Ambas chicas caminaban por los pasillos del hotel tomadas de la mano en dirección a la habitación de Michiru.
-¡Aun no puedo creer que haya ganado!-.

La alta y rubia chica rodaba sus ojos mientras su novia daba saltitos al caminar sin soltar su mano.

-Fue solamente por la experiencia que tienes, no te emociones-.

-Sh… realmente estoy emocionada por verte usar el uniforme femenino-.

-Solo es ropa Michiru… aunque que no me gusta-.

-Lo sé, pero ya te imagino con el puesto… lucirás muy linda, como cuando usas esos pequeños shorts al correr-.

-Ya estás fantaseando sexualmente- Soltó una carcajada. Quitó el agarre de la mano de Michiru para pasarle su brazo por los hombros manteniéndola aún más cerca de su cuerpo –Espera ¿Quieres decir que con mi uniforme habitual no me veo bien?-.

-Con todo te ves bien, sobre todo cuando llegaste con esa camisa rosa en el uniforme- Llevó su dedo índice a la boca para morderlo evitando reír a carcajadas.

-Ya es momento de superar esa camisa ¡Llevo semanas aguantando sus burlas! Mejor deberían darme puntos por aprender a lavar la ropa, eso de desteñir las cosas ha quedado en el pasado-.

Se sentían por el pasillo del hotel unos fuertes pasos de alguien corriendo en la dirección de ambas chicas a sus espaldas. Michiru fue quien primero se dio cuenta y volteo suavemente su cabeza para descifrar de donde provenía tanto ruido. No era nada más ni nadie menos que Mina corriendo, alborotando su rubia cabellera de un lado a otro.

-¡Chicas!-.

-Pero mira que agitada estás ¿Qué sucedió?- Haruka soltaba a Michiru para prestarle más atención a la Idol.

-Les quería informar de algo antes de que se fuesen a dormir- Intentaba recuperar el aliento después de la corrida que dio.

Haruka aqueo su ceja y se inclinó para ponerse a la altura de la chica, a su vez Michiru se acercaba un poco más.

-Hoy, junta en mi habitación… 32- Guiñó su ojo derecho y no tardó más en irse corriendo justo por donde había llegado.

-¿Por qué no nos envió un mensaje?- Preguntó Haruka a Michiru.

-Mina- Se limitó a decir encogiéndose de hombros.

Lo más probable es que fuese una junta para beber con todos los demás, pero debía ser muy secreto para no ser pillados por los profesores ni otros alumnos capaces de ir a informarles a los mismos profesores.

Siguieron el paso hasta llegar a la habitación donde Michiru estaba durmiendo junto con su hermano. Para sorpresa de nadie Seiya ya había organizado su propia junta nocturna con sus amigos Yaten y Taiki. Apenas entraban Seiya salía a juntarse con ellos en alguna otra habitación.

La rubia se subió a la cama de su novia para esperarla mientras esta sacaba algo más de ropa de su equipaje. Haruka creía que Michiru exageraba con la cantidad de ropa que traía a lo que ella respondía que nunca era suficiente, no debía lucir igual dos días seguidos porque tenía una imagen que cuidar.

En tanto Michiru sacaba la última prenda de la maleta que estaba sobre la cama cayó una fotografía del interior, aquello no pasó desapercibido por Haruka quien iba directo a recogerla para entregársela a Michiru, pero esta última fue mucho más rápida y tomo la foto en un instante. Estaba claramente nerviosa de que alguien más viera la foto, su nerviosismo era demasiado evidente.

La situación fue demasiada extraña para Haruka quien ni siquiera tenía intenciones de verla, solo regresársela a su novia, pero por la actitud de Michiru le había entrado la curiosidad de saber sobre que trataba.

-Solo es una imagen mía y de Seiya, ya sabes lo mucho que amo a mi hermano- Se apresuró a decir aun con ese toque de nerviosismo en su voz. Se dio la vuelta dándole la espalda a Haruka y guardó la foto en su maleta.

-¿Segura? ¿No hay algo malo con la imagen?- Haruka se inclinaba hacia delante mostrando una postura más curiosa a la par de inquieta. No le interesaba en lo más mínimo la fotografía, pero al notar ese cambio de actitud en Michiru le causó intriga.

-Es que… solo es, solo es de cuando éramos muy pequeños y bastante vergonzosa-.

Haruka asentía –Claro, de esas típicas que te sacan cuando tienes pocos dientes- Comenzó a reirá, finalmente le terminó creyendo, eso debían tener las parejas, confianza mutua.

-Exacto-.

Michiru tiró la maleta al suelo de la habitación y se subió a la cama donde estaba Haruka tendida, en un primer instante, movió el cuerpo de Haruka para dejarla boca arriba y sus rodillas ubicó a cada costado del cuerpo de su novia, después se sentó lentamente en sus piernas sobre los muslos y buscó rodear el cuello de Haruka con sus brazos y atraerle para besarla, no tuvo más que aceptación del otro lado así que los besos continuaron. Sus dedos jugaban con el corto cabello rubio de su novia mientras los besos iban aumentando su intensidad.

Por el otro lado estaba Haruka queriendo recorrer el cuerpo de Michiru con sus grandes manos a comparación de las de su novia. A pesar de tener ropa abrigada, Haruka logró colar sus manos por debajo de la camiseta de Michiru y así deslizarlas por todo lo largo de su espalda.

Los besos por parte de Haruka bajaban de sus labios a la mandíbula de la ojiceleste provocando una reacción de sonrojo en las mejillas de la otra.

-Te amo- Susurraron los labios de Haruka pegados al cuello de Michiru.

Al escuchar esas dos palabras, la imagen mental del beso de Elsa llegó nuevamente a su cabeza, la culpa y todos los sentimientos de traición rondaron su mente en apenas un segundo. Se quedó petrificada, con los ojos abiertos mirando por sobre la cabeza de Haruka.

Por supuesto que Haruka sintió el radical cambio en la situación, ya los dedos de su novia no andaban revoloteando sus cabellos y se sintió culpable por decir lo que dijo además de estar tocando de manera más íntima a Michiru, pero pensó "Acaso no me había dado ya el permiso el otro día. O quizás se arrepintió y ya no quiere, por lo tanto, me estaría sobrepasando con ella, yo no quiero hacer eso" Retiró sus manos tan rápido como pudo y dejo los brazos a los costados de su cuerpo, inmóviles sobre la cama.

La ojiceleste se separó de Haruka quitándose de encima para ponerse de pie a un lado de la cama, la rubia apoyó sus antebrazos en la cama levantando levemente su torso mientras en sus ojos se notaba la preocupación, la preocupación que contrarrestaba con la culpa de su novia, pero claro que ella no sabía que era culpa y solo pensaba en que se estaba sobrepasando mucho con Michiru.

-Lo siento- Murmuró tocando sus labios –Es que no…- "No puedo acostarme contigo cuando te he sido infiel con una persona que detestas, soy la peor persona del mundo. Por favor perdóname Haruka" -Ya sabes… vamos a llegar tarde-.

Haruka bajó la mirada y se dispuso a ordenar sus vestimentas –Tienes razón, perdóname por actuar así de impulsiva- Tragó saliva con fuerza, raspándole la garganta "Perdóname por sobrepasarme y decir que te amo", pensó.

En menos de cinco minutos ya ambas estaban listas para salir nuevamente de la habitación.

-Oye Michiru- Haruka le tocó el hombro por detrás a Michiru cuando estaban a punto de salir de la habitación para ir a la de Mina –Yo…-.

La chica volteo para verle de frente, pero más avergonzada que nada. Siempre que estaba así evitaba a toda costa mirarla directamente a los ojos.

-Yo… la verdad es que no te amo… tanto- Rascó su nuca y ahora, ella miraba al suelo -Eso salió de mi boca por la situación, ya sabes- Reía de nervios. Pero ¿Acaso no le había confesado su amor ya?

"Te considero el amor de todas mis vidas" fue la frase que Haruka le dijo aquella noche de lluvia cuando le llevo una taza de chocolate caliente para que pudiera volver a dormir. "Quizá Michiru no se dio cuenta de mi declaración de amor, porque no fue dicha directamente con un "Te amo" pero realmente yo se lo confesé con esa frase".

Michiru sabía que mentía, ese te amo se había escuchado muy real, aparte de que, sí se había dado cuenta de la declaración anterior de Haruka con su "Te considero el amor de todas mis vidas" y ahora ya se sentía más culpable que antes, era realmente lo peor de lo peor, ver a Haruka intentando tapar sus sentimientos de esa manera por su actitud de hace unos minutos le dolía, pero sinceramente no pudo continuar en lo que estaban después de que esa imagen pasara por su mente otra vez.

A veces se preguntaba si de verdad merecía a Haruka, mientras la observaba delante de ella, tímida y con la mirada baja, aquella chica nunca la forzaba a nada, incluso quedó demostrado de nuevo hace unos minutos atrás cuando la situación llevaba a algo muy definido, pero cuando lo paró Haruka no puso objeción alguna, siempre la respetaba y acataba a lo que pedía o necesitaba. Era una muy buena persona.

-Lo entiendo perfectamente- Para tratar de calmar a Haruka buscó su mano y entrecruzó sus dedos con los suyos para ir de la mano mientras caminaban a la otra habitación.

Aquellas manos con marcas similares se sostenían unas a otras.

El corto camino fue de lo más silencioso e incómodo, como nunca pues siempre que las chicas estaban juntas la comodidad era habitual.

Al llegar a la habitación estaban las gemelas y Ami, junto con Darien, Rei y Lita. Parecía ser que el grupo cada vez se iba ampliando más gracias a Darien y Haruka que mantenían contacto con ambos grupos, una por su novia y el otro por su amada.

La tensa situación entre Haruka y Michiru era tal que todos en la habitación lo habían notado, pero lo ignoraban porque no parecía ser tan grave o al menos eso querían creer, pues hace minutos las vieron llegar de la mano y no se ignoraban del todo.

Hasta Haruka estaba sorprendida al ver a Mina y Darien sacar botellas de alcohol de sus mochilas "¿De dónde las habrán sacado?". Lo importante en ese momento para ellos era que el alcohol fuera suficiente para el resto de la noche.

-¿Sake?- Ami tomaba una de las botellas -¿Chicos no creen que es muy fuerte?-.

-A ver- Rei le arrebataba la botella de las manos –Ni tanto-.

-Lo que sucede es que era difícil conseguir algo de alcohol, por lo que pensé con Darien que si es muy fuerte no necesitaremos mucha cantidad-.

-Exacto, no es lo mismo a que si hubiera cerveza, porque tendrían que ser demasiadas para emborracharnos-.

-Lo único que pido es no tener resaca mañana, creo que nos llevarán de viaje por los alrededores- Comentó Haruka y Darien enseguida comenzó a hacer sonidos de gallina siendo seguido muy rápidamente por Lita y Rei.

-Perdona chica famosa, campeona nacional e internacional ¿Preferiría un vasito de agua?- Darien toreaba a la rubia obteniendo que esta le levantase el dedo del medio mientras con la otra mano le quitaba la botella.

-Muy gracioso- Destapó la botella y olió el contenido del interior "Mierda".

La noche fue cada vez más amena para la pareja de chicas, pues el alcohol, la conversación y las risas les hacía olvidar el amargo momento pasado. En varias ocasiones debieron apagar las luces y fingir que nada ocurría para no ser descubiertos por los profesores que rondaban en ocasiones, pero no eran los únicos que montaban una mini fiesta pues Seiya con su grupo también estaban en otra, el pelinegro le había avisado a Michiru que no volvería a la habitación esa noche así que no se debía preocupar por él.

Cuando nadie se dio cuenta las botellas se habían agotado y siendo las 3am el alcohol se había acabado, pero logró su objetivo, emborrachar a todo el grupo.

-¿Por qué mierda siempre que nos juntamos terminamos emborrachados?- Preguntaba Haruka.

-Somos jóvenes y eso hacen los jóvenes- Respondió su amigo, quien estaba sentado al lado de Serena acariciándole el rubio cabello atado en coletas.

-Para olvidar malos ratos- Comentó Michiru intrigando a Haruka.

-Para olvidar desamores- Dijeron Lita y Rei.

-Concuerdo con las chicas- Les siguió Mina.

-¿Problemas con Yaten?- Haruka se mordió la lengua luego de decir eso, realmente no quería pero las palabras salieron.

-No puede haber problemas si con suerte sabe de mi existencia-.

-No hay porque desanimarse, eres una mega Idol y te aseguro que gente que sí vale la pena sabe de tu existencia- Intentó animar Ami.

-Lo dices porque tienes a Taiki- En ese momento no se supo si el rubor de Ami era por el sake o por sonrojo.

Los juegos de mímicas fueron los más jugados por los chicos volviéndolo una noche muy agradable. Michiru estaba entre las piernas de Haruka apoyando su espalda en el pecho de su novia, se le notaba cansada pues cerraba sus ojos en ocasiones como si se fuese a quedar dormida.

Se encontraba tan cómoda entre las piernas de Haruka, esa definitivamente junto con estar sobre ellas era la mejor postura para estar con su novia.

-Haruka, deberías llevarte a Michiru- Sugirió Ami –No si es cansancio o borrachera, pero debería descansar-.

La rubia miró a su novia, preguntándole con la mirada si ya era momento de irse o no, Michiru le asintió y ambas se pusieron de pie para despedirse del resto del grupo. Ambas estaban muy borrachas, pero Michiru lo estaba aún más. Esta noche se excedió por completo, era primera vez que Haruka la veía beber tanto, cuando bebía cualquier tipo de licor lo hacía en menores cantidades.

Michiru tambaleaba por los pasillos así que Haruka con todas sus fuerzas, aun estando demasiado borracha la subió a su espalda para cargarla a la habitación. La sujetó firmemente por la parte posterior de las piernas muy cerca del trasero o ambas caerían en cualquier momento.

Tenía que lidiar con el problema de su borrachera, la de su novia y el no ser descubiertas. La ojiceleste escondió su rostro en el cuello de Haruka y murmuraba unas cosas que nadie lograría entender, estuvo todo el trayecto susurrándole cosas.

-¿Qué idioma estás hablando?- Reía Haruka.

Lo que no sabía era que Michiru le estaba confesando a murmuro sobre el beso que había recibido de Elsa aquel día, con tanto alcohol en el cuerpo se había sincerado y comenzó a contar la historia, pero a oídos de Haruka no se lograba entender casi nada, pues solo escuchaba susurros o palabras mal pronunciadas, por lo cual ignoró a la chica y siguió concentrándose en llegar en un buen estado aparte de no ser descubiertas.

Entraron a la habitación y Haruka cerró la puerta tras de sí, se sentó sobre la cama de Michiru para inclinarse hacia atrás dejando el cuerpo de Michiru en la cama con delicadeza. Una vez hecho aquello se puso de pie y fue a buscar el pijama de su novia, rebuscó en sus cosas sin notar que la fotografía que Michiru guardó en la maleta había caído al suelo a un costado de la cama. Pasando ese detalle por inadvertido Haruka cambio a una borracha y adormilada Michiru de ropa, junto a esto también la tapó con las mantas de la cama.

Se sentó en un borde para tomar aire antes de ir a su habitación también, tanto ajetreo no le ayudaba mucho con la cantidad de alcohol en la sangre. Su vista bajó y pudo notar la fotografía entre sus piernas, la tomó con cuidado.

-¿Te quedarás a dormir o te enojó lo que te dije?- Ahora se le entendía con más claridad lo que decía Michiru, pero aun así su voz estaba muy distorsionada, quien había reaccionado hace poco.

No pudo evitar sobresaltarse -¿Qué cosa?- Haruka la miró ignorando la fotografía que tenía entre manos.

-Ya… sabes-.

La situación era bastante confusa. Recordó la fotografía que tenía en sus manos y la giró para poder verla, después de todo le causaba intriga ver como era su novia de pequeña.

Una mujer de ojos negros y cabellos turquesas sostenía a una pequeña bebé en brazos mientras posaban delante de una pequeña y humilde casa de tan solo un piso. Puso más atención en la fotografía, la similitud entre la mujer y la bebé que se podía ver de apenas tres años era enorme. ¿Acaso era la madre de Michiru? Haruka no conocía a nadie más con ese color de cabello "Espera, no es la madre de Michiru, yo la conozco y no es así, no es nada parecida a esta mujer"

Michiru le había mentido sobre la imagen, "¿Por qué me mentiría?, no logro comprender que tiene de malo esta imagen para que me mintiera". Para Haruka ya nada tenía sentido.

-Sobre mi beso con Elsa- ¿Acababa de escuchar bien? ¿Michiru le estaba hablando de un beso con Elsa?

Su ritmo cardiaco aceleró, sus manos sudaban "¿Qué demonios ocurre? ¡Qué demonios! Primero me miente sobre una imagen y ahora me está diciendo algo sobre un beso con Elsa".

-Q Q Qué- No lograba articular oración alguna.

Sentía que se iría de espaldas y ya no sabía si por el alcohol o por las palabras de Michiru, casi lograba escuchar sus propias palpitaciones.

Llevó ambas manos a su cabeza, sintió un dolor terrible de cabeza y haciendo eso creyó que podría cesar, pero parece ser que era todo lo contrario.

-¿Entonces si te quedarás? No me dejes sola Haruka-.

Michiru estaba tremendamente ebria, estiró sus manos tratando de alcanzar a Haruka mientras sus labios formaban un puchero enorme.

¿Qué debía hacer? Ignorar todo y quedarse o irse. Primero una mentira y luego un beso, la rubia no lograba entender nada de nada, quizá solo eran barbaridades que decía en su actual estado. "¿Beso? Imposible, debe estar muy ebria, por supuesto que sí, jamás haría algo como eso, ella no me seria infiel".

-¿Haruka?-.

Bajó sus manos y recobró la postura anterior ahora apoyando las manos en el borde de la cama, miró la punta de sus pies. Estaba temblando y la cabeza le retumbaba.

Sentía poco a poco la sangre que circulaba en su cuerpo más y más caliente "¿Qué es esta sensación?".

-Me quedaré contigo, ahora recuéstate que iré al baño- Michiru hizo caso y Haruka fue al lugar estipulado, tambaleando más que antes.

Una vez en su interior miró con más atención la fotografía, podía deducir dos cosas a simple vista. Esa era Michiru y esa no era su madre, pero ¿Por qué tanto parecido? ¿Quizás una tía? Lo dudó, jamás escucho algo de la existencia de una tía o quizás solo no le dijeron.

"¿Por qué decidí quedarme? Ah claro" cuando Michiru le dijo que no la dejara sola, le fue imposible ignorarla y solo irse, el tono con que se lo dijo era casi de súplica "¿Cómo dejarla sola?".

Se lavó bien el rostro con abundante agua como si le ayudara a despejar su confundida mente, pero no servía de nada.

Regresó y dejó la fotografía donde se supone que debía estar, posterior a eso fue a la cama y se recostó con la misma ropa que traía, solo quitándose las zapatillas junto con la sudadera o sería muy incómodo estar recostada así. Puso sus manos bajo su cabeza y observaba el techo, aunque eso le hiciera que su cabeza diera más vueltas por la borrachera.

Sintió un peso extra, Michiru estaba apoyándose sobre ella con su cabeza y uno de sus brazos.

Habían pasado ya tres horas desde que estaba acostada y aun no lograba pegar una pestaña para dormir, cuando sintió como Michiru se removía con brusquedad.

-Mamá, papá- Se le escuchaba entre murmullos –Hay que salir de casa, hay que…-.

Se movía cada vez con más fuerzas mientras la respiración se le entrecortaba. Esta no era una de las comunes pesadillas que tenía regularmente Michiru, iba más allá.

-¿Michiru? Michiru despierta, no es real- Haruka reaccionó e intento tocar su rostro para despertarla con tranquilidad –Michiru- Con la otra mano le removía el hombro.

La chica despertó de golpe con la respiración bastante agitada siendo Haruka lo primero que veía, una rubia bastante preocupaba secándole las lágrimas de sus mejillas.

-¿Haruka?-.

-Soy yo-.

Michiru le sujetó las mejillas comprobando si era real o no, a lo que Haruka le depositó un beso en la frente.

-Todo está bien, estoy aquí-.

Se le abalanzó encima en un fuerte abrazo, respirando el aroma de su novia combinado con el alcohol, aún estaba algo ebria.

-¿Quieres hablar de tu pesadilla?-.

Negó, solo se reacomodo sobre su cuerpo y acomodando su mejilla en el pecho de la más alta.

"¿Seguirá mintiéndome u ocultándome cosas?". Pensó Haruka.

-No, solo… gracias por estar aquí-.

Botaron el aire pesadamente a la misma vez y nadie volvió a decir algo. Michiru logró conciliar el sueño más no Haruka, ahora doblemente preocupada.

En ocasiones cuando se quedaba a dormir con Michiru o viceversa la chica tenía alguna que otra pesadilla, donde se movía girando de un lado a otro, pero nunca a este nivel de soltar lagrimas durante el sueño.

Quería irse a su habitación, pero ahora con mayor razón sentía que no debía dejar a Michiru sola, aunque ella si quería estar sola para pensar bien las cosas que estaban ocurriendo, había mucha información oculta, muchos cabos sueltos.

"Al fin y al cabo ¿el amor no se trataba de eso? ¿Acompañar siempre a tu pareja y nunca dejarla sola?".

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¡Buenos días/tardes/noches! ¿Cómo han estado?

Primero que todo, espero que se estén cuidando con el tema nuevo del virus.

Segundo, los comentarios.

James, thank you for Reading.

Janeth, has notado mi intención de mostrar el primer gran amor de las chicas, gracias porque eso significa que se han podido demostrar mis intenciones al escribir la historia.

Muchas gracias a quienes leen y a quienes comentan, ya saben que eso siempre anima a seguir escribiendo esto para ustedes. Pueden dejarme todos los comentarios que quieran, de lo que sea, yo los leo todos siempre.

Ahora con respecto a este capítulo, quiero saber sus impresiones.

Y POR ULTIMO, si quieren saber cuando subo nuevo capítulo denle follow a la historia justo abajo del cuadrado para comentar, también he pensado subir otras historias, así que pueden darle follow al escritor para que sepan cuando la suba.

Eso es todo.