Después de lo dicho por Kakashi, Percy lo sacó de su departamento con su corazón latiendo a velocidades increíbles y con su rostro completamente rojo.

Si dependía de ella, no iba a besar a nadie más durante su tiempo restante en ese mundo.

Cuando cerró la puerta detrás de Kakashi, corrió hasta su cuarto y se dejó caer de cara contra su cama.

—Deberías de considerarlo —dijo la voz de Kakashi desde su ventana.

Percy se quejó y le lanzó una almohada.

—¿No deberías estar enojado? —le preguntó Percy, aún sin voltearlo a ver pero sabía, sentía, cómo se movía por su habitación hasta que se sentó en el borde de su cama—. Si soy ella, ¿no estarías enojado porque te mentí? ¿no tendrías que tener mil preguntas? En lugar de gritarme, me estás pidiendo que te bese.

—¿Por qué estaría enojado si he estado esperando por tres años a que ella regrese? Lo único por lo que debería enojarme sería por el tiempo que me hizo esperar.

Percy suspiró y se sentó en su cama, del lado contrario de dónde estaba Kakashi por lo que se estaban dando la espalda.

—Mi segundo nombre es Pisque —soltó Percy, sin más. Supuso que debería empezar por ahí—. No hay razón para besarnos, puedo contarte toda la verdad en este instante.

—En tus archivos solo apareces como Perceia Jackson.

—Los archivos dicen lo que yo quiera que digan —le dijo Percy—. Nunca uso mi segundo nombre y mis superiores pensaron que estaría bien registrarme únicamente así.

—¿Tus superiores? —preguntó Kakashi, su confusión subiendo de nivel—. ¿Y por qué no habría razón para besarnos? Yo de verdad te quiero, y creo que tú...

—Kakashi —le interrumpió Percy, con un nudo formándose en su garganta—. Alguna vez te quise, ahora mismo no sé que siento por ti. Perdí a Jiraiya y perdí a alguien más igual de importante para mí, no me siento con ganas de besar o estar con nadie, lo siento.

Sintió a Kakashi moverse y no lo detuvo cuando la abrazó por la espalda.

—Está bien —dijo el al final, su mandíbula recargada en el hombro de Percy—. No tienes que explicarme nada ahora, esperaré hasta que estés lista.


De ahí, las cosas en realidad no cambiaron mucho. Kakashi iba en su tiempo libre al apartamento de Percy y pasaría horas ahí, a veces incluso se quedaría a dormir aunque ya no más en su cama, si no en su sofá pues no sabía que es lo que haría si estaba en la misma cama que Percy.

Había aprendido algunas cosas más de la azabache y de lo que hacía ahí, no hablaban del todo sobre ese otro mundo pero lo que sabía hasta ahora era que Percy buscaba una alianza con Konoha y que de verdad era mayor de lo que parecía, once años mayor.

Cosa que lo hizo sentirse menos mal sobre el hecho de que le gustará su alumna.

Y si no estaban en su departamento, seguía a Percy en los encargos que le daba la Hokage como: descifrar el mensaje que Jiraiya había dejado.

—¿Qué comeremos hoy? —le preguntó Percy a Kakashi mientras paseaban por las calles de Konoha.

El peliplata sonrió al notar qué Percy ya se había acostumbrado tanto a su presencia que incluso lo incluía en sus planes.

—Puedes enseñarme a hacer hamburguesas hoy —dijo él, caminando a su lado.

Entonces, escucharon pasos corriendo hacia ellos. Cuando Percy sintió el chakra de la persona que se acercaba se alejó casi un metro del peliplata.

—¡Kakashi, mi eterno rival! —llegó Guy, prácticamente gritando—. Tiempo de no verte.

Kakashi asintió.

—He estado bastante ocupado —contestó el peliplata únicamente mientras el resto del Equipo Guy se unía a ellos, Percy saludo a todos con una sonrisa.

—¡Tonterías! —soltó Guy, acercándose más a Kakashi y con una sonrisa en su rostro—. ¿Crees que no lo he notado? Ya no pasas la noche en tu departamento —dijo, acercándose un paso, el cuál Kakashi retrocedió pero Guy volvió a caminarlo y lo tomó de los hombros, haciendo entonces que no pudiera huir—. Sonríes más a menudo —Guy respiró hondo cerca del pecho de Kakashi—. Incluso te duchas más a menudo —Percy enarcó las cejas, mirando la escena y Neji, Tenten y Lee se encontraban igual de confundidos que ella—. ¡Estás saliendo con alguien! ¿Y bien? ¿Quién es la afortunada o el afortunado? Sabes que yo no juzgo...

Kakashi separó las manos de Guy de sus hombros.

—No estoy saliendo con nadie —dijo el peliplata, con tono cansado pero Guy no se tragó la mentira.

—¡Guy-sensei, se nos hace tarde! —se quejó Tenten pues al parecer iban de camino a una misión.

Guy levantó una mano hacia su alumna, acallando sus quejas y continúo inspeccionando a Kakashi.

—No has conocido a nadie nuevo, así que supongo que debería ser alguien que ya conoces —dijo Guy, mirando de arriba a abajo de Kakashi—. Diría que es una mujer pues tienes esto —dijo mientras se inclinaba hacia Kakashi y tomaba algo de su chaleco táctico, un cabello—, podría ser un hombre con el cabello largo también pero este es demasiado sedoso —dijo él, inspeccionando el cabello a contra luz—. Es negro, es increíblemente largo, no hay muchas mujeres con el cabello así de largo, probablemente igual de largo que el cabello de Percy —al escuchar su nombre, la azabache dió un brinco en su lugar. Absolutamente nadie podía saber que ella y Kakashi tenían algo, pues podría meterlos en problemas a ambos pero más al peliplata pues ella aún era menor de edad (aparentemente)—. Hubiera apostado por Shizune-san pero su cabello es corto —Guy pareció quedarse sin ideas y entonces volteó a ver a Percy—. ¡Percy! ¿No tienes una idea de quién es la mujer misteriosa?

La semidiosa negó rotundamente con la cabeza mientras un rubor se instalaba en sus mejillas.

Tenten estaba quejándose, mientras Lee miraba la interacción con emoción y murmurando lo geniales que eran las habilidades deductivas de Guy. Mientras que Neji, el más perceptivo, miró a Percy con los ojos entrecerrados.

—Está bien, estoy saliendo con alguien —admitió Kakashi—. Pero no te diré hasta que lo formalicemos.

Guy abrió la boca sorprendido y sus ojos comenzaron a brillar de la emoción.

Se abalanzó hacia Kakashi y le dió un corto abrazo con unas cuantas palmaditas en la espalda.

—¡No esperaba menos de mi eterno rival! Incluso en el tema del amor me llevas la delantera —dijo Guy, acto seguido le dió la espalda a Kakashi y miró el cielo en una pose un tanto rara—. ¡Yo también comenzaré a buscar a una mujer con la cuál compartir mi juventud!

Después de todo eso, se despidieron y el Equipo Guy se fue en dirección a la salida de la aldea.

—¿Estamos saliendo? —preguntó Percy, sin ningún tono en específico. Demasiado neutral y sin emociones, cosa que Kakashi sabía que había aprendido en ANBU.

—Si le decía que no estaba saliendo con nadie seguiría hasta querer hacerle una prueba de ADN a todas las mujeres con cabello negro y largo, comparándolo con el que me quito, lo mejor fue acabar con eso rápidamente —le explicó él, reanudando su caminar—. Aunque si, yo creo que estamos saliendo.

Percy lo miró confundida y corrió un poco para volver a caminar a su lado.

—¿Cuando siquiera fue nuestra primera cita? —le preguntó ella.

—Me parece que hace unos cuatro años, te lleve a comer carne y al final te amenacé en un callejón —le recordó Kakashi.

—Eso fue con Psique.

—Es lo mismo.

—No, no lo es.

Kakashi detuvo sus pasos otra vez, miró alrededor y cuando se aseguró de que no había nadie, tomó a Percy de la cintura y la jaló con él hasta la privacidad de los árboles.

Está vez, Percy fue la que estaba atrapada entre el tronco de un árbol y su cuerpo.

—Lo es—le dijo Kakashi, tomando su rostro entre sus manos—. Cada día que paso contigo lo noto y me regaño por no haberme dado cuenta antes. Todo es igual: la forma en la que te emocionas cuando me cuentas algo, tu risa, la manera en la que haces un puchero cuando estás frustrada por no entender algo y cómo juegas con tu cabello cuando estás distraída. Es exactamente lo mismo.

Percy se quedó sin palabras ante la manera de hablar de Kakashi y por un momento quiso besarlo.

Cerró los ojos y se controló, aún no era tiempo para eso.


Al día siguiente, Percy y Kakashi volvían a caminar juntos por las calles de Konoha.

—Hoy podrías contarme uno de esos mitos de tu mundo —le dijo Kakashi de repente y Percy sonrió, desde que había comenzado a contarle esas historias el peliplata le pediría que le contará más.

Kakashi conocía mucho de ella, lo único que Percy aún no le había dicho sobre su padre, eso sí.

—¿De quién te gustaría esta vez? —le preguntó ella, caminando un poco más cerca de él, cosa que hizo feliz al peliplata.

—No has terminado de contarme todo lo que hizo Psique para volver a estar con Eros —dijo él, utilizando el dedo índice de su mano izquierda para tomar uno de los dedos de Percy de su mano derecha, en un gesto inocente pero también lo hacía pues así no era tan obvio lo cercanos que ya eran. Percy siempre se encargaba de revisar sus alrededores por si alguien podía verlos—. Lo que tú tocaya hizo por recuperar el amor de su amado hace que me sienta más determinado a hacer que te enamores de mi.

Percy se sonrojó, sin saber que responderle.

Hace tres años hubiera dado lo que fuera por escucharlo hablar de esa manera pero ahora su corazón no se sentía del todo listo, o tal vez eso era lo que ella quería creer.

Entonces, sintió varios chakras conocidos acercándose a ellos por lo que Percy se separó de Kakashi, separando entonces el agarre de sus dedos.

El peliplata suspiró al notar qué su momento se vería interrumpido pero estaba bien, tenía a Percy para él por el resto del día y parte de la noche.

—¡Percy! —gritó Sakura, corriendo hacia ella con una sonrisa en sus labios, era seguida de Sai y de Shikamaru—. ¡Kakashi-sensei, hola! ¿Han pensando algo acerca del mensaje que nos dejó Jiraiya-sama?

Y aunque Percy lo había pensando prácticamente en cada momento que tenía libre, aún no sabía del todo a qué se refería, por lo que negó con la cabeza, al igual que Kakashi. Sakura hizo un puchero con sus labios y entonces pareció notar el sonrojo aún presente en las mejillas de Percy h la sonrisa volvió a aparecer junto con una mirada juguetona.

—Últimamente has estado más sonriente, ¿qué pasa? ¿estás viendo a alguien? —le preguntó la pelirrosa, acercándose más a Percy y ansiosa por escuchar todo.

La azabache boqueó, ¿dónde estaba su expresión impasible cuando la necesitaba?

—No estoy viendo a nadie —dijo ella, tal vez un poco demasiado rápido y puso escuchar como Kakashi se aguantaba la risa a su lado.

Sakura entonces miró al peliplata, ella también lo había notado.

—¡¿Usted sabe quién es, Kakashi-sensei?! —le preguntó Sakura emocionada.

—Sakura, no tenemos tiempo para esto —le dijo Shikamaru con tono de fastidio pero la pelirrosa le lanzó una mirada amenazadora, haciendo suspirar al chico.

—Puede ser —respondió Kakashi a la pregunta de Sakura con un tono divertido al ver la expresión de incredulidad de Percy—, pero no diré nada.

La pelirrosa volvió a su puchero y miró a Kakashi y a Percy como si la hubieran traicionado.

—Kakashi-san y Percy pasan mucho tiempo juntos últimamente —dijo Sai, uniéndose a la conversación—. Comparten miradas y parecen tener más confianza que con el resto de miembros del Equipo Kakashi. En un libro leí que...

Pero antes de que continuará, Sakura lo interrumpió con una carcajada.

—Sai, aún te falta por aprender de las relaciones humanas —le dijo la pelirrosa con una sonrisa casi como de lástima—. ¿Cómo podrías creer que Kakashi-sensei y Percy están saliendo?

Entonces, volteó a ver a los dos mencionados con diversión y ambos se rieron forzadamente pero la pelirrosa pareció no notarlo mientras que Shikamaru lo hizo pero decidió pasarlo por alto, no era de su incumbencia.

Sai puso expresión pensativa y asintió mientras murmuraba cosas apenas audibles para si mismo.

Sus amigos se despidieron de ellos y siguieron caminando.

—Estuvo cerca —le dijo Kakashi a Percy, soltando el aire que había estado reteniendo en un suspiro.

Percy asintió, sondeó la zona y al ver que no había nadie más cerca, tomó la mano de Kakashi y la entrelazó con la suya, sorprendiendo al peliplata.

Y así caminaron hasta su departamento.

Al llegar, Kakashi se quitó su chaleco táctico y lo dejó junto con el de Percy.

—Hoy yo haré de cenar —le dijo el peliplata—. Tú siéntate y ve a este hombre cocinar.

Percy soltó una carcajada y asintió mientras se sentaba en la mesa y esperaba a Kakashi.

Y por más que en un inicio estuviera disfrutando la vista, su atención se vió alejada de él cuando vió el prisma y el dracma en la mesa, lo que Fukasaku había dicho estaba en posesión de Jiraiya.

Tomó el prisma entre sus dedos y suspiró, era idéntico al que tenía en su collar.

Pasó sus dedos por las caras del prisma en modo automático mientras su mente viajaba lejos a cuando le había enseñado a Jiraiya como hacer un Iris Mensaje. Jiraiya no fue el único maestro entre ellos, ella también le había enseñado muchas cosas. Incluso algo de griego antiguo.

Entonces, su uña chocó contra algo, regresandola a la realidad y haciendo qué su vista volviera a dirigirse hacia el prisma. Su uña se había quedado atorada en un espacio tallado, bien podía ser un simple rayón en la superficie pero era demasiado profundo y parecía muy bien hecho.

Percy frunció el ceño y entrecerró los ojos, algo había sido tallado ahí, parecían letras.

Si ponía el prisma a la luz, el arcoiris marcaba algunas letras cuando se proyectaba pero se veían encimadas con las que estaban escritas en el otro lado.

Mordió su dedo, sintiendo el sabor de la sangre al instante en la punta de su lengua y pasó su dedo por el prisma, la sangre quedándose estancada en las letras y volviendolas visibles.

Era griego antiguo.

Su corazón comenzó a bombear rápidamente y se puso de pie de un salto, llamando la atención de Kakashi.

—¿Qué pasa? —le preguntó él, acercándose al ver la expresión de Percy.

—Creo que Jiraiya dejó otro mensaje —le dijo ella, mostrándole las letras en el prisma.

Kakashi abrió su ojo con sorpresa e intentó leer lo que decía pero no conocía el idioma.

—¿Qué esperas? Léelo —le dijo él, ansioso.

—"Vuelven a la vida" —dijo ella, despacio y frunciendo el ceño, dió vuelta al prisma para mirar otra de sus caras, también podía ver algo levemente escrito, volvió a pasar su dedo, llenando los espacios de sangre—. "Adiós, Medusa" —su ceño se frunció aún más y volteó a la última cara, repitiendo el proceso de la sangre, aquello estaba escrito en el idioma natal de Jiraiya y de todos ahí, era su firma—. "Jiraiya".

Percy no se dió cuenta de que las lágrimas habían llegado a sus ojos hasta que su visión se empañó y sintió las lágrimas bajando por sus mejillas.

Kakashi la abrazó sin decir nada y besó su frente con cariño, demostrándole que estaba ahí para ella.

La soltó hasta que Percy dejó de llorar, tomó su mano y la arrastró con él hasta la cocina, dónde continúo con la comida.

—¿Qué habrá querido decirte con eso de Medusa? —le preguntó él, mientras Percy respiraba hondo y se ponía a ayudarle, necesitaba mantener sus manos ocupadas.

—Aún no hemos llegado a ese mito —le dijo Percy, su mirada era más seria que de costumbre, pensaba en todos los riesgos que aquello podía conllevar—, pero creo saber lo que significa.