POV. Christian Grey.
—Wow, te ves hermosa —exclamo mientras admiro el magnífico cuerpo de Anastasia.
Es que joder, de tan solo verla tengo una erección, será muy difícil para mí poder contenerme esta noche.
Muy difícil...
Anastasia lleva puesto un vestido color plateado que le llega hasta los muslos, y tiene un pequeño corte en la parte izquierda, es descotado en los hombros y eso hace que le resalten más sus pechos. Esos pechos que yo me he podido saborear.
Su cabello está suelto y lo tiene un poco largo, le llega a la mitad de la espalda, y tiene unos tacones color gris bien altos.
Sí, ella es perfecta.
—Gracias —susurra levemente sonrojada.
Espero poder hacerla mi novia pronto. También espero que no me rechace, mierda, ahí si se hundiría mi mundo por completo. Creo que nunca podré soportar un rechazo de Anastasia.
Camino hacia ella a paso lento, no me canso de admirar su belleza, cuando me sitúo en frente de ella, tomo su mano y hago que de media vuelta mientras le silbo.
—Sin duda alguna eres la mujer más hermosa que he visto —digo, esta mujer me tiene completamente loco—. ¿Nos vamos?
—Sí.
Tomo su mano y nos dirigimos hacia el ascensor del Escala.
—¿Tenemos que buscar a Kate? —pregunto.
—Sí, fue imposible negarme a ella —dice Ana rodando los ojos, ese gesto me parece tan gracioso en ella.
—Está bien —digo besándole castamente los labios.
Cuando el ascensor llega a la planta baja Ana y yo bajamos de él y nos vamos directo al parking dónde se encuentra mi Audi.
Le abro la puerta del copiloto a Ana y luego me voy yo hacia la del piloto y entro al coche.
—¿Me das la dirección de Kate? —le pregunto mientras enciendo el coche y salgo del parking del Escala.
—Claro —dice Ana y me da la dirección de Kate.
Yo le hubiese dicho a Mike que la recogiera, pero no quiero meterme en problemas, es mejor que se vea con él en el club.
Esos dos también terminarán juntos, aunque no me extraña que ya hayan tenido sexo. Con lo libertino que es Mike, y por lo melosa que es Kate, yo mismo he sacado mis propias conclusiones.
Solo me queda pensar que Mike no me ha hablado de ella, y sé que cuando lo haga no habrá nadie que lo detenga. Yo conozco muy bien a mi amigo, y sé cómo es él de efusivo.
A los minutos llegamos al apartamento de Kate y la encontramos afuera, caminando de un lugar a otro como un león enjaulado.
Puedo jurar que cuando vio el coche sus ojos se iluminaron como un árbol de navidad, lo sé un poco exagerado, pero lo pude ver, y eso que es de noche.
Kate entra en el asiento trasero del coche lanzando un suspiro.
—Gracias a Dios, ya daba por hecho que se habían olvidado de esta pobre ermitaña —dice dramáticamente.
—Hola a ti también Kate —murmura Ana sarcásticamente.
—Ahh, hola Ana, hola Christian. Gracias por pasarme buscando —habla rápidamente—. Por Dios, que calor hay.
Esta amiga de Ana es una cosa seria.
Pongo en marcha el coche rumbo al club que desde aquí queda más alejado todavía.
A los minutos llegamos y puedo ver que afuera ya una gran multitud de personas hacen una fila para entrar. Genial, se ve que hoy vendrán muchas personas, bueno será algo así como una reinauguración.
Estaciono el coche en una reservación que tiene el personal aparte y bajamos de él.
—¿Y tu amigo viene hoy, Christian? —pregunta Kate entusiasmada.
Claro...
—Mmm sí, ya debe estar por llegar, por lo general él espera a que Luciana se duerma para venir para acá.
—¿Luciana se queda sola? —pregunta Ana, aturdida.
—No, ella tiene una niñera, Patricia creo que se llama, Mike le ofreció trabajo porque ella necesita terminar sus estudios en la universidad.
—¿Es una chica? ¿Una chica de mi misma edad? —pregunta Kate rápidamente.
Oh, oh.
También se nota que es una chica celosa.
¡Esto será muy bueno!
—Ajá —respondo mientras tomo la mano de Ana para luego comenzar a caminar hacia dentro del club, con Kate siguiéndonos.
—Dios mío —susurra Kate más para ella misma.
Debe estar pensando que Mike se folla a Patricia por cuidar a Luciana, aunque no sé si es verdad o no. Yo no me meto en la vida privada de mi amigo, simplemente no me gusta.
Entramos al club y yo me voy a la habitación que tenemos los bailarines aquí para cambiarme. No sé, cual será mi vestimenta el día de hoy, o si daré bailes privados o bailes al público.
Bueno como era de esperarse me tocó bailar en la tarima junto a Mike, eso significa que no le podré dar el baile a Ana, o tal vez sí, estamos vestidos con una especie de ropa para trabajadores junto con nuestros castos, aunque claro, la camisa abierta, dándole el toque sexy a esta vestimenta.
Ahora mismo nos encontramos bailando, veo que Ana está sentada en una mesa junto a Kate, quien se encuentra prácticamente babeando y comiéndose con la mirada a todos los hombres de aquí.
Yo sólo quiero que Ana me vea a mí.
¡Estúpido, Grey, y la traes a un lugar donde hay puros hombres semi-desnudos!
Sí, lo sé, si Ana ve a otro hombre es por mi culpa.
Mierda me estoy desconcentrando.
Vamos, Grey, respira profundo, y concéntrate en el baile, ya después hablarás con Ana, ah y también le harás el amor, tal vez en una habitación privada de aquí.
Joder, me gusta cómo suena eso.
POV. Anastasia Steele.
Christian se ve muy sexy bailando en la tarima junto a sus compañeros, claro que los otros compañeros también están buenos, pero mi vista solo se concentra en Christian y en sus movimientos. Sin duda alguna es el mejor de todos ellos.
Aunque debo admitir que más de una mujer se lo está comiendo con la mirada, y eso me tiene con un poco de mal humor. Pero no estoy celosa, no.
Ese es el trabajo de Christian, no puedes enojar por eso, además, tú no eres nada de él.
¡Maldito subconsciente!
Ya llevamos en este lugar varias horas, y Kate está pasada de copas al igual que yo, aunque no estoy completamente borracha. Veo a Christian quien viene caminando hacia nosotras junto Mike, y lo peor es que ellos están vestidos solamente con unos bóxers súper pegados.
¿Está haciendo calor? No sé, de repente me entró un calorón, estoy que ardo aquí mismo.
Las copas demás están haciendo que me ponga cachonda, mierda, y estoy en un lugar con muchos hombres semi-desnudos.
—¿La estás pasando bien? —pregunta Christian agitado mientras llega a mi lado.
—Síí, de maravilla —respondo y le sonrío.
Vamos, ¿quién no lo estaría pasando bien aquí viendo a estos dioses griegos bailar?
—¿Quieres un baile privado, sólo para ti? —ronronea en mi oído para luego morder el lóbulo de mi oreja haciéndome soltar un pequeño gemido de placer.
«Sólo para mí», eso suena perfecto.
—Mmm, no me preguntes eso—digo con un tono de voz un poco alto ya que la música del club opaca mi voz.
—Ven —grita jalándome la mano y me lleva por un pasillo, hasta que entramos a una habitación completamente oscura—. Siéntate.
Me siento en una silla que está ahí...
¡Mierda! Me olvidé de Kate, aunque creo que Mike está haciendo lo mismo con ella. Mejor no pienso en ello.
—Ya vengo —dice Christian saliendo de la habitación.
Creo que esta habitación es insonorizada ya que no escucho la música proveniente de afuera. Interesante.
No sé a dónde fue Christian, pero espero que vuelva pronto, en esta habitación hay mucho más calor.
La puerta se abre luego de unos minutos y veo como Christian entra disfrazado de ¿policía? Joder, sí que se ve bueno, esto es tener la suerte de toda la vida.
Está como quiere, muy sexy.
—¿Te gusta? —pregunta dándose la vuelta. Tiene un trasero de muerte.
—Te ves bien —digo encogiéndome de hombros mientras que él suelta un carcajada.
Camina hacia un equipo de sonido que no tenía ni idea de que estaba ahí y coloca una canción, una canción que no tengo idea de cómo se llama, pero es un ritmo muy pegajoso.
—Bueno, señorita Steele, disfrute de este baile exclusivo solamente para usted.
