CAPÍTULO 43
SERENA
Tras una dura semana sin verlo en la que tuve que aguantar unos días horribles, tanto por la regla como por no tenerlo conmigo, fue bastante agradable reencontrarnos y que aceptara la última parte de mí que no había abierto hasta el momento. No cabía duda que estábamos hechos el uno para el otro. También me sorprendió agradablemente que Andrew hubiera encontrado a alguien, en cuanto la vi supe que era perfecta para él, congeniamos enseguida y pasamos una noche muy agradable, el domingo lo dedicamos a nosotros, pero al llegar la tarde se presentó mi sorpresa…
- ¿Esperabas a alguien? - sonreí.
-Puede ser…- me alzó una ceja, me alejé a la puerta sin dejar de mirarlo a los ojos.
-Sirve 2 copas más…- sonrió.
- ¿Dos? - asentí relamiéndome los labios y le guiñé antes de abrir.
-Rei, Mich…- las hice pasar antes de saludarlas de un beso a cada una.
-Serena…- poniéndome en medio de ambas las cogí por la cintura y las llevé junto a él.
- ¿Y bien? - pregunté divertida, él les pasó sus copas y me dio la mía para que brindáramos.
-Así que hoy me toca a mí…- me relamí los labios deslizando mis manos al trasero de cada una.
-Es lo justo ¿No crees? - se acercó a mí, cogió mi cuello con fuerza y me besó con intensidad.
- ¡Joder! ¡Eres fantástica! - lo separé antes que se saliera de control.
-Vayamos a la habitación…- cuando llegamos nos desnudamos antes de meternos en la cama, mientras me deleitaba con la vista de Darien saboreando el coño de Rei y Mich su polla cogí todos los juguetes necesarios para nuestra noche…
-Sere ven, por favor…- gimió Rei y me coloqué a horcajadas en su cara, dejando así mi coño al alcance de su boca, para mantener las manos ocupadas fui deslizándolas por mi cuerpo hasta alcanzar mis pechos anhelantes de atención, sin apartar la vista de ellos. Cuando estaba a punto Darien se puso tras de mí, me hizo agacharme sobre Rei y me penetró de una fuerte estocaba mientras ella seguía saboreándome, yo hice lo mismo con ella, Mich se mantuvo observando mientras se masturbaba. Cuando alcanzamos el orgasmo Mich me dio uno de los juguetes y se colocó para que empezara a jugar con ella, Rei se encargó de sus pechos mientras yo la llevaba al borde con mi lengua y la follaba al mismo ritmo con el consolador elegido, Darien se acomodó en el cabecero para disfrutar el espectáculo.
-O si…- gimió relamiéndose los labios, le guiñé mientras lograba que Mich alcanzara su orgasmo. Con el preservativo ya puesto llegó a nuestro lado. Mich se colocó en 4 para que la follara, Rei me besó mientras que me hizo tumbarme quedando sobre mí.
-Me toca…- susurró y me dejé hacer, me conocía lo suficiente para saber lo que me gustaba… Definitivamente fue una tarde-noche fabulosa…
- ¡Serena! – me sacó el grito de Yaten de mis pensamientos ¡Mierda! Debía centrarme en el trabajo o más bien en la operación que teníamos en pocos minutos.
- ¿Listo para empezar? – pregunté tratando de disimular mi estado, pero contrario a lo que esperaba se veía demasiado serio.
- ¿Podemos hablar un momento?
-Claro…- me extrañó que me llevara a su despacho ¿Por qué no hacerlo mientras nos preparábamos para entrar al quirófano? Esto olía muy mal…
-No estoy de ánimo para entrar en quirófano…- ¡Mierda!
- ¿A qué te refieres? - suspiró pasándose las manos por el cabello en gesto de nerviosismo.
-Verás Serena, no estoy pasando un buen momento, mi cabeza no está donde debería y no quiero arriesgarme a entrar y joder a alguien más…- podía ver el dolor reflejado en su rostro.
- ¿Quieres hablar? - asintió.
-Pero no aquí y menos ahora…- lo abracé.
-Bien, cuando termine la jornada podemos tomar algo y así te desahogas conmigo ¿Qué te parece? - se separó lo justo para verme a los ojos.
- ¡Genial! Pero ¿No le molestará a Darien?
- ¡No seas tonto! El entenderá que mi amigo me necesita…- sonrió, aunque fue leve lo hizo- Después nos pondremos al día mientras cenamos…- le guiñé y sonrió más.
-Gracias…- me dio otro apretón antes de alejarse- Me he ocupado de buscarte un sustituto hasta que esté mejor para volver…- hice una mueca fingida.
-No es lo que me gusta, pero confío en tu criterio…- le di otro abrazo- ¡Nos vemos después!
-Si…- fui a prepararme para la operación, el doctor Madows estaba casi listo cuando llegué, era un hombre mayor pero bastante eficiente, resultó ser un ayudante excelente para llevar a cabo la extirpación con éxito. Cuando solo quedaba la sutura, lo dejé al cargo para ir a cambiarme. Así podría ver a algunos pacientes antes de buscar a Yaten.
-Hola doctora…- sonreí.
- ¿Cómo se encuentra señor Madison?
-Mucho mejor ahora que las vistas mejoran…- reí, era un abuelito adorable y bastante coqueto.
-Eso me da muchas pistas sobre lo que voy a encontrar en su informe…- miré sus últimos análisis y todo estaba a la perfección- Si sigue así en 2 días le daré el alta…
- ¡Eso espero! Mi mujer me tiene loco…- volví a reír.
-Pues la próxima vez que la vea le diré que estás hecho un roble.
- ¡Si! Yo se lo digo siempre pero nunca me cree.
-Doctora…- nos interrumpió una de las enfermeras de planta.
- ¿Si?
-Necesito que vea unos análisis antes de irse…- asentí.
- ¡Nos vemos mañana señor Madison!
- ¡Adiós doctora! - seguí a la enfermera y tras ojearlos, tuvimos que cambiar la medicación del paciente, si no mejoraba tendría que operarlo de nuevo.
-Si no hay mejora me avisan a primera hora ¿De acuerdo?
-Si doctora.
-Bien…- miré el reloj- Ahora debo irme…- fui a mi despacho, me quité la bata y tras recoger mis cosas, salí en busca de Yaten, pero me sorprendió ver a Mal junto a Armand.
-Hola Serena…- lo abracé y le di un beso en la mejilla, aunque pareció sorprendido me correspondió.
- ¡Eh! Iba a llamarte para hablar, pero he tenido mucho lío…- suspiró.
-Lo sé, Jade me contó algo…- miré de reojo a Armand.
- ¿Te parece si hablamos fuera?
-Claro…- lo agarré del brazo- ¡Hasta mañana Armand!
- ¡Hasta mañana Serena! Malaquite…- él lo saludó con la mano, tras salir fuimos paseando hacia el despacho de Yaten mientras seguíamos con la conversación.
- ¿Lo arreglaron?
-No sabría decirte.
- ¿Eso que quiere decir?
-Como ya sabes la historia seré breve…- asentí- Necesito tiempo para superarlo.
-Entiendo, supongo que es algo.
-Bueno…- alzó los hombros- Es lo que necesito, pero Jade no me lo pone nada fácil…- sabía lo insistente que podía llegar a ser.
-No lo tomes a mal, te quiere y tiene miedo de perderte.
-Es irónico que lo haya logrado el solo…- rió sin ganas- Bueno él y ese tipo…- suspiré.
-Sé que ha metido la pata hasta el fondo, pero su problema es que ha sido un vividor demasiado tiempo.
-Lo sé…- alzó las manos al aire- Esa es la única razón por la que lo pensaré…- suspiró antes de mirarme de nuevo- Pero no he venido a eso.
- ¿No? – pregunté algo confundida y negó.
-Con todo esto no he tenido tiempo de verte y quería saber cómo estás…- sonreí.
-Bueno, a pesar de lo que piensen los demás estoy perfectamente…- dije con algo de irritación en mi voz.
- ¡Eh! No te enfades conmigo por preocuparme.
-No lo hago…suspiré cansada- Pero estoy un poquito harta que me traten como una inválida.
-En ese caso no diré más, me alegro saber que estás bien.
-Gracias…- me miró más serio.
- ¿Qué pasó con esa loca?
-Lo lleva nuestro abogado, pero no creo que salga de ese psiquiátrico en mucho tiempo.
-Supongo que Chiba se encargará de eso.
-Claro…- le guiñé- Su abogado se está encargando de todo.
-Oye, ya que has terminado tu jornada me preguntaba si te gustaría ir a tomar algo…- suspiré algo apenada.
-Me gustaría, pero he quedado con Yaten, necesita hablar y…
- ¿Lista? - pregunto él susodicho junto a mí.
-Si…- miré a Mal- Supongo que podemos vernos otro día…
-Si lo que necesitas es un poco de ánimo y hablar entre amigos no hay problema, me vendrá bien para aliviar mi mal de amores…- sugirió Yaten y le alcé una ceja.
- ¿Mal de amores?
-Si…- suspiró sonoramente- Necesito desconectar…- le palmeó el hombro- Me vendrá bien tu compañía y consejo…- sin esperar mi respuesta me llevaron a la salida, me acompañaron a mi coche y quedamos en vernos en un bar no muy lejos de allí. Por el camino no dejaba de darle vueltas al asunto ¿Qué había podido ocurrir entre ellos? Lo único que venía a mi mente esperaba que no fuera posible… Al llegar los esperé antes de salir del coche y aproveché de llamar a Darien.
-Hola cariño.
-Mmmmmm… Cariño…- me relamí los labios- Suena bien.
-Mucho mejor que eso…- sonreí.
-De acuerdo, cariño…- ronroneé- He salido de trabajar y he venido al Lax para tomar algo con Yaten y Mal.
- ¿Copas con amigos sin tenerme en cuenta?
-Eso quisiera, pero no…
- ¡Eh! No me gusta que me dejes al margen…- dijo divertido y rodé los ojos.
-No es eso Darien, es que ambos están pasando un mal momento y me necesitan como amiga.
-Entiendo, te esperaré en casa.
-Gracias por entenderlo, si todo va bien no tardaré mucho.
- ¿Te espero para cenar?
-En principio si, no sé todavía lo que haremos, pero cualquier cosa te aviso ¿De acuerdo?
-Bien, nos vemos…- me mandó un sonoro beso- Suerte con ellos.
-La necesitaré, adiós cariño…- colgué con una sonrisa, era sorprendente que me encantaran este tipo de apelativos cariñosos viniendo de él. Cuando aparcaron cerca mía salí del coche.
- ¿Vamos Sere?
-Vamos…- entramos los 3 juntos, tomamos asiento en una mesa y cuando pedimos las bebidas Yaten comenzó.
-Si cuento esto aquí es en confianza y espero que así quede ¿De acuerdo? - preguntó mirando a Mal que asintió.
-Por mí no te preocupes, mi trabajo consiste en ver, oír y callar.
-Bien, necesito todo el consejo que puedan darme...- cogió mi mano- Antes de empezar quiero que sepas que eres como la hermana que nunca tuve…- se la apreté con fuerza.
-También te considero un hermano…- suspiró.
-Aunque ahora tienes uno real.
-Si, Kaname y Yuki me han alegrado mucho, pero eso no cambia nuestra relación.
-No sabría decirte…- le entrecerré los ojos.
- ¿Han tenido algún problema con él? - chasqueó la lengua.
-Pues… Aparte del hecho que ama a mi mujer y ella también creo que no…- abrí los ojos bastante sorprendida.
- ¿Has dicho que se aman? – en ese momento dejaron nuestras bebidas, una vez que la camarera se fue contestó.
-Si… ¿No es increíble? - bebió su copa de un trago e hizo una seña a la camarera para que le trajera otra.
-Pero ella te ama, no puede haber cambiado tan rápido…- rió sin ganas.
- ¡Oh! No te he contado lo mejor…- volvió a chasquear la lengua- Según dijo nos ama a ambos…- pasé la mano por mi cara con exasperación ¿Cómo había llegado a esto y ni siquiera me había llamado para hablar conmigo? ¡Éramos amigas! Casi hermanas- Casi la tenía, pero se me ha escapado entre los dedos sin darme cuenta.
-Yaten, no deberías rendirte…- me miró como si estuviera loca- No ha dicho que no te ame, solo que os ama a ambos.
- ¿Y que se supone que hagamos? ¿Vivir felices los 4? – preguntó destilando ironía y suspiré- No lo creo…- trajeron su copa y comenzó a darle vueltas sin apartar la vista de ella- He hecho mucho por ella, cosas que ni siquiera me hubiera planteado antes de conocerla. No seré hipócrita al decir que no las he disfrutado tanto o más que ella, pero esto…- suspiró de nuevo- Esto va más allá de todo.
-Bueno, dentro de este mundo no es raro encontrar parejas que viven así…- me alzó una ceja.
- ¿Tú lo harías?
-Mira, esto no se trata de mí sino de vosotros…- asintió- Entiendo tu desconcierto, pero como sabes para gente como nosotros hay muchas posibilidades. No puedo hablar por experiencia porque solo he amado a una persona, pero eso no implica que deba ser siempre así. Lo que trato de decir es que no es raro que alguien como Mina haya podido enamorarse de ambos…- rodó los ojos y cogí su mano para que me mirara con atención- La mejor forma de resolverlo es hablarlo entre los 3, tal vez puedan llegar a un acuerdo.
- ¿Lo dices en serio? - volví a apretar su mano.
- ¡Por supuesto! Me conoces lo suficiente para saber que nunca me ando por las ramas…- le guiñé- Soy totalmente sincera y directa, por eso te aconsejo que antes de tomar decisiones drásticas deberían reunirse y hablarlo.
-Pero no es solo cosa nuestra ¡Hay una niña de por medio!
-Si llegaran a arreglarlo, estoy convencida que si le explican ella lo entenderá.
-No sé…- suspiró- Lo haces parecer muy fácil.
-Se trata de hablar manteniendo la mente abierta, no tiene por qué ser fácil o difícil.
-Puede ser, sinceramente no quiero perderla y creo que Kaname tampoco…- solté su mano y tomé mi bebida.
-Entonces ya sabes que hacer…- asintió algo más animado.
- ¿En serio conoces parejas así? - sonreí.
- ¡Claro! También hay muchas que, aunque no lleguen al amor, crean otro tipo de vínculos que se mantienen bastante tiempo…- como nos pasaba con Rei y Seiya, ambos estábamos cómodos con ellos y aunque seguramente fueran temporales disfrutaríamos lo que durara.
-Bueno, no pierdo nada por hablarlo…- alzó su vaso hacía Mal- ¿Y tú, amigo? ¿Qué es eso tan grave que te han hecho?
-Bueno, en mi caso…- hizo una mueca de desagrado- Cuando volví a casa después de una noche de trabajo encontré a mi novio en la cama con otro…- le alzó una ceja.
- ¿También os va ese rollo?
-No…- se removió incómodo en la silla- Soy demasiado tradicional, lo mío es mío y no me gusta compartir.
-Bueno...- chasqueó la lengua- Yo era como tú hasta que Mina apareció en mi vida…- alzó su copa antes de beber- Ella consiguió que abriera mi mente, aceptara sus gustos y los compartiera.
-Y lo respeto, pero…- volvió a removerse incómodo- No sé, no me veo compartiéndolo con alguien más.
-Todo está en abrir la mente ¿Verdad Serena? - suspiré.
-Si, pero también es cierto que no todo el mundo vale para esto.
-Pero si el santurrón de tu hermano lo hizo…- le entrecerré los ojos.
- ¡No lo llames así!
- ¡Qué! Es lo que era hasta que lo vimos en el club y Mina lo invitó a unirse…- rodé los ojos.
-Hay quien lo sabe desde siempre y quien lo sabe cuándo lo experimenta ¿No crees? - me señaló con el dedo.
-Yo no era así…- volví a rodar los ojos con exageración.
- ¡Vamos! Casi nunca tenías…- tosí- Relaciones…- se sonrojó.
-Eso es porque soy demasiado exigente.
-O porque esperabas a alguien como ella…- me entrecerró los ojos, trató de debatir varias veces, pero al final optó por beber y callar.
-Veo que te han dejado callado…- susurró Mal y reímos.
-Así que a lo que vamos…- me concentré en él- Tal vez debieras intentarlo…- rodó los ojos.
-Soy demasiado posesivo para compartir.
-Darien también lo es y no es impedimento para hacerlo…- pude ver un brillo de lujuria en sus ojos, estaba convencida que si Darien se ofreciera lo aceptaría sin dudar. Sacudió su cabeza antes de contestar.
-No sé, sigo sin verlo.
-Amigo…- insistió Yaten- Yo estaba igual que tú, pero por ella haría lo que fuera…- dijo perdido en sus pensamientos y sonreí- ¿Qué? - alcé los hombros.
-Yo no he dicho nada.
-Ni falta que hace…- me entrecerró los ojos- ¿Porque sonríes?
-Porque deberías aplicarte el cuento ¿No crees? - tras unos segundos en silencio pareció caer en la cuenta.
- ¡Claro! ¿Cómo he sido tan idiota? - preguntó con ironía y le entrecerré los ojos- ¡Vamos Serena! Esto va más allá de tener sexo con más personas.
-Shhhh…- miré alrededor- No grites.
-Lo siento, pero no puedo contenerme ¿Cómo va a ser igual compartir tu cama que compartir tu vida?
-Como te dije no tengo experiencia en ello, pero puedo recomendarte una pareja así para hablar con ellos…- lo miré más seria- Eso si estás dispuesto a pensarlo.
-No sé…- suspiró- Sigo sin entenderlo.
-Tal vez si lo ves de primera mano puedas hacerlo ¿No crees? - tras unos segundos de silencio asintió.
- ¡Bien! Lo haré por Mina, una vez que lo vea con mis propios ojos hablaré con ella y veremos qué hacer.
- ¡Estupendo! Hay que sopesar todas las opciones antes de tomar decisiones tan importantes ¿Verdad Mal?
-Si…- suspiró- Tienes razón…- bebió un trago- Yo también debería hablar con él y ver que espera de mí.
- ¿Cómo? - nos miró a ambos antes de explicarse.
-Necesito saber que espera de nuestra relación antes de plantearme nada.
-Verás…- puse la mano sobre su brazo- Jade no es como nosotros si es lo que te preocupa, simplemente le cuesta mantener "su cosa" dentro de los pantalones…- Yaten rió y Mal resopló.
-Es un mujeriego empedernido ¿No es cierto?
-Hasta que lo conociste sí, pero también sé que te quiere. Es la primera vez que le pasa, puede que lo ocurrido fuera solo un error que no quiera volver a repetir, pero como te dije es cosa que lo hablen ustedes.
- ¿Sabes? Tienes mucha razón…- dijo sonriente, ambos alzaron su copa y las choqué con la mía.
-Me alegro de haberos sido de utilidad.
- ¡Por ti! ¡Mi hermana! - sonreí.
- ¡Una buena amiga y de mis mejores clientas!
- Eso ha sonado raro, pero ¡Gracias! ...- los miré a ambos- Ahora si no me necesitan para nada más brindaremos con la última y volveré a casa.
-De acuerdo…- pedimos otra copa, ahora el ambiente estaba más distendido. Cuando terminé la misma me despedí de ellos y los dejé charlando más animados, me alegraba que hubieran congeniado. De camino al coche le mandé el número de Sasha, ella convivía con 2 hombres desde hace unos 5 años y se les veía bien, incluso habían sido padres 3 veces.
Esperaba que hablar con ellos le sirviera de ayuda para tomar su decisión, también le mandé un mensaje a Sasha explicándole por encima el tema y avisándole de la posible llamada de Yaten para verlo de primera mano. Lo que me llevaba al hecho que si eso seguía adelante mi hermano sería pareja de ellos, Yuki pasaría a ser su hija y yo… ¿Su hermana-cuñada? ¡Mierda! ¡Mis padres! Si esto seguía adelante íbamos a tener que hablarlo con ellos, tal vez fuera hora de explicarle sobre nosotros, aunque no tenía pensado llevar una relación así, si invitábamos a alguien y mis padres los veían en una visita inesperada, no quería que se sintieran contrariados. Que lo supieran sería lo más conveniente, si Kaname se viera obligado a explicar su vida conjunta junto a mis mejores amigos sería una buena oportunidad.
Cuando llegué a casa encontré la mesa totalmente montada con velas y todo listo para cenar, no pude evitar sonreír.
-Hola…- se acercó a besarme y me dejé hacer, había sido un día muy intenso tanto dentro como fuera del trabajo.
-Hola, me alegro de verte…- enlacé las manos en su cabello para profundizar el beso.
- ¿Cómo ha ido tu día?
-Agotador.
-El mío también, pero al menos ya queda poco para dejarlo.
-No lo pienses…- lo besé de nuevo- Hay otras cosas que hacer antes de todo eso…- sonrió-Como ultimar los detalles de la compra de nuestra nueva casa y tenerla lista para nuestra boda.
-Hablando de eso…- besó ligeramente mis labios-Solo falta tu firma…- se alejó por una carpeta y la puso sobre la mesa.
- ¿Qué? ¿Fuiste sin mí?
-Ya que la habías visto y te parecía perfecta, no creía que hubiera problemas. También he contratado una constructora que espera tus órdenes sobre los cambios que deseas hacer…- ¡Este hombre era más que perfecto!
- ¿No deseas cambiar nada? - apretó mi cintura con fuerza.
-Solo me importa tener un hogar conjunto, dejaré en tus manos arreglarla y decorarla…- sonrió de lado- Lo único que pido es una habitación aislada para nuestros juegos…- sonreí de forma pícara.
- ¿Con aislada te refieres a apartada o insonorizada?
-Ambas…- susurró sobre sus labios y le mordí el inferior.
-Me parece una idea excelente ¿ático o sótano?
-Dónde nuestros futuros hijos no sientan la tentación de entrar…- sonreí más si cabe.
-Futuros hijos ¿Eh?
-Si…- volvió a besar ligeramente mis labios- Sabes que deseo hijos y por lo que hablamos no hace mucho sé que tú también.
-Lo sé, por eso si te parece bien dejaré de cuidarme tras la boda…- amplió su sonrisa.
-Me parece perfecto…- mordió mi labio- Hablando de la boda, también he contratado a alguien que ayude a tu madre a organizarlo todo, cualquier cosa personal nos llamará a nosotros…- suspiré aliviada.
- ¡Gracias! Temía no tener tiempo de arreglar todo.
-Lo suponía, me alegro que no te hayas enfadado…- le alcé una ceja.
- ¿Por qué?
-Por tomar la iniciativa sin consultarte…- negué.
-No me importa que lo hagas siempre y cuando no se trate de ciertas cosas…- alcé ambas cejas y volvimos a reír.
-Lo tendré en cuenta…- volvimos a besarnos, pero me separó antes que se saliera de control.
-Cenemos antes, así conversamos con más tranquilidad antes de ir a la cama…- sonreí más si cabe.
-Bien, así te contaré todo. Cuando lo sepas te caerás de espaldas...
- ¡No creo que a estas alturas nada pueda asustarme! – tras servirnos comenzamos a comer mientras le contaba con todo detalle lo ocurrido durante el día. Sorprendentemente pareció tomarlo con humor.
-Así que tu amiga se ha enamorado de ambos.
-Eso parece…- tomé un sorbo de vino- Realmente no sé qué decir…- suspiré- Ni siquiera me ha llamado para hablar conmigo…- eso me mosqueaba.
-Probablemente lo haga cuando se sienta menos aturdida.
-Puede ser…- suspiré- No sé, no me agradaría que me dejara de lado por ser hermana de Kaname o la mejor amiga de Yaten…- chasqueó la lengua.
-Hablando de Kaname, hemos quedado mañana ¿Crees que tenga que ver con esto?
-Seguramente…- hice una mueca de disgusto- ¿Porque no me llamó a mí?
-Porque estas demasiado involucrada con los otros y no dejas de ser su hermana…- volví a suspirar.
-Conociéndolo tiene su lógica. Pero aun así…- chasqueé la lengua- Me cuesta creer que no me llamara…- ninguno de los 2.
-Puede que sea muy difícil para ella…- ¡Claro! Si la montaña no va a Mahoma… Le di un ligero beso en los labios antes de levantarme.
-Tienes razón, voy al baño y vamos a la cama.
-Si, yo recojo aquí, enseguida voy.
-Gracias por todo…- Una vez en el baño la llamé, no tardó nada en cogerlo.
-Serena…
-Tenemos que hablar ¿Podemos vernos mañana?
- ¿Quedamos para comer?
-Claro…- guardó silencio unos segundos.
- ¿Has hablado con ellos?
-Con Yaten, pero quiero hacerlo contigo.
-Yo también, pero es difícil…- casi susurró.
-Lo entiendo, pero no por teléfono…- suspiré- Mejor mañana, nos vemos para comer donde siempre.
-Bien…- suspiró con fuerza- Necesito a mi amiga.
-Yo también…- quería hablarle de todo lo ocurrido en estos días, sobre todo con Darien, pero primero estaba ella.
-Hasta mañana.
-Adiós…- me despedí, terminé de hacer mis cosas y fui a mi habitación. Darien ya se encontraba listo y preparado para mí- Hola…- ronroneé.
- ¿Te ayudo con la ropa?
-No es necesario.
-Bien…- me fui desnudando conforme me acercaba. Cuando llegué a su lado ya estaba completamente desnuda, me agarró de las caderas y tiró de mi hacia la cama para colocarse sobre mi- Creo que comenzaré por aquí…-mordisqueó mi cuello y fue bajando lentamente hasta alcanzar mis pezones, una de sus manos se deslizó a mi centro y al sentir la vibración sonreí.
- ¿Te apetece jugar?
-No sabes cuánto…- mordió con algo más de fuerza el pezón en su boca- Me encanta escucharte gozar y esto…- pasó el consolador por toda mi longitud antes de introducirlo en mi muy lentamente- Me ayuda bastante.
-Si…- gemí y fue regando besos todo el camino hasta alcanzar mi clítoris y comenzar a jugar con su lengua, cuando estaba a punto a alcanzar el orgasmo me hizo ponerme en 4, sacó el consolador para meter su polla y penetrar con éste mi trasero, me alcé un poco para acariciar mis pezones necesitados de atención.
-Oh, nena, así…- conforme aceleraba el ritmo deslizó una de sus manos a mi clítoris y con un solo roce logró que alcanzara mi orgasmo arrastrándolo conmigo. Sin romper nuestra unión quedó apoyado sobre mi besando mi espalda- Si algo disfruto más que follarte es verte gozar así.
-Yo también disfruto cuando tú lo haces…- tras romper nuestra unión nos tumbamos con nuestras piernas entrelazadas sobre el otro.
-Te amo…- nos besamos ligeramente los labios.
-Yo también…- nos dejamos llevar por la pasión hasta que caímos en brazos de Morfeo…
A la mañana siguiente, nos dimos una ducha rápida antes de vestirnos para el trabajo. Mientras yo hacía tostadas él puso el café.
- ¿Lista para tu día? - preguntó con una sonrisa.
-Si, tengo un par de operaciones programadas y una comida interesante con Mina.
-Bueno, te aconsejo que no te agobies y lo lleves con tranquilidad.
-Siempre lo hago…- enlacé mis manos en su cuello y nos besamos son suavidad.
-No quiero que te alteres por esto, recuerda que hace nada estabas convaleciente…- resoplé.
- ¿Por qué no dejamos ese tema?
-Aunque me gustaría no puedo…-nos sirvió el café mientras ponía las tostadas en 2 platos y nos sentábamos a desayunar- Sabes que soy el que lleva todo este tema con el abogado…- suspiré.
-Tienes razón, lo siento… Es solo que no me agrada recordar esos días sin hacer nada.
-Era por tu bien.
-Vale, pero ahora que estoy bien prefiero dejarlo en el olvido y centrarme en el presente.
-Comamos entonces, pero prométeme que no te agobiarás.
-No lo haré…- terminamos de desayunar sin volver al asunto y nos despedimos con un beso antes de irnos. Cuando llegué al trabajo tuve que visitar a varios pacientes antes de entrar a quirófano. Hoy también tuvo que acompañarme el doctor Madows, por suerte no hubo complicaciones y terminamos enseguida. Cuando salí para quitarme todo me acompañó.
- No ha estado mal ¿Verdad?
-No, por suerte todo ha salido bien…- guardó silencio unos segundos.
-Me sorprende que accedieras a que te acompañara.
-No tengo reparos en trabajar con mis compañeros…- me alzó una ceja y seguí- Es solo que prefiero hacerlo con Yaten.
-No quiero que me malentiendas, supongo que si yo tuviera esa ventaja también lo haría…- me guiñó- Pero eso son ventajas por ser la mejor.
-Gracias por el cumplido…- me ofreció su mano y la estreché.
- Todos te tenemos en alta estima.
-Es un placer cumplir con mi trabajo.
-Igual que para mí trabajar contigo…- suspiró- Pero ahora debo volver a mi puesto, tengo algunos pacientes que me preocupan.
-Oye…- mordí mi labio- Si puedo ayudarte en algo no tienes más que pedirlo.
-Gracias, será un honor…- con una sonrisa se fue, terminé de cambiarme y fui a mi despacho. Allí terminé de rellenar mis informes, di mi ronda habitual antes de reunirme con Mina. Cuando llegué todavía no había llegado, así que me senté en una mesa y pedí lo mío mientras esperaba. No tardó en llegar y hacer lo mismo, por su aspecto deducía que no estaba nada bien.
- ¿Cómo estás? - suspiró.
-No sabría decirte, hice lo que debía, pero no salió bien…- asentí.
- No es algo que pueda responderse sin pensar, necesitan tiempo y seguramente te venga bien a ti también.
-Aunque lo haga llegaré a la misma conclusión, cuando estoy con ambos me siento completa. No puedo negar lo obvio.
- ¿Los amas por igual?
-Totalmente…- suspiró- No podría elegir, ambos me complementan.
-Pero debes entender que para ellos no sea tan fácil asimilarlo o que tal vez no quieran algo así.
-Eso mismo pasó…- llegó nuestra comida y comenzó a revolverla- Supongo que debo seguir adelante.
- ¿Vas a renunciar así de fácil?
-Fue increíble que ambos quisieran probar nuestro mundo conmigo…- volvió a suspirar- Ahora también les pido que acepten convivir ¿No crees que es mucho pedir? - me miró muy seria.
-No negaré que te has apresurado, pero no se pueden reprimir los deseos.
- ¿Lo dices por ti?
-Así es, todo lo hablamos y casi siempre estamos de acuerdo.
-Pero lo vuestro es tan…- hizo una mueca- Perfecto… Nada que ver con nosotros.
-Mina como te he dicho antes cada pareja es diferente, en tu caso un trío, todo es cuestión de llegar a un acuerdo común.
-No creo que eso funcione…- suspiró con pesar- Esperaré una semana y si ninguno da señales de vida volveré a mi vida de antes.
- ¿Crees que será tan fácil?
-No, pero no voy a amargarme porque las cosas no salgan como deseo.
-Mina, deberías darles tiempo de asimilarlo...- rodó los ojos.
-Ya dije que esperaré una semana…- le alcé una ceja- ¡Nada más! - resopló- Por mucho que me pese sé que es imposible.
-No puedo decirte que hacer, pero si aconsejarte.
-Y lo agradezco, pero no hay nada que hacer…- volvió a revolver su comida- Ninguno ha querido hablar sobre ello, he perdido…- dijo tan triste que me rompió el corazón, pero por mucho que quisiera no se puede obligar a nadie a mantener ese tipo de vida.
-Solo te pido que no pierdas la esperanza hasta que hables con ellos, tal vez…
-No hace falta que me animes…
-Es lo que hacen las amigas…- suspiré de nuevo, debía animarla como fuera- Tal vez deberíamos salir esta noche, mañana entro más tarde y podríamos…- alcé ambas cejas y sonrió.
- ¿Darien no tendrá planes?
-Lo entenderá…- le guiñé mientras alzaba el móvil- Le diré a Jade que nos acompañe ¿Te parece? – sonrió.
-Me vendrá bien…- me abrazó con fuerza- Gracias…- cuando terminamos nuestra comida parecía más animada, tras despedirnos volví al trabajo. En cuanto llegué busqué a Jade, por suerte estaba en su despacho.
-Hola compañera…- sonreí.
-Hola…- me senté frente a él- ¿Cómo sigues?
-Bueno…- suspiró- Igual de jodido, pero lo voy llevando.
-Hoy Mina y yo tenemos planes de salir ¿Te gustaría venir? – amplió su sonrisa.
- ¿Salir a tomar algo con las 2 chicas más divertidas que conozco? - reí- ¡Claro!
- ¡Perfecto! Nos vemos a la salida…- se levantó con unas carpetas en su mano.
- ¿Ya me dejas?
-No me queda otra, debo estar en quirófano en 50.
- ¡Suerte entonces!
-Gracias…
Volví a mi puesto, informé a Darien sobre mis planes para esta noche y se lo tomó bastante bien, dado que había quedado con Kaname y Seiya quedábamos a la par. La jornada me dejó totalmente agotada, le di todos los informes a Armand para que se hiciera cargo de archivarlos antes de irme. Por suerte mañana no tenía ninguna cirugía programada, así podría disfrutar esta noche sin problemas. Cuando iba de salida Jade me alcanzó.
- ¿Lista? - sonreí.
-Siempre…- como salimos antes que ella comenzamos a beber hasta que nos alcanzó, cuando llegó comenzamos con chupitos para soltarnos un poco, al cabo de una hora ambos estaban tan animados que salieron a bailar, yo preferí quedarme y terminar mi bebida. Tal vez no pudieran arreglar sus problemas, pero estaría con ellos para ayudarlos a salir del bache. Sonreí, era sorprendente lo que había cambiado mi vida a raíz de conocer a Darien y algo me decía que todo seguiría así para mejor…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
