Día 28: Luces apagadas.
Sábado.
Casa de Marinette.
- Marinette, ya es hora de ir al Templo de los Guardianes, nos están esperando a las 10.
- Ya voy, Tikki. Oye, tú crees que sería bueno llevar la caja de los Miraculous o bueno… ¿huevo?
- Depende de ti, pero como ellos tienen la última palabra…
- ¡Aaaaaaargh! ¡Porque estas cosas me suceden a mí!
- Dijeron que te evaluarían, no estés nerviosa, eres una gran guardiana, además no has usado los Miraculous por nada del mundo.
- Igual no sé porque me da desconfianza llevármelo, correría el riesgo, mejor antes de irme usaré el del zorro para crear una ilusión.
- ¿Tú crees que resistirá?
- No lo sé…
- Solo ten calma, lograrás hacer que esa ilusión dure más tiempo, eres una Ladybug sabia y madura, puedes hacerlo Marinette.
- No sé qué haría sin ti, Tikki.
- Ya te lo he dicho, no serías Ladybug.
- Esto se ha vuelto cada vez más estresante, solo quisiera disfrutar del tiempo que tengo aquí en París, además, cuando regrese debo contarle la verdad a Chat.
- Oh, me olvidé de eso… Le prometiste que le dirías la verdad, ¿enserio lo harás?
- Claro que sí, es la persona en quien más confío en todo el mundo y no solo porque sea mi novio, sino es mi compañero. Un buen superhéroe siempre piensa sus decisiones, el Maestro me lo dijo.
- Me alegra que no te olvides lo que te ha enseñado.
- Jamás lo haría.
-.-
- Marinette, te esperábamos.
- H-hola M-maestro...- dijo nerviosa.
- ¿Estás lista para que vayamos al Tibet?
- Algo así…
- Entonces no perdamos tiempo. Hola, Tikki.
- Hola, Maestro. Un gusto verlo.
El Maestro sostuvo su cayado y abrió una especie de portal que los transportó directamente a la puerta del templo.
- ¿Lista para esto?
Ella asintió con la cabeza.
Se abrieron las grandes puertas del templo, donde pudo percatarse que había monjes meditando en uno de los jardines del lugar, al parecer el Miraculous Ladybug los devolvió a la vida después de arreglar el incidente de Festín. Al entrar vieron que había grandes estatuas de dragones y diferentes animales ancestrales, era como viajar en el tiempo y llegar a esos lugares, aún desconocidos para ella.
- ¿Dónde será la prueba?
- Será en la sala imperial, pero en una hora, si deseas contactar a alguien hay zona wifi, y si quieres ver el entrenamiento de los guardianes, acompáñame afuera, es como una especie de campo de entrenamiento que se ven en las películas.
- Esperen, ¿sabe de la existencia de las películas?
- Claro, el hecho de ser viejo no significa que sea ignorante, ahora acompáñeme.
- Si, Maestro….
- Long. Ese es mi nombre.
- Al igual que… - murmuró bajito dándose cuenta del mismo nombre del kwami del dragón.
- ¿Disculpe dijo algo?
- No, nada.
- Esta bien, prosigamos.
Marinette y Tikki caminaron por el patio del templo, donde vio a algunos chicos de su edad practicando artes marciales.
- Mira Tikki, son como en Karate Kid. ¡Qué genial!
- Me alegra que por fin conocieras el templo, aunque no lo creas, este lugar está más alegre que antes, tal vez porque ahora está modernizado gracias a que estamos en el siglo XXI.
- Si, pero aún me aterra la idea de que me evaluarán, es algo nuevo para mí.
- Tu tranquila.
Cuando terminaron de seguir al Maestro Long, llegaron a una sala donde había sillones acolchados.
- Dígame que aquí entrenaremos o algo así.
- No, esta es la zona wifi y con cobertura del templo, espera aquí hasta que te llamemos para la evaluación.
- Está bien.
Marinette agarró su teléfono y marcó unos números.
- ¿Vas a llamar a Chat Noir?
- Si, esto me pone nerviosa y depende de esto todo lo que tenga que hacer como Ladybug, mínimo quiero escuchar su voz, antes de lo que pase…
- No va a pasar nada malo, confía en mí. Eres una miedosa.
- No quiero perderte a ti y mucho menos a él.
Presionó "llamar".
- Hola, mi princesa.
- Hola Chat, ¿cómo estás? ¿Todo bien con Belly?
- Si, estamos bien los dos, digamos que encontré una debilidad para él.
- ¿Ah sí? ¿Y cuál es?
- Ladybug.
- ¿Y cómo lo descubriste?
- Digamos que antes era muy fan de Ladybug y tenía sus figuras de acción. - dijo de forma cómica.
Chat escuchó su risa al otro lado del teléfono. Marinette lo amaba y mucho, si pasaba algo, solo quería escuchar su risa como algo que siempre amaba de él.
- En verdad ustedes dos son tal para cual.
- Mari, ¿qué tal con lo que me dijiste, de ese asunto?
- Todo bien. Más bien, iba a regresar a París mañana en la tarde, ahora solo espero a que resulte el asunto y regreso lo más pronto que pueda.
- Solo ten cuidado, ¿sí? Te amo mucho.
Y tú eres el amor de mi vida, Chat Noir.
- Y yo a ti, ga…
- Marinette, vamos, te están esperando… – dijo el Maestro Long llamándola para la evaluación.
- Bueno tengo que irme, haz que Belly tome su leche y duerma bien. Buenas noches, un beso.
- Espera, quién es el que te ha… - colgó.
- Ahí voy, Maestro.
-.-
Marinette entró a la sala indicada por Long, ahí vio que el cuarto no tenía nada, cuando de repente se apagaron las luces, sintió un aura extraña, como si esto fuera una clase de trampa.
- ¡Tikki, motas!
Siendo Ladybug exploró toda la sala. Estuvo tratando de buscar una perilla para salir de ahí pero no podía, solo escuchaba sonidos.
- ¡Hola! ¿Hay alguien aquí?
- ¿Princesa?
Su voz, pero ¿porque no podía ver nada? Quería verlo.
- ¿Chat?
- Marinette… He esperado tanto por verte.
- ¿T-tu no estabas en Paris?
- Los dos lo estamos.
Que clase de cuarto es este.
- Te prometo que todo está bien aquí.
- Si me sigues ocultando algo, nada lo estará. ¿Cómo pudiste hacerme esto?
- No… No fue mi intención, solo quería…
- ¿Querías qué? ¿Jugar conmigo como lo hizo Ladybug?
- ¡Basta ya! ¡No eres real!
- Oh si que lo soy, princesa. Dame tu Miraculous…
- Espera tú no eres…
- Hola, princesa. Soy tu peor pesadilla, pero en color blanco.
- ¡Chat Blanc!
- Solo te liberarás de esto cuando me digas la verdad.
- ¿Qué verdad? ¿De qué rayos hablas, Chat?
- De decirme todo, nuestro amor destruirá al mundo.
- No, no dejaré que suceda… Por más que lo haga, no dejaré que te akumaticen, por nada del mundo.
- Espero que sea una promesa que cumplas, princesa…
Luego las voces pararon y la habitación se aclaró, las luces estuvieron encendidas y se apareció alguien familiar… Alguien que Marinette no esperaba ver…
Llevaba una camisa hawaiana y estaba caminando firmemente el gran salón, hasta que, al verla a los ojos, sonrió como esos días desde que la conoció.
Esa mañana de un primer día de escuela donde ella salvó su vida y él la eligió para hacer cambiar su destino.
- Hola, Marinette.
- Ma-ma-ma… ¡Maestro Fu!
- Marinette, necesito tu ayuda, es urgente.
- P-pero… ¿Qué sucede?
- Chat Noir… Hawk Moth lo tiene. Lo ha capturado y está intentando quitarle los Miraculous.
No supo en que momento Marinette sintió que el final de Ladybug y Chat Noir estaba cerca. Su novio estaba bajo merced de Hawk Moth y ella estaba a muchos kilómetros de él sin poder hacer algo para ayudarlo.
Se arrojó a sus brazos del Maestro y se puso a llorar, se liberó de todo lo que tenía en su interior, una combinación de tristeza y de furia la llenó.
¿Ahora qué iba a hacer?
-.-
Palabras: 1208.
-.-
¡Día 28 terminado!
Al parecer ahora el saber que le sucedió a Chat Noir es un misterio aún en este capítulo, recuerden que quedan 2 capítulos más para saber el final de esta historia.
O quien sabe que más capítulos faltan uwu
¡Nos leemos mañana!
- Ann.
Siguiente capítulo:
Día 29: Pijamas.
