Este fic participa en el minirreto de septiembre para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black

Red social sorteada: youtube

Mil gracias a Nea Poulain por betearme este fic.

Una sonrisa es una victoria

—¿Papá? Pensaba que estabas dormido.

Zach abre la boca para explicar por qué está apoyado en el marco de la puerta de Erik de madrugada. En su cabeza tiene sentido. Padma está de guardia en San Mungo, le cuesta dormir sin ella, ha visto la luz encendida de Erik bajo su puerta y ha ido a apagarla, creyendo que su hijo estaba dormido. Pero se lo ha encontrado en pijama con el ordenador que le regalaron Parvati y Lavender delante.

—No podía dormir. —Últimamente no sabe muy bien cómo comportarse con Erik, pero en un arranque de valentía, sigue hablando—. ¿Puedo entrar? —Erik frunce el ceño, pero asiente, bajando la pantalla del ordenador—. ¿Qué hacías?

Erik se apoya en el cabecero de la cama, dejándole un hueco a su lado.

—Ver un video.

—¿Puedo verlo contigo?

Tras unos segundos Erik asiente, abre el ordenador y el video empieza a avanzar de nuevo.

En la pantalla hay una chica hablando. Zach está bastante acostumbrado a la tecnología muggle, pero aún se sorprende cuando la cámara cambia de plano. Enfocando algo parecido a unos pinceles, que le recuerdan a los que deja Parvati por todo su cuarto de baño cada vez que va a visitarles. En vez de pintar sobre un lienzo, la muchacha empieza a pintarse la cara, primero poniéndose diversas cremas y luego utilizando diferentes pinceles.

La joven del video parece una artista, dando las capas suficientes de cada color, para que se distingan todos y perfilándose los labios sin que le tiemble la mano.

Zach nota los ojos de su hijo en su nuca, esperando que diga algo, pero no sabe muy bien qué, así que sigue viendo el video en silencio.

—¿La conoces? —pregunta Zach cuando ve a la joven trazarse una línea recta perfecta en el borde del párpado con un pincel igual de afilado que una pluma.

—Que va —contesta Erik—. Los videos están en una página web. Se llama youtube y la gente puede subir lo que quiera.

Cuando ese video acaba, inmediatamente salta otro. Zach se acomoda en la cama, apoyando la espalda en el cabecero.

—¿Es tan fácil como parece? —dice mientras la joven del video se repasa las pestañas, haciendo, como si hubiese utilizado una varita, que estas se alarguen y sean más oscuras.

—Ni de broma —contesta Erik.

—¿Y a ti te sale bien?

—Más o menos.

—¿Incluso la línea esa en el párpado?

—Eso es lo más difícil. —Zach casi puede escuchar su sonrisa—. Pero sí.

—Me gustaría verte un día así. —La muchacha del video utiliza sobre todo colores oscuros, pero Zach se imagina perfectamente los ojos de Erik pintados de amarillo.

Zach se gira para mirar a su hijo y no sabe si lo que ha dicho está muy bien o muy mal porque Erik tiene los ojos vidriosos. Estos siguen anclados en la pantalla, pero Zach ve la pequeña sonrisa que se forma en su rostro, así que lo considera una victoria.


Nota de autora: ¡he vuelto! La Copa ha vuelto a empezar y yo no puedo estar más contenta (además, vuelvo a estar en Ravenclaw). La verdad es que esta historia me ha costado muchísimo, pero al final estoy medio contenta con el resultado. Zach es un sol y Erik también (y los tutoriales de maquillaje en youtube siempre parecen muy fáciles, pero después todo es endiabladamente difícil). La relación padre-hijo debe ser complicado cuando tu hijo pasa nueve meses fuera y si encima este es tímido o cerrado, pues peor. Y además, Zach siendo como es, que es más cobarde que golpear por la espalda, pues vamos, la mezcla perfecta. Oh, y perdón por el título (vais a leer esto muchas veces a lo largo de la Copa)

¡Gracias por leer!