Todos los personajes y la historia pertenecen a Kohei Horikoshi y Masashi Kishimoto
—¡SASUKE! ¡ESTÁS DESPIERTO!—gritó Sakura con alegría. Pero la alegría le duró poco, al sentir que de su cuerpo salía un chakra siniestro de color morado. Además, en su piel habían extrañas marcas negras que adornaban parte de su rostro como si fueran tatuajes.—¿Eh?
Sakura, Ino, Shikamaru, Choji, Tenten y los dos compañeros del líder de la lluvia estaban aterrorizados ante el nuevo Sasuke. Los únicos que no le tenían miedo eran Neji y Hotori.
—Sakura ...—dijo Sasuke con voz grave y siniestra. —¿Quién te ha hecho eso? ¿Quién ha sido?—
—Sasuke, ¿qué te ha pasado?—preguntó Sakura, preocupada y desde el suelo.
—No te preocupes. Esto que sientes es el chakra que fluye a través de mí. —contestó Sasuke. Luego apretó el puño con fuerza. —De hecho, nunca me he sentido mejor. Él me dio este regalo y me hizo comprender lo que soy. Soy un vengador. Para seguir mi camino, debo tener poder a cualquier precio. Aunque eso signifique ser consumido por el diablo—
—Su chakra es completamente diferente. Es más intenso, más oscuro. ¿Será ese realmente Sasuke?—pensó Ino, sin poder creérselo.
—Sasuke ...—dijo Sakura, aún asustada.
—Ahora dime. ¿Quién de estos te ha hecho esto?—preguntó Sasuke mirando con odio a Hotori y a sus dos compañeros.
—Je. Estaba hecha un asco cuando la encontramos, pero tengo que reconocer que he participado para que su estado empeorase. —dijo Hotori sacando su kunai.
—¡No le cabrees, Hotori!—suplicó su compañero calvo.
—¿Es qué acaso le tienes miedo?—preguntó Hotori con burla. —Miedo es el que sentirás si volvemos a la villa y no conseguimos pasar este examen. Nuestro líder, Hanzo la Salamandra, no perdonará nuestro fracaso. Este crío que acaba de despertar no será un problema.—
—Pero ese chakra ...—dijo la chica de la lluvia con dudas.
—¡Cobardes! ¡Ya me ocupo yo de todo! —exclamó con furia Hotori. —¡Ven a ...!—
Hotori no pudo terminar la frase ya que Sasuke desapareció de su vista y se colocó detrás del genin de la lluvia. Su pie izquierdo hacía fuerza contra su espalda mientras le sujetaba ambos brazos. Para terror de todos, sobretodo de Sakura, Sasuke con una sonrisa perversa presionó con más fuerza su agarre hasta que le rompió el brazo izquierdo al pobre Hotori.
—¡AAAAAHHHH!—gritó Hotori con lágrimas en los ojos.
A Sakura le vinieron a la mente las palabras de Orochimaru: Lo deseas, Sasuke. Deseas poder, ¿no?
—¿Vosotros también habéis hecho algo a Sakura?—preguntó Sasuke al calvo y a la chica, girándose y mostrando aún esa sonrisa perversa. —Espero que lo pongáis más interesante que vuestro amigo.
Los compañeros de Hotori estaban petrificados viendo como Sasuke avanzaba en su dirección caminando lentamente.
—No es él. No puede ser. No es él ... No es Sasuke.—pensó Sakura formándose lágrimas en sus ojos.
—¡NOOOOOO! —gritó Sakura incorporándose y corriendo hacia Sasuke hasta abrazarlo por la espalda. —¡NO LO HAGAS!—
Después de unos instantes, a Sasuke se le empezaron a borrar las marcas del rostro. Luego cayó al suelo con Sakura.
—Sasuke ...—dijo Sakura, apoyando su brazo en la espalda de Sasuke para que no cayera de bruces.
El superviviente del clan Uchiha respiraba con dificultad. El equipo 10 y los genin de la lluvia, suspiraron de alivio al ver que Sasuke ya no emitía ese extraño chakra.
—Por favor, déjanos marchar de aquí. —imploró el genin calvo, arrodillándose. —Te juro que no volveremos a molestarte a ti o a tus compañeros. Nos rendiremos. Ya nos han quitado el rollo unos tipos de Konoha que tenían gafas, de no ser así te lo daríamos. Por favor, solo quiero volver a casa.—
Sasuke le miraba extrañado sin comprender porque le temía tanto.
—Recoged a vuestro líder y largaos de aquí.—ordenó Neji, viendo que Sasuke no reaccionaba.
—Sí ...Gracias. Muchas gracias. —replicó el genin de la lluvia calvo.
Entre él y la kunoichi recogieron a Hotori, que estaba inconsciente debido al shock que sintió por la rotura del brazo, y se marcharon de allí.
—Ino, Sasuke parece estar bien. Ve a ver a Lee, mientras tanto, Choji y yo iremos a la espada de Bakugo. —dijo Shikamaru a su compañera,.
—Vale. —contestó Ino corriendo hasta la posición del genin de las cejas pobladas.
—Ese chakra no era normal. No tenía ni idea de que el clan Uchiha fuera tan poderoso. —pensó Neji con los brazos cruzados. —Es un rival más fuerte de lo que podía haber imaginado.—
—¿Qué es lo que soy?—pensó Sasuke, empezando a recordar la batalla contra Hotori.
—Sasuke ...—pensó Sakura, mirando a su compañero con preocupación.
Ino ayudó a incorporar a Lee, pero se detuvo al ver que estaba enfrente suya Tenten.
—Yo cuidaré de él ahora. —dijo Tenten.
—De acuerdo ...—contestó Ino, dándole al inconsciente Lee.
La inconsciencia de Lee no duró más tiempo ya que Tenten le zarandeaba con violencia.
—¡VENGA LEE! ¡DESPIERTA DE UNA VEZ!—gritó Tenten, mientras seguía zarandeándole.
—¿Eh?—dijo Lee, somnoliento. —Tenten, ¿eres tú? ¿Qué estás haciendo aquí?—
—Yo soy la que debería hacer las preguntas. —le regañó Tenten. —¿Qué haces tan magullado?—
—Bueno, Sakura estaba en problemas y yo tenía que hacer algo, ¿no? —contestó Lee.
—Basta de charlas. —dijo Neji, bajándose del árbol. —Debemos irnos de aquí, aún no hemos conseguido el rollo que nos falta y me sentiría mal quitándoselo a estos después de que hayan ayudado a mi compañero. Así que en marcha—ordenó.
—Antes de que os vayáis ...—dijo Sakura, acercándose a Lee. —Lee... Gracias. Porque ...gracias a ti he sabido defenderme yo misma. Y me he vuelto un poco más fuerte. —añadió con una Sakura.
Lee se emocionó con las palabras de Sakura y se puso a llorar.
—Gracias, Sakura...—dijo Lee limpiándose las lágrimas. —Pero veo que mis esfuerzos no han sido los suficientes. Sakura ... El loto de Konoha florece dos veces. Cuando volvamos a vernos, me habré hecho un ninja más fuerte. Te lo prometo.—
Sakura volvió a sonreirle.
—¡Vámonos de una vez!—exclamó Neji empezando a perder la paciencia.
Los tres genins del equipo de Gai se marcharon en búsqueda del otro rollo que les faltaba. Pero cuando llevaban media hora de camino, Lee se dio cuenta que se le había olvidado preguntar algo.
—¡Jolín! Con las prisas, se me ha olvidado preguntarle a Sakura por Bakugo. No lo he visto por ninguna parte. —reflexionó Lee. (N/A: recordad que cuando Bakugo hace su aparición Lee ya está incosnciente, así que no le ha visto en ningún momento de este examen del bosque de la muerte)
—Olvídate de él. Es un perdedor, no me extrañaría que hubiera huido de aquí. —dijo Neji con desprecio.
—¡Bakugo no abandonaría el examen ni a sus compañeros!—contestó Lee, molesto.
—Espero que tengas razón, Lee. Sería una lástima que no pudiera darle su merecido a ese maleducado arrogante. —dijo Neji.
—¡Bakugo no es un ...! —Lee lo pensó dos veces. —Bueno, tal vez sí que lo sea. Pero eso es porque la flor de la juventud está presente en él—
De vuelta con Sasuke, Sakura y el equipo 10 y justo cuando se habían marchado el equipo de Gai, Choji y Shikamaru se habían ido un momento a por la Kubikiribōchō de Bakugo. Sasuke miraba al cielo pensativo. Y Sakura e Ino conversaban mientras la rubia arreglaba el pelo a la pelirrosa.
—Serás bruja aprovechada. ¡Aprovecharte y abrazarte así a él, macrofrente! —susurró con envidia Ino.
—¿No has oído nunca que ''en el amor y en la guerra todo vale'', cerdita Ino?—
Sasuke fue el primero en ver como Choji y Shikamaru cargaban la Kubikiribōchō, a duras penas, hacia su posición.
—¿EH?—dijo perplejo Sasuke. —Esa espada ... ¡es la de Bakugo!—
Sakura dejó la discusión con Ino al escuchar el nombre de su otro compañero.
—¡Es cierto! —confirmó Sakura. —¿Qué hacen Choji y Shikamaru con la espada de Bakugo?—le preguntó a Ino.
—Os contaré todo lo que ha ocurrido desde que te separaste de Bakugo. —dijo Ino, poniéndose seria.
Ino contó todo lo que ocurrió. La pelea de Bakugo con el trío del sonido. La puñalada en el estómago de Zaku por tratar de salvarles la vida a ella y a Choji. La tortura que le infringieron para saber el paradero de Sasuke. La aparición de Shikamaru. La búsqueda de plantas medicinales para su fea herida del hombro y el casi asesinato de Dosu frenado por la intervención de Choji. Y por último, lo que le dijo a Choji de que esperaran en la puerta 12 hasta que él regresara.
Por cada nueva anécdota que contaba Ino, más preocupada y más cabreada se sentía la pelirrosa.
—¡Es un baka (idiota)! ¡El mayor baka del mundo ninja! ¡Cuando lo vea le voy a dar un puñetazo! ¡Sólo a Bakago se le ocurriría ir a por esos tipos con esas heridas! ¡Baka, baka, baka!—exclamó Sakura, apretando el puño.
—¡Por fin estamos de acuerdo en algo, macrofrente! ¡A partir de ahora yo también le llamaré Bakago! ¡Es un super baka!—dijo Ino
Sasuke, Choji y Shikamaru tenían una gota en la nuca por la actitud de sus compañeros.
—Aaaa, se me olvidaba. —dijo Choji, cogiendo algo de su portakunais. —Bakugo me pidió que si seguíais aquí, que os los diera. —le entregó los dos rollos a Saskue.
—Un momento, eso significa que además del rollo del trío del sonido ha conseguido otro rollo de otro equipo. —reflexionó Sasuke, impresionado por las hazañas del rubio ceniza.
—¡Por más motivo para no que no hiciera tremenda estupidez!—exclamó Sakura, cada vez más preocupada y menos enfadada. —Bakugo ...
—Volverá. —dijo Ino con fe ciega. —Estoy segura que volverá y podremos cantarle las cuarenta. —
—Ino ...—susurró Sakura.
—Volverá ...—dijo Ino, apretando las plantas medicinales que había recogido.
—No tenemos ni idea de dónde puede estar. Así que ahora solo podemos esperar. —comentó Shikamaru.
Los cinco se quedaron allí esperando. Ino era la única que estaba haciendo algo productivo. Estaba triturando las acacias y enebros para hacer una pasta y poder aplicarla en la herida de Bakugo.
—¿Servirá?—preguntó Sakura, que se sentó junto a ella.
—No del al menos detendrá la infección lo suficiente para que pueda ir luego al hospital. —contestó Ino.
Shikamaru estaba distraído observando las nubes. Eso le ayudaba a no pensar en el destino previsiblemente trágico de Bakugo. No quería sentirse culpable por no haber actuado antes. Unos minutos más tarde, el del clan Nara observó un humo negro que sobresalía en el horizonte.
—¡Chicos! ¡Mirad!—exclamó Shikamaru.
—Ese humo ... puede ser consecuencia de las explosiones de Bakugo. Para indicarnos donde está —comentó Sasuke. —Pero está muy lejos de aquí. Bakugo no es de los que tiene un mal sentido de la orientación.—
—Puede que no sea él ...—dijo Sakura, sin saber realmente.
—O puede que sea él y esté en problemas. —dijo Ino al borde de un ataque de nervios.
—¡SILENCIO!—chilló Choji, que estaba muy concentrado en oír algo.
Los otros cuatro se quedaron perplejos ante el grito de CHoji, ya que era un tipo muy calmado. Obedecieron sin rechistar y gracias a eso pudieron escuchar, aunque con dificultad debido a la gran distancia que les separaba, el sonido de una explosión.
—¡BAKUGO!—gritaron los cinco.
—¡En marcha!—ordenó Sasuke encabezando la comitiva en búsqueda de su compañero.
Los cinco fueron lo más rápido posible, alternando turnos para llevar la espada de Bakugo, en dirección a la explosión que escucharon.
