[El título pertenece a el capítulo final de Narnia: La última batalla. [C. S. Lewis])


92. El fin de una historia y el comienzo de todas las demás.

Karin rascó la parte trasera de su nuca, sintiendo que las lágrimas se le aglomeraban en los ojos. No pensó que fuera a doler tanto, que sus sentimientos hacía Sasuke fueran tan fuertes para que sintiera esas palabras como una daga cortándole las entrañas. Sabía que le quería, que le gustaba y le encantaría poder estar a su lado. Ahora eso… ¿sería posible? Con semejante declaración y viendo todo lo ocurrido entre los dos, ¿habría una diminuta posibilidad de que sus sentimientos hacía Sakura cambiaran y se dirigieran a ella?

Itachi y Anko observaron como la chica se internaba de nuevo en el bosque, en completo silencio. Anko dio un leve suspiro, rascándose la mejilla. El amor de unos era dolor para otros.

—Lamento interrumpir, pero aun necesitamos saber que haremos con ellos. —se metió Yamato, incomodo. Sasuke se separó unos centímetros de Sakura, sin querer dejarla ir realmente. —También estoy preocupado por Naruto.

— ¿Naruto? —Sasuke frunció las cejas.

—Ha ido solo a donde Pain. —Yamato se talló la barbilla, pensativo. —El equipo InoShikaCho ha ido en su ayuda… bueno, solo el padre de Shikamaru e Ino, junto a otros ninjas.

—Será mejor ir a buscar a Naruto. —comentó Sasuke, poniéndose de pie. Sakura asintió con la cabeza, pero Sasuke negó, provocando que la chica frunciera el gesto. —Iré yo.

— ¿Por…?

—Sasuke tiene razón, Sakura. —comentó Itachi, metiéndose. —Además, hay algo de lo que quiero hablar contigo.

Yamato se rascó la nuca, sin saber si tomar como prisionero a Itachi o no. Anko se sentó delante de ellos, bostezando abiertamente. Lee de igual forma se colocó al lado de Sakura, tomándole uno de sus brazos para comenzar a vendarlo debido a las cortadas y golpes que tenía. Ella supo al instante que no la iban a dejar ir.

—De acuerdo. —mancilló las palabras en su boca, inconforme por la decisión.

Sasuke dejó de observar a Sakura para concentrarse en Itachi, su hermano le dio una sonrisa tibia que ruborizó suavemente al contrario. Transmitiéndole con ese simple gesto que estaría ahí para cuando regresara, además de que cuidaría de Sakura. De alguna forma, los sentimientos desastrosos que tenía Sasuke por él, al verlo luchar a su lado, comenzaron a desaparecer. No quería seguir perdiendo el tiempo en el resentimiento, Itachi era lo único que le quedaba de la familia que un día amó. Perderlo de nuevo, sería un tormento.

Sin dar otra mirada, comenzó a descender de la montaña.

Necesitaba ver a Naruto. Ver que se encontrara bien.

Mientras pasaba por Konoha no encontró más que desolación, había llantos, gritos, quejidos y silencio en algunas partes. Estás ultimas quizás fueron donde Sasuke más odió pasar, porque lo único que producía sonido eran los cuerpos de ninjas siendo colocados en el suelo, antes de ponerles una manta en el rostro, indicando su muerte. Se sintió la peor persona del mundo al encontrarse aliviado de no ver la cabellera rubia de Naruto sobresalir entre todos los cadáveres. Aunque sí que se dio cuenta que Kakashi estaba entre el grupo de heridos, junto a la quinta Hokage y cientos de ninjas y civiles. Los del equipo médico no se daban abasto y seguramente Sakura querría regresar en cuestión de nada, lo cual preocupó de más a Sasuke, debido a lo frágil que parecía Sakura cuando llegó con ellos, casi desvaneciéndose mientras caminaba. Supuso que Lee debió darse cuenta cuando aún estaban entre la aldea, por eso la convenció de ir a buscarlos.

Internándose en el bosque se encontró con el padre de Shikamaru, quien comenzó a seguirlo y guiarlo al mismo tiempo, en busca de Naruto.

Al encontrarlo lo notó vagar en el bosque, sosteniéndose a duras penas de los árboles. El alivio se extendió por cada parte del Uchiha, el líder del clan Nara le dio un golpe con el codo para que reaccionara. Cuando Sasuke lo miró, Shikaku le hizo una señal con la cabeza para que fuera por él.

Justo a tiempo, pues Naruto estaba casi cayendo.

— ¿Fue tanta la paliza que te dieron que ya no puedes mantenerte en pie, tarado? —comentó Sasuke, sosteniéndolo. También estaba débil por lo que el peso de Naruto lo hizo tambalearse unos pasos adelante.

—Sasuke…—incluso hablar comenzaba a dolerle.

—Ni creas que me has superado. —bufó Sasuke, acomodándoselo correctamente en la espalda, rechazando la ayuda de Shikaku y los demás. —Solo has dado un paso, yo daré diez más para cuando despiertes.

—Dices eso a pesar de traer pantaloncillos cortos. —se burló Naruto, avergonzando al contrario. —Además, ¿te estás quedando ciego, Sasuke? —reprochó Naruto, apretando la mejilla contra el hombro del chico, medio adormilado. —Di más de mil pasos delante de ti, incluso si comienzas ahora tardarás años en poder alcanzarme.

Sasuke sonrió.

—Te dejaré llevarte la gloria, solo por esta vez. —contestó Sasuke. Naruto comenzó a observar los principios de la aldea, todo estaba mal. No obstante, parecía haber una gran cantidad de gente reunida, el murmullo llegaba a sus oídos de tanto que era. —Lo has hecho muy bien, Naruto. —dijo Sasuke, parándose delante de toda la Konoha que quedaba.

Ahí estaban la mayoría de los sobrevivientes, civiles, ninjas, médicos, ANBU. Todos y cada uno de ellos estaba mirando en su dirección. Sasuke comenzó a bajarlo con cuidado, Naruto se estremeció al momento en que un fuerte grito resonó en la aldea. En su cuerpo un cosquilleo se hizo presente, acelerándole el corazón. A pesar de estar lastimados, incluso aunque algunos tenían varias lágrimas en los ojos, seguían aclamando un solo nombre.

Sasuke le dio un empujón con la mano, haciéndolo ir al frente. Naruto se giró a él, incrédulo.

—No pensarás que están así por mí, ¿o sí? —se burló, cruzándose de brazos.

—Pero… ¿cómo?

—Me tome la libertad de informar todo. —comentó la pequeña babosa sobre su hombro.

Naruto parecía no salir de su shock, entonces la gente corrió a él, llenándolo de un sinfín de preguntas acerca de los enemigos y de si se encontraba bien. Sasuke sonrió, manteniéndose algo apartado de ello, hace pocos años nadie hubiera pensado que él sería el que sería alabado por un montonal de gente teniendo a Sasuke Uchiha a su lado, es más, el mismo Sasuke se habría sentido humillado de ver como glorificaban a Naruto. No obstante, justo ahora, todos y cada uno de ellos, solo podían ver al sol de Konoha brillando esplendorosamente.

Naruto Uzumaki.

—Estúpido héroe. —sonrió Sasuke.

Un cuervo descendió del cielo, abriéndose paso entre la multitud. Naruto pasó saliva al ver quién descendía de él. Al verla acercarse, chocando contra la gente que seguía queriendo felicitar a Naruto, recordó cuando la conoció, tirada en el suelo, cubierta de tierra y moretones, lucía mucho peor que aquella vez. Sin embargo, a comparación de toda la incertidumbre que lo rodeó cuando la conoció, ahora, al ver que se acercaba más y más, su pecho latía desenfrenado, los brazos le hormigueaban y abrió y cerró las manos como para sentirse, no queriendo que eso fuera un sueño. La idea de que todos lo querían, más el saber que su mejor amigo y rival le había felicitado, y ahora, tenerla delante suyo, al fin pudiendo salir de entre la gente, quedando cara a cara con él, hizo que su cuerpo drenara toda su sangre y la devolviera en menos de un segundo, cientos de veces.

Toda esa irrealidad que lo rodeaba, hicieron que sus nervios se acrecentarán aún más.

— ¡Serás idiota! —gritó Sakura, pegándole un fuerte golpe en la cabeza. Sacándolo de esa ensoñación, para darse cuenta de que todo era realidad.

Que estaba ahí. Y ese era su momento.

Al sentir el cálido abrazo de su compañera de equipo, y no solo eso, siendo ella la persona que más amaba, Naruto se sintió la persona más afortunada de todo el mundo.

—Gracias. —masculló Sakura, con sus dedos rozó el rostro de Naruto. Y él comprendió ese gracias.

No era por salvar la aldea, ni por acabar con Pain. Ese gracias, a comparación de todos, le decía una sola cosa: gracias por seguir con vida.

Su corazón volvió a latir como un loco y ante la sorpresa, que ya de por sí tenían todos, tomó a Sakura de la cintura y la cargó, dándole vueltas en el aire a pesar de los reclamos de la contraria. Naruto con su risa endulzó el aire de tristeza de la batalla dejada. Y, aunque los corazones de todos estaban lastimados, al ver la brillante sonrisa de Naruto, les trajo tranquilidad dentro de sí.

Sakura bajó avergonzada de los brazos de Naruto, dejando que todos los demás se volvieran a acercar a él. Con Sasuke a su lado, la chica contempló como toda esa gente que un día lo rechazo o ni siquiera se dio cuenta de que existía, lo miraban con admiración.

—Dejaste que hiciera lo que quisiera. —protestó Sasuke, observando como Naruto comenzaba a ser cargado.

— ¿Celoso? —se burló Sakura. —Puedo pedirle que te de vueltas a ti también.

Sasuke estaba a punto de protestar, pero Sakura le abrazó por los hombros, alzada de puntillas, bajándolo hasta su altura. Justo como en los viejos tiempos. Al momento en que las exclamaciones hacía el héroe de Konoha comenzaron otra vez, ambos chicos volvieron la mirada a Naruto, no queriendo perderse ni un segundo de su alegría.

Naruto ese día se dejó querer por todos, se palpó de ese amor que nunca pensó que podría tener.

— ¡Hey, Naruto! ¡Sasuke quiere que le des vueltas también! —gritó Sakura, aun sosteniendo la cabeza de Sasuke entre su brazo.


Owwwwwns. Sentí bien bonito al escribir toda esta secuencia. Y mi corazón se comenzó a partir sabiendo que tengo que Sakura va a tener que elegir.

¿Y sí se queda con los dos ya alv? jajaja.

En fin, esto es como un epilogo del arco de Pain. Y ¿saben que es lo mejor? Las llenaré de puro romance al full. ¿Por qué?

No sé como comenzar la guerra ninja :'D

#aiuda.

¡Muchas gracias a todas las personas que han seguido el fic hasta este punto! ¡Les estoy muy agradecida! De verdad, si no tuviera el amor que me dan, esta historia ya habría sido eliminada y enterrada para nunca más ser sacada jajaja. ¡Gracias!