquilizó.
-Alice cariño, no es malo ser así…
- ¡Pero yo no…!
- ¿No estábamos hablando de la despedida de tu hermana? - insistió James tratando de desviar el tema y le agradecí con la mirada.
-Si…- dijo sin apartar su mirada de Lauren que alzó las manos en rendición.
- ¡Vale no te digo más! Alice…- le guiñó el ojo y sonrió antes de volver a lo mismo.
-Como iba diciendo… Tenemos una despedida que hacer y también llevo tiempo deseando ver el ambiente de sus Clubs…- señaló a Edward - ¿Qué les parece si la hacemos allí? Con el poco tiempo que disponemos seguro que siendo Bella quién es nos harán un hueco…- le rodé los ojos.
-El mejor día para eso es el viernes…- apuntó Rose- Tenemos salas y gran variedad de espectáculos privados…
- ¿Espectáculos? – pregunté confundida y pude apreciar como la mirada de Alice se iluminaba.
- ¿Grupal o individual?
-Ambas…- me guiñó y volví a tragar grueso- Lo común es coger ambos.
- ¡Eso es fantástico!
-Será divertido disfrutar por una vez del otro lado…- dijo Sue sonriente.
-Yo no…- balbuceé.
- ¡Será divertido! – me interrumpió James- Y en lo personal ¡Deseo disfrutar de un buen par de nalgas de acero moviéndose con ritmo sensual! - volví a tragar grueso ¡Esto se estaba saliendo de control!
-Chicas no creo que…
- ¡Tú tranquila! - me guiñó Rose- No harán nada que no quieras…- miró de reojo a Edward antes de susurrar- Y conociendo a Edward más les vale que no lo hagan.
- Yo… Creo que no es necesario ningún espectáculo…- dije con la esperanza que lo dejaran pasar ¡Dios mío! Ese Club tenía de todo…
-Ya que trabajo allí ¿Qué les parece si me hago cargo de todo? - me ignoraron vilmente.
- ¡Perfecto Rose! - Alice la abrazó- Dame tú número y así nos ponemos en contacto…- comenzaron a pasarse el número unas a otras, cuando iba a sacar el mío James me lo quitó para hacerlo él… Suspiré, deseaba casarme más que nada, pero no me apetecía una despedida… ¿Edward tendría una? ¿Habría una mujer bailando desnuda? Me levanté de un salto y todas me miraron extrañadas.
-Voy al baño…- siguieron a lo suyo y corrí al baño, en cuanto entré me eché algo de agua en el cuello y las sienes ¡Dios! No me esperaba esto…
- ¿Estás bien cariño? - suspiré.
-No…- vino a abrazarme.
-No te lo tomes a mal, ya conoces a tu hermana.
-Si, pero no me gusta.
- ¡Oh cielo! Piensa en positivo, será divertido.
-No es eso… Es que…- balbuceé nerviosa.
- ¿Entonces? - suspiré antes de soltarlo.
-No me gusta que un desconocido se desnude frente a mí…- rió.
- ¡Vamos! Lo hará frente a todas…- volví a suspirar.
- ¡Hablaron de un privado! No quiero…- mamá volvió a abrazarme.
-Si te sientes mejor trataré de disuadirla…- algo era algo.
- ¿Crees que tengas alguna oportunidad? - reímos.
-Por intentarlo no se pierde nada.
-Gracias mamá…- besó mi frente.
-Bella, no mires lo malo y céntrate en lo bueno. El domingo cumplirás tu sueño, te casarás con un buen hombre que te quiere tanto como tú a él…- sonreí orgullosa.
-Si…- nos abrazamos y permanecimos en silencio unos minutos- Te quiero mamá.
-Y yo a ti pequeña.
-Hablando de ti… ¿Cómo os va? - cuando se separó y vi su sonrisa supe perfectamente la respuesta.
-Después de hablarlo y meditarlo mucho hemos decidido vivir juntos.
- ¡Mamá! ¡Eso es maravilloso! - la abracé muy fuerte- ¡Estoy tan feliz por ti!
-Gracias hija, significa mucho para mí…- tas unos segundos en silencio agregó- Nos quedaremos en nuestra casa…- me sorprendió, nunca había querido meter a nadie en ella, siempre decía que quería dejar los recuerdos de papá intactos. Lo que solo podía significar que iban en serio.
- ¿Lo amas?
- ¡Más de lo que puedas imaginar! - sonreí- Para habernos conocido hace nada es como si lo hiciéramos de siempre…- no pude evitar reír, ambas pasamos por algo parecido.
-Así estoy yo mamá…- nos abrazamos más fuerte- En poco tiempo he encontrado al amor de vida y voy a casarme con él.
-Podemos decir que somos afortunadas…- sentí las lágrimas de mamá en mi cara y volví a separarme para verla a los ojos.
- ¿Estás bien? – asintió acongojada.
- ¡Mejor que nunca! Después de tanto tiempo puedo decir que soy muy feliz.
-Me alegro…- le di una sonrisa algo triste- Sé lo que significa esto para ti, quiero que sepas que lo entiendo y te apoyo.
- ¡Cielo! - volvió a abrazarme- Siempre llevaré a tu padre en mi corazón, pero él se fue hace mucho y es hora de vivir de nuevo, Paul es la primera persona que me hace sentir así desde que tu padre…- sentí como la voz se le cortaba por la emoción.
-Lo mereces mamá, me alegra mucho que al fin hayas dejado entrar a alguien más…- sabía que había tenido alguna relación, pero nada serio como para dejar el pasado atrás, ahora era diferente y me alegraba por ella- Me alegra que tengas quién te ame y te acompañe cada día como Alice y yo.
- ¡Cielo! Me alegro tanto que ambas hayáis encontrado la felicidad…- suspiró- Aunque nunca quise decirte nada sufrí…- suspiré, lo que menos quería era recordar- Primero por estar con un idiota que no te valoraba y después ¡Oh dios! Después fue mucho peor, verte rota, sin querer hablar con nosotros, por un momento temí lo peor…- me estremecí, nunca había llegado a ese extremo, pero estuve muy cerca, aunque nunca pensé que lo hubieran percibido.
-Mamá yo…- me besó sonoramente la frente.
-No quiero remover viejas heridas, ahora soy feliz tanto por tener a Paul en mi vida como por veros a ambas felices, sobre todo a ti.
-Yo también…- volvimos a abrazarnos, esta vez en silencio cuando se apartó con una enorme sonrisa me llevó con el resto- Espero que no hayan pensado que huimos o algo así…- reí.
- ¿También es celoso? - su carcajada despreocupada me dio la respuesta.
- ¡Demasiado!
-Debe ser algo de familia…- me guiñó.
-No sé a ti, pero a mí me encanta…- le guiñé de vuelta.
-Yo tampoco me quejo…- reímos y antes de salir nos topamos con el susodicho.
- ¿Todo bien? - mamá me sonrió antes de besar mi sien e irse a abrazarlo.
-Si cariño, solo hablábamos cosas de chicas.
-Entiendo…- besó ligeramente sus labios, aunque el fuego en sus miradas era una promesa para mucho más, aparté la mirada con incomodidad- ¿Nos vamos?
- ¿Qué hora es?
-Demasiado tarde…- cuando mamá miró el reloj abrió los ojos con horror.
- ¡Mierda! - me miró apenada- Debo irme cariño, mañana tengo que madrugar.
-No te preocupes, seguramente todos estén a punto de hacerlo…- tras acompañarlos a la puerta volví al jardín y efectivamente me encontré a todos en pie, cada pareja unida y a punto entrar.
-Bella…- susurró Edward mientras cogía mi cintura- ¿Todo bien? - asentí.
-Me entretuve hablando con mamá.
-Bien, acompañemos a todos a la puerta e iremos a descansar.
-Vamos…- agarrados de la cintura fuimos a la misma, tras muchos abrazos y besos de despedida volvimos a quedar solos, no tardó en acorralarme contra ella.
-Llevo deseando hacer esto toda la noche…- susurró en mis labios antes de besarme y meter su lengua hasta el fondo.
-Edward…- gemí fuera de control y sentí su sonrisa sobre mis labios.
-Vamos a nuestra cama…- tras un guiño cogió mi mano y me arrastró a la habitación, dónde comenzó a desvestirme lentamente, cuanto estuve totalmente expuesta se alejó para admirarme… Nunca hubiera imaginado que esto pudiera ser tan erótico ¡El calor cada vez era peor! - Hermosa…- se relamió los labios antes de añadir- Túmbate…- pretendiendo ser sexy lo hice, sin apartar nuestras miradas, por el fuego en la suya supe que lo estaba haciendo bien- Eres una chica muy traviesa…- sonreí tratando de mantener mi imagen de chica sexy y caliente sólo para él.
-Contigo siempre…- sus ojos volvieron a brillar.
-Tócate para mi…- por unos segundos me sentí algo cohibida, pero el fuego en sus ojos me hizo dejar de lado mi timidez y hacer lo que pedía. Me recosté totalmente, deslicé mis manos a mis pechos, jugué con mis pezones unos minutos mientras los gemidos escapaban de mi boca. El comenzó a desvestirse sin apartar nuestras miradas, cuando vi que su vista bajaba a mi centro me abrí lo más que pude y bajé una de mis manos, tras introducir dos de mis dedos para conseguir la humedad necesaria comencé a masajear mi clítoris… ¡Dios! Esto era muy caliente, cerré los ojos para concentrarme en el placer, en esto tenía experiencia, había sido demasiado tiempo sin nadie más que yo misma para darme placer. Las veces que abrí los ojos para verlo, disfruté viendo cómo se masturbaba sin apartar su mirada de deseo de mi cuerpo… ¡Madre mía! ¡Estaba tan cerca! El trabajo excelente de mis manos unido a la visión tan erótica de Edward hizo que… Antes de culminar apartó mis manos, agarró mis caderas con fuerza y su boca me devoró ¡Dios! Su experta lengua hizo que alcanzara el clímax y gimiera su nombre más alto de la cuenta.
-Edward… Oh, si… Edward…- repetí presa del deseo, sin dejar de trabajar su boca sobre mi clítoris introdujo 3 dedos en mi interior, a pesar de la molestia inicial pronto dio paso a otro orgasmo y siguió volviéndome loca hasta que volví a correrme una vez más… ¡Dios! Cuando se sintió satisfecho me tenía sin fuerzas…
-Me encanta tu sabor…- susurró mientras trepaba sobre mí para unir su boca a la mía y llevarme de nuevo al cielo, su sabor unido al mío era bastante excitante y cuando se colocó en mi entrada, fue entrando poco a poco, demasiado lento.
-Edward… Te necesito…- gemí desesperada, tras una sonrisa de lado comenzó a acelerar sus arremetidas ¡Dios! Cada vez que su pubis chocaba con mi clítoris hinchado volvía a sentir pequeños orgasmos que recorrían mi vientre, deseosos por llegar a la cima. Cuando al fin la alcanzaron fue tan intenso que quedé prácticamente sin fuerzas, sin decirle nada se hizo cargo de limpiarme antes de hacerlo él mismo. Verlo así me dio lo que necesitaba para dar el paso… Lo amaba, me sentía plenamente feliz a su lado y estaba segura que era el camino correcto. Con una enorme sonrisa no tardé en caer en los brazos de Morfeo…
Cuando sonó el despertador me removí algo inquieta, sentía algo de frío… Al abrir los ojos me di cuenta que Edward no estaba y por la frialdad de su lado debía llevar mucho levantado ¡Pero era muy temprano! ¿Tendría trabajo y se olvidó decirme? ¡Mierda! Iba a tener que conducir… Sin mucho ánimo me di una ducha, me arreglé para trabajar y cuando salí de la habitación que quedé alucinada con lo que veía ¡Había flores por todo el pasillo! Eran tan hermosas como las del ramo que me trajo, cuando llegué a la escalera admiré lo hermosa que estaba decorada con más flores iguales a las que había en el pasillo. Él se encontraba al final de ésta con una resplandeciente sonrisa, pero seguí bajando lentamente admirando todo lo que había hecho por mí. Cada vez que me acercaba a olerlas su nombre escapaba de mis labios.
-Edward…
- Aunque es caliente como el infierno verte así…- le sonreí- Necesito abrazarte…- bajé los escalones que quedaban hasta él y me tiré con tanta fuerza que casi caemos al suelo- ¡Buenos días! – me besó intensamente- ¿Contenta? - tras mirar de nuevo la escalera llena de flores sonreí antes de susurrar.
-Te amo tanto…- lo besé de nuevo pero esta vez necesitaba fundirme con él.
-Yo también…- susurró de vuelta y me mantuvo cerca sin apartar su mirada- Quería hacer algo especial…- me guiñó y sonreí de nuevo.
-Me ha encantado el detalle de las flores.
-Me alegro…- besó ligeramente mis labios- Pero ahora vayamos a desayunar…- sin soltar mi cintura me llevó al jardín, había preparado una mesa con más comida de la que pudiera imaginar.
- ¿Es solo para nosotros? - me pareció ver un sonrojo.
-Sé que es demasiado, pero quería que fuera perfecto…- besó mi mano y sonreí.
-Con el detalle de las flores ya me tenías…- me guiñó.
-Esto…- señaló la mesa y a la puerta por la que habíamos salido- Es mi forma de hacerte saber lo feliz que me has hecho al aceptar mi propuesta tan pronto…- sonreí más feliz que nunca, si tan solo supiera que iba a ir mucho más allá, pero quería sorprenderlo así que guardé silencio.
-Soy inmensamente feliz de tenerte en mi vida…- volvimos a perdernos en un beso, pero esta vez era uno de amor nada sexual- Hasta que llegaste a ella, ni en mis más remotos sueños imaginé tener algo como esto…- nos señalé y volvió a besar mi mano mientras la sostenía con fuerza.
-Algo más que tenemos en común…- no hacía falta entrar en detalles para saber la razón- ¿Tienes mucho trabajo hoy? - con esa pregunta continuamos nuestro desayuno con un tema mucho más liviano hasta que llegó la hora de irnos. Como siempre me esperó al pie de la escalera mientras iba por mis cosas deleitándome con la vista de las flores por todo el camino. Me llevó al trabajo, una vez en la puerta me despidió con un beso- Bella…- insistió antes que saliera- Sé que ya tenemos todo listo, pero no olvides pasar por tu vestido…- ¡Mierda! Con una sonrisa me dio una tarjeta, era de una tienda de novias muy famosa- Pásate por aquí, estoy seguro que encontrarás algo…- me guiñó y suspiré.
-Si lo que he escuchado es cierto, se necesita cita y no creo que tengan para antes del sábado.
-Si das mi nombre te atenderán al momento…- abrí los ojos sorprendida.
- ¿Conoces a la dueña? - asintió algo más serio.
-Si…- cuando no agregó más no quise profundizar, si lo hiciera de sus días de gigoló no es algo que me interesaba saber.
- ¡Bien! Llamaré a mamá y Alice para que me acompañen.
-Nos vemos después…- tras darle un beso rápido en los labios salí del coche y fui corriendo a la oficina de James, su sonrisa de enterado lo decía todo.
- ¿Te han dicho que te ves resplandeciente esta mañana?
- ¿Será porque así me siento?
- ¡Vaya! Eso quiere decir que mi cuñado se comporta…- dijo relamiéndose los labios y le di un codazo en el costado- ¡Auch!
- ¡Cállate! ¡Además tú ya tiene a Mike! - rodó los ojos.
-Eso no impide que pueda disfrutar las vistas querida…- volvió a relamerse descaradamente- Y anoche vuestra casa era como la "mansión play girl"- no pude evitar reír.
- ¿Los comiste con los ojos delante de Mike?
- ¡Como si él no lo hubiera hecho también! Por suerte para mí a ninguno le interesa jugar para nuestro equipo o se hubiera ido con cualquiera de ellos.
- ¡No digas tonterías! Si te ama no te cambiaría por nadie…- le guiñé- Y también está el hecho que no estás nada mal…- sonrió de lado.
- ¿Eso significa que me ves atractivo? - asentí- Lo siento cariño, pero eres como una hermana para mí…- dijo divertido y volví a golpearle el costado- ¡Auch! Esa agresividad me pone…- reímos.
- ¿Quieres dejar de decir tonterías y escucharme?
- ¡Bien! ¡Escucho!
-Tengo que ver mi vestido de novia… ¿Crees que podrían acompañarme hoy?
-Te refieres a tu hermana, madre y a muá…- rodé los ojos.
- ¿Quién más? - hizo una seña con el dedo y tras tocar varios botones en su móvil comenzó a marcar en altavoz y no tardaron en sonar las voces de ambas.
- ¿James? - preguntaron casi a la vez.
- ¿Mamá?
- ¿Alice?
-Chicas escuchad atentamente a nuestra futura novia…- con un gesto de su mano comencé.
-Las necesito para ver mi vestido, si es posible hoy…
-¡Siiiiii! ¡Oh dios! ¡Qué emoción! - chilló Alice tan fuerte que hasta me dolió el oído.
- ¡Alice hija! ¡Para los gritos o me dejarás sorda! - se quejó mamá, James y yo reímos por lo bajo.
- ¡De acuerdo! ¡Qué aguafiestas! -susurró como si no pudiera oírla, mamá suspiró sin más.
- ¿A qué hora cariño?
-Cuando os venga mejor, hoy tengo que arreglar con recursos humanos lo de mi boda y las vacaciones...- suspiré- Como llevo algo de retraso con mi próximo libro seguiré escribiendo durante esos días…
- ¡Ni se te ocurra trabajar en tu luna de miel! - me amenazó Alice y suspiré.
-Todavía no sé si saldremos o no.
- ¿Acaso crees que mi hermoso cuñadito no habrá organizado un hermoso viaje?
-Y seguro que a algún lugar exótico…- añadió James y me sonrojé.
- ¡Así podrás tomar el sol sin bikini! - añadió Alice y sentí mi cara arder.
- ¿Quieres dejarlo? Sabes que nunca tomaría el sol desnuda…- resopló.
-Una pena, tienes un cuerpo hermoso que se vería mejor sin marcas.
- ¿Podemos centrarnos en mi vestido?
-Alice, tu hermana tiene razón, vayamos paso por paso… Primero el vestido…- había diversión en su voz.
- ¡Antes que me olvide! Tenemos todo organizado para el viernes…- ¡mierda! La despedida… Incluso a través del teléfono la sentí saltar de emoción- ¡Eso me da una idea! Necesitamos ropa para ese día…- ¡Oh dios! - ¿Quedamos en la tarde para verlo todo?
- ¿Qué? – pregunté cómo idiota y tragué grueso.
-Bella, todas las novias van disfrazadas en su despedida…- chasqueó la lengua- Y tu querida hermanita no serás la excepción…- ¡Ay dios mío!
-No me gusta disfrazarme.
-No importa, debes hacerlo porque serás la novia…- dijo como si fuera obvio y suspiré rendida, conociéndola no iba a poder hacer mucho.
-De acuerdo, me disfrazaré…- escuché su risa- ¡Pero nada fuera de lo normal! ¿De acuerdo?
-Lo prometo…- por su tono deducía que no lo decía en serio.
-Ya que miraremos las cosas de la despedida, llamaremos al resto de chicas, cuando quedemos en qué hora nos viene mejor te avisamos ¿De acuerdo? - preguntó mamá y sonreí en agradecimiento.
-Gracias mamá…- solo pensaba ir con ellos a ver mi vestido, pero mientras más mejor.
-Nada cielo, ahora los dejo que tengo que trabajar…- cuando colgó Alice siguió en línea.
-Ahora que mamá no escucha debo decir que ese club es un lugar interesante…- reímos.
- ¿Acaso no lo sabías?
-Algo, pero una conversación con Rose me dio mucha más información y debo decir que la despedida ¡Será de muerte! - gritó esto último y volví a tragar grueso.
- ¿No lo sacarás de control?
- ¿Cómo crees? - preguntó con un deje de ofendida que no le creía en absoluto. James seguía en silencio sin parar de reír- Sabes que soy una mujer responsable.
-Seee…- rodé los ojos- He podido corroborarlo.
- ¿Qué quieres decir? - ¡Como si no fuera obvio!
-Alice, querida…- interrumpió James- ¿Podemos dejar la charla para más tarde?
- ¡Hablando de charlas! ¡Me debes una! ¡Ni creas que se me ha olvidado!
-Lo sé…- suspiró pasando su mano por el cabello- Pero no es momento, debemos trabajar ¿Qué tal si quedamos una tarde y te cuento todo lo que desees saber sobre mi vida? - tuve que aguantar la risa que luchaba por salir.
- ¿Eso es sarcasmo? - James me guiñó escondiendo su risa.
- ¡Nada que ver!
- ¡Bien! Porque me molestaría que lo fuera…- por suerte no podía vernos- Ahora los dejo que mi hombre viene por mi…
- ¡Ni que fuera la inquisición! – se quejó Jazz antes que colgara, nos miramos y reímos de nuevo.
- ¡Pues, todo listo querida! - lo abracé en agradecimiento.
-Gracias…- tras separarme seguí- Iré a poner todo en orden antes de ponerme a escribir…- tras mandarle un beso volado salí con una renovada energía. Estaba tan cerca de cumplir mi sueño que me parecía estar en uno…
EDWARD
Después de nuestra noche y mañana llegué al Club con renovadas energías, solo ver su cara de felicidad ante lo que había preparado llenó mi corazón. Sabía que le gustaría y necesitaba que sintiera la misma felicidad que me embargaba desde que puso fecha este domingo… Perdido en mis recuerdos casi tropiezo con Emmet, al verme me dio una sonrisa de lado.
- ¿Todo bien?
-Más que eso…- le guiñé.
-Me alegro hermano…- pasó su brazo por mi hombro- Porque tengo algo para ti que tal vez borre esa sonrisa…- le entrecerré los ojos.
- ¿No será sobre ese idiota de Black?
-No…- suspiró- Eso sigue igual…- me volvió a guiñar- Tú abogado está en ello.
-Bien…- dije más tranquilo, lo que menos me apetecía era lidiar con ese imbécil antes de mi boda, cuando llegamos a mi oficina se sentó frente a mí- ¿Vas a decirme de una vez? - pregunté algo alterado.
-Este viernes han reservado la sala Vip…- asentí- Quieren a uno de nuestros mejores chicos para uno integral…- volví a asentir sin saber a qué demonios venía eso- También pidieron uno privado para la novia…- suspiré.
- ¿Y qué demonios tengo yo que ver? - alzó ambas cejas.
-Si lo piensas podrás verlo…- rodé los ojos.
-No estoy para acertijos Emm ¡Dilo de una puta vez!
-Es para Bella…- mientras lo asimilaba apreté los puños con tanta fuerza que dolió- Rose y Alice…
- ¡Qué demonios! - suspiró.
-No es para tanto…- lo fulminé con la mirada- Si te quedas más tranquilo para el desnudo integral puedo mandar a Gary, al fin y al cabo, es gay…- resoplé.
- ¡Pero él no hace privados! – volví a quejarme exasperado y me dio una sonrisa de lado.
-Exactamente…- me guiñó- Recuerda nuestros comienzos…- entonces lo entendí y le devolví la sonrisa.
-Debo darte crédito.
-Sabía que te gustaría…- me relamí los labios con anticipación.
-Será bastante placentero revivirlo con ella.
-No necesito tantos detalles…- reí.
- ¡Ni tampoco pensaba dártelos!
-Que considerado…- dijo destilando sarcasmo.
-Ahora debo ver la forma de hacerlo para sorprenderla de nuevo.
- ¡Bien! Mientras haces trabajar tus neuronas volveré dentro…- se puso serio y me señaló con el dedo- Nosotros no sabemos nada…- reí.
-Será nuestro secreto…- sonreí- Soy el menos interesado en que sospeche nada.
- ¡Suerte hermano! - una vez solo pensé en la mejor forma de hacerlo, una emoción que no sentía hacía años se arremolinó en mi estómago. Estaba convencido que el viernes sería un día inolvidable…
VIERNES
Los días pasaron demasiado rápido entre nuestra rutina ¡Ya éramos como un matrimonio! Me levantaba con ella envuelta en mi cuerpo, jugábamos en la ducha antes de arreglarnos para el trabajo, la llevaba y después la recogía para volver a casa, cenar hablando de nuestro día y disfrutar nuestra noche haciendo el amor…
Hoy era el día, sonreí, acababa de dejarla en su trabajo, pero en lugar de ir al trabajo volví a casa de nuevo. Había conseguido mantener en secreto lo de su mudanza, ella creía que la haríamos mañana pero cuando llegara hoy se encontraría todo donde debe estar. Me encantaba sorprenderla, su cara resplandeciente de felicidad me hinchaba el corazón.
Si los de la mudanza eran puntuales, no deberían tardar y debido a que hoy salía más temprano quería tenerlo todo listo para entonces. Hoy empezaba su mes de vacaciones, yo a su vez adelanté varias cosas que requerían mi presencia y dejé otras que podía hacer a distancia para esos días. Quería que todo fuera perfecto, para nuestra luna de miel reservé un viaje por Europa para las próximas 2 semanas, tras hablar con su madre supe que lo amaría, visitaríamos las principales ciudades disfrutando nuestro amor como marido y mujer.
También ha sido un no parar de llamadas con los encargados de los preparativos de la boda, al menos la elección del traje no había sido nada difícil…
- ¿Dónde andas? - me sacó la voz de Sam de mis pensamientos.
-Solo pensaba…- rodó los ojos.
-Eso era obvio… ¿Puedo saber en qué o es sólo para adultos? – preguntó divertido y reí.
-En la boda…- palmeó mi hombro.
-Todo irá bien…- le alcé una ceja y sonrió- Es normal sentirse nervioso.
-No es eso…
- ¿Entonces?
- ¡Nada! Pensaba que estoy deseando ver a Bella con su vestido…- rió a más no poder.
-Veo que tus dotes de persuasión no funcionaron…- rodé los ojos.
-De todas maneras, es mejor esperar a verla ese día…- me repetí por no sé cuanta vez, tal vez así terminaría creyéndolo, tras enterarme que ya lo había escogido llamé a la dueña para saber cómo era. Mi intención era ir lo más acorde con ella ese día, pero no hubo suerte, con un "no es acertado ver a la novia antes de la boda" me dejó colgado… Y por supuesto ha sido motivo de risas para ellos.
- ¡Ya! Tal vez si lo repites varias veces te los creas…- dijo destilando sarcasmo y resoplé.
-A todo esto… ¿Qué haces aquí? - volvió a palmear mi hombro.
-Ayudarte…- rodé los ojos.
-No necesito ayuda, puedo hacerlo antes que llegue.
-Bueno, quieras o no me quedaré… - se alejó a la cocina- Es mi día libre, Lauren está trabajando y no tengo nada mejor que hacer- sonreí- ¿Quieres una cerveza?
-Si…- puede que no lo necesitara, pero me haría la mañana más amena. Cuando llegaron los de la mudanza dejaron las cajas con su ropa y demás en nuestra habitación, mientras que las que ponía trabajo las llevaron a la que sería su estudio. Después de ver la que tenía en su casa quise hacerla lo más parecida posible, aunque esta era algo más grande podría agregar algo más si quisiera, lo importante es que se sintiera cómoda.
Incluso había traído su ordenador y las fotos que tenía de su familia. Renee ha sido de gran ayuda para todo ¡Dios! ¡No podía esperar a ver su cara de felicidad por la sorpresa!
-Hermano, voy a hacerme cargo de su estudio y te dejo con su ropa…- me guiñó- No quiero ver cosas pervertidas de mi hermanita…- le rodé los ojos mientras se alejaba y reí. Me pasó el tiempo volando colocando todo dónde debía estar, cuando estaba terminando de guardar sus zapatos entró con otra cerveza- Antes de conocerla ¿Alguna vez pensaste en casarte? - su seria mirada me hizo saber que no estaba de broma así que con la misma seriedad fui sincero.
-La idea estaba ahí…- chasqueé la lengua- Pero nunca lo creí posible.
-Me alegro por ti hermano…- alzó su cerveza e hice lo mismo antes de beber un trago- Yo no me veo casado, pero quiero vivir con Lauren.
-Si eso te hace feliz no lo dudes ni un segundo.
-Nuestra relación no es como la tuya…- reímos- Pero nos manejamos bien.
-Supongo que cada uno conoce sus cosas…- asintió- Lo importante es llevar bien la convivencia.
- ¡Así es! - volvió a dar un trago a su cerveza- Pero no creo en el matrimonio y nunca lo haré…- reí, cuando terminé de colocar el último par fuimos por más cervezas y salimos a sentarnos al jardín.
- ¿La llevarás a tu casa?
- ¡Sip! Es lo suficientemente grande para formar mi propia familia…- por supuesto que sí, era un poco más pequeña que la mía, pero no había gran diferencia.
-Entonces ¿Cuándo se lo dirás?
- ¿Cómo sabes que no lo hice ya?
-Porque te conozco y si hubiera sido así no estarías tan nervioso.
-Me conoces bien hermano…- suspiró- Estos días ha estado demasiado atareada con la despedida de tu mujer…- reí, por Bella sabía cuan insistentes habían sido en acompañarla a ver su vestido además de organizar los detalles de su despedida. No es que me gustaran todos, pero por suerte para mí, la haríamos en el mismo lugar, lo que facilitaría mi siguiente sorpresa.
- ¿Algo más que deba saber? - pregunté divertido y reímos.
- ¡Lauren es una tumba! Solo sé lo mismo que contó Emmet…- me guiñó- Hiciste una buena al encargarle el asunto a Gary.
-Fue idea de Emmet…- alzó su cerveza y tras chocarla con la mía bebimos.
- ¡Buena esa! Aunque ahora que lo pienso…- me miró entre serio y divertido- ¿No correrá Gary peligro con ese amigo suyo? - reí sabiendo exactamente a quién se refería.
-Sabrá cuidarse…- reímos de nuevo.
-Hablando de él… Es bastante intenso ¿No crees?
- ¿Tú crees? - me miró como si fuera un bicho raro.
-No me digas que no has notado como nos mira…- fingió escalofríos- ¡Dios! ¡Me recuerda a mis comienzos! Resulta aterrador.
-Cuando lo veo estoy demasiado concentrado en mi mujer para darme cuenta si me come con los ojos…- tras beber un trago me señaló con la mano donde sostenía el botellín.
- ¡Puedes apostar que lo hace! Y su novio, aunque es más disimulado también.
-Son tal para cual.
-Eso parece…- tras unos segundos en silencio volvimos a reír.
-Por cierto ¿Ambos irán con ellas? - asentí.
-James no quería separarse de ellas y él de James, así que van juntos.
-No es que me moleste, pero me siento más tranquilo sabiendo que nadie me comerá con los ojos esta noche…- volvió a fingir terror y reímos de nuevo. Charlando con él pasó el tiempo volando, cuando quise darme cuenta era hora de ir por ella, tras despedirnos salía rumbo a la Editorial con mi mente en lo que le tenía preparado.
Primero la sorprendería en casa, después celebraríamos con una exquisita cena en el jardín antes de irnos cada uno por su lado al Club… Pero lo mejor… La guinda del pastel vendría al culminar la noche…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ DOCTORA SWAN*
