ESPERANDO UN AMANECER. . . . . Cap.33. . . (En general)
2da Temp. . . . . El alba soñado . . . . Cap.11
11. Hasta las estrellas lloran...
- RANMA!.!.! QUÉ HACES AQUÍ CON SHAMPOO!.!.! - le reclamaba enojada la chica Tendo
- Akane, no tienes que hacer un escándalo - Ranma trataba de calmarla, pues dónde estaba Ranma no había demás compañeros, pero por los gritos, poco a poco se comenzarían a reunir
- CÓMO QUIERES QUE NO LO HAGA, SI TE ENCUENTRO TAN CARIÑOSO CON ÉSTA !.!.! - Akane en verdad se enojaba feo :v
- Oye, tampoco me digas así !.!.! - le reclamaba Shampoo ofendida - Además, Ranma sólo me trajo al jardín para no estar todo el día en el salón !
- Y POR ESO TIENES QUE ESTARLO ABRAZANDO?.?.?
La amazona no sabía qué decir, ese era un buen punto :v
- Akane, ésto no debería de molestarte en lo absoluto!.!.! - Ranma levantaba la voz
- Tienes razón, BAKA!.!.!
- No me ofendas, aparte, tú fuiste quién dijo que ésto no funcionaría - decía Ranma frente a ella
- ERES UN IDIOTA !.!.! - Akane salía corriendo con unas lágrimas naciendo de sus ojos
- AKANE !.!.! - la intención de Ranma no era hacerla enojar, así que fue detrás de ella, sin darse cuenta que olvidaba a alguien
- Ranma!.!.! - Shampoo trató de detenerlo hablándole fuerte, pero el joven de trenza ya se había ido, al igual que los alumnos que admiraban la escena, así que la amazona al no poder levantarse, sólo se quedó sentada cruzada de brazos a esperar.
Ranma seguía corriendo y aún no encontraba a Akane, vió que entraba al cuarto de intendencia, ¿por qué lo haría?, quién sabe, pero Ranma la siguió.
Entró y vió a la chica de cabello corto de espaldas
- Akane, no era mi intención hacerte sentir mal, es sólo que...- el muchacho la tomaba por el hombro
- Ranma, es mi culpa - decía Akane triste aún de espaldas
Éstas disculpas sorprendieron a Ranma
- No Akane, no te sientas así, además...- el joven de trenza en ese momento trataba de ver a la chica de frente
- TOMA ÉSTO, IDIOTA!.!.! - Akane se daba la vuelta y lo llenaba de agua de un balde que escondía
- Q... qué te pasa?.?.? ¿estás loca? - le reclamaba la pelirroja enfadada
- Te lo mereces - y la joven Tendo salió del cuarto y s dirigió al salón.
En ese momento tocaron el timbre de entrada
- Menos mal que ya no hay nadie por aquí - decía Ranko por los pasillos de la escuela con rumbo a la tienda escolar
Ranko llevaba una botella con agua caliente
- Que bueno que tengan agua caliente en la escuela - decía la pelirroja a punto de destapar la botella, h algo le vino a la memoria...
- NO, SHAMPOO!.!.! - decía la joven de trenza recordando que dejó a la chica en el árbol, y cerró la botella para empezar a correr a dónde la amazona estaba.
Shampoo estaba aún cruzada de brazos, había intentado ponerse en pie, pero era inútil, estaba enojada, cómo es que Ranma la había olvidado allí, no creía que aún estuviera ocupado con Akane, fue cuando logró divisar a una chica pelirroja corriendo hacia ella...
- Shampoo... aún estás aquí - decía Ranko cansada
Shampoo sólo la vió con cara de "obvio, en éste estado a dónde más puedo ir", para después desviar la mirada al cielo, cruzar con más fuerza los brazos y fruncir el ceño.
- Disculpa, cómo verás las cosas se complicaron - Ranko le decía refiriéndose a su apariencia, pero notó de nuevo que la amazona lo ignoraba, o eso trataba de hacer
- Shampoo...¿estás molesta? - le preguntaba la pelirroja, y la de cabello lavanda no dió respuesta, frunciendo aún más el ceño. "Eso lo dice todo" pensaba Ranko, destapando la botella y vaciandose el agua, regresando a su forma natural.
- Bien, supongo que estás molesta - le decía Ranma - pero no podemos perder clase - y el joven tomó entre sus brazos a la amazona para llevarla al salón.
Ésto sacó un poco de "onda" a la chica, pero no cambiaba de parecer.
Ambos jóvenes llegaron al salón
- Joven Saotome, ¿por qué llega tarde?, si no escucha, ya sonó el timbre - lo regañaba el profesor
- Disculpe profesor Gandalf...es que tuvimos problemas - cuándo dijo "problemas", Ranma miró de reojo a Akane - ¿Nos permitiría pasar?
- Solo lo haré porque usted se encarga de la señorita Shampoo, y entiendo que no es del todo fácil, pero no quiero que se vuelva a repetir - mes advertía el profesor
- Gracias profesor Gandalf - le agradecía Shampoo en los brazos del chico
- Sí, gracias - Ranma se dirigía a él fondo del salón, y acomodaba a Shampoo en su butaca, y detrás de ella él.
Había llegado la hora de la salida, ese era el momento en que Ranma le ayudaba a guardar sus útiles a Shampoo, pero ésta vez, ella lo hizo sola, lo que sí no podía rechazar era la ayuda de Ranma, pues no le quedaba de otra.
Ranma podía notar eso, tenía que hacer algo.
Los jóvenes llegaron a la casa, todo estaba normal, una comida normal, con una chica que la furia se notaba en sus ojos, pues ésta no quería ni ver al joven de trenza, esa chica de cabello corto aún recordaba cómo lo vió junto a la chica de cabello lavanda en la escuela, y del otro lado, un chica con un yeso que era normal verla así, pero el que se portará bien con los demás y cuando Ranma de dijera algo apenas y le contestará asintiendo con la cabeza, eso no lo era, y claro, Ranma sin entender nada aún, sí claro, una comida dentro de lo normal.
Shampoo estaba en la sala, obviamente Ranma al lado de ella, y cuando la primera le quería pedir algo al segundo, se lo escribía en una hoja, claro, con su amable "por favor", los modales son lo primero.
Ranma estaba aburrido, y parecía que la amazona también, así que él joven se levantó, y tomó entre sus brazos a Shampoo, y la llevó fuera de la casa
- ¿Qué estás haciendo? - le preguntaba la amazona sorprendida, pero aún molesta
- Mira, ya hablaste - le contestaba con sarcasmo - vamos a dar un paseo
- ¿Y quién te dijo que yo quería dar un paseo?
- Nadie, pero yo sí
- ¿Y por qué me trajiste?
- Que amargada, ya ni salir quieres - le mencionaba Ranma en tono de burla, así que la amazona se quedó callada.
Llegaron a un tronco tirado, el cuál Ranma no se percató que Rabdos lo había tirado cuándo intentó matarlo
- Vaya, por lo menos hizo algo bien ese demonio - comentaba el chico, dejando allí a la amazona y él quedándose parado, arrojando piedras a...¿los árboles?,... sí, Ranma era de gustos raros.
- Shampoo...¿por qué estás enojada? - le preguntaba Ranma dándole la espalda, aún con sus piedras
- ¿Creés que es agradable que te dejen olvidada bajo un árbol? - le decía con molestia
- Disculpa, ya te expliqué que las cosas con Akane se complicaron
- Bien Ranma, te perdonaré sólo si me dices qué...era tú y Akane - condicionaba la chica, con un tono neutro
- ¿Para qué quieres saberlo? - Ranma aventaba otra piedra
- Ranma, ¿quieres que te perdone? - ésto era prácticamente una extorsión por parte de la amazona
El chico dejaba caer las piedras que tenía en su mano, y se sentaba a un lado de la mano, apoyando su brazo derecho en su pierna arqueada
- Sabes Shampoo...es una larga historia
- Ranma, no empieces con pretextos - le decía molesta
- Bien, creo que...al principio, Akane no era para nada de mí agradó, ¿quién querría un matrimonio forzado?, poco a poco tuve que ir conociendola, su rechazo se convirtió en un reto para mí, y sin que me diera cuenta, me enamoré de ella, claro, que no dejé ver lo que sentía así cómo así...
- Ranma es un chico tímido - le decía Shampoo tiernamente
- Sí Shampoo, eso creo - la veía a los ojos - claro, supongo que esas peleas disfrazaban muy bien lo que yo sentía, pero Akane las fue llevando a otro nivel, mostrándome la peor parte de ella, la cuál me decía que era la mejor, poco a poco ese amor que sentía por ella, lo fue matando, después ocurrieron una serie de confusiones...
- Akane es una chica muy seria
- Supongo, ella así se dejó ver. En mi vida no era cómodo tener muchas prometidas, de echo, tú llegaste a ser muy molesta para mí, una plaga, supongo que...incluso llegué a odiarte...- Ranma se mostraba muy sincero
- Me odiabas - decía Shampoo con tristeza, el saber que Ranma la conciderara una "plaga", o que la odiaba, en vez de hacer sentir enfadada, eso la entristecía.
- Así es Shampoo, pero fue cuando me di cuenta que...- Ranma tomaba la manos de la chica - ...es cierto eso que dicen que ...del odio al amor, sólo hay un paso...y cuándo me mostraste tu verdadera forma de ser, me ayudaste a dar ese paso
- Ranma... - susurraba la amazona, sus ojos se cristalizaban de felicidad
- El que no me avisarás, hizo darme cuenta de no sólo lo hermosa que eres Shampoo, sino de lo hermosa que es tu persona ...pero... - Ranma se mostraba con nostalgia - no funcionó...- hacía una pausa - Después, Akane me mostró el por qué me había enamorado de ella, y fue cuando surgió de nuevo nuestra relación, sólo que, algo no me hacía sentir del todo bien, fue por eso que en la más mínima discusión los dos explotamos, y todo lo mandamos al carajo...
La amazona no sabía que Ranma hablara así, tal parece que sólo lo hacía en momentos de tristeza o furia.
- Ahora me arrepiento Ranma - decía Shampoo agachando la mirada
- ¿De qué Shampoo? - Ranma con un dedo levantaba la mirada de la chica
- Me arrepiento...por hacer que lo nuestro no funcionara - dejaba caer una lágrima
- Shampoo... - el chico con una sonrisa dulce limpiaba su lágrima - no fue tu culpa, ambos tuvimos que ver...
Los dos jóvenes se quedaron viendo a los ojos, Shampoo podía ver a un confundido Ranma, y Ranma veía a una Shampoo dolida, con un sentimiento de aflicción.
Ambos sintieron una fuerza que atraía los labios de ambos, no se pudieron controlar, Shampoo fue la primera, tomó al joven por el cuello, y Ranma rodeó la cintura de la chica con un brazo, y con su mano tocaba delicadamente su mejilla, ambos querían revivir el pasado, a lo que estaba muerto querían darle vida, fue cuando un par de gotas Ranma vió reflejadas en el rostro de la amazona, y viceversa.
¿Eran lágrimas? No, no lo eran, eran nada más que gotas de lluvia que comenzaban a caer, y cuando los dos jóvenes iban a unir sus labios, las gotas se volvieron más, convirtiéndose en una leve lluvia, la cuál, en el preciso momento de el comienzo del contacto de los labios, lo convirtió a ambos en sus formas malditas.
Ranko se encontraba cargando a una gatita hermosa por la cintura, sólo que ésta tenía un pequeño yeso en su patita derecha.
Ranma comenzó a temblar...¿por qué?...¿no ya había superado su miedo a los gatos?
- Ranma...no tengas miedo...es Shampoo... sólo recuerda... tú entrenamiento...es una simple gatita...no te hará miedo...- decía la pelirroja con miedo
Shampis sólo veía la reacción de la pelirroja, ella recordaba que en el viaje de ambos él la cargó sin temor, incluso le acarició el mentón.
- MIAU - maullo Shampis, pero ésto sólo empeoró las cosas
- SHAMPOO!.!.! - gritaba la pelirroja tomando a la gatita entre sus brazos y comenzando a correr rumbo a la casa con terror en sus ojos
- ¿Por qué tenía que lloverrrrAHHHHH - Ranko comenzaba a asustarse y a correr más.
Por fin ambos llegaron a la casa, Ranko dejó a Shampis en el baño mientras se llenaba la bañera, fue por algo de ropa de Shampoo, al buscar la ropa interior lo hizo con los ojos cerrados, tomó lo primero que le pareció ropa interior, era una chica, pero no le parecía correcto usmear los cajones de la amazona.
Llevó la ropa al baño, y fue el momento...
- SHAMPOO TE DEJARÉ EN EL AGUA CALIENTE Y ME DARÉ LA VUELTA - le explicaba Ranko con voz temblorosa, tenía que ayudar a Shampis, ya que en su forma de gato tampoco podía caminar
- BIEN...UNO DOS TRES!.!.! - decía muy rápido la pelirroja, dejaba caer a la gatita en la bañera y de inmediato se daba la vuelta.
Normalmente Ukyo le ayudaba a Shampoo en esos asuntos de higiene.
- ¿Li...listo Shampoo? - preguntaba Ranko con un poco de temor
- Sí Ranma - le contestaba la amazona
Ésto llenó de alegría a la pelirroja. Le pasó la ropa aún dándole la espalda a Shampoo, y cuando ésta se cambió, Ranko ya podía ver, así que la cargó y la llevó a la sala.
- Bien, iré a darme un baño - decís Ranko
- Sí Ranma - le contestaba la amazona
- Cualquier cosa no olvides gritar - le decía Ranma en tono de broma
- Sí - Shampoo bromeaba poniendo su mano en la frente, cómo afirmandole a un general.
En otro lugar...
- Supongo que ahora sí podré divertirme - decía Rabdos en su modo demonio mayor, caminando en la noche - por fin Ángelus me pidió matar a ese inútil, ¿Cómo se llamaba?¿Ranma?, Bueno, aunque lo ayude esa niña no podrán enfrentarme, no tienen el...- Rabdos dejó de hablar, cuando escuchó cómo una hoja en el suelo tronaba, alguien lo seguía.
"Siento la presencia de alguien, aunque...su escencia...me es familiar...supongo que... sí es él... ésto no puede mejorar..."pensaba el demonio, y de la nada se dió la vuelta lanzando un poder morado, el cuál, alguien lo detenía...
- Cuánto tiempo sin vernos, sabía que eras tú - decía el demonio
- Mira, parece que has crecido - le contestaban, era un hombre, y se limpiaba el polvo por la explosión del ataque
- Midareta Tamashi, ¿Por qué no luces cómo siempre? - preguntaba Rabdos
- Supongo que en forma humana puedes igualar mi poder - presumía el hombre, sí, era él
- Tan arrogante cómo siempre - exclamó él demonio, cuando alguien apareció por detrás y lo tomó por los brazos - MIRA NADAMÁS - Rabdos aplicaba fuerza y tomaba al que le había llegado por la espalda, aventandolo junto a Midareta
- Supongo que nos descubriste - Tamashi levantaba a su compañer
- Quién lo diría, por fin estás con ese miserable arcángel,... creí que ésto no podía mejorar...y mira, tengo al demonio traidor Midareta Tamashi frente a mi, junto al arcángel Merlín, listos para matarlos - amenazaba el demonio Rabdos
- Sabes,creo que - se acomodaba el cabello hacia arriba con su mano derecha - puedes llamarme Cameron
- Supongo que tendremos que matarte, no dejaré que le hagas daño a Shampoo - Merlín se ponía en pose de batalla
- Ésto será divertido - Rabdos se ponía en pose de batalla. Se dirigía a atacar a Merlín, pero Cameron lo detenía con un golpe en la mandíbula, el demonio se levantaba y Merlín le provocaba una cortada en su pecho con una espada, teniendo al demonio en el suelo, Cameron se ponía en a de él, dándole golpe tras golpe en lo que era su rostro, cada golpe era más fuerte.
- ¿Qué pasa Rabdos?¿Te sacaron los ojos tus cuervos? - se burlaba Cameron mientras le daba más y más golpes, después de un rato, parecía que lo disfrutaba
Rabdos no creyó que Aleron fuera tan fuerte, pero de la nada, una oscuridad bajó, y de ella salió un ser encapuchado, y tocó el hombro de Cameron.
- Tanto tiempo sin vernos, muchacho - Ese ser le tocaba el hombro al joven de pelo gris
Cameron se quedó callado, lo rodeó un escalofrío
- Eres... - Merlín no terminaba de decir el nombre, un temor la rodeaba
- ¿Qué pasó Cameron? ¿Te comieron la lengua los cuervos? - ahora se burlaba Rabdos en el suelo
Cameron dejó salir una pequeña sonrisa
- Hola - susurraba el muchacho, para luego darse la vuelta y darle un golpe a Ángelus, el cuál lo derribó, pero rápidamente estaba de nuevo en pie
- Veo que has mejorado - Ángelus sacaba su Oz - supongo que serás un oponente digno - el demonio mayor atacaba con su arma tan rápido, que Cameron no lo vió venir, y le habían cortado en lo largo del brazo
- CAMERON!.!.! - gritaba Merlín, llendo al rescate del chico, pero alguien la detuvo
- Tú serás mía - le decía Rabdos sacando su arma con forma de media luna filosa, jaló a la chica por los cabellos e intentó herirla, pero Merlín a penas y pido interponer su katana para cubrirse.
- No me rendiré - Merlín intentaba degollar a Rabdos, pero era inútil, apenas y le hacía daño, ella no estaba aún en el esplendor de su poder, a lo largo de los años el no entrenar la debilitó.
- Supongo que no le va muy bien a tu chica - decía Ángelus azotando en el suelo a Cameron
- Cállate ! - Cameron lo hacía retroceder atacandolo con sus dagas, haciéndole daño
- Sabes niña, eres bonita, pero eso no te hace ser un arcángel - Rabdos daba un golpe a laano de Merlín, haciéndola girar su Katana, luego la tomó por el cuello, alzandola - Creo que es hora de acabar ésto
- Ahghhggghh, - Merlín no podía hacer nada, parecía que era el final
- Merlín!.!.! - Cameron corría a ayudarla
- Será mejor que no interfieras, mejor disfrútalo - Ángelus tomaba a Cameron por detrás, sujetando sus brazos con tal fuerza, que no podía escapar
- No!.!.! SUÉLTALA!.!.! -Cameron intentaba safarse con toda su fuerza, pero era inútil, estaba completamente desgastado
- CAMERON!.!.! Aggggg... - gritó Merlín, para luego hacer un sonido de dolor ahogado, pues Rabdos con su arma, atravesó primero su estómago, el arcángel habría sobrevivido a ésta herida, sino fuera porque el demonio desenterró el arma de su estómago, para luego degollarla y dejarla caer al suelo.
Rabdos se incaba ante la chica moribunda, y con su tipo cuchilla, desgarraba el pecho de Merlín formando una cruz
- Crees que no sé cómo se matan los arcángeles? - se burlaba Rabdos - Ahora, que él, el más grande, la divinidad venga a ayudarte - se levantaba - Niña estúpida !.!.! - Rabdos se dirigía frente a Cameron
Cameron miraba al suelo dejando caer lágrimas
- ¿Qué pasa? ¿Acaso te dolió?, - se burlaba frente a él Rabdos, mientras Ángelus aún lo sostenía
- Sabes...- Cameron levantaba la mirada - ...la venganza no es lo mejor - una maldad se apoderaba de Cameron, haciendo que no controlara ya la oscuridad - ...pero optaré por ella - Con una gran fuerza Cameron le daba un cabezazo a Ángelus, haciendo que lo soltara, entonces el joven tomó a Rabdos por el cuello, con tanta fuerza que destrozaba poco a poco su cuello
- Es muy fuerte, perdió el control! - decía Ángelus desapareciendo
- Maldito!.!.! - Rabdos trataba de enterrarle su cuchilla, pero Cameron se la arrebataba, lo tiraba al suelo, piso su rostro, con una mano jaló el brazo del demonio en el suelo, y con la otra cortaba el brazo de Rabdos con su propia cuchilla
- Aaghhghjbvv!.!.! - gritaba de dolor Rabdos
- Perdón, ¿te lastimé? - le decía el joven con una sonrisa, en ese momento Cameron le arrancó el brazo
- AAAAAAAHHHHHH!.!.! - Rabdos se retorcía de dolor en el piso
- Vamos, ¿no quieres jugar? - Cameron se agachaba y tomaba al demonio del cuello, degollandolo, y en esa cortada, tomó la mano del brazo que le cortó y con una daga, lo clavaba en su garganta degollada.
Cameron jaló el cuerpo de Rabdos del brazo que aún tenía, era una muerte dolorosa, pero para .atarlo, aún faltaba un último paso.
El chico llegó a un árbol, cargó el cuerpo de Rabdos y con su cuchilla de media luna, la clavó en su frente, atravesandola e incristandose en el tronco.
Cameron dió 3 pasos hacía atrás para admirar al cuerpo que colgaba del árbol.
- Anda, mátame - le decía Rabdos apenas pudiendo hablar
- Supongo que...los pájaros ya no tendrán quién los espante. - Cameron se acercaba al pecho del demonio que colgaba del árbol, sacó una daga, y cortó en el torso hasta hacer una cruz al revés. Después Cameron enterró la daga en la punta de la cruz invertida, y retrocedió a ver a Merlín.
- Merlín - Cameron se inco ante la chica que moría lentamente
- Cameron - la chica decía con esfuerzo - Cuando muera, no quiero que llores, sólo mira al cielo, y despídete
- No amor, no digas eso - Cameron dejaba caer lágrimas en la frente de la chica, y luego la tomaba de la mejilla y le daba un tierno, corto pero dulce y amoroso beso.
- Grácias - susurró Merlín con su último aliento, luego su cabeza calló en los brazos de Cameron
Cameron miró al cielo
- Gracias Merlín, el arcángel que me cuidará desde el cielo, gracias por darme tu amor - dejaba caer una lágrima, luego agachaba la mirada y daba un grito desgarrador.
En el demonio enterrado en el árbol, en el mango de la cuchilla enterrada en su frente, llegaba un cuervo más negro que la noche, el cuervo se postró allí por unos segundos, dejó caer una lágrima, después con su pico tomó algo del cadáver, y voló tan alto cómo las estrellas.
En la casa de los chicos...
Ranma salía del baño ya convertido en hombre, y dónde estaba Shampoo había una nota, la tomó y la leyó...
"Ranma, te espero afuera para platicar" decía la carta, a Ranma se le hizo raro, Shampoo no podía ponerse en pie, pero mejor acató la orden de la carta.
Ranma salió y vió a la chica sentada a un par de metros de allí, estaba bajo un árbol, admirando la luna y la noche
- Shampoo, ¿cómo llegaste hasta aquí? - Ranma se sentaba a un lado de ella
- Hola Ranma, le pedí de favor a Ryoga que me trajera - le explicaba la amazona
- Eso lo explica todo
- Ranma, salí y veía el cielo estrellado, pero de pronto, fue cómo si todas esas estrellas desaparecieran, sólo quedó la luna - decía Shampoo extrañada
- Shampoo, pero es cómo si hubieran unas muy pocas estrellas, y fueran negras - Ranma veía a detalle
- Tienes razón,- enseguida Shampoo habló, y su frase la completó Ranma - Es cómo si las estrellas...
- Estuvieran de luto...
Yyyyyyyy hey que onda lectores, que tal les pareció el capítulo, ¿hasta las estrellas lloran, no?, Quien diría que ya no habíamos visto a Merlin en el fic, y cuando la vimos, fue para verla morir...
O Rabdos, que murió en las manos de Cameron por haber matado a su amada...
Las cosas que hace el amor, ¿no lo creen?
Creo que me alargue un poco más con el cap XD.
Espero que lo hayan disfrutado, y ya saben, trataré de devolverles esa escencia a los personajes...¿por qué será que Ranma mujer le temió a Shampoo gatita?
Bueno y sin nada más que decir nos vemos en un próximo capítulo, bye!.!.!
( Gracias por protejer a Shampoo Merlín :'v)
