Narrado por Candy

Escucho un suave golpe en la puerta.

- Candy, amor - él me susurra en el oído. Despierto y sus ojos azul zafiro me miran, suspiro, es como estar en el cielo y que un ángel me llame, es tan hermoso que duele - Buenos días dormilona- me dice besándome el cuello, siento un escalofrío desde ahí hasta mi entrepierna, ambos estamos desnudos, su piel contra la mía me quema, de nuevo escucho un toque en la puerta que me hace salir del trance. Abro los ojos como platos.

- ¡Terry otra vez nos quedamos dormidos!- le digo, él me mira con una sonrisa de medio lado.

- Amor vimos el amanecer, en teoría acabamos de dormimos - tiene razón, anoche lo hicimos tres o cuatro veces, hasta jugué con él embarrándole el chocolate y las fresas que habían sobrado, mmmm fue una delicia lamerlo todo...

- Candy ¿me escuchas? -

- Ah no no- respondo saliendo de mi ensoñación.

- Pequeña traviesa te estabas acordando del chocolate ¿verdad? - me dice sensualmente, asiento un poco apenada - Yo también pensaba en eso- me dice mientras toma mi mano y la coloca encima de su muy erecto miembro. Lo agarro fuerte, él cierra los ojos y gruñe. No entiendo como logra estar siempre listo para mí, aunque saber su capacidad sexual me excita más. De nuevo tocan a la puerta.

- Ya le aviso a Dorothy que me deje dormir más -

- Pecas estaba pensando que ya no quiero esconder más lo que hacemos-

- ¿Cómo??- le pregunto sorprendida.

- Sí Pecas piénsalo, ya todos saben que hacemos el amor, solo tu tía no y por como me miraba todo el tiempo, en lugar de regañarte se va a morir de celos -

- Eres un presumido Terrence Grandchester-

- Jajaja - se ríe y me derrito de nuevo, escucharlo es un placer erótico - ¿Qué te parece Pecas? Yo mismo puedo ir a la puerta y contestarle a Dorothy -

- Ohh Terry no sé... -

- ¿Qué malo puede pasar, que nos obliguen a casarnos antes de dos semanas? yo lo acepto encantado - lo miro fascinada.

- Bueno, está bien, solo que la pobre Dorothy se va a escandalizar - le hago un gesto de preocupación.

- Candy ella ya es mayor de edad, no es una niña, y ya debe suponer que no nos podemos quitar las manos de encima -

- Solo dilo lo más delicadamente posible, por favor- él asiente y se levanta desnudo de la cama, siento que casi babeo al verlo, ese trasero es como de piedra, mientras admiro su miembro erecto, me contraigo de nuevo, estoy muy encendida.

Él me mira desde la puerta y sonríe, es un sinvergüenza, si Dorothy supiera que está desnudo se desmayaría.

- Dorothy, Candy está dormida, ven por favor más tarde, ah otra cosa, podrías traernos el desayuno y dejarlo en la puerta yo me encargo de servirlo en el cuarto - le grita desde el otro lado de la puerta.

- Eh Se...ñor... sí...cla...ro..ya...regreso-responde Dorothy atropellando las palabras.

- Gracias Dorothy - él se vuelve y se ríe.

- Viste Pecas fue sencillo - me dice mientras se acerca a la cama, mirándome directo a los ojos, pero yo solo puedo mirar su gran miembro acercándose a mi, trago saliva.

- Bueno, al menos Dorothy ya sobrevivió al infarto, espero que la tía Elroy también sobreviva- logro decir mientras él se va subiendo a la cama.

- No te preocupes Pecas, el sexo está muy estigmatizado, si se hace entre dos personas que se aman, como nosotros, debería ser algo más puro y espiritual, en lugar de toda la morbosidad con la que se trata- le sonrío.

- Es cierto- él me besa suavemente en los labios y se mete entre las sábanas.

- Es temprano aún, descansemos un rato, anoche fue muy desgastante - me dice mientras me abraza y se acomoda como usualmente dormimos de "cucharita", al menos escuché que él lo llamó así.

Pero yo estoy muy mojada y su miembro está muy erecto, lo que hace que nuestro acople sea casi como por inercia.

- Ahhh - gimo por la intromisión no avisada, él se ríe.

- Amor disculpa, te juro que no lo hice con intensión, pero al parecer ya no podemos estar separados- le sonrío con los ojos cerrados, Dios su miembro se siente delicioso, me hace contraerme y moverme rítmicamente por instinto, siento por alguna razón que estoy mucho más excitada que los días anteriores. La necesidad de tenerlo dentro, me sobrepasa.

- Pecas sigue haciendo eso - me susurra. Así que mantengo mis contracciones y movimientos, él me aprieta los senos y siento su respiración agitada en mi oído. De repente baja una mano y comienza a estimular mi punto de placer hasta que llegamos al orgasmo al mismo tiempo.

- Pecas, ahora sí dormiremos mucho más relajados - me dice susurrando.

-Terry, no salgas de mí - le pido, definitivamente, soy adicta a él.

Dormimos un buen rato, Terry se viste y trae el desayuno y comemos en nuestra habitación.

- Esto es muy divertido, podría acostumbrarme a desayunar aquí- él me sonríe.

- Yo también podría Pecas, he estado pensando que después de la boda, le daremos vacaciones a todos los sirvientes, pienso hacerte el amor en cada esquina de esta casa -parpadeo varias veces.

- Con eso sí te aseguro que la tía Elroy se infartará -

- Jajaja - cierro los ojos para escucharlo- Pecas, la otra semana es navidad y no hemos hablado dónde lo pasaremos, la última función es el 23 de diciembre, podríamos ir al Hogar de Pony, si quieres, llegaríamos el 24 nos quedamos un par de días ahí y luego regresamos a Nueva York para la boda ¿qué opinas?-

- Ohhhh Terry - comienzo a llorar de felicidad, me limpio las lágrimas - sí me encantaría, ¿pero y tu madre?-

- Al parecer el duque, llega el 24 y yo sinceramente no quiero pasar navidad con él, ya es suficiente con todos los días que estará antes de la boda - me dice molesto.

- Mmm también estaría lindo pasarlo con Eli y el duque - le digo pensativa.

- Candy no, por favor, no insistas en el tema-me dice aún más molesto. Sé que es un tema difícil para él - Además parece que Eleonor y él están en buenos términos, solo estorbaríamos - abro los ojos como platos.

- Me quieres decir que se podrían reconciliar - le digo entusiasmada. Él me hace una mueca de desinterés.

- Oh que romántico, aunque ¿tu padre aún tendrá una relación con tu madrastra?- le pregunto alarmada.

- Candy dejemos el tema ¿quieres? Ya son bastante mayores para que tomen sus decisiones-

- Le enviaré una carta a la Señorita Pony y la hermana Laine, para avisarles que pasaremos navidad con ellas, gracias mi amor - lo beso entusiasmada, él me mira sonriéndome.

- Con gusto Pecas y me encantó que me llamaras mi amor - me toma de la barbilla y me besa.

- Ahora démonos un baño, quedamos en almorzar con Eleonor y ya casi es la hora -

- ¡Oh Terry lo había olvidado!-

Nos metemos a bañar, Terry se va a vestir a su habitación, mientras que Dorothy entra a la mía, está muy sonrojada y no logra hacer contacto visual.

- Dorothy disculpa si te incomodamos, pero Terry quiere dormir en mi habitación y bueno, yo también quiero que lo haga- me sonrojo.

- No Candy discúlpame a mí, esta es su casa y ustedes pueden hacer lo que quieran, solo sentí un poco de vergüenza, las relaciones no son un tema que se hable mucho-

- Dime ¿qué quieres saber? - le pregunto mirándola a los ojos, Dorothy se sonroja - No te avergüences, somos amigas, tenemos casi la misma edad y hay cosas que yo hubiera querido que alguien me dijera para no llevarme la sorpresa- le sonrío, ella está roja como una manzana- y considera que por mi profesión conozco un poco más que la mayoría de las mujeres y aún así fue inesperado-

- Bueno, quisiera saber si duele - me dice rápido y mirando al piso.

- No te voy a mentir, la primera vez dolió, pero nada que no se pueda soportar, es como un jalón, mientras tu himen se rompe, pero luego lo disfrutas y mucho - le sonrío, ella ya está más relajada.

- ¿Alguna otra pregunta? - la animo.

- ¿Cómo es, esa cosa, de los hombres?- me cuestiona otra vez sonrojada.

- Bueno lo primero es aceptar su nombre real, se llama pene, según mis clases de enfermería, en cada hombre es diferente, algunas son más largas y gruesas que otras, pero es algo que encaja perfectamente dentro de ti -

- ¡Candy! - Dorothy se alarma.

- Jajaja, perdón Dorothy, pero es la verdad, ya sabes, cuando tengas otra pregunta puedes confiar en mí -

- Gracias - me sonríe.

Terminamos de arreglarnos y nos dirigimos a la casa de Eli.

- Bienvenidos- Eli nos abraza y besa en la mejilla.

- Los veo cansados, parece que anoche trasnocharon - Eli nos inspecciona, espero que deje sus sinceros comentarios por hoy. Le aprieto la mano fuerte a Terry.

- Sí madre, hicimos un picnic en el invernadero y nos agarró muy tarde -

- iQué romántico! - exclama Eli.

- Vamos a almorzar- Eli mira a Terry - Cariño debes comer más, estás más delgado, ahora que viven juntos debes compensar todo ese ejercicio - Eli habla tan natural que nos deja atontados, yo esperaba alguno de esos comentarios, pero Terry es la primera vez que la escucha, ahora es él quien me toma fuerte la mano.

- Gracias por el consejo Eli, avisaré que las porciones sean más grandes para él- lo mejor es seguirle la corriente, lo hace con la mejor de las intenciones, el sexo es un tema muy tabú, pero definitivamente para ella no lo es, ya sé de donde salió la espontaneidad de Terry para el tema.

Almorzamos y hablamos de la boda, Terry debe estar a las 3 p.m. para ensayo general y ya casi debe irse, se despide de su madre y me lleva a la puerta para despedirnos en privado.

- Pecas, te paso a recoger al salir de la función, suerte con Eleonor, ya comprobé que es bastante directa - le sonrío y le planto un beso.

- Es linda Terry, tienes mucha suerte de tener una madre así - él asiente.

- Hoy cenemos en casa, para descansar bien, creo que nos excedimos con el sexo ayer y hoy - Terry cierra los ojos - espero que Robert no se dé cuenta de lo cansado que estoy-

- Pide un café en el camerino, eso te ayudará - él se ríe.

- Candy eres una diosa del sexo ¿Sabías? Vas a acabar conmigo - me susurra cerca de mi oído. Me río y nos despedimos con un beso muy apasionado.

Paso toda la tarde con Eli y el organizador de la fiesta, eligiendo colores de la decoración, flores, diseño del pastel y mil cosas más, no sabía organizar una boda fuera tan complejo y aburrido, con razón Terry no estaba muy entusiasmado con participar, al menos él pudo escapar por su trabajo, en cambio yo no tengo salida.

Al rato llega Coco y junto a Eli definimos los detalles de los vestidos, son muchísimos, las damas de honor, Eli, mis dos madres, las niñas de las flores y mi vestido de novia, como pedido especial sugiero que tenga el mínimo de botones posible, Coco y Eli me miran sonriendo.

- Candy es una excelente sugerencia, no queremos que tu vestido quede hecho pedacitos- dice Coco divertidamente. Yo me sonrojo pero Eli también le sigue el juego.

- Vamos Cariño, estamos en confianza y sé lo que le puede pasarle a un vestido en manos de un Grandchester - otra vez siento un exceso de información, al menos Terry no la está escuchando estaría escandalizado.

Terminamos, se hace tarde, Terry pasa por mi y nos vamos a nuestra casa.

Cenamos y subimos a la habitación. Él me abraza fuertemente y comienza un beso demandante.

- Terry, dijiste que estabas cansado -

- Ya no, creo que tomé mucho café -

- Es que hoy no podemos- logro decirle entre besos, pero él sigue.

- ¿Qué no podemos ? - me pregunta mientras me acaricia intensamente.

- No podemos hacer el amor- él me mira con el ceño fruncido.

- Pecas ¿ahora porqué piensas castigarme? - me pregunta entre pensativo y divertido -Vamos Candy, te deseo como un loco - me dice aprisionándome a su cuerpo.

- Es que hoy no podemos- le insisto mirándolo a los ojos.

- Candy ¿te podrías explicar? - estoy incómoda con la situación. Respiro profundo para darme ánimo.

- Estoy con mi periodo - digo rápido, él entrecierra los ojos.

- ¿Y eso qué se supone que significa? -

- Terry no pienso darte clases de biología... mi periodo... la menstruación de la mujer - él inmediatamente hace un puchero.

- Candy... - se toca el cabello - ¿y eso cuanto dura? ¿uno o dos días? - niego con la cabeza mientras veo su expresión de decepción.

- Cuatro o cinco días - él cierra los ojos - bueno Pecas al menos recuperaré energía, ahora vamos a dormir - me dice simplemente.

- Si quieres puedes dormir en tu habitación - él me mira confundido.

- ¿En serio piensas que duermo contigo solo para hacerte el amor?- él me mira directo a los ojos - No amor, yo no pienso dormir solo nunca más, con abrazarte y oler tu cabello me basta - una idea cruza mi mente.

- Yo no te puedo hacer el amor, pero puedo hacer algo que te gusta - lo miro insinuante.

- Soy todo tuyo - él se acuesta en la cama e inicio una sesión de placer usando mi boca.

Continuará...