Semanas después…

La residencia Grandchester estaba sumergida en la profunda tristeza, por ningún lado se veía la sonrisa del algún miembro de la familia.

Las cosas para Annie habían sido difíciles, tener que dejar el recuerdo de su bebé le había costado mucho sin embargo había días en los que despertaba pensando que todo había sido una horrible pesadilla imaginando que su "princesa" estaba con ella.

Tener que quitar todas las cosas de la habitación de la bebé había sido un momento doloroso, ver como desarmaban la cuna, como se llevaban los juguetes y finalmente como pintaban la habitación quitando cualquier rastro de lo que antes hubo.

- ¿Annie? Al no obtener respuesta Candy ingreso a la habitación de su cuñada.

- Annie se encontraba sentada sobre su cama con una mirada vacía.

- Te traje este té. Es tu bebida favorita. Dijo la rubia.

- … Ninguna respuesta se escucho.

- Te lo dejare aquí por si decides beberlo. Entonces Candy salió y recargando su espalda en la puerta suspiro pensando en la forma de animarla. Ya se le ocurriría algo.

- ¿Nada? Pregunto la abuela.

- Candy negó con la cabeza.

- Tenemos que hacer algo. Dijo Anthony.

- Si pero ¿que? Dijo Terry.

- Lo tengo. Dijo la pecosa en voz alta.

- Que, dilo.

- Cuando yo me siento triste suelo ir a visitar a los niños ellos siempre me sacan una sonrisa.

- Terry sonrío.- Se que te preocupas por mi hermana pero considero que ver niños solo la lastimara más.

- Oh, no lo había pensado.

- Esperen ya sé que debemos hacer. Dijo la abuela.

- ¿Qué abuela? Dijeron todos

- Ustedes esperen y sabrán, será una sorpresa. Lo tendré listo para este fin de semana.

- ¡Listos!

- ¿Abuela que es esto? Pregunto Anthony.

- Vamos a acampar.

- ¿Acampar? Abuela ¿estás segura? Dijo Terry.

- Por supuesto, ya sabes cómo le gustaba a tu hermana acampar.

- Lo sé abuela pero… ya no es una niña tú crees que quiera ir.

- Oh no…no, no. No iremos a ningún lado.

- No entiendo. Terry estaba más que confundido.

- Traeremos el campamento a casa.

- Pero, pero ¡como haremos eso? Pregunto Anthony.

- Oh será sencillo, tú déjamelo a mí.

- Solo procuren que Annie no baje hasta la noche.

- Está bien abuela. A Terry no le parecía buena idea pero al menos no perdían nada intentándolo.

Al llegar la noche toda la sala se encontraba decorada, el lugar parecía realmente un campo abierto.

Todo estaba listo para que Annie lo viera y con mucha insistencia lograron que ella bajara.

- Pero… ¿qué es esto?

- ¿No te gusta? Dijo la abuela con evidente decepción en su voz.

- Annie miro a cada una de las personas que estaba presente, su mirada se cargo de alegría y no pudo evitar derramar unas lágrimas.

- No, querida no queríamos que llores.

- No lloro de tristeza, abuela. Lloro porque tengo a la mejor familia. Agradezco que me quieran a ayudar a superar esta etapa difícil de mi vida pero no quiero que se esfuercen tanto.

- Lo hacemos con mucho gusto. Dijo Terry.- Has pasado por tanto hermana y pensamos que esta sería una forma de alegrarte aunque sea… un poco.

- Tú hermano tiene razón, verte triste es tan doloroso para nosotros y queríamos que al menos recuperar una pequeña parte de la sonrisa de Annie. Dijo Candy.

- Annie miro el suelo y luego cerrando los ojos levanto la cabeza.- Prometo que buscare ayuda para tratar este dolor. No quiero ver a mi familia sentirse triste por mí.

- Eso... ¡Eso es maravilloso, Annie! Dijo la abuela.

- Te felicito hermana. Y bueno… ¿Por qué no aprovechamos y disfrutamos de esta gran noche?

- Todos miraron a Annie. Ella sonrió y asintió.

Pasaron algunas semanas desde aquel día. Annie, aún despertaba en las noches envuelta en llanto, era tan difícil tener que aceptar que su niña se había ido pero ahí estaba su familia para apoyarla y esperarían lo que fuera necesario hasta que ella recuperara su sonrisa.

Incluso Anthony y Patty habían decidido retrasar su boda sin embargo por insistencia de la misma Annie dejaron la fecha acordada.

Algunos días pasaron y Annie ya no despertaba en las noches, la ayuda profesional había servido poco a poco Annie había regresado.

- Agradezco que me hayan apoyado tanto, sin ustedes no hubiera logrado sobrellevar este duro momento y aunque mi "princesa" no estará conmigo físicamente la tendré en mi corazón.

Tras mucho esfuerzo Annie se mostraba mejor, su vida empezaba otra vez y aunque no había sido lo que ella se hubiera imaginado, tenía que seguir con su vida.

Meses después

La boda de Anthony se llevo a cabo en una reunión pequeña, solo estaban presentes aquellos que eran importantes para la familia.

Los padres de Patty estaban algo decepcionados ellos esperaban que la boda fuera un gran acontecimiento algo que llamara la atención de las personas más ricas de la sociedad.

Sin embargo tuvieron que aceptar el deseo de los novios y realizar una ceremonia algo pequeña para lo que ellos estaban acostumbrados a ver pero ver la alegría en el rostro de su hija hizo que todo fuera insignificante solo importaba una cosa ese día y era su hija.

Con algo de tristeza los familiares se despidieron de los recién casados quienes se iban a disfrutar de su luna de miel con una petición especial de amabas familias.

- ¡Un bebé! Dijo Anthony sonrojado ante su abuela.

- Por supuesto, yo ya estoy vieja quisiera llegar a conocer a mis nietos al menos.

- Abuela los hijos llegaran en su momento por ahora no pensamos en eso. Además tú estás muy joven.

- Jaja eres tan adorable.

- Abuela no apuremos a los recién casados, ya llegará pronto el bebé, Dijo Annie.

- Felicidades, Anthony. Dijo Candy abrazando a su cuñado.

- Gracias, Candy.

- Entonces Terry miro a su hermano soltó una sonrisa.- Finalmente cazaron al cazador. Todos soltaron una carcajada llena de complicidad.

- Muchas felicidades hermano y bueno… si regresan con un nuevo integrante no hay problema, aunque ya sabes quién se pondrá de abuela cariñosa. Dijo Terry en un susurro a su hermano.

- Lo mismo te diría yo… no me sorprendería que al regresar me diera con la sorpresa de que un nuevo Grandchester estuviera en camino. Dijo Anthony guiñándole un ojo a su hermano.

Luego de despedirse de su hermano, Terry pensaba en que tal vez tenía razón ya habían pasado varios meses desde que se había casado con Candy y había la probabilidad de que ella estuviera embarazada aunque nunca la había visto con malestares que siempre presentaba una mujer cuando estaba encinta.

Sin embargo aún no había apuro por ello.

Algunos días después

Candy regresaba del hospital luego de visitar a los niños cuando al subir las escaleras la visión se le torno borrosa. Se llevo una mano a la cabeza tratando de controlar el mareo repentino.

- Candy que bueno que… ¿Estás bien? Era la voz de Annie.

- Oh, sí solo un pequeño mareo eso es todo.

- No te vez muy bien, tu semblante se ve pálido. Déjame ayudarte a ir a tu habitación.

- No te preocupes… no hace falta. Dijo Candy subiendo las escaleras con dificultad.

A los pocos segundos Terry llegó.

- Hermano ¿Sabes que le ocurre a Candy? Pregunto Annie.

- ¿Qué? ¿algo le paso? Pregunto preocupado

- No, bueno no lo sé. La vi subiendo las escaleras con dificultad y traía el rostro pálido,

- ¿Crees que haya enfermado? Pregunto Annie.

- Pudiera ser, ella visita muy seguido el hospital y en ese lugar hay muchas enfermedades.

- ¡BUM! Un ruido proveniente del segundo piso llamo la atención de Terry y Annie.

- ¡Será Candy! Dijo Annie.

- Sin pensarlo dos veces Terry subió a toda velocidad encontrando a su esposa recargándose en las paredes.

- ¿Qué paso? Creímos que te había pasado algo. Dijo Terry.

- Me sentí muy mareada y sin querer tire el jarrón de aquel lugar.

- Deberías descansar yo te llevare a tu habitación. Dijo Terry tomando a su esposa en brazos. De pronto Candy perdió todo sentido de la vista y se desplomo en los brazos de su esposo.

- ¡Candy! Annie llama al doctor ¡rápido!

La recostó sobre su cama mientras intentaba reanimarla.

- Mi amor despierta ¡Candy! Mi amor. Toco su cara y sintió el miedo apoderarse de su cuerpo.- ¿Y si había enfermado? Ya llame al doctor dijo de pronto Annie.

- Olvida eso, Dile a George que prepare el automóvil la llevare al hospital.

- ¿Tan mal esta? Pregunto Annie.

- ¡Annie, por favor ve rápido! Su pulso es débil. Terry la cargo en sus brazos llevándola al auto, ni siquiera pudo manejar así que George fue quien los llevo. Solo rogaba en su mente que no fuera ninguna enfermedad.

Continuará…

Bueno chicas ustedes que creen que sea… umm parece obvia la respuesta pero cualquier cosa puede pasar , ya lo veremos en el siguiente capítulo.

Últimos capítulos.