Aclaraciones: No hay POV definido

Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial

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Advertencia: Ninguna

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Disfruten la lectura

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Chapter 29. Cruzados

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Bostezó con aburrimiento, llevaba demasiado tiempo en el lugar dejando así de pasar desapercibido, por lo que se movió y dio algunas vueltas a la manzana intentando obtener un nuevo punto de vigilancia, en algunos tejados había visto ninjas así que no era una opción subirse también. Caminó en el sentido que la había visto llegar, entrando a algunas tiendas de ropa para hablar sobre las inexistentes telas que componían su catálogo de venta, hasta que por fin la vio pasar de regreso. Disimuló su risa cuando el dueño del comercio le dio una cita para el día siguiente para poder hablar mejor sobre el producto que ofrecía, agradeció la oportunidad y empezó a perseguir su blanco hasta la biblioteca. Era complicado entrar al mismo lugar pues aumentaría las posibilidades de cruzársela de frente, pero debía hacerlo, había notado el ninja enmascarado que seguía los pasos de ella, dejando claro que no era el único que la vigilaba.

Agachó la cabeza e ingresó, pasando por entre los estantes para ver por encima de los libros. En una de las mesas estaba el Hyūga leyendo, su adrenalina se aceleró, pero no lo demostró. Ella no se dirigió de inmediato a la mesa en la que estaba el chico, primero buscó entre la biblioteca un libro específico y luego si la vio ir a la mesa, saludándolo con un beso corto antes de sentarse a su lado y concentrarse también en el libro que había tomado. Estar en una biblioteca tenía una desventaja, había demasiado silencio, pero esa misma era la ventaja, si estaba lo suficientemente cerca ese mismo silencio hacía que cualquier conversación se escuchara bien.

- ¿Genjutsu? – preguntó en voz baja levantando la mirada

- Me cambiaron el tema, yo quería seguir en el pergamino – hizo un puchero

- Debe haber un motivo – aunque también se le hacía extraño el repentino cambio – tal vez puedas preguntarle a Tsunade

- Estoy segura que Tsunade es el motivo – confesó – empiezo a creer que su objetivo es confundirme

- Ella solo busca lo mejor para la aldea – cambió la página en que iba – aunque tenga un genio fuerte

Tenten se empezó a reír en silencio, intentando concentrarse en lo que decía la guía sobre genjutsu en sus manos, quería aprender ese tema para salir rápido de eso, entre más leía que se trataba de una técnica usada para tortura mental menos cómoda se sentía. Neji por su parte había reencaminado su búsqueda a los libros de historia de los últimos diez años, pendiente de cualquier mención que hicieran a seis atacantes, era su primer día dedicado a esa revisión y no se sentía optimista, además aunque no lo diría en voz alta, estaba seguro que Tsunade había visto el avance de ella en las invocaciones y estaba a propósito desviando su aprendizaje, más le valía a esa maestra no mostrarle nada feo.

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¿De verdad eso era todo lo que pensaban hacer? Les daba un punto por ver que al menos se habían saludado de un beso, pero ¿pasar la tarde en una biblioteca? Estuvo una hora, había escuchado la corta conversación y no había un solo indicio que fueran a volver a hablar. Se fue para ir a buscar una posada, dejando su equipaje antes de volver a salir. Por la hora ya había ocurrido el cambio de turno, así que era el momento de volver a ir al hospital. Muchos podrían creer que la hora ideal para inmiscuirse en un lugar que normalmente estaba repleto de gente era en la madrugada, pero eso sería un error de principiante. Precisamente todos intentaban colarse a altas horas, por lo que solía ser el turno más vigilado, y cualquier intruso se descubría fácil. En el caso de los hospitales era mucho más fácil hacerlo en el ajetreo del día, en caso de ser descubierto siempre podía decir que era un paciente o visitante que había olvidado dónde quedaba su habitación. Leyó de reojo el mapa del lugar que estaba en una de las paredes mientras felicitaba a una señora embarazada, con aparente paso descuidado fue hacia los cuartos, antes de empezar a buscar la escalera que debía llevarlo a otro piso. Hasta que finalmente lo encontró, pasó hacia el baño y comprobó que estaba cerrado con llave, por lo que al devolverse supo cómo acercarse a la puerta con los dos pequeños ganchos en su mano, el clic que sonó le indicó que podía pasar, cerró tras de sí poniendo el seguro de nuevo. Otra gran ventaja de hacer las cosas a pleno día era la disponibilidad de luz natural, no tenía que esconderse bajo un escritorio con una linterna en su boca mientras leía a prisa. Hizo memoria, el festival fue a principios de enero, más los días que ella estuvo en la guarida y los días que les debió tomar hacer el viaje desde Kumogakure, eso le daba un aproximado de los últimos días de ese mismo mes. Vio la planilla con los registros y eran demasiadas carpetas para revisar, volvió a leer los nombres aunque no sabía cómo se llamaba, fue entonces que en el listado resaltó un nombre, Neji Hyūga había estado en el hospital, podía apostar que ese era el mismo día que ella había llegado, reduciendo bastante las opciones. Había diez mujeres en los ingresos de ese día antes que el Hyūga, ojeó los archivadores de esa oficina, estaba dividida en dos, a un lado los archivos de la población civil y al otro de los shinobis, ella era una kunoichi por lo que se dirigió hacia ese lado. Era bueno que fueran tan organizados, buscó el primer nombre de la lista y no lo encontró, o sea que era una civil, pasó al siguiente, la encontró y sacó la carpeta, la abrió, encontrándose en la primera hoja una foto, no era. En orden alfabético fue buscando uno a uno los nombres que aparecían, hasta que llegó a ese nombre sin apellido. Abrió la última gaveta en donde estaba la T y tomó en sus manos el expediente con un simple "Tenten" escrito en el costado, viendo la foto de la chica con sus dos chonguitos y sus ojos chocolate viéndolo seriamente.

Cerró la gaveta y se sentó en el suelo. Sonrió de lado, no se había equivocado cuando creyó que era menor de edad, aunque acababa de cumplir los dieciocho. Secuestrada en medio de una misión, liberada diecinueve días después, fisura costal, intento de suicidio, amnesia retrógrada, inflamación de hipotálamo con memoria episódica afectada en totalidad y memoria semántica parcialmente comprometida, lesión desinflamando, ataques de pánico, no sabía que era peor, que eso hubiera sido ocasionado por lo que le había pasado en la cabaña o que él todavía recordara esos términos y efectivamente estuviera entendiendo lo que leía. Cambió la página, de su carrera ninja mencionaba que era chunin, experta en armas pero estaba fuera de servicio hasta finalizar tratamiento médico y en clases particulares para favorecer reconexión neuronal. Esas eran las últimas anotaciones, anterior a eso había algo mencionado sobre hacer seguimiento pues había perdido peso, quedando por debajo del recomendado para su estatura ¿por eso comía tanto en ese festival? Con la dirección de su residencia y un poco más actualizado sobre lo que estaba pasando con ella en la aldea dejó todo en su lugar y fue a irse, pero antes de salir decidió hacer una lectura rápida del expediente del Hyūga, solo buscando dónde vivía, anotó las dos direcciones que aparecían y tras estar seguro que no dejaba ningún rastro detrás suyo salió.

Algo que le abonaba a las aldeas era el esquema radial en que organizaban las direcciones, facilitando el ubicarse dentro de las mismas. Aún no anochecía, así que tenía tiempo para explorar un poco. Llevado por la curiosidad decidió ir a la primera dirección que aparecía del chico, era un lugar bastante retirado, rodeado de una pared alta y unas puertas que denotaban que detrás había varias construcciones. De adentro salieron dos jóvenes de ojos blancos, así que obviamente era la residencia del Clan, sin nada más que hacer ahí se devolvió por otro camino para encontrar ahora la vivienda de ella. Al dar la vuelta en una esquina pudo verlos delante de él, le parecía extraño porque según lo leído, Tenten se repitió el nombre, había perdido la memoria y sin embargo ahora parecían mucho más cercanos que en el festival. La escuchó reír de nuevo en la puerta de su departamento antes que él levantara una matera y sacaran una llave, examinando todo a su alrededor antes de meterla en un lugar diferente. Ahora estaba seguro que esa era la dirección correcta y tenía el escondite de la llave, era hora de retirarse, el sol se había ocultado. Pasó por el frente y alcanzó a verlos besarse despidiéndose.

- ¿Irás mañana al campo de entrenamiento? – él asintió – pasaré después de mi tratamiento – unió sus labios una vez más y se entró.

Esa mañana se levantó temprano para estar frente a la mansión Hokage a la misma hora que el día anterior, de lejos pudo ver la mujer de cabello purpura caminando distraída por lo que avanzó hacia ella, fingiendo tropezarse y de esta forma tener que hablarle, siendo extremadamente encantador y ofreciéndose a invitarle un café a modo de disculpa, lo rechazó porque tenía un compromiso en ese momento pero le dijo que se desocupaba a mediodía. Prometió pasar a esa hora y continuó su camino. Antes de desaparecer por completo de esa zona vio que Tenten otra vez la saludaba y entraban juntas, en la cita que acababa de obtener esperaba conseguir un poco más de información sobre las clases, porque estaba casi seguro que esa pequeña mujer era la instructora. Fue a su reunión de negocios, fingiendo estar muy nervioso y ofreciendo sus exclusivos e imaginarios textiles a precios elevados, de esta forma el encuentro duró mucho menos de lo esperado, dándole así el tiempo para ir hasta el departamento de la chica. El vigilante no estaba, no tenía sentido cuidar un departamento vacío, por lo que tenía vía libre. Buscó la llave en el escondrijo y abrió la puerta, era una persona colorida. En la sala hojeó algunos álbumes de fotos sin encontrar nada interesante, vio la foto de ella con el Hyūga, un hombre adulto al que reconoció, era el que había golpeado a Uryuu el día que la rescataron y otro joven que parecía el hijo de este. Así que eran compañeros de equipo, eso explicaba en parte que ellos supieran pelear uno al lado del otro. Había una habitación con muchas armas, seguro Hiroku disfrutaría tal cosa, alcanzó a pensar en llevarse alguna para regalársela, pero alguien podría notar la ausencia de esta y él tendría que explicar de dónde la había sacado. En la habitación principal revisó el armario, la ropa interior seguía siendo igual de sosa. En el estante junto a este vio un pequeño frasco de medicina, leyó la etiqueta y lo reconoció como un medicamento para la ansiedad bastante fuerte. Sobre la mesa de noche había una libreta, que leyó rápidamente al darse cuenta que se trataba de algo parecido a un diario y finalmente examinó el medicamento, era otro para la ansiedad.

Dos medicamentos para la ansiedad, un diario con varias anotaciones sobre pesadillas que se referían a "él" regresando a buscarla, no era difícil atar cabos y saber que estaba hablando de Uryuu, recuerdos que no volvían, la pobre no la había pasado nada bien al ser rescatada. El reloj marcaba que pasaban las once y media, por lo que se fue a la cita que tenía. Esperó en la cafetería, ella salió primero en dirección contraria a su vivienda, al parecer hacia el hospital y unos minutos después apareció la mujer que esperaba.

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Frustrada llegó al campo de entrenamiento, Neji golpeaba un tronco y se detuvo cuando ella llegó a su lado, saludándola con un beso y entendiendo su cara le entregó el porta-kunais, ella lo ató a su pierna izquierda para luego lanzar el primero con enojo al inerte tronco. Cuando quedó desocupado no tuvo otra opción que parar.

- Hablé con Tsunade – empezó a hablar antes que le preguntara – la clase de hoy fue solamente teoría, y por lo que entendí será así toda la semana – se cruzó de brazos – y me dijo que ese es el programa y hay que seguirlo ¿por qué no puedo hacer esto en clase? – señaló las armas

- Ya habíamos hablado de eso – y su actitud demostraba que tenían razón – saber reconocer un genjutsu es vital para la supervivencia

- Claro y ¿a ninguno le parece contraproducente someterme ilusiones de tortura? – se frotó la cicatriz – no quiero pasar por eso de nuevo

- Tenten, las ilusiones no tienen que ser necesariamente malas, estoy seguro que no buscan torturarte ni echar abajo lo que has avanzado

- Claro, porque tú no le temes a nada ni eres el que tiene pesadillas en la noche – dijo de modo sarcástico

- Tenten – suspiró y la abrazó – ningún genjutsu podrá jamás hacerme sufrir ni la mitad de lo que lo hice cuando desperté en medio de la nada y descubrí que te habían llevado con ellos – le acomodó un poco el cabello – no se compara a lo que tú pasaste, pero… - ella lo cayó con un beso

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Todos seríamos felices si la historia finaliza por aquí ¿cierto? Nos leemos en el próximo capítulo que spoiler: tiene lime.

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Sus comentarios, quejas, sugerencias y demás siempre son bien recibidos en un review.

Les recuerdo que tengo twitter (idamariakusajis) y me la paso contando como voy en mis historias, que en este momento ando dedicada a la historia que recién publiqué.

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Por ti cariño, perdería mi orgullo

Att: Sally K