Kleopever: Ya está vamos de nuevo.
Y entonces se ven nadando un grupo de hombres pez directo a Jason.
Uno de ellos mira directamente a la cámara.
Kleopever: ¡Corte! —Se soba el puente de la nariz — Ya te dije que es Tritón quién mira a la cámara Teseo
Teseo: ¡No es justo! ¡La cámara me ama más a mi!
Tritón: Se supone que te quedas más atrás por Percy —Rueda los ojos saliendo de la piscina —
Kleopever: Él va al frente ¿entendido?
Teseo: Si, si, ya que —Rueda los ojos y sigue nadando —
Kleopever: Y Bel, por favor deja de jugar con Percy bebé
Belerofonte: Voy —Pone al bebé de nuevo en la caja —
2 Escena Borrada
En una de las calles de la ciudad de nueva York, se ve escondido en una esquina a un chico con una gabardina negra. Su rostro apenas se nota por las gafas oscuras que lleva puestas, parece esperar a alguien, mira con impaciencia la calle y luego su celular.
—No me gusta el pie —Comento un rubio que venía caminando por la acera, junto a él caminaba un muchacho más bajo.
—Pero el de este lugar te encatara, te lo aseguro amor —Respondió el más bajo, en lo que entrenaba su brazo en el del más alto.
El chico de gabardina los veía caminar, siguieron conversando mientras pasaban en frente de el. Extendió una de sus manos hacia el rubio que ya estaba a unos metros, este estaba sonriendo y en menos de un momento sus labios fueron sellados por el azabache.
Se habían besado.
Y el rubio pareció advertir la presencia del chico, aunque fue tarde, porque en cuanto se creyó descubierto se desvaneció en brisa Marina.
Kleopever: ¡Corte!
Aquiles: Ven aquí, no llores —Abraza al castaño —
Belerofonte: Pero es que ... —Sigue llorando —
Kleopever: No pondré esa escena ¿está bien?
Aquiles: Gracias —Abraza al castaño —
Kleopever: Y ¡Teseo deja de comerte mi pastel!
Teseo: ¡Ya es mío! —Huye —
Percy: ¿Yo cuando salgo? —Bebe de su soda —
Kleopever: Después cariño, después —Le lanza un zapato a Teseo —
Teseo: Maldita sea tu puntería.
Kleopever: Te las aguantas, era mi pastel. Vamos por otra escena.
3 Escena Borrada.
Se ve a una chica conduciendo a lo loco por una carretera, tiene la cabellera negra y mechas azules. En un momento a otro derrapa y da contra un hidrante.
Kleopever: ¡Corte! ¡Ya me vas costando tres autos Thalia! ¡Tres!
Thalia: Me emocioné, es todo —Sonríe mucho —
Percy bebé: ¡Más velocidad! ¡Más velocidad! —Jason está a su lado vomitando —
Jason: Quiero un descanso y una menta —Se huele el aliento —
Kleopever: Ok, un descanso y vamos de nuevo. Traiganme otro auto —Mira a Leo y a Hefestos — Y una camilla
Orión: No van a durar mucho si Thalia sigue destruyendo autos —Pica a Leo con una varita de madera —
Kleopever: Eh, pues no es mi culpa, se supone que Thalia dijo que sabia conducir
Thalia: Si, pero el carro del súper —Se ríe inocente —
Kleopever: Dioses con estos actores, vamos de nuevo.
4 Escena Borrada
El azabache estampa contra el acuario al pelirrojo y roza sus labios apenas por la barbilla de él. Como sus manos están sueltas, el pelirrojo las pasa sobre el cuello del contrario y lo besa en los labios, dejándole muy sorprendido al otro.
Kleopever: ¡Corte!
Kleopever:... —El pelirrojo sigue queriendo comerse al otro y este intenta alejarlo sin éxito —
Kleopever: ¡Dije corte! ¡Piritoo suelta! —Lo rocia con un atomizador con agua como a los gatos —
Piritoo: ¡No! ¡No! ¡No hagas eso! —Se aleja del azabache —
Tritón: Si él vuelve a hacer eso renuncio, me mordió el labio. —Muestra el ícor dorado a la cámara —
Piritoo: Puedes castigarme por eso, en la cama por ejemplo. Me merezco unas nal...
Kleopever: Piritoo malo, shhht, Piritoo malo —Le rocía más agua —
Poseidón: Te dije que no era buena idea ponerlos juntos —Bebé de su copa de cóctel —
Kleopever: A ti todos te parecían mal —Rueda los ojos —Que si Hércules muy pervertido, que Asclepio muy mañoso, que si Océano muy sádico. Nada te parece.
Poseidón: Son mis bebés yo los cuido
Kleopever solo hace una boca con la mano y rueda los ojos, mientras Poseidón habla.
Kleopever: Vamos de nuevo y esta vez inmovilizalo, de manos y cuerpo ¡Acción!
5 Escena Borrada
Un pequeño azabache intenta caminar con una enorme camisa que cargaba como vestido y se escuchan muchos Awwww y arrullos de fondo.
Kleopever: ¡Corte! Ya hemos repetido esto muchas veces ¡No se habla en el set!
Silena: Técnicamente no hablamos, arrullamos que es distinto —Carga al bebé Percy en brazos —
Percy bebé: Quiedo come, tengo hambe
Kleopever: Denle comida al niño.
Percy: Ven aquí yo te doy de comer —Lo carga — ¿Quieres tu jugo?
Percy bebé: Si po favo —Rie cuando el otro le hace cosquillas y se oyen más arrullos —
Kleopever: Si, esta claro. No los dejaré estar aquí en las escenas del Percy bebé
Teseo: No puedes privarnos de esta monada —Pellizca la mejilla de Percy bebé, este finge morderle — Awwww se parece a Tritón, pero en modo tierno —Tritón rueda los ojos —
Kleopever: Bueno no los saco —Se oyen yeiis por atrás —Pero si escucho más ruido, a todos los pongo de enamorados de Andy.
Andy: ¡Ey! ¡Amarme no es un castigo!
El resto: ¡Si lo es!
Kleopever: Vamos de nuevo
6 Escena Borrada
Los dos azabaches estaban sentados en las gradas de la escuela conversando cuando una castaña que llevaba unos papeles en la mano entró al gimnasio.
—¡Perteo! ¡Kya! —Grito con emoción dejando a medio set sordo porque los demás se juntaron a gritar con ella.
Kleopever: ¡Corte! ¡Coooorte! —Grita para que le presten atención —¿Qué hemos hablado Tessa? —
Tessa: ¿Qué el perteo es lo mejor junto con el Jercy? —Sonríe inocente —
Kleopever frustrada: ¡No!
Tessa hace pucheros: Que debo actuar como la novia despechada, igual que el engendro de allá —Señala a Andy que quiere separar a Belerofonte de Aquiles —
Andy: ¿Cómo que engendró?
Todos: Eso eres, un engendro salido del averno.
Kleopever: Ya, ya ya —Mira a Tessa —Como mujer despechada ¿Entendido? —Ella asiente —Vamos de nuevo —
Escena borrada 7
—Hay que decirles, no quiero que se entere por otro medio —Decía un hombre de cabellos negros y ojos verdemar con cansancio, el otro hombre con el que hablaba le veía con el ceño fruncido.
—Ya lo sé, pero después de lo que ha hecho tu hijo no podremos decirles hoy —Contesto pero no miro al otro hombre mientras hablaba, ya sabía lo que diría el otro.
—Tu hijo fue el responsable de eso, sabe que no puede hablar de eso con el mío —Replico el hombre. No eran los únicos en la habitación, los demás dividían su atención entre la pantalla que tenían delante de ellos y la pelea de los dos.
—El está tratando de arreglar las cosas ¿Sabes cuánto me va a costar la reparación? —El otro rodo los ojos.
—Eres un dios, lo único que te va a costar es convencer a tu hija Atenea —Solto con desdén —Y eso no será mucho —
—A mi no me inmiscuyan en sus asuntos —Dijo Atenea resplando —Aunque deberías preocuparte por otro asunto —Le lanzo una mirada a Ares que jugaba con una navaja y luego a Afrodita que solo sonreía viendo la pantalla, en ella se veían a los gemelos hijos de Poseidón sentados con Jason comiendo palomitas de maíz y viendo una película.
—¿Qué? ¿Por qué me ves a mí? ¿Ya vas a dejar que te busque un pretendiente? —La diosa del amor le dio una gran sonrisa, Atenea la vio con una mueca de asco.
—Ni dejando de ser inmortal acepto eso —Fingio una arcada, la otra le dio una mala mirada.
—¿Qué tienen que ver Afrodita y Ares con lo que me tengas que decir? —Poseidón había visto con curiosidad el intercambio de palabras y de acciones. Ares dejó de jugar con su navaja y les prestó atención.
—¿No te has enterado? No me sorprende —Le sonrío con burla, Poseidón se la quedo mirando con los ojos entrecerrados, ella sabia como ponerlo de mal humor.
—¡Oh ya sé! —Apolo se sumó a la conversación aplaudiendo —Eso tendrá páginas centrales en mi revista —
—Yo quiero el primer ejemplar —Alzo la mano Afrodita.
—¿Qué tengo que ver yo con este? —Ares señalo despectivamente a Poseidón, mismo que solo siguió mirando a Atenea.
—Tu no, uno de tus hijos —Contesto distraídamente Demeter que veía con adoración a los chicos en la pantalla —La verdad esta vez lo hiciste bien Dita, ellos se ven lindos juntos —
—Gracias querida —La diosa peinaba su cabello, mientras los demás se seguían matando con la mirada y tratando de descubrir el misterio que tenían Atenea y Apolo.
—Espero que él no salga como su padre —Hablo Hera mirando a Jason que le hacia cosquillas a Percy, se veían tiernos. Zeus solo la miro pero no dijo nada, le convenía no decir nada.
—Sigo queriendo saber eso de una crias de Ares y que tiene que ver con mis hijos ¿Y cuál sería el problema con eso? —El Dios de los mares seguía confundido mirando a los demás dioses.
—Un hijo de Ares está detrás de Tritón, lo vi el día de hoy —Solto finalmente Atenea y no pareci feliz con la información que acababa de dar, miraba con fijeza al Dios de la guerra, este abrio mucho los ojos, casi parecían salir de su cuenca, hasta sus gafas cayeron al suelo.
—¿Un hijo mío?
—¿Un hijo suyo?
Poseidón señalaba a Ares con una mano y este se señalaba así mismo, ninguno terminaba de creerse lo que ella acababa de decir.
—¡Y harán una pareja hermosa! —Chillo Afrodita —Hay emociones por parte de los dos, así que pronto el amor florecerá en Tritón de nuevo —Suspiro con dramatismo. Poseidón la vio con claro enojo dejando de lado a Ares.
—Pensé que había dejado en claro que dejaras la vida amorosa de Tritón en paz, después del desastre con Lamia —Miro a Zeus con significancia este solo miro a otro lado.
—Si, pero eso fue hace siglos —Afrodita comenzó a retocar su maquillaje —Esto saldrá mejor lo aseguro, Piritoo es un hermoso chico —Le guiñó un ojo al Dios de los mares, este le vio con el ceño fruncido y todavía peor cuando Ares pareció asustado.
—Dijiste que no volverías a molestar a Piritoo, no después de aquello —Masculló entre dientes Ares, se notaba aterrado ¿El dios de la guerra asustado? Eso no se veía siempre. Su amante le dio una sonrisa angelical.
—Tritón va a solucionar aquello —Contesto con simpleza, sin embargo eso solo pareció alterar más al Dios de la guerra, estaba mordiendo su labio con insistencia. Poseidón estaba comenzando a preocuparse.
—¿Qué pasa con ese hijo de Ares? —Vio a Afrodita y a Apolo, estos eran los que podían darle esa información.
—Que tiene unos gustos bastante particulares —Soltó Atenea mirando a Ares, este soloe estaba viendo por donde huir —¿No es así hermanito? —Sonrió con sorna viendo a Ares que al querer irse fue encarcelado en una jaula de agua.
—¿De qué gustos habla? —Poseidón estaba furioso.
—Le gusta una práctica llamada sadomasoquismo, le gusta sentir dolor y pretende enseñarle eso a Tritón —Acuso Atenea como si fuera una niña pequeña —Pretende pervertir su mente —
—¡¿Y tú como sabes de eso?! —Habló Ares intentando que la jaula no le aplaste, ella se sonrojó.
—Porque tengo que saber en el mundo que tu hijo quiere meterlo.
—¿Leiste sobre eso? —Indago Zeus —¿En que libros? —Hera lo vio con enojo.
—¡Zeus!
Y comenzaron a brillar todos, unos más enojados que otros, otros solo tomaban fotos de la revuelta.
Kleopever: ¡Corte! ¡Corte! ¡Que me van a destruir el set!
Poseidón: ¡Te dije que no debías juntarlo con él!
Ares: ¡Si el termina aprendiendo es porque quiere!
Poseidón: ¡No, él es mi bebé! ¡Y tu hijo un pervertido! —Se fueron a los golpes de nuevo —
Kleopever: Esta escena nunca saldrá bien —Chasquea los dedos y convierte a todos los dioses en bebés de un año —
Piritoo: ¿No los necesitamos para la escena?
Kleopever: No, vamos a usar otra —Mira a Percy y a Jason que juegan con Poseidón y Zeus bebé — Vamos que no tengo todo el día ¡Percy, Jason, Thalia y Zeus! ¡A trabajar!
Escena Borrada 8
Se encontraban en un café sentados un chico de ojos oscuros que jugaba con un parche en su mano, a su lado un hombre de cabello rizado color negro, tomaban unas malteadas de lo más despreocupados mirando al frente.
—Así que ¿Te pidió salir? —Pregunto el hombre como si nada batiendo su bebida con el sorbete.
—Si —Admitio el chico haciendo lo mismo que el hombre mientras en su mano daba vueltas a su parche —¿No deberías ayudarlo? —
—¿Y que me vaya mal el resto del año en mis pedidos? —Negó con la cabeza lentamente cerrando los ojos —El tiene la culpa, el sabrá como solucionarlo —
—Es tu hijo
—Es tu novio ¿Por qué no lo ayudas?
—Touché
Los dos siguieron bebiendo tranquilos de sus malteadas viendo al frente delante de ellos de daba una escena un tanto peculiar, un rubio corría de un lado a otro por su vida, como si estuviera atrapado en una pequeña caja de cristal en plena calle, detrás de él una mujer montada en una motocicleta roja, que tenía unas ruedas muy raras parecidas a Pacman porque les faltaba un pedazo.
—¡Pedófilo de Mierda!
—¡Juro que no es así!
—¡Asalta cunas! ¡Pervertido!
—¡Ethan! ¡Dile algo a tu mamá!
El azabache que jugaba con su parche, se recostó más contra su asiento, lo vio con pereza, dejó el parche sobre la mesa, tomo su bebida con ambas manos y muy lento bebió de su contenido. Soltó el sorbete que tenía entre sus labios, sonrió perezosamente.
El rubio seguía corriendo de un lado a otro, tropezando, rodando por el suelo, mismo que ahora ardía en llamas y olía a azufre en el aire.
Ethan miro al rubio aún con su sonrisa perezosa y hablo despacio: —Algo
Fue todo lo que pronunció, mientras Némesis, quién conducía la moto reia como loca aún persiguiendo al rubio. Luke, el rubio desafortunado, seguía corriendo, miró a su novio con cara de "Me las pagarás más tarde" antes de que de la nada una cuchilla casi le volara la cabeza.
—Tu madre estará tranquila esta semana, auguró un día de buena suerte para todos.
—Menos para su hijo, supongo —Mencionó Ethan volviendo a beber con parsimonia su malteada.
—Supones bien —Hermes, padre de Luke, también bebió de su malteada hasta terminarla —¿Quieres algo de comer yerno? —
—Por supuesto, muero de hambre —Sonrió recogiendo su parche y levantándose igual que Hermes.
—Vamos, conozco un restaurante en Milán que te encantará —Ethan sonrio mientras desaparecían y Luke seguía gritando por ayuda en la caja de cristal, Némesis reia como loca.
Escena Borrada 9
Estaba un hombre vestido de negro, sus ojos dorados estaban clavados en una sola dirección, los papeles que estaban sobre su escritorio, los leía con detenimiento mientras esperaba que llegaran los dos subordinados que había mandado a llamar.
—Ya lo traje señor —Hablo uno de los recién llegados, el hombre levantó la vista de los papeles para mirarle.
Los vio a los dos detenidamente, sus labios rojos, su ropa maltrecha y las mejillas rojas de ambos, su cabello estaba despeinado, sudado.
—Así que lo del daddy es cierto —El hombre sonrió mientras el sonrojo se apoderaba del rostro de los dos muchachos.
—¡Claro que no! ¡Voy a matar a quién esparce ese rumor! —Hablo furioso el azabache, lo que no era convincente si se veía como un tomate.
Kleopever: ¡Corte! ¡Corte! ¡Así no va la escena!
Cronos: Pero yo quiero saber si lo del suggar daddy es real —Se levanta molesto de su lugar —
Ethan: ¿Quién esparce ese rumor? —Miro en especial a cierto rubio pecoso de ojos verdes — Mientras filmamos las escenas en la escuela oí los murmullos
El rubio pecoso chillo cuando Ethan fue tras suyo. Se escondió muy valiente detrás de un castaño de ojos azules.
Alabaster: ¡Pero así le llamaste esa noche! —Ethan lo perseguía con espada en mano —
Percy: ¿Entonces Ethan es tu sugar baby? —Luke asiente sin prestar atención —
Piper: ¡Lo reconoció! —Chilla junto con otros más —
Ethan se detiene aún más rojo, quizá de ira y furia combinada, se saca el parche con los ojos fijos en Luke, este comienza a correr lo más rápido que puede.
Ethan: ¡vas a morir!
Kleopever: Ey no, que lo necesito vivo —Habla con tranquilidad, como si de verdad no deseara detener la pelea, porque en realidad no lo deseaba —Cambiare la escena.
Cronos: Bien, al menos lo confirmé —Se encoge de hombros —
Escena Borrada 10
Jason se mete a la ducha y cierra la puerta del baño, Percy de tres años está sentado en la parte de afuera, se pone de pie para abrir la puerta corrediza de la ducha.
—No, no puedo —Lo intenta pero sus manitos resbalan a un lado y cae al suelo, las lágrimas comienzan a salir de sus ojos sin control —¡Buah! —Todo comienza a temblar.
—¿Qué? No, no, no llores, ven aquí —Jason sale en boxers del baño para levantarlo del suelo.
Kleopever: ¡Corte! ¡Corte! ¿Qué pasó?
Jason: Se resbaló y se cayó al suelo —Percy mayor se acerca a ver a su versión más chica —
Percy: Se dio un golpe en la frente —Le soba con cuidado y le carga —
Kleopever: No, no, no, debo quitar esa puerta.
Thalia: Y ponte ropa Jason —Señala que su hermano esta desnudo, este se pone rojo —
Teseo: Tiene sexys piernas
Perseo: Deja de mirar a mi hermano —Le pone una mano en los ojos a Teseo que solo sonríe —
Kleopever: Pongan cortinas y vamos de nuevo cuando el niño esté listo
Percy: ¿Quieres galletas? Mamá trajo galletas
Percy bebé: ¡Si!
Todos se derriten de ternura.
Escena Borrada 11
Piper: Ajá y ahora la corresponsal de esto está aquí —Graba por todo el lugar —
Perseo: No está parte no me gusta —Lee el papel con ideas —
Teseo: ¿Qué ese hizo que? —Esta leyendo sobre el hombro de Perseo —
Piper: Uhhh el Perteo decidiendo que no trabajara una escena —Filma sus caras de asco —
Perseo: ¡Imposible! ¡Escritora eso si que no! —Se va contra Kleopever que come pastel con la cara llena de chocolate blanco —
Kleopever: ¿Qué?
Perseo: Esto de Hércules, no quiero que el toque a mi Teseo
Kleopever: Ah eso —Se lame los labios y chupa los dedos —Tuve que quitarla, Tritón me mato al Hércules —Señala a un bulto con moscas —
Tritón: Es que tenías que haber escuchado lo que me dijo —Se justifica —
Teseo: ¿Qué te dijo?
Tritón: Me dijo ¿Qué? Vas a matarme por tocar a tu hermano. Y...
Piper: Uy uy un muerto —Se ríe y filma el cuerpo —
Lina: No, la verdad que mi versión masculina está bien Idiota —Pica su versión masculina con palito —
Jason: Eso se ve divertido
Percy bebé: ¡Yo! ¡Yo! ¡Yo quiedo!
Piper: ¡Denle un palo al bebé para que pique esa cosa! —Percy grande le da un palo con punta y comienzan a picar el cuerpo inerte de Hércules masculino —
Tritón: ¡No! ¡Te dije que no! —Piper se gira para ver al dios con Piritoo, el tiene icor dorado en su labio —
Piritoo: Pero es divertido, vamos solo otro y esta vez tu muerdes —Sonríe con picardía —
Tritón: ¡Kleop! ¡Kleop! —Corre lejos y Piritoo chilla de emoción —
Piper: Esto se pone bueno.
Leo: Vaya que la cámara funciona —Se acerca a Piper se ve un primer plano de su rostro —Esto es un aviso ¡Si ven esto salvense! ¡Corran! ¡Huyan! ¡No es un chiste!
Kleopever: Bien, sigamos —Quita a Leo de adelante de la cámara —
Leo: ¡Huid del drama!
Kleopever: Oh vamos, te dejaré quemar cosas, Piper deja de filmar
Piper: ¡Ok!
Escena Borrada 12
Se veía a un hombre de gran tamaño, estaba de rodillas contra el suelo, en sus espaldas el mismo cielo estaba reposando, cadenas habían en sus brazos cayendo hacia el suelo, su rostro reflejaba el cansancio de cargar el mismo cielo sobre sus hombros.
—Hemos traído al que será tu reemplazo —Hablo un hombre vestido con estilo militar, traía a un chico rubio que lucia bastante sucio y cansado, como si hubiese estado corriendo toda la noche sin dormir.
Lo tiró de rodillas frente a Atlas, el titán que estaba castigado a cargar el cielo, este se río con descaro viendo al muchacho, este apenas y le dio una mirada, antes de sonreír con desdén.
—¿Feliz de cargar el cielo diosecillo? —Pregunto el titán sin lograr que la sonrisa del chico flaqueara.
—Uh no, sonrió porque los imbéciles crédulos me dan risa —El hombre a su lado le dio una patada en la espalda —Mis amigos son libres, así que ya no importa —
—¿Y crees que eso servirá? ¡Ja! Eres un ingenuo —Se burló el tipo detrás de Luke, este solo cerró los ojos.
—Bien, entonces dormiré, en lo que ustedes gritan y corren por sus vidas —Cerro los ojos con calma, mientras el titán te el hombre reian. Pronto se escuchó como si tuvieran comunicación con alguien más, hasta que de la nada.
¡Uf!
Fue lo último que se escuchó de un guardia antes de que cayera al suelo inconsciente y de que Atlas se quedara mudo. Ya no estaban solos, y aquellos que debían guardar su seguridad, ahora dormían en el suelo como ángeles.
—Hey rubito —Aquiles había llegado junto con Nico, el rubio se acercó a Luke para mirarlo bien.
—¿Está consciente? —Indagó Will que había decidido viajar con Nico, la condición del hijo de Hades después de usar tanto poder le preocupaba.
—No —Le dio un ligero golpe en la mejilla —Pero creo que estará bien —Saco un frasco de su bolsillo y lo vertió en su boca, Luke bebió y pronto estaba tosiendo.
—Uh, ya llegaron —Susurro poniéndose de pie con ayuda de Aquiles.
—Si, vamos —Aquiles paso su mano por la espalda de Luke —Tendremos que usar el laberinto, tus amigos nos ayudarán —
—Hilo de Ariadna —Michael que estaba lastimado levantó el hilo en lo alto —Hora de irnos —Luke sonrió, todo estaría bien.
Escena Borrada 13
Se veía a un hombre que sostenía un látigo de cuero en su mano, un pelirrojo estaba suspendido en el aire con unas cadenas, su cuerpo se veía lacerado y con quemaduras, las cortadas de su cuerpo y rostro, hacían que las gotas rojas de su sangre bañaran el suelo.
—¡Habla de una vez! —el fuete hizo un sonido contra la piel de Piritoo, este solo río con gracia.
—Vamos ¿Eso es todo lo que tienes? ¿Ya se te acabaron las fuerzas o que? —Recibió más golpes —¡Ufff! Eso sí estuvo sabroso, apuesto que mi futuro novio golpea mejor que tu —
—¡Asqueroso! —Gruño el tipo soltando un látigo y tomando un fierro incandescente, lo levantó con claras intenciones de ponerlo sobre la piel del muchacho.
Este sólo retenía las lágrimas ya, estaba casándose de ser fuerte, de ser valiente, ya quería que terminara esto. Cerro los ojos con fuerza cuando vio al tipo acercarse, espero, espero y... nada. El calor del metal no tocó su piel, un ruido se oyó.
—Hey cuñado, lo hiciste bien —Piritoo sintió alivio al oír una voz conocida, se hecho a llorar cuando abrió los ojos y le vio.
—¡Ori! Pensé que no llegaban más —El rubio lo puso con cuidado en el suelo y lo abrazo.
—Ey, que yo también quiero una felicitación, hacer que esos cutres guardias se perdieran no fue fácil —Hablo Piper mirándoles, Piritoo se río de eso.
—Bien ¿Sabes dónde está Bel? —Pregunto el rubio sacándole todo.
—En una caja con agua de Ninfas, se lo llevaron hace unas horas, ya estaba inconsciente —Aviso dejando de lado el sentimentalismo.
—Bien —Orión miro de un lado a otro —Ya sé —Comenzó a desvestir al guardia inconsciente —Ten, guarda esto, tendrás que hacer un trabajo más —Piritoo asintió, Orión se alistó, Piper se fue al ver que ya estaban listos ahí.
Cuando un nuevo guardia los buscó, Orión estaba vestido del guardia y Piritoo tenía el frasco para limpiar agua de Ninfas oculto, estaban listos para atacar.
Escena Borrada 14
Se veía a un rubio de ojos verdes correr por las calles vacías de Miami, estaba sudado, su pelo pegado a su frente llena de sudor, su ropa con algunos agujeros y chamuscada en algunas partes, tenía dibujos de color verde brillante en su chaqueta.
No parecía que nadie iba tras él, puede que los mortales vieran quizá a unas calles de ahí a una mujer baja y rolliza, de cara extraña, pero no él, el chico sabía lo que era, sólo el podía verla en este momento.
Una mujer con cuerpo de serpiente, lo único que parecía tener de humanidad era la cabeza, eso sí no contaban sus ojos amarillentos, con la pupila extraña y la lengua bífida que salía de su boca cada que hablaba.
—Ven aquí hermanito —Silvaba entre sus colmillos, se arrastraba con facilidad por el suelo que iba congelandose a su paso. —Gelu Semita —
—¡No quiero ninguna reunión familiar! ¡Gracias! —Aviso el chico antes de que una de las runas de su camiseta flotará en el aire —Templum Incendere —Todo a su alrededor comenzó a calentarse, el siguió corriendo mientras la escuchaba gritar y chillar.
Y aunque el tuviera buenos trucos sabía que pronto su suerte se acabaría, debía encontrar la manera de acabar con ella ¿Pero como se extermina a algo que es inmortal?
Eso aún no lo descubría, tendría que tener un hechizo con demasiado poder y para eso tendría que leer su libro, lo cual no podía hacer en este momento mientras corría por la calle por su vida.
Sintió como el aire se volvió pesado de golpe, también como pronto un aire le azotó enviándole contra un edificio, ya se veía acabado y enterrado. Al menos había conseguido un novio antes de esto, solo así se consolaba y en que al menos sus amigos seguían con vida.
—¡Muere! —Escucho a su hermana. Lamia. La que había sido castigada por Hera, a vagar toda la vida como una serpiente, por haberse metido con su esposo y engendrar dos hijos de este luego jactarse de que podía estar a la altura de ellos, de que sus hijos eran mejores.
Alabaster espero el golpe, pero este nunca llegó, escucho los siseos incesantes de Lamia, el como chillan y las explosiones a su alrededor, entonces abrió los ojos lentamente. Un gran tritón estaba delante de el, luchando contra aquella mujer.
—¡Tú! —Susurro ella con desprecio. —No deberías estar aquí —
—Eres tu quien debería estar lejos de aquí —Tritón la empujo con un gran torrente de agua, esta cayo con estrépito contra edificios.
Alabaster se puso de pie, el Dios marino se veía colosal, se arrastraba mucho mejor que ella sobre su cola de pez. Vio como ella se levantaba a enfrentarse ante él, este la encerró en una gran burbuja de agua, ella parecía asfixiarse llevándose las manos al cuello mientras el elevaba con su tridente aquella gran masa de agua.
—Basta ya, por favor —Pidió una mujer a uno de los lados de la carretera, Alabaster recién reparó en su presencia. La había visto contadas veces en su vista, aún cuando esta tenía permitido verle cuando quisiera.
Tritón respiró hondo, el volvió a su talla humana y con él aquella mujer serpiente, aún en la burbuja de agua, se giró a ver a la mujer que estaba ahí de pie, tenía una vestimenta de color blanco, su cabello negro como una noche sin luna que aún así irradiaba luz.
—Damela a mi, por favor —Rogó ella, el rubio frunció el ceño. Tritón aceptó y entregó en sus brazos a Lamia, que sus ojos se habían salido de sus cuencas. —Gracias —
—Madre —Susurro Alabaster con algo de resentimiento hacia ella, esta solo hizo unos movimientos y desapareció a Lamia.
—Alabaster —Abrió sus brazos hacia él —Gracias por salvarles a ambos —Tritón bufo con un mohín.
—¿Salvarnos? —Cuestiono el rubio, la mujer le dedicó su atención.
—Sabia que encontrarías un hechizo para acabar con ella, pero eso haría que ella te siga por la eternidad —Se acerco a él con paso lento, como si no tocara el suelo en realidad —No querría eso para ninguno de los dos —Lo estrecho entre sus brazos.
—Bien si, lindo todo, debemos irnos, aún tenemos que encargarnos de Cronos —Tritón resopló.
—Cuídate mi niño, que aunque no me veas, siempre te he cuidado —Ella beso con delicadeza la frente de su hijo —Y enviaré a alguien que cuide de ti, esa relación con el hijo del amor, no me gusta —Las mejillas del muchacho se tiñeron de rojo ¿Cómo ella lo sabía? —Ahora ve te necesitan —Ella despareció.
—Vamos ya —Tritón tomo la mano del muchacho para hacerlos desaparecer.
Escena Borrada 15
Piper les había facilitado la entrada al laberinto, les había dado el acceso al lugar con su embrujahabla, fue fácil disuadir a los guardias de que se fueran a perder por ahí. Lo difícil era encontrar las catacumbas de los guerreros caídos que habían ahí.
—¿Estás seguro que están por aquí? —Reyna llevaba su trenza recogida a un lado, una camisa morada, igual que Jason y Frank, Hazel estaba aún ayudando a las cazadoras para acabar con la mayor parte de las tropas enemigas en el exterior.
—Si, estoy seguro —Frank revisaba cada centímetro del lugar, podía sentir en su interior que estaban cerca.
—¿Tu hermana te dijo como activarlos? —Jason tocaba las paredes con la punta de su espada, tratando de descubrir algo hueco, o alguna pared falsa.
—Si y Hazel dijo que los sintió por esta zona —Frank se detuvo de golpe, entrando en una habitación. En medio de esta había una especie de pozo y alrededor lo que parecían fusiles muy antiguos —Es aquí —
Reyna con Jason asintieron. Frank respiró hondo, simplemente se concentro en su poder, en lo que quería hacer con él, en la ayuda que necesitaba. Y de verdad que la iba a necesitar, pronto escucharon ruidos proviniendo de uno de los caminos que se abrían al frente del pozo.
Y es entonces que del suelo, brotaron guerreros, todos con petos romanos y sus armas en mano, salían del suelo uno tras otro. Delante aparecieron algunos monstruos listos para atacar en nombre de su señor.
—¡Legionarios! ¡Formad filas! —Demandaron los tres romanos, los esqueletos obedecieron al instante.
Pronto la batalla se desató, los tajos volaban de un lado al otro, ellos trataban de correr para llegar a dónde debían mas los monstruos tenían otros planes. Salieron a una parte que ninguno de ellos reconocía.
—¡Seeeeran Nuesssstros! —Decía una Dracaenae atacandoles.
Detrás de ellos escucharon un ruido que casi les hizo poner la piel de gallina, con horror voltearon a ver a un monstruo, del cual caían serpientes, tenía cabezas de animales en su cintura y mejor ni seguían mirando.
—¿Por qué los monstruos no pueden tener mejor aspecto? —Jason hizo una mueca de asco en lo que le daba un mandoble a un perro del infierno y lo desaparecía.
—Porque si no serían mortales feos nada más —Contesto Reyna empujando a un Telquin contra una pared —¿Dónde estamos? —
—No lo sé —Contesto Frank convirtiéndose en oso para hacer desaparecer a un grupo de Dracaenaes.
—¡Mis ricuras! —Escucharon decir a una voz de la nada, lo que les distrajo y pronto Reyna cayó al suelo derribada por una bala de cañón.
—¡Reyna! —Jason saltó hacia ella para ayudarla, olvidando al horrible monstruo, que no desaprovechó la oportunidad y se lanzó encima de él, haciendo que caiga al suelo, quedando entre las patas de este.
—Ya sé dónde estamos —Frank corrió como un guepardo y se trepó con agilidad sobre el lomo del monstruo, mordió una parte de este haciendo que Chille y suelte a Jason
—¿Dónde? —El rubio se levantó con dificultad y fue por Reyna antes de que el monstruo aquel se le lanzara encima con sus manazas, rodó junto con el cuerpo de la chica —¿Estás bien? —
—¡Alcatraz! ¡Ares nos trajo aquí una vez! —Frank comenzó a correr por las escaleras del lugar, buscaba las celdas —Siganme —
—¡Vengan aquí! ¡Tengo hambre! —Rugió el que había atacado Reyna.
—Si, claro que vamos a hacer eso —Jason ayudo a Reyna a adelantarse, luego se detuvo delante del monstruo y le dio un tajo con su espada, este esquivo, mando un golpe con su mano hacia él.
El golpe iba directo a su cabeza, logró agacharse y que solo le rozará la oreja, en ese descuido atacó al monstruo. Su espada atravesó su pecho sin más.
Pero antes de que cantara victoria, el monstruo mayor estaba ya sobre él y este si lo hizo estrellarse contra la pared. Agradeció traer casco, a pesar que lo tuvo que tirar en ese momento, ya era inútil. Corrió hacia Frank y Reyna, que le hacían señas.
Habían encontrado las celdas de la prisión, se escabulleron por el lugar con el monstruo detrás arrasando todo a su paso, entonces cuando los creyó atrapados y sin salida. Frank invocó a los guerreros muertos una vez más, salieron de la nada, de las paredes, del suelo y de todo lugar, haciendo que todo se venga abajo.
—Hay que irnos, vamos —Piper apareció de la nada por el camino, se la veía cansada igual que ellos, pero ahí estaba lista para ayudar.
Escena Borrada 16
Entraron corriendo con las cazadoras, estas se estaban encargando de Ladón, los demás ya estaban dispersos por todo el lugar haciendo lo que les correspondía. Teseo haría lo mismo con Perseo, ellos estaban en las escaleras del monte Otris, luchando contra los mortales que habían osado aliarse a Cronos solo por dinero.
—Vaya que eres veloz —Alababa Perseo en lo que le daba un golpe en la cabeza a un guardia.
—Tu en cambio eres muy lento —Teseo se movía de un lado a otro, pronto estaba varios escalones arriba justo detrás de un guardia y sin más lo noqueó con la empuñadura de su espada.
—Yo no tengo legado de Hermes, Tes —Renego el chico esquivando una bala que iba en su dirección —Cómo odio las armas de fuego —Hizo un movimiento con su mano, una ráfaga de aire quito la carabina de las manos del hombre dejándole absorto.
—Si, no deberían usar esas armas tan horribles —Teseo hizo un escudo con agua, haciendo que otra bala rebote contra este —Los mercenarios son asquerosos —
—A menos que sean Deadpool —Mencionó Perseo dando un golpe con su espada a otro guardia. Seguían subiendo, ya casi terminaban.
—¿Quién? —Pregunto Teseo antes de saltar encima de un chico que parecía hablar por un aparato.
—¡Es una emboscada! ¡Es una em...! —Teseo le dio un tajo, haciendo que suelte el aparato aquel que seguía sonando en el piso —¡No acabarás conmigo maldito Graecus! —
—Es cierto, no acabaré contigo —Mencionó con una sonrisa poniendo su espada sobre sus hombros, el otro le vio extrañado antes de sentir un golpe en su cabeza quedando inconsciente.
—Yo lo hice —Perseo sonrió con gracia —¿Eso te pareció lo suficientemente rápido? —
—Bastante —Se encogió de hombros, terminó de subir hasta estar cerca de él y el otro sonrió, sus rostros a solo milímetros.
—Seré lento en eso, pero en otras cosas no —Le robo un beso en los labios muy rápido, Teseo solo se sonrojó en lo que sonreía triste —Vamos, tenemos que salvar a tus hermanos —
—Si, vamos —Teseo lo siguió, comenzaron a luchar hasta que llegaron al salón del trono.
Escenas borradas 17
Estuvieron corriendo toda la noche tras la presa, un gran monstruo que estaba encargándose de corromper mortales, de ofrecerles todo lo que querían. Pero no contó que justo sería en el territorio de ella y menos que estaría acompañada de él.
Las flechas habían zumbado de aquí allá, las espinas de él le dieron a más de una, pero no hubieron bajas, para fortuna de la diosa.
Ahora con la presa inconsciente y enjaulada, ella solo podía contemplar a su Salvador. Ese chico que era tan grande como oso cuando se ponía de pie, tan feroz como el animal más salvaje que conociera cuando se trataba de defender a los suyos y con la mejor vista que jamás tuviera uno de su especie. Pero sobre todo, tenía la inocencia y la dulzura de un pequeño niño, quizá era eso lo que había logrado robarle el corazón a ella.
—¿Segura que no estaría mejor en otra tienda? —Indagó un poco divertida la chica que llevaba en su cabeza una Corona plateada. Zoë.
—No y has silencio —Musitó la diosa de la caza sin mirarle, sus ojos solo reposaban sobre el muchacho aquel que ahora dormitaba en sus piernas.
—Sabeis que os tendréis que dejarle —Hablo ella y la Diosa solo siguió acariciando el rubio cabello de él.
—¿Cómo está Espino? ¿Sigue inconsciente? —Cambio de tema sin mirarle, sus manos hacían surcos en el cabello ajeno.
—Si mi señora —Contesto la chica de forma divertida viéndole de reojo como no despegaba su mirada de los ojos cerrados del otro —¿Aún es un ser amado por vos? —
—¿Cómo no amarlo? Nunca ha intentado propasarse, siempre ha respetado el juramento, incluso después de su muerte —Contesto ella viendo de reojo a su compañera, esta solo asintió.
—No hay muchos como él —Aseguro la chica, la diosa asintió —Y menos que salte enfrente de uno solo para que alguien muera —Zoë se sobo el pecho. Orión había saltado sin más cuando Espino le lanzó una espina envenenada al pecho.
—¡Arty! —Abrió la tienda de campaña un rubio, la chica y la diosa le dieron una mirada furiosa, acompañada por un shhhh. —Oh ¿Qué hace ese ahí? —Artemisa se apresuró a cubrir los oídos de Orión.
—Cállate Apolo —Demandó la diosa —Se recupera del veneno concentrado de mantícora —Contesto en voz baja, el otro la miro con recelo pero no dijo nada. —¿Qué deseas? —Gruñó por último.
—Hay consejo en el Olimpo, muchas cosas están andando mal en mar y tierra, también en el inframundo —Mencionó mirando al muchacho que seguía durmiendo ajeno a todo —¿Quieres soltarlo? —
—No, sigue —Dijo Tajante. Apolo gruño débilmente.
—Zeus quiere que vayamos ahora, el tío Poseidón no contesta una vez más y el tío Hades se llevó a Perséfone junto con Demeter para resolver lo del escape de almas —Mascullo aún mirando al semigigante.
—Bien, en cuanto deje todo listo aquí estaré ahí —Aviso ella, Zoë a su lado quería reír, era demasiado notorio que Apolo seguía siendo un niño egoísta que no quería compartir a su hermanita.
—Bien —El dios miro al rubio y dio un grito antes de irse.
—¡Apolo! —Gruño Artemisa viendo que Orión se sentó de golpe.
—¿Qué pasó? ¿Están bien? —Miro asustado a las dos, queriendo tomar su arco con flechas
—Si, lo estamos —Calmó Zoë y el rubio se relajó sobando sus sienes.
—Que bueno —Suspiro y parpadeo —Lamento las molestias Artemisa —Ella sonrió débilmente en lo que el otro se ponía de pie —Iré a mi tienda, dejaré de incomodar a tus cazadoras —Salio de ahí sin más, la diosa suspiró.
—¿Le preguntarás cuando todo termine? —Zoë quería seguir odiando al semigigante por ser hombre, pero después de lo que hizo, no podía. No era como ese hombre, o como cualquier otro
—Quizá —Artemisa sonrió viendo la puerta de la tienda. Claro que preguntaría, siempre lo haría.
Escenas borradas 18
Se ve una habitación de color rojo, con muchos implementos que parecían de tortura, una especie de cruz, un burro de madera, cadenas colgando del techo, látigos, esposas, trajes hechos de cuero y en una esquina un montón de cuerdas.
—¿Qué tal? ¿Te gusta tu sorpresa? —Pregunto un azabache que estaba junto a un pelirrojo, este ya mismo parecía explotar de la emoción, sus ojos brillaban con intensidad.
—¡Eres el mejor! —Saltó colgándose del cuello del más alto.
—Me tomó semanas hacerlo, me dio vergüenza pedirle ayuda a alguien —Musitó mientras el otro le daba un gran beso en la mejilla y le sonreía. —Tu padre dio permiso para que vivas conmigo —Lo abrazo de la cintura.
—Debió decirme que volverías —Susurro el pelirrojo aún sujetando su cuello, tenía que pararse en la punta de sus pies si quería por lo menos llegar a ver su rostro sin que este se agache demasiado.
—No habría sido una sorpresa entonces —Le guiño un ojo a Piritoo y luego lo beso, un beso suave como el anterior que compartieron cuando se vieron.
—¿Y qué tal se te dan los nudos? —La voz de Piritoo sonaba sugerente mientras se soltaba del agarre del otro, este solo sonrió estirando su mano aún sujeta a la del pelirrojo, hasta la punta de los dedos cuando lo dejó ir.
Piritoo tomo las cuerdas que habían en el rincón, habían de muchos colores y materiales, se preguntaba cual sería la mejor. En una de esas saco una cuerda mal y todo se le vino encima.
—Piritoo ¿estás bien? —Tritón se apresuró a ir con él.
—Auch, si estoy bien —Alzo una mano, todas las cuerdas estaban sobre él y entre más intentaba sacarlas de encima, más se enredaba.
El azabache se lo quedo mirando sin decir nada, veía como el pelirrojo levantaba la mano con las cuerdas y luego daba vueltas en el suelo con ella.
Y entonces las carcajadas llenaron el lugar.
—¡Hey! ¡No te rías! ¡Ayúdame! —Se quejó Piritoo aún tratando de desenredarse de todo, el otro seguía riendo hasta que cayó al suelo frente al pelirrojo.
—Pareces un gato con una madeja de lana —Se burlaba el azabache y el otro se le tiro encima.
—No soy un gato —Se quejo comenzando a hacer cosquillas al otro, este lo abrazo y lo derivo sobre las cuerdas devolviendo las cosquillas, haciendo que los dos rían y se enreden.
—Te amo —Lo volvió a besar estando sobre él y mordiendo su labio inferior.
—Y yo a ti —Contesto entre suspiros Piritoo el otro seguía besando y comenzando a bajar cada vez más, sujetaba las manos del pelirrojo por sobre su cabeza.
Haciendo los besos cada vez más demandantes, demostrando quien estaba a cargo ahí. Lo desenredo de las cuerdas con facilidad y pronto le hizo sus propios nudos ajustados, haciendo que Piritoo gima.
—¿Te gusta? ¿Fuiste bueno mientras no estuve? —Pregunto levantando a un ahora atado Piritoo del suelo, este sonrió mordiendo su propio labio.
—Si y no, me porté mal —Río mientras el otro lo arrastraba por la habitación.
Escena Borrada 19
El rubio estaba colérico por decir poco, se encontraba frente a una mujer de largo cabello negro y de ojos tan oscuros como este. Él la miraba con odio absoluto, a sus pies un muchacho inconsciente de cabellos negros y pecas.
—¿Traerla a ella? ¿Es en serio? —Cuestiona el rubio apretando los dientes señalando al chico inconsciente del suelo.
—Tuvieron un hijo en la antigüedad, es tu mejor pareja —Ella sonaba apacible, nada alterada. Estaba sentada en un sillón blanco, mirándole como si nada.
—Sabes que nunca la ame —Gruño en respuesta el rubio —Y nunca lo haría —
—Pensé que eso cambiaría con el cambio de género —Ella suspiro levantándose.
—Aunque ella fuera el hombre más hermoso del mundo, yo no lo amaría jamás —Le dio un puntapié al chico del suelo —Yo nunca amaré a Deidamia, al único que amo es a Patroclo Belerofonte —Abrió la puerta para irse y escucho como algo se estrelló contra la pared junto a él.
—¡Sé lo que es mejor para ti!
—Nunca lo has sabido Tetis, no lo sabías en la antigüedad y no lo sabes ahora.
—¡Soy tu madre!
—¡Pero no mi dueña! Y aunque el no esté, yo no amaré a nadie más, esta es la última vez que nos veremos madre —Y así abandonó la habitación dejándole sola con Andy en el suelo inconsciente y lastimado.
Aquiles siempre esperaría a que regrese su Pat o Bel, no importaba que nombre tuviera, el lo amaría en esta y en la siguiente vida.
Escena Borrada 20
Kleopever: ¡Corte! ¡Se acabó!
Percy bebé: ¡Yeiiii! —Grita sacándose el chupete de la boca —
Teseo: ¡A comer pastel! —Se jala a Perseo que estaba con él —
Percy: ¡Comida! —Se lleva a Jason que lo tenía abrazado —
Kleopever: ¡Les tengo una sorpresa! —Apreta un botón y hace que bajen dos chicos amarrados —
Percy bebé: ¡Pinatas! —Brinca en su lugar junto a Sally —
Kleopever: ¡Si! ¡Piñatas! —Entrega palos a todos —
Comienzan a golpear a los dos chicos, Andy y Octavian.
Kleopever: Bien, Kleop informa que ahora si, esto es todo de esta historia, agradezco cada comentario, cada estrella y cada mensaje que hayan enviado a mi persona.
A todos mis lectores ¡GRACIAS!
Si sigo aquí escribiendo por y para ustedes. Les agradezco demasiado por todo.
También les quería decir que me han hecho una entrevista una chica de una editorial "Editorial Dramione" no sé cuando vaya a salir publicada, pero les informaré en cuanto me lo digan.
Así que he estado emocionada por eso *
Aunque también ocupada con cursos y seminarios online, pero intentaré seguir escribiendo.
¡GRACIAS! Una vez más * ~
¡Los amo 3000!
Nos vemos en otro fic, o historia mía.
~Fin~
