La joven se despojó de su capucha dando con una joven rubia de cabellera larga recogida por un listón rojo en forma de cuernitos, ojos rojos, pecas en la nariz y mejillas, su vestido de mahou shoujo consistía en un spandex negro anexo al torso adornado con una chaqueta armadura amarilla fluorescente con la letra S inscrita en negro, una bufanda roja sobre el cuello de esa extraña prenda sobre la espalda, las mangas largas negras de la chaqueta tenían franjas blancas lineales y guantes rojos hasta el antebrazo, falda negra con bordados blancos a los costados, medias negras hasta la pantorrilla y zapatos botines de color verde fuerte.

-¿Ahora que eres ahora Inazuma-san?- Shizuma estaba en posición de combate mientras alistaba su driver

-¿Inazuma-san?- La raijin de ojos rojos alzó la ceja como si no comprendiese nada- Para tu información mi pequeña ignorante, no soy Inazuma si no en realidad soy una mahou raijin- La alzó el brazo derecho levantando el dedo índice apuntando al cielo

-El cielo llora, la tierra tiembla y la gente grita de emoción sobre todo los dulces niños, las lindas chicas y las hermosas mujeres cuando escuchan mi nombre. Todos ellos gritan para que derroten al mal- Señaló a la matona con el dedo como si ella fuese esa amenaza- Yo soy la guerrera eléctrica de la justicia, aquella bruja que usará el castigo del cielo para acabar con los pecados…

Hizo una extraña pose, sus piernas estaban separadas y estaba con los brazos cruzados o bueno haciendo que estaba de brazos cruzados mientras señalaba con el dedo

-Yo soy el relámpago que protegerá este planeta como le dará su libertad de toda amenaza… ¡DENJIN SAYAKA! ¡No te perdonaré, maldita asesina!

-Así que te muestras…- Shizuma alistó su driver para transformarse- No solo eres una retrasada, ahora eres una maldita loca

-Si tanto insistes en las tonterías que dices allá tú- La raijin se puso en posición de combate- Te enseñaré una lección que jamás vas a olvidar, cabeza de pescado

-Eso lo veremos, bombilla estúpida

Sayaka como Shizuma estaban mirándose mutuamente con ganas de enfrentarse a muerte, la matona se puso su driver con tal de pelear mientras un aura azul estaba iluminando sobre su cuerpo hasta que

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Flashback

Shizuma estaba reunida junto con Rei, la hija del doctor Hell. La peliplata del parche le dio una especie de driver con el símbolo del globo terráqueo con un símbolo esotérico y sobre él un águila imperial.

-¿Qué es ese driver?

-Shizuma-sama, eso que te estoy dando es el driver que portó tu difunto abuelo, el general Samehada Mizuki, miembro del Consejo Militar del Estado durante la Epoca de los Cinco Elementos. Su padre siempre la consideró digna para usar ese driver como en poseer su inmenso poder

-¿Crees que lo merezco?- La matona veía con asombro aquel artefacto mientras una sonrisa asomaba por su rostro

-Más que utilizarla intensificará más su poder y ayudar a que su máximo potencial se manifieste

-Entonces lo haré, todo lo que sea para lograr el objetivo de mi padre

-Muy bien, Shizuma-sama- Una pequeña estrella se vio en su único ojo carmesí- Le deseo mucha suerte en su misión

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Shizuma puso el driver en su cintura mientras el cinturón anexó las caderas, puso una bola azul dentro del círculo del artefacto hasta que una luz azul fuerte comenzó a bañar todo su cuerpo pero de pronto su silueta comenzó a cambiar de apariencia drásticamente, Kumo estaba sin habla al ver ese cambio mientras la mencionada Denjin Sayaka estaba sentada viendo una revista hentai y riéndose levemente viendo las imágenes lascivas en ese tipo de mangas.

-¡AAAAHHHH!- Gritó de terror la chica araña al ver que ante ella estaba una especie de tiburón humanoide de gran hocico, cuerpo musculoso y corpulento, un martillo en su brazo derecho y un pantalón spandex negro

-¿Ya terminaste? Ya me estaba cansando mucho- La raijin de ojos rojos dejó su revista para ver al dichoso monstruo el cual se reía sádicamente, se impresionó al principio y sonrió- -Ay mierda… Esto es raijintástico. Sin duda alguna me gusta pelear contra las personas o monstruos más fuertes. ¿Cómo te llamas tiburoncín?

-¿Yo? Me llamó Scylla T6, soy un robot al servicio del doctor Hell

-¿Doctor Hell?- Su sonrisa se le borró y ahora estaba con una cara de completo enojo- Ese hombre asesinó a mi padre y a mi ratoncita… Lo odio profundamente- Se posicionó para expulsar todo su ki mientras una corriente eléctrica estaba rodeando su aura- ¡Eres un maldito! ¡Te destruiré monstruo feo!

Sonó un leve pedo

-Ups, lo siento. Mi error- Sonrió tontamente mientras que Scylla T7 quedó con una gota en su sien mientras la chica araña estaba muerta del miedo, no creía que su amiga se convirtiera en un horrible monstruo

-Ups, lo siento Denjin Sayaka- Dijo el tiburón humanoide- Pero creo que tendré que hacer cosas importantes por el pueblo… Por cierto, ¿Cuándo dijiste ratoncita mencionaste a esa niña rata?

-¡Ella no es una rata! ¡Es mi novia y se llama Matsuri!

-¿Con que es Nezumi-san? Pues mira a tu amorcito- Señaló a la cancha donde estaban acostadas las cuatro chicas entre ellas estaba una joven pálida que estaba durmiendo en brazos de una chica peliazul de peinado piña y un parche en el ojo derecho

-¡Ratona desvergonzada!-Gritó enojada al estilo anime ¡¿Yo estando en el otro mundo y tú poniéndome los cuernos?!

El monstruo tiburón estaba con otra gota en su sien

-Como sea… ¡Mascaras de hierro!- Un grupo de los aludidos apareció de repente en las tribunas del coliseo- ¡Ataquen a esa raijin!

-¡A la orden señor!

-¡Ay mierda, no me dejan hacer lo que quiero!- La raijin de ojos rojos hizo un bufido de enojo

Sayaka de mala gana subió a las gradas con tal de enfrentarse con una comitiva de menos de diez esbirros, cuando llegó a los primeros asientos cogió a uno de los matones por el cuello y le propinó una serie de puñetazos con la derecha hasta mandarlo a la lona, otro de los matones fue hacia ella pero la rubia le encestó una patada voladora.

Subió unas gradas más liquidando a otros dos, otro sicario saltó desde unas dos gradas hacia la raijin pero luego de un breve intercambio de golpes fue alzado por la chica eléctrica y derribado sobre los asientos de abajo.

En menos de nada, Sayaka divisó a unos tres sicarios cerca de las cuatro jóvenes, en especial de la dokushin que amaba a lo cual saltó hacia la pequeña cancha para darle pelea a esos sujetos. El primer sujeto voló a ras del suelo por una patada de kung fu, el segundo le fue propinado una Dempsey Roll (Una conocida serie de puños en el boxeo) y el último luego de un breve forcejeo fue apuñalado por su propia daga.

La raijin luego de liquidar a los esbirros decidió ir a donde estaban las demás chicas, le causó algo de curiosidad en como Matsuri dormía en los brazos de Remi que la abrazaba como si algo hubiese ocurrido. Sayaka sonrió un poco burlona cuando el rostro de la dokushin se recostaba en el busto de la kage.

-Bueno, esa te lo dejo pasar Mat

-Candy… Candy…

-Candy-sama, Candy-sama…

Las dos jóvenes murmuraban ese nombre y aparte una de ellas, Remi derramó lagrimas lo que causó algo de incertidumbre en Sayaka la cual se acercó a la peliazul del parche para limpiarle su lagrima y miró a su ratoncita como llamaba a Matsuri.

-¿Quién es esa Candy? ¿Qué está sucediendo aquí?

-Ellas están en una prueba ordenada por el ejército- Se escuchó una voz de mujer a lo que la raijin quedó con cara azul y ojos saltones al ver que estaba la imagen de una mujer de baja estatura, cabello morado con coletas enrolladas y kimono negro

-¿E-e-eres un fantasma?

-De hecho, los mahou kishin somos seres sobrenaturales y paranormales- Respondió la mujer que se acercó hacia la raijin la cual estaba tratando de salirse del asombro

-Un minuto… ¿Acaso eres la mujer decapitada de la plaza?

-Sí, pero no hay de que preocuparse, pues los kishin podemos transformarnos en fantasmas hasta regenerarnos del todo, aunque el soldado Akechi no corrió con mejor suerte- Tsukuyoumi sensei miró el cadáver de Roki como de varios máscaras de hierro y de Kumo pues la chica araña estaba llorando de rodillas- Veo que derrotaste a Iwajima como a varios matones, me cuesta creer que Shizuma sea parte de esos sujetos

-En realidad maté a esos tipos raros pero nunca peleé con ese gorila… Por cierto, ¿Quién es usted y que rayos es todo esto?

-Se nota que no eres Inazuma-san, de hecho eres bastante diferente a Candy

-¿Quién es esa Candy?- La raijin de ojos rojos quedó extrañada

-Quisiera contártelo todo pero por ahora debemos llevar a las chicas a un lugar seguro con tal de que despierten- La sensei usó unas bolas de cristal donde guardó a Karin y a Shizuka mientras Sayaka llevó entre sus brazos a Matsuri que seguía abrazando el cuerpo de Remi como si se aferrase a ella

Las dos mujeres decidieron salir del coliseo en dirección a algún lugar donde no habría algún máscara de hierro o algunos de los monstruos. Luego de tanto tiempo ya estaban en la cancha de futbol de la escuela secundaria Nishigaoka donde nuevamente las cuatro chicas estaban acostadas.

Los listones de Sayaka se encendieron mientras el reloj que estaba en su mano derecha le señalaba un mapa donde estaba una ubicación y más las fotografías de una niña y de un monstruo.

-¿A dónde vas?

-Creo que alguien está en peligro. Lo siento señora pero tengo que irme

-De hecho, me llamo Tsukuyoumi, tengo 600 años

-Y yo soy Sayaka Raimon- Las dos jóvenes se estrecharon las manos aunque la kishin quedó sonrojada ante el tacto de la raijin de ojos rojos- Tsuki-chan, ¿Te puedo llamar así?

-Bueno…

-No importa, solo quiero decir que no creo que tengas 600 años pero aún así luces muy bien y más con ese kimono, hace juego con tus ojos. Nos vemos…- La raijin se echó a correr mientras miraba su reloj constantemente pero echó una mirada seria a la kishin

La kishin asintió quedamente mientras la raijin le guiño el ojo en señal de buena confianza y alzó el pulgar. La raijin rápidamente fue corriendo hacia el centro del casco urbano de la aldea mientras la sensei sonreía ante la actitud de esa joven que se parecía a su querida alumna.

-Sin duda alguna tienes una gran hermana gemela, Inazuma-san…- Unas lágrimas bañaban la cara de Tsukuyoumi que tenía lo que parecía ser una especie de memoria USB amarilla son la letra S inscrita en negro- Tengo que encargárselo a una de las cuatro para cuando despierten, le será de mucha ayuda para Raimon-san

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La dokushin dada su actitud un poco orgullosa decidió lanzarse sobre el enorme calvo pero este la empujó contra el suelo. La pobre Matsuri estaba de piedra, helada del miedo mientras que el calvo musculoso grandote invocaba en cada mano una onda eléctrica en forma de ondas de energía, su boca estaba totalmente abierta mientras había un destello de luz dentro de ella.

El hombre calvo lanzó una ráfaga de energía por medio de su boca y sus manos, dicha ráfaga poderosa iba hacia Matsuri la cual estaba en shock temiendo lo peor

-¡MATAR CHICAS MAGICAS!

-¡RATA-CHAN!

-¡MATSURI, CORRE!

-¡NEZUMI-SAN!

-¡MUERE!

-¡NOOO!

De pronto una silueta se interpuso entre la dokushin y la ráfaga causando una explosión y claro un silencio que invadió repentinamente el escenario. El fondo se volvió negro y en medio de ello se escuchaba los característicos sonidos de las antenitas de vinil del Chapulín Colorado.

Shizuma estaba en shock mientras se ponía de rodillas, Karin seguía desmayada sobre el suelo, Remi estaba derramando una lagrima de su único ojo y decidió correr con tal de dar con aquel trágico suceso mientras con la pequeña Matsuri, la dokushin estaba de rodillas en el suelo, una mancha de sangre estaba sobre su mejilla derecha mientras varios trozos de circuitos y sangre estaban regándose sobre el suelo mientras frente de ella estaban unos verdes que brillaban tan intensamente.

Los orbes rojos de la dokushin derramaron lagrimas mientras una destrozada Remi estaba corriendo mientras gritaba a todo pulmón aquel nombre que mencionaba con amor.

La persona que amaba y odiaba hizo aquello por ella

Candy estaba en medio de la ráfaga como al frente de Matsuri, sus esmeraldas miraron con ternura e inocencia a la dokushin que estaba en shock como si le tratase de decir "No te preocupes, todo va a estar bien", le dedicó una sonrisa y después de eso todo de ella se esfumó.

Circuitos y cables estaban regados por todas partes mientras una larga cabellera rubia y unos listones rojos sobresalían de entre todo ese material de metal y sangre. Remi estaba boquiabierta mientras sentía que su corazón se estaba rompiendo, Shizuka cayó de rodillas mientras juraba en su mente que aquello ante sus ojos fue una vil y triste pesadilla.

-No es posible… ¿Por qué? ¿Por qué tú Candy?- La suijin bajó la cabeza contra el suelo y dio dos puñetazos mientras sollozaba ante semejante escena

Matsuri estaba sentada mientras aquella cabeza estaba de lado frente a ella como si en menos de nada hubieran decapitado a la raijin, la dokushin lentamente tomó la cabeza inerte de la cyborg y la abrazó lentamente contra su cuerpo, Remi por su parte usaba su Quijote Laser Blade para encarar al enorme sujeto calvo que seguía sonriendo como si aquel trágico suceso fuese una gran hazaña.

La joven dokushin miraba a la cabeza de la joven que para su fortuna estaba con los ojos cerrados aunque brevemente su vida seguiría, la raijin abrió lentamente los ojos que seguían brillando con gran viveza como si aquello no le hubiese afectado, como si el dolor nunca hubiese existido en su ahora breve vida. La joven con interés preguntó

-Rata-chan, ¿Estás bien?

-…

-Oye… ¿Estás bien? ¿Por qué lloras?

-…- La pobre apretaba sus labios mientras sus verdes ojos estaban hacia atrás- ¿En qué… estabas pensando…? Maldita idiota

-Pues solo… Quería salvarte como a las demás…- Miró por todos lados- ¿Sabes dónde está Rin-chan? Estoy…Muy preocupada por ella

La dokushin llevó la cabeza de la ahora mártir hacia donde estaba su amiga la cual estaba desmayada debido a la pelea que tuvo momentos antes, la raijin sonrió alegre al ver que su mejor amiga estaba con vida, estaba feliz de eso, Rin estaba bien.

-Estoy contenta… Se nota que eres muy fuerte… Rin-chan… Sabes, hubiera querido… pelear contigo pero… creo que tu padre me diría muchas cosas horribles… quizás no podré ver nunca a Tsuyomi-san y a Shigeru… Me pregunto cómo estarán

La dokushin solo sollozaba ante tales palabras de la raijin, aun estando en los últimos instantes de vida seguía siendo ella misma, extraña, ingenua, ignorante, curiosa, idiota y cabeza hueca, era tan ella como siempre… Candy era Candy y Candy era una idiota que de alguna manera lograba hacer latir su corazón aunque desgraciadamente no logró del todo abrirlo hacia la raijin.

-No te preocupes Rata-chan… Ve el lado positivo… Dicen que cuando alguien muere se convierte en energía… O en estrellas que puedan guiar a los seres queridos… igualmente no podré vivir si no tengo mi cuerpo

-Sayaka…

-Qué extraño… Dicen que la muerte no es agradable… Pero no siento nada- Sonrió quizás por última vez- Nah, no importa… ¿Puedo darte otro favor?

-¿Qué…?

-Dile a Rin-chan, Shizu-chan, Kuro-chan, Tsuyomi-san, Shigeru-kun, Yanagi-san y Kusomaru… Que los quiero… Y gracias a ellos soy muy feliz… Y dile al señor Namahono…. Que lo odio

-…

-Por favor, no llores…- Sus ojos se iluminaron- En estos momentos estoy viendo… A otra igualita a mí… ¿Acaso es mi hermanita?... Sí, es cierto… Mi hermanita te hará feliz y será amiga de Rin-chan y las demás… Jejeje…

-Candy…

-Por favor… Matsuri… Sé feliz…

Una vez más la raijin sonrió tiernamente junto a unos ojos cerrados quedándose así de manera permanente mientras una vez más la dokushin sintió ese agujero en su corazón manteniéndose aferrada a la cabeza de la inerte Candy que para extrañeza no mostró tristeza ni dolor ni siquiera algo correlacionado con el dolor y la agonía, nada de eso, solo fue ella misma como si supiera que terminaría así o quizás tuvo que vivir lo que tenía o vivir o en realidad estaba dolida pero no quería preocupar a sus amigas sobre todo a Remi que fue muy pasada de protectora en el pasado o la propia Matsuri a pesar de su trato chocante.

La pequeña pálida se puso de rodillas, alzó la mirada mientras abrazaba lo único que quedaba de la raijin dando inicio a un gran y enorme lamento que se escuchó por todo el lugar como si imploraba al Altisimo un reclamo de justicia por el sacrificio debido.

Mientras eso pasaba, Shizuka se limpiaba las lágrimas mientras caminaba hacia Matsuri con tal de consolar a la dokushin como en querer acompañarla en el sentimiento. De manera sutil se acercó a ella y la abrazó por el cuello cosa que ignoró la joven de piel pálida debido al horrible sentimiento que estaba pasando.

Remi era la que más le dolía la repentina perdida de la que consideraba su dulcinea adorada, a lo cual alistó su katana laser mientras el malvado Nappa estaba sonriente ante un emocionante como divertido reto. El grandulón salió corriendo como un despiadado animal salvaje hacia la peliazul del parche la cual estaba en guardia ante el ataque del prominente adversario.

El calvo usó un puño contra la kage pero la joven espadachina bloqueó el ataque y decidió blandir su arma blanca contra los enormes y fuertes del pelón en esteroides. Luego de un breve intercambio la kage le encestó el primer golpe sobre el abdomen del enorme sujeto que en vez de caer al suelo comenzó a enfurecerse dando otro intercambio de golpes culminando con un ataque mutuo entre ambos, una apuñalada laser en el pecho como un puñetazo en la cara.

Una vez más intercambiaron golpes hasta un punto donde la kage producto de la tristeza, el sufrimiento y la devastación donde golpeó las rodillas del enorme guerrero otro golpe al cuerpo y al final tomó la oportunidad para degollarlo muy malamente hasta terminarlo decapitándolo. A la lejanía Karin estaba inconsciente por lo que la hacía la única ignorante de los sucesos, eso quizás era muy bueno pero también no contaban que de alguna manera supo de aquello y obviamente ya estaba afectada al igual que todas las demás tres.

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En estos momentos estoy sentada en un cuarto tatami mientras intento saber los textos cubreiformes que están dentro del diario de Ken Hitsurugi pero es evidente que no tengo resultados, de pronto la luz del cuarto se apaga y ahora solo queda una linterna… Un minuto, no tengo ese tipo de cosas, es decir, no tengo de aquellas linternas eléctricas a lo que supongo que debe ser Candy.

-Que tal, Rin-chan- Sí, es ella…

Y hablando de amigas, ¿Qué no estamos peleando ya con la última prueba del laberinto? Recuerdo que estábamos peleando contra un calvo en esteroides y en calzoncillos pero de alguna manera desconocida terminamos peleando contra Shizuma y sus esbirras, parece que nos apuñalaron o algo así pero después no recuerdo que pasó y al final amanecí despierta en mi cuarto.

Al menos logramos salir con vida y de manera exitosa de esa extraña prueba aunque durante algunas tuve extraños sueños de que estaba en la selva, un gorila en un lago, un hombre de la selva en un lago de cisnes y un sueño húmedo con Joe abrazándome y diciendo cosas cursis pero que a la vez me conmovían mucho y no sé por qué.

Veo la hora del reloj, son las dos de la mañana a lo que le pregunto a mi tonta amiga

-¿Qué haces aquí Candy? Vete a dormir

-Lo siento pero tengo que hablarte de algo serio Rin-chan

-Escúpelo y rápido, necesito resolver esta primera página

-Es sobre el laberinto…- Al menos eso me ganó de interés

-Bueno, dime, ¿Qué pasó? ¿Lograron derrotar a ese sujeto mientras yo y Joe no estábamos?

-Todas lo logramos pero yo fui la primera en morir

-Pff, jajaja- Me echo a reír, de hecho me sorprende que ella me viene con sus tonterías

-¿De qué te ríes? Si lo que te digo es verdad- Hace una mirada tierna de enojo

-Lo siento, está bien… Tú caíste, ya

-¿Me puedes dar un abrazo? Si no lo haces, mi hermanita no te va a hablar

Una tonta proposición pero le acepto aunque me causa curiosidad, es la primera vez que hace ese tipo de caras, pareciera que esa tonta por primera vez sabe lo que es buscar la atención… Noto algo y es que algo caliente se escurre entre mis manos… ¿O quizás estoy sudorosa por dormir por varios días?

Me separo de ella y noto que mis manos están rojas, ¿Qué significa esto?

-Rin-chan, entiendo que debas buscar la verdad acerca de los Cinco Elementos- Aquello me hace dirigir mi atención a la raijin la cual estaba con esa mirada de niña tierna- Pero no debes olvidar algo muy importante

-¿Qué cosas vas a decirme?

-Es bueno tratar de esforzarse en lograr un objetivo pero eso te hace quitar mucho tiempo como apartarte hasta de los que más quieres, no por algo nunca tuviste amigos, ¿No?

-Candy…

-Por favor no te concentres en lo mismo de siempre, eso arruinará tu salud. No debes llevar toda la carga tú misma, por algo están los amigos, ¿No? A veces necesitas relajarte y deberías divertirte con las demás a veces- Hace un señalamiento hacia mi persona con un dedo como si quisiera advertirme de algo- Pero eso sí, ni se te ocurra emborracharte todo el rato ni siquiera hacer cosas pervertidas

-¿Por qué… por qué me dices todo esto? No tiene sentido

-Si tiene sentido- Me responde sin dejar esa tierna sonrisa y al mismo tiempo siento que algo se está derrumbando dentro de mí… Imposible… Espero que aquellas palabras no sean aquello de lo que estoy pensando

-Gracias Rin-chan- Me sonríe grande- Gracias por ser mi mejor amiga, la mejor del mundo

De pronto escucho aquellas palabras que citó el estúpido del director Dan en el primer día

"Admítelo niña, tu padre es soldado y has venido a este pueblo a regodearte de tu poder y de tu dinero".

"Namahono, ¿Eso de defender a un grupo de asesinos es por afición o te pagan?"

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Hundo mi cara sobre mis manos… Mi mejor amiga, esa idiota de buen corazón como chica rara en todos los sentidos ha partido, se fue para siempre, una de las pocas personas importantes de mi vida como una hermana se fue y ahora se está despidiendo ante mis ojos. Mis lágrimas me están traicionando mientras ahora siento que he vuelto a esos viejos tiempos donde no podía hablar con nadie.

-Perdóname, Candy…- Supongo que aquellas palabras de Dan Sensei y de varias personas a lo largo de esta semana son reales, pareciera que al llegar a Pueblo Kuuga traje la calamidad que de alguna manera arruinó a muchas personas… Matsuri tiene razón

-Perdoname, Candy… Siento haberte arrastrado a esto

-¿Qué? Eso no me importa- Siempre conservando esa sonrisa que la caracteriza- Me gustó mucho estar contigo, con Rata-chan y las demás. No me arrepiento de nada, de hecho estoy feliz, muy feliz- De pronto las lagrimas la traicionan pero nunca borran esa hermosa sonrisa, sonrisa que no pude proteger

-Aunque estoy algo triste de no haber estado mucho con ustedes ni siquiera pude cumplir la promesa de proteger la libreta

-Candy… Mi querida Candy…

De pronto suenan unas campanas y en menos de nada unos brazos me envuelven y un aura de luz se hace presente… Quizás fue una semana pero para mí fue toda una vida y de una sola persona.

-Gracias, Rin-chan… Gracias por dejarme ser tu amiga… Gracias por todo, adiós…

La luz… Mi amiga… Candy… Desapareció para siempre

-Ahora es tu turno de ser mi primera amiga… Rin…

-¿Qué?

Me volteo y veo a la misma Candy pero ahora con unos ojos rojos y la misma sonrisa grande

-Mucho gusto amiga Rin… Soy Sayaka Raimon

Es cierto… Si una muere, la otra surge… ¿Pero será lo mismo o será diferente? Para ser sincera, la respuesta se dará cuando conozca más a fondo a Sayaka…

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¡MAJOKKO FIVE VUELVE DESPUÉS DE COMERCIALES!

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