Superación

Derechos de autor y nota inicial: Los personajes de One Punch Man, pertenecen a su creador como lo es One y Yusuke Murata como ilustrador con el manga de la franquicia, esperando que les guste la obra que de gran desarrollo de personajes, esperando que les guste esta misma, muchas gracias y comenzamos.

Capitulo 24: Las hermanas ventiscas.

Había despertado con un poco de dolor en su cabeza, recordando algunas cosas que iban y llegaban a su mente para los recuerdos, desapareciendo como apareciendo imágenes de alguien a quien antes ella odiaba, dándose un desarrollo de su relación en lo que lleva de tiempo hasta convertirse en algo a que un día, hace tiempo, había decidido dejar como el sentimiento del amor y la amistad, aunque, esto había cambiado con los hechos que la llevan al presente al estar la imagen de ese calvo en lo que era su despedida, rompiendo su corazón en aquel momento con ver la carta de renuncia en lo que estaba al lado de la de Fubuki, estando en la habitación de ella, pensando que Saitama, conociendo muy bien la ubicación de su llave de repuesto, pudo haberla dejado allí en caso de error, posteriormente, luego de este haber caído al ser noqueado por el mismo Saitama, siendo este mismo, caminando por las carreteras con el fin de llegar a lo que era la ciudad V, estando casi muy alejada a la parte este del continente que Vivian en aquel mundo, habiendo dos grandes fracciones de la misma con la urbana en ser considerada la tercera más grande de aquel lugar con la rural, estando en las afueras de este en la sección oeste con ser casi casas del medio estilo viejo oeste con ranchos y praderas, siendo ese el destino de nuestro calvo con estar alejado de los problemas que pueda este causar en caso de su captura por culpa del gobierno central ante el anuncio del ya fallecido McCoy. Sacando unas cosas de su antiguo departamento para irse con un sombrero de paja al estilo de un vaquero con chaqueta de cuero café como unas botas negras, vaqueros azules y una camisa negra debajo de aquella chaqueta con llevar más encima una mochila en su hombro derecho colgado, esperando no levantar sospechas en su camino a ese punto de la ciudad V, aunque, volviendo de nuevo con Tatsumaki, estaba volando con ojos sin vida, deteniéndose para encontrar a la misma chica, llamada como la hija de Saitama, estando sentada en la azotea de un edificio medio destruido, allí en ciudad Z, dando las doce y media de la tarde en aquella jornada nueva, yéndose rápidamente nuestra Esper de cabello verde con estar ya unos metros alejados de ella.

¿? —. Parece que has llegado…

Tatsumaki —. Guárdate tus malditas palabras… —. Frunciendo el ceño.

¿? —. Creo que debes pensar que soy una horrible hija al dejar irse de esa manera a mí llamado padre —. Poniéndose de pie, dando la espalda —. Pero no puedo interferir en esta línea de tiempo…

Tatsumaki —. Pues eres un asco de hija con ser la verdadera de ese calvo maldito… ¿Quién habrá sido tu madre? —. Cruzándose de brazos —. Debe ser el colmo de que ella al menos no te haya enseñado modales al menos de lo que uno debe aprender… Debe ser un asco de persona…

¿? —. Pues si… Aunque ella me enseño a ser duras con las personas o casi, nunca logre conocerla bien en mí tiempo al ser huérfana… —. Bajando su mirada.

Tatsumaki —. Viendo la espalda de aquella persona, llevando una capucha, quedando paralizada —. L-lo siento… No sabía y…

¿? —. Interrumpiendo a Tatsumaki —. Pues si lo buscas, esta de camino en la sección del campo de ciudad V, allí encontrara un destino muy feo, aunque también, está acercándose una tipa que le destruirá de manera completa, matándolo al instante en caso que este mismo le encuentre…

Tatsumaki —. Abriendo más los ojos de golpe, habiendo un pequeño viento —. E-esa mujer… Llamada Wine…

¿? —. Wine es un cambio de nombre con significar vino en ingles, pero no puedo hacer nada o advertirle en estos momentos acerca de su destino, como dije, ante que no creas que soy la hija de Saitama, mencionando esto, tampoco puedo hacer mucho que digamos, solo pudiendo acabar con los demás enemigos en la velada de la gran guerra que acabo con el poder de mi padre.

Tatsumaki —. Tsk… ¡¿Así te haces llamar hija?!

¿? —. Si…

Tatsumaki —. Apretando mucho sus puños, empezando a brillar con un aura verde —. ¡Eres despreciable!

¿? —. Puede ser, aunque esa persona en ser una mujer, tiene un poder parecido al de mi padre, aunque tiene un haz bajo la manga, pudiendo ella cambiar de manera literal el mundo, solo necesitando un poco del poder de Saitama en este caso, aunque esto puede hacer cambiar el mundo completamente.

Tatsumaki —. ¿De qué diablos hablas?...

¿? —. Solo puede ser que mi existencia ahora este en un peligro, desde que llegue a este tiempo —. Alzando su mirada y viendo el cielo azul —. Parece que eh creado anomalías temporales…

Tatsumaki —. Tsk, entonces en parte tienes la culpa de esto…

¿? —. Puede ser…

Tatsumaki —. Entonces, deberías hacer algo al menos…

¿? —. Dime una cosa, señorita Tornado… —. Girando levemente su mirada para ver con su ojos medio verde esmeralda con oscuro a la chica —. ¿Siente amor por Saitama?...

Tatsumaki —. Sonrojándose un poco, desviando la mirada a la derecha —…

¿? —. Sonriendo levemente —. Zara…

Tatsumaki —. Viendo a la persona que le daba la espalda —. ¿Hmp?...

Zara —. Ese es mi nombre, Zara…

Tatsumaki —. Quedando en silencio, poniendo su mano derecha en el mentón —. Es gracioso, pensaba ponerle ese nombre a mi… —. Abriendo los ojos bien grandes, observando en como aquella chica ya no estaba en el lugar, quedando en shock —….

Volviendo con Saitama, después de aquel hecho con la Esper de cabello verde, podemos ver como este seguía caminando con una buena velocidad, estando ya casi con su mega velocidad a unos kilómetros de lo que es la frontera de los territorios de V con S, cruzando casi todo el sur de aquellas tierras juntas, llegando con esto a un puesto que se encontraba medio viejo, habiendo mucho polvo en el camino con darle la señal de los terrenos de rocas de la parte rural de las tierras del V, entrando para darse cuenta que era casi una cantina con varios tipos con disfraz de vaqueros o indios, sentándose en el mesón para bajar con cuidado su sombrero, dando un suspiro, estando el cantinero del lugar.

Cantinero —. ¿Qué quiere? —. Escupiendo un poco de saliva a un frasco viejo en el suelo de su lado.

Saitama —. Pensando con cara de desagrado —. Hubiese venido mejor por la parte norte… —. Volviendo en sí, dando un suspiro —. Pues, solo quiero tomar algo, porque estoy pensando en llegar a un lugar, llamado, "Pico demoniaco" de las afueras de Ciudad V, aunque no hayan mangas en el lugar —. Susurrando de mala ganas en lo último.

Cantinero —. Solo le puedo dar cerveza o Wisky…

Saitama —. Teniendo un tic en la ceja derecha —. Tomare un Wisky…

Cantinero —. Está bien… —. Yéndose a preparar el brebaje, aunque estaba dando antes la espalda con detenerse —. Ese lugar es muy desolado, aunque en sus habitantes, muchos de ellos, están de cazar recompensas…

Saitama —. Lo tengo entendido, muchas gracias… —. Viendo la mesa con cerrar los ojos.

¿? —. Parece que ser héroe no fue fácil…

Saitama —. Abriendo los ojos, quedando en shock y girando su mirada a la derecha —. ¿Q-quien eres?...

¿? —. Descuida, no tengo la intención de capturarte para el gobierno central, aunque hayan puesto tu cabeza en un buen precio… Siendo alguien que estuvo en la clase A y denigró a la B, renunciando hace poco de aquella asociación…

Saitama —. Veo que fuiste alguien que perdió mucho con el ataque de esos monstruos…

¿? —. Si —. Bebiendo un poco en un vaso pequeño algo de Wisky, dejando de lado —. Mi nombre es Gun Gun…

Saitama —. Oh sea arma, arma…

GunGun —. Pues tienes buenos conocimientos en el Ingles y si, aunque soy un vaquero antiguo héroe de la asociación, teniendo también que ir a Pico Demoniaco, buscando a una mujer en especial…

Saitama —. ¿Mujer?... —. Confundido.

GunGun —. Pues hace poco, están abriendo buenos negocios de cazar recompensas como te habrá dicho el camarero —. Sacando un pequeño cartel, dejándole en la mesa —. La llaman, "Vino quemado", siendo una mujer que aparece en los alrededores de las ciudades, matando y cazando héroes de baja clase o prospectos de los que pueden encontrarse en algunas revistas…

Saitama —. Dando una ojeada al cartel —. Entonces… ¿Dan diez millones por viva y ocho por muerta?...

GunGun —. Es un buen dineral, aunque tiene armas de fuego rápidas, pareciendo que ella viene de las tierras occidentales, lejos de este continente…

Cantinero —. Llegando y sirviendo en un vaso, dejando la botella —. Aquí tiene —. Yéndose del lugar.

Saitama —. Gracias… — Bebiendo un poco, dando una cara de asco leve —. Amargo…

GunGun —. Te acostumbras, aunque tampoco estoy solo en esto…

Saitama —. ¿Quién esta mas en esto?... —. Susurrando bajo.

GunGun —. Tengo un contacto que está en ese pueblo donde vamos, donde también perteneció a la asociación de héroes…

Saitama —. Pues no tengo nada mejor que hacer, solo queriendo estar a solas con lo que ha pasado o hacer una nueva vida…

GunGun —. Entonces, ven conmigo y puedo enseñarte algunas cosas…

Saitama —. Está bien… No tengo más opción…

Después de unos minutos, ambos antiguos héroes, estaban dejando el bar con la mirada de pocos amigos de los presentes en el lugar, donde uno, estaba marcando el teléfono a alguien para avisar de aquello, donde, volviendo a Ciudad M, podemos ver como una Fubuki, estaba destrozada con encontrarse sentada de manera emocional con escuchar las palabras de una Tatsumaki en llegar al lugar, ocultando ella acerca de la chica con que puede ser esta misma la madre de aquella criatura, negando esto en un momento, aunque, esta quería saber cómo se encontraba su hermana menor, estando de pie con un bastón en su mano derecha con ordenes medicas como la asociación.

Fubuki —. Entonces se ha ido…

Tatsumaki —. Si…

Fubuki —. No es justo, siempre pierdo a las personas más importantes en la vida…

Tatsumaki —. Esto es lo de ser héroe… Perdemos amigos a pesar de nuestros actos heroicos…

Fubuki —. No lo entiendes —. Deteniéndose y dando la espalda —. No lo entiendes…

Tatsumaki —…

Fubuki —. Emanando lágrimas de sus ojos —. Yo… Yo amaba a Saitama… Lo amaba mucho, pensaba que podía hacer cualquier cosa para llamar su atención, acosándolo en muchas ocasiones para que se una a mi grupo con el fin de estar a su lado… Pero, también perdí a Psykos para siempre con su muerte, pero debo no quiero perderlo, aunque tenga que luchar contigo en mi condición…

Tatsumaki —….

Fubuki —. También lo amas y se nota…

Tatsumaki —. Frunciendo el ceño, sonrojándose —. Tsk…

Fubuki —. Girándose y viendo a su hermana —. No quiero que ambas peleemos, pero dejaremos que Saitama escoja a una de nosotros…

Tatsumaki —. Eres tan infantil en estos temas…

Fubuki —. ¡Lucho por mi corazón!

Tatsumaki —. ¡Igual no me gusta ese calvo!

Fubuki —. ¡Siempre lo niegas!

Tatsumaki —. ¡Porque no quiero lastimarlo como su corazón! —. Tapándose la boca con la cara roja.

Fubuki —…

Tatsumaki —. Dando la espalda con la cara más roja, sacándose las manos de la boca —. Aaaaaaagh…. No lo digas al mundo…

Fubuki —. Igual, ahora que sabemos eso… Bueno, tampoco sabemos donde esta…

Tatsumaki —. Pero el gobierno central lo busca con un precio muy alto…

Fubuki —. Eso es verdad…

Tatsumaki —. Aunque —. Tragando saliva, estando ella algo nerviosa con sudor en sí misma, cayendo esta de su de su frente —. E-escuche a un pequeño pájaro que me conto de que Saitama iba un sector rural de ciudad V, afueras de esta… —. Girándose un poco más nerviosa —. So-solo se de aquello…

Fubuki —. Pe-pero esos lugares están llenos de vándalos y caza recompensas…

Tatsumaki —. Eh…

Fubuki —…

Tatsumaki —…

Fubuki —…

Tatsumaki —. Golpeándose la frente con su palma derecha —. Tsk, sabía que ese idiota se iría a un lugar peligroso…

Fubuki —. Pero tampoco es justo que se haya despedido solo de ti… —. Haciendo puchero.

Tatsumaki —. ¡Deja de ser infantil, Fubuki!

Fubuki —. ¡Ño! —. Haciendo un puchero.

Tatsumaki —. Teniendo un tic en la ceja izquierda —. Joder contigo, pero bueno… Si es que vamos, tendremos problemas que nos pongan un precio por seguir su paso o capaz que este nos ataque para alejarnos con el miedo de que no quiere involucrar a nadie… —. Poniendo su mano derecha en el mentón —. Son muy malas cosas que puede pasar… —. Bajando sus brazos, estando ya cruzados y observando a su hermana menor —. Dime, ¿Estas dispuesta a correr el riesgo?...

Fubuki —. Pues soy tu hermana menor, siendo la hermana de Tornado del Terror…

Tatsumaki —. Entonces esa es tu respuesta

Fubuki —. Solo quiero que esto se termine de une buena vez, aunque… —. Poniendo su mano izquierda en el mentón, estando pensativa —. ¿Cómo sabremos en que parte de donde dijiste se encuentra?...

Tatsumaki —. Pues tenemos que encontrar a un sabueso…

Fubuki —. ¿Sabueso? —. Estando dudosa, aunque, pasando varios minutos, encontrándonos en una calle de ciudad M —. Oh… —. Teniendo ojos en blanco.

¿? —. Entonces, ¿Quieren que busque al Sensei…

Tatsumaki —. Pues sí.

¿? —. No sé si sentirme asqueado que me lo preguntes o de tus intenciones con mi Sensei, pero bueno…

Fubuki —. Pensando con una gota de sudor en su cabeza —. Entonces esto se refería a Sabueso…

Tatsumaki —. Señalándole con su dedo índice de la mano izquierda —. Pues tu eres una acosadora de ese calvo, cuando Vivian los dos juntos…

¿? —. Es porque era mi Sensei y me demostró que también puedo hacer cosas geniales con leer mangas y eso…

Tatsumaki —. ¡¿De qué diablos estás hablando?! —. Con los ojos como platos.

¿? —. Pues que las ayudare como en los viejos mangas, aunque siempre el Sensei me dijo que cuando leyó una de estilo Steel Ball Run, hablaba de un lugar parecido, llamado "Pico demoniaco". Por lo que según mis cálculos y fascinación de mi Sensei, debe estar allí en caso de querer alejarse… —. Poniendo su mano izquierda en el mentón, estando ya serio —. Aunque ese lugar es conocido con estar medio ambientado en pueblos del viejo oeste con caza recompensas y demás bandidos del área de las cercanías de ciudad V.

Fubuki —. No sabía que le gustaban los Jojo´s como a mí… —. Teniendo ojos llenos de emoción.

¿? —. Creo que no tomaron en cuenta lo último que dije…

Tatsumaki —. Arqueando su ceja derecha, viendo a su hermana —…

¿? —…

Fubuki —. Sonrojada y desviando la mirada a la derecha —. También me gustan…

Tatsumaki —. Entonces ya sabemos donde esta Saitama…

¿? —. ¡¿Irán tras el Sensei?!

Tatsumaki —. ¡Sí! ¡¿Algún problema?!...

¿? —…

Tatsumaki —. Frunciendo el ceño —…

¿? —… ¿Puedo ir?...

Tatsumaki —. ¿Justo ahora?, ¿Justo en este momento? ¿Solo para estar con ese calvo?... ¿Solo para ayudarlo?

¿? —. ¿Sí?...

Tatsumaki —. No…

Fubuki —. Acercándose con cuidado, tomando el brazo derecho de ese Cyborg —. Pero hermana, capaz que nos ayude mejor… Hasta le puedo dar agua y comida si es necesario…

Tatsumaki —. ¡No es una mascota!

¿? —. Concuerdo con la señorita tornado, porque mis partes humanas como robóticas, hacen imposible que sea un animal cuadrúpedo en mi condición

Tatsumaki —. Señalándole con su dedo índice de la mano derecha a ese Cyborg de cabello rubio —. ¡Nadie te pregunto!

Fubuki —. Pero hermana…

Tatsumaki —. Golpeando su frente con la palma derecha de la mano —. Aaaaaaagh, está bien… Pero que el mismo te vea esa lesión para que partamos…

Dicho esto, estos tres héroes se iban a arreglar en hacer esta cruzada, intentando no levantar sospechas, donde, muchos demás héroes, estaban pidiendo a Sneck con ser el nuevo administrador que intente cualquier cosa para que Saitama no esté en el ojo del gobierno con el fin de que este pueda ayudarlos en las misiones de rango mas alto de cada clase, aunque, muchos de aquel Gobierno central, estaban ya dando promoción como seguimiento de cerca a los tres mencionados, dando con esto una pequeña alerta a la asociación de héroes con el personaje de intermediario como lo es el señor Sitch, estando este con una mente más cerrada con los hechos heroicos de nuestro calvo amigo, donde, hablando con Saitama, este seguía su camino hacia los adentros del territorio de la letra V, estando con GunGun, antiguo héroe de la misma asociación, caminando con algo de calor ante el sol tremendo, yendo por un camino de tierra con algunas montañas y arbustos cecas a su alrededores, deteniéndose al percatarse de que alguien los estaba siguiendo, yéndose rápidamente a unas rocas al ver unas flechas que les estaban a punto de llegar, incrustándose estas mismas en aquellas piedras que usaban como trinchera con aquello.

¿? —. ¡Saitama! ¡Ambos sabemos que estas ahí, maldito calvo con capa! —. Sosteniendo su arco con flechas.

Saitama —. Teniendo una mueca de molestia —. Siempre odie ese apodo…

GunGun —. Momento… —. Alzando un poco su sombrero, cayendo rápidamente al suelo con una flecha atravesada en esta —. ¡Maldita sea!... ¡Es Shooter!

Shooter —. ¡Y tú eres GunGun! —. Apuntando con su flecha a la rocas —. ¡Ustedes serán mío con la recompensa por el calvo!

Saitama —. ¡También los calvos somos buena onda!

GunGun —. Suspirando y viendo a Saitama, susurrando algo bajo —. Solo haz silencio y ve como lo hace un pistolero —. Viendo como Saitama asiente con la cabeza, comenzando a cargar sus revólveres bala a bala —. Escucha Shooter, estuvimos peleando codo a codo con algunos héroes de clase A como B contra Garou en el pasado, donde, nadie de aquí es un enemigo… Solo debes de calmarte y sabes muy bien que el gobierno central está podrido como la asociación en sus adentros…

Shooter —. No vengo por eso del calvo, porque existe una mujer que da hasta más del doble o hasta veinte millones por la vida de ese calvo…

GunGun —. Apuesto hablas de Vino…

Shooter —. Vino o Wine, conocido como así, aunque ella está en Pico demoniaco y en sus alrededores, esperando poder acabar con ese calvo, ante esto, puedo tomar el dinero para comprar acciones para manejar la asociación de héroes con el fin de obtener el respeto que uno se merece…

GunGun —. Maldito imbécil…

Shooter —. Puede que sea eso, aunque esa mujer puede ser que sea la que también tiene la fuerza de este calvo…

Saitama —. Pensando con sudor —. ¿Misma fuerza que yo?...

GunGun —. Entonces no tenemos más opción que un duelo…

Shooter —. Sal entonces para que deje tu cadáver y se lo coman las aves carroñeras…

GunGun —. Como sea… —. Tomando un cigarrillo, teniéndolo en la boca, ajustando su sombrero para dar un salto hacia atrás con sus pistolas apuntando a Shooter —. ¡Yija! ¡Un duelo tendras!..

Shooter —. ¡Toma esto! —. A punto de lanzar su flecha, apuntando hacia el cielo.

Continuara.

Nos veremos en el siguiente capítulo como inicio del Arco IV, llamado: Pico demoniaco.

Nota final: Espero que les haya gustado el capítulo de este Fanfic, contando o mejor, llegando a contar con su apoyo como siempre.