GRACIAS POR SEGUIR ESTA HISTORIA Y DESEANDO
QUE LA PASEN BIEN CON LOS PERSONAJES QUE YO AMO
recuerden soy 100% terrytania
ahora disfruten de la lectura
para ustedes
..."YO TE AMO"...
POR
MARI GRANDCHESTER
− su excelencia El Marquez Granchester, lord Y señor de las tierra Manchester - los tres chicos se levantaron para Recibirlo, después de casi seis mese de ausencia, regresaba, Terrence entro, El primero en saludarlo fue el Marquez su querido primo.
− bien venido Terrence - dijo stear, siempre tan formal copia exacta de su padre.
− gracias stear - ambos hombre se dieron las manos como todo un ingles.
− viejo caiste del cielo - Archie lo saludo, pero este añadió una palmada en el hombro.
− Espero que no sea una petición para anular tu matrimonio - bromeo, ya que sabia muy bien lo enamorado que estaba, pero al ver la cara de su primo y amigo, no era nada bueno, Archie era experto a meterse en problema o hacer comentarios nada apropiado, los otros dos sonrieron al ver la cara de Archie por el comentario de castaño.
− Hola Terry, que grata sorpresa amigo!... cuando llegaste? - saludo el rubio.
− Haces unas horas viejo, mi padre me dio tu nota stear, por eso estoy aquí, ya mañana me iré a mi villa - miro a su alrededor - y díganme que celebran? - miro a Archie y sonrío - piensas divorciaste.
− para tu información amo a mi esposa y a mi hijo - sonrío y meneando su copa dijo - hasta ya encargue El otro - todo se sorprendieron ya que apena había pasado menos de dos meses - ya ven a si soy yo, hasta en eso rompo la cuarentena - frunció su boca orgulloso - yo no se esperar viejo, saben lo caliente que soy, haber esperado una semana fue demasiado tiempo - tomo de su copa - y esto son los resultado, por que en mi cama si hay acción - dijo sonriendo.
− felicidades hermano, aunque no se si esto perjudique a tu esposa, por algo debe ser la famosa cuarentena - dijo pensativo.
− eso es un invento para algunas damas que no desean estar con sus maridos viejo, no lo creen?.
− Pueda ser Archie, pero felicidades viejo - dijo sonriendo El rubio - aunque yo les llevo la delantera, mi nena ya tiene un año y anny en unos mese me ara padre, quizás nazca en America.
− America!? - pregunto Terry.
− si viejo, este loco se quiere ir, y el loco de i hermano lo apoya, anda dile algo al insecto de tu amigo - Busco el apoyo de su primo y con fastidio le dijo
− Pero!.. por que America?...acaso no decidiste vivir en escocía, tu hermano debería largarse a ese continente y no tu - todos querían reírse, los celos de Terry, aun salían a reducir, pero dos de ellos callaron, uno dejo salir como siempre lo que sentía, la risa de Archie se escucho en el salón.
− viejo ya!...déjalo ir, mejor dime que opina de la locura de este - dijo señalando al rubio, el castaño no respondió, solo lo miro serio, aun le molestaba El estúpido rubio que no perdía el tiempo en fastidiarlo, tomo su whisky para tranquilizarse - vaya te an dicho que eres un gran conversador querido primo, aun no comprendo como te casaste con esa dulzura y hermosa Gatita, en verdad te digo, ella es como la Diosa afrodita y tu el ogro de Hadez.
Los otros dos jóvenes sonrieron Archie era así, no les importo las miradas que le lanzaba El castaño, sin inmutarse a los gesto de su primo, a como su cabello y cruzo las piernas, Terrence pasos sus dedos, por su cabello y tomo otra vez de un solo trago su whisky, estaba fastidiado y solo quería irse a su casa, estaba cansado y odio a ver venido.
− como veo que todo esta bien me retiro - miro a stear serio - como era tu nota pensé que era algo serio, y sobre tu viaje - dijo mirando al rubio - lo que hagas esta bien mientras seas feliz viejo, solo avisa cuando te vallas - Anthony decidió confesar sus razones, ellos eran sus amigos.
− Necesito irme, comenzar de nuevo al lado de ella - esto todo lo entendieron - anny, no se siente bien aquí - Archie bajo la mirada algo avergonzado ya que sabia que no se había portado bien con ella, pero que podía hacer si amaba a Karen y a su hermoso hijo.
- Creo que haces bien Anthony, la distancias les ayudara a las dos como pareja, anny es una gran chica, solo no te olvides de tus amigos - dijo stear
− gracias, se que Ella vale mucho, en este tiempo me enamore de ella y lo mejor de todo es que ama a mi hija como si fuera suya - sonrío - y pronto se unirá un miembro mas - Todos lo felicitaron por su nuevo miembro, hasta Terrence le sonrío fue en ese momento que el mayor de ellos hablo.
− Que bueno amigo, tu bebe es un gran milagro y es lo único importante en la vida, felicidades por el próximo - los tres miraron a stear con mucho respeto, Para ellos dos stear era como El hermano mayor, El era el único que les ponía freno a los tres en las locuras que hacían.
− En verdad fue un milagro, ese día había perdido toda las ganas de vivir, para que hacerlo si ya no tenia nada, solo deseaba matar a esos malditos, pero gracias a ustedes que llegaron a tiempo con la guardia Pudimos dominar a esos malditos - esto lo dijo con mucha furia, ya había pasado un año pero aun dolía, flamy no se merecía ese final, su hija no merecía crecer sin su madre, los hermanos cornwell miraron a su primo muy tenso, su tío le había dicho que terry aun tenia pesadla y se despertaba gritando el Nombre se su esposa.
Anthony le pasaba igual, los primeros meses su hija flamy era todo su mundo hasta que comenzó una relación con anny britter Formando una familia, aunque nadie supo de su deshonrar, anny ya no quería vivir mas en Londres por eso se fue a escocía en una pequeña villa que le habían dado los cornwell. fue ahí donde se acerco a Anthony ya que el también quería alejarse de todo, tenia una villa cerca de los cornwell, la soledad los unió, anny le confeso que ella siempre lo amo, si hoy estaba en Londres era para arreglar problemas que habían en los negocios de America, y visitar a su Amigos, en especial aquel que había sufrido a su lado, Terry regresado de Francia.
Terry fijo su vista en la chimenea, esa horrible matanza aun la recordaba con mucho dolor, no pudo evitar los recuerdo, aun estaban muy intacta en su memoria, cada minuto.
Se alejo de ellos y miro por la ventana, miro la figura de unas mucama que jugaban con los niños, cerro sus ojos y sin poder evitarlo sus recuerdo lo llevaron a ese días, donde murieron muchas personas inocentes.
FLASH BLACK
Las balas se les había acabado solo quedaban las espadas, había visto que de sus hombres solo quedaban Jordan y Julian en ese momento solo eran cinco hombres, contra quince matones o quizás veinte, cerro sus ojos y se despidió de su pecosa, sabiendo perfectamente que no la volvería ver, le dio gracias a Dios que estaba a salvo. miro a su alrededor sus dos hombre peleaban, El Siguió peleando feroz, un disparo le roso la pierna y otro en el hombro, pero no se detuvo, Anthony estaba herido su camisa blanca estaba completamente manchada de sangre, pero en ningún segundo se detuvo.
Albert también estaba herido estaba recostado en un árbol tratando de caminar, en ese momento un disparo alcanzo a Jordan cayendo al suelo, todo estaba Perdido para ellos.
Terry se lanzo a un hombre que había herido a Julian en el momento exacto lo atravesó con su espada, levanto la vista y miro que eran ocho hombre que aun peleaban con ellos, pero de lejos pudo ver que del bosque salían quince matones, estos venían corriendo hacia ellos, apreto fuerte su espada y de su bota saco el ultimo puñal, moriría si, pero con el se los llevaría al infierno,
Albert con su vista recorrió el lugar, miro que con dificultad Julian se paraba, Terry estaba muy herido pero aun así estaba firme, siendo el primero para esperar a los bandoleros que se acercaban a ellos, como todo un noble a la espera de sus atacantes sabia que lo matarían pero El hombre no claudicaría, reconoció que El Márquez tenia agalla para enfrentarlo.
Terry recordaba cada momento que había pasado con su pecosa, eso le daba el valor suficiente para enfrentar lo que venia, fue en ese momento que llego su amigo a su lado.
− Estas listo amigo para partir al mas allá? - fue la pregunta de Anthony que se paraba al lado de El, mirando a los maldito que se acercaban a ellos.
− Sabes que siempre lo estoy... te unirás a la fiesta o me dejaras toda la diversión - Terry sonrío quizás esa seria su ultima broma con su amigo.
− sin mi no hay fiesta viejo, sabes que siempre he sido la sensación de la fiesta - terry volvió a sonreír moviendo la cabeza en señal de negación
− solo si no estoy yo - Anthony blanqueando sus ojos y lo miro, le pego en la cabeza sabia que nada era verdad, Archie era el único que los animaba, ya que El era tímido y Terry siempre apartado de todos, la sonrisa de Terry fue mas amplia por ver la cara pálida del otro rubio.
- Tu hermano no es muy bueno con las armas verdad? - este solo encogió sus hombro.
− cuatro son tuyo y el resto son mío - ambos sonrieron - maldición no debo Reírme por que me duele el estomago, creo que tengo una bala.
− No presumas que yo tengo dos y una cuchillada - ambos se callaron ya que los hombres estaban muy cerca de ellos.
− fue un Honor pelear contigo - dijo Anthony sin mirarlo, Terry frunció su boca, solo pensaba que si candy vivía entonces valía la pena morir.
− Lo mismo digo amigo - ambos hicieron la pose de defensa del esgrima con movimientos elegante digno de la realeza, morirían con Honor, luchando hasta el final.
Cuando todo iba a terminar para los do unas balas pasaron cerca de ellos matando a unos hombres los otros salieron corriendo y los guardias fueron detrás de ellos.
Los dos hombres respiraron aliviado y el dolor de sus heridas se hicieron mas fuerte ya que la adrenalina de sus cuerpo se estaba yendo, sin ella todo comenzó a doler.
Ver a sus queridos primos le causo alivio y esperanza, en silencio le dio las gracias a Dios por darle la oportunidad de regresar con su pecosa y hijo.
Los hermanos cornwell abrazaron a su primo fue en ese momento que Terry escucho la voz de George, enojado voltio hacia El.
− le di orden que se quedara con las mujeres!...que demonio hace aquí - George temblo.
− perdón milord, pero Madan enroy me mando para darle una noticia al joven Anthony - dijo avergonzado por que había dado su palabra - no se preocupe ellas están a salvo - se justifico
− ya Terry tranquilo - le palmeo el hombro - lo bueno es que volverás a ver a tu mujer - dijo con tristeza, Anthony no pudo decir mas, su tristeza era visible para todos, Terry no dijo nada, fue en ese momento que George recordó a la pequeña bebe.
− joven Anthony - este lo miro - El joven doctor pudo salvar a su hija .
− Que has dicho - dijo tomándolo del chaleco, este ni se inmuto por la reacción de su señor.
− joven Anthony - sus ojos brillaban de alegría por darle esa noticia - usted es padre de una bella niña - una lagrima se deslizo por la mejilla del rubio, este salió con ansias, aunque con pasos lento por sus heridas, una nueva esperanza hacia en su corazón, su hija estaba viva y lo esperaba, le agradecía mentalmente al joven medico.
Terry solo deseaba irse al lado de su querida pecosa, se alegro por su amigo pero anciana verla de nuevo, ahora todo había acabado, era el momento de ir también El por ella, era el momento de buscar al amor de su vida.
Se fueron por los pasadizos aunque El quería ir cabalgando, pero por los túneles era mas rápido y así evitarían rodear la colina, No quería perder mas tiempo, solo deseaba verla y tenerla en sus brazos, y a si sentirse seguro, todo había acabado, los guardia se encargaría de todo, aunque no miro a ningún leagan , no le importaba nada, se llevaría a su pecosa al castillo mientras atraparan a los mafiosos leagan, Terry era el primero en caminar adelante, detrás de el venia George, Anthony y Albert.
sus primos decidieron Rodear la colina para llevar los carruaje para llevarlas a las damas al castillo, por ningún motivo lo dejarían solo a su primo, El duque los materia y mas su tía Eleonor.
Por motivo de precaución, George había derrumbado el túnel que lo llevaba cerca de la cabaña por ese motivo había ido por otro túnel que estaba un poco lejos de ellas, cuando al fin logro salir del túnel, sonrió pronto hundiría su rostro en los rizos dorado de su mujer.
Pero lo que vio lo dejo frío, su pecosa peleaba con un imbécil, sus ojos se posaron en ella se miraba muy hermosa con esos pasos de esgrima, por Dios era muy buena, no quizo gritar para no distraerla, ya que la pelea la tenia ganada.
Pero con quien peleaba? sin duda El pendejo no era rival para ella, su bella mujer hizo un movimiento que lo angustio mucho, ella con su mano toco su vientre, camino mas rápido hacia ella, en ese momento de su pecho le salió un grito de angustia y dijo su nombre con desesperación, Ya no importaba nada, se olvidando por completo de sus herida y dolor, corrió hacia ella, lo mas rápido que pudo. todo paso muy rápido, ella se distrajo en un solo segundo y todo había cambiado, Terry estaba. Aterrado el maldito cobarde la estaba apuntando con el arma...
− CANDY...- se escucho la voz de dolor y desespero de Terry...- CANDY - grito con angustia y dolor la creía a salvo y ahora la miraba al lado del maldito matón, que la apuntaba con una arma, seguía corriendo con desesperación - CANDY - ella voltio a verlo y de lejos pudo ver su hermosa sonrisa mezclada con tristeza, ella lo sabia, su mirada le atravesó el alma...Ella se estaba despidiendo de El.
Un balazo se escucho, el terror paralizo al castaño cuando miro a su pecosa - NOOOOOO... - grito Terry con dolor, cayo arrodillado, cerro sus ojos por que El también había sentido el dolor de Ella, Todo había paso muy rápido y al mismo tiempo muy lento, todo era confuso, la bala a muy corta distancia, la materia, de eso estaba seguro, sin ella estaba derrotado, El también moriría ya no tenia ganas de vivir sin ella, sentía que su vida se había acabado.
Los tres hombre que venían detrás de Terry miraron lo mismo que El, vieron como la rubia había vencido a su contrincante y el muy cobarde la atacaba suciamente.
Pero ellos miraron lo que Terry no vio, El joven doctor se había atravesado entre ellos dos siendo El quien recibiera el impacto de la bala, muriendo instantáneamente.
Terry había caído arrodillado maldiciendo y deseando morir con ella, No podría vivir sin ella, no se atrevía a verla hasta que escucho los grito de dolor de ella.
− "Jimmy"!...No... tu... No...no me dejes no, no - el llanto de candy era de mucho dolor, su querido hermano del alma, estaba muerto, El había ocupado su lugar.
Terry corrió hacia ella se sentía un miserable por alegrarse que fuera El doctor y no su pecosa candy se aferro a Terry, y El no podía decirlo pero en su mente le daba las gracias por salvarla. Nunca dudo de El, sabia que el amor de Jimmy por ella era genuino, y eso lo llenaba de celos era estúpido, sabia que jamas la vio con otros ojos, pero por desgracia a si era El y no podía evitarlo.
Anthony y Albert solo miraban la escena pero sus ojos se posaron en la bella niña que traía una de las nodrizas, aun no lo podía creer era padre de una linda niña.
− felicidades hermano es una bella rubia - se inclino y le susurro - otra rubia que te pondrá tu vida de cabeza.
Anthony sonrío era verdad, todas las mujeres que tuvo eran rubia ya que lo volvían loco, solo flamy era la hermosa morena que siempre lo esperaba y lo recibía sin reproche ni quejas, ahora su bebe seria la razón de su vida, beso a su niña que llamo victoria por que nació y sobrevivió sobre toda la desgracias.
Cerro sus ojos y posando sus labios en su pequeña, en silencio hizo una oración por las dos personas que dieron sus propia vidas por su hija agradeciendo a su querida flamy y al joven doctor steve.
Terry recordó de nuevo el cuerpo sin vida de Jimmy que fue trasladado a Francia, El mismo lo llevo, para El, era su deber, su padre mando un telegrama para que su hermano lo esperaba en el puerto, Tom vestido de negro esperaba a su hermano mayor, ahora El estaba solo en el mundo, ese día Thomas Steven no soltó ninguna lagrima.
En el viaje solo fue Terry, candy se tuvo que quedar por el bien de su hijo, quince día de reposo le ordeno el medico , un mes le ordeno Terry, dos meses dijo El duque y nadie replico a la orden del duque, todos los sirviente la cuidaban día y noche en el castillo.
Los duques había llegado al día siguiente, se sorprendió hasta donde habían llegado los leagan pero lo que mas lo enojo fue el alboroto con las damas britter, sabia que estaban en problema.
− Terrence - dijo stear, este solo volteo a verlo - debes de olvidarlo, es mejor que regreses con tu esposa, ya mañana hablaremos - este solo asintió y salió del lugar después de despedirse. Al llegar al castillo, todos dormían, subió las escaleras y al abrir la puerta miro a su dulce pecosa.
− Terry al fin llegaste - dijo ella sonriendo, Terry al verla su corazón volvió a renacer.
CONTINUARA
MIL GRACIAS POR SU TIEMPO
EN LEER MI PEQUEŃA HISTORIA
SUS REVIEWS SON MI ALIENTO A SEGUIR
