La guerra ha terminado y un nuevo gobierno ha sido instaurado en el Universo de One Piece, por ello, los sobrevivientes de la Antigua Era que combatió un favor de la libertad y la justicia a través de su oposición a la tiranía del pasado tienen una nueva oportunidad, los Juicios del Nuevo Mundo. Algunos se entregan de manera pacífica, pueden integrarse normalmente a la nueva sociedad.

Es así como cuentan sus historias y son juzgados bajo la franca bandera de la justicia y la verdad, entre ellos Ler, qué guarda tras de si más que una historia, y está decidida a contarla ...

Historia alternativa de amor en el universo de One Piece, con nuevos personajes, drama, lenguaje obsceno, escenas sexuales fuertes, tortura y de alto contenido violento. Pero que tras todo esto, sigue siendo de amor, ¿Te atreves a leer el guión de esta historia?


Acto II: Adolescencia (Infierno)

Escena 27: Antes de dar inicio a la tragedia, todo es paz.

" Hey, Ler.

Espero que estés bien, que tengas la ropa puesta por lo menos porque creo que se te va a caer todo lo que tienes encima después de que te lo diga.

Tenías razón, muchísima razón.

Use el mapa que me diste, entré en contacto con la persona que me recomendaste y me dió toda la información. Siempre supe que si alguien podía hacerlo eras tú, no conozco a nadie con mejores habilidades para encontrar a alguien como las tuyas... Deja de rodar los ojos, es un halago y no un reproche.

Bien, ahora mismo me dirijo hacia allá, hacia Teach.

Cada vez estoy más cerca, cada vez siento que todo está a punto de terminar, así que... realmente espero que tu estés bien, Ler, porque yo no siento que nada más lo esté."


- Es extraño verte por aquí- mientras masticaba, el mayor apuntó a la chica que estaba sentada en una silla tratando de leer con unas gafas demasiado oscuras sobre sus ojos, ignorando que alguien se dirigiese a ella- pensé que lo primero que querrías hacer estando en este lado de mar era ir a ver a Luffy.

Suspirando, ella levantó su cabeza para indicarle que le escuchaba. Cerró el libro de un golpe limpio y acomodó su mejilla en una de sus manos.

- Estaba ocupada- explicó secamente.

Las voces a su alrededor se silenciaron. Todos estaban atentos a la reacción de la joven y su interacción con el viejo, además del bulto gigante que dormía a un lado de ellos.

- Nunca has estado ocupada para ese idiota. Es lo único que has pedido por años- la acusó el hombre aún en su afán de acabarse su bolsa de papas. Sus aprendices retrocedieron un poco, avergozados y sorprendidos porque la joven quisiera ver a su amigo.

Porque si, incluso Cobby y Helmeppo estaban interesados por su leyenda, pero mantenían su distancia por la sensación incómoda de terror que les causaba en sus espinas dorsales. Una mirada fue suficiente para que Cobby se echase casi a llorar en el suelo y Helmeppo huyera despavorido, para que Ler maldijera por lo bajo y se pusiera los lentes con la intención de mantenerlos en su lugar durante toda su estancia alli. Aún no entendía porque aquello había empeorado tanto en tan poco tiempo.

Los marines no confiaban en algo así, no la querían cerca. Era una forma educada de decir que no les agradaba.

Se habían mantenido tan al margen de ella que un poco más y parecería una falta de respeto o rebeldía hacia su superior, pero bastó con conocer la relación que tenía con Luffy para que las aguas se calmaran.

Ella no fue quien lo manifestó. Mucho menos atendió a las insinuaciones y burlas del viejo Garp.

Sin embargo, era imposible ignorar que la tensión en su cuerpo disminuía cuando escuchaba el nombre del pirata. Que escondió una sonrisa cuando le dijeron que hace poco se habían encontrado con el.

Para ellos fue como entender porque muchos la consideraban un iceberg pero algunos comentarios, a penas audibles en pocos rincones, la definían como un corazón cálido.

Según ambos marines escucharon, Luffy adoraba a la Contraalmirante. Y pese a ser un idiota, Luffy no se llevaría bien con alguien que fuese contra sus ideales. El chico estaba lejos de ser un héroe o algo parecido, pero tenía un buen corazón.

Tal vez la marine no era una amargada y solo se apegaba demasiado a las formalidades, pues actuaba diferente frente al Vicealmirante y al otro intruso en su barco, Kuzan, quién ignoraba la discusión y dormía tranquilamente bajo el sol ardiente.

No.

No es que Ler fuese un sol con ellos, pero era más accesible. Significativamente más amable que con cualquier otro marine o recluta en el barco, aunque los muchachos pronto se dieron cuenta que aquello podía deberse a que miraban a la chica como si fuese un fenómeno u objeto extraño. Era difícil imaginarse en una situación donde todos los ojos, para bien o para mal, se posaran sobre ellos todo el tiempo, así como murmullos, burlas o insinuaciones a sus espaldas, o de frente y mal disimuladas.

Detrás de aquella fachada indiferente y lejana, superfial y engreída, los aprendices de Garp habían notado que ella solo estaba acostumbrada y aquella era una forma de lidiar con lo intimidante que la criticidad del mundo podía ser.

A veces Cobby era quien se sentía intimidado, envuelto en una magia extraña, luego se encontraba un par de gafas apuntando en su dirección. Entonces encontraba el rostro armonioso de la joven volteado hacia el y casi podía jurar que le atravesaba el alma incluso a través de los lentes, con solo una mirada.

Se preguntaba si Luffy le había hablado de el a ella aunque fuese imposible debido a que ambos se habían conocido a penas unos meses atrás, y por lo que había escuchado, la marine y el pirata no se veían hace años -cortesia del siempre bocón Garp, cuya confianza en sus hombres era infinita-. Aquello no cuadraba para él, aunque para la sonrisa sospechosa y burlona de la marine, si.

Ler había dejado a Luffy y su tripulación extraña semanas atrás en Arabasta para seguir el rastro de Teach junto a Ace, de quién se había separado a penas otra semana atras debido a distintos sucesos que aún le calaban el corazón. La sensación de terror y la perdida inminente era una, y aunque Shanks, Marco, ella y muchos otros habían intentado hacer desistir al muchacho, este había sido firme en su decisión de seguir hasta el final.

El final...

Ler odiaba que de verdad se sintiese como uno.

Quizá Luffy habría podido convencerlo, pero no...Quizá ya era demasiado tarde.

A la marine solo le quedaba aguantar el dolor y la incertidumbre un poco más, tal vez podría olvidar que la misma existía en su pecho cuando viese a Luffy otra vez. Podía ser una marine y ex miembro del Cipher Pol pero tendría que darle sus respetos al muchacho después de los sucesos recientes.

Sabía que el chico de sombrero de paja estaba destinado a ser alguien grande y por ende, buscado. Pero nunca imaginó que iba a declarar directamente la guerra al Gobierno Mundial de una forma tan emotiva y magistral.

Mientras fingía leer se imaginaba su rostro después de la pelea, de su victoria, cuando el dolor aún era demasiado fuerte y la adrenalina en su cuerpo se encontraba en cien.

Fácilmente podía identificarse y disfrutar de la sensación de alivio, la alegría, incluso el dolor por todo lo que había enfrentado.

No lo admitiría en voz alta, pero, escuchar que le había pateado el trasero a Rob Lucci fue un disparo de felicidad a su corazón y resentimiento infantil porque el hombre un día, cuando aún era una niña y se encontraba iniciando en el escuadrón, le había roto la muñeca, las dos piernas y sacado de combate 42 veces. Tampoco se sentía orgullosa de pensar que empleó todas sus fuerzas para no reírse cuando le dijeron que todo el CP9 había caído a manos de la peculiar banda pirata.

Ler había hecho una mueca apenas visible, susurrado un "Problemático" y escapado a su camarote temporal.

Dentro de la privacidad de aquel pequeño lugar había saltado de alegría como una niña, sintiéndose orgullosa de su hermano. Pero claro, eran secretos que se llevaría a la tumba...O al menos hasta que en una horas pudiese felicitarlo personalmente.

Garp era el único que sabía a ciencia cierta la ilusión de Ler, aunque desconocía que esta se hubiese cruzado anteriormente con su otro nieto. Aún así, era consciente a plenitud que estaba tan o incluso más emocionada que sus aprendices, solo era mejor actriz y mentirosa, el ya lo sabía bien. Actualmente lo lamentaba, pero era experta en esconderle cosas y desconfiar de el.

Su relación aún estaba fracturada después de la recompensa y el conocimiento de su relación con Ace y Shanks. Aquel era un tema delicado pero Luffy era otro que siempre los unía. Pese al resentimiento de la menor y la decepción del mayor, ambos compartían una devoción absoluta hacia el chico y la misma incapacidad para demostrar eso a los demás. Garp en desventaja ya que ni siquiera sabía cómo demostrárselo al mismo.

Ni a Ler. No sabía cómo hacerle saber que ya la había perdonado. Era su única "nieta" después de todo.

" Aquel momento de vergüenza en el que ella bajo la cabeza, quise ser yo quien lo hiciera.

Quise ser el hombro en el que pudiese llorar, que echase sus brazos a mi cuello y se escondiera.

Muy dentro de mi, necesitaba que ella pidiese mi ayuda, que confiase otra vez en mi para decirme que le estaba molestando.

Que le atormentaba.

Que le dolía.

Pero parece que el resentimiento y dolor lo guardó por tantos años, que en aquella ocasión, con sus ojos rojos y apagados, me gritó con su mirada que era su límite, pero ni una palabra pudo salir de sus labios.

Y yo me negué a hacerle saber que me dolía tanto como a ella saber que le hicieron daño...

Nunca supe hacerlo bien con ninguno.

Mi mayor error fue tratar de forzar las cosas, de obligarlos a ser y querer aquello que no querían.

Ace término odiandome.

Luffy ignorando mi existencia.

...Y Ler, escondiendose de mi.

Incluso llegué a extrañar al mocoso de Sabo, a anhelar ver su sonrisa extraña cuando recibía mis palizas.

Miro hacia atrás y me doy cuenta que ningún deber, ninguna tarea cumplida, ninguna medalla o victoria conocida, me devolverá jamás lo que perdí.

Lo que deje caer.

Lo que destrui.

A mí familia.

M. d. G"

- Respóndeme cuando te hablo, mocosa.

- Mastica antes de hablarme, viejo- tras pronunciar aquellas palabras, Cobby podría haber jurado que presenció un fenómeno de la naturaleza maravilloso. Como si en en un cielo nublado, gris y pesado, un rayo de sol...El sol completo se hubiese colado.

Tras aquellas palabras, la Contraalmirante le había sonreído ampliamente a Garp. Luego esquivó elegantemente un puñetazo que fue a dar a la cabeza de Aokiji.

Helmeppo se llevó a Cobby un poco lejos para abanicarlo y abanicarse también.

- Mierda, mierda...- levantándose lentamente, Kuzan miró hacia arriba e hizo una mueca aburrida- me recuerda a mis años de recluta...- se quejó sobándose la cabeza. Podía ser un almirante y superior del viejo, pero el hombre de hielo sabía muy bien que su Haki de armadura y sus puños era de los mejores en todo el mar- ¿Ya llegamos?

- ¿Porqué estás tan emocionado?- Ler cruzó las piernas y pasando un vistazo con rapidez en el joven pelirrosa y en el rubio, se volteó completamente al Almirante, con interés- ¿Que asuntos tienes con Sombrero de Paja?

- Lo mismo le pregunto, señorita Ler- respondió el hombre desesperezandose e inclinándose para mirarla de cerca. Ambos se sostuvieron la mirada en una guerra silenciosa hasta que Garp les encajó un golpe perfecto en la cabeza.

Kuzan podía ser un Almirante, Ler podía ser una marine importante también, pero para el, ambos seguían siendo unos mocosos débiles y engreídos que se habían colado irrespetuosamente en su barco.

- Vicealmirante, estamos a punto de atracar- un soldado, saludando respetuosamente, informó a su superior acerca de lo que todos estaban esperando ansiosamente. Hasta los que no tenían nada que ver, pero no aguantaban la tensión en el ambiente con tres figuras tan imponentes en un solo lugar concentrados en una "sola" persona.

- Preparen todo, vamos a desembarcar entonces- ordenó el viejo alejándose para dar más indicaciones, todos corriendo de un lado a otro o tras de el.

Ler y Aokiji permanecieron en sus lugares, admirando la escena en silencio.

- No estoy interesado, al menos no en el chico.

- ¿Mh? Lo sé. Pero deberías.

Aquella fue una sentencia discreta que los dejó a ambos meditando internamente por largo rato.

- Vamos, ve. Sé que quieres ir con ellos- la voz del Almirante atrajo la atención de la chica, quién reaccionó sorprendiendose vagamente por qué el hubiese notado sus intenciones.

No le dió mayor importancia, había sido uno de sus principales mentores cuando entro en las filas blancas, conocía muy bien cuando deseaba algo por lo que Ler sabía, en el pasado, se había dejado engañar por ella.

Quizá ambos se habían usado, justamente.

Ella bajó sus gafas solo un poco y le guiñó el ojo para posteriormente devolverlos a su lugar y alejarse en dirección a los pupilos de Garp, quienes se mostraban nerviosos y con ganas de saltar del barco para correr hacia Luffy.

Ler se planteó seriamente correr hacia ellos también