Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
Una vez que Bakugo se marchó en búsqueda de Dosu, Choji guardó los rollos de la tierra y del cielo que le lanzó Bakugo en el portakunais.
Luego fue a por la Kubikiribōchō de Bakugo que yacía en el barro. Al intentar levantarla se dio cuenta que apenas podía alzarla.
—¡Esto pesa una tonelada!—se quejó Choji, dejándola nuevamente en el suelo. —¿Cómo puede llevarla Bakugo a todas partes? No es humano ... Tampoco es muy normal que vaya a por esos tipos en esas condiciones. Él y yo estamos en ligas completamente diferentes ...—meditó Choji esperando a que sus compañeros regresaran.
Un par de minutos después, aparecieron Ino y Shikamaru. Habían vuelto de su expedición con éxito, ya que habían conseguido las acacias y enebros para ayudar a tratar la infección de Bakugo. Ino traía una sonrisa en la cara que se esfumó cuando no vio a Bakugo por ningún lado.
—¿Dónde está Bakugo, Choji?—preguntó Ino, girando su cabeza en todas direcciones.
—Lo que más me preocupa es que no veo a los del sonido por ningún lado. —dijo Shikamaru, poniéndose en alerta ante un eventual ataque.
—Bakugo ha ido a por ellos. —resumió Choji en una frase lo que había sucedido.
—¿NANIIIII? (qué)—gritó Ino.
—Cuéntanos todo lo que ha ocurrido desde que nos fuimos para entender la situación, Choji. —pidió Shikamaru.
—Bueno ...unos minutos después de que os marcharais, me entró muchísima hambre de repente. Así que me fui a buscar algo para comer ...—empezó a explicar Choji.
—¿DEJASTE A BAKUGO MALHERIDO SOLO?—gritó Ino, indignada.
—¡Me moría de hambre!—se defendió Choji.
—¡Eso no es excusa, Choji! —le atacó Ino
—No seas latosa y déjale terminar, Ino. —dijo Shikamaru.
—Pues una vez que encontré unas bayas que me comí, volví. Y cuando regresé, vi como el tipo de las vendas estaba encima de Bakugo apunto de apuñalarle el corazón. —
—No... —Ino se tapó la boca con sus manos como signo de preocupación.
—Conseguí apartarle con mi Nikudan Sensha. Después se llevó a sus compañeros y Bakugo los siguió.—terminó de explicar Choji.
—¿Y no lo detuviste? ¡Sabes que está herido!—le recriminó Ino.
—¡Lo hice! —se volvió a defender Choji. —Pero me dijo que debía detenerlos antes de que fueran a por Sasuke o a alguno de nosotros.—
—Es el mayor baka (idiota) del mundo. —susurró Ino al borde de las lágrimas. —No sé como lo hace Sakura para no perder la paciencia ante ese tremendo baka. Solo le he pedido una cosa ... que se quedara aquí ... —tragó saliva con dificultad, estaba muy preocupada por la salud del rubio ceniza
—Pero Choji, ¿por qué se ha dejado su espada aquí?—preguntó Shikamaru señalando la espada.
—Aaa es verdad. Me ha pedido que le lleve esa espada a la puerta número 12. —dijo Choji. Ino salió de su pequeño trance ante lo que dijo Choji
—¿Puerta número 12? ¿Es ahí donde quiere que vayamos? ¿Por qué?—preguntó Ino
—Es ahí donde mandó a Sakura que fuera con Sasuke y Lee. —luego sacó los rollos del portakunais. —Me ha pedido también que se los de a Sakura o a Sasuke los rollos y si no están allí que nos los quedemos nosotros.—
—¿Qué nos los quedemos nosotros?—dijo Ino
—Bakugo me ha dicho que es posible que Sakura haya ido al hospital de Konoha con ellos, así que en ese caso los rollos no le son de ayuda. Así que quiere que en ese caso nos los quedemos nosotros. —explicó Choji. —Y si están allí, quiere que ayudes a Sasuke con lo que sabes de plantas. Cuando atrape a los del sonido, se reunirá con nosotros en la puerta número 12.
—De acuerdo, vamos rumbo a la puerta número 12. Si el baka de Bakugo no es capaz de quedarse quieto un minuto, ayudaré a Sasuke que al menos es más sensato. —dijo Ino. —¡En marcha!—
—Shikamaru, ayúdame con la espada. Que pesa mucho.—pidió Choji.
—Vaya lata. —dijo Shikamaru con un suspiro de resignación.
Shikamaru y Choji cargaban entre los dos la Kubikiribōchō mientras Ino lideraba la comitiva.
—¡Venga, más rápido! ¡Sois unos lentorros!—se quejó Ino, mirando hacia atrás.
—Si nos ayudaras a cargar con esto iríamos más rápido, Ino. —dijo Shikamaru, refiriéndose a la espada de Bakugo.
—Una dama no está hecha para esas tareas. ¡Si digo que debemos ir más rápido, es que debemos ir más rápido! ¡Sasuke-kun necesita mi ayuda! —exclamó Ino.
—Vaya ...—Shikamaru estaba por decir su característica frase cuando fue interrumpido por Ino.
—¡Y ni se te ocurra volver a decir tu ridícula frase!—le amenazó Ino.
—Hoy estás más susceptible de lo habitual, Ino. —comentó Choji.
—Es ese estúpido de Bakugo, que me pone negra con sus insensateces. —dijo Ino.
—Seguro que está bien. Ese tipo no es humano. Os lo digo yo. —dijo Choji.
—Por favor, no hagas ninguna otra estupidez Bakugo... Ven cuanto antes y deja a esos tipos del sonido tranquilos.. —pensó Ino, con preocupación.
El grupo 10 no añadió nada más al tema y siguieron en silencio su camino. Cerca de media hora después, estaban en la localización designada. Ahí estaban Sakura, Sasuke, Lee y otros tres ninjas de la aldea oculta de la lluvia que no conocían. Sasuke y Lee seguían inconscientes y Sakura se mantenía de pie a duras penas luchando contra los gennins de la lluvia.
—¡Se acabó el ser unos cobardes!. ¡Esta vez vamos a ayudar a Sakura!—dijo decidida Ino.
—Entendido —dijo Shikamaru, soltando la espada, y por tanto dejando todo el peso de ella en Choji.
—¡Ey, avisa si vas a hacer eso!. ¡Que esta cosa pesa un montón! ¿Y qué hago yo con esto?—preguntó Choji.
—Tírala, luego la recogeremos. —dijo Shikamaru.
Choji hizo lo que dijo Shikamaru y tiró la espada a la tierra. Después, el equipo 10, se puso delante de la herida Sakura para enfrentarse al trío de la lluvia. Éstos miraron al equipo 10 sorprendidos .
—Ino ...¿qué hacéis aquí?—preguntó Sakura, limpiándose la sangre que le salía de su labio roto.
—¿A ti que te parece? ¡Ayudar a Sasuke-kun! Déjanos a estos tipejos a nosotros. —dijo Ino
—Vale ...—afirmó Sakura, puesto que ya no le quedaban apenas fuerzas para seguir luchando.
—Maldición ...—dijo la única kunoichi del trío de la lluvia. —Antes esto parecía fácil, pero ahora que se han unido estos tres ya no me lo parece tanto, Hotori ...—le dijo al que parecía el líder de los tres.
—No importa, estos niños no parecen ser fuertes. —dijo Hotori. —Además, son de Konoha. Que es una villa de segunda.—
—Quizás ellos no sean fuertes, pero nosotros sí que lo somos. —dijo una voz autoritaria desde lo alto de un árbol.—Y si nuestra villa te parece de segunda, entonces la vuestra será de tercera.—
Tanto Sakura, como el equipo 10 y el trío de la lluvia voltearon la cabeza para ver quien era el que había dicho eso. Se trataba de Neji Hyuga que estaba acompañado de Tenten en lo alto de un árbol.
—Veamos si alguno de vosotros está preparado para una lucha de verdad. —siguió diciendo Neji.
—Esto no me gusta ... —comentó un chico calvo de la aldea de la lluvia. —Cada vez llegan más genins de Konoha. Creo que lo mejor sería huir, Hotori. —
—Ni pensarlo. Ya nos han quitado el rollo antes, no tenemos nada que perder. —dijo Hotori. —No quiero volver a nuestra villa pareciendo un cobarde.—
—Ese es el equipo de Lee ...—comentó Sakura, con las rodillas en el suelo debido a sus heridas. —¿Cuándo han llegado aquí?—
—¡LEE!—gritó Tenten, preocupada.
—Os la habéis cargado. No debisteis dañar a nuestro compañero. —dijo Neji, enfurecido.
—¿De qué diablos estás hablando? —cuestionó Hotori. —Esos chicos ya estaban inconscientes cuando nosotros llegamos, a la única con la que hemos peleado es con la pelirrosa, que no nos quiere dar su rollo.—
—¡Te he dicho miles de ves que no tenemos ningún rollo!—replicó Sakura, perdiendo la paciencia.
—No me importa si dices la verdad o no —comentó Neji, mirando al líder de la lluvia. —De todas formas, haré que paguéis el haber insultado a Konoha. —¡BYAKUGAN! —al aplicar la técnica se dio cuenta que a Sasuke le pasaba algo. —¿Eh?—
—¿Qué es lo que ocurre, Neji?—preguntó Tenten.
—Ese chakra.—pensó Neji
—¿Te vas a quedar ahí todo el día encima de la rama de ese árbol? ¿O vas a bajar aquí y vas a hacer algo?—preguntó Hotori con ironía.
—La verdad, creo que voy a dejárselo a Sasuke. Quiero ver cuan fuerte es el superviviente del clan Uchiha. —comentó Neji.
Todos los presentes se extrañaron ante las palabras de Neji, pero luego vieron el por qué dijo eso, ya que vieron estupefactos como Sasuke estaba de pie.
—¡SASUKE! ¡ESTÁS DESPIERTO!—gritó Sakura con alegría. Pero la alegría le duró poco, al sentir que de su cuerpo salía un chakra siniestro de color morado. Además, en su piel habían extrañas marcas negras que adornaban parte de su rostro como si fueran tatuajes.—¿Eh?
