Bueno los personajes no me pertenecen son de la llama asesina.

Creo que estamos a unos cinco o seis capítulos de terminar, y estoy pensando en otras historias, gracias por todo este tiempo de compañía incondicional.

Gracias a mi linda beta por tu ayuda en todos los caps e historias.


Su casa era hermosa, Levi se había encargado de dejarla parecida a un palacio, era como la de esos sueños que tenía de pequeño, antes de entrar le entregó las llaves, le dejó un beso en sus labios, pidió a Hanji que le mostrara toda la propiedad, mientras él estaba en reunión con los grandes jefes.

Todo el lugar estaba en mármol, con lindas figuras de flores de loto adornando las divisiones, los cuartos eran demasiado amplio con colores muy suaves para permitir una mejor percepción de los objetos, sobre todo la entrada de luz.

Estaba encantado, su cuarto era toda la parte posterior de la casa, la cama lo suficientemente amplia para que entrara con toda su familia.

—Le dije a Levi que era una estupidez ese tamaño – escuchó a Hanji, solo pudo asentir ante tal afirmación – pero dijo que eso te permitiría disfrutarla como se te antojara.

—Es muy amable – se sonrojo, entró al baño – todo es tan hermoso.

—Fue muy precavido con todo, quería darte lo mejor – él se giró, vio una amplia sonrisa en su amiga – es un idiota muy enamorado.

—Así me diera un aparta estudio, sería feliz – le respondió mientras tomaba sus manos – porque lo que me importa es estar a su lado.

—Lo sé y te lo agradezco – ella siguió con el recorrido, al abrir otra puerta sus ojos se abrieron más – tu estudio, el de Levi está al lado, los conecta esa puerta, es bastante amplio para que puedas trabajar sin problema en tus proyectos.

Tenía un amplio escritorio, estantes donde podía distribuir sus materiales, libros, sobre todo cajones para no dejar desorden, al asomarse por la ventana vio un hermoso jardín, donde había todo tipo de flores, una fuente y un poco más lejos una piscina.

—Ven sígueme, lo que verás fue lo más difícil de acomodar – él solo asintió, fue detrás de la mujer –

Al abrir las puertas pudo ver todo con más claridad, sus lágrimas no podían dejar de salir, era todo un sueño, perfecto, agradable con cada paso que daba, entendía que su vida no podía ser más que grata por tener a un hombre que lo apreciaba más que a una joya preciosa.

Suavemente tocaba las flores, disfrutaba de los deliciosos aromas que ellas formaban, vio a Hanji detenerse, fue rápidamente hasta ahí, solo pudo arrodillarse para detallar ese hermoso lago lleno de capullos de lotos de todos los colores.

—Eres su flor Eren – él solo podía cubrir sus ojos para evitar que lo vieran llorando – nunca lo vi tan interesado en una persona como en ti, muchas mujeres lo buscaban por su estatus, pero él solo las miraba como una cucaracha que debían ser exterminadas, su actitud tosca empeoró en las pequeñas batallas en las que participamos.

—Sabes Hanji – ella se sentó a su lado para escucharlo atentamente – desde pequeño siempre fui señalado como una aberración, maltratado y alejado de la sociedad, aprendí lo necesario para sobrevivir en un hogar, siempre pensé que tendría que vivir con Yashin y soportar todos los abusos, porque no había nadie en este mundo que me quisiera.

—Pero tus padres no lo iban a permitir – solo asintió con la cabeza, la miró –

—Así fue, mi abuela estaba indignada con la idea, así que solo me seguía enseñando para poder ser independiente – su familia lo amaba con todo su corazón y defectos – pero llegó Levi, desde que me ayudó ese día mis ojos, mi mente, mi corazón, alma y cuerpo lo buscaban, era como un imán que no podía ignorar.

—Sigue corazón – ella lo alentó, al cerrar sus ojos vio esos intensos ojos – nunca te juzgaría.

—Deseaba esos ojos puestos en mí – sentía su rostro enrojecer por la vergüenza – cuando fue a casa y bailé, sentía que alguien me observaba con intensidad, ahí estaban mirándome como un ser fuera de este mundo, no pude apartarme de ellos, ahora me doy cuenta que los dioses me bendijeron con un capitán mal hablado, pero de corazón tan grande que me llena cada día, solo quiero hacerlo feliz.

—Bueno y ¿qué estas esperando? – él la miro con duda, no entendía a qué se refería – él será feliz si se lo demuestras, así que ve.

—Está en una reunión, no podría – negó con su cabeza y manos – sería vergonzoso para él.

—¿Has visto qué eso le importe? – ella acarició su cabeza, volvió a sonreír ampliamente – todo lo que tú hagas, lo enloquece, ahora ve.

Sin esperar más, se levantó para salir corriendo, necesitaba decirle a su pareja que estaba feliz por su hogar, que esperaba que juntos la habitaran con mucho amor y a futuro con sus lindos hijos; al llegar a la sala donde estaban reunidos, tocó suavemente, vio al azabache levantarse para abrir, al verlo le sonrió, lo sujetó de su cabeza, mientras lo consentía.

—Mocoso – esa simple palabra hizo que sonriera de inmediato lo abrazó - ¿Qué ocurre?

—Muchas gracias – escuchó una leve risa se alejó – la casa esta hermosa, te prometo tenerla siempre hermosa.

—Mientras estés en ella siempre será hermosa, mocoso – lo besó, se dejó acariciar en la cintura – ahora ve a descansar, date un baño en un rato estaré contigo.

—¿Quieres algo de comer? – le preguntó, acarició su mejilla, en verdad lo amaba – puedo preparar y comemos en el cuarto.

—Lo que quieras – esos ojos que tanto amaba, se veían cansados – siempre y cuando no se ensucie la cama.

Él afirmó, se fue a la cocina, no iba a negar que también estaba algo cansado por el viaje, pero alimentaría bien a Levi para que pueda resistir las fuertes jornadas que empezaría a tener, así que, viendo su hermosa cocina, se decidió a preparar un arroz con ajonjolí, pollo en salsa al ajillo y té negro para que él pueda descansar mejor.

Hanji había llegado a la mitad de su preparación, así que le dio un plato, el cual se vio que disfruto demasiado, después le dio un beso, la acompañó hasta la puerta para despedirla. Esa mujer junto con Erwin y Armin lo hacían sentir muy bien, como si su familia creciera a cada paso, lo agradecía porque siempre habían sido ellos cuatro, ya que Mikasa nunca se sintió parte de su familia.

Estaba ingresando cuando la vio en su cocina, empezó a sentir un poco de nervios, pero sabía que, si se sentía en peligro, solo debía llamar al azabache, él vendría sin dudarlo, así que entró con su cabeza en alto, se dirigió a la estufa le bajó el fuego al pollo, sacó agua para empezar la preparación del té.

—No te creas tanto – esas palabras estaban llenas de desprecio – solo eres una zorra para los ojos de los grandes jefes.

—No me importa lo que ellos piensen – le dijo encarándola, tomando la bandeja – Levi me ama por lo que soy, si él me dijera que algo le molesta de mí, pondría todo mi esfuerzo en mejorarlo, pero solo por él y para él.

—Eres un idiota si crees que todo esto se quedara así – sabía que eso era una amenaza, sentía como su mente le gritaba que saliera corriendo de ahí – Petra no está feliz con lo que está ocurriendo y tampoco Yashin se siente satisfecho, él tenía planes para ti.

—Pues que se quede con sus planes – empezó a emplatar, a colocar el protector sobre ellos para que no se enfriara – porque le pertenezco a Levi con mucho orgullo.

—¿Crees que él quiere tener hijos con alguien como tú? – se sintió ofendido, no por él, sino porque ella no sabía nada de Levi, para hacer una pregunta tan estúpida –

—¿Y tú crees poder darle hijos a Jean? – la miró sin duda en sus palabras – o dentro de poco se darán cuenta que estás seca y serás desechada, piénsalo hermana.

Sirvió el té, salió de ahí, encontrándose a Levi llegando al lugar, dejó un beso en su mejilla, dejando de sentir ese miedo sonrió de inmediato, él tomó la bandeja.

—Tú – habló con fuerza, miró a su hermana con desprecio – te esperan, ya se van, así que lárgate que molestas a mi esposo.

Sabía que Levi, sentía tanto desprecio por su hermana como ella por él, no era normal el trato que le daban, eso su pareja no lo aceptaba; subieron a su cuarto en cuanto escucharon la puerta cerrarse, comieron mientras veían algo de televisión, después de un rato tomaron un baño en esa hermosa tina que parecía una pequeña piscina, amaba recostarse en el fuerte pecho de su pareja, sentir las caricias en su espalda.

—Toma tus clases con juicio – lo escuchó, asintió con su cabeza – pedí que colocaran la mejor red, así no tendrás problemas, vendrán cada tercer día a cuidar el jardín y la casa.

—Puedo hacerme cargo de la casa – le dijo con una amplia sonrisa – no me molesta.

—Quiero que te concentres en tu carrera – sus ojos estaban cerrados, así que con cuidado empezó a colocar un jabón especial en su rostro – después si quieres cancelas el contrato, pero por el momento no te preocupes de nada más.

—Entonces lo haré – dejó un suave beso en sus labios – esto te ayudará con las ojeras, así que espera un poco.

—Si tú lo dices – sintió como era acomodado de nuevo en el pecho del mayor – ahora déjame relajarme en este baño.

Después de un par de minutos, dejó el rostro de Levi limpio del jabón finalmente salieron, al acostarse sintió como todo su cuerpo agradecía estar relajado sin mucha espera se quedó dormido.


Las semanas fueron pasando con rapidez, estaba cansado de todas las exigencias que se estaban incrementando, pues los abusos a los donceles empezaron a incrementar, pensando que todo lo que se decía y hacía era pura mierda, pero cuando llegaban sus hombres lloraban como bebés a los que se les había quitado su dulce.

No podía negar que estaba satisfecho con los castigos, porque así veía temblar a esos bastardos, sus hombres habían militarizado las zonas más conflictivas, ganándose la confianza de las familias de los donceles, los iban llevando a ser censados, darles el carnet de seguridad médica también el numero directo por si estaban bajo peligro.

Todo eso estaba bien, pero lo que más lo estresaba eran las visitas de esa zorra con sus asquerosos platos de comida los cuales ni probaba, ni recibía porque su hermoso esposo lo enviaba muy bien desayunado e iba a almorzar con él.

—Levi – esa voz lo sacó de sus pensamientos, la miró agradecido – oye no es por nada, pero deberíamos buscar una manera de agradecer a todos por el buen trabajo, llevamos ya un mes en esto y los hombres empiezan a perder la motivación …

Dejó de escucharla cuando empezó a sentir un delicioso aroma aparecer, supo que Eren estaba llegando así que se abrió paso de su loca amiga, abrió la puerta de inmediato, ahí lo vio tan hermoso como siempre con su amplia sonrisa.

—Buenas tardes Levi – le besó, lo dejo pasar, al fondo vio a Petra morir de ira – traje el almuerzo de nosotros tres.

—Sigue – le extendió la silla, él se sentó – no te preste atención.

—Si ya lo noté – ella se sentó al lado de Eren, recibió su plato – pero creo que es importante subirle los ánimos a todos los que están trabajando.

—Es una buena idea – dijo Eren aplaudiendo – ¿quiénes estarían?

—Bueno pensaba que las familias con las que hicimos este movimiento, nuestros soldados y nosotros – dijo, al finalizar llevó la comida a su boca – es importante motivarlos.

—No hables con la boca llena, pareces una cerda – ella levantó los hombros a sus palabras – podemos hacer un tipo de barbacoa, pediremos comida apropiada.

—Quiero un baile – dijo Hanji con una gran sonrisa – tu idea me gusta, pero podríamos hablar con los jefes a ver si quieren que sus hijas bailen.

—Es una buena idea, pero no sé si acepten que ellas bailen – su pareja afirmó, mientras les servía el té – pero si están solteras, puede que ellos busquen que se casen con uno de tus hombres.

—Habla con ellos y proponlo – le pidió a la mujer, esta con una gran sonrisa, cogió su plato para salir corriendo – cada vez está más loca.

—No es verdad Levi – él se estiró, lo besó, lo extrañaba demasiado, solo lo podía ver en esos momentos – ¿hoy llegarás temprano?

—No mocoso – llevó sus manos al rostro soltó un gran suspiro – mucho papeleo, pero estamos mejorando en lo propuesto.

—Te extraño mucho – acarició esas mejillas, vio la tristeza en esos lindos ojos – deberías darme un hijo que se parezca a ti así no estaría tan solo.

—Esa idea me gusta un poco – lo vio hacer una mueca de duda, así que se explicó – no quiero que nuestros hijos me quiten tu amor.

Lo vio levantarse, corrió su silla se sentó en sus piernas, esas manos llenas de joyas acariciaron su cabeza, luego lo besó lentamente con amor, sin dudarlo lo abrazó con fuerza, como se moría por hacerle el amor en ese mismo instante.

—Nadie podría quitarte mi amor – dejó varios besos en su rostro, se sentía satisfecho – ni tus hijos, porque siempre que los vea, pensaré que son tuyos.

—Nuestros – coloco su cabeza en el pecho del castaño, se dejó consentir – mocoso quiero que sepas que en verdad no es una mala idea lo que me propones, pero no quiero que dejes de estudiar.

—No lo haré, además me ha ido muy bien en las clases – él afirmó, en verdad quería dormir – ¿quieres que vayamos al jardín a dormir un poco?

Esa idea le gustaba mucho más, podía dormir en las piernas de Eren para relajarse un poco, así que terminaron de almorzar, salieron al lugar, el día era maravilloso así que solo espero a que él se acomodara se dispuso a relajarse un poco.

Dejó que Eren tatareara una suave melodía, mientras acariciaba su cabeza, cuello y rostro, se sentía tan tranquilo que sin mentir quería que el tiempo se detuviera en ese instante, ser solo ellos dos.

Escuchó a alguien llegar a sentarse junto a ellos, abrió uno de sus ojos, era Hanji con una gran sonrisa viendo una lista, Eren afirmaba, eso no le gustó mucho, sabía que ella lo había convencido de algo.

—Yo digo que no – se alejó del vientre de Eren para decirlo –

—Han dicho que si Levi y quieren hacerlo este fin de semana – él solo asintió con su cabeza mirándola seriamente – aquí están tus hombres para escucharlo.

—Solo diles tú – sabía que todos ellos ya estaban acostumbrado a sus muestras de afecto con Eren – he dormido una puta hora cada noche desde que llegué.

—De acuerdo – ella se levantó, escuchó como se ponían en fila – hemos pensado en hacer con los grandes jefes una muestra de agradecimiento por su arduo trabajo, este sábado están invitados a participar, será en la casa del capitán, las hijas de los jefes aceptaron realizar bailes para ustedes, pero lo mejor de todo es que entre ellos estará nuestro hermoso Eren.

Escuchó el bullicio al saber que su esposo estaría ahí presente, de inmediato se levantó, el castaño sonreía mientras aplaudía a la idea.

—No mocoso de mierda – algo dentro de él lo estaba quemando, de solo imaginar que el sería visto – tú no.

—Pero también debo agradecerles por su trabajo duro – seguía negando, de verdad que le molestaba – también ayudaron con nuestra casa, así que debo apoyar la idea.

—¡Capitán no lo vamos a secuestrar! – uno de ellos gritó, de inmediato se puso de pie mirándolos –

—Si alguno de ustedes cerdos, lo mira mientras baila, lo pondré a entrenar conmigo en un tipo de campeonato de boxeo – vio como todos empezaban a temblar solo afirmaban – maldita loca, no debiste incluir a Eren.

Sabía que tenía que regresar, eso le molestó más, quería más tiempo con Eren, pero se desquitaría ese fin de semana, le dio un beso en la coronilla luego lentamente se alejó de ellos.


Estaba emocionado, por fin iba a dar un poco de agradecimiento a los jóvenes soldados por ayudar a todos los de su clase, a ser un poco más felices, lo malo estaría la familia de Mikasa presente más la de Petra, eso lo ponía un poco nervioso, pero su esposo estaría ahí así que solo debía acordarse que todo lo que estaba haciendo era por él.

—Eren cariño – la voz de Hanji hizo presencia, detrás de ella venían soldados con todo el mercado que pidieron para el sábado – trajimos neveras portátiles para refrigerar todo, también ya contratamos a varias personas para que nos ayuden en la preparación, lógicamente no se hará en esta zona, sino en el salón de reuniones, me alegra haber pensado en eso, porque si Levi ve la casa desordenada …

—Nos matará – el termino la oración todos los presentes afirmaron – gracias por su ayuda, ahora vamos para colocar la decoración.

Empezaron a seguirlo, él se adelantó para abrir las puertas del gran lugar, era la primera vez que lo usarían por lo cual estaba muy emocionado, había un escenario en la parte de atrás, un pequeño lugar para cambiarse, sillas, mesas alrededor, un bar en la parte posterior del lugar, él colocó las lindas cortinas de degradado azul, acomodó las luces para que iluminaran el escenario, distribuyó de manera apropiada las mesas mientras mentalmente recordaba cuantas personas irían en cada una de ellas.

—Joven Eren – uno de los soldados, se dirigió a él, lo ayudó a bajar de la escalera – ¿es verdad que ha estado ayudando a familias de casta media, con el diseño de interior de sus casas?

—Así es – él le sonrió, empezó a recibir las copas que le pasaba – me han ayudado con los proyectos prácticos y me dan una cantidad de dinero, la verdad al principio no quería que me pagaran, pero dijeron que era parte de mi trabajo, así que solo es una fracción.

—Mi caramelito es tan lindo – dijo Hanji sonriendo luego abrazándolo – te deseo muchos éxitos, te estaremos apoyando en todo.

—Muchas gracias – debía ser honesto, ellos siempre estaban cuidando de él – ¿podría pedirles el favor me acompañen a comprar el vestido que usaré en el baile?

—Claro que si joven Eren – ellos terminaron de colocar las sillas –

Al terminar les dio un plato con curry junto a té de manzanilla, Hanji después de comer salió con Moblit porque debían encontrarse con Levi para continuar con los procedimientos. Por su parte salió con sus guarda espaldas que siempre estaban a su lado cada vez que necesitaba salir.

Sabía que la tienda de Petra no lo recibiría, así que prefirió ir al mercado principal para empezar a buscar con detenimiento, debía sorprender a todos, agradecía la soledad en su casa para ensayar, sabía que por ese lado estaría muy bien, pero el traje debía ser acorde.


Estaba cansada de toda esa estúpida situación, su madre le había pedido bailar en esa fiesta y no podía negarse, así que debía buscar un buen vestido para poder presentarse, por lo que salió con Petra que también había sido obligada a estar ahí.

La tienda de su amiga no le servía pues los vestidos eran muy formales, con ellos no podría moverse muy bien, por lo que decidieron ir directamente al mercado cuál fue su sorpresa, ese idiota estaba ahí; el infeliz estaba acompañado de dos soldados que le sonreían cuando les mostraba un traje, ellos aparentemente solo le daban su opinión.

—Cuanto lo odio – escuchó a su amiga, ella solo sonrió de lado – te puedo jurar que se acuesta con todos ellos.

—No se parece a mí que soy tan refinada – ambas movieron su cabeza afirmando – y lo peor es tener que compartir con él.

—Podemos estar lejos, es lo bueno – la vio pensando, esperó a que le contará su plan – sabes después de la fiesta él tendrá que quedarse a limpiar, así que iré corriendo al segundo piso y esperare ahí a Levi, lo voy a seducir.

—Me gusta la idea – compro el que más le gustó, salieron de la tienda – distraeré a Aulo.

—Gracias amiga – lo vieron subir a un hermoso auto y perderse en las calles – espero verlo sufrir, graba todo.

—Lo haré – fueron a comprar maquillaje luego regresar a la casa –


El famoso día llegó, Eren desde temprano en su bata corría por todo el lugar, terminando de acomodar las cosas, las mujeres contratadas atendían a sus indicaciones, sonreía para tener más empatía con las demás.

No podía negar que se moría por verlo bailar, desde que llegaron, no había tenido ese momento, se lo agradecía a Hanji, pero por otro lado odiaba la idea de que lo vieran en un hermoso traje moviendo su cuerpo para ellos.

—Deja de preocuparte – sintió un beso en su frente – siempre que baile será para ti no importa cuántos estén, no lo olvides.

—Te amo – inclino su cabeza, la recostó en el mueble, tomó el cuello de Eren, lo beso en esa posición –

Sintió las manos de Eren acariciar su cuerpo, de verdad que le gustaba verlo desde ahí, debía probar más posiciones para amarlo; al separarse lo vio correr hacia su cuarto, esperaba que usara ese nuevo vestido que dejo sobre la cama.

Se levantó, fue directo a la entrada principal, para esperar a los invitados, se había puesto algo cómodo una camisa blanca, que dejo desabotonada los tres primeros botones, un pantalón negro amplio y unos tenis, era su día de descanso.

Los grandes jefes empezaron a llegar, él los llevaba hasta el lugar, ahora agradecía que su casa no quedaría un desastre, vio esas mujeres junto a sus respectivas familias hacer presencia, se las dejó a Hanji, él hablaba con sus soldados que sonreían por estar ahí y poder compartir con su héroe.

—¿Estará su esposo presente? – preguntó el suegro de Mikasa – no lo hemos visto.

—Está arreglándose – respondió, recibió una copa con whisky – está despierto desde temprano dando las indicaciones del manejo de la comida.

—Nos alegra que esté presente – esas palabras sonaron falsas, pero las ignoro –

—Capitán – uno de sus hombres lo llamó, él le prestó atención – ya está llegando.

Giró un poco lo vio venir, se veía hermoso, no se había equivocado en ese vestido, salió para recibirlo, el blanco lo hacía ver tan hermoso, resaltaba su color caramelo, todo él se veía maravilloso.

Todos los ojos estaban puestos sobre ellos, como se esperaba Petra y Mikasa no se acercaban para nada, pero sabía que estaban planeando algo desagradable, así que no se alejaría de su pareja para nada. Empezaron a pasar los alimentos, sus hombres siempre estaban alrededor de ellos, los grandes jefes hablaban con ellos de los avances, lo cual respondía muy poco, ya que no era un momento para eso.

Lentamente las hijas de los jefes empezaron a presentarse, hacían buenas coreografías, pero ninguna bailaba tan hermoso como su Eren, ni se diga de Petra y Mikasa, él llegó a pensar que bailaba mejor un árbol que ellas, además que sus sonrisas eran muy desagradables, de verdad que no eran nada sensuales, pobres hombres, no les debían ni despertar una mínima pizca de placer.

—Eren tú bailas mejor – dijo Hanji, muy orgullosa de sus palabras – ya muero por verte.

—Me alegra poder verte bailar – confirmo Moblit con una suave sonrisa – deberías enseñarle a Hanji.

—Si ella quiere será un placer – Eren sonreía, eso lo hacía feliz a él – ¿qué les ha parecido los diferentes platos?

—Deliciosos – respondían todos los que estaban cerca de ellos – tienes un buen gusto para la comida.

—Gracias – le sonrió, sabía que se sentía orgulloso de esas palabras que le daban –

—Por cierto, ¿quién te dio ese vestido? – esa fastidiosa voz de Yashin lo sacó de los lindos ojos de Eren – te hace ver algo lindo.

—¡Como osas decir eso! – gritó Hanji bastante ofuscada – no se ve lindo, se ve majestuoso y Levi siempre compra lo mejor para verlo así.

—Es verdad el capitán siempre que ve algo lindo, se lo compra a Eren – sus hombres la apoyaban, ver el rostro de ese bastardo avergonzado era un delicioso poema –

—Es mi turno – lo vio levantarse, fue hasta el escenario, dejándolo seguro –

—Queremos agradecerles a todos por su arduo trabajo, por las noches de insomnio – debía ser honesto, sin todos esos soldados tanto franceses como hindúes, las cosas no estarían funcionando – este es su país y deben sentirse orgullosos de sus esfuerzos, más que todo por soportarme.

Debía ser honesto, trabajar con él no era fácil, su actitud era de mierda, no le importaba ser duro para que se cumplan sus órdenes como él quería que se hicieran.

—A mis hombres por cuidar a mi esposo con el profesionalismo que siempre los caracteriza – los vio llevar su puño al pecho, sonrió de lado mientras los imitaba – ahora bien, si alguno de ustedes osa poner sus ojos en él, los mataré lentamente.

—¡Deja los celos Levi! – grito Hanji, le lanzó la copa que tenía en su mano, lo malo la atrapó – así vas a envejecer más rápido.

—Cállate loca de mierda, a ti será la primera que mate – vio a Moblit abrazarla, se alejó del lugar –

Se dirigió a su silla, en ese momento las luces se apagaron, una luz cálida alumbro una pequeña escenografía, ahí estaba él, en una posición como si estuviera sentado en una silla alta, llevaba un hermoso top dorado en U que cubría sus hombros, una pequeña parte de su brazo, su vientre estaba al descubierto mostrando lo delgado y hermoso que era, un pantalón abultado que se ajustaba a la perfección a sus caderas, de un cinturón de tela salía desde los laterales una falda, su cabello estaba sujeto en una trenza, el adorno en su frente se caía sobre su frente, aretes de igual manera dorados, que combinaban a la perfección con sus manillas y brazaletes.

Una suave melodía hizo presencia, él empezó moviendo su brazo izquierdo como delineando sus ojos, levantaba sus brazos con una elegancia maravillosa, movía sus muñecas hasta que las llevó a su frente en forma de plegaria; con cada golpe de los tambores movía su cadera al compás, sus brazos se movían al compás de las flautas, cuando la voz de fondo apareció levantó suavemente uno de sus pies.

Sus brazos, manos, cuerpo y pies se movían sincronizadamente, tan magnífico que el lugar estaba en completo silencio, su sonrisa iluminaba su espacio, verlo acercarse al final de la tarima con esos delicados movimientos de sus caderas, solo hacía que sus deseos de acercarse fueran más fuertes, sus giros eran atrayentes, sin dudarlo empezó a caminar hasta el frente, él danzaba con tanta facilidad alrededor del lugar que sentía esa atracción, que vivió la primera vez que lo vio.

Amaba como se movía su vientre era casi hipnótico, sentía que si parpadeaba se perdería de la belleza de su amado, al verlo girar su rostro, sonreír, mover sus caderas mientras sus brazos bajaban como si estuviera todo atado a un hilo, después de un sensual movimiento, su pecho empezó a moverse en círculos golpeados que eran seguidos por su cadera que le facilitaban acurrucarse, seguir con ese movimiento de brazos.

Que alguien le explicará, como era posible ver una faceta nueva en cada baile que ese joven realizaba, que alguien le dijera, porque sus ojos siempre lo buscaban con cada movimiento de hombros, de caderas, de amar más esa sonrisa que demostraba, que cada paso que daba estaba hecho con amor y placer a la danza.

Moría con cada extensión que hacía de sus piernas y brazos, con cada giro que daba mostrando esa sensual espalda, como se doblaba en el acto; solo Eren había tenido ese poder de atraerlo con solo verlo mover una falda, esas difíciles posturas que generaba al terminar sus giros, lo veía caminar hacia él tan elegante que su corazón estaba a punto de salírsele por la boca.

Quería ser esa mano que se posaba en su vientre, después caía en su cadera, para sentirlo con cada paso que daba, esas caderas lo llamaban para ser sujetadas con fuerza para amarlo con desesperación, como le fascinaba ver esa espalda descubierta, mostrar los elegantes movimientos.

Cada pose que hacia al iniciar un cambio de ritmo solo hacían que su respiración se agitara, que verlo acercarse con esa amplia sonrisa lo estaban enloqueciendo, si alguna vez creyó que Dios era una mierda de ser que se burlaba de las personas, pues ahora se retractaba, porque le había dado a un hermoso ser, en el que solo podía pensar en amar.

Empezó a girar con tanta elegancia que fue imposible no agradecer a Dios por verlo doblarse, verse más grande por la posición que tomó, luego suavemente mostrar una forma que a sus ojos era una mariposa para después girar, realizando diferentes formas con sus brazos terminar con sus manos en la cadera.

La luz se apagó, el lugar parecía muerto porque nadie se atrevía a pronunciar una sola palabra, a romper ese momento tan mágico, pudo percatarse que alguien salió del lugar, pero no le dio importancia, así que se acercó a Hanji.

—Encárgate del resto, me llevo a Eren – la vio afirmar, él salió para encontrarlo tomando agua – vamos.

No le dio tiempo de contestar, lo sacó por la puerta de atrás, ahora si podía decir que iba a vomitar su corazón, porque este le gritaba que lo tomara, que lo hiciera suyo, que marcara cada rincón de ese cuerpo.

Llegaron al cuarto, lo colocó en la cama, cerró la puerta, bajo un poco las cortinas se lanzó a su pareja, empezó a besarlo con desesperación, sentía esas manos, empezar a acariciar su espalda.

—Mocoso de mierda – lo escucho soltar una risita, volvió a apoderarse de sus labios – ¿dime cuantas veces más me harás enamorarme de ti?

—¿Te gustó? – esa pregunta parecía estúpida, cuando lo tenía así, debajo suyo mordiendo todo lo que podía – la hice pensando en ti.

—Casi vomito mi corazón – fue honesto como solo Eren lograba hacerlo sentir – de haber sabido que sería así de perfecta, no te hubiera permitido subir a bailar, tendré que matar a todos los presentes.

—Ámame, te lo pido – esos ojos mostraban la lujuria, él no se negaría a ella –

—No tienes que pedirlo – mordió con fuerza el cuello – ese era mi plan desde antes de dejar el escenario.

Lentamente empezó a quitar la joyería, lo besaba lentamente mientras escuchaba esos suspiros apasionados que lo despertaban más, le quito el pantalón junto a la ropa interior, luego lo sentó en su regazo, para poder disfrutar en desamarrar la única prenda que le quedaba.

Las manos de Eren empezaron a desvestirlo, con esa delicadeza tan característica de él, solo podía escuchar su nombre ser susurrado con pasión, cuando esa prenda desapareció del caramelo cuerpo empezó a besarlo, agradecía la flexibilidad del joven, porque empezó a doblarse hacia atrás para darle más espacio en su cuerpo, al llegar a sus pezones los mordió y jaló, ganando un gemido que lo encendió más.

—No seas tan cruel – escucho de esa sensual voz –

—Dime que quieres – le dijo mientras besaba su cuerpo, ahí se percató de unos ojos curiosos – pídelo y lo tendrás.

—Quiero que entres en mí, que me digas cuánto me amas – ahí estaba ese dorado tan característico que se formaba, en los ojos esmeralda cuando estaba consumido por el placer – márcame más.

Y sin esperarlo por más tiempo, lo alzó, lo colocó en la cama pues no permitiría que esos ojos extraños, viera la belleza de su esposo; bajó la cremallera de su pantalón, tomó esa cobija que Eren colocaba a los pies de la cama se la puso sobre su cuerpo para poder desvestirse, si esa persona quería un espectáculo, se lo daría a medias, que solo supiera que esa relación era más que seria.

Sin preparación entró en esa pequeña entrada que lo recibió con gusto, pues no escuchó ese quejido de dolor que le daba al inicio de su relación, daba estocadas precisas que hacían gritar a Eren su nombre eso le generaba una satisfacción única, pues todos ellos lo pudieron ver bailar, pero solo él podía deleitarse con ese rostro que le estaban otorgando en ese momento.

Ahora lo importante era seguir sintiendo esas manos sujetarse con tanta fuerza de su espalda, que sentía como su piel era desgarrada, pero que importaba eso si sabía que quedarían como alas, demostrando la libertad de amar y ser amado.

Eren era su flor, como las flores más hermosas siempre dejaban una marca en la piel al ser sujetadas, él estaba dispuesto a cargarlas con orgullo. Sabía que no podía dejarse montar así que Eren siempre estaba recostado en la cama, pero había algo que le molestaba era saber si cometía ese egoísta deseo de venirse adentro, causaría preocupación en su pareja.

—¿Cuantas veces te has venido? – le preguntó, sintió como ese cuerpo se estremecía, así mordió el lóbulo de la oreja – dime mi hermosa flor.

—Perdí la cuenta – esa voz sonaba ronca le encantaba, porque era gracias a él – perdóname.

—¿Me amas? – ¿era egoísta en querer monopolizarlo? – ¿te molesta mi amor?

—No me molesta – vio esos ojos llorosos posarse en los suyos – todo lo contrario, amo sentirme monopolizado por ti, amor ver tus ojos en mí, amo todo de ti y ¿si te amo?, esa palabra se queda corta – desde que él empezó a hablar se detuvo, quería escucharlo fuerte y claro – para expresar todo lo que siento por ti.

—Esa respuesta me gusta mucho mas – continuó con las embestidas –

—Ngh… Le… Levi, voy a perder la conciencia – sabía que era así, él estaba respirando con dificultad – pero … pe… ro … no te detengas … hazlo adentro, yo … yo … ¡Levi!

Con ese grito, apretó tan fuerte sus paredes, mientras que se corría, él lo siguió porque la sensación fue más que placentera.

—Quiero un hijo – le dijo al oído, viéndolo sonreír afirmar, antes de quedarse dormido – mi mocoso.

Salió lentamente de ese hermoso y sensual cuerpo, si por él fuera se quedaría adentro por más tiempo, pero tendría todo el puto fin de semana para hacerle el amor, por ahora debía darles una salida triunfal a esos ojos.

—Espero que el acto no te molestara – dijo, mientras se colocaba su bata luego arropaba a Eren – pero este no es un lugar para los invitados.

Se dirigió a su armario, la vio ahí acurrucada, llorando se veía tan lamentable que solo lo hizo sonreír.

—¿Por qué lo hizo? – la tomó de su vestido la levantó – usted sabía que estaba ahí, desde el comienzo.

—Lo hice para que dejaras de ser una perra infeliz que está buscando un hueso donde no se le ha perdido – empezó a jalarla, abrió la puerta caminó con rabia en su ser – no sé qué mierdas estabas planeando, pero no dejaría a Eren por alguien como tú, deberías agradecer que tienes un esposo que se aguanta tus estupideces, ahora lárgate.

La lanzó por la puerta principal solo la vio correr, ahora sí que lo dejará en paz, solo le faltaban tres hijos de puta, para hacerles entender que con Eren nadie se metía, los haría pagar con lágrimas de sangre.

-w-

Espero les gustara si es así, háganmelo saber o si es que merezco tomatazos Jajajaja.

Si quieren ver el video lo pueden encontrar en mi wattpad o en youtube con el nombre: "O Re Piya" INDIAN TRIBAL FUSION Alisa Gurova

Sin más, Ame las ama.