El cielo se teñía de un fantástico color lilaceo que se complementaba con las estrellas brillantes que resaltaban a pesar de que aún era de día.
Un páramo solitario se abría paso en aquel panorama tan silencioso de aquel curioso planeta en el cual se estaba llevando a cabo una lucha en un punto específico, dónde algunos clones de Primero se encontraban sueltos, haciendo estragos y manteniendo su amenaza latente sobre aquel mundo.
De pronto un estruendo resonó, un grupo de clones rodeaban a dos figuras femeninas que estaban espalda contra espalda, una dejando a relucir unas afiladas uñas mientras mostraba sus colmillos al sonreír, y la otra empuñando sus manos mientras éstas creaban unas esferas chispeantes de magia.
—¿Crees que ya hayan llegado al punto? —le preguntó la chica de aspecto gatuno a su compañera, quien se mantenía atenta esperando el movimiento de los clones que cada vez más se amontonaban sobre ellas.
—Más vale que lo hayan hecho, sino, mi novio me escuchará —refunfuñó la de cabellos rosas.
—Si que son toda una parejita, mirar que decir "mi novio" —dijo con diversión la castaña haciendo notoria burla de aquello. Los clones se abalanzaron hacia ellas, pero la pelirrosa rápidamente golpeó sus puños en el suelo generando una onda expansiva de color rosa que los alejó de ellas, pero eso no impidió que otros más aparecieran para suplantar a aquellos clones caídos —¡Eso es asquerosamente cursi! —añadió con su típica burla y la felina se impulsó con sus piernas llegando hasta los clones para saltar sobre ellos tirándolos al suelo.
—¿¡En serio quieres que hablemos de cosas cursis, Catra?! —le cuestionó burlona la joven quien comenzó a hacer diversas transportaciones para aparecer detrás de los clones y golpearlos con magia —¡Por qué puedo mencionar la vez en que tú hiciste para Ado...!
—¡Va hacia ti, Chispitas! —exclamó Catra tomando un clon por los hombros e impulsandolo hacia la reina, la cuál dió un giro hacia su dirección y con una masa de energía en su puño le lanzó un fuerte golpe en el área del pecho haciendo que saliera volando por los aires —. Tampoco es para que presuma, reina Glimmer —gruñó la castaña rodando los ojos.
—Son clones, no pasa nada —Glimmer se encogió de hombros —¡Y no creas que no me di cuenta que hiciste eso para que no terminará la frase! —exclamó llevando sus manos a sus caderas y mirando a la castaña con desaprobación.
—¡Deja de distraerte! —le gritó la castaña corriendo hacia un clon que estaba a espaldas de la pelirrosa y tumbándolo al suelo, para después girarlo y golpear con fuerza su nuca.
—Vaya, ¿me has cubierto la espalda? —preguntó Glimmer con su típico tono burlón disfrazado de dulzura —. Eso es taaan lindo —musitó haciendo un movimiento con su mano para lanzar una bola de energía, golpeando a dos clones que se acercaban por la espalda de Catra.
—Solo llevan meses como novios y ya parecen compartir la misma irritante frase —gruñó Catra entre dientes para después moverse con agilidad y rasgar con sus garras al clon cerca de ella.
—¡Oye! —Glimmer le miró con una ceja alzada, intentando que su mueca no se volviera una sonrisa —. Sigo diciendo que en grado de cursilería, tú y Adora ganan —pronto se acercó a ella y le dió la espalda, mirando a los clones mientras sus manos volvían a crear sus esferas de magia.
—Como sea —Catra rodó los ojos, cansada de las tonterías de la pelirrosa. Pronto volvió a estar espalda a espalda con Glimmer, mientras hacia una inspección rápida a los clones con su mirada —. Son menos clones de los que estimamos, se supone que atraparíamos la atención de la mayoría —murmuró. Los clones volvían a ponerse de pie, dispuestos a una segunda ronda. A la castaña algo comenzó a no cuadrarle, en realidad, esa cantidad de clones no concordaba con los cálculos hechos antes de iniciar la misión.
—Tienes razón, son menos clones —aceptó Glimmer frunciendo el entrecejo, sintiendo una ligera incertidumbre. Bow no podría haberse equivocado tanto con la cantidad si él junto a Catra habían estimado la cantidad de enemigos cuando se encargaron de investigar de forma incógnita a los clones en su área de reunión —¿Segura que no estimaron mal? —le preguntó a Catra mientras llevaba su mano al frente y con su dedo índice dibujaba una runa de magia en el aire.
—Yo no me equivoco, Chispitas, no es mi estilo —gruñó la castaña quien pasó su mano con frustración por su cabello que ahora le llegaba hasta los hombros. Debido a que estaba algo alborotado las puntas rebeldes le molestaban en su visión —. Perdí mi maldito elástico para el cabello, maldición —se quejó, no era el mejor momento para quejarse por esa banalidad, pero sin duda le estaba costando un poco la concentración aquellos mechones que se deslizaban hasta su frente y le tapaban la visión.
—¡Siempre los pierdes! —Glimmer lanzó la runa contra cinco clones que se habían puesto de pie de nuevo. Catra logró lanzarse sobre otros dos más. Cuando la castaña sometió al tercero, optó por hacer algo antes de noquearlo también en la nuca.
—¡Chispitas, cúbreme ya! —le gritó Catra luchando por mantener en el suelo al clon mientras otros se acercaban a ella en un intento de atacarla. Glimmer los alejó de ella en una onda expansiva de magia y rápidamente se acercó a su compañera para cubrirlas a ambas en un campo de fuerza hecho de magia.
—¡¿Qué estás haciendo?! —le preguntó la pelirrosa en un grito, mientras los clones comenzaban a golpear el campo de fuerza. Una mueca apareció en los labios de Glimmer quien luchaba por mantener el campo de fuerza en pie.
—¿Dónde están los demás? —Catra decidió ignorar la pregunta de su compañera, y en cambio se dirigió al clon mirándole amenazadoramente.
—No sé de lo que habla —dijo el clon una sonrisa. Esa sonrisa que sacaba de quicio a Catra.
—¡No me vengas con tus estupideces! ¡Estoy segura de que son más! —grito jalandolo de su ropaje del pecho y después volviéndolo a estampar contra el suelo —¡¿Dónde están el resto de tus "hermanos"?! —cuestionó sintiendo que perdía los estribos, tirando un poco a la basura sus meditaciones de un año con Perfuma. Pero tampoco podía ser culpada, después de todo, los clones, su objetivo y la sombra de Hordiano Primero no eran algo con lo que le gustaba lidiar.
—Oh, hablas de nuestros hermanos —dijo mostrando cada vez más malicia en su sonrisa. Catra sintió un escalofrío ante ese énfasis, parecía que a pesar de su desconexión de la mente colectiva, ellos aún tenían presente que ella había formado parte de ella. Que podía esperar, después de todo en los clones que habían quedado en los planetas del universo habían seguido la estúpida idea de Hordiano Primero de traer paz, a pesar de que el ya hubiera sido derrotado hace un año.
—Si, lo que sea, ahora responde la pregunta —le dijo Catra entre dientes, intentando contener sus ganas de darle una paliza por echarle en cara que fue parte de su "hermandad". Glimmer miró por sobre su hombro a su compañera con preocupación, entendiendo el efecto de las palabras del clon en la castaña.
—Estas en lo correcto, hermanita —otro escalofrío recorrió el cuerpo de Catra, pero decidió ignorarlo, para nada iba a mostrar debilidad frente aquella cosa —, hay más de nosotros. Claramente ellos debían defendernos de ser desconectados.
—¡Maldición! —exclamó Glimmer con frustración a las palabras del clon —¡Bow y Adora fueron emboscados! —Catra mordió su labio con fuerza, se confiaron demasiado en creer que los clones no esperarían que la mitad del equipo se dirigiera al punto central para emitir la señal de desconexión —. Debo transportanos hasta ahí —dijo con la desesperación palpable en sus pupilas interrumpiendo los pensamientos de la felina.
—¡No! —le frenó Catra de inmediato cuando estuvo a punto de tomarla de la muñeca con una mano mientras la otra intentaba mantener la runa para el campo que las protegía —¡Si nos vamos, los que están aquí irán y nos rodearan! ¡Seran muchos más! —le explicó Catra frustrada, estaba preocupada por el par, pero si abandonaban su puesto, los clones que estaban ahí con la notoria intención de atacarlas, se dirigirían al punto central y sería mucho más difícil lograr que Bow realizará la desactivación para darle la oportunidad a She-ra de restablecer la magia en el planeta. Glimmer mostró resignación en su mirada, volviendo su mirada al frente.
—Intentaré atacarlos de un golpe, después tu puedes ir y ayudarles —le dijo Glimmer, buscando alternativas para poder ayudarlos de alguna forma.
—Quedaras fuera de combate y tendría que dejarte sola. Esa no es una opción —dijo Catra con seriedad. Era estúpido que la pelirrosa gastara toda su energía solo para después quedar vulnerable a cualquier ataque si la dejaba atrás.
—A menos que te transporte y luego vuelva aquí —intentó aferrarse Glimmer a la idea de que al menos Catra fuera a ayudarlos.
—Es un no, Flechitas me mataría si te dejo sola, ¿y Adora? —se acercó a ella y la dió la espalda, observando de su lado a los clones que golpeaban el campo de fuerza —. No se tu, pero suficiente tengo con los sermones de Perfuma como para tener que soportar los de mi novia por meses —intentó aligerar el ambiente diciendo aquello con diversión. Glimmer sonrió para después mostrar decisión en su mirada.
—Acabemos con ellos —dijo Glimmer con determinación y de un movimiento con su mano rompió la runa dejando a los clones acercarse a ellas. Catra volvió a lanzarse sobre algunos de ellos mientras Glimmer los atacaba con magia, intentando llevar un ritmo considerable para poder lidiar con suficientes clones.
De pronto, una flecha pasó por un lado del rostro de Catra y le dió a un clon que estaba castaña a punto de atacar en el pecho dejándolo en el suelo. La felina giró su cabeza de inmediato hacia la dirección de la que había venido al igual que Glimmer, notando a un grupo de seres híbridos entre humanos y elfos, elfos marinos, reptiles, centauros, que se mezclaban en el campo, atacando a los clones con armas talladas en madera, palos, arcos e incluso piedras y materiales de uso doméstico.
—¡¿Que hacen aquí?! —le preguntó Glimmer a una híbrida entre reptil y humana de complextura robusta. Catra de inmediato llegó hasta ellas mientras los demás se encargaban de los clones.
—Su amiga tenía razón, nos estuvimos ocultando por mucho tiempo y ya era hora de que lucharamos por el pueblo que hace años perdimos por culpa de Hordiano Primero —habló la de piel verde quien hizo un rápido movimiento golpeando su palo de madera contra un clon que se había acercado a ellos —. Esto es lo que podemos hacer, ustedes hagan lo que vinieron a hacer. Nos encargaremos de estás basuras —les dijo con una sonrisa. Glimmer volteó a ver a Catra con emoción, se les habían unido después de que se negaron a querer enfrentarse a aquellos que les sometían, y ahora, les ayudaban a liberar el planeta. Catra asintió en silencio y la pelirrosa la tomó del brazo para después ambas desaparecer en una nube de brillos.
[...]
Una gran torre de diamante se alzaba en el centro de un hermoso páramo, y a unos metros de su entrada, se encontraban tres figuras intentando lidiar con varios clones que intentaban frenarles el paso.
—¡¿Qué estás cosas no se cansan?! —cuestionó la alta chica de cabellos rubios blandiendo su espada de la que salió una onda de energía colorida que sacó volando al menos a seis clones.
—¡Debimos suponer que sospecharían nuestros planes! —se lamento el joven moreno que lanzaba varias flechas hacia los clones y esquivaba a otros, manteniendo a salvo la mochila de un tamaño considerable en el suelo, demostrando lo importante que era.
—¡Melog, cubre a Bow! —se dirigió la rubia al felino morado que estaba a su lado. Él lanzó un maullido y se acercó al chico, adquiriendo un tamaño más grande y atacando a los clones tirándolos al suelo.
—¡Adora, a tu izquierda! —le advirtió el arquero a su amiga, quien con un movimiento logró estampar el mango de su espada en la cara del clon tirándolo al suelo.
—¡¿Necesitan ayuda?! —exclamó la voz de Glimmer emocionada apareciendo junto a Catra frente a ellos y algunos clones.
—Vaya que están en un aprieto —les dijo Catra con burla lanzándose enseguida sobre los clones.
—¡¿Cómo?! —les preguntó Bow confundido mientras seguía lanzando sus flechas mientras Glimmer le cubría por la derecha.
—¡Digamos que las palabras de She-ra los convencieron! —gritó Catra respondiendo la pregunta. Adora llego hasta el lado de la castaña y lanzó otra onda de energía que alejó a los clones de ellas.
—¿Qué no llevabas tu cabello atado? —le preguntó Adora con curiosidad y diversión mezclados. La castaña bufó.
—¿Es momento, Adora? —le cuestionó alzando una ceja.
—La perdiste —dijo Adora ahora intentando no reírse mientras a su lado, Glimmer había generado una onda de magia para alejar a los clones, dejando a varios en el suelo.
—No lo hice, quería llevar el cabello así —gruñó Catra irritada mientras se cruzaba de brazos.
—¡Definitivamente la perdió! —gritó Glimmer con burla, lanzando un hechizo mientras Melog se lanzaba sobre otros clones.
—¡Nadie te pregunto a ti! —exclamó Catra corriendo hacia un clon para lanzarse sobre él procediendo a hacer lo mismo que hacía con todos ellos.
—Bien, es hora de darles un merecido espectáculo —dijo Adora mirando a Glimmer quien asintió con una sonrisa, pronto la pelirrosa se transportó para quedar espalda con espalda a la rubia, mientras Catra se dirigía a Melog y Bow, sabiendo que es lo que haría el par —¿Lista? —le preguntó a su mejor amiga con una sonrisa.
—Por supuesto —aseguró Glimmer juntando energía en sus manos. Pronto ella bajo sus manos al suelo mientras Adora dejaba golpear la punta de su espada en el suelo. Una onda de energía combinada de ambas logró golpear a todos los clones que las rodeaban, dejándolos fuera de combate.
—Cada vez más mejoran ese truco —dijo Bow maravillado, mientras colocaba su arco en su espalda y se dirigía a la mochila que Melog se había encargado de proteger junto a él.
—Es bueno, las dos no terminamos usando demasiada de nuestra energía si la juntamos —dijo Adora sonriendo con orgullo, haciendo desaparecer la espada de sus manos.
—Si, bueno, las primeras veces que hicieron ese truco alguien salía lastimado —murmuró Catra rodando los ojos mientras comenzaban a acercarse a la torre de diamante.
—Ya me disculpé por eso, Catra, ¿cuándo lo vas a superar? —preguntó Adora con diversión. Pronto se detuvieron frente a la estructura y Bow comenzó a sacar las piezas de aquel artefacto que habían usado en la pelea con Hordiano Primero para provocar la desactivación de los chips.
—Mi cabello estaría más largo de no ser porque se me quemó cuando ustedes se pusieron a probar esa técnica —gruñó Catra cruzándose de brazos, Melog lanzó un maullido y Adora se rió mientras la castaña ponía cara de pocos amigos.
—Gracias por el apoyo, cariño —dijo Adora triunfante a lo que el felino se acercó a ella y le rodeó con su cuerpo las piernas.
—Traidor, enserio era necesario el "no deberías enojarte, fue un accidente y se te ve bien así"? —reprochó Catra fulminando con la mirada a su amigo.
—Aún no me acostumbraba a qué Catra pudiera hablar con Melog —comentó Glimmer observando a la más alta que acariciaba la cabeza del felino mágico —, y después resultó que tú puedes escucharlo también.
—Bueno, las criaturas mágicas de Etheria me ayudaron a descubrir mejor las habilidades de She-ra —dijo Adora con orgullo —. Aunque para aprender a enfocarme tuve que tomar consejos de meditación de Perfuma —susurró haciendo una mueca graciosa. Tuvo que trabajar un poco la concentración, pero gracias a la ayuda de Perfuma fue fácil seguir las indicaciones de sus mentores mágicos.
—Gálatas y Aria, ¿no? —mencionó Bow los nombres de las criaturas. Ya había armado la computadora y estaba ingresando los datos para activar el código de desactivación de los clones que estaban en ese planeta.
—Cierto, una vez nos dijistes sus nombres —comentó Glimmer —. Estuviste llendo una temporada a verlos después de la fiesta de celebración por nuestra victoria contra Primero —agregó recordando aquellas ocasiones en las que Adora comenzó a usar sus ratos libres para ponerse en contacto con aquellas criaturas mágicas y volver al castillo tarde.
—Por cierto, ¿qué sucedió de su lado? El plan no fue como habíamos predicho, ¿tuvieron problemas con los clones de su lado? —les preguntó Bow con curiosidad, con la mirada fija en su trabajo.
—Bueno, digamos que deducimos que las cosas iban mal, no podíamos venir sin que esas cosas nos pisaran los talones y de pronto aparecieron los habitantes de aquella aldea a encargarse de esos clones y nosotras venimos a ayudarlos —respondió Catra con desinterés, acercándose a su novia para acariciar la cabeza de Melog.
—¿En serio ayudaron? —preguntó Adora con asombro, recordando lo asustados que estaban ante la idea de luchar y rebelarse contra el sistema de los clones.
—Digamos que les diste un buen discurso motivador —dijo Catra encogiéndose de hombros y una sonrisa apareció en los labios de la rubia.
—¡Lo tengo! —exclamó Bow emocionado captando la atención de las chicas y Melog —. Procederé a la desconexión de todos los clones en todo el planeta —una vez apretó un botón, una onda de luz comenzó a brillar subiendo por el diamante hasta que creo una onda expansiva que atravesó a todos los clones.
—Que bueno que solo nos encargamos de esta porción de clones en esta área, ¿se imaginan haber lidiado con todos los que estaban en el planeta? —dijo Glimmer con un tono de cansancio.
—Hubiera sido divertido —susurró Catra con diversión logrando obtener una mala mirada de la reina —. Es broma, Chispitas. Es obvio que nos habrían dado una paliza todos esos clones —rodó sus ojos. Claro que era bueno que se encargaran solo de los clones del área en dónde estaba el centro o corazón de los planetas, ya que eran el punto dónde podían activar aquel código contra los clones y proceder a recobrar la magia. Sería suicida si se pusieran a enfrentar a cada clon de cada área del planeta, además, ella era la que usualmente le repetía eso al grupo cada que recorrían los pueblos de manera "incógnita".
—Ha finalizado —anunció Bow procediendo a desconectar los cables de la computadora de la superficie de la torre, el escuadrón miró a su alrededor viendo a los inmóviles clones en el suelo —. Bien, es hora de que She-ra haga lo suyo —dijo el moreno mirando a su amiga con una sonrisa. La rubia asintió y se acercó mientras Bow desarmaba de nuevo el artefacto para guardarlo.
La guerrera colocó sus manos sobre la superficie y cerró sus ojos mientras tomaba aire. Adora comenzó a hacer sus habituales respiraciones de meditación, intentando mantener su mente despejada para proceder a hacer conexión con la energía dormida del planeta. Una ligera aura luminosa la rodeó y ésta se extendió por toda la torre de diamante. Bow al guardar de nuevo la máquina, tomó la mochila y se dirigió al resto mientras observaban atentos a la rubia. El aura pura de magia comenzó a extenderse por el suelo, abriendo paso a una vegetación abundante en aquel páramo y que se comenzó a esparcir por todo el planeta. La magia había sido liberada.
Una vez Adora abrió sus ojos y alejó sus manos de la superficie de la torre perdió su transformación y sus piernas flaquearon haciéndola caer de rodillas al suelo.
—¡Adora! —exclamó Catra preocupada siendo la primera en reaccionar y llegar hasta ella para ayudarla. Bow y Glimmer se acercaron a ambas junto a Melog.
—Estoy bien, creo que ahora sí estoy cansada —admitió la rubia con una débil sonrisa, permitiendo a su novia y a Bow levantarla, cada uno de un lado.
—Es hora de volver a Etheria por un descanso —dijo Glimmer con una sonrisa a su amiga, quien hizo una pequeña mueca y frunció el entrecejo —. Es una orden, no te pregunté —agregó al percibir la notoria intención de debatir de su mejor amiga.
—Chispitas tiene razón, llevamos tres planetas a los que les devuelves la magia en lo que va de estos tres meses que llevamos en el espacio, es hora de volver —le dijo Catra con seriedad a la rubia, demostrando que no estaba a discusión el tema.
—Y otros dos por los que no pude hacer nada —murmuró Adora con molestia desviando la mirada. Si bien, habían devuelto la magia a tres planetas, hubo dos por los que lamentablemente no pudo hacer nada debido al profundo daño que había.
—Adora, sabemos bien que no siempre podremos hacer mucho, el daño de los Primeros y de Hordiano puede haber llegado a ser... Muy malo —dijo Bow con tristeza, entendía la impotencia de su amiga —. Y tú no debes descuidar tu salud, ¿lo recuerdas? Debes descansar —le busco la mirada para poder verla a los ojos y le sonrió —. Vamos, ya es hora de volver a casa, después de un mes de descanso, volveremos para ayudar a otro planeta.
Adora miró a Bow para después mirar a Glimmer y por último a Catra. Al final suspiró y asintió.
—Bien, ahora iremos a buscar a quienes nos ayudaron, nos despediremos y volveremos a Etheria —dijo Glimmer con una sonrisa acercándose a sus amigos, Melog enroscó su cuerpo al de Catra mientras ésta era tomada de la mano por Glimmer y la pelirrosa tomaba la de su novio también, quienes sostenían aún a Adora por los brazos.
—¿Por qué no solo podemos irnos en silencio? Es cansado escuchar su repetitivo gracias y su insistencia de agradecer con comida y esas cosas —gruñó Catra, obviamente no estaba acostumbrada a esas cosas y simplemente la agotaban.
—Esta vez no lo haremos, Catra, no te preocupes —dijo Glimmer con diversión —. Ya sabes, alguien aquí debe descansar —reiteró observando a Adora quien resopló —¡Es hora de despedirnos e irnos a casa! —con ello los transportó a todos con el objetivo de llevarlos a con los aldeanos y después abordar la nave con un destino ya marcado.
[...]
N/A: Y después de un buen rato ¡Volví! Está vez mostrando a nuestro escuadrón ayudando a liberar y curar a un planeta. Ahora, estarán camino a Etheria para tomarse un respiro. Espero les haya gustado y nos leeremos en los próximos capítulos.
PD. estaré publicando un maratón de One-Shot's que estarán vinculados a esta historia, serán eventos que ocurran entre el lapso que pasó entre el final de la temporada 1 y el inicio de esta temporada para que se den una vuelta por ellos. Por ahora están publicados los dos primeros que son: "Broken Heart... Released" y "Corazón bondadoso" para que les den una leída.
Los quiero mucho, bai.
