CAPÍTULO 30

ANA

¡Dios! Había sido un día agotador… De reunión en reunión, la de Jack fue la que más se alargó, no solo tratamos temas de trabajo, como buenos amigos y amantes de la velocidad teníamos muchas cosas en común. No podíamos quedar para correr lo que desearía porque sabía que a Christian le incomodaba.

Christian… Sonreí como tonta, estaba tan feliz, no lo llamé en todo el día por lo mismo… Me distraía de mis deberes y tenía demasiado que hacer. Miré el reloj, pude desocuparme antes de mi hora de salida ya que había quedado para cenar con Jack y Embry, aunque en un principio pensé en decirle a Christian, luego pensé que terminaríamos pronto, ni se enteraría…

- ¿Ana vamos? - llegó Embry a buscarme, sonreí al verlo, me gustaba tenerlo por aquí… Se había convertido en otro hermano para mí, este trabajo con Jack nos había unido más de lo que estábamos… Llevábamos mucho tiempo sin vernos, pero parecía que siempre hubiéramos estado juntos, aunque sacaba de quicio a Christian me resultaba a veces divertido, pero nunca lo reconocería ante nadie.

Tanto el anuncio de Jack como el de Elliot quedaron genial, en éste último me ayudó un montón, reí recordando la que formó Kate en la reunión con Elliot porque una de las chicas que lo acompañó, según ella, le coqueteaba a su novio…- ¿Qué piensas tanto? - me preguntó Embry sacándome de mi ensimismamiento.

-Nada…- me entrecerró lo ojos, así que me expliqué a grandes rasgos- Simplemente estoy feliz…- asintió.

-Si…- me guiñó- Lo de hoy ha salido bien… - reímos, pero notaba duda en su mirada, así que bromeé.

-Y espero que lo otro también…- le guiñé y volvimos a reír, esta vez más relajado.

-Ya verás como si… - al menos eso esperaba, me pasó el brazo por el hombro y me arrastró fuera.

- ¡Hasta mañana Kate! – me despedí, pero estaba demasiado atareada para darse cuenta, así que le advertí antes de irme- ¡No te vayas tarde! - negó.

- ¡No lo haré! - me sonrió y le devolví la sonrisa- Solo me queda terminar unos papeles y enseguida me voy…- entonces recordé la reserva.

- ¿Hiciste las reservas donde te dije? - sabía que lo haría, pero me gustaba escucharla, como supuse resopló antes de contestar.

-Sí, todo listo…- reí y me entrecerró los ojos- Aunque eso ya lo sabías.

-Por supuesto… - rió y siguió a lo suyo- ¡Nos vamos! - nos despedimos de ella y fuimos al restaurante en mi coche seguidos de cerca por Collin y Phil, cuando llegamos a recepción, Embry preguntó por nuestra reserva coqueteando descaradamente con la chica.

- ¡Buenas noches preciosa! - cayó enseguida y comenzó a hacerle ojitos.

- ¡Buenas noches! - saludó algo nerviosa al percatarse de mi presencia- ¿Tienen alguna reserva? - le preguntó a él, luego me miró a mí y asentí.

-A nombre de Ana Steele…- forzó una sonrisa y rodé los ojos mientras miraba en la agenda, Embry sonreía bastante divertido ¡A veces era tan infantil!

- ¡Aquí está! El señor Jack Hyde ya se encuentra allí… - volvió a mirarnos a ambos- Solo pone para 2…- ¡Mierda! Me di una palmada en la cara por mi propia estupidez ¡Se me olvidó decirle a Kate que Embry se había apuntado casi a último momento!

- ¿No le dijiste? - preguntó fingiendo enfado y suspiré.

-Lo siento…- me volví a la chica- ¿Podrían prepararla para uno más? - sin mucho ánimo llamó a uno de los meseros y tras explicarle se retiró a hacerlo mientras ella nos llevaba a nuestra mesa. Collin y Phil nos seguían a una distancia prudencial. Cuando llegamos Jack se levantó para saludarnos, no parecía sorprendido por la presencia de Embry sino más bien divertido.

Mientras cenábamos conversamos de todo, me sentía afortunada de tener amigos así en mi vida. No pude evitar recordar a Lauren, suspiré melancólica, todavía me costaba creerlo, me parecía estar en un mal sueño…

-Chicos…- se levantó Embry de repente- Voy a saludar a un amigo, enseguida vuelvo…- tras un guiño se alejó hacía una mesa cercana en la que había 2 chicos, una vez solos Jack se puso serio.

- ¿Estás bien? - preguntó y asentí- Dime la verdad Ana…- exigió, levanté la vista para mirarlo a los ojos y negué.

-Sinceramente no…- suspiré- Esto de Lauren… - callé abruptamente y me entrecerró los ojos.

- ¿Qué ha pasado con Lauren? - volví a negar y me miró más serio- Confía en mi Ana…- él la conocía casi igual o mejor que yo, tal vez sería bueno hacerlo… Sin ahondar mucho en el tema. Quería hacerlo con Christian, pero temía su reacción cuando se enterara de las Vegas o lo que hizo Lauren.

-Verás…- balbuceé nerviosa- Ella conoce al tipo que quiere secuestrarme…- dije de corrido y él me miró con una expresión indescifrable.

-Así que lo conoce…- asentí- ¿Y porque no le contaron a la policía? - ahora venía lo bueno.

-Es diplomático…- volvió a asentir y suspiré derrotada- No hay mucho que podamos hacer.

- ¿Estáis seguras? – dudé por unos segundos ¿Lo era? Hasta ahora había tomado como cierta la palabra de Lauren ¿Pero y si no era así? - ¿Qué me ocultas? - insistió y traté de disimular, pero la conmoción por todo lo sucedido me hizo explotar en llanto- Ana no llores…- se acercó más a mí para limpiar mis lágrimas.

-Es que yo… - el nudo en mi garganta era demasiado grande, intenté hablar, pero no podía.

-Está bien, tranquila…- con una sonrisa, me dio unos minutos de silencio para recomponerme mientras seguía limpiando mi rostro. Pero entonces…

- ¡Qué demonios estás haciendo! - nos sobresaltó la voz enojada de Christian, lo miré asustada ¿Qué hacía aquí? ¿Por qué estaba así?

-Hola Christian, no sabía que venías… - lo saludó Jack como si nada, pero no cambió su tono.

-Era bastante obvio…- dijo con ironía, luego me miró a mí antes de volver su vista a él de nuevo- No esperaba esto de vosotros…- ¿De qué demonios estaba hablando? La gente alrededor estaba cuchicheando, así que me levanté para tomar su brazo y llevarlo aparte para hablar con él.

- ¿Por qué no me acompañas y hablamos en privado? Así me cuentas que pasa…- me entrecerró los ojos.

- ¿Es en serio? - estaba empezando a desesperarme.

- ¿Cómo voy a saber si no me lo dices? - resopló apretando el puente de su nariz con los dedos.

-Pues déjame explicarte…- dijo destilando ironía haciendo que mi paciencia llegara al límite. Sin importarme una mierda la gente alrededor grité enojada.

- ¿Qué demonios te pasa? – me puse en arras- ¡No estoy de humor para tus mierdas Christian! - volví a gritar, mientras me miraba estupefacto cogí mi bolso- ¡Buenas noches! - me despedí poniendo rumbo a la salida.

- ¿Dónde vas? - exigió Christian, pero seguí mi camino, al pasar junto a Embry, me despedí también de él y Collin me llevó a mi departamento, estaba demasiado agobiada y triste para discutir. Hablaría con él cuando se le hubiera pasado el cabreo por lo que fuera. En cuanto llegué me eché a dormir… Había sido un día agotador, mañana sería otro día…

CHRISTIAN

Conforme me acercaba me di cuenta que no era lo que pensaba. Pero el hecho que no me dijera nada, encontrarlos tan juntos… Me hizo perder el control, fui bastante borde y se largó enojada. Al observarla alejarse me di cuenta que hablaba con Embry ¿qué demonios? Miré a Jack esperando una explicación.

-Déjame adivinar…- se hizo el interesante- ¿Otra vez viste cosas que no son? - pasé la palma de mi mano por la cara, ni quería ni podía mentirle.

-Soy imbécil… - susurré mientras me sentaba en la que era su silla, le daría algo de tiempo para relajarse y en casa hablaría con ella…Si, eso era lo mejor.

- ¿Qué pensabas Christian? - preguntó sonriente y fui directo.

-Que ibas a besarla…- comenzó a reír y lo miré muy mal.

- ¿No ves lo gracioso de todo esto? - negué- Pues te diré…- me señaló con el dedo- El hecho que pienses que ella tendría algo conmigo cuando va a casarse contigo lo es…- rió más- Y mucho…- suspiré.

-No me he parado a pensar… - asintió y se puso serio.

-No me ha dado tiempo a averiguar, pero apostaría lo que fuera que su tristeza está relacionada con lo ocurrido entre ella y Lauren…- me sorprendí, es cierto que no era normal como las encontramos, pero estaba tan feliz de tenerla conmigo que lo dejé pasar ¡Mierda! Debería haber hablado con ella...

- ¿Te dijo algo?

-Estaba a punto de hacerlo cuando nos interrumpiste…- dijo sonriendo entre dientes y suspiré frustrado.

-Lo siento… Pero la amo tanto que tengo miedo… - puso una mano en mi hombro como apoyo.

-Ella también te ama, si te pararas a observarla, verías que solo tiene ojos para ti…- ¡Joder! Jack tenía razón, sabía que nunca me engañaría…

-Lo sé…- susurré sin ánimo.

-Debes tranquilizar tus celos o conseguirás que te deje…- antes que pudiera contestar Embry nos interrumpió.

-En ese caso será para mí…- dijo divertido y lo miré mal- ¡Eh Grey! ¿Y tú sentido del humor?

-No es el mejor momento…- suspiró y se sentó junto a nosotros, entonces me di cuenta que en la mesa había vajilla para 3 y me sentí más estúpido si cabe, no estaban solos ¡Mierda!

-Por la cara de Ana al despedirse apostaría que estaba molesta…- dijo más serio mirándonos a ambos.

-Puede ser…- se cruzó de brazos y me miró fijamente.

- ¿Qué le hiciste Grey?

-Nada…- resopló.

-No creo que se fuera así por nada.

-Fui algo borde…- dije sin entrar en detalles.

- ¿Por qué? - siguió insistiendo y fue Jack quién se adelantó.

-Pensó que íbamos a besarnos…- tras mirarme incrédulo empezó a reír a carcajadas.

- ¿Es en serio? - asentí y rió más.

- No es divertido…- dije irónicamente, pero siguió riendo.

-Para mí si…- tras limpiarse las lágrimas que escaparon con sus risas se puso más serio- La conozco lo suficiente para saber que si está contigo es porque te ama y ella no es de las que hacen eso…- me guiñó y me hizo sentir peor de lo que estaba, me molestaba que fuera tan abierta y confiada con todos, pero así era ella y no es justo cambiarla. Ahora debería disculparme por mi comportamiento.

-Será mejor que vuelva a casa.

-Antes deberías disculparte conmigo ¿No crees? - dijo Jack fingiendo molestia y suspiré- Siempre la tomas conmigo cuando tienes a José haciendo comentarios fuera de lugar o llamándola bombón todo el tiempo y no le dices nada…- ¿qué podía decir? No los veía igual, la conexión que compartía con ella era más fuerte que con José- Puedo asegurarte que si quisiera algo conmigo lo sabría…- dijo destilando sarcasmo.

-Lo siento… - me disculpé sin querer ahondar más.

-Deberías tratarte esos celos…- dijo Embry muy serio- No vayas a acabar como Sam…- dijo tratando de aguantar la risa y le entrecerré los ojos- ¡Ya sabes! - me guiñó- Loco de remate…- dijo haciendo un movimiento con su dedo en su sien. Ambos comenzaron a reír, cuando terminaron volvió a preguntar más serio- ¿Estás bien?

-Solo pensaba…- Jack tosió interrumpiendo mis pensamientos.

- ¿Quieres que tomemos algo en el club antes de volver? - aunque era muy tentador necesitaba hablar con ella.

-Mejor vuelvo a casa…- me levanté- Nos vemos.

-Christian… - me paró la voz de Jack- Tómalo con calma…- asentí y señaló a Embry- Solo somos amigos.

-Bien…- me sonrió algo triste.

-Tal vez el hecho que te engañaran te afectó más de lo que quieres ver…- no quería pensar en eso.

-Ella no es como Leandra…- afirmé convencido.

-Me alegro que puedas verlo…- suspiró preocupado- Intenta sonsacarla…- sabía a qué se refería y asentí avergonzado. Me sentía el peor novio del mundo por no darme cuenta de su estado ¡Joder!

- ¡Estoy de acuerdo con Jack! - dijo Embry a la vez que comía un trozo de pan, le alcé las cejas y siguió hablando como si nada – Es importante que sepas lo de Lauren… - abrí los ojos sorprendido.

- ¿Tú lo sabes? - asintió muy tranquilo y perdí la paciencia- ¿Por qué demonios lo saben todos menos yo?

-Solo lo sé yo…- dijo rodando los ojos- Y porque se lo saqué a cucharadas…- ¿Debería hacer lo mismo? Necesitaba saber que había pasado con Lauren y porque Ana no me había contado nada Me revolví el cabello con frustración… Tenía que hablar con ella cuanto antes.

-Cuenta hasta 20 antes de…- dijo Embry divertido mientras lo asesinaba con la mirada.

- ¡Me voy! - antes que lo hiciera volvió a hablar.

-Habla antes de actuar…- dijo en el mismo tono, pero solo le sonreí- ¡Qué lo disfrutes! - dijo guiñándome el ojo y se lo devolví. Eso pensaba hacer, en cuanto llegara a casa la despertaría con amor al estilo de Christian Grey.

- ¡Adiós! - me despedí antes de irme, antes de salir Paul me paró.

-Christian…-lo miré- Ana fue a su apartamento…

- ¿Qué? - pregunté como idiota.

-Me lo dijo Phil antes de irse…- ¡Mierda! Me pasé la mano por el cabello tratando de pensar, debía hablar con ella, sonreí, y ya sabía cómo…

ANA

Estábamos de lo mejor charlando mientras seguíamos bebiendo, no es que hubiera bebido mucho, pero me sentía más osada y contenta que nunca… ¡No podía parar de reír! Nunca hubiera imaginado que este trío fuera tan divertido…

- ¿Oye? - preguntó José igual de achispado que yo- ¿Qué os parece si vamos a uno de los estudios y seguimos la fiesta en privado? - tras más risas grité.

- ¡Por supuesto! - Christian asintió sonriente mientras nos levantábamos y me echaba el brazo por los hombros.

- ¿A que esperamos? - preguntó Christian a ambos, se levantaron de un salto y tras tomar una botella del bar seguimos a José al estudio. Por el camino perdí el equilibrio varias veces, por suerte Christian impedía que cayera- ¡Cuidado princesa! - reí, no es que fuera la única, Jack y José iban incluso peor que yo. Cuando llegamos al lugar pude ver una enorme cama justo en el medio de la sala, sin pensarlo mucho me quité los tacones y corrí a ella para ponerme a saltar como cuando era niña, los chicos no tardaron en unirse. Fue bastante divertido hasta que caímos rendidos de tanto saltar, cuando recuperamos la respiración José nos ofreció la botella y bebimos todos de ella.

- ¡No recuerdo la última vez que me divertí tanto! - reímos.

- ¡Lo mismo digo bombón!

-Siiiiii…- afirmó Jack sin más, Christian trepó sobre mí.

-Además de hermosa, divertida…- susurró antes de besarme y me perdí, siempre que estábamos juntos me pasaba, mientras subía de intensidad sentí 2 bocas más, una en mi cuello y otra en mi pierna. Se sentía bien… Poco a poco nos fuimos desnudando, en un primer momento nos miramos para asegurarnos que estábamos de acuerdo, me mordí el labio de deseo al verlos desnudos y sus erecciones listas para mí. Me sorprendió gratamente que Christian no pusiera impedimentos a lo que era obvio ocurriría, tal vez la fiesta acabó hace mucho, volví a casa, me dormí y estaba en un sueño caliente con 3 tipos buenísimos. Ahora mismo no estaba segura de nada, pero lo disfrutaría…

Me dejaron tumbaba en el medio, Jack fue lamiendo mi costado hasta llegar a mi intimidad y siguió lamiendo con más fuerza ¡Dios! Se sentía muy bien, Christian y José permanecieron uno a cada lado y se ocuparon de mis anhelantes pechos ¡Dios! Era una sensación increíble… Jack era bueno con su lengua, sin quitar mérito a las de Christian y José ocupándose de mis pechos. No tardé en alcanzar un orgasmo brutal, sin darme tiempo a reponerme me ayudaron a colocarme sobre Christian que me penetró de golpe.

-Ahhhh…- José se colocó detrás y empezaron a follarme a la vez ¡Joder! Jack se mantuvo a mi lado besándome, pellizcando mis pezones y masajeando mi clítoris- ¡Oh, si! - mi mano se deslizó por su pecho para alcanzar su erección y comenzar a masturbarlo.

Cuando alcanzamos el orgasmo, me limpiaron y lo hicieron ellos mismos, bebimos un poco más y seguimos el juego, esta vez me senté sobre la erección de Jack, con una gran sonrisa me penetró de una fuerte estocada, Christian lo hizo por detrás y comenzaron a follarme al compás. José se quedó tumbado mientras nos observaba y se masturbaba al ritmo de sus estocadas ¡Dios! Era todo tan erótico y perfecto que no podía ser real… En definitiva, el mejor y más caliente sueño que había tenido nunca y del que disfrutaría al máximo…

Al alcanzar un nuevo orgasmo, José me hizo señas desde su posición, tras limpiarme de nuevo gateé hacia él para colocar mi coño en su boca y deleitarme con su polla. Al momento sentí como me follaban, ya no me importaba quién o dónde, solo quería disfrutar de mi sueño. Fueron tantas posturas y posiciones distintas para poder gozarlos que perdí la cuenta ¡Dios! Era un sueño del que no quería despertar…

Entonces todo se fue volviendo borroso mientras ¡No! ¡Un poco más! ¡Solo un poco más! Exigí como si los sueños pudieran controlarse…

-Ana…- esa voz, se escuchaba lejana, pero la conocía- Ana…- cada vez era más fuerte y clara…- Ana…- entonces lo sentí, sus besos y…

-Christian… - gemí sintiendo sus besos en mi cuello.

-Ana… - gimió mi nombre mientras lamía el lugar donde antes besaba- Tenemos que hablar… - ¿Hablar? Ahora mismo lo único en lo que podía pensar era en un orgasmo.

-Después…- gemí de nuevo para que siguiera, al ver que seguía sin moverse abrí los ojos para mirarlo enojada y sonrió de lado.

-Será después…- sonreí en respuesta, deslizó sus dedos lentamente por mi pecho, y estómago hasta alcanzar mi centro y penetrarme con 2 dedos ¡Dios! Podía sentir la humedad resbalando de mí, el sueño habría tenido mucho que ver- Muy mojada…- chupó con fuerza uno de mis pezones mientras sus dedos se movían más rápidos- Por los fuertes gemidos que escuché al llegar debiste tener un buen sueño…- el calor subió a mi rostro, pero no abrí los ojos.

-No pares…- susurré mientras movía mis caderas al compás de sus dedos, lo que menos me apetecía era hablar de mi sueño, aunque bien podrían ser recuerdos, sentí mi cara arder ¿podría ser mi sueño los recuerdos de aquella noche? Él mordió ligeramente mi labio inferior trayéndome de vuelta al presente.

-No lo haré… - se centró en chupar mis pezones- Pero tengo curiosidad…- mordió más fuerte.

- ¡Ahhhh! - gemí muy fuerte.

- ¿Qué soñabas? - sonreí mientras lo miraba con deseo.

-Contigo…- no estaba mintiendo, solo omitía información, ahora mismo solo lo deseaba a él y lo besé, estaba tan caliente por el sueño que no podía pensar más que en follarlo hasta perder el sentido. Cuando rompió el beso agarró mi cara con las manos y me miró a los ojos.

-Te amo…- suspiró apenado- Siento lo de antes…- lo interrumpí antes que jodiera el momento.

-Después…- volví a mover mis caderas contra sus dedos ahora quietos- Fóllame Christian…- exigí, con su sexy sonrisa torcida fue regando besos hasta alcanzar mi centro, tras dar una lamida de punta a punta se concentró en mi clítoris, debido a mi estado estallé casi al momento en uno de los mejores orgasmos orales que había sentido - ¡Christian…! - grité su nombre al correrme y me miró muy pagado de sí mismo.

- ¡Ha sido rápido! - me guiñó y sonreí.

-Quiero montarte…- se tumbó a mi lado y me subí sobre él para penetrarme yo misma de una sola vez ¡Dios! Nunca tendría suficiente de él, lo cabalgué rápido y fuerte hasta que alcanzamos el clímax casi a la vez… Me quedé recostada sobre su cuerpo besando ligeramente su cuello.

-Ana…- susurró dándome un muerdo en el lóbulo- Aunque me quedaría así toda la noche…- besó mi cuello- Tenemos que hablar…- por un momento lo había olvidado ¿Le diría algo Embry o Jack?

-Voy a asearme un poco y enseguida vuelvo… - le dije antes de levantarme, él me siguió al baño, me ayudó a hacerlo e hice lo mismo, cosa que nos calentó de nuevo y tras coger con fuerza mi trasero me puso sobre el lavabo y pasé mis manos por su esculpido torso ¡Christian era toda una tentación! Me penetró de una fuerte estocada y me folló duro y fuerte, tras terminar y volver a limpiarnos volvimos a la cama, una vez acomodados guardó silencio esperando que hablara, tomé aire para empezar, mientras antes mejor- Lauren sabe quién es el caballero…

- ¿Qué demonios? - gritó alterado mientras se levantaba de la cama y comenzaba a dar vueltas mirándome enojado- Si lo sabe ¿Por qué demonios no le dijo a la policía? - ahí vamos de nuevo...

-Al parecer es diplomático… Tiene inmunidad…- suspiré agobiada- Y puede que le tenga miedo…- estuvo unos segundos en silencio, parecía estar asimilando todo.

- ¿Miedo? ¿Es peligroso? ¿Diplomático? - comenzó a preguntar alterado y sin orden- ¡Pero algo se podrá hacer! - realmente estábamos en algo, pero los chicos no querían meter a nadie más para evitar filtraciones y sobre todo que Christian lo echara a perder…

-Christian…- quería tranquilizarlo- No me hará daño, pero temo por los demás…- la forma despectiva con la que hablaba de matar y lo que hizo a Jared, se repetía en mi mente sin parar- Además los chicos están en algo con Embry y yo… - me interrumpió gritando fuera de sí.

- ¿Qué? – se pasó las manos por el cabello sin parar- ¿Por qué no sé nada de esto?

-Christian, Collin no quería que lo supiera nadie más porque es arriesgado, puede enterarse quien no debe y…- volvió a interrumpirme más enojado si cabe.

- ¡Pero yo soy tu prometido! ¡Tengo todo el derecho a saberlo! – siguió revolviendo su cabello y permanecí en silencio dándole tiempo para calmarse- ¡Joder, Ana! ¡Yo debería ser el primero en saberlo no el idiota de Embry o Jack! - lo miré mal.

- ¡Jack no sabe de esto! - apretó lo dientes.

- ¿Y de Lauren? - bajé la mirada a mis pies.

-Ellos me preguntaron…- suspiré- Se dieron cuenta esa noche que algo pasó…- pude apreciar dolor en su mirada antes que la bajara de nuevo al suelo, tras unos minutos en silencio susurró.

-Ana yo…- suspiró- Lo siento, debí preguntar, pero estaba tan contento de verte bien que simplemente se me pasó…- asentí- Pero debiste decirme.

-No hubo tiempo…- dije con algo de molestia y entonces recordé como vino al restaurante- ¿Por eso estabas molesto con Jack? ¿O era conmigo? Porque sinceramente no entendí nada…- me crucé de brazos esperando su explicación.

-Pensaba que iban a…- su mirada avergonzada me dijo lo que necesitaba y lo interrumpí airada.

- ¿En serio Christian? ¿Pensabas que con 2 escoltas y mi amigo delante me follaría a Jack a tus espaldas? - dije destilando sarcasmo y resopló, era todo tan absurdo.

-No sería la primera vez que me pasa…- eso me cabreó más ¿Cómo podía compararme con ella?

- ¡Joder Christian! ¡Lamento lo que te pasó! ¡Pero no puedes pagar conmigo los errores de otras! - no es como si yo no lo hubiera pasado mal ¿Y acaso lo culpaba porque Alec se hiciera gay tras acostarse conmigo? Bajé un poco la voz antes de seguir- No podemos seguir así, discutiendo cada 2 por 3…- enseguida llegó junto a mí, pero sin tocarme y habló más calmado.

-Ana…- suspiró- No te culpo por nada, lo de Leandra no tiene nada que ver con esto…- nos señaló- Te amo y nada ni nadie cambiará eso.

- ¿Estás seguro? - pregunté con un deje de incredulidad- Porque tengo la sensación que cada vez que me ves cerca de otro piensas que voy a hacerte lo mismo…- negó.

-No es así…- me abrazó besando el tope de mi cabeza- Me refería al plan que tienen para ese maldito caballero…- suspiró- Me duele que me mantuvieras al margen.

-No fue cosa mía…- dije algo molesta.

-De igual modo pudiste hacerlo…- me separé de él y le entrecerré los ojos.

- ¿En serio? - asintió mirándome como si fuera mi culpa y no pude contenerme más- ¡Vete! - abrió los ojos sorprendido- Mañana cuando estés más calmado hablaremos…

-No pienso irme…- dijo entre dientes.

-Christian, por favor. Es tarde, estoy cansada y mañana trabajo, no tengo tiempo ni ganas para idioteces…- eso pareció cabrearlo.

- ¿Idioteces? ¡Vaya! ¡No pensé que preocuparme por mi prometida lo fuera! ¡Perdóneme chica invencible! - gritó destilando sarcasmo, respiré hondo para no decir cualquier tontería.

-Antes de reprocharme deberías hablar con Collin.

- ¿Crees que nada de lo que diga me hará cambiar de opinión? ¡Dios Ana! ¡Temo por ti! Y ese tipo…- se apretó el puente de la nariz con los dedos- ¡No haces más que tonterías que te ponen en peligro y de paso nos haces pasar un mal rato a los demás! - ¡Mierda! Eso dolió, sabía que tenía razón, me levanté para mirar por la ventana y evitar que viera mis lágrimas- Lo siento Ana…- no tardó en abrazarme por atrás- Pero estoy tan preocupado y asustado…- me recosté en su firme pecho aspirando su aroma, yo también lo estaba, pero si quería recuperar mi vida debía hacerlo.

-Lo entiendo…- tragué el nudo de mi garganta- Lo siento…- tras unos segundos de silencio terminé- Pero los chicos creen que es lo mejor.

-Confío en Collin, pero eso no quita que tenga miedo que te pase algo…- me volví para besarlo suavemente en los labios antes de separarme para mirarlo fijamente a los ojos.

-Yo también tengo miedo, pero necesito salir de esto para comenzar a vivir de nuevo…- asintió- Sé que no me hará daño, ha tenido 2 oportunidades de hacerlo y en ninguna me hizo nada…- suspiró hondo.

-No quiero arriesgarme…- se puso muy serio- Pero entiendo tu punto ¿Crees que el plan sea seguro?

-Si… - dije convencida, conocía los riesgos, pero confiaba que todo saliera bien- Si no fuera así no me pondría en peligro…- asintió no muy convencido- No quiero dejarlo estar y que llegue el día que cumpla sus propósitos de alejarme de mis seres queridos…- me abrazó con fuerza besando mi cara sin parar.

- ¡Jamás lo permitiré! - me dejé envolver por su olor- ¡Antes lo mato! - apreté con fuerza y lo besé de nuevo.

-Te amo…- cogió mi cara con ambas manos y volvió a besarme.

-Y yo a ti…- profundizamos el beso y susurró en el mismo- Este sábado todos sabrán que eres mía…- sonreí.

-Y tú mío…- tras un corto y emotivo beso en los labios me miró fijamente- Prométeme que no te pondrás en peligro.

-Lo prometo Christian… - enredé mis manos en su cabello y tiré de él para besarlo con pasión- ¿Qué te parece si volvemos a la cama? - dije acariciando su torso con deseo- Todavía podemos disfrutar un poco antes de dormir…- tras una sonrisa de lado agarró mi trasero con fuerza, me alzó al aire, enredé las piernas en su cintura y me llevó de vuelta a la cama para seguir demostrándonos nuestro amor hasta que caímos rendidos…

UNOS DÍAS DESPUÉS

¡Oh dios! Hoy era el día… Volví a mirarme en el espejo, me veía bien, volví a pasar mis manos por el vestido ¡Estaba tan nerviosa! Estaba deseando llegar a la fiesta del brazo de Christian y dar por fin la gran noticia, sonreí, a pesar que era un secreto a voces para todos nuestros amigos no quisimos decir nada, queríamos que lo supieran todos a la vez… Suspiré algo triste, todos menos Lauren y Sam, desde lo ocurrido aquella noche intentábamos no coincidir para evitar la incomodidad, con el resto seguía igual por lo que dudaba que les hubiera contado nada de lo ocurrido en las Vegas y no quería ser yo quién lo hiciera. En cuanto a Sam seguía internado, gracias a la ayuda del doctor y un par de visitas que le hice esta semana estaba mucho mejor, su médico estaba contento por el progreso y confirmó que si seguía así recibiría el alta en pocos meses.

Nuestra relación nunca volvería a ser lo que fue, pero lo seguía considerando un amigo. Comencé a frotar mis manos, con nerviosismo, en cuanto al caballero no había hecho ningún movimiento desde su incursión en el club. Lo habíamos provocado para que se pusiera en evidencia sin éxito ¿Sería posible que lo supiera? Negué, sólo lo sabía gente de confianza…

Traté de dejar esto a un lado ¡Hoy era nuestro día y no permitiría que ese imbécil lo estropeara! Desde que hablamos en mi apartamento, todo estaba de lo mejor… Me sonrojé por lo recuerdos del sueño ¡Dios! Se habían repetido casi todas las noches ¿Christian lo recordaría? Mejor no preguntar… Por suerte ni Jack ni José dieron indicios de recordar nada o me moriría de vergüenza, las pocas veces que habíamos coincidido me sentía bastante cohibida, pero eché la culpa a todo esto y lo creyeron sin dudar.

En cuanto a las chicas, no se despegaban de mí, sobre todo Kate, no me dejaba ni ir al baño sola…Ni siquiera hoy me dejó, suspiré frustrada mirando hacía el baño donde estaba terminando de arreglarse. Se había empeñado en acompañarme para cuidarme, como no quisieron una limusina para llamar la atención tendríamos que ir en 2 coches, solo esperaba que me dejara ir con él, al fin y al cabo, Elliot la esperaba abajo junto a Christian y Cayo con Collin, a pesar que la quería mucho, a veces era un tremendo dolor en el…

- ¡Ana! ¿Cómo me veo? - gritó junto a mí y me volví a verla.

- ¡Estás estupenda! - su vestido le quedaba como un guante, además ella era hermosa de por sí, todo le quedaba bien- Ahora ¿Podemos irnos? - me entrecerró los ojos.

-Cualquiera diría que es tu día especial… - dijo bastante sarcástica- Deberías estar eufórica al igual que yo… - siguió hablando sobre lo genial que saldría todo y desconecté… Solo me interesaba nuestro anuncio y nuestra celebración de después- ¡Ana! – gritó de nuevo.

- ¿Qué? - pregunté como si nada y me rodó los ojos.

-No me escuchabas ¿Verdad?

-Si… - mentí, por su mirada sabía que no me creía por eso la cogí del brazo y tiré de ella para salir al salón con los chicos ¡Necesitaba salir de aquí cuanto antes! Cuando los vimos quedamos admirando cada una al suyo, no negaré que Christian estaba bien con todo, pero ese smoking, no le hacía justicia ¡Parecía un príncipe sacado de un cuento de princesas! Cuando llegué a su cara me di cuenta que él hacía lo mismo conmigo, cuando nuestras miradas conectaron sonreímos, sabía que ambos pensábamos en la hora de volver y quitarnos la ropa, en cuanto llegué a su lado me abrazó.

- ¡Estás preciosa! - susurró en mi oído, antes de poder decirle algo Kate nos interrumpió.

- ¡Tortolitos, dejen los arrumacos para después! ¡Tenemos una fiesta a la que ir! - tiró de mi brazo para alejarme de Christian, éste resoplaba mientras nos seguían- ¡Iremos juntas!

- ¿Y Elliot? - insistí para que lo dejara pasar, pero hizo un movimiento con la mano quitándole importancia.

-Tengo toda la noche para él…- le guiñó y éste le sonrió, en cambio Christian no se veía muy feliz. Pero si algo sabíamos ambos es que nadie puede convencer a Kate de nada, así que lo dejamos estar. Nosotras fuimos en uno de los coches con Cayo mientras que Christian y Elliot se fueron con Collin. Se mantuvieron a distancia, pero comunicados, Kate se pasó todo el camino hablando mientras le asentíamos a todo, apenas me enteré de nada, cambiaba de tema tan rápido que era imposible seguirla eso sin contar con los nervios que tenía. Hoy sería el centro de atención de todos, algo que odiaba con toda mi alma, pero no me quedaba de otra, pensaría en cuando llegara de nuevo a casa con Christian…

De repente Cayo dio un frenazo y paró en seco, si no fuera por los cinturones de seguridad habríamos sido despedidas hacía delante. Cuando miré fuera vi que nos rodeaban 3 coches ¡Mierda! ¡No podía ser! ¡Hoy no!

-Cayo ¿Qué hacemos? - pregunté alterada, él seguía concentrado en el exterior.

-Nos han rodeado, apostaría lo que fuera que es cosa suya pero no parece estar aquí… - me miró algo preocupado- ¿Seguimos con el plan?

- ¿Qué? ¿Ahora? Pero yo… - me quejé y suspiró apenado.

-Lo siento Ana…- apretó mi brazo- No tenemos otra opción…- ¡Mierda!

- ¿Y la policía? - gritó Kate histérica.

– No llegarán a tiempo…- asentí en acuerdo, sabía que dispararían a matar y no podía dejar que les pasara nada, así que tras suspirar tomé la decisión.

- Seguiré con el plan…- comenzaron a salir numerosos hombres armados de los coches.

- ¡Mierda! ¿Por qué tantos?

-Ese hombre está loco, sácanos de aquí…- pidió Kate y la ignoramos. Las posibilidades eran nulas, confiaba que todo saldría de acuerdo a nuestros planes, miré con pena mi ropa, me había puesto lo más hermosa que podía para lucir bien con Christian, sabía que seríamos portada mañana en todos lados… Pero ahora...

- ¿Segura que puedes hacerlo? - asentí- Puedo intentar…

-No… - traté de controlar las lágrimas que luchaban por salir- No quiero que os pase nada, iré con ellos…- cuando iba a salir Kate me cogió y tiró de mi muy enfadada.

- ¡Ni se te ocurra moverte de aquí!

-No hay otra opción…- nos miró a ambos y se cruzó de brazos.

- ¿Podéis explicarme que os traéis entre manos? - al ver que nadie decía nada se volvió a Cayo más enfadada- ¿En serio? ¿Vas a dejar que se entregue sin más? - al ver la negativa de Cayo se volvió a mí de nuevo- Perdona que te lo diga, pero ¡Vaya mierda de protección llevas! - no pude evitar reír, ella no sabía nada del plan.

-Todo saldrá bien ¿De acuerdo? - pasé la mano por su incipiente barriga, ella posó sus manos sobre la mía todavía en su barriga.

-Ana, por favor…- entonces uno de los hombres gritó.

- ¡Solo queremos a Ana Steele! Si viene voluntariamente con nosotros no les pasará nada…

- ¡Ni hablar! - gritó Kate y le tapé la boca.

-Cállate ¿Quieres que nos disparen? - miré a Cayo- Confío en vosotros…- asintió- Cuéntale a Christian y dile que lo amo.

-Todo saldrá bien…- dijo con una tranquilizante sonrisa, tras soltar a Kate abrí la puerta para salir.

- ¡No lo hagas por favor! – Cayo la cogió para que no hiciera ninguna locura- ¡Suéltame imbécil! ¡Como dejes que se la lleven te voy a dar una patada en las bolas que te dejará estéril! – con ese genio no la aguantaría mucho, no pude evitar reír al salir del coche ¡Kate siempre sería Kate!

- ¡Soy yo! - grité, uno de ellos al verme les ordenó bajar las armas.

-Acércate despacio…- lo hice, pero cuando estaba por alcanzarlo…

- ¡Ana soy yo! – gritó Kate tras de mí, había salido del coche ¿Qué demonios hacía? Los tipos volvieron a levantar las armas sin saber que hacer- ¡Yo soy Ana! ¡Llevadme a mí! - la miré enojada, pero me ignoró.

- ¡No seas idiota! ¡Vuelve al coche! - le grité, pero negó.

- ¡La que debe volver eres tú! ¡Ana soy yo! – gritó de vuelta, el que parecía ser el jefe nos miraba a ambas y volví a gritar desesperada.

- ¡Kate, por favor! En tu estado no…

- ¡Ya basta! - no interrumpió el que creía el jefe.

- ¿Cuál nos llevamos? - ¿Cómo era posible que dudaran? ¿No sabía quién era? ¡Mierda! Esperaba que no se la llevaran a ella.

-Nos llevaremos a las 2 ¡Rápido! - abrí los ojos sorprendida- ¡La policía debe estar al llegar!

- ¡Dijiste que si iba con vosotros los dejaríais en paz! - grité enfadada, Kate volvió a gritar más fuerte.

- ¡No digas mentiras! - le entrecerré los ojos- ¡Ana soy yo!

- ¡Maldita sea Kate!

- ¡Ya basta las 2! - nos gritó enfadado, tras un gesto a sus hombres nos metieron en uno de los coches dejándonos en medio de ambos, no tardaron en acelerar para alejarnos de allí, el plan se había complicado, pero seguía confiando que saliera bien. A pesar de todo la miré muy enfadada.

- ¿Qué? - se cruzó de brazos.

- ¿Cómo se te ocurre? - me miró mal.

-Es irónico que lo digas tú…- suspiré tratando de tranquilizarme.

-Debiste dejar las cosas como estaban…- negó.

-Estábamos bien en el coche… - empezó a mover los brazos alrededor- En cambio ¡Mira ahora!

- ¿De verdad creías que estábamos seguras en el coche? - le alcé ambas cejas y asintió- ¡Haberte quedado dentro!

- ¡Hice lo que tenía que hacer!

- ¡Callaros de una puta vez! ¡Joder! ¡Menudas cluecas! - nos gritó el tipo junto a mi - ¡Me duele la cabeza!

- ¡Idiota! - ¡Mierda! - ¡Yo hablo y grito lo que me da la gana! - le gritó Kate más fuerte para joderlo, sin darme tiempo a detenerlo le dio una bofetada que la hizo sangrar ¡Maldito cabrón! ¿Cómo se le ocurre pegarle a mi amiga embarazada? De la misma manera le di un puñetazo en la nariz, cuando su amigo trató de cogerme le di un codazo en la nuez.

- ¡Maldita zorra! - me insultó el de la nariz, el conductor miró atrás.

- ¿Qué demonios pasa? – se me echaron encima los 2, eran demasiado fuertes para poder quitármelos de encima, Kate se agarró del cuello de uno y tiró fuerte, así que le di un golpe bien fuerte al otro y fui a ayudarla, el conductor al ver el panorama paró a un lado de la carretera. Era momento de irse, agarré a Kate del brazo para sacarla del coche…

- ¡Corre! - dudaba que hacer, estaba asustada y no había tiempo.

- ¡Quietas ahí! - ¡Mierda! Uno de los tipos que golpeé nos apuntaba con su arma, confiando que no lo haría por órdenes de su jefe abrí la puerta, sonó un disparo seguido del fuerte grito de Kate y un gran dolor en el costado… Después nada…

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ LA MEJOR NOCHE DE NUESTRA VIDA*