OK acá otro capítulo de TOCANDO EL ABISMO , este capítulo contiene un poco de lemon, espero les guste.


POV SAKURA

El latido de mi corazón se desbocaba por todos lados, aún tenía los brazos de Itachi rodeándome. No podía moverme, la posición tan incómoda en la cual nos encontrábamos me estaba haciendo perder el equilibrio.

—por fav... —traté de decir antes de que mi cuerpo junto con el de él cayera al suelo.

La respiración de ambos era irregular, sabía que había lágrimas surcando por mis mejillas, él no decía nada, solo se aferraba a mi tan fuerte que me estaba empezando a lastimar. Como pude logré zafarme de su agarre y me di la vuelta, él se sentó sobre sus tobillos y me observó en silencio.

Su mirada estaba un tanto perdida, me imaginé que era a causa del alcohol, no sabía que tan borracho estaba ya que nunca lo había visto en esa condición.

— ¿Por qué estás aquí? —arrugó un poco la expresión.

—yo... yo tuve un acuerdo con Obito y él me trajo hasta aquí está noche —su voz sonaba adormilada.

— ¿Obito? —pronunció el nombre del otro Uchiha y se volvió a hundir en el silencio.

—Sí. Pero yo no sabía que tú estarías aquí, no quise arruinar tus planes.

— ¿mis planes? —comenzó a ponerse de pie. —no tengo ningún plan.

Al terminar de incorporase sentí como si una ráfaga de calor me golpeara, yo aún estaba en el suelo. Para mí era mucho verlo de pie y semidesnudo, tragué un poco de saliva y miré hacia otro lado. No quería que él se percatara de mi intromisión.

— ¿quieres irte Sakura?

— ¿qué?

—lamento lo de hace un momento. Luces incomoda, si quieres puedo hablar con Obito para que venga por ti —se recargó en la pared.

—no, no quiero irme. —respondí más rápido de lo que me hubiese gustado.

—De acuerdo, entonces levántate —me extendió la mano para ayudarme a ponerme de pie. El tacto con su mano me hizo estremecer, su cuerpo estaba demasiado caliente.

Estaba sentada sobre la cama, mis piernas se movían por si solas a causa de la ansiedad. Itachi iba y venía por toda la habitación tratando de recoger un poco, me gustaba verlo, era sumamente sensual. Desvié mi mirada ante mis pensamientos lascivos «¿Qué mierda estoy haciendo?» posé mi mirada sobre la cama, la cual me hizo tragar grueso, en este lugar había perdido la virginidad hace algún tiempo.

— ¡maldición! —dije más alto.

— ¿Qué sucede? —Itachi se giró para verme.

— ¡¿Qué?! Nada, yo... nada —bajé la cabeza nuevamente por instinto. Fijé mi vista en el suelo, solo podía escuchar a Itachi moviéndose por todo el lugar. Quería estar con él, abrazarlo. Pero no sabía cuál sería su reacción, él no me había visitado todo este tiempo y eso me hacía sentir insegura.

—Lo siento por el tiradero, en realidad no esperaba a nadie —aún arrastraba la voz.

— ¿estás muy ebrio?

— ¿se nota mucho? Lo siento, yo... necesitaba escapar.

—Deja de decir "lo siento" —dije aún con la vista fija en el suelo. —me hace enfadar.

Se escuchó como suspiró fuerte y posteriormente se sentó a mi lado. Tenerlo tan cerca me hacía sentir incomoda.

—no es nada reconfortante que me veas de este modo.

— ¿qué? —alcé la vista para poder verlo, su mirada estaba fija en mí. Lo que intentaba decir se había esfumado en un segundo.

— ¿recuerdas el tiempo en este lugar? — sus mejillas carmesí me atraparon, la expresión en su rostro era extraña, un deje de dolor y placer habitaba en ella.

—sí, pasamos mucho tiempo dentro de este cuarto. —mordí mi labio inferior ante el recuerdo de los días pasados.

—no muerdas así tus labios.

—Lo siento —enseguida mis mejillas se sonrojaron, pude sentir todo el calor extendiéndose hasta mis orejas.

—ahora eres tú la que pides disculpas ¿yo también me puedo enfadar?

Su pregunta me había parecido demasiado sugestiva, no dije nada solo me limite a mirarlo. El hacer eso, dolía. Era tan jodidamente hermoso y yo siempre había sido precoz en las cosas del amor, en cuanto Itachi me ponía una mano encima yo me convertía en un maldito gato que se frotaba en su amo; volví a morder mi labio ante mis pervertidos pensamientos.

—te he dicho que no lo hagas o no podré contenerme. —la mirada de itachi reflejaba deseo, me estaba perdiendo en el calor proveniente de su cuerpo y su mirada.

—No lo hagas —dije en voz baja mientras mis ojos observaban sus labios, una sonrisa se apoderó de su rostro.

No dijo nada más, se acercó a mí y me beso con cautela.

POV SASUKE

— ¿siempre eres así de torpe?

—cállate, nunca había tenido la necesidad de confesarme.

— ¡maldito Gigolo! Eres el típico sujeto que tiene a todas las mujeres babeando —Tayuya se llevó la botella de cerveza a la boca.

—bueno ¿quieres que mienta y te diga que no?

—bastardo. Me alegro que Sakura te haya mandado al diablo. —no le respondí solo me dediqué a mirar hacia otro lado.

Tayuya siguió bebiendo mientras movía la cabeza al son de la canción que se escuchaba por toda la casa « ¿Por qué el imbécil de Deidara siempre tiene esta clase de música?» pensé mientras de igual forma bebía de la botella.

Los días habían pasado rápido y aunque tuve serias intenciones de ir a ver a Sakura, algo en mí no lo permitía. Itachi se había ido de la casa dejándome solo nuevamente, sabía que si no estaba con Deidara lo más probable es que estuviera en el departamento al que me llevó aquella vez. Supe por Kizame que él había vuelto a la escuela, casi siempre me preguntaba si él había visitado a Sakura en alguna ocasión.

—te estoy hablando idiota.

— ¡perdón! —Tayuya seguía siendo agresiva, pero ya no me fastidiaba como antes.

—argh... No sé qué parte tuya podría gustarle a las mujeres, eres un idiota.

—deja de molestarme ¿Qué quieres?

—te preguntaba si la vas a ir a visitar pronto.

—no lo sé. Ella se veía muy molesta por lo de itachi, quizá lo mejor sea desertar y olvidarme del asunto.

—Creo que sería lo mejor —la voz de Obito se hizo presente, me desconcertó un poco su presencia.

— ¿Qué haces aquí?

—Kizame me llamó y me invitó. Quería irme a casa, pero no lo logré —se encogió de hombros.

— ¿a dormir? ¿Acaso tienes cincuenta años? —Obito se encrespó ante las palabras de Tayuya, quien solo se dedicó a mirarlo de forma altanera.

—había olvidado que no eres nada respetuosa. No tengo cincuenta años, pero a diferencia de ustedes niños tontos, yo trabajo.

— ¡dah! Eres un aguafiestas. — « ¿en qué momento ellos se conocieron?» pensé mientras observaba su intento de platica.

—Ya olvídalo, no vine a discutir contigo —tomó asiento frente a nosotros, Tayuya chistó con la lengua y miró hacia otro lado. Esto lo hacía con regularidad, cuando se sentía incomoda solía romper el contacto visual.

— ¿Por qué dijiste que lo mejor era olvidarla? ¿Ella te ha dicho algo? —me mostré un poco insistente, eso me chocó.

—bueno, creo que es lo mejor dada la situación actual. Oye Tayuya ¿Dónde hay cervezas?

— ¿conoces la situación?

—es de suponer idiota, ella es mi paciente. —Obito me miró de forma indignante.

—es cierto lo había olvidado. ¡Demonios! ¿Qué te dijo ella? —de nuevo esa aura de necesidad persiguiéndome, no quería verme tan necesitado de ella.

—lo siento Sasuke, pero es confidencial. Tayuya ¿me dirás dónde están las cervezas?

—eo... que fastidioso eres. Están arriba, en la terraza. Todo el mundo está ahí.

—bueno y ¿por qué no están allá? O ¿este es el club de los olvidados por Sakura?

—meh, solo me harté de la gente y vine a la cocina, encontré a Sasuke llorando y pues aquí estoy consolándolo. —Tayuya me sonrió y yo solo le regalé una mirada de pocos amigos.

— ¡Sasuke! Vaya aquí estás, pensé que habías huido. —Azuka se recargó en el marco de la puerta y nos miró a los tres. —Obito, tú también estás aquí ¿por qué no suben? La parrillada está lista. Deidara y Kizame comen demasiado, podrían acabársela antes de que ustedes lleguen.

—de acuerdo en un momento subimos. —respondió Obito.

Azuka se dio la vuelta para retirarse, no sin antes regalarle una mirada de odio a Tayuya la cual ni siquiera se había interesado en mirarla, aún seguía absorta en su botella.

—creo que hoy me embriagare —dijo la pelirroja, mientras se ponía de pie y salía de la cocina.

—creo que yo también, la escuela termino y no hay otra cosa mejor que hacer —me puse de pie para seguir a la chica. Obito hizo lo propio.

POV ITACHI.

Odiaba estar ebrio, pero era lo único que me hacía olvidar. Mi cuerpo se acoplaba tan bien al suyo, no pude resistirme y la besé. La besé como tantas veces lo había hecho, su cuerpo debajo del mío me llenaba de éxtasis, de vez en cuando nuestras miradas se encontraban y sus mejillas se encendían aún más.

Estaba sentado sobre ella, aún llevaba puesto el sujetador y la parte de abajo del mismo.

—eres hermosa.

—Cállate —dijo sin prestar mucha atención a mis palabras y tiró de mi cuerpo.

Las caricias se hacían cada vez más agresivas, yo nunca había estado con ella estando ebrio. La necesidad de follarla me estaba carcomiendo, quería estar dentro de ella lo más pronto posible. Sus pequeñas manos se aferraban a mi espalda, mientras que su cabello y el mío se enredaban formando uno solo. En un movimiento algo arriesgado me deshice de sus últimas prendas, al principio la acaricié lentamente, pero la verdad es que estaba desesperado por poseerla.

Me volví a sentar sobre mis tobillos y saqué mi miembro, su pequeño cuerpo estaba lleno de mis mordidas; quería corromperla, hacía bastante tiempo que lo deseaba. Comencé a rosar mi miembro en su pequeño botón, las reacciones en su rostro era algo prodigioso; gemía mientras enterraba sus manos en alguna parte de mis muslos.

—Córrete —ordené —córrete para mí.

Y así lo hizo, comenzó a contraerse mientras apretaba los dientes. Cerró los ojos mientras se dejaba ir, llevé mi mano hasta el comienzo de su orgasmo, podía sentir su humedad, estaba entre mis dedos los cuales sin pensar dos veces comencé a lamer. Ella enrojeció en el acto.

— ¡¿Qué estás haciendo?! —preguntó mientras su cuerpo aún temblaba.

—guarda silencio. —le pedí de manera suplicante.

Aún no estaba conforme, así que levanté sus piernas dejando su pequeña joya expuesta. Comencé a lamerla con mi lengua, enseguida profirió un largo y asustadizo gemido, me recosté un poco sobre el colchón y me aferré a sus caderas. Estaba demasiado excitado, cada que tiraba de mi cabello, mordía su estrechez. La quería para mí, era tan avasallante lo que sentía, era dolor combinado con satisfacción. Ella se dejó ir de nuevo, yo era feliz. Feliz de sorber toda su ambrosía.

Me levanté y me senté al borde de la cama, observé que su pecho subía y bajaba precipitadamente, yo había hecho que se corriera dos veces y sin siquiera estar dentro de ella. Estaba en suma extasiado, necesitaba de ella para poder liberar un poco el dolor que llevaba dentro, así que la tomé con fuerza y la obligué a hincarse frente a mí.

—Lámelo —le ordené, mientras llevaba su cabeza hacía mi falo.

Tan solo de sentir su lengua sobre mi miembro me estremecía, sujeté con fuerza su cabellera rosada e impuse mi fuerza sobre ella. No duré tanto como me hubiera gustado, pero la simple sensación de tenerla cerca me humedecía bastante, al final me vine dentro de su pequeña boca. Me estaba volviendo loco por llenar cada parte de ella, estaba delirando. Sé que ella lo notaba, pues solo se dejaba hacer.

POV SASUKE

Todos bebían de manera desenfrenada, pronto decidí que no quería ponerme ebrio.

—oye idiota ¿Qué te sucede? —Naruto llegó hasta mí, me encontraba en el balcón de la casa observando la ciudad.

—nada.

—te conozco, lo sabes ¿no?

— ¿Por qué tuve que conocerla? —dije de repente.

— ¡wow! Nunca te vi tan perturbado por una mujer Sasuke, yo creo que lo mejor que podrías hacer es ir a verla y hablar de todo esto.

—la última vez que estuve con ella lo jodí todo.

—no seas idiota. Si yo me enterara de algo como eso, me sentiría con nauseas. ¿Te has puesto a pensar que sintió ella? Debió de ser una bomba bastante grande, además ella está allá adentro sola. ¿Te imaginas? Lidiar con todo esto solo.

—Siempre eres más de lo que uno se espera —volví mi mirada hacia Naruto, nuestra amistad había pasado por mucho en los últimos años y a pesar de que en ciertas ocasiones me hacía tiritar de cólera, siempre había sido un buen amigo,

—lo sé, tú eres un imbécil que no nota las cosas buenas de la vida. Te aconsejo que vayas a hablar con ella, es más si vas mañana yo te acompaño.

— ¿mañana? —no estaba muy convencido.

—Sí, vamos te acompañaré, si quieres entrar solo me quedaré a esperar en la auto.

—no lo sé, veremos cómo transcurre la noche.

Volvimos dentro, donde las cosas poco a poco se salían de control. Por alguna estúpida razón Deidara había sacado una guitarra eléctrica y estaba tocando por todo el lugar. Azuka se reía como pocas veces la había visto hacerlo, me parecía perfecto que ella no sufriera por la inmadurez de mi hermano. Tayuya hablaba seriamente con Hidan y Obito, parecían estar debatiendo algo.

— ¿de qué están hablando? —me acerqué a ellos y me deje caer en el suelo.

Hidan me ofreció una cerveza que acogí con gusto.

—del tiempo. Esta chica dice que el tiempo es algo efímero. Yo no creo eso, yo pienso que el tiempo es algo que nunca acaba, nosotros acabamos. —Obito me introdujo al debate.

—o sea, sí maldito. Pero al morir tú, el tiempo también se acaba. ¿Qué mierda vas a saber sobre lo que sigue después, si el tiempo ya se te acabo?

—pero yo no lo veo así. Yo creo que nosotros renacemos en otro tiempo, otra época. —Obito se desesperaba con cada palabra de la pelirroja.

—supongamos que es así ¿acaso vas a recordar tus vidas pasadas? Las olvidas, y si las olvidas no existieron. —Tayuya ardía.

—según Jashin-sama nosotros los humanos somos inmortales, creo que Obito tiene razón, cariño.

—tú cállate, no le permito hablar a alguien que creé en un Dios tan inútil, es más ni siquiera existe Hidan. —la pelirroja parecía emocionada.

—no te molestes Tayuya, todos tienes diferentes perspectivas —trataba de ser un mediador.

—no molestes Sasuke, debes dar un verdadero punto de vista. Si no lo vas hacer, cállate.

— ¿Qué te sucede? Bueno creo que el tiempo, es como dijiste tú, efímero. Si yo muero hoy el mundo se termina y no es una expresión ególatra, es solo razonamiento. Al morir yo y no ser parte de este mundo, no saber más sobre los acontecimientos, este se termina. Me gustaría pensar que las cosas son como dice Obito. —tras decir esto me llevé la cerveza a la boca, su sabor amargo me adormecía.

—No, haber espera... —Hidan guardo un momento silencio —no existimos, esa es la verdad ¿Qué mierda somos nosotros? No somos nada.

Seguí observando la plática pero sin ser parte de ella, Deidara seguía batiendo su guitarra al son de Led Zeppelin, Azuka bailaba dado vueltas alrededor de él. Mientras Naruto y Hinata se besaban y el imbécil de Kizame estaba muerto sobre uno de los sillones. Suspiré ante la escena tan poco motivante que tenía frente a mí.

—no llores Sasuke, ella si te quiere.

— ¿Por qué te gusta burlarte tanto de mí? Me haces pensar que te gusto.

—sí, lo acepto. Ese cabello cayendo por tu rostro y tus facciones tan finas solo puede hacer que caiga rendida a tus pies. —Tayuya respondió de manera sarcástica.

—oye tonta, relájate. —Tayuya, miró a Hidan y tras regalarle una sonrisa, lo besó en los labios. « ¡Maldición! ¿Por qué yo no puedo tener esto con Sakura?» me pregunté mientras observaba la escena de los dos enamorados frente a mí.

—tranquilo Sasuke. No es de sabios desear lo de lo demás. —Obito posó una mano sobre mi hombro.

—púdrete.

POV ITACHI

La tenía aferrada en la orilla de la cama, llevaba sus piernas sobre mis hombros. A cada estocada gruñía, quería llegar lo más dentro posible. Sus gemidos viajaban por toda la habitación, me seducían, con sus manos trataba inútilmente de parar mi frenesí; comenzaba a volverme loco. De vez en vez me dejaba caer sobre todo su cuerpo para poder besar sus senos, al hacer esto ella se agitaba aún más.

— ¿te gusta? —pregunté en su oído.

—s... sí. —dijo arrastrando la palabra.

— ¿no te estoy lastimando?

—no... no importa. Solo... —no deje que terminará comencé a embestirla más profundo, su estrechez comenzaba a apretar mi miembro, estábamos a punto de llegar al clímax. Me aferré a ella como un niño pequeño, me descargué en su interior. La besé en la boca, gotas de mi sudor caían en su rostro, el beso sabía a sal, también a whisky. El beso sabía a ella.

Debo ser sincera y decir que me encantó escribir este capítulo,

siempre me ha gustado escribir desde la perspectiva de Itachi.

Espero que les haya gustado, .