CAPITULO 24

EDWARD

¡Maldita sea! Desde nuestra disputa he intentado contactar con ella sin éxito… El hecho que esté en casa de sus padres no lo hace más fácil… Está enfadada conmigo y no la culpo, me despeino con nerviosismo por no sé cuanta vez ¡Mierda! Nunca debí haber dicho eso, necesitaba hablar con ella para aclarar las cosas, suspiré de nuevo, me sentía tan rabioso que no pensé lo que decía... Las veces que he ido a buscarla, su madre es la que sale bastante apenada a decirme que no está, pero yo sé perfectamente que sí pero no quiere salir a verme… ¡Me estaba desesperando esta situación! Pero por más que lo pienso más me cabrea, ella rodeada de esos solteros, golpeé mi escritorio con más fuerza de la necesaria, entre los que habrá muchos con los que ha tenido sexo, volví a despeinarme sin control ¡Joder! No podía dejar las cosas así, el estrés iba a acabar conmigo y como siguiera tirándome de los pelos me quedaría calvo.

Llevábamos así 3 días y me sentía devastado, la necesitaba de una forma enfermiza y no sabía qué hacer para hablar con ella y disculparme, aunque no cambiaría de opinión al respecto. La puerta se abrió trayéndome de vuelta al presente, seguramente era mi nuevo secretario, había cogido un hombre para evitar "ciertas cosas", lo más importante había demostrado ser muy eficiente.

-Dime Levi…– levanté la vista de mis papeles para encontrarme a mi madre de pie frente a mí, mirándome con tristeza- ¿Mamá que haces aquí?

-Es bastante obvio que me necesitas y vengo a levantarte el ánimo…- se sentó junto a mí- Sé que lo que voy a hacer está mal…- suspiró profundamente- Pero no me importa si con ello consigo que mi hijo vuelva a estar feliz…- le alcé una ceja ¿Qué quería decir con eso?

-No entiendo…- me dio una gran sonrisa.

-He quedado con Bella para charlar mientras tomamos algo en "The Vulturimoon" …- me dio una tarjeta del restaurante, ya lo conocía de haber ido con mi padre- Quiero que vayas en mi lugar y habléis…- abrí los ojos sorprendido.

-Pero si lo hago sabrá lo que hiciste y se enfadará…

-Lo sé…- me dio una tranquilizadora sonrisa- Y es un riesgo que quiero correr…- me acarició la cabeza como cuando era pequeño- No me gusta verte tan triste y sé que esta es la única manera de borrar esa tristeza…- asentí- Solo espero que no lo estropees y la cabrees más de lo que ya está…- suspiré- Piensa bien antes de hablar hijo…- tragué grueso antes de preguntar.

- ¿Está muy cabreada?

-Demasiado…- chasqueó la lengua- No es como si hubiera entrado en detalles, pero puedes estar seguro de que lo está…- apretó su agarre en mi hombro- No creo que sea tan fácil que te perdone por lo que sea que hayas hecho…- suspiré con pesar, sabía que había metido la pata, pero no era para tanto.

-Hice unos comentarios fuera de lugar que la hirieron…- asintió en silencio- No fue mi intención, pero aun así lo hice…- tras una sonrisa dejó una revista sobre la mesa.

-Debes arreglarlo rápido u otro se te adelantará… - susurró antes de irse a la puerta, pero antes de salir agregó- ¡Sé puntual! A las 2…- me guiñó- Y ¡suerte, hijo! Créeme que la vas a necesitar…- suspiré en derrota ¡Por supuesto que la iba a necesitar! Aunque no me agradaba tomé la revista, al final había hecho la entrevista a "The Gossip" sin mí, salía en la portada y se veía preciosa, ahora todo el mundo sabía que ella era Isabella. Leí todo para ver si me nombraba, pero todas las preguntas eran relativas al trabajo y la empresa, no había ni una sola pregunta personal, suspiré frustrado, no sabía si eso era bueno o no. Al final del artículo hubo algo que llamó mi atención, era una foto tomada a la salida del hotel donde se realizó la entrevista, estaba con Embry, llovía bastante e iban compartiendo un paraguas, demasiado pegados para mi gusto, a unos pasos iba Quil ¿Sería posible que estuviera con él? ¡Pero me lo hubiera dicho! ¿Verdad? ¡Mierda! Necesitaba hablar con ella cuanto antes, pero para no volver a cagarla con mis celos me desahogaría con Riley antes de verla. Marqué su número y me contestó enseguida.

- ¡Dime! - casi susurró ¿nervioso?

-Necesito consejo…- suspiré- Hoy voy a verla y no quiero cagarla otra vez, necesito abrirle mi corazón...

-Esto... Ahora no es un buen momento… Estoy reunido y no…- comenzó a balbucear más nervioso si cabe.

- ¡Riley! ¡Vamos o llegaremos tarde! - gritaron a lo lejos, esa voz… ¡La reconocería en cualquier lugar! ¿Estaba con Bells?

- ¡Si, enseguida estoy contigo! Vete preparando mientras termino…- la cólera iba creciendo en mí.

- ¡De acuerdo! No tardes, estoy impaciente por empezar…- ¿Pero de qué coño estaban hablando? ¿Dónde estaban? ¿Estaban solos? ¿Porque Riley me mentía?

-Edward, ahora mismo no puedo hablar como me gustaría…

- ¿Estás con Bella? - hubo un tenso silencio e insistí- ¡No lo niegues! ¡Su voz es inconfundible!

-De acuerdo, estamos en las pistas, necesitaba adrenalina y voy a darle un chute…- reí sarcástico.

-Y si puedes conseguir algo más mejor ¿Verdad? - dije del mismo modo.

- ¿Qué dices Edward? Somos amigos, nunca haría algo así.

-Eso dices, pero... ¿Qué haces? … ¡Verte con mi novia a escondidas para intentar conquistarla!

-Eso está fuera de lugar, es verdad que me gusta mucho, pero respeto vuestra relación…- volví a soltar una risa sarcástica y chasqueó la lengua- Aunque ahora que lo dices, tal vez no hay ninguna ¿No crees? - vi todo rojo.

- ¡De eso nada! ¡Seguimos juntos mientras ella no diga lo contrario!

- ¡Pero si lleva evitándote 3 días! ¿No crees que eso significa algo? - apreté los dientes con fuerza, estaba llegando al límite.

- ¡No lo puedo creer! ¡Estás intentando convencerme de que la olvide para quedártela tú!

- ¿En serio Edward? ¿No entiendes que es ella quién decide no nosotros?- resoplé con frustración- Hablas de ella como si pudiéramos hacerlo pero no es así, la decisión es suya y si decide terminar contigo será tu culpa no de nadie más…- ¡Joder!- Siempre haces lo mismo, la cagas y nos culpas al resto, pero ya no más…- suspiró con fuerza- Si queda libre tengo derecho a salir con ella si me lo permite ¡No lo olvides!- en cierto modo tenía razón pero no iba a reconocerlo en la vida ¡Maldita sea!

-Ya hablaremos en otro momento, ahora mismo no me apetece…- dije enfurruñado como un niño antes de colgar sin esperar su respuesta ¿Para qué? Ya había dejado clara su postura ¡Joder! Necesitaba un trago con urgencia.

-Levi, tengo que hacer algo urgente…- asintió- Cualquier cosa llama a mi padre ¿De acuerdo?

-Si señor Cullen…- salí para ir a un bar donde no me conociera nadie, no me apetecía ver caras conocidas. Enseguida me senté en la barra y pedí un whiskey solo, no tardó en acercarse una despampanante rubia, hace unas semanas me la hubiera follado por horas, pero ahora ¡Santa mierda! Bella me había cambiado, ninguna me parecía buena comparada con ella…

- ¿Penas de amor? - preguntó al sentarse junto a mí.

-Algo así…- tal vez no fuera ético desahogarme con una desconocida, pero ahora mismo era mi mejor opción- Aunque tengo la esperanza que me perdone.

-Siempre se cometen locuras cuando se está enamorado, por cierto, me llamo Greta- sonrió mientras me ofrecía su mano y la estreché.

-Encantado Greta, soy Edward.

- ¿Vas a hablarme de ella? - la miré sorprendido- No te preocupes, estoy acostumbrada a escuchar penas de amor.

- ¿En serio? - asintió algo triste y volví a reparar en lo hermosa que era- No entiendo como al verte no quieren algo más que contarte sus penas…- se ruborizó al instante y se acercó algo más.

- ¿Tú quieres algo más? - me sorprendió su pregunta.

-Bueno, he de reconocer que estás muy bien…- suspiré- Pero no puedo hacerlo si quiero arreglar las cosas con Bella, lo siento…- asintió de nuevo.

-Pues ya sabes porque ninguno quiere más, todos me dicen algo parecido a lo que tú me has dicho…- suspiró y volvió a mirarme con una sonrisa decaída- Te ves buen tipo y se ve que la quieres mucho…- no pude evitar reír.

-Si me hubieras conocido hace unas semanas no pensarías lo mismo, ella me cambió para mejor y ahora no sé qué hacer para recuperarla.

- ¿Ha sido muy grave? - se sonrojó al momento por su pregunta directa- Estoy segura de que tendrá arreglo.

- ¡No lo sé! Mi mayor problema es que soy demasiado celoso, ella llama mucho la atención y eso provoca que diga y haga cosas que no quiero.

-Ya veo...

-Si…- suspiré de nuevo con pesar- Hoy me han preparado una encerrona con ella y espero arreglarlo…- rió.

- ¿Una encerrona? ¡Eres muy imaginativo!

- ¡No te creas! Fue mi madre, ella cree que va a reunirse con mamá, pero apareceré yo en su lugar, solo espero que no huya en cuanto me vea y podamos arreglarlo como los adultos que somos…- volvió a sonreír.

-Tiene suerte, no hay muchos hombres como tú hoy en día…- negué.

-Según me has dicho te rechazan siempre por otra…- asintió.

-No todos, solo los que no me interesan…- se acercó más a mí, tanto que su pierna rozaba con la mía- Tú en cambio me interesas mucho…- pasó su dedo índice por mi brazo y enseguida tomé su mano para detenerla.

-No sigas por ahí…- miré el reloj- Es casi la hora de verla…- dejé unos billetes al camarero antes de irme- Si aceptas un consejo te diré que busques un hombre que te aprecie como eres y no solo por echar un polvo…- señalé alrededor- Eso es lo único que encontrarás aquí.

-Tal vez…- me dio una enigmática sonrisa- ¡Mucha suerte con tu chica! Si lo consigues me gustaría conocerla…- me guiñó- Tal vez pudieras traerla por aquí algún día y así ver lo que tiene para acaparar a un hombre como tú…- negué.

-Cuando la conozcas, tal vez pienses lo contrario…- al ver su cara extrañada terminé- Te preguntarás que hace ella con un tipo como yo…- rió.

- ¡Ya veremos entonces! ¡Adiós y suerte! - salí prácticamente corriendo a mi coche y llegué al restaurante en poco tiempo, antes de bajar intenté calmarme, debía hacer esto bien. No podía perderla ¡Respira e inspira! ¡Eso es, así! Cuando me hube calmado salí del coche y entré, nada más llegar al mostrador pregunté a la chica por ella y me acompañó a su mesa, ella se encontraba de espaldas a mí, le dije a la chica que podía irse y me adelanté para que me viera, suspiré, esperaba que todo saliera bien.

-Bella…- ella levantó la vista sorprendida de verme allí, pero no hizo ademán de irse, así que me senté frente a ella- Tenemos que hablar…- asintió.

-Sí... Creo que es lo mejor… Ya no tendrás que preocuparte más por mi… Y podrás seguir con tu vida de antes ¿No? - comenzó a balbucear dejándome totalmente descolocado ¿Qué coño estaba diciendo?

- ¿De qué hablas? - rodó los ojos.

- ¡Vamos Edward! - cruzó los brazos bajo sus pechos- Me imagino que vienes a asegurarte que lo nuestro terminó para seguir con tu vida de soltero empedernido…- estaba en shock- ¡Por mí adelante! Considérate libre de hacerlo…- traté de tragar grueso para no decir nada que lo empeorara, pero estaba costando.

-No he venido a eso…- le entrecerré los ojos- Por tu comportamiento no parece que quieras arreglar nada…- reí sin ganas- Aunque después de ver tus fotos con Embry me imagino porque quieres dejarlo…- me dio una bofetada que picó, para ser chica tenía buen gancho.

- ¿Sabes? ¡Eres el mayor idiota que he visto en mi vida! ¡Embry y yo solo somos amigos! ¡Algo que no se puede decir de ti y Victoria! ¿Verdad?

- ¿Qué tiene ella que ver ahora? ¡Lo que tuve con ella fue antes de estar contigo! - rió sarcástica.

- ¿En serio? Es curioso porque la vi hace poco y me dijo que te la follaste en ese almacén mientras que Sam me secuestraba cuando trataba de encontrarte…- a pesar de la cólera en su voz pude ver en sus ojos que trataba de esconder un gran dolor, el coraje me hizo golpear la mesa con todas mis fuerzas haciendo que la atención recayera en nosotros, respiré hondo para no montar un espectáculo y nos echaran.

- ¿Eso te dijo? - pregunté lo más calmado que pude, ella asintió- ¡Maldita zorra mentirosa! - le entrecerré los ojos- ¡No entiendo como pudiste creer algo así! - yo también me sentí dolido por su falta de confianza.

- ¿Porque no lo haría? - se acercó para susurrar, su voz denotaba enfado, dolor y tristeza- Si soy una patética que paga por sexo ¿Verdad Edward? - ¡Mierda! Tragué grueso tratando de encontrar las palabras adecuadas- A partir de ahora seguiré tu ejemplo…- dijo desafiante- ¿Qué te parece?

- ¡Mierda Bella! ¡No nos hagas esto! ¡Sabes que no lo dije con esa intención! - rodó los ojos y supe que era ahora o nunca- ¡Lo siento vale! ¡Sabes que los celos me pueden cuando me enfado! Pero no puedo permitir esto ¡Tú eres mía y yo tuyo! - aunque sus ojos mostraron sorpresa enseguida volvió a su sarcasmo.

- ¿En serio? - chasqueó la lengua- Cada quién es libre de hacer lo que le dé la gana...

-Bells, lo que dijo Victoria es mentira, ella y yo no…

- ¿Qué más da Edward? Si no es ella será otra…- suspiró- Y lo peor de todo es que ahora que sé lo que piensas de mi…- tragó grueso- No me gusta…- hubo unos eternos segundos de silencio- Lo mejor es dejarlo…- ¿Dejarlo? ¡Ni hablar! No iba a consentirlo de ninguna manera, así que en un arranque de valentía la hice levantarse para echarla a mi hombro y sacarla de allí. No presté atención a sus quejas o pataleos, Cayo reía por lo bajo cuando pasé por su lado y nos seguía a una distancia prudente- ¡Cayo ayúdame! ¡Socorro que me secuestran! - gritó de nuevo y le di un golpe en el trasero para callarla- ¡Eso duele, joder! ¡Ten cuidado con mi pierna! - me volví un momento a Cayo.

- ¡La llevo a mi departamento! - asintió sin decir nada- ¡Necesitamos intimidad para arreglar esto, dile a Fred que te deje pasar y espera con él hasta que terminemos! ¡Ah! ¡Coge las muletas y su bolso que han quedado en la mesa, por la cuenta no te preocupes ya dejé unos billetes en ella que estoy seguro cubrirá lo poco que ha pedido!

-De acuerdo…- me guiñó- Cuídala y no seas muy brusco con ella…- dijo sonriente mientras se alejaba.

- ¡Cayo! ¡No puedo creer que dejes que me secuestren en tus narices! - rodó los ojos.

-Te tendré vigilada hermosa, no te preocupes por eso…- resopló mientras la metía en mi coche y corrí a mi asiento para llevarla a mi casa antes que saliera, por suerte la escayola le iba a dificultar escapar de mí. Cuando la miré al entrar al coche estaba enojada con los brazos cruzados.

- ¡Ni creas que esto me hará cambiar de opinión! Lo he meditado mucho y es lo mejor.

- ¿Lo mejor para quién? - me rodó los ojos- ¡Para mi desde luego que no! - resopló frustrada- No pienso renunciar a ti tan fácil para que caigas en los brazos de algún imbécil como ese Embry…- rió.

- ¿Embry imbécil? - me miró despectivamente- ¿Tú te has visto? - suspiré- No sabría decir cuál es más imbécil de los 2… – susurró y gruñí.

- ¡Por supuesto que él! – la miré y sonreía negando con la cabeza.

- ¡No puedo creer que estés haciendo esto! - me miró muy seria- ¿Sabes que puedo denunciarte? – resopló con fuerza- Últimamente estoy más tiempo en comisaría que en casa…- susurró algo triste y puse mi mano en su pierna para tranquilizarla, por su forma de mirarme no hizo más que empeorar la situación, pero a pesar de todo me ponía verla así ¿O tal vez era la abstinencia? ¡Una semana sin sexo! No lo podía creer… Contra todo pronóstico sus ojos denotaban el mismo deseo así que nada más aparcar el coche en su sitio susurró con urgencia.

- ¡Vamos arriba, rápido! - no me paré a pensar, la tomé en brazos y fuimos al ascensor, en cuanto llegamos a mi departamento la bajé y nos besamos con frenesí, nos fuimos desnudando conforme la guiaba a mi habitación.

Una vez desnudos nos deleitamos el uno con el otro ¡Dios, cuanto la había echado de menos! Fui regando besos hasta alcanzar su centro, lo saboreé como nunca y entre lamidas, chupones y mordiscos la hice temblar en mis manos, necesitaba aclarar que era mía al igual que yo suyo. Enseguida me hizo a un lado para cambiar papeles y cuando sentí su lengua en mi polla no pude evitar gemir como loco ¡Joder! No tardé en alcanzar mi orgasmo y me deleité con la vista de ella tomando todo de mí como hice previamente con ella. Tiré de ella para besarla dulcemente mientras me colocaba en su entrada, fui entrando lentamente saboreando y disfrutando el momento. Por mucho que quisiera negarlo éramos 2 piezas de un puzzle que encajaban a la perfección… Le hice el amor de forma lenta y pausada para alargarlo lo más que pudiera hasta que al fin volvimos a alcanzar el clímax a la vez… Nos echamos boca arriba uno junto al otro mientras nuestras respiraciones se iban acompasando.

-Esto no debería haber pasado, yo…

- ¿En serio Bells? ¿Ahora vas a arrepentirte? - la miré, pero seguía con su mirada fija en el techo- ¡Luego dicen de los hombres! - me dio un codazo en el costado.

- ¡Deja de decir tonterías! - volvió a su enojo anterior- Me has pillado con la guardia baja…- mordió su labio mientras susurraba demasiado bajo, pero aun así logré escucharlo- Llevo sin echar un polvo desde hace…

- ¡Igual que yo! - la interrumpí y me miró incrédula- Desde antes que desaparecieras…- rodó los ojos- ¿No me crees?

-Da igual lo que crea…- suspiró pasando la palma de su mano por su cara- No me gusta lo que piensas de mí…- ¡Mierda! - Por eso he usado la excusa de Victoria para que me dejaras en paz… Pero la verdad es que no quiero estar contigo…- todo lo dijo sin mirarme a los ojos ni una sola vez.

- ¿Qué demonios dices? - grité, pero seguía sin mirarme- ¡Dime ahora mismo la razón y no me digas que hay otro porque no te creo! - resopló- Solo así te dejaría en paz…- me miró muy cabreada.

- ¡Siempre tiene que haber alguien más para ti! ¡Pues déjame decirte que no lo hay! La cuestión es que por mucho que dices que no importa el pasado, sí que lo hace y cada vez que sale la oportunidad te molestas porque tuviera sexo con otros hombres o que pagara por ir a fiestas privadas para tenerlo…- ¿Por qué tenía que volver a ese tema? ¡Odiaba solo pensar en nadie que no fuera yo tocándola! - Y eso es algo que no puedo cambiar por mucho que quiera…- dijo bastante desanimada…- Aun así, si volviera atrás haría exactamente lo mismo, al contrario de ti no me gusta ver a diario a los tipos que follo…- tuve que apretar los dientes con fuerza para no soltar ninguna barbaridad, la palabra follar con ella y otros me jodía bastante. Pero si quería tenerla de vuelta debía disculparme las veces que hicieran falta.

- ¡Joder Bells! ¡Te he dicho que lo siento! - volví a despeinarme con frustración- ¡Lo dije sin pensar! ¡No me importa nada de eso! Pero no soporto la idea que vuelvas a esos sitios… – suspiré – Y cuando John te lo ofreció y quisiste pensarlo tuve miedo…- vi por el rabillo del ojo como me miraba pero seguí concentrado en el techo…- Sabes lo temperamental que soy, los celos me pueden…- me puse de lado para mirarla- Pero hay algo que no cambia y es mi amor por ti…- tomé su mano y la besé bajo su asombrada mirada- Te amo Bells…- me acerqué lentamente sin apartar nuestras miradas hasta que nuestros labios hicieron contacto y aunque al principio se resistió terminó respondiendo a mi beso.

-Edward, no sé si es…- profundicé el beso para callarla, por nada del mundo iba a permitir que me dejara, si hacía falta la retendría conmigo.

-Te amo y sé que tú también lo haces, solo debes poner de tu parte y podremos arreglarlo…- rió.

- ¡Solo hemos tenido sexo! - dijo con una máscara de frialdad que no me engañaba- Podemos tenerlo cuando queramos…- arrastró su dedo índice por mi pecho y fue bajando a mi erección, pero la detuve antes de alcanzar su objetivo.

-Bells, esto es serio…- resoplé y me dio esa sonrisa pícara suya.

- ¡Oh vamos! Por lo que veo…- señaló mi erección- Estás más que dispuesto.

-No voy a negar lo obvio, pero antes quiero aclarar las cosas, somos novios y no quiero que eso cambie.

-Edward ya te he dicho…- ahora le sonreí yo.

-Voy a tenerte sometida a sexo hasta que cambies de opinión…- dije decidido antes de acercarme a besarla por todas partes, sus gemidos eran música para mis oídos.

- ¡Oh, Edward! – se incorporó para sentarse sobre mí y comenzó a follarme con fuerza con algo de ayuda, cuando alcanzamos un nuevo orgasmo nos quedamos en la misma posición besándonos mientras que mis manos jugaban con sus erectos pezones- ¡No sé qué me pasa contigo! Pero eres adictivo…- mordió mi labio inferior haciendo que un gemido escapara de mis labios- Deberíamos volver a nuestra relación de sexo sin compromiso…- paré para alejarme y verla a los ojos.

-No estarás hablando en serio ¿verdad?

- ¡Claro que sí! - dijo convencida y le entrecerré los ojos- ¿Qué hay de malo en que seamos amantes? ¡Es en lo único que no discutimos!

-No tiene gracia Bells…- resopló con fuerza- Yo te quiero como antes, nada de amantes, tú eres mi novia y espero que muy pronto mi prometida…- ¡Mierda! Con la emoción del momento se me escapó. Enseguida se levantó para comenzar a dar vueltas por la habitación a pesar de su escayola.

- ¡Esto no…! ¿Qué has dicho? - me preguntó, pero empezó a negar con la cabeza mientras seguía farfullando sin dejar que contestara- ¡No me lo puedo creer! ¡Seguro que he escuchado mal! No puede ser que… - me levanté para acercarme, pero me rechazó- Edward…- tragó grueso mientras veía como sus ojos se inundaban de lágrimas- No estoy preparada para un compromiso, eso lleva a una boda y yo... Yo… Yo… - empezó a hiperventilar y me puso nervioso- ¡Oh dios! No me siento muy bien creo que voy a…- tuve el tiempo justo de cogerla antes de que cayera al suelo ¡Mierda! Se había desmayado, nunca pensé que pudiera reaccionar así ¡Joder!

La puse sobre la cama e intenté despertarla, al poco empezó a abrir los ojos y suspiré aliviado.

- ¡Me has dado un susto de muerte! - me miró como si estuviera loco.

- ¿Yo a ti? ¡Por poco me da un infarto cuando me has dicho lo del compromiso! - rodé los ojos- ¡Dios! Solo de pensarlo…- negó- No estoy preparada Edward, por lo menos no todavía…- la abracé con fuerza, ya estaba empezando a ceder.

-Entonces vivamos juntos…- me miró sorprendida- Si eso es lo máximo que puedo pedir me conformaré, ya que la boda queda descartada podemos empezar así…- rió.

-No te rindes ¿Eh? - negué con mi mejor sonrisa mojabragas- Acabo de decirte que lo dejemos y a ti solo se te ocurre pedirme que me case contigo o que vivamos juntos…- la besé de nuevo.

-Sabes que no podemos estar el uno sin el otro…- rodó los ojos y besé su nariz- En vez de estar cada noche en casa del otro podemos buscar una casa para ambos ¿Qué te parece?

- ¿Estás hablando en serio? ¿Comprarías una casa para los 2? - cogí su cara con ambas manos para besarla con fuerza.

-Por ti haría lo que sea…- metí mi lengua en su boca para saborearla más a fondo- Te quiero y cogeré lo que puedas ofrecerme…- pegué mi frente a la suya- Quiero despertar cada mañana a tu lado… Compartir cada día y quién sabe…- le guiñé- Con el tiempo puede que lleguemos a casarnos…- al ver que volvía a tensarse añadí- Sólo cuando te sientas preparada ¡Lo prometo!- estuvo demasiado tiempo en silencio, no sabía si era buena señal.

-He de reconocer que sabes cómo convencer a una chica…- dijo sonriente antes de besarme con intensidad.

- ¡No a cualquier chica, sino a la mía! - reímos- Ninguna otra me habría tomado tanto tiempo convencerla…- dije divertido y me rodó los ojos.

- ¡Creído! - sonreí de lado.

-Solo digo la verdad…- besé su nariz- Además te quiero demasiado para perderte.

-Soy especial entonces…- dijo con un deje divertido y asentí sonriente- ¡Qué suerte la mía! Tengo al dios Cullen a mis pies…- no pude evitar reír mientras la abrazaba fuerte.

-Puedes apostar que si nena…- levanté su barbilla para mirarnos a los ojos- ¿Y yo tengo a la soltera de oro a los míos? – aunque luchaba contra ella, una sonrisa escapó de sus labios- Aunque más que soltera eres la novia de oro ¿No crees? - reímos.

- ¡Oh vamos! - me dio un ligero empujón- Aunque no negaré que suena muy bien…- nos besamos de nuevo.

-En la entrevista, no hablaste nada de mí…- suspiró apartando la mirada- A pesar que iban a sacarnos fotos juntos ¿Qué pasó?

-Les dije que prefería hacerla sola y dejarte al margen…- volvió a suspirar- No quería reconocer que lo habíamos dejado…- dijo con tristeza y la abracé más fuerte- Estos días han sido muy duros para mi…- besé su frente- Me costaba hacerme a la idea de no estar juntos…- cerré los ojos con fuerza.

-No vuelvas a decir algo así…- casi rogué y asintió cabizbaja- Yo también lo he pasado muy mal, primero con lo de Sam y luego por tu terquedad…- me entrecerró los ojos.

- ¿Mi terquedad? - se separó de mi poniéndose en arras- No me hagas cabrear de nuevo que todavía puedo retomar lo de dejarlo si…- la besé para callarla y volvimos a caer en el frenesí de la pasión, estuvimos toda la tarde haciendo el amor hasta que caímos agotados y rendidos ¡Puedo decir que recuperamos el tiempo perdido! La abracé con fuerza y posesión antes de caer dormido, por fin la tenía conmigo y estaba más que feliz.

BELLA

Cuando desperté al día siguiente ¡Estaba exhausta! Me dolía todo el cuerpo de estar... ¡Joder! Habíamos estado follando sin parar toda la tarde ¿Qué hora sería? Me levanté a mirar el reloj y eran las 12 de la mañana, suspiré, Edward conseguía de mi lo que quería, a pesar de que había tomado la determinación de dejarlo bastó que me tocara una sola vez para que cediera, aunque intenté resistirme me gustó su insistencia y proposición de vivir juntos, pasé la mano por mi cabello, no tanto la de casarse, pero me impresionó bastante, nunca creí que fuera de los que se casan. Me senté para admirar su belleza, él quería casarse conmigo, mi reacción no fue la mejor pero los nervios me pudieron… Tal vez con el tiempo, llevábamos muy poco juntos y demasiadas discusiones...

Mi estómago rugió y tuve que levantarme a comer algo, tras ponerme una camisa de Edward bajé a la cocina por algo de comer, al entrar me sorprendí de ver a Esme, Carlisle y Mia que al ver mi indumentaria se apenaron bastante, sentí mis colores subir a pesar de que no se me veía nada ¡Menos mal que no había bajado desnuda!

- ¡Querida! Siento no haber acudido a nuestra cita, pero me salió un asunto de última hora, intenté contactarte, pero fue imposible…- rodé los ojos ¡Como si fuera a creer algo así!

-Esme…- chasqueé la lengua- No cuela…- Carlisle y ella se miraron entre si- Sé perfectamente que lo hiciste a propósito para que hablara con él…- a pesar de que se hacía la que no pude ver la culpabilidad en su mirada, tras saludarles me dio la impresión de que Mia estaba un poco rara, apenas hablaba y evitaba mirarme a los ojos - Tengo hambre ¿hay algo de comer o pedimos?

-Yo te haré algo rico para recuperar energías…- me guiñó- Se te ve un poco fatigada- tosí un poco mientras trataba de buscar mi ropa con la mirada, al no ver nada me acerqué a su oído para susurrar.

- ¿Nuestra ropa dónde está? - con el deseo a flor de piel la fuimos regando por el camino.

-La recogí y la puse a lavar, en cuanto termine la meto en la secadora para que puedas ponértela de nuevo…- asentí- No te preocupes que Carlisle llegó después y no vio nada fuera de lo normal…- me guiñó el ojo y me sentí aliviada, al menos solo lo había visto ella.

-Tal vez debería llamar a Cayo para que me traiga ropa ¡Mierda! ¡Mi móvil!

-Ten querida, Cayo nos dio tu bolso antes de subir…- suspiré aliviada- Gracias Esme voy a llamarlo mientras me preparas algo rico de comer…- me alejé hacía el salón.

-Bella ¿Podemos hablar? - preguntó Carlisle algo serio.

-Claro…- me acompañó al balcón del mismo y contemplamos las hermosas vistas de la ciudad.

-A pesar de lo que puedas pensar por su impulsiva forma de hablar y actuar mi hijo te ama, nunca lo había visto tan enamorado, por eso espero que vuelvas a darle una oportunidad a pesar de todo, creo que el amor lo ha vuelto un poco loco…- reí ¡Si supiera hasta qué punto!

-Eso creo…- le puse una mano en el hombro- No tienes que preocuparte, lo hemos arreglado…- suspiré- Espero que no vuelva a decir nada fuera de lugar…- me abrazó bastante contento.

-Gracias Bella, me alegro de que te tenga en su vida, hasta que llegaste no tenía ningún rumbo, ahora lo ha encontrado…- lo entendía perfectamente porque a me había pasado algo parecido.

-Papá ¿No estarás intentando robarme mi chica, ¿verdad? - rió mientras negaba divertido.

-Hijo, con tu madre estoy más que servido…- Edward negó- Aunque no puedo negar que tienes buen gusto…- me guiñó y Edward sonrió.

- ¡Ni como negarlo! - dijo divertido sin apartar su mirada de la mía- Aprovechando que estáis aquí quiero daros una noticia…- me guiñó el ojo y asentí.

-Dame un minuto…- al ver que alzaba la ceja seguí- Debo llamar a Cayo para que me traiga ropa…- enseguida vino a abrazarme y darme un beso en el tope de la cabeza mientras Carlisle se retiraba- Ve con ellos, puedes decírselo si quieres no me importa…- cuando vi su intención de quejarse me expliqué- No me apetece estar así todo el día…- asintió antes de darme un ligero beso en los labios.

-De acuerdo, aunque debo decir que te ves increíble con mi camisa…- reí.

-Me queda mejor a ti…- nos miramos a los ojos antes de volver a besarnos de forma bastante tierna, cuando nos separamos dijo más serio.

- Respecto a vivir juntos ¿Quieres instalarte aquí o buscamos un nuevo hogar? - sonreí de lado.

-Preferiría buscar un sitio nuevo…- apretó su agarre en mi cintura- Lo pagaremos a medias y compartiremos gastos como los buenos matrimonios ¿Qué te parece? - me sonrió y volvió a besarme con pasión.

- ¡Me parece genial! De momento me vale, pero ya sabes a lo que nos lleva esto…- hizo señas entre nosotros- Con el tiempo…- aclaró- ¿Te parece bien? - y no lo dudé ni un segundo.

-Sí…- su sonrisa se amplió- Llegado el momento aceptaré tu propuesta sin tener que sufrir un ataque de ansiedad…- dije divertida y reímos – Ahora vuelve con ellos y dales la noticia, iré lo antes que pueda.

-Bien… – volvió a besarme antes de entrar de nuevo, una vez sola llamé a Cayo ya que no sabía quién lo había relevado.

-Bells ¿Sigues viva o te ha chupado toda la energía tu hombre? - no pude evitar reír.

- ¡Muy gracioso! Necesito saber quién está conmigo… suspiré- Ayer me trajeron contra mi voluntad…- escuché ligeras risas que decidí obviar- Y necesito algo de ropa para cambiarme ¿Podrían traérmela? Aunque mi madre tal vez podría…

-No te preocupes. yo la llevaré, no tengo nada mejor que hacer y así aprovecho de verte y asegurarme que estás bien…- rodé los ojos ¡Como si Edward fuera a dejar que pasara algo así!

-De acuerdo, por curiosidad ¿quién está conmigo hoy?

- Quil me relevó justo después de llegar los padres de Edward…- ¡Vaya! Me imagino que a cierto cabezota no le hará mucha gracia.

-Entonces te espero y por favor no tardes…- me quejé y escuché su risa- Está aquí su familia y no tengo nada más que su camisa ¡Por suerte para mi es tan grande que parece un vestido! - reímos.

-Me alegro verte feliz de nuevo…- suspiré- Estos días no eras ni la sombra de ti misma y todo por escuchar las mentiras de esa zorra…- no pude evitar reír- Ya te dije que no te fiaras de ella, yo hablé con el policía que los sacó de allí y me dijo que no notó indicios de nada como te hizo creer ¡Pero eres tan terca!- realmente no había sido por ella mi alejamiento pero ni muerta le cuento la verdadera razón- Lo que quiere esa tía es alejarte de Edward.

-Lo sé, lo he captado…- Aunque conociéndola no le di demasiada credibilidad, pero fue la excusa perfecta para dejarlo…- me interrumpió con una risa.

- ¿Por qué querrías tal cosa?

-No importa…- sonreí, a pesar de mis esfuerzos Edward ejercía demasiada atracción sobre mí- Aunque estoy feliz, me alegro de haber venido y se hayan arreglado las cosas.

-Debió ser una charla muy convincente para que cambiarás de opinión, por un momento dudé que dañaras su integridad – reímos.

- ¡Dios! Fue vergonzoso que me sacara así…- sentí mis colores subir- ¡Menos mal que no había prensa! - tosió y no me gustó nada- ¿Ocurre algo?

-Hablando de eso, deberías mirar en internet las ultimas noticias…- ¡Mierda! - Pero no te preocupes que no es nada malo y sales muy favorecida en las fotos…- los colores volvieron a subir.

- ¿En serio nos pillaron en el restaurante? ¡Pero si no vi nada! ¡Esas malditas lacras se esconden por todos lados!

-No te preocupes por ellos y disfruta con tu novio y su familia ¿Porque volvéis a serlo, ¿verdad?

- ¡Más que eso! - dije emocionada- ¡Vamos a vivir juntos! Mañana iremos a una agencia para que nos busquen una casa.

-Es un gran paso ¡Me alegro por ti Bells! Nos vemos en un rato.

-Gracias, comeré algo mientras te espero.

-Que aproveches…- en cuanto colgué Edward me abrazó por detrás y comenzó a besar mi cuello.

- ¿Te he dicho que te ves preciosa con mi camisa? - agarré sus manos y me envolví la cintura con ellas.

-Me gusta el olor que desprende…- sentí su sonrisa en mi cuello- Pero resulta un pelín incómodo cuando toda tu familia está aquí…- me apretó con fuerza.

-No deberías, no muestra nada que no debiera…- me besó junto al lóbulo de mi oreja antes de agregar- Mis padres están eufóricos con la noticia, ahora toca decirles a los tuyos y me gustaría estar presente…- me giré hacia él.

-Tengo una idea mejor ¿Por qué no organizamos una barbacoa para decírselo a todos a la vez? - su alegría me ratificó que lo había captado a la perfección y alzándome al aire comenzó a darme vueltas, al sentir como se levantaba la camisa me agarré con las manos la parte de atrás- ¡Edward! ¡Bájame! No me gustaría que mi suegro me viera así…- enseguida lo hizo.

-Tienes razón…- deslizó su mano para tocar mi clítoris- Esto es solo para mi deleite…- le aparté la mano.

- ¡Ahora no Edward! - puso cara de pena y negué- No quiero que empieces algo que no podemos terminar…- asintió resoplando- Por cierto, a Mia apenas la he visto ¿Dónde está?

-Pues ahora que lo preguntas está apenada contigo por mi culpa…- abrí los ojos sorprendida y besó la punta de mi nariz- Lo siento mucho princesa.

-No entiendo.

-Cuando me dejaste le sentó muy mal, discutió con Jane por defenderme…- ahora estaba más perdida que antes y el debió notarlo- Ella pensó que lo hiciste por Embry…

- ¡Pero sólo somos amigos!

-Pero todos esos malditos chismes de Internet…- suspiró agobiado- Cuando le expliqué que no era así se sintió muy mal, le dije que lo hablara con vosotras, pero se siente mal y no ha dado el paso todavía…- asentí- Seguro que si hablas con ella podrás convencerla… - sonreí.

-De acuerdo…- nos dimos un intenso beso- Pero antes de nada quiero mirar lo que han puesto sobre nosotros…- abrió los ojos sorprendido.

- ¿Han vuelto a hacerlo?

-Eso me ha dicho Cayo…- se puso sobre mi hombro esperando que lo buscara, cuando entré en la página en cuestión enseguida nos vi, pinché en el enlace y aparecieron varias fotos, primero discutiendo en el restaurante y después cuando Edward me llevó al coche en hombros, los colores volvieron a subir cuando vi una donde salía el momento que me dio la cachetada en el trasero, hablaban sobre una posible reconciliación.

- ¡No hemos salido tan mal! - susurró en mi oído- Esa me gusta, llamaré a la revista para que me las pase…- señaló la del trasero y no pude evitar reír- Esta vez hablan de lo que realmente pasó.

-Lo raro es que nadie sabe que lo habíamos dejado.

-Tal vez lo intuyeron al no aparecer yo en esa entrevista.

-Puede ser…- chasqueé la lengua agobiada por toda esta mierda- ¡Debemos acabar esto de una vez!

- ¿Qué propones? - me volví para verlo a los ojos.

-Podemos dar un comunicado ¿Qué te parece? - su sonrisa lo decía todo- Aclararemos que a pesar de nuestras diferencias nos queremos y vamos a vivir juntos…- me dio un beso que me dejó sin aire.

-Me parece estupendo, así dejaremos claro que tienes dueño para que no se arrime ningún soltero en busca de algo que me pertenece…- reí, en ocasiones me gustaban sus celos.

-Solo me interesas tú…- volví a besarlo.

- ¿Y Embry? - interrumpió nuestro beso y le entrecerré los ojos- El tiempo que estuvimos separados siempre estabas con él.

- ¿Me vigilabas? - apretó su agarre en mi cintura.

-Tenía que asegurarme que estuvieras bien…- no pude evitar sonreír- Además era la única forma de verte…- asentí, sabía que debería haberlo hablado, pero...

-Estaba convencida que lo mejor para ambos era dejarlo y temía flaquear si te tenía en frente…- suspiré- Y como has podido comprobar es lo que ha ocurrido…- volvió a besarme.

-Cosa que me hace más que feliz…- sonreí- Pero tengo curiosidad por saber porque Embry estaba pegado a ti como un siamés? - no pude evitar reír.

-Es mi amigo, trabajamos juntos y al verme tan triste quiso estar a mi lado para animarme, todos lo han hecho…- asintió no muy convencido.

-Sabes que le gustas ¿Verdad? - negué y me entrecerró los ojos- No entiendo porque te niegas a ver lo obvio…- suspiré cansada.

-No me niego, no creo que sienta más que una atracción sexual y si indagas un poco te darás cuenta de que sigue teniendo sexo con quién le place…- rodó los ojos.

-De acuerdo, lo dejaremos. Vayamos dentro que empieza a refrescar…- tras darme un tortazo en el trasero entramos.

Esme ya tenía la mesa preparada y nos sentamos todos a comer. Mia se veía un poco incómoda por lo que aprovechando que Edward hablaba con sus padres sobre algo relacionado a la empresa empecé mi conversación con ella.

-Mia, sé porque estás rara conmigo…- no levantó la vista de su plato- Créeme que no me importa, sé que es tu hermano y lo quieres, no es algo malo que lo defiendas de cualquiera.

-Pero debí asegurarme de que era verdad antes de juzgarte…- resopló- Lo siento Bella, hasta que Edward no me explicó que pasó realmente estaba convencida que lo habías dejado para estar con Embry…- suspiró derrotada- En cierto modo lo entendería ¡Está buenísimo! - reímos y así terminó la incomodidad.

- ¡Tienes razón! - me acerqué a su oído a susurrar- Pero tu hermano está mejor…- le guiñé y volvimos a reír, pude ver como los demás se dieron cuenta de nuestro intercambio, pero siguieron a lo suyo para darnos privacidad.

-Gracias Bella, significa mucho para mí que me perdones…- le sonreí y bajó de nuevo la cabeza a su plato- Ahora queda que me perdonen las chicas…- cogí su mano y la apreté para reconfortarla.

-Somos como una gran familia y en todas se discute ¿No crees? - asintió más animada- Hablaremos y lo arreglaremos ¡Ya lo verás!

- ¡Eso espero! - suspiró con fuerza- La echo mucho de menos y a Seth también…

- ¿Seth? - asintió.

-Dejó de hablarme cuando se enteró por Jane de lo ocurrido, en cierto modo lo entiendo, yo haría lo mismo por mi hermano…- volví a apretarle la mano.

-Seguro que sí, pero para la próxima pregunta antes…- le guiñé y asintió avergonzada.

-Puedes apostar que sí, he aprendido la lección…- sonreí y seguimos conversando de otras cosas mientras comíamos, estaba muy feliz de pasar este rato agradable con ellos, cuando no pude aguantar más me excusé para ir al baño, por comodidad prefería ir sin las malditas muletas, aunque fuera más despacio ¡No veía la hora que me quitaran la escayola! Cuando iba de vuelta llamaron al timbre, suponiendo que sería Cayo con mi ropa fui corriendo a abrir a abrir ¡Gran error! Frente a mí se encontraba la loca de Leandra ¿Qué demonios hacía aquí?

- ¿Qué haces aquí? - preguntó de malos modos- Creí que estabas con tu actorcito…- apreté los dientes con fuerza- ¿O es que te gusta jugar a 2 bandas? - preguntó de forma maliciosa y le di una sonora bofetada ¡Me tenía harta! Se creía el ladrón que todos son de su condición - ¡Te voy a.…! - se abalanzó sobre mí y la inmovilicé contra la pared, no iba a consentir que me tocara.

-La pregunta sería ¿Qué haces tú aquí? ¡Esta es la casa de mi novio! - le grité mientras sonreía- Por suerte dejarás de ser un problema cuando nos vayamos a vivir juntos…- abrió los ojos sorprendida y comenzó a gritar.

- ¡Eso es mentira! ¡Vosotros no podéis estar juntos! ¡Él y yo...!

- ¿Qué vas a decir? ¿Que estáis follando? Pues te diré un secreto…- me acerqué a su oído- No te creo nada, al igual que a tu amiguita Victoria, no sois más que un trío de zorras resentidas porque nadie las valora y lo pagáis conmigo sin tener culpa de nada…- me miró con odio.

- ¡Edward es mío maldita! ¡Lo voy a recuperar como sea!

- ¿Qué demonios pasa aquí? - preguntó Edward bastante molesto, su familia estaba junto a él. Para no parecer una abusona la solté, no se atrevería a tocarme con ellos allí.

- ¡Está loca! ¡Me atacó sin motivo! ¡Me amenazó con matarme si me acercaba a ti! - la miré muy mal ¡Maldita mentirosa! Su mirada de no haber roto un plato estaba fija en Edward y éste se la devolvía bastante furioso.

- ¡No me vengas con gilipolleces que he escuchado todo! - su cara perdió color- Que te quede bien claro que Bella es mi novia, vamos a vivir juntos, con el tiempo nos casaremos y formaremos una familia…- ¡Sus palabras resultaban tan reconfortantes como la cara de idiota de la zorra! - Y no voy a permitir que tú ni nadie se metan.

- ¡Pero ella anda con ese actor! - volvió a insistir- ¡No puedes ser tan ciego de no ver que te está engañando! - no pude evitar reír.

-Ahora que no tienes argumentos para decir que estoy con él por su dinero ¿Vas a utilizar otra? - me acerqué a Edward y lo tomé posesivamente de la cintura- Estamos en nuestro mejor momento, no voy a negar que hemos tenido desacuerdos, pero lo hemos solucionado y mañana comenzaremos a buscar una casa para ambos ¿Verdad mi amor? - pregunté mientras lo besaba con descaro.

-Claro que si querida…- volvió a besarme antes de dirigirse a ella- Como puedes ver no tienes nada que hacer aquí, será mejor que vayas y no vuelvas…- su enojo era más que evidente.

- ¡Te arrepentirás de esto! ¡Volverás a mi arrastrándote! ¡Ya lo verás! - gritó riéndose con sarcasmo.

- ¡No volvería contigo, aunque fueras la única mujer sobre la tierra! - me acercó más a él – Tengo la suerte de estar con la mejor chica del mundo…- nos sonreímos- Así que no tienes ninguna posibilidad.

-Edward…- interrumpió de pronto Esme- ¿Porque no vais dentro mientras yo me encargo de ella? - Carlisle se quedó con ella mientras Edward nos arrastraba a Mia y a mí al salón donde los esperamos para comer el postre. Tardaron unos 15 minutos en volver y parecían complacidos.

- ¿Seguimos con el postre? - preguntó Esme tratando de dejar zanjado el tema, pero Edward era demasiado insistente.

- ¿Se ha ido por voluntad propia? ¿O habéis tenido que usar vuestros encantos? - no pudimos evitar reír, Esme nos guiñó a ambos.

-Tuve que usar algunos de mis encantos y por suerte para vosotros la convencí de dejaros en paz…- a pesar de su confianza seguía sin fiarme que se rindiera así no más.

-Esa mujer no los molestará más…- corroboró Carlisle y así terminamos de comer cambiando el tema. Cuando se fueron, nos sentamos en el sofá y me extrañó que Cayo no hubiera llegado todavía con mi ropa, cogí el móvil para llamarlo y vi un mensaje en mi correo, lo abrí enseguida por si era algo urgente y me sentí morir cuando vi que era de él…

Querida Bella,

Te he echado de menos todo este tiempo, pero tras enterarme de lo ocurrido decidí darte un descanso, no es mi intención agobiarte de más. Pero el momento se acerca, pronto estaremos juntos para siempre.

Entiendo que pueda costarte hacerte a la idea, pero haremos buena pareja ¡Ya lo verás! Tengo todo planeado para casarnos en la playa a la luz del ocaso, será muy romántico, tendremos varios niños y seremos muy felices juntos.

Sé que piensas que amas a Edward, pero no es así, y con el tiempo te darás cuenta. Él en cambio se olvidará de ti en cuanto tenga a otra a tiro.

Sin más me despido, estoy ansioso de tenerte entre mis brazos cada noche.

Besos del Caballero de la Luna.

PD. Te amo.

¡Mierda! Me pasé las manos por el cabello con exasperación ¡Ya no me acordaba de este! Edward se levantó nervioso y se puso a dar vueltas por el salón.

- ¡No puedo permitirlo! ¡Nadie te alejará de mí nunca más! ¡No voy a pasar por lo mismo otra vez! - volvió a sentarse junto a mí- Bells…- cogió mis manos entre las suyas y las besó- Creo que lo mejor es casarnos, si lo hacemos te dejará en paz…- abrí los ojos sorprendida- Sabes lo que siento por ti y aunque te esperaría toda mi vida hasta que te sintieras preparada, no lo tenemos ¡Esto es lo mejor!- tragué grueso y quedé sin palabras, entendía perfectamente sus razones pero era demasiado difícil para mí ¿Qué debía hacer?

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*