Título: Marcadas
Autora: Symbelmynne
Capítulo: 31 – En la Maternidad
Palabras: 7,414
Parejas: Rachel Berry/Santana López, Quinn Fabray/Brittany Pierce, Sue Sylvester/Emma Pillsbury
Summary:Por alguna razón ella fue a buscarla cuando se dio cuenta de que se había internado en el bosque, sola, una noche de luna llena. Y por alguna razón, un lobo las mordió a las dos. Pero no era un lobo normal. O algo así. Créditos de imagen de portada: VickyAgron
Rating: M
IMPORTANTE:Quise que sea erótico, pero creo que me pasé. Al otro lado. Espero que les guste.
Algo que me olvidé, Glee no me pertenece. Sino existiría Pezberry.
N/A: Hay un error temporal. Cuando diga 5to aniversario en realidad se está hablando del 4to aniversario ocurrido unos dos meses o menos atrás en el tiempo.
N/A 2: Hay hormonas!
IMPORTANTE: Este capítulo está dedicado a AndruSol, es mi humilde regalo de cumpleaños. Así que, Feliz Cumple (atrasado en la publicación)!
En la Maternidad
Un mes pasó desde el día que Mercedes había dejado la manada. Un mes y todavía los veían reunirse en la zona neutral, porque Noah (a pesar de que solía pedir ayudar a las morenas) no encontraba la unión con su lobo.
Pero el tiempo había comenzado a avanzar dentro de ellas mismas y por supuesto dentro de su manada.
Por lo tanto, mientras todos estaban reunidos intentando ver que había de diferente en Judy Connelly, Rachel se apoyaba en su esposa.
"¿Qué sucede?" preguntó Santana sintiendo todo el peso de la pequeña diva sobre ella. "¿Estás bien?"
"Si. Solo estoy cansada y eres el cuerpo más caliente de este lugar" dijo Rachel pegándose todavía más al lobo negro.
Así que mientras escuchaban que Judy presentía que su poder estaba desarrollado pero que no podía saber que era, todos parecían estar durmiéndose.
Hasta que Rachel comenzó a gritar. No como lobo, sino como una mujer humana desnuda entre una enorme manada.
Santana la vio caer. El lobo blanco primero había empezado a aullar y después pudo notar como se volvía humana hasta caer con sus manos en su vientre.
"¿Qué sucede?" preguntó la latina con unos reflejos tan rápidos que la diva no había alcanzado a tocar el piso y ella ya estaba desnuda a su lado.
"Contracciones" fue lo único que dijo Rachel antes de gritar de nuevo.
Toda la manada se convirtió rápidamente en humanos y entre Quinn y Brittany, ayudaron a cargar a Rachel hasta el pasadizo para ir a la casa y así llevarla a un hospital.
Judy, mientras tanto, se vistió lo más rápido que pudo y comenzó a llamar al médico de las morenas para que fuera directamente al hospital.
Anne, por las dudas, fue hacia la zona neutral tratando de ver si por ahí lo habían visto.
Y Santana...Santana agarraba la mano de su esposa, intentando calmarla y calmarse ella. Se suponía que el nacimiento de sus hijos sería algo hermoso, pero en este momento estaba viendo al amor de su vida sufrir por los dolores.
Shelby y Hiram miraban a su hija con amor, mientras cada vez que escuchaban a la latina hablar la miraban como si fueran a matarla.
S&R
Llegaron al hospital y las enfermeras, avisadas de antemano por el médico, llevaron a Rachel a un control para poder saber cuanta dilatación tenían.
Santana miró partir a su esposa en la camilla, con ganas de seguirla (si no fuera por la enfermera que se había cruzado de brazos y la miraba con los ojos entrecerrados lo hubiera hecho) a esperar que la llamaran. El médico les había dicho que ella podía estar presente en el momento del parto.
Al darse vuelta, para ver a gran parte de su manada parada detrás de ella, se encontró con la mirada cargada de reproche de sus suegros. Sabía que era porque Rachel estaba sufriendo las contracciones, pero igualmente, ella también se iba a convertir en madre en ese momento y no quería que estos dos estuvieran reprimiéndola.
"Ya está hecho. Ahora van a nacer y adiós sexo en luna llena" dijo Santana enojada.
"Deberías ser más específica" dijo Shelby "Adiós sexo con mi pene en luna llena"
"No te preocupes. Creo que fui lo suficientemente específica para un lugar lleno de gente de otra manada o que ni siquiera pertenece a nuestro mundo" dijo la latina enojándose. Tenían que ser discretas, sobre todo en un hospital público, como el de Lima.
"Tienes razón" dijo Shelby pero ni siquiera se atrevió a retractarse por lo que había dicho.
"Señora López Berry" llamó una de las enfermeras que había desaparecido detrás de la puerta con Rachel. "Vamos a la sala de parto, tiene que desinfectarse" agregó al ver que Santana se daba vuelta.
La latina la siguió apurada, hasta ponerse una bata y un gorro para el cabello, y lavarse bien las manos con jabón desinfectante.
"El doctor está adentro, junto a todo el equipo. Su esposa ya está en camino" dijo la enfermera abriendo una puerta y dejando pasar a Santana.
La latina se quedó junto a la puerta hasta que vio que por otra entraba la camilla cargando a su esposa. Corrió a su lado lo más rápido posible que podía sin levantar sospechas y agarró una de sus manos mientras se inclinaba a besarla.
"Pueden dejar eso para cuando termine de dar a luz" dijo otra de las enfermeras. A Santana la mujer le pareció conocida, con una cara de amargada que ocultó rápidamente detrás del barbijo. A ella misma le entregaron un barbijo que se lo puso lo más rápido posible.
"Bien, tenemos 10 de dilatación, los bebés ya están en camino y seguramente están cansados de estar dentro de la panza de su madre. Así que lo que mejor podemos hacer es comenzar a trabajar para sacarlos." dijo el doctor mirando a sus enfermeras.
Santana en ese momento notó que todas las personas en esa habitación eran lobos.
"Es zona neutral y puedo asegurarles que si alguna de estas dos o a sus hijos les sucede algo vamos a tener un infierno que pagar" dijo el médico y las mujeres asintieron. Una de ellas las miró interrogante pero no se atrevió a hacer ninguna pregunta en voz alta.
El doctor se ubicó entre las piernas de la diva, quien tenía los dientes unidos con fuerza y sus ojos cerrados, tratando de soportar el dolor. Santana supo que era muy tarde para una inyección y además de que no se aseguraba que funcionaría en un lobo como su esposa.
"Bien, Rachel. Es momento de pujar" dijo el médico y Santana agarró con fuerza una mano de la diva y se preparó para sufrir el dolor.
Fueron cinco minutos de silencio en la sala de parto, roto simplemente por los gritos de Rachel en cada puja, cuando la diva la miró enojada.
"La próxima vez, te juro que no sé como vamos a hacer, pero de tu vagina sacas tú a nuestros hijos" dijo mientras gritaba más fuerte por una contracción más grande.
Santana sonrió como pudo, porque su mano estaba siendo fracturada por la pequeña mano de la diva.
"Veo la cabeza del primero" anunció el doctor mirando rápidamente a Rachel y sonriendo.
"¿Ud. es muy feliz? Se le nota. Igualmente cuando quiera le ponemos una pelota de fútbol en la vejiga a ver si puede sacarla" dijo Rachel antes de gritar mucho más fuerte por una dolorosa contracción.
El médico no dijo nada, simplemente siguió con su trabajo hasta que el primer hijo de Rachel Berry y Santana López estuvo fuera del vientre de la más pequeña de sus madres.
"Felicidades, es un varón" dijo el doctor poniendo al niño en una de las mantas que una de las enfermeras le ofrecía. La enfermera se acercó a Santana y le dio una de las tijeras para cortar el cordón umbilical y todos después se quedaron observando como lo pesaban, lo medían y controlaban que todo estuviera bien. En el momento en que lo apoyaron en la balanza, se escuchó el llanto llenar la habitación y las dos madres sonrieron relajadas. "Parece que todo está bien en la parte pulmonar" agregó el doctor volviendo su concentración a la vagina de la diva.
Las contracciones fueron tan fuertes como la primera vez, o eso le pareció a Santana que estaba concentrada en tratar de ayudar a la diva que estaba cansada. De vez en cuando, limpiaba la frente de su esposa que estaba cubierta de sudor.
Parecía como que su segundo hijo no quería nacer rápidamente, porque ya habían pasado cinco minutos más y Rachel seguía pujando.
"Este es igual a ti" dijo Rachel agarrando fuertemente la mano de la latina.
"Debe estar muy cómodo dentro tuyo" dijo Santana
"No hagas bromas. No tienes permitido hacer bromas." dijo Rachel con una nueva contracción.
Santana se estiró para besar la frente de la diva y volvió a su lugar, esperando que el doctor dijera que finalmente veía la cabeza. Por suerte en ese momento lo dijo y Rachel se esforzó un poco más para que saliera de su interior.
"Felicidades, es una niña" dijo el médico haciendo lo mismo que con el varón. Cuando vio que Santana cortó el cordón, decidió que era momento de hacer una pregunta más. "¿Tiene pensado los nombres?"
"Ni siquiera sabíamos que iban a ser" dijo Santana despacio, mirando a la diva que había cerrado sus ojos y respiraba agitada.
"Está bien. Después cuando Rachel se despierte pueden decidirlo. Santana ve con la enfermera y los bebés a su cuarto, tienen un cuarto privado, y yo voy a terminar con Rachel." dijo el doctor. "Y por terminar me refiero a coser y ver que todo haya quedado bien. Y no, no puede tener sexo en por lo menos 6 semanas"
"Ni siquiera había pensado en sexo esta vez" dijo la latina besando a la diva y poniéndose de pie.
"Te amo, Rachel Berry" dijo mientras dejaba la habitación.
"En estos momentos no puedo responder a eso" dijo la diva. Incluso mentalmente sonaba cansada.
"Puede ir a avisarle a sus familiares. Todo está bien" dijo la enfermera.
"Antes quiero ver en que habitación los ponen." dijo Santana
"Hasta que su esposa no despierte, van a estar en la nursery." dijo la enfermera. "Su esposa va a ser trasladada a la habitación 212 de este mismo piso."
"Gracias" dijo Santana sacándose el delantal, el gorro y los guantes, antes de ir hacia la sala de espera.
"Una niña y un niño" dijo Santana cuando encontró a toda su manada. "Están bien los 3" agregó después de que los otros celebraran. "Parece que ninguno tiene rasgos lobunos"
"¿Eres idiota o te haces? Eso no va a suceder hasta los 18 años" dijo Sue
"Recuerda que son puras" dijo Judy
"¡Maldición!" dijo Santana llamando la atención de toda su manada. "Terminen con eso por una noche o un día. Acabo de ser mamá. No quiero saber que tan especiales son mis hijos todavía" diciendo esto dio media vuelta y caminó hacia la habitación a donde llevarían a su esposa.
"¿Cuándo vamos a poder ver a Rachel y a los bebés?" preguntó Hiram
"Pregunten en enfermería. No sé" dijo Santana,
"Felicitaciones hija" dijo Maribel. Habían mantenido el silencio y la calma, simplemente porque no querían alterar más a Santana de lo que estaba. Ellos conocían bien a su hija y sabían que si hablaban en su nerviosismo iban a complicarlo. Además, cuando salió de la sala de partos, Judy comenzó de vuelta con lo de la pureza y no creían que era momento para hacer enojar a Santana.
"Gracias mamá, papá" dijo la latina sentándose en una de las sillas de la habitación para esperar a su esposa.
S&R
Abrió los ojos cuando entraron con la camilla y pasaron a una muy dormida Rachel a la cama. Esperó a ver si se despertaba, pero claramente no iba a hacerlo y se asomó por el pasillo a ver si las enfermeras estaban vigilando.
Volvió y se acostó junto a Rachel, para descansar hasta que sea el momento de despertarse.
Le dijo una vez más que la amaba antes de caer dormida.
PEZBERRY
Una enfermera las sacudió suavemente. La habitación ya estaba iluminada por luz natural, y Santana seguía abrazada a su esposa.
"Es momento de que alimente a los niños" dijo la enfermera viendo que a la diva le estaba costando despertar.
"De acuerdo" dijo Santana abriendo los ojos y tratando de levantarse.
"¿Qué pasa?" preguntó Rachel despertándose ante el movimiento de la cama.
"Van a traer a los niños" dijo Santana
"Pensé que lo había soñado, pero ahora que lo dices, con razón me siento vacía." dijo Rachel mirando a la latina.
"Lo sé. Son hermosos, antes de que preguntes. Igualmente se los llevaron a la nursery. Probablemente hoy nos dejen tenerlos aquí" dijo Santana besando a la diva y esperando nerviosa.
"Nos van a dejar tenerlos aquí." dijo Rachel. "Son nuestros hijos después de todo."
"Ya te pones en papel mamá protectora" dijo Santana . "Es sexy. Pero no podemos tener sexo por 6 semanas más o menos."
"Bueno, hay otras formas de relajarte" dijo la diva guiñándole el ojo.
"Realmente deberías pensar en como vas a hacer para darle a esos dos de tu pecho" dijo Santana. "Eres muy pequeña como para tener a los dos encima al mismo tiempo."
"Oficialmente, hoy no ha sido ni tu noche ni tu día en los que tengo un buen concepto sobre ti." dijo la diva. "Sobre todo porque eres culpable, también, sobre lo que acaba salir de adentro mío."
"Te recuerdo que la que se vuelve medio salvaje en las noches de luna llena con el sexo, no soy precisamente yo. Por más que tengo el miembro y parece también que los productores de esperma necesarios para dejarte preñada" dijo Santana poniéndose de pie.
"No soy un maldito animal, Santana" dijo Rachel acomodándose en la cama.
"A la noche, cuando quieres, si lo eres" dijo la latina mirando hacia la puerta en donde dos enfermeras entraban empujando las cunas.
Rachel intentó levantarse, pero una tercera enfermera corrió hacia la cama para mantenerla ahí.
"Recuerden que tienen que ponerle el nombre" dijo la enfermera mientras veía a las otras dos levantar los bebés y acercarle uno a cada una de las madres.
"Si. "dijo Santana estirando las manos.
"Hola Lily" dijo Rachel mirando al bebé que tenía en sus manos. Santana miró a su esposa y notó que una de las enfermeras estaba tratando de decirle como darle el pecho.
"Igualmente van a tener que acompañarlo con fórmula, porque son dos, no va a alcanzar la leche. Pueden llegar a quedarse con hambre y a pedir más seguido" dijo la enfermera mientras la otra le decía a Rachel como tenía que acomodarla.
Cuando quedaron solas, Santana volvió a mirar a su esposa.
"¿Lily?" preguntó despacio.
"Lily Berry López" dijo Rachel
"Pareciera que no nos gastamos en pensar los nombres." dijo Santana sonriendo. "Pero si te gusta, estoy de acuerdo"
"Me gusta la flor, los lirios. Me pareció además que era un nombre corto y lindo para pegar con nuestros apellidos."
"¿Lily Berry López?"
"Es fácil"
"¿Así eliges el nombre de nuestros hijos?¿Por fáciles?" preguntó Santana riendo. "Bueno, me gusta, así que deja que se llame Lily."
"¿Cómo quieres ponerle a él?" preguntó Rachel despacio. Era lo justo que Santana le pusiera el nombre a uno de sus hijos.
"Rick" dijo la latina. "Ricardo Berry López. Y para acortar le decimos Rick"
"Me gusta" dijo la diva.
"¿Te diste cuenta que con la discusión sobre los nombres, ella ya te vació uno de los pechos y no lo notaste?"
"Si lo noté. Tendrías que saber que duele cuando chupan." dijo la diva.
"Podrías mostrarme después, cuando estemos en casa. Me pongo algo que parezca que es leche" dijo Santana guiñándole el ojo.
"¿En serio tenías que hacer otra alusión sexual?" preguntó la diva.
"¿Qué puedo decir? Soy una persona sexualmente activa y amo a mi esposa" dijo Santana sonriendo.
"Bueno, vamos a tener que cambiar" dijo Rachel notando que ya no sentía salir leche por el pecho que estaba utilizando Lily y queriendo tener a su hijo por primera vez en brazos.
Fue en ese momento en que Santana notó que la diva estaba llorando.
"¿Estás bien?" preguntó mientras se acercaba con Rick a la cama
"¿Puedes creer que estas personitas salieron de mi?" preguntó Rachel levantando despacio su rostro y mirando a la latina. "¿Puedes creer que nosotras los hicimos? Somos madres, Santana."
"Eso es porque eres perfecta, y puedes ayudarme a ser perfecta." dijo Santana sentándose al lado de la diva en la cama. "Tengo demasiadas cosas en mi cabeza como para poder explicarte en este momento lo feliz que estoy de que estés bien y que ellos también lo estén" agregó mirando a los niños y a su esposa. "A veces, solo creo que sexualmente puedo expresarte lo mucho que me amas y lo feliz que soy a tu lado. Pero ahora, viendo a estas dos pequeñas criaturas en nuestros brazos, puedo decirte que ya no voy a encontrar formas para explicarlo. Porque te amo, y hoy me has hecho la mujer más feliz del mundo"
"¿Quién hubiera dicho que Santana López se convertiría en una mujer llena de palabras hermosas?" preguntó Rachel mientras se limpiaba unas lágrimas.
"La única mujer que se atrevió a seguirme e intentar defenderme" dijo Santana despacio.
"Volvería a hacerlo una y otra vez" dijo Rachel sonriendo.
Santana se inclinó sobre la cama para intentar besar los labios de su esposa. Obviamente, con los dos niños en el medio, se hacía algo complicado.
"Bueno, vamos a tener que practicar esto" dijo Santana riendo.
"Si. Ahora vamos a tener que cambiar" dijo Rachel intentando agarrar a Ricky y, al mismo tiempo, hacer que Santana agarrara a Lily.
S&R
Media hora después, las enfermeras volvieron a entrar para entregar un par de mamaderas a las madres y enseñarles como debían darle de beber.
"Nos creen idiotas" dijo Santana despacio después de que las mujeres se marcharan.
"Tenemos que preguntarle al doctor cuál es el nombre de la fórmula que debemos utilizar." dijo Rachel.
"¿Cómo lobo tendrás ubres? Por ahí puedes convertirte y así no gastamos en fórmula." dijo Santana
"Si apenas me alcanza para un pecho a cada uno, ¿crees que como lobo eso cambiaría?" preguntó Rachel confundida.
"Seguramente. Somos tan especiales." dijo la latina caminando para dejar a Lily en su cuna. Ahora finalmente habían puesto los nombres en la parte de adelante y en la pulsera del bebé. Igualmente no creí que nadie fuera tan estúpido como intentar robarles a sus hijos. Pero en el caso en que existiera una persona así de idiota, Santana sabía que no iba a llegar muy lejos si las dos se convertían en lobos.
"¿Podrías acostar a Rick?" preguntó Rachel mientras terminaba de hacerlo eructar. "Es momento que comiencen a pasar las visitas"
"Si de visitas hablamos, solo están mis padres y tus padres. Y por tus padres me refiero a Shelby y a Hiram" dijo Santana.
"¿Le avisaron a Leroy?" preguntó la diva despacio.
"No creo que nadie se haya acordado de él hasta este mismo momento." dijo Santana caminando ahora si para poder besar los labios de su esposa. "Voy a hacer pasar a los abuelos. De a dos"
S&R
Estuvieron discutiendo quienes iban a ser los dos primeros en entrar durante 15 minutos, ante la mirada aburrida de Santana.
Decidieron que lo mejor sería que pasaran los dos hombres primero, y después las dos mujeres, así las últimas podían pasar más tiempo junto a los niños. Además de que eran las que más tiempo iban a pasar junto a los niños.
Hiram y Marcos ingresaron primero, acompañados de Santana. Ellos tenían un plan con la joven latina después y decidieron que iban a llevársela apenas dejaran la habitación.
Saludaron a la diva rápidamente y caminaron hacia la cuna, en donde los dos comenzaron a babear al momento de ver a Lily (y llorar mientras sonreían) haciendo exactamente lo mismo cuando posaron su mirada en Ricky.
"Bueno, ahora no sé si era mejor dejarlas a entrar a ellas primero" dijo la latina sentándose en la cama y agarrando la mano de Rachel rápidamente.
"¿Por eso se demoraron tanto?" preguntó la diva. "¿Por qué no me contaste?"
"Porque si te decía ibas a opinar y la discusión iba a tardar más" dijo la latina.
"Felicidades" dijo Hiram dando media vuelta y abrazando a su hija.
"Por lo menos se acordaron de que yo también había participado en esto" dijo Rachel devolviendo el abrazo.
"Son hermosos. Me encantan los nombres" dijo Hiram
"¿Por qué ella tiene un nombre tan corto?" preguntó Marcos parándose al lado del padre de la diva y sonriendo. "Felicitaciones. Gracias por hacerme abuelo y por dos en el mismo día" dijo Marcos López, abrazando a las dos madres. "Aunque ahora lo mejor sería que se dediquen a criar a estos dos antes de pensar en otros más"
"¿Cómo se te ocurre pensar en mas de estos si recién los obtenemos?" preguntó Santana
"Acabas de hablar como si los hubieras comprado en una tienda" dijo Rachel. "No me gusta"
"Por supuesto. Los conseguimos en la tienda Berry López" dijo Santana sonriendo.
"¿Cómo estás después del parto?" preguntó Marcos sacudiendo su cabeza incrédulo ante las palabras de su hija.
"Cansada. Y tengo ciertas partes de mi cuerpo que están unidas con un hilo para mantenerlas unidas. Así que un poco adolorida" dijo la diva.
"No necesitábamos tanta información" dijo Hiram dando media vuelta y volviendo a poner toda su concentración en sus nietos. "No puedo creer que sea abuelo"
"Es una gran probabilidad desde el momento en que te conviertes en padre" dijo Rachel. "Oh, por Dios" gritó mirando a su esposa. "Algún día vamos a ser abuelas"
"Creo que no es momento todavía de decir cosas así." dijo Santana. "Resulta que todavía no me acostumbro a que somos madres. ¿Crees que te llamarán mamá o mami?"
"No lo sé. Estoy completamente intrigada por ese momento" dijo Rachel
"Bueno, me parece que es demasiado pronto decirlo, pero estoy seguro de que Lily es igual a Rachel cuando era bebé" dijo Hiram mirando a Marcos. "Puedo asegurártelo"
"Por lo menos su nariz es de Rachel" dijo Marcos
"Papá" advirtió Santana
"Fue una broma. ¿Cómo se puede decir a quién se parecen? Llevan cuatro horas, cinco de nacidos. Parecen dos pasas de uva." dijo Marcos.
"Nuestros hijos son, para tu padre, dos pasas de uvas" dijo Rachel mirando a la latina.
"Eso quiere decir que le gustan" dijo Santana. "Si, está muy obsesionado con las pasas de uvas."
S&R
Rachel quería cambiar de tema. Y Santana sabía que ya habían pasado 45 minutos desde que Hiram y Marcos estaban en la habitación. Y sabía muy que si no se movían en ese momento, Shelby y Maribel iban a enojarse, porque le quedarían menos de 45 minutos para estar con sus nietos y con ellas.
Los convenció de dejar la habitación y cuando estaba por guiar a las madres a la misma, su propio padre la detuvo.
"Hemos decidido llevarte con Hiram a celebrar" dijo Marcos seriamente.
"¿Celebrar?" preguntó Santana
"Acabas de ser madre. Aunque bien podría decirse padre y vamos a celebrar eso. Como los hombres lo hacen." dijo Marcos
"¿Te das cuenta de que no soy un hombre?" preguntó Santana.
"Sabemos que no eres un hombre, pero en este caso cumpliste esa función" dijo Marcos. "Solo queremos celebrar contigo."
"Las llevo a la habitación y busco mi bolso. De paso me vendría bien pasar por la casa a buscar ropa para mi y para Rachel." dijo Santana
"La idea es que te relajes y celebres. No que pienses en que es lo que tienes que hacer" dijo Marcos
"¿Se dan cuenta que eso los deja mal parados?¿Qué hiciste cuando mamá me dio a luz?¿Te fuiste a celebrar y no volviste por dos días?" preguntó Santana mirando a su padre.
"Volví el mismo día, si quieres saberlo." dijo Marcos. "Solo que borracho"
"Voy a avisarle a Rachel" dijo la latina dejando a los dos hombres esperando.
S&R
"Pero no quiero ir" dijo Santana mirando nuevamente a la diva, mientras su madre y Shelby estaban hablándole a los bebés.
"Ve con ellos. Si lo haces, no van a seguir esperando e insistiendo." dijo Rachel.
"Esta bien. Voy a pasar por casa después para buscar ropa" dijo la latina
"Recuerda que mañana ya me dan de alta" dijo la diva.
"Dejen de hablar entre uds. que nos hacen sentir incómodas y vengan a cambiar el pañal de esta niña." dijo Shelby.
"Santana debe retirarse" dijo Rachel ante la cara de pocas ganas de hacerlo de su esposa. "Así que dámela que la cambio"
"No puedes levantarte" dijo Shelby
"La puedo cambiar aquí mismo" dijo la diva sentándose en la cama.
"Yo debería aprender a hacerlo" dijo Santana
"Ya lo cambiaste a él. Es lo mismo con diferente órgano reproductivo" dijo Rachel
"Te amo" dijo Santana besando a la diva y dejando la habitación con la cabeza gacha.
"¿Cómo está tomando el hecho de que no van a poder tener sexo por casi un mes y medio?" preguntó Shelby dejando a la niña al frente de la diva y entregándole el pañal, el talco y las toallas húmedas para que proceda a cambiarla.
"Bien" dijo Rachel comenzando a cambiar a su hija.
"¿Bien? Estamos hablando de mi hija" dijo Maribel acercándose a la cama. "Esa chica está obsesionada con el sexo y contigo"
"Eso es porque nos amamos. Pero lo está tomando bien" dijo la diva.
"Me imagino. Recién pasaron unas cuantas horas" dijo Shelby
"Exacto" dijo Maribel.
S&R
Dos horas después, Santana estaba en una mesa con tres botellas vacías del mejor whisky que podía encontrarse en la ciudad, en un bar que ni siquiera sabía que existía con su padre y su suegro a punto de convertirse en los primeros hombres lobos borrachos convirtiéndose en público.
"Tendrían que hacer este lugar neutro. Está lleno de lobos" dijo Marcos
"Esa es una buena idea. Podrían ponernos pequeños tachos llenos de alcohol así cuando estamos convertidos venimos a beber" dijo Hiram
"Miren la hora. Debería volver al hospital. Rachel ya debe estar harta de las visitas" dijo Santana haciendo que miraba un reloj que no existía en su muñeca.
"Agradecemos tu intento de celebrar con nosotros. Pensamos que te ibas a emborrachar, ya que de ahora en más vas a sufrir la necesidad de tener sexo con tu esposa y no poder hacerlo" dijo Marcos
"Yo quería celebrar que me has dado dos nietos hermosos" dijo Hiram.
"Es lo peor del mundo. Seis semanas o más, sin poder meter tu pene en el lugar más hermoso del mundo" continuó Marcos
"Esas son cosas que no es necesario que digas" dijo la latina.
"Estoy de acuerdo con Santana" dijo Hiram
"Papá, no tienes que ser tan exagerado." dijo Santana antes de dejarlo hablar.
"Quiero más whisky" dijo Hiram poniéndose de pie.
"Me olvido de que él y su pareja de entonces vieron como una mujer traía a su hija a este mundo" dijo Marcos. "Porque seguramente si le hubiera sucedido, estaría de acuerdo conmigo. El sexo es algo hermoso. Ser padre, o madre en tu caso, es algo fabuloso. Pero las dos cosas no se complementan Santana. Las dos cosas son completamente opuestas cuando se trata de poder seguir haciendo una, mientras se tiene en mente que la otra es para toda la vida."
"Sé muy bien que el sexo es algo hermoso, papá" dijo Santana. "Pero así como hermoso es el sexo, y sobre todo el que Rachel y yo tenemos, sé que iba a pasar algo de tiempo sin hacerlo, en cuanto diera a luz. Así que no estoy preocupada por eso"
"Pero una persona tiene necesidades. Recuerdo que durante tu tercer semana de vida, tuve que salir a buscar a alguien con quien acostarme. Puramente sexo, por supuesto, pero tenía que descargarme" dijo Marcos. "Conseguí mucho más que sexo cuando conocí a María. Era una mujer hermosa. Desde que soy lobo que no la he visto, ni siquiera me siento atraído por ella. Pero tendría que ir, después de todo, tienes un par de hermanos que necesitan ver a su padre"
"¿Perdón?" preguntó Santana y se dio cuenta de que solamente su padre se había tomado dos botellas enteras de whisky. Miró hacia donde Hiram había partido y lo vio sorprendido. Por supuesto que iba a escuchar eso. Era un lobo después de todo.
"Si. Se llaman Lucas y Carlos. Tienen 14 y 10 años respectivamente." dijo Marcos.
"Rachel..." dijo Santana mentalmente. No esperaba esto. No ese mismo día.
"Rachel está durmiendo en este momento. Por favor deja tu mensaje después de la señal" fue la respuesta de su esposa.
"Muy graciosa. Tengo o tenemos, porque al casarte te convertiste en parte de mi familia, un problema" dijo Santana notando que su padre estaba esperando una respuesta.
"¿Qué quieres que diga?" preguntó Santana
"Quiero que digas: papá, ¿podrías conseguirme el número de alguna mujer para poder hacerle el amor?" respondió Marcos confundido.
"No puedo pedirte eso" dijo Santana.
"Bueno, igualmente tengo varios números. Así que cuando quieras me llamas" dijo Marcos levantándose y caminando rumbo al baño.
Hiram aprovechó ese momento para volver a la mesa. "Si quieres irte, hazlo ahora."
"Gracias Hiram" dijo Santana tratando de escapar lo más rápido posible.
"¿Qué sucede?" preguntó la diva.
"Estoy yendo a la casa y de ahí vuelvo al hospital. Ahí te cuento" dijo la latina.
"Bien, vamos a estar solas porque acaba de terminar el horario de visitas" dijo Rachel.
S&R
Santana apareció lo más rápido posible en el hospital y fue directamente a la habitación de su esposa. Rachel estaba acostando a Ricky cuando la vio entrar y la miró preocupada.
"Mi padre tiene dos hijos más, con una mujer que conoció cuando mamá no podía tener sexo después de mi nacimiento." dijo Santana abrazando a la diva. "¿Qué estás haciendo de pie?"
"Vino el doctor a revisarme. Estoy bien. Podía ponerme de pie, así que aproveché y fui al baño" dijo la diva. "¿Cómo estás?"
"Confundida. Sigo feliz por nuestros hijos. Pero ese hombre...nunca pensé que un lobo se emborracharía tan rápido, sobre todo porque no me había dado cuenta de que se había tomado dos botellas solo de un whisky carísimo. Y tu papá se levantó de la mesa, porque iba a buscar más whisky, y al mío se le aflojó la lengua"
"Lo siento mucho, Santana." dijo Rachel arrastrando a la latina hasta la cama y acostándose. Le hizo señas a su esposa de que se acueste con ella.
"Me dijo que no ve a la mujer o a los hijos desde que se convirtió en lobo, porque no siente atracción. Por lo que supongo que mi madre es realmente su otra mitad. Pero, tiene una familia con ella." dijo Santana. "Y dos hijos"
"Realmente no sé que decirte" dijo la diva.
"No hay demasiado para decir. Espera que se le vaya el alcohol de la sangre, se de cuenta de lo que hizo y se atreva a decirle a mi madre" dijo la latina abrazando a la diva. "Me gusta como hueles."
"¿Crees que si fuéramos una pareja normal irías con otra mujer a buscar satisfacción?" preguntó la diva.
"No." dijo la latina firmemente. "Creo que me aguantaría porque al fin de cuentas, eres la mujer a la que volvería. Lobo o no"
"¿Por qué no duermes? Yo también podría aprovechar para hacerlo" dijo Rachel. "Seguramente esto nos va a traer más complicaciones en el par de horas que podamos descansar."
"Realmente somos madres." dijo Santana despacio mirando las cunas de sus hijos.
"Realmente lo somos." dijo la diva sonriendo.
PEZBERRY
Rachel y Santana salieron después de las 8 de la mañana del hospital, cada una cargando a uno de los niños, mientras discutían como hacer para llegar a la casa en el mismo auto los cuatro.
"Podrían haber avisado que iban a salir a esta hora." dijo Sue apareciendo al lado del auto. "Por suerte, yo, como gran persona que soy, tuve la brillante idea de venir temprano."
"La verdad que si" dijo Rachel sonriendo.
"Dame al pequeño o pequeña que tienes en brazos Santana, y vamos a la casa." dijo Sue extendiendo la mano.
"¿No puedes diferenciar los colores?" preguntó la latina entregándole a Lily. "El rosa generalmente significa que es una niña y tenemos que parar en una farmacia a comprar la fórmula"
"No compren pañales" dijo Sue.
"Eso quiere decir que nuestra manada nos va a regalar muchos" dijo Rachel
"Si, no vale la pena hacerles una sorpresa porque las dos se van a enterarse" dijo Sue sentándose en el asiento trasero y dejando espacio para que Rachel se siente a su lado.
"Tenemos que comprar los asientos para autos, San" dijo la diva.
"Si. Por suerte tenemos los cochecitos." dijo Santana
"El cochecito" dijo Sue. "Ayer nos fuimos con Emma a cambiar esos dos por uno doble. Así pueden salir con los niños cuando está una sola"
"Gracias Sue" dijo la diva
"No hay problema." dijo la rubia esperando que Santana acelerara y dejaran el hospital.
S&R
Casi toda su manada estaba esperando por las morenas y sus hijos y después de que los hicieron dormir, se quedaron hablando en la cocina.
"Creo que deberíamos cambiar la sala de reuniones por tu cocina" dijo Judy. "Por lo menos hasta que estén seguras de dejarlos con una niñera"
"Pueden tomar la nuestra. La haremos venir aquí, así tiene el cuarto de sus hijos para que los acuesten, mientras cuidan a los nuestros" dijo Brittany
"O la nuestra" dijo Shelby
"No se van a empezar a pelear por la niñera. Ya veremos a quien contratamos." dijo Rachel
"¿Dónde están tus padres, Santana?" preguntó Emma.
La única que pareció notar el intercambio de miradas entre la latina, la diva y Hiram Berry, fue Sue.
"No lo sé" dijo la latina y se dedicó a seguir haciendo lo que sea que estaba haciendo.
Rachel apoyó su mano en la espalda baja de Santana y se dispuso a escuchar la conversación que toda la manada estaba sosteniendo.
S&R
A decir verdad, Santana había recibido varias llamadas telefónicas y varios mensajes por parte de sus padres. Los mensajes mentales los ignoró completamente, mientras que todo lo demás lo descubría cuando era necesario.
Los primeros mensajes habían sido de su madre, preguntándole como estaba todo y si sabía como había hecho su padre para emborracharse tan rápido. Recordaba bien que en la fiesta de casamiento de su hija a todos les había llevado horas sentir algo con el alcohol.
Poco después, los mensajes cambiaron a otro tema. Uno que Santana recién sabía desde la noche anterior y que no quería recordar el día que llevaran a sus hijos por primera vez a su casa. Pero sabía que si su padre se había relajado con dos botellas de whisky al frente de ella, se iba a relajar mucho más al frente de su madre hasta el punto de contarle lo de su otra familia.
Hiram confirmó todo cuando ellas estaban saliendo del hospital, enviándoles un mensaje diciéndoles que Marcos había contado la historia a todo aquel que se le cruzara por el camino después de la sexta botella de whisky que él solo consumió.
Para el momento en que Hiram lo acompañó hasta la casa y se dirigió a pasar el tiempo con Mark, Marcos seguía repitiendo una y otra vez lo de su amante y sus dos hijos fuera del matrimonio.
Santana sabía bien que su madre lo había escuchado desde la misma boca de su padre. Y sabía que probablemente le diría algo por no dirigirse directamente a hablar con ella en el momento en que se enteró.
Por lo tanto, solo decidió comunicarse con su madre mentalmente y pedirle perdón antes de proseguir con sus cosas. Y sus cosas ahora implicaban a dos pequeñas criaturas.
S&R
Cuando los niños se despertaron tres horas después, llorando para anunciar que debían cambiarlos y además alimentarlos, Rachel y Santana volvieron a encontrarse solas en la casa.
Parecía que ahora su manada sospechaba que algo estaba sucediendo y decidieron marcharse para darles finalmente un poco de tranquilidad a las recién graduadas como madres.
Rachel ni siquiera pronunció palabra cuando vio a Santana acostada y alimentando a Lily. Tampoco cuando se levantó y despacio acomodó a la niña en la cuna (que ahora se encontraba en la habitación de ellas) ya dormida. Pero decidió hablar cuando ella misma terminó de acostar a Lily, puso las dos mamaderas utilizadas después de amamantarlos a lavar, y caminó despacio hasta la cama.
"Ni siquiera preguntes, ni digas nada." dijo Santana cuando la diva dijo su nombre. "Sé que no es el mejor momento para que ellos dos peleen. Casi 24 años ocultándole a una mujer y a dos niños. Sea lo que sea que esté pasando entre esos dos, lo mejor va a ser que dejemos que lo resuelvan solos"
"¿Estás segura?" preguntó la diva
"Si. Si mi madre se pone muy loca e interrumpo en su discusión, seguramente va a decir que ha sido mi culpa. Porque si hubiera tenido una cesárea conmigo, él no la habría engañado"
"Santana, sabes que ella nunca va a decir eso."
"Lo sé. Solo estoy buscando una excusa válida para no interrumpirlos" dijo la latina suspirando.
S&R
Y Rachel tenía razón. Maribel (de) López nunca le iba a echar la culpa a su propia hija por la idiotez de su marido. Por lo menos eso decidió mientras miraba a Marcos dormir después de la enorme borrachera con la que había vuelto de celebrar su nuevo rol como abuelo.
Mientras se preparaba una taza de café, seguía pensando en las palabras que Marcos había dicho apenas cruzó la puerta.
Era padre de dos niños más.
Primero no le creyó y lo ayudó a acostarse. Pero él dijo el nombre de la otra mujer y Maribel lo recordó de algunas veces que lo había escuchado decirlo hablando por teléfono. Por lo tanto, cuando su marido cayó dormido por el efecto del alcohol, Maribel se dirigió al único lugar de su casa al que solo entraba cuando hacía falta limpiarlo. La oficina de Marcos.
Obviamente no había ninguna pista a simple vista de que lo que él hubiera dicho fuera cierto. Pero sabía que en el caso de que lo fuera no estaría a la vista.
Siguió buscando entonces y descubrió una hilera de libros falsa en la parte inferior de la biblioteca. Decidió que lo mejor era intentar abrirla, y después de buscar la forma durante casi una hora, lo logró.
Detrás de esos falsos lomos de vidrio, Maribel encontró las partidas de nacimiento de los dos niños. En el nombre del padre, se encontraba su marido y el nombre de la madre era el que había escuchado un rato atrás salir de la boca de Marcos.
Dejó todo donde estaba, cerró bien el escondite y se sentó a pensar.
Sabía que quizás Marcos se acordaría de que le había dicho.
Había intentado comunicarse con su hija, pero se dio cuenta de que, además de su reciente maternidad, Santana estaba ignorando sus llamadas por otra cosa. ¿Marcos había sido capaz de decirle a su hija sobre su otra familia estando borracho? Maribel sabía que era posible.
Por lo tanto esperó. No quería dormir por temor a sufrir pesadillas. No quería dormir por temor a que él se despertara y desapareciera.
Marcos se levantó con dolor de cabeza, como había supuesto que iba a suceder, y caminó quejándose hasta la cocina de su dolor de cabeza.
Se quedó quieto cuando vio la mirada de su esposa y sus recuerdos comenzaron a fluir. No recordaba mucho, pero si recordaba perfectamente el momento en que le contó a su hija.
"¿Santana te lo dijo?" preguntó Marcos sentándose al frente de Maribel. No tenía intenciones de hacerla enojar más haciéndole pensar que no sabía que había sucedido la noche anterior. Ni siquiera iba a decir que no recordaba nada.
"No metas a Santana en esto. No hacía falta que me lo dijera. Fue lo primero que dijiste cuando cruzaste esa puerta" dijo Maribel.
"Ese whisky es muy potente. El otro día leía en uno de los libros de Judy que un whisky añejo y bien hecho puede hacernos perder la cabeza" dijo Marcos
"La perdiste hace 24 años" dijo Maribel.
"¿Podemos hacer como que no pasó?" preguntó Marcos temeroso.
"Tienes dos hijos más" dijo Maribel. "Dos"
"Lo sé. Pero ¿no te hace sentir mejor que desde que somos lobos no la veo ni la siento atractiva?" preguntó Marcos.
"Me sentiría mejor si no tuvieras dos hijos con ella" dijo Maribel. "¿Estás seguro que son tuyos?"
"No digas eso. Ella nunca me engañaría" dijo Marcos sonando un poco enfadado.
"Lo mismo pensé de ti cuando empezamos a estar juntos. Y mira. Pero probablemente sea mi culpa, tal vez no lo quise ver. Cuando pienso que tonta fui al no darme cuenta me siento mal, pero después intento recordar cosas y me sé que tuve todas las pistas al frente mío. Durante casi 24 años. Pero el amor que siento todavía por ti no me dejaba ver las cosas" dijo Maribel.
"¿Sientes?" preguntó Marcos intentando no sonar ilusionado.
"¿Hiciste algún tipo de análisis para confirmar su paternidad?" preguntó Maribel.
"Acaba con eso. Ella no me engañaría, en serio" dijo Marcos. Pero sabía que la duda ya estaba instaurada. Muchas veces había logrado superar esa duda durante los años desde el primero de sus hijos con la otra mujer, pero sabía que podía perderla.
Maribel se dio cuenta de que había tocado un tema sensible para su marido y decidió jugarse el todo por el todo. Si ella había sido la engañada durante todo este tiempo, él también podría haberse convertido, figurativamente, en un reno con muchos cuernos.
"Disculpa que te haga tantas preguntas, pero...esos chicos no tienen nada de parecido a ti. Tampoco quiero ser mala" dijo Maribel.
"Un poco si quieres serlo y te entiendo perfectamente" dijo Marcos. "Sé que no tienen nada parecido a mi. Simplmente confío en que ella nunca me engañaría."
"¿Podrías confirmarlo?" preguntó Maribel.
"Ya no...no tengo el mismo adn que cuando los concebimos" dijo Marcos. Era una sorpresa la tranquilidad con la que su mujer estaba tomando esto.
"Deberíamos averiguar si afecta al ADN" dijo Maribel.
Marcos observó a su mujer detenidamente. A pesar de su dolor de cabeza, sabía que tenía que pensar lo que ella estaba proponiendo. Se llevó una mano a su frente, acariciando para tratar de aplacar un poco el dolor de cabeza.
Sabía muy bien que tenía dos caminos sin salida en cuanto a su matrimonio. Como lobos sería otra cosa. Pero esto era una cuestión humana.
Tan humana que sus lobos tenían que quedar afuera de esto.
Por un lado, si se hacía el análisis de ADN, podía descubrir que esos niños eran realmente sus hijos y perdería a Maribel. La perdería para siempre y no sabía como iba a reaccionar Santana ante este acontecimiento.
Por el otro lado, si se hacía el análisis de ADN y resultaba que esos dos niños no eran sus hijos, igual perdería a Maribel pero tendría una oportunidad de recuperarla. Pequeña oportunidad, pero oportunidad al fin. Tampoco sabía como iba a reaccionar su hija ante este acontecimiento.
En cuanto a la parte lobuna de sus vidas, sabía que seguramente sus lobos seguirían buscándose una y otra vez, hasta que ambos sean vencidos por la pasión que sus lobos tenían con el otro.
Y si no, sería algo bastante doloroso para él.
"Entonces, averigua eso del ADN y lo haremos" dijo Marcos despacio.
"¿Lo haremos? No. Lo harás" dijo Maribel poniéndose de pie.
"Siento mucho haberte engañado" dijo Marcos haciendo que Maribel se detuviera en la puerta. "Realmente lo siento. Por alguna razón, tuve que convertirme en lobo para saber que eres el amor de mi vida, mi otra mitad."
"Si, ahora estás a punto de perderme" dijo Maribel dejando la cocina.
S&R
Esa noche, Santana y Rachel pasaron media hora mirando a sus hijos dormir, antes de volver a la cama.
"No podemos salvarnos de los problemas ni siquiera cuando somos madres" dijo Santana
"Se nota que estamos destinadas a ser una parte central en los mismos" dijo la diva besando a su esposa. "Y, antes de que digas que tienes miedo de que tus ganas de sexo te lleven a cometer el mismo error que cometió tu padre, quiero decirte una cosa"
"¿Qué?" preguntó Santana.
"Quiero que sepas, que si tienes ganas, yo puedo ayudarte a que se vayan. No podré dejarte meter nada en mi. Ni tus dedos ni tu pene. Pero siempre puedo darte algo de placer."
"Eres realmente la mujer de mi vida" dijo Santana besando a Rachel.
"Eso es porque tú eres la mía" dijo Rachel cuando se separaron.
A partir de esa noche, las dos tenían una rutina. Se levantaban juntas cuando los bebés lloraban. Se notaba que parecían más gemelos que mellizos, ya que lloraban al mismo tiempo, por exactamente lo mismo.
Igualmente, como lobas, tenían que agradecer a su olfato, ya que gracias al miso podían oler si necesitaban cambiar el pañal o simplemente alimentarlos.
