Capítulo 35
Unos meses después, Arrow ya se había adaptado a ellos y ya se quedaba solo un par de horas sin problema. Tanto Onur como Sehrazat intentaban no pasar tanto tiempo fuera de su casa, desde que se habían mudado, unas semanas atrás, pero últimamente, ella estaba ocupada con un proyecto y discutía bastante con él, que a pesar de decir que la apoyaba, le reclamaba la cantidad de tiempo que se ausentaba para trabajar…
Los últimos días habían sido complicados, más todavía, y como el proyecto había sido presentado, ella había resuelto pasar más tiempo haciendo todo lo que no había podido hacer en la empresa por estar enfocada en ese trabajo…
Y esa mañana se habían ido a trabajar algo molestos, aunque habían intentado calmarse un poco y enfocarse en lo que estaban dejando pasar por quedarse solo con lo negativo…
Onur cortó la comunicación y sonrió con alegría. Se sentía orgulloso de ella. La amaba más que nunca y se sentía algo culpable por haberla presionado bastante esos últimos días… pero ahora todo era felicidad, porque todo ese esfuerzo que ella y en última instancia, también él, habían hecho, ahora daba sus frutos y la llevaba a un punto en su carrera en el que su talento era reconocido… finalmente…
Le pidió a su secretaria que la hiciera llamar y cuando, a los pocos minutos, ella golpeó la puerta y entró, lo notó serio, y creyó que estaba de mal humor…
-Onur…- le dijo sin ánimos de discutir, estaba bastante cansada.
-¿Cómo estás?
-Bien… me dijo Nurayat que querías verme…
-Así es…- dijo él serio.
-¿Quieres discutir? Porque yo no tengo ninguna intención de hacerlo.
-Para nada… siéntate…- le dijo y ella le hizo caso y se sentó frente a él.
-Te escucho…- dijo imitando su seriedad…
Onur sintió que sus rasgos se suavizaban. Realmente quería darle una sorpresa y se olvidó de la situación en la que se encontraban, algo distanciados por toda la presión que él había hecho para que ella no se la pasara trabajando todo el tiempo…
-Sehrazat… te amo… con el alma… estos días fueron raros, porque discutimos demasiado… y no me gustó para nada… yo creí que al convivir las cosas serían aún mejores que cuando cada uno tenía su casa…
-¿Me llamaste a tu oficina para decirme que quieres separarte? - Sehrazat no lo podía creer.
-No… no… para nada… te decía que estos días estuvimos lejanos, cada uno en lo suyo y que entendí que no supe comprenderte y por eso te pido disculpas…- dijo y ella sonrió por primera vez desde que había entrado.
-Entonces me llamaste para pedirme disculpas…
-Para eso y para decirte que estoy muy orgulloso de ti… y que debí apoyarte un poco más…
-Onur…
-Acaban de llamarme de la Fundación Khalid Muna… ganaste el premio de este año… por la excelencia en tu proyecto…- dijo y vio como la cara de ella se transfiguraba de emoción.
-¿Hablas en serio? - dijo con los ojos nublados por las lágrimas.
-No podría bromear con algo así…- le dijo él- se lo que significa para ti…
-No puedo creerlo…
-¿No puedes? Eres excelente, Sehrazat… luchaste muchísimo por este reconocimiento… y estoy muy orgulloso…
Sehrazat se levantó y se arrojó en sus brazos. Onur suspiró al sentirla tan cerca, otra vez y la apretó un momento contra su pecho…
-Lo siento, mi vida… lo siento…
-Onur… déjame disfrutar… es cierto, peleamos mucho estos días y en un punto te entiendo, me alegra que tú me entiendas a mí… y… estoy tan feliz…- dijo y lo besó con alegría y se olvidaron del mundo por un momento, ella sentada sobre sus rodillas, él acariciándola, recordando como era esa increíble sensación que se les había pasado por alto esos días…
Ella se apartó un poco de él y le sonrió…
-Autocontrol en la empresa… podríamos seguir en casa…
-Tenemos la ceremonia esta noche… pero le pediré a Firdevs que se quede con Arrow y así podremos volver tarde sin preocuparnos…
-Mmmm… creo que necesitaré un vestido…
-Casi no puedo esperar a vértelo puesto…- le dijo él alzando las cejas.
Esa noche, cuando Onur llegó a buscarla, ella salió a su encuentro y lo dejó con la boca abierta. El vestido no era demasiado llamativo, la llamativa era ella, y sobre todo, a pesar de que era largo y bien pegado al cuerpo, la vista de su espalda lo había dejado a él sin aliento…
Luego de girar con una sonrisa para mostrárselo, él la tomó de la mano y se inclinó a besar sus labios…
-Creo que no iremos a ninguna ceremonia, te raptaré y te llevaré lejos, y no te dejaré libre durante días… solos tú y yo…- le dijo y ella lanzó una carcajada.
Si no fuera porque este premio es muy importante para mí, te seguiría hasta el fin del mundo…- le dijo y él le habló al oído.
-Hablo en serio… y para raptarte no debes estar de acuerdo…
-Onur…
-Lo se… vámonos ya, así podré presumir de tenerte a mi lado…- dijo mirándola otra vez- siempre creí que el color negro era sobrio… pero cambié de idea…- la tomó de la mano y salieron.
La ceremonia fue corta y Sehrazat la disfrutó muchísimo porque varios de sus colegas estuvieron allí para felicitarla y reconocerle su logro…
Onur la acarició con su mirada cuando se acercó a recibir el premio y lo miró directamente a los ojos, al agradecerle y dedicárselo.
Luego de los saludos de todos los presentes y una breve entrevista con un medio gráfico, subieron al auto y él le propuso aprovechar e ir a cenar a un lindo restaurante para festejar…
-Iré contigo… pero no tengo hambre…- le dijo y él arrugó el entrecejo.
-Sehrazat… estos días no te alimentaste como corresponde… pensé que era cansancio, quizá porque estabas molesta conmigo… pero ahora debes comer algo, así que iremos a cenar y comerás como corresponde…
-Estoy cansada, Onur… de verdad no tengo hambre, pero estoy segura de que mañana, en el desayuno, mi apetito estará de regreso…
-Pero…
-Estuve un poco nerviosa… todo esto del premio me movilizó bastante… en un punto había perdido las esperanzas y cuando hoy me avisaste, es como que todo ocurrió muy de golpe…
Ella insistió en acompañarlo y fueron a comer. Onur se pidió el plato de pescado favorito de ella y le dio un par de bocados para probar.
Sehrazat los aceptó sin ganas y tomó una copa de vino. Cuando se levantaron para salir, sintió que sus piernas se le debilitaban y cuando les trajeron el auto, tomó de la mano a Onur y él la miró sin comprender…
-Estás pálida…- le dijo y ella asintió, sintiendo que todo le daba vueltas.
-Creo que…- dijo y de repente no pudo sostenerse en pie y por suerte, Onur pudo sostenerla cuando perdió el conocimiento y cayó en sus brazos…
-Sehrazat…- le dijo y trató de reanimarla.
La llevó al auto y ella recuperó la conciencia luego de un rato, y se perdió en sus ojos, como si no comprendiera qué había sucedido…
-¿Estás bien?- le preguntó él con preocupación.
-Estoy bien, no te preocupes…-le dijo e inspiró hondo.
-¿Vamos al médico?
-No, no… estoy bien, Onur…- le dijo y decidieron volver a casa…
Onur se quedó medio preocupado, pero asumió que, entre los nervios, las emociones y lo poco que se había alimentado Sehrazat esos días, quizá era normal ese bajón de tensión…
Volvieron a la casa y se fueron directamente a dormir, Onur atento a todo y la tomó entre sus brazos para velar su sueño, la notó más tranquila y aunque se durmió en seguida, supo que se sentía mejor…
Bueno, espero que les siga gustando. No quedan muchos capítulos de esta historia pero estoy muy feliz de haberla escrito. Nos vemos en el próximo! Gracias por seguir leyendo!
