EPÍLOGO

SERENA

-Shhhh…- no pude evitar reír- No hagas ruido o nos encontrarán…- susurró sin dejar de besar mi cuello.

-Pero los niños…

-Sere está al cargo…- volvió a susurrar mordiendo el lóbulo de mi oreja mientras bajaba una de sus manos a mi centro.

-Darien…- gemí, mi marido sabía cómo encenderme con solo rozarme, de un tirón echó abajo mi tanga y sin nada por medio que estorbara me alzó, enredé mis piernas en su cintura y me penetró de una fuerte estocada.

- ¡Joder! Siempre es perfecto…- no podía negarlo, el hecho de llevar 15 años casados no disminuía nuestros deseos, podría decirse que con los años cada vez eran más fuertes. A ojos de nuestros hijos éramos como adolescentes, cualquier momento era bueno para mostrarnos nuestro amor ya fuera con besos, abrazos o mimos, en esos momentos de intimidad sólo existíamos nosotros…

- ¡OH, dios! ¡Más rápido! Casi estoy…

-Espérame, vamos juntos…- aceleró el ritmo y casi al momento alcanzamos el clímax casi a la vez- ¡Joder! - me besó con pasión- Te amo tanto que duele.

-Yo también…- volvimos a besarnos, pero antes que tuviéramos oportunidad de perdernos de nuevo nos interrumpieron.

- ¿Mamá?

- ¡Oh, no! – susurré apenada, Darien me bajó y me ayudó a ponerme la ropa antes de hacerme salir del baño para encontrarla en nuestra habitación, nada más verme hizo una mueca bastante conocida- ¿Otra vez ocupados? - le alcé una ceja y suspiró- ¡Mejor no me digas!

-No pensaba hacerlo…- dije tratando de peinarme con las manos- Supongo que no has venido a ver que hacía ¿Verdad? - tras debatir si debía preguntar o no negó, mi hija era tan parecida a su padre que asustaba, en realidad todos lo eran, el único rasgo mío que tenían eran los labios, el color de ojos y mis pequeños el color del cabello.

-Pronto llegaran mis amigos y quería que mantuvieras a papá alejado…- suspiré mirando de reojo la puerta del baño, seguro que debía estar poniendo los ojos en blanco.

-Sería más fácil tapar el sol con el dedo…- rodó los ojos.

- ¡Vamos mamá! Ya tengo casi 15 años, no pueden tratarme como a un bebé.

-No lo hacemos cariño, pero entenderás que nos preocupemos por ti.

- ¿Por qué a Dar no le hacen lo mismo? ¿Es porque es chico?

-El todavía no piensa en esas cosas, todo llegará…

-Si los rumores son ciertos, podría tener novia…- abrí los ojos sorprendida.

- ¿Novia? - ¡Si solo tenía 13 años! ¿Por qué no me dijo nada? ¿Quién era?

-Si, otra cerebrito como él…- le entrecerré los ojos.

-Sere, te he dicho muchas veces que no lo llames así.

-Pero es lo que es…

-Me da lo mismo, no lo llames así ¿De acuerdo?

- ¡De acuerdo! – tras un fuerte suspiro siguió- Volviendo a lo mío, ya que Mal estará con nosotros ¿No podrían hacer la excepción? Él es mayor y…- no podía negar que era insistente como yo.

-Bien, lo hablaré con tu padre…- me abrazó con fuerza.

-Gracias mamá ¡Eres la mejor!

- A todo esto ¿Dónde están a tus hermanos? - puse cara de horror- ¿No los habrás dejado solos?

- ¡No! Ken y Arty están con Dar…- suspiré aliviada, desde pequeños fueron demasiado inquietos y conforme crecen es peor, tenían unas ocurrencias demasiado temerarias para su edad.

-Baja a echarles un vistazo por si acaso, enseguida estaré con vosotros…- al separarse hizo una mueca.

-No quiero detalles…- miró la puerta del baño antes de volver a mí- Lo que hagan en la intimidad es cosa suya…- puso cara de horror y negué.

-En algo estamos de acuerdo...- me crucé de brazos y sonrió antes de alejarse a la puerta.

- ¡No tarden! – gritó antes de salir y Darien salió del baño.

-No se le escapa nada…- dijo divertido y asentí.

- ¿Escuchaste todo?

-Si, me parece bien que Mal se una a ellos y les demos algo de libertad en nuestro jardín.

-Perfecto…- lo abracé y besé ligeramente sus labios- Es día de disfrutar no de discutir…- me apretó con fuerza.

-Se me ocurren varias formas de hacerlo…- alcé la mirada para encontrar la suya.

-Tendremos que esperar a la noche, por si no recuerdas, tenemos 4 hijos que atender y muchas cosas que preparar.

-No te agobies mi amor…- besó ligeramente mis labios- Lo haremos enseguida…

- ¿Papá? – llamó ahora Dar y le sonreí.

-Te toca…- le guiñé- Deberías aprovechar para saber más de esa novia…- sonrió devolviéndome el guiño.

- ¡Eso haré! Ya me dio curiosidad…- tras otro beso se alejó en su busca, volví al baño para adecentarme un poco antes de volver al jardín, dónde cada domingo desde que nos casamos, organizábamos una barbacoa familiar, a la que asistían todos nuestros familiares y amigos…

- ¿Todavía aquí? - me sobresaltó su grito.

- ¡Mina! – la reprendí y me rodó los ojos.

- ¿Qué? - alzó los hombros- Mi hermosa sobrina me dijo que estaban aquí…- miró alrededor- ¿Darien? - resoplé.

-Ha ido con Dar, tenían que hablar cosas de hombres…- suspiró con exageración.

-Empieza pronto, Mal me tiene frita con una amiga…

- ¿Tiene novia? - volvió a suspirar.

-No es que sea un niño, pero siempre será mi bebé tenga la edad que tenga…- la abracé.

-Lo entiendo perfectamente, estoy en las mismas.

- ¡Nada que ver! Los tuyos todavía son pequeños.

-Y ya quieren su libertad…- sonrió en entendimiento.

- ¿Lo dices por Sere?

-Si, ya quiere estar a sus anchas con sus amigos.

-Es la edad.

- ¿Crecen rápido o me lo parece a mí?

- ¡Si que lo hacen! Y eso que todavía tienes 2 pequeños demonios…- no pude evitar reír.

- ¡Eh! ¡No los llames así!

- ¿Por qué? ¡Es lo que son!

-No diré que son buenos porque mentiría, pero son mis pequeños y así los adoro…- me señaló con el dedo.

-Cuando crezcan y sus diabluras también ¡Ya me dirás! - rodé los ojos de nuevo y volví a insistir a pesar que sabía que nunca se rendiría.

-Deberías tener otro...

- ¡Con uno me sobra! Gracias…- gritó dejando zanjado el tema y me arrastró al jardín. El abuelo, Mónica y Monik ya se encontraban allí.

- ¡Tía Sere! ¡Tía Mina! - era lógico que con la diferencia de edad nunca nos trataría de sobrinas, siempre fuimos sus tías y así será siempre, nos dio un fuerte beso en la mejilla- ¡Me voy con los demás!

-Bien…

- ¡Cielo! - nos abrazaron a ambas, a pesar de mis reticencias con el paso del tiempo me di cuenta que se complementaban tal como nosotros y eso me hacía inmensamente feliz.

-Hola.

-Hola querida…- al mirar hacía los chicos me di cuenta que estaban todos allí, sus padres debían estar dentro y no tardarían en aparecer en el jardín. En la esquina más alejada estaban mi hija, Monik y Mal junto a todos los mayores, Rei de 13 años, hija de Ayato y Rei; Andrew de 14, hijo de Andrew y Lita; Elizabeth de 10 hija de Shu y Ely; Denia de 11 hija de Ruki y Denisse además de algunos amigos comunes. Los más pequeños se encontraban jugando en la parte de los columpios, junto a mis pequeños Ken y Arty estaba Lita, la hija pequeña de Andrew y Lita, y Luke, el pequeño de Ruki y Denisse. Tras nuestra boda no tardaron en consolidarse el resto de parejas, no todos pasaron por el matrimonio, pero vivían como uno formando su propia familia, además de la que teníamos juntos, éramos una gran familia unida.

-Nos dejan viejos…- dijo el abuelo y Mónica le dio un codazo.

- ¡No seas aguafiestas!

- ¡Eso abuelo! - gritó Mina- No quiero pensar en nada que tenga que ver con la palabra que empieza por a…

- ¿Abuela? – preguntó divertido, ella se tapó los oídos y comenzó a canturrear mientras se alejaba de nosotros, reímos.

-No quiere crecer…- suspiré.

- ¿Qué vamos a hacer con mi querida nieta? - me abrazó- Por lo menos una me salió cuerda…- Mónica rió y esta vez fui yo la que le dio un codazo.

- ¡No digas eso!

-De acuerdo…- besó mi sien antes de darle un ligero beso en los labios a Mónica- Me voy con los hombres…- tras un guiño se alejó de nosotras.

- ¿Cómo estás?

-Bien, solo fue un catarro…- dije algo aliviada, cuando me sentí tal mal hace unos días temí que pudiera estar embazada de nuevo, debido a nuestra gran amistad las reuní para contarles. Tras muchos consejos y ánimos compramos algunas pruebas de embarazo, por suerte me bajó la regla antes de tener la oportunidad de hacerme ninguna…

- ¡Hola mis hermosas! - llegó el alma de las fiestas.

-Hola Kakeru…- lo besé en la mejilla y me volví a Kou que me dio una tierna sonrisa.

-Hola linda…- lo besé también.

- ¿Llegamos tarde a la reunión de chismes? - reímos, Mina no tardó en reunirse con nosotros.

- ¡Por fin llegan! Necesitaba a alguien para poder reír…- le entrecerró los ojos.

- ¿Acaso tengo cara de payaso?

-Yo no dije eso…- chasqueó la lengua- Simplemente desvías la atención de mí y ciertos temas…- me miró de reojo- Con tus bromas sin sentido.

- ¡Vaya! ¡Gracias por lo que me toca! – dijo haciéndose el ofendido y ella se lanzó a abrazarlos a la vez.

- ¡No te hagas la víctima! ¡Me alegro mucho de veros! - debido a sus trabajos, tanto a Mina como a Malaquite era raro verlos fuera de los fines de semana.

-Nosotros también…

- ¡Hola, hola! - saludaron Andrew y Lita.

- ¿Zona de chicas? - preguntó él y tras vernos reír se alejó dónde estaban ellos.

-Lamentamos la tardanza, pero el tráfico estaba peor que nunca.

-No pasa nada, todavía no estamos todos…

- ¡Ah! ¿No? ¿Quién más falta? – preguntó Ayato detrás nuestra y al volverme vi que ya estábamos todos.

-Hola hija…- me besaron tanto ella como Kaname, nunca hubiera creído que mi madre acabaría con uno de los hermanos de Darien. Pero ambos eran felices juntos y eso era lo que importaba, estaba comprobado que cuando se ama la diferencia de edad era irrelevante.

- ¡Ya llegó el alma de la fiesta! – gritó Ayato y reímos, tras más saludos y besos, tanto Ruki como Shu y Kaname se fueron con los demás, quedamos las chicas solas con Kakeru y Kou, como siempre.

- ¿Ayudamos en algo?

-Pongamos la mesa mientras ellos hacen la carne ¿Os parece?

- ¡Bien! ¡Vamos! - me alegraba tenerlas a todas, nunca había tenido amigas hasta que las conocí a ellas, hoy día no sabría que hacer sin sus consejos y ayuda cuando la necesitaba. Realmente todos lo hacíamos. Miré alrededor a toda nuestra familia al completo ¡Nunca hubiera imaginado que podría ser tan feliz! Todos y cada uno de ellos se habían convertido en alguien importante y sabía que mientras siguieran en mi vida nunca más me sentiría sola…

Todavía sueño con aquella noche, la misma que cambió mi vida y la transformó en una más que perfecta, aunque alguna vez me planteé haber actuado de otra manera, si volviera atrás haría exactamente lo mismo…

DARIEN

Ya habían llegado todos, la barbacoa estaba lista y todos tomábamos cervezas mientras charlábamos.

- ¡Deja que yo lo haga! La última vez las dejaste crudas…- se quejó Andrew y con mucho gusto le di las pinzas para que siguiera con la carne, miré de soslayo a mi esposa, a pesar de haberla tenido hace nada ya estaba pensando en cómo hacerla mía de nuevo…

- ¿Podrías dejar de babear? - preguntó Ayato divertido y reí.

-No puedo evitarlo…- todos sin excepción miramos hacía nuestras mujeres, poco a poco cada uno encontró a la suya. No puedo decir que fuera un camino fácil, pero la felicidad plena nos llegó a todos cuando entraron en nuestras vidas. Todavía me parecía mentira tenerla en mi vida, miré a mis hijos, cada uno de ellos era muestra de nuestro amor, a pesar que mis pequeños eran diablillos y no paraban de hacer travesuras me preocupaban más los mayores, Dar estaba babeando por una compañera de clase que de momento no le hacía caso mientras que mi hija Serena estaba tonteando descaradamente con uno de sus amigos, no pude evitar gruñir.

- ¡Vamos hermano! – interrumpió Andrew el giro de mis pensamientos, por su sonrisa sabía en que pensaba- Va llegando a "esa edad" …- lo miré mal.

-Mi pequeña no llegará a "esa edad" hasta los 25…- todos rieron.

-Aunque quisiera verificar eso…- palmeó Kenji mi hombro- Lo dudo mucho…- miró a su hija que también estaba demasiado cercana a otro de ellos- Se van haciendo mayores y nosotros más viejos…

- ¡Habla por ti! - gruñí y me miró mal.

- ¡Eh! Haya paz…- insistió Kaname, Shu y Ayato rieron y les entrecerró los ojos- ¡No se os ocurra decir una mierda!

- ¡Vale tío! ¡Seremos una tumba! - dijeron con las manos en alto sin parar de reír, a pesar de los años le seguía molestando las bromas relativas a la edad o diferencia de ella con su mujer.

- ¡Más os vale!

-Estos chicos de hoy en día no tienen respeto por nadie…- gruñó Kenji y tras intentar aguantar la risa rompimos todos a reír a carcajadas…

- ¡Papi! - me llamó el pequeño Ken, era raro que Arty no anduviera cerca, desde que nacieron estaban unidos en todo. Cuando los buscamos quedamos que sería el último, pero me sorprendió gratamente cuando supimos que eran 2. Por mi hubiera tenido al menos 2 más, pero entendía que para ella 4 eran más que suficientes. Todos podrían tener más parecido a mí que su madre, pero en lo que al genio y al porte se refiere, era mérito suyo.

- ¿Qué pasa pequeño? - hizo una mueca adorable.

-No soy pequeño…- acaricié su cabeza y trató de apartarme con su manita- ¡Papi para!

-De acuerdo, dime…

-Arty ha metido uno de los coches por un agujero y no podemos cogerlo…- suspiré.

- ¡Bien! ¡Vayamos a buscarlo! - me llevó junto a su hermano y los demás, me señalaron un agujero que parecía la madriguera de un conejo y les alcé una ceja.

- ¿Había algún animal por aquí? - cuando todos miraron a otro lado supe que así era, me crucé de brazos y los miré muy serio- ¿Vais a decirme la verdad?

-Pues…- mis hijos se miraron entre ellos, Luke miraba a otro lado y entonces Lita sacó una pequeña bola de pelo de su espalda.

-Estaba solito y lo acogimos para darle cariño…- arrugué la nariz, no es que odiara los animales, pero ese estaba muy sucio.

- ¿Por qué no lo dejáis en el suelo? - Ken rodó los ojos.

-Tenemos que sacar el coche de su casa…- suspiré cansado ¡Maldita sea! Ahora que sabía que era la madriguera de un conejo esperaba que no me mordiera algo ahí abajo, me agaché y metí la mano a regañadientes, mientras tanteaba con el mayor cuidado llegó Serena junto a nosotros.

- ¿Qué ocurre? - Arty se encargó de explicarle con su conocida seriedad.

-Papi está sacando el coche de la casa de nuestro amigo…- me alzó una ceja.

-Lita enséñale a tu tía…- ella alzó el conejo con una increíble sonrisa.

- ¡Oh, que monada! - gritó mientras se lo arrebataba de las manos- ¡Qué lindo es!

-Serena ¿Podrías no…? - lo acercó a mi cara justo cuando tomé el coche y me alejé de un salto.

-No acerques esa bola de pelo sucia a mi…- rodó los ojos.

- ¡Vamos Darien! En una ricura ¿Verdad? - comenzó a hablar y hacerle carantoñas.

- ¡Si papi! ¿Podemos quedárnoslo como mascota mamá?

- ¡Pero si tiene su casa aquí mismo! - me quejé y todos me hicieron pucheros, incluida mi mujer. Si había algo a lo que no podía resistirme era a ellos, por mucho que lo intentara no había nada que hacer.

- ¿No tenías ganas de ampliar la familia? – preguntó sonriendo de forma divertida- Si lo adoptamos seremos uno más…- le alcé la ceja.

-No me refería a esto…

- ¡Papi porfa!

- ¡Si! ¡Porfa! ¡Queremos quedarnos con White! - le alcé la ceja a mi hijo.

- ¿White? - se miraron entre ellos antes de volver su mirada suplicante a mí.

- Así le pusimos.

-Si, tío Darien…- suspiré rendido, no servía de nada quejarse cuando al final iba a tolerarlo.

-De acuerdo, nos lo quedamos…- dije alzando las manos en rendición y todos saltaron menos mi mujer- ¡Pero antes deben lavarlo! No consentiré que lo metan en casa así…- lo señalé, ella se lo dio de nuevo a Lita y se me abalanzó para darme un beso que me dejó sin aliento.

- ¡Gracias cariño! - el resto de mujeres no tardaron en llegar, incluidos Kakeru y Kou, a pesar de sus diferencias eran una de las parejas más consolidadas que había conocido, pero no querían niños, decían que con sus sobrinos les sobraba.

- ¡Eh! ¡Queremos saber que los hace tan felices! - mi esposa les sonrió.

-Hemos adoptado un conejito…- Lita se los mostró, ella se acercó y todas comenzaron a cogerlo y hacerle carantoñas, me estaba empezando a dar pena el pobre animal…

- ¡Qué lindo!

- ¡Qué ricura!

- ¡Es una delicia!

- ¡Qué mono es! - mientras seguían elogiando al animal Kakeru se acercó a mí con Kou tras él.

-Así que después de todo, te las has ingeniado para aumentar la familia…- rodé los ojos.

-No tiene gracia.

-Kakeru, déjalo en paz…- me defendió Kou.

- Cariño, solo me gusta bromear con él…

-Por mucho que desearía tener más hijos, con 4 es suficiente…- al mirarla recordé sus 3 embarazos, a pesar de sus quejas se veía preciosa con mis hijos en ella e incluso ahora seguía teniendo un cuerpo escultural, la veía más apetitosa y deseable cada día.

- ¿En serio? - preguntó sonriente y resoplé.

-Ya que me he criado solo, siempre deseé una familia numerosa…- pensé en voz alta, Kou le dio un codazo en el costado.

- ¡Auch! ¡Eso duele!

-Pues déjalo estar…- hubo un tiempo que dolía recordarlo, hoy en día me bastaba mirar a mi familia, mi mujer, mis hijos, mis amigos y hermanos para dejarlo en el olvido… Volvería a pasar por lo mismo si me llevaba a lo que poseía hoy día. Aunque al principio de mi matrimonio traté de seguir pendiente de los clubes me quitaba demasiado tiempo, así que, tras pensarlo con detenimiento, cuando nació mi hija supe que era el momento de delegarlo en alguien más. En cada uno de ellos puse a alguien de confianza para hacerse cargo, mi asesor financiero se encargaba de todo, de vez en cuando pasábamos por allí para tomar algo y en ocasiones Serena reservaba la sala que tanto nos gustaba desde la noche de nuestra despedida…

-Bien…- palmeó mi hombro- No quería molestarte.

-No lo hiciste…- no era culpa suya que los recuerdos vinieran, por suerte, la mayoría eran demasiado buenos para olvidarlos. Aunque otros… Volví a suspirar, Neherenia había sido parte importante de mi vida en el pasado y todavía me dolía su traición, por suerte seguía cumpliendo condena en la cárcel. En cuanto a su ex… Se las había ingeniado para enamorar a una rica mujer desde la cárcel, no hacía mucho que había salido y se habían casado, a pesar que parecía estar limpio lo tenía bajo vigilancia, no he querido decirle nada a Serena, aunque conociéndola no tardará en enterarse.

- ¿Por qué no nos tomamos algo con los chicos? - les alcé una ceja y me rodaron los ojos.

- ¿Es en serio?

- ¡Claro! ¿Tan difícil resulta de creer?

-No estoy acostumbrado a que prefieran nuestra compañía…- me entrecerró los ojos.

-Haré como que no oí eso…- susurró Kou por lo bajo y nos unimos al resto que seguían asando carne, tomamos unas cervezas de la nevera y enseguida Ayato preguntó señalando el grupo de mujeres y niños.

- ¿Qué las tiene tan eufóricas?

-Una bola sucia de pelo…- dije antes de dar un sorbo a mi cerveza.

- ¿Una bola de pelo? ¿A qué te refieres?

-Un conejito adorable…- aclaró Kakeru- Lo han adoptado…- me señaló y todos rieron.

-Así que al final lo conseguiste…- gruñí, ya empezaban con las bromas ¡En la hora que les comenté que deseaba aumentar la familia!

- ¿Podéis dejar las bromas de una vez?

- ¡Vamos hermano! - miré a Andrew- Creo que con 4 hijos y un conejo será suficiente…- dijo tratando de esconder su risa, le rodé los ojos mientras estallaban en risas y no pude evitar acompañarlos.

- ¿Cómo va la carne?

-Pronto estarán listas ¡Cariño! – gritó, Lita enseguida lo miró- ¿Pueden ir preparando todo? ¡Esto está a punto! – cuando todo estuvo listo nos sentamos a comer, éramos tantos que necesitamos varias mesas para sentarnos todos. Como cada domingo, el día pasó volando entre conversaciones y bromas entre todos, la mayoría gracias a mí y nuestro nuevo miembro en la familia. Cuando se retiraron al anochecer y los peques se hubieron acostado, nos quedamos recostados en una hamaca del jardín mientras Dar y Sere se iban a su habitación. Las estrellas se veían preciosas esta noche y las admiramos mientras acariciaba su suave piel.

-Hoy ha sido un día fantástico…- suspiró feliz.

- ¿Lo dices por White? - rió.

-Por todo…- besó mi pecho- Cada vez que nos reunimos me doy cuenta de la afortunada que soy…

-Somos…- alcé su barbilla y la besé.

-Tienes razón, somos…- profundizamos el beso, fue subiendo poco a poco de intensidad, pero cuando iba a ir más lejos…

-Papá, mamá ¿Podrían dejar esas cosas para su intimidad? - resoplé frustrado y le entrecerré los ojos.

- ¿Y tú porque no estás en tu habitación? - alzó la bola de pelo en sus manos.

-Quería bañarlo antes de acostarme, pero quería consultar con mamá que champú debería usar…- le alcé una ceja ¿Acaso era tan importante?

-Cariño, usa el de Ken y Arty…

- ¿Champú o gel? - me miró apenada.

-Iré con ella y en cuanto termine te espero en la cama…- me guiñó antes de irse. Me quedé unos minutos admirando el cielo antes de ir a la cama y prepararme para su llegada ¡Por fin la tendría solo para mí y sin interrupciones! Tras una media hora entró a la habitación y me observó con atención- Tendré que darme prisa para igualar nuestro estado…- conforme se acercaba se iba desnudando, cuando llegó a mi lado solo quedaba su tanga.

-Me encanta que lo dejes para mi…- sonrió.

-Ocúpate pronto y empecemos de una vez…- lo deslicé poco a poco por sus piernas y la puse a horcajadas sobre mí, nos besamos intensamente mientras apretaba mis manos en su trasero- Oh si… Así…- comenzó a moverse sobre mí ansiosa erección, pero antes de nada necesitaba saborearla, la eché a un lado y puse mi boca entre sus piernas, tras oler su delicioso y adictivo aroma la saboreé con deseo, cuando sentí su orgasmo cerca chupé con fuerza su clítoris- ¡Oh dios! ¡Darien! – gimió perdida en su orgasmo, tomé todo lo que me ofrecía y antes de poder ponerme sobre ella nos hizo rodar- Ahora me toca a mí…- relamiéndose los labios comenzó a regar besos por mi cuerpo hasta alcanzar mi erección y meterla en su boca.

- ¡Joder! - sentir su lengua sobre mi polla, era el paraíso, daría lo que fuera por estar siempre así… Algo surrealista teniendo en cuenta que convivimos con 2 niños pequeños y unos adolescentes bastante inoportunos…

-Mmmmmm…- agarré su cabeza para llevar el ritmo, cuando estaba al borde la alejé de ella y la hice subir de nuevo, mientras devoraba su boca me coloqué en su entrada y fue bajando, penetrándose a sí misma hasta que me tuvo totalmente dentro.

-Estar dentro de ti es como estar en el cielo…

-No hay mejor lugar en el que estar…- mientras nuestros besos subían de intensidad, aceleramos el ritmo, sin romper nuestra unión cambiamos de postura quedando yo sobre ella. Así pude controlarlo mejor, alternando entre suave y fuerte para alargar nuestro clímax. Cuando alcanzamos el orgasmo fue totalmente bestial.

- ¡Darien!

- ¡Joder, Serena! - mientras recuperábamos la respiración, la arrastré sobre mí de nuevo.

-Te amo Darien.

-Como yo a ti…- nos miramos con una sonrisa antes de fundirnos en un nuevo beso en el que mi miembro volvió a la vida dentro de la única persona que había conseguido que disfrutara de la misma.

Cada vez que la miraba a los ojos y veía ese brillo, sabía que ambos recordábamos nuestro camino hasta aquí y no podía dejar de sentirme el hombre más afortunado del mundo…

SERENA

No tardó en quedarse dormido bajo mis caricias, seguí haciéndolo mientras escuchaba su tranquila respiración. Cuando comencé a escribir sobre romances nunca imaginé que viviría uno… Darien era perfecto en todos los sentidos y me hacía sentirme la mujer más afortunada del mundo ¡Tal como las protagonistas de mis propias historias! Desde que nació mi hija no he vuelto a la editorial, me limito a escribir en casa, en mi despacho y así puedo estar al pendiente de mis hijos mientras sigo haciendo lo que más amo después de mi familia.

El hecho de vivir un cuento de hadas ha soltado mi imaginación de forma positiva, no solo he rebasado éxitos de ventas, también se han firmado contratos para varias películas y todas las que se han estrenado han sido un éxito de taquilla. Ya que Diamante fue el primero en confiar en mis obras, puse como requisito que sea el encargado de su dirección. Desde el principio supo darle lo que les faltaba y me alegraba por ello.

A pesar de la insistencia de la editorial no he querido revelar mi verdadera identidad, sigo usando mi seudónimo para preservar mi intimidad, en definitiva, mi vida es perfecta…

Cerré los ojos pensando en todo lo acontecido para llegar aquí, no había forma que cambiara nada en absoluto… Cuando estaba a punto de quedarme dormida escuché ruido en la puerta, me levanté con cuidado y al abrir me encontré a White a mis pies.

- ¿Qué haces aquí pequeño? - me agaché a cogerlo y se me acurrucó en el pecho- ¿Tienes frío? - me miró como si entendiera, así que fui a la habitación de mis pequeños, le puse un manta en un rincón y lo acosté encima, no tardó en hacerse un ovillo y quedarse quieto al momento. Mañana iría a comprarle una cama, tras darle un beso a mis hijos pasé a ver a Sere, se había quedado dormida con el móvil en la mano, tras ponerlo en la mesilla besé su frente y fui a ver a Dar, le di otro beso antes de volver a mi cama y abrazarlo de nuevo, nada más sentirme me apretó contra él y sonreí más que feliz.

Mientras me dejaba llevar por el sueño, rememoré de nuevo nuestra primera noche… Sin duda una locura que cometería mil veces para llegar dónde estoy y vivir este sueño por siempre junto al amor de vida…

FIN

URSU.

AHORA SÍ LLEGAMOS AL FINAL… COMO CON CADA HISTORIA ME HA COSTADO DECIR ADIÓS, TANTO A LA MISMA COMO A CADA UNO DE LOS PERSONAJES, PERO TODO TIENE UN FIN. MUCHÍSIMAS GRACIAS POR ACOMPAÑARME EN ESTA AVENTURA, TENGO MÁS EN MENTE… CUANDO EMPECÉ EN ESTO NUNCA IMAGINÉ QUE MI IMAGINACIÓN CRECERÍA A TALES NIVELES, ME ENCANTA DARLES VIDA Y COMPARTIRLAS CON USTEDES.

AHORA VOY A DARLE SU FINAL A NUESTRA DOCTORA, NO SÉ EXACTAMENTE CUÁNTOS CAPÍTULOS SALDRÁN, PERO VOY A PONERME A ELLO ANTES DE EMPEZAR "MI DESTINO" ¿CREÍAN QUE LO HABÍA OLVIDADO? ¡POR SUPUESTO QUE NO! SIMPLEMENTE QUERÍA TERMINAR LAS QUE TENÍA EN CURSO ANTES DE COMENZAR OTRA MÁS.

TAMBIÉN ESTOY EDITANDO MIS COMIENZOS PARA EMPEZAR A SUBIRLOS COMO ORIGINALES EN BOOKNET, CREO QUE ESO ES TODO. SIN MÁS ME DESPIDO HASTA LA PRÓXIMA AVENTURA, GRACIAS DE NUEVO POR LLEGAR HASTA AQUÍ…

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO.

LES AGRADECERÍA QUE DEJARAN SUS VOTOS Y/O COMENTARIOS.

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MUCHOS SALUDOS Y BESOS PARA TODOS.