Día 29: Memorias.


- Espero que salgamos de esta, por lo que recuerdo la Miss Bustier el día anterior nos dijo que aquí había castillos y un poco de magia, porque se encontraba la tumba de Merlín pero teníamos que buscarlo.

- Si la escuché pero no creo que alguien la haya encontrado.

- Debe haber algo mágico. ¿No crees en eso? Mi madre me contó mucho de las cosas mágicas que existe en el mundo, quien sabe si el mago Merlín existió.

- Créeme, si creo cuando hay cosas mágicas en el mundo, pero Merlín ya que no hay pruebas, no lo sabría.

- Bueno incrédulos, tendrán que pensar dos veces al dudar de mi...

- ¡Aaaaaaaaaaaah!- gritaron Marinette y Adrien abrazándose del miedo, lentamente voltearon y se sorprendieron al ver un alma volando entre ustedes.


- ¿Cómo rayos está vivo?

- Si existo, joven rubio.

- Prefiero que me llamen Adrien, muchas gracias.

- ¿Y usted es Merlin?

- Aja y ustedes no deberían estar aquí, ¿acaso están aquí para andar de cariñosos? ¿Son pareja?

- ¿Qué? ¡No! - dijeron los dos al mismo tiempo.

- Esperen... Siento un aura entre ustedes. Ya los recordé...

Los miró e hizo un movimiento raro con las manos.

- ¿Tikki? ¿Plagg? ¿Están aquí?

- Mire, señor Merlin, no entiendo q-qué está diciendo pero solo nos perdimos y no le hacemos daño a nadie. No nos conoce.

- No, señorita. Conozco mucho de ustedes, algo me hizo venir hasta aquí y creo que no me equivoqué.

- Eso es ilógico, señor. Solo somos dos adolescentes perdidos.

- Ustedes son mas poderosos de lo que creen... Piensen en todo lo que han pasado, en lo que pasarán juntos... Y lo sé porque su poder es muchísimo mas enorme que el mio, así que kwamis, aparezcan de una maldita vez que cada palabra que les digo a sus niños se quedan incrédulos.

- Merlín, aún son chicos. - apareció Tikki en frente de ellos. - Ni siquiera se han dado de su ceguera.

- Aja, por mas que le he dado pistas al mío, al parecer es un idiota. - dijo Plagg.

- O-oye. - dijo Adrien mirando ahora a Marinette que no tenía ninguna palabra que decir en ese momento

- Es cierto, Adrien. Por cierto, hola, Marinette.

- H-hola, P-plagg.

- Estás bien, ¿señorita Ladybug?

- N-necesito irme por un momento. Disculpenme.

- Marinette...

- Gatito, digo C-chat... Necesito tomar un poco de aire.- se alejó de Adrien, del alma de Merlín y de los kwamis.

Mientras Marinette pensaba, trataba de al menos de poner su cabeza en orden.

- No puede ser posible... Adrien es Chat, ¡CHAT NOIR!

- Si, lo es y ahora esto no tiene vuelta atrás.

Marinette volteó sorprendida al ver a su kwami.

- T-tikki. ¿Qué debo hacer?

- Marinette, lo único que te recomendaré en este caso es no sorprenderte por esto, solo tomarlo con calma...

- Pero, Chat Blanc volverá si esto tiene futuro...

- No lo sabes...

- C-claro que si lo se.

- Tu no haz tomado la última palabra, pero te diré que las responsabilidades son primero. ¿Era una de las cosas que esperabas antes no? ¿Porqué no estás feliz?

- Porque no quiero que esto termine en un desastre.

- Pasará si lo creas y andas de insegura. Confía en tu compañero como antes lo hacías, son un equipo.

- ¿Y si Adrien se deja llevar porque soy Ladybug?

- ¿Por qué dices eso?

- Mira como se puso por creerse un explorador y conozco a Chat Noir como la palma de mi mano, él está muy enamorado de Ladybug, Marinette no es nada ahora.

- Pero para eso estás tu, en una relación hay que aprender a complementarse también, mas en parte tuya que juntos como equipo. Cada día pueden aprender y sacar ventaja de la situación. Además disfrutas de estar con él sin sentirte insegura de esto. Habla con Adrien y luego hablamos con Plagg para saber que haremos, ¿si?

- Está bien.

-.-

Cuando Marinette volvió encontró a Adrien mirando el fuego.

- Adrien, ¿Y Merlín?

- Se fue, pero me dio esto para ti. Es una especie de pergamino para que lo leyeras. - dijo Adrien seriamente.

- Oh, gracias.

Los dos miraron el fuego.

Mari no esperaba que Adrien le hablara así.

Estaba comiendo un poco de carne seca con cara de pocos amigos. En parte sentía que era su culpa, lo rechazó tanto y... Estaba herido.

- ¿Qué te dijo al irse? ¿Le preguntaste cómo salir de aquí?

- Si, me dio esa respuesta que dan en las novelas, de seguir al corazón y eso.

- Creo que deberíamos, ¿no?

- Eso no nos sacará de aquí.

- Pero si nos sacará el problema de... - volteó y lo miró a los ojos. - ...Y-ya sabes.

- No tengo un problema con eso, Marinette. Solo que por mas que estuve con Kagami, no pude olvidarte... Digo a Ladybug.

- Si... Yo tampoco pude olvidarte cuando estaba con Luka.

- Espera... ¿Qué dijiste?

Marinette se cayó por un instante, ¿estaba segura de decirle ahora si que estaba enamorada de él?

No perdía nada intentándolo, ¿no? Ademas...

Sabía que lo rechazaría.

- Me gustas, Adrien Agreste.

El rubio no sabía como interpretar sus palabras.

¡Ladybug gustaba de él!

Pero...

- No sabía que te gustaba... Así.

- La verdad, me gustaste desde los 14 años, cuando comenzamos a ser Ladybug y Chat Noir. Nunca pude interesarme en tu versión de héroe porque... Adrien estaba en mi cabeza.

Adrien internamente estaba satisfecho por cada palabra dicha por ella.

- ¿Q-que lo-locura con las identidades, n-no? - dijo Adrien nervioso y con un poco de rubor en sus mejillas no visibles por la oscuridad de la noche.

- Si, t-totalmente.- dijo Marinette tratando de calmarse.

Los dos se callaron y miraron al fuego.

Intentaron pensar... Tratar de explicar todo, pero ¿tenían las palabras exactas para lo que sentían?

- Perdí la memoria dos veces y fue cuando di mi primer y segundo beso.

- Estamos empatados.

- ¿Fui tu primer beso?

- Si.

- Lo siento, Marinette. - Adrien terminó arrodillándose en frente de la azabache tomando su mano. - Lo lamento tanto que haya sido solo por desencantarme del hechizo de Cupido Negro.

- Adrien, no es necesario...

- Si que lo es...

Marinette vio que Adrien agarró su mano con mas fuerza cuando dijo eso...

Tenían mucho de qué hablar.

- Y yo lamento rechazarte millones de veces, ya sea siendo un poco cruel o algo fuerte contigo.

Y disculparse.

- Yo lo siento por ser un coqueto, te molestaba mucho y no me di cuenta...

- Y yo por a veces tratarte de carnada, como si no ayudaras, pero eres importante...

- Y yo...

- ¡¿QUIEREN DEJAR DE SER UN CONFESIONARIO Y DECIR QUE SE AMAN?!- dijo Plagg algo extasiado. - Hace media hora están así... ¿Cómo los paramos, Tikki?

- No lo sé, pero no debiste interrumpirlos, apestosín.

Tikki se dirigió a los dos.

- Marinette, Adrien. No tienen porque disculparse, los dos se protegieron y se cuidan uno a uno, un equipo imparable, ¿saben? Deberían recordarlo mas seguido.

Luego, la kwami agarró la patita de Plagg y lo jaló lejos de ellos.

- ¡Espera! ¿¡Y mi camembert!?

- Pues, creo que después de disculparnos, deberíamos ir a dormir, ¿te gustaría, Marinette?

- Si... Vamos.

-.-

Mientras Adrien terminaba de preparar la bolsa para dormir que sacó de su mochila, vio a Marinette calentando sus manos en el fuego, estaba haciendo frió y no quería que se resfriara.

- Princesa, ya está lista la bolsa de dormir.

- Adrien, suena raro que me digas así... ¿Es normal?

- Claro que lo es. Acabamos de descubrir quienes somos, no seremos pareja al instante o algo por el estilo.

- ¿P-pareja?

- ¿Qué? Aaaaaaaaaah ¡NO! Quiero decir eh... ¿Podríamos?

- Si, también pensé lo mismo.

- P-pero si no quieres serlo...

- Adrien...- Agreste se sentó junto a ella y pasó uno de sus brazos alrededor de ella. - Se siente bien eso, Gatito...

- Princesa...

Adrien comenzó a acercar su rostro al de ella... Estaba cerca de rozar sus labios hasta que se detuvo.

- No se si sea lo correcto.

- Oh, claro. No lo es. - dijo Mari algo decepcionada.

- Pero ahora me puede valer dos pepinos lo que me detenga...

No aguantó mas y la besó. Sintió su calor y sus labios al mismo tiempo.

Mientras tanto, Marinette estaba nerviosa y ansiosa por que eso sucediera. Sentía de nuevo que volaba entre nubes, verdaderamente sentirse correspondida es algo que jamás olvidaría a su corta edad.

Siguieron besándose hasta que Adrien decidió tomar mas la iniciativa y alargar el beso, la abrazo y la apegó mas a él.

- Mi Lady... Mi Marinette... - fue lo poco que pudo decir el rubio mientras volvía a devolver los besos a su amiga...

¿Lo es ahora?

-.-

Palabras: 1417.

-.-


¡Día 29 terminado!

Oh vaya... Estuve a punto de rendirme con este capítulo y luego...

¡POR TODOS LOS CIELOS! ¡TERMINÓ SIENDO CORRESPONDIDO!

Hoy estuve viendo algunos capítulos Adrinette para inspirarme y animarme a escribir esta parte de la historia y ¡aquí esta!

¡Solo queda el cap de mañana y terminamos todo el Adrinette April!

A ver que tal nos sorprende el final de esta historia.

- Ann.

Siguiente capítulo (FINAL):

Día 30: Helado.